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Slayers Triunvirato
Autor: Greywords
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Aclaraciones previas
Por qué demonio en lugar de Mazoku?... por qué dragón y no Ryuzoku?... por qué Bola de Fuego en lugar de Fire Ball y Rina en lugar de de Lina?... bueno... porque... si?
Por si acaso, la explicación que doy aquí de los amuletos Sangre de Demonio, los que le vendió Xeros para aumentar sus poderes mágicos, no la he leído ni escuchado en ninguna parte, que yo recuerde. Simplemente se me ocurrió, y creo que tiene sentido, pero no tengo idea de si es real. Si es así, que bien. Pero si no, pues que lastima, es sólo un invento.
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10. Oscuros Rituales
La batalla de Dark Fall ya ha terminado. Rina estaba realmente agotada por los conjuros que tuvo que lanzar, igual que Zellgadis por el esfuerzo de mantener prisionera una mente tan caótica y compleja como la de Kala, pero en general, el grupo había salido ileso.
Lo que alguna vez fuera uno de los pantanos más grandes y tétricos, en el que se ocultaban impensables horrores, ahora era un enorme cráter ardiente en medio de la nada. Quizás con el tiempo, ahora sin la corrupción creada por Kala, la naturaleza pueda absorber la maldad y reestablecer el lugar, y quizás algún día hermosos árboles adornen el una vez siniestro lugar.
Como siempre, era la naturaleza la que debía reparar los errores de las criaturas que parecían ocupar su intelecto y sus habilidades sólo en destruir todo lo que las rodeaba, ya era una historia trillada.
Ahora todos sólo querían alejarse de semejante infierno. Descansar un poco, olvidarse sólo un momento de que esta fue sólo una batalla y que lo peor está por venir, que aún falta el líder del grupo, Hound.
Mientras nuestros héroes intentaban perderse en esta inexistente paz, intenciones muy distintas tomaban cuerpo en las profundas grutas del Abismo.
En una fortaleza oculta dentro de las montañas congeladas, Hound planeaba la ofensiva a gran escala contra las fuerzas humanas.
Un acólito vestido de negro y púrpura escuchaba atentamente las ordenes de su maestro. Como siempre, con la cabeza gacha y una postura más de miedo que de respeto.
El largo cabello blanco del anciano vestido de negro parecía retorcerse con cada palabra del demonio, como si respondiera a su estado de ánimo, como una criatura en sí que le daba al viejo una apariencia aún más aterradora.
Su largas uñas negras se movían inquietas mientras Hound ordenaba los últimos preparativos.
- ...quiero que las tropas se alisten, pronto partirán. Ordena al escuadrón del olvido que se preparen para cerrar el portal, en breve llegaran los Caballeros...- el Acólito asentía sin decir una palabra. - ...de prisa, que esperas!-
Un sobresalto por la prisa en las palabras del viejo, el aprendiz sabía bien que en ocasiones anteriores el demonio había convertido súbditos en cenizas con sólo perder la calma y lo que menos quería era que lo tuvieran que barrer de la habitación por hacer enojar a su jefe, así que desapareció de inmediato para cumplir las órdenes.
- Ahora que Kala también fue derrotada debo apresurarme...- se dijo el demonio. - esa Hechicera pronto vendrá a apoyar a las tropas humanas...-
- Es una lástima, esa niña tenía futuro... pero era imposible confiar en ella...- Hound recordó lo que había visto y oído la noche anterior en su bola de cristal y quedó pensativo.
"no puedo creer que Kala me haya podido ocultar tanto tiempo sus planes. Revivir a la Bestia era una locura, pero si pensaba hacerlo entonces era más poderosa de lo que pensaba..."
"casi me duele su muerte, pero fue una tonta al traicionarme. La hubiera salvado si hubiera sido leal..."
De ponto una fuerte presencia llamó su atención y lo sacó de sus pensamientos.
- ya llegaron...- se dijo, y desapareció.
En la habitación del portal, el acólito enviado por Hound acababa de dar su mensaje y los demonios que se encargaban de la invocación preparaban el encargo.
En cada esquina del salón, tríos de oscuros demonios, todos con forma humana, cabello y ojos tan oscuros como la noche preparaban los conjuros para cerrar el portal.
De pronto todos alzaron las cabezas en dirección al portal, como si sintieran una llamado espectral que nadie más detectaba. Los oscuros remolinos que formaban la puerta dimensional comenzó a cambiar de color tomando el aspecto de un fuego infernal.
En eso apareció Hound, ordenando que no se detuvieran, que continuaran con el trabajo arcano.
Un gruñido terrible y demoníaco salió de la puerta convertida en llamas escarlata, y una figura amenazadora salió del infernal pórtico.
Era una figura humanoide, pero no humana. Con la piel amarillenta y con el aspecto de la roca. Cubierto con ricas armaduras llenas de figuras abominables, con las manos huesudas y sosteniendo una espada terrible con un cráneo en el mango, y con un casco adornado con enormes cuernos, que le cubría el rostro pero dejaba salir el fuego de sus ojos.
La imponente figura salió completamente y miró al rededor sin decir una palabra. Luego caminó hasta Hound parándose justo en frente, y bajando su espada en señal de respeto.
- "Salve Hound, futuro Amo de los Infiernos. Los Caballeros del Olvido han llegado"- se escuchó directamente en las mentes de todos los presentes.
- "Salve Hound, y condenación para quien se oponga"- reafirmó el recién llegado.
De inmediato, otra figura similar salió del portal, luego otra, y otra más. Doce caballeros de este tipo salieron del portal y se ordenaron frente a Hound. Sin perder tiempo, los demonios que rodeaban el salón comenzaron a conjurar cerrando poco a poco el fisura que unía este mundo con un lugar más alejado y siniestro.
Hound dio una orden con un gesto, y todos los acólitos y demonios menores salieron del lugar, dejando sólo a los doce Caballeros del Olvido, y algunos demonios del Escuadrón del Olvido en el gran salón.
- "El momento ha llegado, para que este mundo caiga"- exclamó Hound sin mover los labios. - "Este mundo y el otro nos pertenecerán, e incluso los Dark Lords bajarán la cabeza ante nuestra presencia"-
- "pero antes, queda un obstáculo que eliminar"-
Dos demonios con forma humana se acercaron a su líder y alzando las manos hicieron aparecer una imagen con su magia.
En la imagen aparecía Rina y su grupo, entrando a un pueblo pequeño.
- "estos humanos son los que destruyeron a Fibrizo, son los más poderosos del mundo"- explicó Hound, siempre hablando con pensamientos, expresando no sólo palabras, sino el gran odio y emoción que le causan.
- "deben destruirlos a todos, excepto a la mujer de rojo. Ella debe ser mía, tráiganla a salvo"-
Con un largo y huesudo dedo apuntó a uno de los Caballeros del Olvido.
- Tu partirás de inmediato- ordenó, esta vez hablando. Luego hizo una señal a dos de los demonios con forma humana. - ustedes lo acompañarán-
- "Partan ahora!"-
Al instante el trío liderado por el Caballero del Olvido desapareció.
