Nuestro Destino. "El Hilo Rojo del Destino"

Capítulo. 10 "El comienzo de la desesperación"

"Nada ni nadie puede impedir que sufran, que las agujas avancen en el reloj, que decidan por ellos, que se equivoquen, que crezcan y que un día nos digan adiós"

{Joan Manuel Serrat}

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—A iniciar el plan final…¿no?- dijo en un susurro sonriendo amargamente y suspirando con pesadez.

Al entrar a la habitación de las cámaras, encontró a su camarada o por lo menos quien se supone lo es en esa travesía tan disparatada—Que aficiones más raritas tienes, Tousen-san-

El mencionado solo se dirigió hacia donde escucho la voz de su contrario —Que inapropiado. Tú también te mostraste interesado en vigilar sus movimientos, y viniste aquí para verlos ¿no es así? Ichimaru- y con ello el peliplateado tuvo que fingir, no hace mucho les llamaron para que fuesen todos al salón de reuniones, tal parece que Aizen estaría por iniciar su jugada; pero al llegar al cuarto de las cámaras encontró al ex-capitán del noveno escuadrón de la Sociedad de Almas, por lo que sus intenciones se verían afectadas por lo menos un poco, sintió un tirón de su Hakama, cuando buscó de dónde provenía se percató de la presencia de Wanderweiss, lo miro con detenimiento recordando lo que pasó con la ojigris, sentía ciertos nervios el estar cerca de ese chico.

Entre cortas palabras y frases su interacción iba de a poco, jamás podría encajar con ellos, además era innecesario.

—Echa un vistazo- escucharlo interrumpió los pensamientos del de mirada zorruna, para prestar atención a lo que se refería el moreno —Se han separado en cinco-

—Oh ya veo, pero si se separan sus oportunidades de ganar descienden radicalmente. ¿Es que esos jóvenes no son conscientes de su situación? - esta va mal, no creí que se separarían tan pronto, debo hacer algo al respecto o si no…pensó Gin.

—… y no solo eso, están atravesando un área muy interesante-

—…Ah. El nido de los "Tres Cifras"-

Y como Wanderweiss no entendió a lo que se referían en un intento de habla solo llego a pronunciar "tres" a lo cual Tousen comprendió que quiso decir y le explico—Los tres dígitos es señal de "su revocación" representa a aquellos cuyo rango ha sido revocado. Todos los que llevan un numero de tres cifras… son Privaron Espada-

—Si… bien…. Tousen, recuerda que Aizen-Taicho nos necesita en este momento, ¿vienes? -

—Tienes razón., vamos. -

Y con ello salieron de ahí ellos dos seguidos por el pequeño rubio, mientras salía de la habitación, Gin hizo una rápida mirada a cierto monitor, donde se veía al Shinigami sustituto que iba a iniciar su lucha con Dourdoni Arrancar #103; así como en los otros monitores sus otros amigos también estaban ya frente a otros Privaron Espada- regreso su vista al frente con la sola idea de que esos chicos debían salir de sus batallas victoriosos sí o sí.

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—Gracias por estar aquí mis queridos Espadas- comento el castaño.

—Aizen-sama, los ryoka ya están en el palacio, que sugiere que hagamos? - pregunto el Séptimo Espada Zoomari.

—Necesito que tomen sus lugares en cada una de sus salas, y se preparen para luchar. -

—No cree que les toma demasiada importancia a ellos?, son solo cinco ¿qué pueden hacer contra nosotros?, los mataremos y punto- dijo hastiado Noitra.

—Creo que ya les había mencionado que no los subestimaran, deben detenerlos nada más. - mencionó mientras les miraba altivamente — Stark, Hallibel y Baragan, irán conmigo al mundo humano, junto a Tousen, Gin y Wanderwisse. Los demás se quedan a luchar. Y espero que salgan victoriosos- dijo con malicia, era parte de su plan que algunos de sus Espadas no llegaran a cumplir su misión de ganar, pero no todo estaría perdido de todas formas, esa energía que llegasen a dejar serviría para incrementar el poder de la Hyogoku, sin contar que necesitaba ir al mundo humano para usar ese pequeño poblado de Karakura y usarlo como sacrificio para crear la llave del rey espíritu.

—Entonces ¿solo luchamos y listo? - pregunto incrédulo Grimmjow, con las ganas que tenia de derrotar a Kurosaki —¿nadie intervendrá en nuestras peleas? -

—Esta vez nadie lo hará Grimmjow, puedes luchar con todo, solo recuerden no destruir el palacio en el proceso –

—Tsk!. Como si me importara- susurro el peliceleste.

