Cap 10: Seto, Mokuba y Sara

Mokuba se encontraba sentado sobre la alacena de la espaciosa cocina, justo entre la licuadora y la sandwichera, como si se tratase de otro electrodoméstico. El cual con las piernas cruzadas se dedicaba a acabar con el pastel que se encontraba en su plato.

Mientras que Seto se sentaba como todo buen comensal en la barra, y se unía a la erradicación del pastel.

-¿Y, como fue que Deblin accedió a traerte?- pregunto el castaño.

-Con tal de que me trajera, Josephine le estampo un beso- dijo Mokuba con total frescura mientras recogía una cucharada de pastel.

Kaiba con sutileza se dio un pequeño golpe en el pecho para que descendiera el pedazo con el que recién se había atragantado. Mokuba que estaba al tanto de estas "sutilezas" no pudo evitar sonreírle a su plato.

E l de ojos azules se dirigió al frigorífico para sacar una jarra de té helado.

-¿Cómo crees?- le dijo Mokuba mientras sujetaba el vaso que el mayor le ofrecía.

-Deblin y yo somos amigos, así que no le molesto traerme- Mokuba vio con agrado como los hombros de su hermano se relajaban.

-Y por cierto, ya le comente a Josephine- chan- Kaiba no paso por desapercibido el "chan" - Sobre el horario de las asesorías, y déjame decirte que como a cualquier adolescente, no le agrado mucho.-

-Como supongo sabrás Mokuba yo no soy una adolescente "normal"; y tampoco es de mi agrado el tener que desperdiciar valiosas horas de descanso en dar clases a otra que se une al club de idiotas- farfullo Seto.

-Se franco- Mokuba tomo un sorbo de té - Ambos sabemos que esas valiosas horas de "descanso" se volverían laborales antes de que tú mismo te dieras cuenta.-

Seto no dijo nada, simplemente tomo otro bocado.

-Te relajarías mas estando con Josephine chan.-

Seto azotó su vaso en la mesa y evitando la mirada de Mokuba reclamo.

-No sé qué es lo que estas insinuando Mokuba, jamás creí haberte dado semejante ejemplo.-

Mokuba soltó una carcajada para luego mirar con culpabilidad a su hermano.

-Yo no quise dar a entender "eso".- aclaro el moreno- Me refería a que creo que estar con ella será menos estresante que estar en el trabajo.-

-Francamente- Seto dejo escapar un suspiro – Esa joven me desquicia…tiene un no sé que en su persona que me pone los nervios de punta.-

-Entonces es obvio que no accediste a darle clases por gusto…como llegue a sospechar- Mokuba bufo mientras sujetaba el cubierto observando detenidamente el pedacito de repostería. Pero Seto lo fulminaba con la mirada.

-¿Y bien, que clase de fuerza mayor te está obligando?-

-Mi historial perfecto está en juego.- respondió Seto

-Aja…Seto, ¿crees que soy idiota?...por Dios…sales tarde de la escuela, tienes un envidiable lunar morado en el mentón, además tú, una calificación perfecta, con la mano en la cintura la hechas por la ventana, es obvio que fue un castigo; o me piensas decir que te ataco la secretaria?-

Seto había ingeniado un nuevo plan para desviar del tema a su suspicaz hermanito, y era ocasión para ponerlo en práctica.

-Pudo intentar raptarme.- le espeto a Mokuba

-Aja- se mofo el menor

-Es posible, tengo economía y sé que no soy feo.-

-¿Dime Seto, porque intentarían secuestrarte a ti, si me pueden tener a mi?-

-Por que soy más sexy que tu… salgo en las portadas.-

-Pero no tienes antecedentes, es obvio que me prefieren; es más te puedo asegurar que Josephine cederá primero ante mis encantos.-

-No, si sigues consumiendo pastel- y le sirvió otra rebanada a Mokuba.

-Hablando ahora de negocios.- dijo el menor; Kaiba solo arqueo las cejas, sabía bien que Mokuba solo hablaba de "negocios" cuando algo le interesaba.