- "Ustedes liderarán la ofensiva contra los humanos. Serán mis generales"- ordenó a los restantes Caballeros del Olvido.
- "Ustedes se quedarán en la base, prepararán los conjuros necesarios..."- mandó el viejo demonio al Escuadrón del Olvido, su principal grupo de demonios hechiceros.
Entrando a un pequeño pueblo, el grupo de Rina busca un lugar donde descansar esta noche.
Planean ahorrar tiempo teletransportándose gracias a los poderes de Filia, pero todos están algo cansados como para conjurar innecesariamente.
- vamos ahí- pidió Rina. - descansemos esta noche y partamos mañana en la mañana...-
Es cierto, todos están cansados aún por la pelea de ayer, no han tenido la oportunidad de descansar en una verdadera cama en muchos días, pero el destino les tenía preparada una ultima sorpresa antes.
Una sensación extraña se apoderó de todos, mezcla de odio y temor. A escasos metros de nuestros héroes el espacio pareció oscurecerse, y unas figuras humanoides aparecieron de la nada.
El imponente Caballero del Olvido hizo su aparición junto a dos demonios, con la intención de detener al grupo.
- "Ríndanse y su muerte será piadosa"- ordenó el Caballero directamente a los pensamientos de todos, sin dejarles tiempo de reaccionar.
- qué clase de demonio es ese?- pregunto Rina.
- es un Caballero oscuro- contestó Xeros. - son pocos, y muy poderosos, casi tanto como un Dark Lord...-
- entonces era cierto, han abierto un portal al infierno para traer a los demonios a este mundo...- comentó Filia. - ...pero eso no esta prohibido?-
- Hound es un demonio muy poderoso, siempre deseó el puesto de Fibrizo para sí, y ahora que ha muerto...- contestó Xeros. - ...ya nadie puede ordenarlo o prohibirle nada-
El Caballero fijó su atención en Xeros un momento antes de hablarle.
- "Pero si eres Xeros, asesino de dragones..."- se escucho la siniestra voz en la cabeza del demonio. - "...Una vez te ofrecieron convertirte en uno de nosotros, recuerdas?"-
Claro que lo recordaba, fue durante la guerra contra los dragones, hace mucho tiempo. Por su participación destacada y su gran poder, los Dark Lords le ofrecieron convertirlo en Caballero oscuro, pero el se negó, pues eso significaba dejar el puesto de Sacerdote de Zellas.
Los Caballeros servían a la comunidad de los Dark Lords, por lo que no podían ser sacerdotes de ninguno en especial, o eso era hasta que murió Fibrizo. Por supuesto, Xeros no tenía intenciones de dejar a su Señora.
- "No importa el tiempo que ha pasado, sería un honor tener al asesino de dragones entre nosotros..."- volvió a decir el Caballero oscuro, esta vez más como una demanda. - "...es tu única esperanza de salir vivo, acepta"-
- Oye tu sucio demonio, como te atreves a hablarle así a uno de nuestros amigos- lo retó Ameria. - Retráctate y márchate o tendremos que destruirte!-
El Demonio líder ignoró a la niña y volvió a hablar, tal como se dirigió a Xeros, pero esta vez a Rina.
- "Tu también niña, debes venir con nosotros"- ordenó. - "Todos los demás morirán!"-
Los dos demonios que acompañaban al Caballero oscuro se pusieron a la defensiva con las manos listas para conjurar.
- maldición...- se lamentó Rina. - ...tendremos que pelear de nuevo-
Rina apuntó hacia los enemigos, y una ráfaga de flechas de fuego salieron disparadas de la palma de su mano. Uno de los demonios desintegró las flechas fácilmente, con un sólo movimiento de la mano, pero los justicieros aprovecharon la confusión creada por la magia, para separase y comenzar el ataque.
- Voces del más allá, acudan a mi llamado, espíritus de la oscuridad, manifiéstense ahora... ¡Aparición!- conjuró uno de los demonios, y una sombra siniestra apareció respondiendo a su llamado.
Sin decir palabras, pero apuntando a Rina, el demonio ordenó al espectro que atacara.
Su compañero permaneció con los ojos cerrados un momento, e hizo aparecer un pequeño portal oscuro del que salió un monstruo horrendo con cuerpo de perro gigante, la piel como el caucho y saliéndole humo de la boca.
- ataca! perro infernal- ordenó el demonio enviando a su emisario.
Gaudi se interpuso en el camino del espectro con la intención de atacarlo, pero su espadazo atravesó el cuerpo inmaterial de la sombra, que simplemente lo ignoró, atravesándolo para continuar su ataque.
Zellgadis por su parte se enfrentó al sabueso infernal, esquivando sus mandíbulas y lanzando estocadas con rápidos movimientos de su espada.
Xeros esta vez no permaneció de observador, y se lanzó a atacar al Caballero del Olvido con su bastón, mientras Filia y Ameria conjuraban, y Rina intentaba conjurar una barrera mágica mientras esquivaba al espectro que incesantemente trataba de golpearla.
El choque del bastón de Xeros contra el enorme espada del Caballeo oscuro resonó con estruendo, pero el Caballero tuvo la ventaja, sacando a Xeros de balance, pero sin continuar el ataque.
- Eres poderoso...- comentó Xeros al Caballero con la voz forzada mientras recuperaba el equilibrio. - ...pero no basta con eso-
Inesperadamente, Xeros salto rodando hacia un lado, y desde atrás, un rayo dorado salió disparado de las manos de Filia, dirigido directamente contra el Caballero oscuro.
Al mismo tiempo, Gaudi saltaba contra un muro y de rebote, cayendo con fuerza contra el Caballero, con su espada resplandeciente por el deseo de pelear del guerrero.
Con una velocidad y poder impresionante, el Caballero oscuro se limito a levantar su espada en un golpe que detuvo el ataque de Gaudi lanzándolo varios metros, y detener el poderoso Rayo Sagrado de Filia con su otra desnuda.
Sin recibir el menor daño por el rayo de la sacerdotisa, el demonio habló con su fría vos espectral, que sólo se dejaba era escuchada en la mente de los oyentes, pues parecía no provenir de ningún lado.
- "basta, esto no es necesario"- ordenó. - "Tu eres Rina no?... la que invocó al Señor de las Pesadillas"-
Rina ya tenía al espectro algo controlado lanzado una barrera mágica para que no siguiera avanzando, y se disponía a lanzarle algún ataque mágico, y se limito a mirar al imponente demonio y escuchar lo que decía.
- "no quiero hacerte daño, al contrario. Únetenos, y tendrás un poder que nunca imaginaste..."-
- Nunca, demonio. Odio todo lo que no es puro y justo, y nunca me uniría a ustedes!- respondió desafiante apuntando al demonio con un dedo, repitiendo frases antiguas, al más puro estilo Ameria.