—Muy bien, es hora de que iniciemos nuestra parte del plan, ya hicimos esperar mucho a nuestros invitados y yo debo encargarme del mundo humano. - mientras se levantaba y se dirigía a la salida indicaba el castaño— ah… una cosa más, Ulquiorra, no dejes que nadie se acerque a rescatar a Inoue Orihime, aun necesito de sus poderes, -mencionó viendo de reojo al pelinegro quien solo asintió. —Cuando sea el momento te diré donde debes llevarla para completar mi perfecto plan, ¿entendido? -

—Como usted ordene Aizen-sama- sin ápice de expresión respondió Ulquiorra.

Después de que todos salieron del salón, Ulquiorra se encaminaba por los pasillos pensativo, pero en el camino—Alguien huele a menta, ¿te acabas de bañar? – el pelinegro suspiro irritado.

—Creo que mi aseo personal no debería de incumbirte, ¿no es así Gin?-giro su vista al peliplateado, que en ese momento le seguía el paso —puedo saber ¿Qué necesitas?-

—Oh~ pero que carácter…- rió por lo bajo, pero luego volvió a colocar una expresión seria —Ulquiorra, esto ya comenzó, será mejor poner en marcha lo que acordamos, ¿estás de acuerdo conmigo? –

—Debes estar loco, si quieres enfrentarte a todo por tu ideal-

—Y acaso ¿ella también no lo valdría? – Ulquiorra lo miro de reojo, pero no dijo nada, conocía la respuesta, y justamente por eso, es que también se incluyó en el plan de Gin –Si eso supuse. Así que al final ¿te convertirás en el malo de esta historia? Eh…-

—Acaso ¿tú no hiciste lo mismo con Matsumoto Rangiku?-

—Auch! Eso dolió…-suspiro – si claro que se en lo que me convertí, pero jure protegerla y regresarle lo que le fue robado, así que no descansare hasta recuperarlo-

—No soy quien para juzgar si estas en lo correcto o no.-

—Jajajaja veo que ahora tienes hasta sentido del humor, bueno… y ¿qué harás ahora?, faltan unas horas para que todos partamos, ¿vas con Orihime-chan?-

Ulquiorra frunció levemente el ceño, tenía que hacer algo, o todo se arruinaría por culpa de su maldita imprudencia.

—Por lo que veo, estas atrapado en un dilema, ¿verdad?, - lo miro de reojo, era demás decir que solo él conocía los sentimientos de ambos, y como no, si ha sido el único que se les ha acercado para conocer de primera mano su historia, muy a su pesar, no se le hacía justo el desdichado final que les deparaba el destino en tan poco tiempo, suavizo su semblante diciendo —Solo no la dañes tanto, ella te ama… pero lamento decirlo, también ama a Kurosaki Ichigo y al final, tiene que escoger entre ustedes dos. -

—No hay nada que escoger- hablo duramente.

—Eso quiere decir que ya lo decidiste, bueno… te deseo suerte con eso entonces – se despidió con un ademan de manos —te veré luego, ven a la sala de las cámaras cuando termines, necesitamos hablar-

Mientras veía alejarse al peliplateado, hubo algo en lo que dijo Gin que le molesto, no podría saber cómo es que al final, el de mirada zorruna se dio cuenta de todo, pero tampoco es algo que le importara demasiado, no es como si él fuera a decírselo a Aizen en ese preciso instante, puesto que sabía que no le convenía en lo más mínimo. Pero, aun así, saber que Orihime aun guardaba sentimientos por el Shinigami, le irritaba y demasiado, pero, si quería mantener a salvo a la mujer, entonces, él tendría que tomar una muy importante decisión y esa era arrasar con todo rastro de sentimientos que poseía tanto ella como él, tendría que destruirlos por completo, sin dejar vestigios de nada, porque al final el tener sentimientos solo te vuelven débil, además era la única forma que se le ocurría para mantenerla segura y lejos de Aizen, solo así podría salvarla, solo así él podría morir en paz durante su batalla sin remordimiento alguno.

—Solo esto se me ocurre para demostrarte que te amo, aún a costa de mi propia vida- susurro para sí.