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El tiempo corrió como es su costumbre y Josephine se encontraba de pie justo al frente del inmenso portón, indecisa francamente el estar en territorio enemigo, no era lo más cercano a pasar un buen fin de semana.

Había llegado con 5 minutos de anticipación, le preocupaba el llegar tarde, pues tenía miedo de que el CEO aprovechara este argumento para evitar recibirla, ya que francamente necesitaba la ayuda del engreído que habitaba aquella casa.

Mai le había dicho que el trabajo de modelo era bastante agotador, y que si sus calificaciones se veían afectadas, su ascenso se tendría que ver frenado, y que en una empresa tan competitiva como aquella rápidamente, podrían quitarle el puesto.

Así que la rubia se armo de valor, y cerrando los ojos dirigió la punta de su índice hacia el botoncito rojo que avisaría a los habitantes sobre su llegada.

Sintió la superficie fría del botón y…

-Boooooooooooo!!- Josephine dio un respingo, y no pudo hacer más que oprimir de lleno aquella cosa roja.

-Mokuba- dijo la chica reponiéndose del susto

-Vi que llegabas así que decidí venir a recibirte.- el chico que venía en un carrito de golf saco un control remoto con el que abrió el portón.-Pasa, pasa.- le dijo a la joven como si se tratara de un gatito asustado

-Tan lejos está la puerta.- dijo la chica al ver al ochibi en el carrito

-No es una distancia que no puedas cubrir caminando en unos 5 minutos.- explicaba el joven -Pero, casi siempre llegamos tarde a casa y el chofer nos deja en la entrada principal…pero en casos como estos es un desperdicio encender el auto.-

-¿Acaso no es lo mismo con el carrito de golf?- dijo la rubia pensando que eso era una exageración también.

-Sí, lo es…a Seto no le da flojera caminar esta distancia, pero con el carrito es más divertido…además aquí si me permiten manejar. – sonrió Mokuba

-Y tu ¿Sabes conducir?- pregunto el ochibi mientras manejaba hacia la entrada.

-Bromeas- contesto Josephine –Cuando Deblin se embriaga, yo soy el conductor designado- explico Josephine.

-¿Sales con Deblin?- pregunto Mokuba con sospecha.

-No!! ehh.. .solo una vez…cuando filmamos el comercial.-

-Para ser francos, al parecer, eres muy cercana a Deblin- espeto el menor.

-Supongo que algo…- respondió la rubia.

- Ya llegamos- dijo Mokuba cuando estaban frente a una enorme puerta de cristal cortado.

-Y lo dices con tanta calma…- Josephine dijo con pesar mientras descendía del carrito.

Fue en ese momento que una silueta se dibujo a través de la puerta de cristal que comenzaba a abrirse, causando que Josephine sintiera un nudo en la boca del estomago.

-Gracias Sara- agradeció Mokuba al ama de llaves, una señora de alrededor de 50 años que en ese mismo instante le pareció a Josephine la persona más bonachona del planeta.

-Buenas tardes- saludo la chica.

-Bienvenidos, bienvenidos- los recibió Sara la cual parecía un poco alterada.

-"Tal vez Kaiba se pone irritable, cuando hay visitas….si es que alguna vez hubo"- pensó Jospehine.

-Mi hermano te vera en la biblioteca.-

-Por aquí señorita- Sara comenzaba a mostrarle el camino a la joven.

-Yo acompañare a Josephine, gracias Sara- dijo el muchachito quien comenzó a guiar a la rubia por la extensa mansión.

No subieron por ninguna de las escaleras, como Josephine había creído que tendrían que subir para llegar a la dichosa biblioteca; muy por el contrario, pasaron por el lobby para después doblar a mano izquierda, hacia un pasillo que los dirigía a unas puertas de caoba labrada, las cuales permitían que uno ingresara a un salón que al parecer la hacía de oficina.

-Aquí trabaja Seto cuando no está en Kaiba Corp- explico Mokuba mientras cruzaban la lujosa estancia adornada con loza de un verde esmeralda, que contrastaba con los muebles de piel y lo acabados de caoba.
Mokuba abrió una puerta que se encontraba al frente de un escritorio.