- "es que no lo ves, tu ya no perteneces a este mundo, tus poderes van más allá. No te ofrecemos simplemente hacerte demonio, te daremos lo que quieras. Podemos darte poderes y conocimientos más allá de la comprensión humana..."-
los compañeros de Rina escuchaban también los pensamientos que el demonio transmitía. Prestaban atención mientras la pelea se había detenido, y los demonios habían ordenado a sus criaturas que esperaran.
- "...Con sangre de demonio podrías utilizar libremente poderes que apenas imaginas, liberarías tu verdadero potencial..."-
Las palabras "sangre de demonio" quedaron dando vueltas en la cabeza de Rina.
- "...si lo quieres puedo dejar ir a tus compañeros, simplemente debes venir junto a Xeros, y nadie tendrá que morir..."-
Esta vez Rina si consideró la propuesta. Si tuviera sangre de demonio en realidad podría utilizar poderes superiores. Invocar el poder del Señor de las Pesadillas con seguridad, o teleportarse a voluntad como lo hace Xeros.
Tendría conocimientos que no podría obtener de ninguna otra forma, y tendría el poder suficiente para enfrentarse al resto de los demonios, derrotar al mal desde adentro, siendo un demonio.
Es cierto, hay algo malo en esto. Debe haber algo malo en ser demonio, pero en realidad la oferta era tentadora, más si sus compañeros podían marchar. Además, teniendo los poderes de un demonio, podría regresar luego de derrotar a los malvados...
- Rina, que esperas?- Gaudi interrumpió los pensamientos de la hechicera. - Dile a este villano que no para poder seguir con la lucha...-
Era cierto, el demonio era un villano. Gaudi tenía razón, no podía asociarse con un villano.
Además, ahora se daba cuenta del verdadero problema de ser demonio. Salvo por el caso de Xeros, todos los demonios que conocía carecían de sentimientos, con almas tan negras como la noche.
Qué pasaría con ella y Gaudi luego de irse?... sentiría aun lo que siente ahora, siendo un demonio?...
Era seguro, si los demonios la convertían se asegurarían de que perdiera todo rastro de su humanidad y sentimientos. Era inaceptable, un precio demasiado alto...
- No demonio- contestó al fin Rina. - Me niego a unirme a ustedes, no importa lo que ofrezcan, pelearé...-
- "Entonces así será"- se lamentó el demonio con su voz espectral.
La pelea se reanudó de inmediato, casi sin dejar tiempo a los héroes de reaccionar.
Zel no perdió más el tiempo con el perro infernal. Había que darse prisa en acabar con los demonios o el pueblo en el que peleaban sufriría las consecuencias.
Convocando sus poderes de espiritista, Zel comenzó su ataque en la mente del diabólico animal. Cerro los ojos un segundo, tiempo extendido en el Espacio Interior, en el que entró en la oscura mente de la criatura.
Se vio en un lugar oscuro y tenebroso, con sombras amenazantes y un gruñido bestial que le helaba la sangre. Adelante, había una caverna de la que salió de inmediato una bestia gigantesca, con una forma similar a la del perro infernal, pero mucho más grande y grotesca.
Era la proyección espiritual de la criatura. Es raro que una criatura de baja inteligencia pueda generar una proyección tan poderosa, pero estas criatura infernales estaban dotadas con habilidades poco naturales que las convertían en dignos oponentes.
No había tiempo que perder, así que llamo a sus poderes concentrándolos en su mano y aumentando su aura.
Con el aura y sus poderes espirituales aumentados, Zellgadis pudo ver unos hilos azules brillantes que salían de la criatura y se dirigían a algún punto más atrás.
El espiritista se concentró y convirtió una de sus manos en una larga espada. la bestia atacó, pero Zel simplemente dejo de existir en ese lugar y apareció a su lado.
Clavó la larga hoja profundo en el animal, pero no acabó ahí. Volvió a concentrarse y su cuerpo resplandeció un momento. Al instante, una descarga de energía fue liberada por su brazo convertido en espada, electrocutando a la criatura, y viajando por los hilos que salían de la criatura.
Todo en un parpadeo, al abrir los ojos el perro infernal yacía muerto a un lado y el demonio que lo había invocado se sujetaba las sienes con expresión de dolor.
- tus trucos no servirán conmigo, demonio- amenazó en tono despectivo el espiritista, lanzándose al ataque con su espada.
Gaudi no pierde tiempo y corre hasta el otro demonio para atacarlo, pero el diabólico necromante se limito a alzar sus manos levantando una barrera de energía oscura que detuvo al guerrero.
Aprovechando la pausa del caballero, el demonio comenzó su conjuración para atacarlo.
Con oscuras palabras en el idioma de los demonios, un aura negra comenzó a formarse al rededor del hechicero y a extenderse como negros tentáculos.
En pocos segundos, Gaudi ya había roto la barrera con su espada sagrada, pero el ataque del demonio llegó enseguida con una serie de estocadas de estos negros tentáculos formados por su energía oscura.
con reflejos felinos, el rubio comenzó a saltar de un lado a otro esquivando los ataques, y parando de vez en cuando alguno con su espada. Pese a su habilidad, le era difícil evitar los múltiples ataques, mucho más avanzar para atacar, pero la ayuda no se hizo esperar.
Una serie de delgados rayos dorados salió disparada de las manos de Filia dando en los negros apéndices y desapareciéndolos, permitiendo a Gaudi avanzar un poco más.
El demonio reaccionó indignado al ver como una dragón terminaba su hechizo, y saltó manteniéndose levitando en el aire un momento y concentrando su poder.
Al apuntar con las palmas rodeadas de negra oscuridad a Filia, una red de hilos igual de negros salió enredándose y formando una especie de telaraña que la alcanzó rodeándola e incapacitando sus poderes.
Un brillo dorado cubrió la piel de la dragón, que gimió levemente al sentir como la red drenaba sus energías.
Continuando el incesante ataque, el dragón entrecerró los ojos que resplandecieron con un fuego infernal. Al instante, rayos rojos comenzaros a salir de su mirada en dirección a Gaudi.
El caballero logró esquivarlos saltando hacia atrás, pero los rayos seguían cayendo sobre él como una lluvia infernal que lo hizo seguir retrocediendo.
Rina ya había logrado mantener al espectro que la acosaba lo suficientemente alejado para conjurar un ataque, que no hizo esperar.
Con una serie de movimientos y recitando palabras arcanas, Rina creó una prisión esférica de energía dejando al espíritu encerrado para atacarlo sin riesgo de herir a nadie.
- Fuente de todo poder, fuego rojo y brillante que iluminas el cielo, acude a mi llamado, reúnete en mi mano... ¡Flama del Amanecer!- conjuró Rina tocando la esfera de energía con su mano.
El espectro maligno miro con ojos de furia mientras una flama, amarilla primero pero azul después, comenzó a formarse en el interior de la burbuja y estallo aumentando su luz y tomando un color blanco cegador.
Al fin el poderoso ataque terminó, desintegrando la burbuja de energía y dejando solo humo y sombras.
Para sorpresa de Rina, de entre las sombras volvieron a brillar los siniestros ojos, y el cuerpo traslúcido del espectro volvió a materializarse, al parecer sin el menor daño.