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Empezaba a despertar, una vez lo hizo se incorpora, notando inmediatamente su desnudes, la cubrió con las sabanas, miro a su costado, pero, para su infortunio, él ya había se había marchado, aun así, no pudo evitar sonreír, estaba feliz, al fin encontró a su otra mitad, la parte faltante de su vida y su alma, no le importo el entregarse a la pasión del momento, y que ambos se convirtieran en un solo ser, de todas formas era la vida que quería seguir, con él a su lado, debía encontrar la manera de ayudarlo, miro sus manos y una idea llego a su mente.

—Si rechazo su forma hollow y lo regreso a su estado natural antes de que él…-aun le costaba pronunciar ese detalle que era importante — …muriera… quizás es posible que lo pueda convertir en… humano…- sonaba descabellado, y menos era decir que no podría ser arriesgado, talvez si usaba la Hyogoku, podría…- No!… ya dije que destruiría esa perla –se regañó a sí misma. —Pero… ya se! Le pediré ayuda a Urahara-san, él sabrá que hacer – y con esa alegría se levantó y se dirigió al baño para ducharse y luego cambiarse, no tardaría mucho en llegar Ulquiorra con su desayuno y lo estaría esperando ansiosa.

Según por el tiempo transcurrido podría decir que el pelinegro se había retrasado, cosa curiosa, había enviado a uno de los sirvientes para indicarle que llegaría un poco tarde, le pareció realmente extraño, pero luego de un rato de estar pensando, recordó de inmediato —Mis amigos! ellos están aquí... lo había olvidado…- se levantó del sofá y se encamino hacía la ventana de su cuarto —debo hablar con Ulquiorra… él puede ayudar a mis amigos y a mí para detener a Aizen… por favor Kurosaki-kun, no le hagas daño al Ulquiorra… por favor…-

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Estaban enfrentándose a duras batallas, Ichigo aún estaba cansado, su pelea con Dordoni lo puso exhausto, no estaba acostumbrado aún a su poder en forma Hollow, pero tenía que avanzar, si quería recuperar a Inoue tenía que seguir hasta el final —Por favor Orihime… ya estoy por llegar, espera un poco más…- dijo mientras corría con Nell.

En su camino, ahora todos tenían desafíos delante de ellos, y tendrían que luchar si querían volver regresar todos juntos de nuevo, su amiga les esperaba, y darían todo de sí, para rescatarla.

"¡La crisis los asecha a todos!"

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Mientras tanto en el salón de Aizen… uno de sus subordinados le entregaba un informe de la completa derrota de Dordoni el Privaron Espada Número 103, así como también escucho del atrevimiento de Zael Aporro Grantz de enviar a los Exequias en busca de los intrusos. Pero gracias a la habilidad de Aizen y su mente astuta, fue más que obvia la razón detrás de la decisión de Zael, la recolección de reiatsus para sus experimentos. Luego de una pequeña charla entre Aizen y el pelirosa, este se volvió a sentar en su trono.

—Pareces contento, a pesar de que a uno de tus subordinados le han dado una paliza- mencionó Gin.

—¿Tú crees? -pregunto el Castaño

—¿Me equivoco? - "nunca, sé lo que estas planeando, así que estas feliz de todo esto"

Con la breve charla entre Aizen y Gin, es notable la tensión del ambiente, Aizen quería ganar al precio que fuera, y el peliplateado solo debía actuar como si estuviera de acuerdo con todo.

—No sé por qué, pero estoy disfrutando de esto. ¿Crees que estoy loco? –

"si lo estas"

—Claro que no, por raro que parezca, me siento de la misma forma- "¡mentira!, escuchen chicos, deben sobrevivir… cueste lo que cueste…deben hacerlo"

Por el bien de su amistad, y recuperar a su amiga, todos comenzaban a librar batallas en las que tendrían que ganar a como dé lugar.

Aun cuando las cosas se vean realmente mal para otros, no deben dudar de cada uno de ellos.

"Hacia adelante… solo continua hacia adelante…"

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Ulquiorra quien estuvo a punto de entrar a la habitación de la pelinaranja, seguido de un subordinado para llevar sus alimentos, de pronto un reiatsu llego a informar de la osadía del Quinto Espada.