-Esta es la biblioteca.-

La estancia a la que recién habían ingresado estaba poblada de estanterías las cuales eran adornadas por una enorme colección de libros, que daban vida al lugar con la variedad y tamaño de los lomos que dejaban con coquetería a la vista, esperando atraer con estos a algún lector.

El lugar se encontraba bien iluminadoa gracias a los inmensos ventanales que llegaban desde el suelo hasta el segundo piso; al que se podía accesar a través de una escalera, la cual poseía un proyector antiguo en el descanso.

Justo en medio se podía admirar la sala de color crema que era acompañada por una mesa labrada, además de un par de divanes cercanos a la sala, y este espacio amueblado se encontraba enmarcado por una alfombra de colores crudo y blanco, que a pesar de su belleza no podía opacar una enorme mancha que se ubicaba debajo de la mesa.

Un par de golpes a la puerta anunciaron a Sara, la cual entro con un carrito y procedió a acomodar unas hermosas piezas de porcelana que parecían hacer una rondalla alrededor de un pequeño postre y una tetera humeante, que era acompañada por una tercia de tazas.

-Por favor toma asiento.- le dijo Mokuba a la chica.

-¿Cuantos terrones desea señorita?- pregunto Sara con una sonrisa.

Josephine viro a ver a Mokuba, como cuestionando sí el comer en la biblioteca era correcto, pero el joven se limito a sonreír y a hacer una ademan con la mano que dejaba en claro un "adelante".

-4 por favor- dijo la rubia.

- Pensé que con la profesión que tiene, pediría cuando mucho 2- comento Sara sin ninguna mala intención.

En ese preciso momento fue cuando Josephine entendió lo que significaba comenzar a tener fama.

-No es algo que con ejercicio no se pueda reponer- contesto amablemente la rubia.

-Es igual a los jóvenes Kaiba- dijo Sara sonriendo.

-No se debe de comer en la biblioteca- una voz resonó por el lugar.

-Lo dice el autor de la mancha de café- dijo Mokuba señalando la alfombra que estaba a sus pies, y guiñándole un ojo a la chica.

-Empezaremos con las asesorías, por favor Sara, retira las cosas de la mesa.- dijo Kaiba.

-Buenas tardes- saludo Josephine quien se encontraba tensa.

-No pierdas el tiempo con cortesía.s- dijo el ojiazul mientras tomaba asiento y acomodaba un par de libretas en la mesa.

Mientras tanto Sara colocaba los platos que retiro de la mesa, en unos pequeños buro, que Mokuba había colocado, uno junto a la rubia y otro junto a su hermano.

-¿Cuál es el primer tema que no entiendes?- cuestiono Kaiba.

- Limites…-contesto la rubia azorada, ya que era el primer tema de la materia.

Kaiba lanzo un bufido….no serian un par de asesorías….no, serian semanas de asesorías.

-Entonces es mejor que comencemos.- dijo el CEO .

-Es demasiada tecnología para mi.- dijo Mokuba levantándose de la mesa.

Josephine levanto la vista mirando con suplica al niño.

-Daiyobu, Seto no muerde- y después de decir esto cerró la puerta.

Josephine miro de reojo a Seto.

Seto levanto una ceja.

Josephine lanzo un enorme bufido.

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Pasaron dos horas

El ojiazul tenía una vena que palpitaba en su frente, mientras que Josephine estaba enloqueciendo.

-Aquí, esta la respuesta.- dijo Seto.

-Se que esa es la respuesta, pero no sé por qué con el exponente el resultado debe ser uno.-

-Por lógica uno se da cuenta que es uno.- respondió el CEO al borde de la histeria.

-Pues lo siento mucho…pero yo no poseo tu lógica.-

-Eso ya lo vi.- contesto Seto.

-Aghhh- Josephine estaba a punto de explotar –¿Donde se encuentra el baño?- la rubia pregunto sin rodeos, no estaba de humor para demostrar su exquisita educación.