- haa, malditos muertos vivientes, los odio!- maldijo la hechicera. - ...Ameria!-
La chica ya había comenzado a conjurar y terminó justo a tiempo de ayudar a su amiga.
- A ustedes, creadores compasivos de lo retorcido, que no pertenecen a este mundo. La luz de mi pureza les ofrezco, vuelvan por donde vinieron... ¡Mágico Resplandor!-
Una luz purificadora salió de Ameria encandilando a los demonios y desapareciendo definitivamente al espectro que atacaba a Rina.
- Gracias...- ofreció Rina, pero de inmediato continuando sus ataques mágicos.
Por otro lado, Zellgadis continuaba peleando contra su oponente, sus espadazos contra los puños invulnerables del demonio, y sus poderes espirituales enfrentados.
El demonio no se quedaba atrás, de vez en cuando teleportandose, o atacando en el Espacio Interior al hombre quimera, pero parecía agotado y comenzaba a retroceder cada vez que Zellgadis concentraba sus poderes y atacaba su mente y espíritu.
Xeros seguía un combate sin tregua contra el Caballero del Olvido. Su bastón chocaba una y otra vez contra la espada descomunal del demonio, y sus auras igualmente oscuras se enfrentaban con cada golpe.
El piso a su alrededor se resquebrajaba, la gente del lugar había huido hacía rato, y las construcciones comenzaban a sufrir por el temblor generado en esta lucha.
La mirada muda y siniestra del Caballero oscuro se dejaba ver por el yelmo con forma de cráneo, y parecía llevar la ventaja.
Los ataques de Rina no se hicieron esperar, y diferentes tipos de rayos y ataques de luz y fuego comenzaron a acosar también al líder de los enemigos.
Más atrás, Gaudi había retrocedido hasta donde Filia seguía enredada en la red maligna que absorbía sus poderes. Antes de que fuera demasiado tarde, cortó con destreza las cintas negras con su espada, liberando a la dragón.
- ...haagg... no los dejaré!- anunció el demonio que desde las alturas seguía lanzando rayos de sus ojos, y comenzó a conjurar un ataque mejor.
- Señor del témpano oscuro, Dynast. Supremo rey de alma congelada, dame el poder de tu gélida furia... ¡Aliento Congelante!- un vapor malsano comenzó a emanar de la boca del demonio.
De inmediato, lanzó un grito hacia Gaudi y Filia, y un cono blanco salió del interior de su boca, en su dirección.
El caballero reaccionó de inmediato, pero en lugar de esquivando el ataque, saltando directo en su dirección. Con la espada plateada cortó sin esfuerzo el ataque mágico, pero no sólo eso, la Hoja del Cielo se encargó de absorber por completo el ataque, dejando al demonio sin poder reaccionar.
Al caer al suelo, casi por reflejo, Gaudi lanzó un espadazo con la Hoja, ahora cargada de magia, en dirección del demonio, y un cono igual al que él lanzó salió de la Hoja.
El sorprendido necromante intentó retroceder para esquivar el ataque, pero una delgada línea dorada lo rodeó inmovilizándolo.
El ataque de Filia funcionó y el demonio quedó paralizado por la cuerda de energía sagrada. Sin poder esquivarlo, el cono helado dio en el blando dejando al demonio completamente congelado en el interior de una pequeña prisión de hielo.
Sin la magia que los sostenía en el aire, el cuerpo congelado del demonio precipitó al suelo, pero antes de hacerse pedazos fue detenido por una fuerza mágica conjurada por el Caballero del Olvido que ahora detenía a Xeros con una mano y con la otra hacía levitar el témpano.
- "es suficiente"- se escucharon los pensamientos del demonio en la mente de todos alrededor.
El Caballero lanzó un fuerte espadazo que hizo retroceder a Xeros, y sin ninguna piedad se concentró en el demonio que yacía congelado a su lado. Utilizando sus poderes que mezclaban Espíritu con Magia comenzó a absorber las negras energías del demonio congelado.
En un instante, el témpano sólo contenía un esqueleto vacío y seco y el demonio mayor estaba rodeado con un aura más poderosa aún.
Continuando su maligna actividad, fijó su atención también en el demonio a su otro lado, que ya estaba rodeado por los poderes de Zel y rayos de energía benigna lanzados por Ameria, y absorbió de igual manera su alma, dejando un esqueleto que de inmediato se convirtió en polvo.
Esta vez el ritmo de la pelea cambió por completo. Los poderes de Ameria y Filia apenas lograban causar algún daño, mientras Zel lograba detenerlo un poco recurriendo a toda su concentración.
El Caballero atacaba a Xeros y Gaudi a la vez, y los hechizos de Rina eran igual de inefectivos. Era un oponente demasiado poderoso, y los constantes ataques ya habían destruido parte del pueblo.
- maldición, es demasiado poderoso...- volvió a maldecir Rina.
- ...Filia, crea una barrera atrás del demonio, la más poderosa que puedas...- comenzó a dirigir la hechicera el ataque. - Zel y Ameria, distráiganlo, Ustedes continúen- ordenó a Gaudi y Xeros.
Todos comenzaron a actuar según el plan de Rina, mientras ella misma conjuraba llamando el poder de sus talismanes.
La barrera dorada de Filia cubrió un amplio espacio atrás del Caballero oscuro, dándole a Rina algo de tranquilidad para atacar.
El demonio parecía no inmutarse al detener a Gaudi y Xeros con su espada, pese a la concentración que le restaba mantener su oscura mente libre del control de Zel, y un escudo mágico que rodeaba su cuerpo parecía mantenerlo sano de los rayos de Ameria.
- Ameria y Filia, ataquen con todo!- pidió Rina. - ...Zell...-
- Ya lo se- respondió Zellgadis antes de que Rina terminara de hablar, presumiblemente leyendo sus pensamientos para adelantarse.
Zellgadis quitó la concentración en atacar al demonio, y llamó poderes más directos desapareciendo de su lugar y apareciendo al lado de Gaudi y Xeros, para luego retroceder llevándolos consigo, sin recorrer el espacio.
Cuando el trío desapareció del lado del demonio, el Aliento sagrado de Filia y los La Tilt's de Ameria inundaron el frente de batalla bajando el campo de protección del demonio.
Un poderoso Dragon Slave, aumentado por el poder de los Sangre de Demonio, salió disparado de las manos de Rina e impactó de lleno al demonio creando una gran explosión.
La barrera mágica levantada por Filia logró salvar la mitad del pueblo, y un escudo levantado por Rina mantuvo la explosión a raya, dejando ileso al grupo.
La roja hechicera cayó de rodillas por el cansancio de lanzar tantos conjuros poderosos seguidos. Era comprensible su cansancio, tan sólo ayer se había visto obligada a conjurar de igual forma.
Todos estaban muy agotados, y era un alivió saber que el plan de Rina había tenido éxito...
...pero su tranquilidad fue efímera, pues al disiparse el humo vieron la imponente figura del Caballero del Olvido, aún de pié.