-Tsk! Maldito Noitra, siempre haciendo lo que le viene en gana- habló por lo bajo, aún así, le molestaba la imprudencia del tipo ese, ahora la Mujer debería estar preocupada, porque de inmediato el reiatsu de su amigo se iba extinguiendo poco a poco, podría ser que en cualquier momento esté a punto de morir. —Son unos tontos, tenían que haber ideado un plan para entrar, no hacerlo de la manera que lo están haciendo, si siguen así cada uno de ustedes ira cayendo como ficha de domino, sin esperanza alguna- tomo el pomo de la puerta que daba a la habitación de la chica, esto parecía que se complicaría mucho, si los Ryoka y los shinigamies no lograban salir de esa, entonces si estaría en un verdadero aprieto.

—Eh?!... que… que fue eso? - se preguntó la pelinaranja, al sentir que el reiatsu de Sado estaba desapareciendo.

—Voy a entrar. –

—Ul..-

—Parece que ya te has dado cuenta-

—Eh?! Dime que pas...-

—Ese idiota de Noitra se ha precipitado, incluso habiendo recibo ordenes de esperar en sus aposentos. -

"Eh?! ¿Qué pasa… porque noto diferente la actitud de Ulquiorra… porque lo siento más frio y distante? …"

—Hace falta mucho para matar a Sado-kun- Ulquiorra desvío la mirada, desinteresado. "¿Ulquiorra que pasa?"—No está muerto.

El pelinegro sin girar su rostro, observo de soslayo a la pelinaranja, su mirada era fría, su actitud estaba igual, que era lo que pasaba por su mente, Orihime no comprendía nada, si hace tan solo unas horas, ambos se profesaron amor sincero, pero y ahora…

—Entra- hablo Ulquiorra. —Es hora de comer- con una voz gruesa y plana hablo. —gCome-

Orihime estaba desconcertada, que le pasaba a Ulquiorra, ¿Por qué actuaba de esa manera? — No tengo hambre- mencionó.

—Parte de tu trabajo consiste en mantenerte con vida hasta que Aizen-sama te llame- ¿Aizen? Que tiene que ver él con todo esto, no estaba bien, necesitaba respuestas, ¿Por qué Ulquiorra la estaba ignorando por completo? —Acaso quieres que te fuerce a tragarte la comida. –La pelinaranja respingo por el desasosiego que está generando la actitud de Ulquiorra.

Sin embargo, Orihime en ese momento, no podía pensar con total claridad, primero estaba la seguridad de su amigo y sumado el comportamiento diferente de Ulquiorra… pero por el momento la seguridad de su amigo era mucho más importante que otra cosa. —Sado-kun no está muerto…-

Ulquiorra lo sabía, pero no podía dar marcha atrás, la miro fijamente con el rostro más frio que pudiese mostrar.

—Que terca, aunque no me importa- Orihime al escucharlo se tensó, apretó más el agarre de uno de sus brazos, por alguna razón esas palabras la hirieron y mucho. —¿Qué es lo que quieres que te diga? - que estaba sucediendo, porque Ulquiorra le hablaba de ese modo tan cruel —Algo como ¿no te preocupes seguro está vivo? - más palabras crueles —Que ridículo. No he venido a consolarte. - A este punto Orihime podría escuchar como su corazón se estaba desfragmentando, pero porque no reaccionaba, porque no le decía nada…porque no podía reclamarle en ese momento….

—No lo entiendo, ¿Por qué te preocupa tanto que estén vivos o muertos? – Orihime le miro desconcertada, no se atrevería o ¿si? ...— De todas formas, en poco tiempo tus amigos caerán eliminados. - la pelinaranja coloco una expresión de pánico —¿Qué tiene de malo que uno de ellos haya caído antes que los demás? –

No se atrevería…

—Antes de venir, debieron haber previsto que esto pasaría. -

—Para…- Orihime no podía creer lo que le estaba diciendo, le dolía, le dolía en el alma la manera de actuar del pelinegro, ¿Por qué la estaba tratando de esa manera?

—Si no estaban preparados para afrontar todo esto, la culpa recae sobre su estupidez. Si te dijera que son un grupo de idiotas, no te estaría mintiendo. Entonces ¿porque no lo admites? -

"Por favor Ulquiorra no lo digas… no lo digas" rogó internamente. "no…"

—Si yo estuviera en tu lugar, me avergonzaría de la estupidez de los que entran a Hueco Mundo sin haber medido sus fuerzas antes-

El eco de una fuerte bofetada se escuchó en la penumbra de la habitación de la pelinaranja, ella aún se encontraba jadeando, su mano le dolía, a pesar de todo, la piel de lo que estaba compuesto Ulquiorra era hierro, aun así, ese golpe en su mejilla basto para girarle medio rostro, aun se observaba la marca de la mano de ella.