-Sales del pasillo, llegando al lobby, la puerta que esta junto a una pintura de flores.- explico el CEO.

-Wakatta.- fue lo único que respondió la chica para proceder a abandonar la biblioteca.

Josephine comenzó a andar, no entendía por qué el resultado era uno, si lo hacía por hacer, si…la respuesta era uno; pero no le encontraba sentido a la ecuación, y si no le encuentras sentido ¿cómo puedes hacer o afirmar algo?

Además de la confusión que la pobre chica sufría también un sentimiento de estupidez la inundaba, pues era obvio que Kaiba la estaba evaluando, probando, criticando. La chica camino a paso veloz, y en cuestión de segundos se encontraba ingresando a la habitación que se encontraba tras la puerta indicada.

Josephine observo fijamente el reflejo que le brindaba el espejo.

-Kyaaa… esto es desgastante, pero no puedes huir, no Joey, no puedes huir…recuerda, necesitas las asesorías…necesitas las asesorías…eso es, vamos Joey, repite conmigo…necesitas las asesorías.- y la chica abrió la llave, cerro el tapón y después de que el agua llenara el lavabo, sumergió la cabeza en este.

-Adelante.- sonó la voz de Kaiba y Josephine entro nuevamente a la biblioteca.

La muchacha tenía el fleco completamente mojado, al igual que parte de su cabello, se podía ver como algunas gotas resbalaban por los mechones.

Seto no pudo evitar observar a la chica con asombro.

-Ya sé que estoy loca.- dijo Josephine mientras volvía a tomar asiento, con toda la dignidad que era capaz de emanar.

Fue entonces que ella se dio cuenta que el CEO había sacado un libro de la estantería.

-Aquí hay una explicación del porque la respuesta a esa potencia es uno- dijo y acto seguido el joven comenzó a explicarle a la rubia.

-¿Entendiste?- pregunto el CEO .

-Eso creo- fue la respuesta de la chica.

Kaiba mentiría si dijera que estaba satisfecho con esa respuesta, pero intentando contener el sarcasmo agrego.

-Vuelve a intentar con estos ejercicios.-

Josephine le saco punta a su portaminas, sujeto el libro y comenzó a resolver los 10 ejercicios que venían en este.

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-Listo...- Josephine trago con dificultad mientras extendía el cuaderno para que Kaiba lo revisara.

El CEO levanto la vista de su laptop, sujeto el cuaderno que la chica le tendía, y comenzó a revisarlo de forma minuciosa.

Josephine no podía dejar de tamborilear la mesa con los dedos de la mano.

Kaiba saco un bolígrafo del bolsillo derecho de su gabardina.

Josephine cerró los ojos.

-Bueno, el primer tema queda eliminado.- Josephine abrió los ojos justo a tiempo para ver como Kaiba tachaba el primer tema de la lista. Después los ojos de la joven se aventuraron a explorar su libreta la cual no tenía ni una sola x.

-Estas sí que son emociones fuertes.- luego la chica observo con atención a su asesor y le dijo - No eres un mal maestro.-

-Gracias.- contesto el CEO.

En ese momento Josephine sonrió levemente.

-Aunque no puedo decir lo mismo.- agrego el ojiazul.

Josephine hizo caso omiso del comentario.

En eso la puerta se abrió de un portazo.

-Time is over!!!- grito Mokuba ya que el reloj marcaba las 7:58.

-Ven Josephine, es la primera vez que hay invitados en la casa- dijo el pequeño mientras sujetaba las cosas de Josephine al igual que jalaba de la chica sujetándola del brazo.

Kaiba se quedo en la biblioteca acompañado por unos cuantos libros, una pc, un café frio y un pedazo de pastel al cual lo único que le faltaba era la cereza.

Mokuba llevo a la rubia escaleras arriba, a una especie de sala que se encontraba en medio de algún lugar, según el GPS de Joey.

Ahí se encontraba una consola ya encendida, con 2 controles conectados, listos para ser usados.

-¿Quieres jugar?- le pregunto el ochibi.