Su armadura estaba en parte rota, y al parecer había detenido parte del ataque con su espada, pues la hoja estaba partida en dos, pero el monstruo seguía con vida.
- no... puede ser...- se dijo incrédula Rina.
- "ha sido un esfuerzo destacable..."- respondió el demonio. - "...pero insuficiente..."-
- "...no te alegres demasiado niña, pues doce como yo hemos venido a este mundo. Te llevaremos, cueste lo que cueste..."- terminó el Caballero oscuro, para luego desaparecer.
- Es sorprendente que haya resistido, es muy fuerte, pero debe haberse agotado en el combate tanto como nosotros- dedujo Zellgadis.
- Doce caballeros oscuros...- se sorprendió también Xeros. - ...son demasiados...-
- Fuerza!- intentó animarlos Ameria. - lo lograremos, sólo debemos descansar un poco...-
Parecía los mas sensato, pues las constantes peleas estos últimos días los habían agotado. Sin embargo, el ataque de Rina fue uno de los más fuertes que podía usar, y había resultado inefectivo contra uno. Como enfrentarían a doce?...
Así, los justicieros caminaron un poco más por entre la destrucción creada por la batalla, para buscar algún lugar donde pasar la noche, en el lado del pueblo que había sobrevivido intacto.
Unas horas después, en una posada del pueblo semi en ruinas, nuestros héroes comían algo... más que bastante, para reponer sus fuerzas, y discutían sobre como combatir al enemigo.
Doce Caballeros negros era una fuerza a considerar, y la verdad no habían llegado a ninguna conclusión.
Xeros había explicado el alcance de sus poderes y parecía demasiado, sin embargo debía haber una forma, y Rina ya estaba pensando en algo...
La charla con el demonio antes de la pelea seguía dando vueltas en la cabeza de Rina, una frase en particular: "sangre de demonio"...
Al fin la hechicera habló, interrumpiendo la charla de los demás...
- ...yo tengo una idea- dijo al fin.
- de que se trata?-
La frase vino una vez más a su cabeza. - Sangre de demonio...-
- a qué te refieres?- preguntó Zel
- ...a los amuletos, los Sangre de Demonio. Estos guardan cierta parte de la esencia de los dioses malignos no?-
- así es...- respondió Xeros. - de ahí sus nombres: Niebla Mortal, Estrella Oscura, Azul Caótico y Ojos de Rubí. Fueron creados con verdadera sangre de demonios, adoradores de estos-
- qué tal si utilizáramos esta esencia de forma más pura?...- preguntando Rina. - qué tal absorbiera toda su fuerza para aumentar mis poderes?...-
- eso es imposible!- objetó Zellgadis. - ...eso sería mezclar tu propia esencia con la de los amuletos, es demasiado...-
- Rina, absorber todo el poder de los amuletos, te convertiría en un demonio...- explicó Xeros. - ...y llevarías la esencia de los cuatro dioses oscuros en ti...-
- no es muy diferente de lo que planeaba esa dragón, Kala- concluyó Zell.
- ...es cierto- siguió Xeros, bajando la mirada al escuchar el nombre. - Sería muy similar a invocar a la Bestia. Por eso los talismanes permanecen separados y no son uno, para mantener las cuatro esencias separadas...-
Las objeciones era muy válidas, pero Rina no veía otra forma de luchar contra un enemigo tan poderoso. En realidad la había afectado ver que su poderoso Dragon Slave fuera ineficiente. Su único hechizo más poderoso era el Giga Slave, pero no era seguro lanzarlo, destruir el mundo no estaba en sus planes...
- no puedes hacer eso, no puedes convertirte en una criatura despreciable como un demonio!- exclamó Ameria, dejando a Xeros con una gota enorme en la nuca.
- si, supongo que tiene razón...- concluyó Rina aceptando las objeciones.
- será mejor que descansemos...- propuso Zellgadis. - ...mañana lo pensaremos mejor-
Todos concordaron, y se fueron a sus habitaciones, pero la idea continuó dando vueltas en la cabeza de Rina...
Esa noche, mientras todos dormían, la hechicera roja seguía despierta pensado en su plan, y revisando uno de sus libros de conjuros en un pequeño escritorio.
A escasos pasos, Gaudi dormía profundamente, sin enterarse de lo que secretamente planeaba hacer Rina.
La hechicera hizo caso omiso de las advertencias de sus amigos, y salió furtivamente de la posada. Llevando su mochila, y por supuesto los amuletos, se dirigió a la parte destruida del pueblo para no ser vista.
En el camino, dudo de lo que pensaba hacer, sin duda era muy arriesgado. No era muy distinto de lo que le ofrecían los demonios ni de lo que había intentado Kala, pero qué mas podía hacer?...
No deseaba perder su alma, quería seguir viviendo y amando. Existía el riesgo de perderlo todo, de perder a Gaudi...
Pero había algo más grande en juego. El mundo debía ser salvado, y sólo así lo lograría.
Decidida a invocar los poderes más oscuros que jamás había pensado invocar, comenzó a preparar un oscuro ritual.
En el suelo, dibujó una gran formación mágica. Arriba, los símbolos del Señor de las pesadillas, y más abajo, los símbolos de los dioses oscuros ordenados y con escritura arcana.
De su mochila sacó algunos objetos necesarios para su invocación. Colocó cuatro platos, uno sobre cada una de las formaciones de los dioses malignos, y en el interior de cada plato el amuleto correspondiente.
Luego comenzó su conjuración, con su daga en la mano, levantada hacia el cielo nocturno.
- Señor oscuro de otro mundo, blanca maldad que llama a la muerte, con mi sangre pido este pacto contigo... ¡Niebla Mortal!- recitó Rina, cortando levemente su muñeca al final y derramando su sangre sobre el amuleto adecuado.
El cielo se nubló levemente, un vapor extraño se formo y comenzó a emanar del plato que contenía el amuleto de Niebla Mortal. Luego Rina vendó apretado el corte que se acababa de hacer para que no fluyera más sangre.
- Señor oscuro de otro mundo, estrella de la oscuridad que todo llevas a su final, con mi sangre pido este pacto contigo... ¡Estrella Oscura!- esta vez Rina cortó un poco más abajo que el corte anterior, y repitió el proceso de vendado.
El cielo se oscureció, y del plato comenzó a salir una oscuridad, como una luz negra que cubrió el lugar.
- Señor oscuro de otro mundo, tú que eres más rojo que la sangre, con mi sangre pido este pacto contigo... ¡Ojos de Rubí!- esta vez el cielo se torno levemente rojo, y un fuego carmesí se formó en el plato correspondiente.
- Señor oscuro de otro mundo, caos azul que lo regresas todo a su origen, con mi sangre pido este pacto contigo... ¡Azul Caótico!- el cielo tomo un color azul muy oscuro, y un rayo igual de azul salió del plato elevándose al cielo.
Terminando de vendar los cuatro cortes en su brazo, Rina ya estaba lista para continuar el ritual.