"Mierda" fue el pensamiento de Ulquiorra "así que te preocupa tanto ese imbécil, ¿no es verdad?, bien, pues entonces pelea por él…"

Ulquiorra no movió su rostro, solo le miro de reojo, con una imponente mirada, tan fría como la muerte misma, solo observo como ella se veía agitada, su impertinencia podría salirle muy cara, pero no estaba en sus planes hacerle algo físicamente, no a ella, pero si iba a desquitarse de un modo tal insolencia, su posición como Espada no le permitía dejar que alguien inferior realizara ese tipo de acciones, y menos frente a cualquier sirviente del palacio. Moviendo su rostro la miro fijamente y percibió el coraje y dolor de la pelinaranja, bien, eso quería, eso lograba, que ella le odiara, y si la única manera de hacerlo era jugando con su mente, entonces, de esa forma lo haría. Aun así, pudo ver las lágrimas que se asomaban por la comisura de sus ojos, "¿lloraba por él?… tks!"

—Volveré en una hora- se encaminó a la salida, pero antes de cruzar la puerta volvió a hablarle con una voz grave y plana —Si no has comido para entonces… te ataré y forzare a tragarte la comida, debes estar preparada para eso- y con ello salió de la habitación de ella-

Una vez afuera, tomo con fuerza el pomo de la puerta, tenso sus dientes y frunció levemente el ceño, podía escuchar con claridad los sollozos y lamentos de ella, preguntando a la nada, el porqué de su actitud, algo en su interior se removía, era como un golpe directo a su pecho, ¿a qué se debería? ¿sería acaso algún sentimiento de culpa o remordimiento? —Lo lamento, pero esta es la única manera de mantenerte a salvo- susurro aun sin levantar la vista, se reincorporo y siguió su camino por el pasillo —perdóname Orihime, pero de ahora en adelante, debes verme como tu enemigo…- y con ello se perdió en los pasillos de Las Noches.

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Orihime aún estaba perturbada, ¿Qué fue lo que paso? ¿Por qué Ulquiorra estaba actuando de manera tan vil con ella?, su mano aun le dolía, pero más que físico, era su corazón el que se estaba desfragmentando, un terrible dolor de soledad e incertidumbre se apodero de ella, y ahora que es lo que haría, el ojiverde entonces que era ahora su enemigo o su…amante… acaso no significo nada lo que paso hace poco en esa misma habitación, cayó de rodillas sin fuerzas, estas la abandonaron de inmediato, en realidad, tenía que escoger a uno de los dos en esta batalla, sus amigos o el pelinegro, Ichigo o Ulquiorra….

—¿Qué debo hacer? … ¿qué es lo que debo hacer? - se cuestionó a sí misma, mientras gruesas lagrimas bajaban por sus mejillas. — por favor chicos…. No mueran…-

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El camino divido, cada guerrero enfrentando duras pruebas, cada batalla desatada era decisiva, aun con su último aliento, cada uno lucharía hasta el final, esperando vencer y avanzar hasta su objetivo.

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—¿Y bien? ¿Ha alcanzado alguien la corte de los Espada? - Entrando al cuarto de las cámaras ingreso Ulquiorra, en lo que Gin estaba ocupado jugando con los pasadizos que dabas a las recamaras de los Espadas.

—Vaya esto si no me lo esperaba. ¿Tú dándome conversación? - le miro burlonamente —creo que no te caigo bien ¿No es así? –

—Por supuesto que no- dijo con total sinceridad el pelinegro.

—¿En serio? ¿Oye, no podrías ser más simpático? - siguió la conversación, pero observando al ojiverde en lo que se acercaba hasta donde se encontraba el peliblanco, frente a los controles.

—…. Eso es…- Gin sonrió más ampliamente.

—¿Manipulando los controladores? - pregunto expectante Ulquiorra.

—No, no, no hago cosas dañinas, además…- le miro de reojo —odio las historias tristes-

—Que estas tramando Gin- le pregunto por lo bajo Ulquiorra.

—Ya te lo dije, el plan ya está puesto en marcha, y esto también forma parte de él.

—El que Sado Yasutora, fuera derrotado por Noitra, ¿también formaba parte de tu plan? - le pregunto mientras lo observaba.