Obviamente el gamer de Joey no se puedo negar y segundos después se podía escuchar el televisor al máximo volumen, mezclado con los efectos de sonido y los gritos de ambos jugadores.

-Kyaaaa!!! Necesitamos más municiones.- gritaba Josephine.

-Josephine….salvarte!!!!-

-No te dejare!!!-

En ese instante se escucho el sonido de una explosión, seguido por un flashazo que se vio inclusive fuera de la casa y por último el anuncio en la pantalla de GAME OVER.

-NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!!- gritaron al unisonó los jóvenes.

-Gracias por todo Mokuba, pero tengo que irme, ya es tarde.- dijo la chica levantándose de su asiento.

-No, un juego más, solo uno más- pidió el ochibi.

-Pero es que…-

Mokuba coloco una mirada de perrito taquero.

Josephine estaba a punto de ceder cuando Kaiba apareció por una de las puertas con la gabardina en las manos.

-Por mi pueden jugar la noche entera, pero Josephine tiene trabajo y tu mañana tienes que ir a la corporación.-

-Mmmm- Mokuba hizo un puchero- Bueno…entonces te veré mañana.-

-Hai- contesto Josephine y los tres se encaminaron a la puerta, Kaiba caminaba al frente mientras Josephine y Mokuba se encontraban atrás charlando.

En ese instante y de la nada Sara apareció y se dirigió a Josephine.

-Fue un placer conocerla.-

- Puede llamarme Josephine.-

-Esperare con gusto su regreso.-

Cuando Sara abrió la puerta, la rubia vio el coche de Deblin estacionado frente al portón de la casa.

Ahí el muchacho de ojos verdes hizo un gesto con la mano indicándole a Joey que esperaba por él.

Josephine agito la mano en señal de respuesta. Luego viro a ver a sus anfitriones y con una reverencia pronuncio.

-Muchas gracias por todo.- Mokuba sonrió mientras que el mayor respondió con un movimiento seco de cabeza.

Acto seguido la chica camino hasta el portón y antes de atravesar la reja que el portero le había abierto, viro y se volvió a despedir de las 3 personas que "solo por educación" la despedían desde la puerta.

Así cuando Josephine despareció del panorama, y se escucho el sonido del encendido de un auto, la puerta principal de la mansión Kaiba volvió a ser cerrada.

-Sara prepárame un baño- dijo Seto.

-Claro señorito.- dijo la señora y salió en cumplimiento de su deber.

-Seto…- dijo Mokuba.

-Mmmmmm-

-Sara sabe que Josephine es modelo.-

-Eso ya lo sabe medio Japón.- contesto el mayor.

- Y ella cree, que es algo así como tu novia.- dicho esto el menor salió corriendo pero Kaiba le lanzo la gabardina como proyectil.

-Ya está listo su baño señorito.- anuncio Sara, que salió .

Mokuba aprovechando el momento se quito la gabardina de la cabeza y agrego

-Serian una linda pareja.-

Seto le lanzo una mirada asesina al ochibi que salió disparado, y subió como rayo las escaleras.

Seto simplemente levanto su gabardina del suelo.

-Buenas noches hermano!!- resonó por toda la casa, Seto no pudo evitar sonreír –Y PIENSATELO!!- protocolo Kaiba Smile Delet.

Fin de este episodio.

REVIEW TIME:

Florceleste: Thank you so much!!!

Levita Hatake: Muchísimas gracias xD

Mitsuki Himura: me mataste de risa con Mokuba "el que persigue recibe"

aseret91: merci beaucoup

Yuki-Minyooki-chan : wakatta ºwº gomme por lo errores, en este capi, me esforcé bastante y seguí tus sugerencias XD y muchísimas gracias por el elogio.

Mimi Kinomoto The Wicked: El momento de la verdad se acerca wajajajajajajajajajajajaja……(tomando aire) jajajajajajajaja.

Angel of friendship: grazie mille

Y por cierto, si no le respondí a alguien por favor no se ofendan…en un momento de suma estupidez, le di eliminar a mi bandeja de entrada

GOMME GOMME!!

Gracias por su apoyo

Bye bye.