Parándose sobre la formación del Señor de las Pesadillas, comenzó la conjuración principal del proceso.
- Más oscuro y profundo que la más negra noche, Señor de las Pesadillas y los Cuatro Mundos, trae tu fuerza y la de tus hijos antes esta sierva humilde...- Rina alzó su daga y las nubes giraron en el cielo, y un resplandor comenzó a formarse alto en la oscuridad.
- Por tu poder y el mío, reclamo lo que me pertenece por derecho, ante mi Sangre de Demonio!- un rayo bajó del cielo hasta su daga, cargándola con el poder maligno que Rina acaba de invocar, y volviendo la hoja del cuchillo tan negra como la noche.
Un resplandor dorado cubrió a la hechicera que, pese a la inmensa energía que sentía fluir por todo su cuerpo, continuó el ritual.
Otra vez volvió a los platos, quitándose las vendas que acababa de poder en su brazo.
Tomo el amuleto de Niebla mortal cubierto en su propia sangre, y lo apuñaló con la daga oscura, convirtiéndolo en polvo que cayó sobre el plato.
Luego tomó el plato, y vertió el contenido, ahora convertido en un espeso liquido negro sobre su brazo herido.
La sangre negra invocada por la hechicera entró en su cuerpo por sus artes ocultas, marcando sus venas con un color negro y provocándole un gran dolor.
Al fin, el liquido dejo de caer del plato y una de sus heridas se cerró mágicamente. Algo extraño se sentía, como un frío y un calor a la vez, algo muy difícil de describir, pero que sin duda llenaba sus sentidos y la hacía desear más.
Continuó el ritual de igual forma, apuñalando los amuletos y convirtiéndolos en un liquido negro que fue luego absorbido por sus heridas abiertas.
El frío dolor que sentía cada vez que la sangre negra entraba por sus heridas era poco en comparación al placer que sentía cuando sus negras heridas se cerraban, y así termino el ritual...
La oscuridad no permitía distinguir la imagen a la perfección, pero una hechicera vestida de rojo y con las venas marcadas en todo su cuerpo terminaba de invocar fuerzas más oscuras, y cerraba un ritual prohibido para los de su especie.
A la mañana siguiente, nuestros héroes se despertaron apresurados por los golpes de Gaudi en sus puertas.
Rina se había marchado en la noche y no había vuelto, lo que preocupó a sus compañeros por las posibles implicancias de su actuar...
Se alistaron rápido para salir, pero a penas estuvieron listos y dispuestos a partir en su búsqueda, la hechicera entró a la posada dejándolos sorprendidos.
Su apariencia había cambiado bastante, ya no era... ....humana.
Su piel era completamente roja como la sangre, sus cabellos eran de un color oscuro, casi negro y se movían como un fuego que ardía incesantemente, y sus ojos eran tan negros como la noche.
Un aura extraña podía sentirse a su alrededor, un aura como jamás habían sentido.
- qué ocurre?... me buscaban?- preguntó Rina demonio con completa naturalidad, y con cada palabra un ligero humo gris salió de su boca...
Continuara...
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Avance del próximo capítulo
11. Contra el Mal
Todo está listo para la batalla final. Rina ha intentado algo imposible y ha sobrevivido.
Ahora con sangre de demonio, la hechicera está lista para combatir el mal, a toda costa.
El grupo de los justicieros está listo para la última batalla, contra Hound y los Caballeros del Olvido.
Sin duda será una batalla difícil, pero hay que intentarlo, juntos.
Se desata una gran batalla, y el mal muestra su verdadero rostro.
Al fin el Gran Sabueso, futuro amo de los infiernos, muestra sus colmillos
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Notas finales:
Muy bien... que les parece?
Creen que me excedí un poco?... jeje, quizás...
Ahora Rina tiene Sangre de Demonio, y puede utilizar magia aún más poderosa...
...no ha perdido su alma (no se preocupen) pero, qué otros efectos puede tener esta transformación?
Ojalá que les haya gustado, creo que esto no se lo esperaban o si? ...pero bueno
Les anuncio que esta historia estaba planeada para 10 capítulos, pero bueno, se extendió un poco más de lo esperado...
Pero todo llega a su fin. El próximo, oficialmente, es el último capitulo de la historia, para luego un epilogo algo extenso en el capitulo 12, que aclarará algunas cabos sueltos que quedaron.. jeje...
Bueno, les aviso que me demoraré un poco más en sacar el próximo, estoy terminando el año en la universidad y todo eso... pero ya viene.
Muchas gracias por los reviews a todos, en especial a Suisei (esta vez tú te me adelantaste...), y a Nico (Rina, como Sadira en Dark Sun, siempre buscando más poder...)
Me despido, y... como ya saben, críticas, comentarios o lo que sea, soy Lobo en: greywords@hotmail.com
Cuídense y nos vemos en el próximo... chauuuu!!
Slayers Triunvirato
Autor: Greywords
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Aclaraciones previas
Por qué demonio en lugar de Mazoku?... por qué dragón y no Ryuzoku?... por qué Bola de Fuego en lugar de Fire Ball y Rina en lugar de de Lina?... bueno... porque... si?
Por si acaso, la explicación que doy aquí de los amuletos Sangre de Demonio, los que le vendió Xeros para aumentar sus poderes mágicos, no la he leído ni escuchado en ninguna parte, que yo recuerde. Simplemente se me ocurrió, y creo que tiene sentido, pero no tengo idea de si es real. Si es así, que bien. Pero si no, pues que lastima, es sólo un invento.
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10. Oscuros Rituales
La batalla de Dark Fall ya ha terminado. Rina estaba realmente agotada por los conjuros que tuvo que lanzar, igual que Zellgadis por el esfuerzo de mantener prisionera una mente tan caótica y compleja como la de Kala, pero en general, el grupo había salido ileso.
Lo que alguna vez fuera uno de los pantanos más grandes y tétricos, en el que se ocultaban impensables horrores, ahora era un enorme cráter ardiente en medio de la nada. Quizás con el tiempo, ahora sin la corrupción creada por Kala, la naturaleza pueda absorber la maldad y reestablecer el lugar, y quizás algún día hermosos árboles adornen el una vez siniestro lugar.
Como siempre, era la naturaleza la que debía reparar los errores de las criaturas que parecían ocupar su intelecto y sus habilidades sólo en destruir todo lo que las rodeaba, ya era una historia trillada.
Ahora todos sólo querían alejarse de semejante infierno. Descansar un poco, olvidarse sólo un momento de que esta fue sólo una batalla y que lo peor está por venir, que aún falta el líder del grupo, Hound.
Mientras nuestros héroes intentaban perderse en esta inexistente paz, intenciones muy distintas tomaban cuerpo en las profundas grutas del Abismo.
En una fortaleza oculta dentro de las montañas congeladas, Hound planeaba la ofensiva a gran escala contra las fuerzas humanas.
Un acólito vestido de negro y púrpura escuchaba atentamente las ordenes de su maestro. Como siempre, con la cabeza gacha y una postura más de miedo que de respeto.