—A decir verdad, no, el que ese idiota se adelantará no lo tenía en cuenta, y tal parece que el movimiento de los demás Espadas, no se hará esperar…. ¿Tú qué opinas? -

—Todos ellos tienen sed de pelea, y no los detendrás por más que lo intentes, lo que puedo decir es que, no hagas nada, y evitemos el menor daño posible, además, tú mismo lo dijiste, el resto depende de ellos, deben ganar si lo que quieren es salir victoriosos, no es un juego en lo que se han metido, y eso lo saben muy bien. -

—Quien diría que hablarías de ese modo, cualquiera pensaría que estas preocupado por ellos, acaso será por Orihime-chan-

—Deja de decir ridiculeces, no me interesa lo que les pase –

—Si claro, lo que tú digas, bueno, creo que será mejor que me valla, aún hay mucho por hacer antes de irnos al mundo humano, ¿estarás bien con lo que decidiste? Por lo que veo, ya empezaste con tu idea de que Hime-chan te odie, puedo ver que no lo está tomando como tu imaginabas-

—No te interesa, deja de entrometerte. Se lo que hago-

—Está bien, está bien… - gin levanto las manos en señal de rendición— ya no lo hare, en serio, vuelvo a decirte, no la lastimes demasiado, es una gran amiga de Ran y no me gustaría que terminara muy mal, debido a nuestras decisiones- sonrió con melancolía al pensar en la rubia.

Suspiro imperceptible, mientras observaba que no hubiese nadie cerca de la entrada del salón de cámaras, observo de igual forma que nadie se acercara por el pasillo, saco una de sus manos de su hakama y la extendió al peligris —Creo que esta es una despedida, cada uno tomará su camino al destino ya escrito, así que solo me resta desearte suerte-

Gin miro asombrado la acción de Ulquiorra, ¿en realidad esa era la verdadera personalidad del pelinegro?, bueno omitió su pensamiento por el momento y estrecho su mano de igual forma —Creo que tienes razón, fue divertido mientras duro, a ti también te deseo buena suerte y…- miro con melancolía al Ojiverde —espero seas feliz en tu siguiente travesía… adiós Ulquiorra Cifer-

El pelinegro no dijo nada, pero aun así se encontraba un poco desconcertado, dudaba de que supiera que continuaría su camino a la siguiente reencarnación, pero una cosa si es segura, hasta donde pudiera, protegería lo único valioso que tenía en ese maldito lugar.

Y como si Gin hubiese leído los pensamientos del pelinegro le habló —No te preocupes, no dejare que Aizen regrese al Palacio y le haga daño a Orihime-chan, así que da tu mejor esfuerzo, que yo hare el mío…. y el resto —soltó su mano y dirigió su mirada hacia el techo —dependerá de ellos. – dijo girando su rostro a los monitores, donde se observaban a Rukia luchando con Aaroniero, Sado tirado en el suelo en un baño de sangre mientras Noitra se alejaba, Ichigo corriendo con una niña en brazos, Uryu, y otro Hollow corriendo por lo largo del pasillo, y Renji discutiendo con otro Hollow de apariencia grande, pero que la final se enfrentara a la Octava Espada Zael Aporro Grantz. —Si… todo depende de ellos ahora. – ambos salieron de la habitación mientras caminaban por un largo pasillo.

Al final Ulquiorra asintió sin comentar nada, no había porque, las cartas estaban sobre la mesa, y decir algo a esas alturas era solamente un mero consuelo que no serviría de nada, ambos se separaron en diferentes direcciones llegados a una de las equinas del pasillo del Palacio, cada uno con su mente enfocada en una sola cosa Proteger lo que más amaban y evitar que Aizen destruya el mundo humano.

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Sentimientos encontrados, zozobras generadas, remordimientos resurgiendo, todo un grupo de sensaciones que acompañan a cada guerrero frente al inicio de su batalla, ¿Quién ganara?...

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Ok que puedo decir... me tarde siglos en continuar, pero es que he estado escribiendo otro fanfic que pronto subire... y Otra Oportunidad también tengo pendiente de actualizar...

Espero les guste este capitulo.

Les aviso que a esta historia le quedan pocos capítulos, me ha gustado mucho escribirlo y siento nostalgia al pensar que pronto le dare un "Fin" a esta historia... pero todo lo que comienza debe terminar... así que espero continuar pronto con los siguientes capitulos...

Les deseo felices fiestas! y pasen un feliz año nuevo!

Un enorme abrazo!

SohmaCifer