El largo cabello blanco del anciano vestido de negro parecía retorcerse con cada palabra del demonio, como si respondiera a su estado de ánimo, como una criatura en sí que le daba al viejo una apariencia aún más aterradora.
Su largas uñas negras se movían inquietas mientras Hound ordenaba los últimos preparativos.
- ...quiero que las tropas se alisten, pronto partirán. Ordena al escuadrón del olvido que se preparen para cerrar el portal, en breve llegaran los Caballeros...- el Acólito asentía sin decir una palabra. - ...de prisa, que esperas!-
Un sobresalto por la prisa en las palabras del viejo, el aprendiz sabía bien que en ocasiones anteriores el demonio había convertido súbditos en cenizas con sólo perder la calma y lo que menos quería era que lo tuvieran que barrer de la habitación por hacer enojar a su jefe, así que desapareció de inmediato para cumplir las órdenes.
- Ahora que Kala también fue derrotada debo apresurarme...- se dijo el demonio. - esa Hechicera pronto vendrá a apoyar a las tropas humanas...-
- Es una lástima, esa niña tenía futuro... pero era imposible confiar en ella...- Hound recordó lo que había visto y oído la noche anterior en su bola de cristal y quedó pensativo.
"no puedo creer que Kala me haya podido ocultar tanto tiempo sus planes. Revivir a la Bestia era una locura, pero si pensaba hacerlo entonces era más poderosa de lo que pensaba..."
"casi me duele su muerte, pero fue una tonta al traicionarme. La hubiera salvado si hubiera sido leal..."
De ponto una fuerte presencia llamó su atención y lo sacó de sus pensamientos.
- ya llegaron...- se dijo, y desapareció.
En la habitación del portal, el acólito enviado por Hound acababa de dar su mensaje y los demonios que se encargaban de la invocación preparaban el encargo.
En cada esquina del salón, tríos de oscuros demonios, todos con forma humana, cabello y ojos tan oscuros como la noche preparaban los conjuros para cerrar el portal.
De pronto todos alzaron las cabezas en dirección al portal, como si sintieran una llamado espectral que nadie más detectaba. Los oscuros remolinos que formaban la puerta dimensional comenzó a cambiar de color tomando el aspecto de un fuego infernal.
En eso apareció Hound, ordenando que no se detuvieran, que continuaran con el trabajo arcano.
Un gruñido terrible y demoníaco salió de la puerta convertida en llamas escarlata, y una figura amenazadora salió del infernal pórtico.
Era una figura humanoide, pero no humana. Con la piel amarillenta y con el aspecto de la roca. Cubierto con ricas armaduras llenas de figuras abominables, con las manos huesudas y sosteniendo una espada terrible con un cráneo en el mango, y con un casco adornado con enormes cuernos, que le cubría el rostro pero dejaba salir el fuego de sus ojos.
La imponente figura salió completamente y miró al rededor sin decir una palabra. Luego caminó hasta Hound parándose justo en frente, y bajando su espada en señal de respeto.
- "Salve Hound, futuro Amo de los Infiernos. Los Caballeros del Olvido han llegado"- se escuchó directamente en las mentes de todos los presentes.
- "Salve Hound, y condenación para quien se oponga"- reafirmó el recién llegado.
De inmediato, otra figura similar salió del portal, luego otra, y otra más. Doce caballeros de este tipo salieron del portal y se ordenaron frente a Hound. Sin perder tiempo, los demonios que rodeaban el salón comenzaron a conjurar cerrando poco a poco el fisura que unía este mundo con un lugar más alejado y siniestro.
Hound dio una orden con un gesto, y todos los acólitos y demonios menores salieron del lugar, dejando sólo a los doce Caballeros del Olvido, y algunos demonios del Escuadrón del Olvido en el gran salón.
- "El momento ha llegado, para que este mundo caiga"- exclamó Hound sin mover los labios. - "Este mundo y el otro nos pertenecerán, e incluso los Dark Lords bajarán la cabeza ante nuestra presencia"-
- "pero antes, queda un obstáculo que eliminar"-
Dos demonios con forma humana se acercaron a su líder y alzando las manos hicieron aparecer una imagen con su magia.
En la imagen aparecía Rina y su grupo, entrando a un pueblo pequeño.
- "estos humanos son los que destruyeron a Fibrizo, son los más poderosos del mundo"- explicó Hound, siempre hablando con pensamientos, expresando no sólo palabras, sino el gran odio y emoción que le causan.
- "deben destruirlos a todos, excepto a la mujer de rojo. Ella debe ser mía, tráiganla a salvo"-
Con un largo y huesudo dedo apuntó a uno de los Caballeros del Olvido.
- Tu partirás de inmediato- ordenó, esta vez hablando. Luego hizo una señal a dos de los demonios con forma humana. - ustedes lo acompañarán-
- "Partan ahora!"-
Al instante el trío liderado por el Caballero del Olvido desapareció.
- "Ustedes liderarán la ofensiva contra los humanos. Serán mis generales"- ordenó a los restantes Caballeros del Olvido.
- "Ustedes se quedarán en la base, prepararán los conjuros necesarios..."- mandó el viejo demonio al Escuadrón del Olvido, su principal grupo de demonios hechiceros.
Entrando a un pequeño pueblo, el grupo de Rina busca un lugar donde descansar esta noche.
Planean ahorrar tiempo teletransportándose gracias a los poderes de Filia, pero todos están algo cansados como para conjurar innecesariamente.
- vamos ahí- pidió Rina. - descansemos esta noche y partamos mañana en la mañana...-
Es cierto, todos están cansados aún por la pelea de ayer, no han tenido la oportunidad de descansar en una verdadera cama en muchos días, pero el destino les tenía preparada una ultima sorpresa antes.
Una sensación extraña se apoderó de todos, mezcla de odio y temor. A escasos metros de nuestros héroes el espacio pareció oscurecerse, y unas figuras humanoides aparecieron de la nada.
El imponente Caballero del Olvido hizo su aparición junto a dos demonios, con la intención de detener al grupo.
- "Ríndanse y su muerte será piadosa"- ordenó el Caballero directamente a los pensamientos de todos, sin dejarles tiempo de reaccionar.
- qué clase de demonio es ese?- pregunto Rina.
- es un Caballero oscuro- contestó Xeros. - son pocos, y muy poderosos, casi tanto como un Dark Lord...-
- entonces era cierto, han abierto un portal al infierno para traer a los demonios a este mundo...- comentó Filia. - ...pero eso no esta prohibido?-
- Hound es un demonio muy poderoso, siempre deseó el puesto de Fibrizo para sí, y ahora que ha muerto...- contestó Xeros. - ...ya nadie puede ordenarlo o prohibirle nada-
El Caballero fijó su atención en Xeros un momento antes de hablarle.
- "Pero si eres Xeros, asesino de dragones..."- se escucho la siniestra voz en la cabeza del demonio. - "...Una vez te ofrecieron convertirte en uno de nosotros, recuerdas?"-
Claro que lo recordaba, fue durante la guerra contra los dragones, hace mucho tiempo. Por su participación destacada y su gran poder, los Dark Lords le ofrecieron convertirlo en Caballero oscuro, pero el se negó, pues eso significaba dejar el puesto de Sacerdote de Zellas.
Los Caballeros servían a la comunidad de los Dark Lords, por lo que no podían ser sacerdotes de ninguno en especial, o eso era hasta que murió Fibrizo. Por supuesto, Xeros no tenía intenciones de dejar a su Señora.
- "No importa el tiempo que ha pasado, sería un honor tener al asesino de dragones entre nosotros..."- volvió a decir el Caballero oscuro, esta vez más como una demanda. - "...es tu única esperanza de salir vivo, acepta"-
- Oye tu sucio demonio, como te atreves a hablarle así a uno de nuestros amigos- lo retó Ameria. - Retráctate y márchate o tendremos que destruirte!-
El Demonio líder ignoró a la niña y volvió a hablar, tal como se dirigió a Xeros, pero esta vez a Rina.
- "Tu también niña, debes venir con nosotros"- ordenó. - "Todos los demás morirán!"-
Los dos demonios que acompañaban al Caballero oscuro se pusieron a la defensiva con las manos listas para conjurar.
- maldición...- se lamentó Rina. - ...tendremos que pelear de nuevo-
Rina apuntó hacia los enemigos, y una ráfaga de flechas de fuego salieron disparadas de la palma de su mano. Uno de los demonios desintegró las flechas fácilmente, con un sólo movimiento de la mano, pero los justicieros aprovecharon la confusión creada por la magia, para separase y comenzar el ataque.
- Voces del más allá, acudan a mi llamado, espíritus de la oscuridad, manifiéstense ahora... ¡Aparición!- conjuró uno de los demonios, y una sombra siniestra apareció respondiendo a su llamado.
Sin decir palabras, pero apuntando a Rina, el demonio ordenó al espectro que atacara.
Su compañero permaneció con los ojos cerrados un momento, e hizo aparecer un pequeño portal oscuro del que salió un monstruo horrendo con cuerpo de perro gigante, la piel como el caucho y saliéndole humo de la boca.
- ataca! perro infernal- ordenó el demonio enviando a su emisario.
Gaudi se interpuso en el camino del espectro con la intención de atacarlo, pero su espadazo atravesó el cuerpo inmaterial de la sombra, que simplemente lo ignoró, atravesándolo para continuar su ataque.
Zellgadis por su parte se enfrentó al sabueso infernal, esquivando sus mandíbulas y lanzando estocadas con rápidos movimientos de su espada.
Xeros esta vez no permaneció de observador, y se lanzó a atacar al Caballero del Olvido con su bastón, mientras Filia y Ameria conjuraban, y Rina intentaba conjurar una barrera mágica mientras esquivaba al espectro que incesantemente trataba de golpearla.
El choque del bastón de Xeros contra el enorme espada del Caballeo oscuro resonó con estruendo, pero el Caballero tuvo la ventaja, sacando a Xeros de balance, pero sin continuar el ataque.
- Eres poderoso...- comentó Xeros al Caballero con la voz forzada mientras recuperaba el equilibrio. - ...pero no basta con eso-
Inesperadamente, Xeros salto rodando hacia un lado, y desde atrás, un rayo dorado salió disparado de las manos de Filia, dirigido directamente contra el Caballero oscuro.
Al mismo tiempo, Gaudi saltaba contra un muro y de rebote, cayendo con fuerza contra el Caballero, con su espada resplandeciente por el deseo de pelear del guerrero.
Con una velocidad y poder impresionante, el Caballero oscuro se limito a levantar su espada en un golpe que detuvo el ataque de Gaudi lanzándolo varios metros, y detener el poderoso Rayo Sagrado de Filia con su otra desnuda.
Sin recibir el menor daño por el rayo de la sacerdotisa, el demonio habló con su fría vos espectral, que sólo se dejaba era escuchada en la mente de los oyentes, pues parecía no provenir de ningún lado.
- "basta, esto no es necesario"- ordenó. - "Tu eres Rina no?... la que invocó al Señor de las Pesadillas"-
Rina ya tenía al espectro algo controlado lanzado una barrera mágica para que no siguiera avanzando, y se disponía a lanzarle algún ataque mágico, y se limito a mirar al imponente demonio y escuchar lo que decía.
- "no quiero hacerte daño, al contrario. Únetenos, y tendrás un poder que nunca imaginaste..."-
- Nunca, demonio. Odio todo lo que no es puro y justo, y nunca me uniría a ustedes!- respondió desafiante apuntando al demonio con un dedo, repitiendo frases antiguas, al más puro estilo Ameria.
- "es que no lo ves, tu ya no perteneces a este mundo, tus poderes van más allá. No te ofrecemos simplemente hacerte demonio, te daremos lo que quieras. Podemos darte poderes y conocimientos más allá de la comprensión humana..."-
los compañeros de Rina escuchaban también los pensamientos que el demonio transmitía. Prestaban atención mientras la pelea se había detenido, y los demonios habían ordenado a sus criaturas que esperaran.
- "...Con sangre de demonio podrías utilizar libremente poderes que apenas imaginas, liberarías tu verdadero potencial..."-
Las palabras "sangre de demonio" quedaron dando vueltas en la cabeza de Rina.
- "...si lo quieres puedo dejar ir a tus compañeros, simplemente debes venir junto a Xeros, y nadie tendrá que morir..."-
Esta vez Rina si consideró la propuesta. Si tuviera sangre de demonio en realidad podría utilizar poderes superiores. Invocar el poder del Señor de las Pesadillas con seguridad, o teleportarse a voluntad como lo hace Xeros.
Tendría conocimientos que no podría obtener de ninguna otra forma, y tendría el poder suficiente para enfrentarse al resto de los demonios, derrotar al mal desde adentro, siendo un demonio.
Es cierto, hay algo malo en esto. Debe haber algo malo en ser demonio, pero en realidad la oferta era tentadora, más si sus compañeros podían marchar. Además, teniendo los poderes de un demonio, podría regresar luego de derrotar a los malvados...
- Rina, que esperas?- Gaudi interrumpió los pensamientos de la hechicera. - Dile a este villano que no para poder seguir con la lucha...-
Era cierto, el demonio era un villano. Gaudi tenía razón, no podía asociarse con un villano.
Además, ahora se daba cuenta del verdadero problema de ser demonio. Salvo por el caso de Xeros, todos los demonios que conocía carecían de sentimientos, con almas tan negras como la noche.
Qué pasaría con ella y Gaudi luego de irse?... sentiría aun lo que siente ahora, siendo un demonio?...
Era seguro, si los demonios la convertían se asegurarían de que perdiera todo rastro de su humanidad y sentimientos. Era inaceptable, un precio demasiado alto...
- No demonio- contestó al fin Rina. - Me niego a unirme a ustedes, no importa lo que ofrezcan, pelearé...-
- "Entonces así será"- se lamentó el demonio con su voz espectral.
La pelea se reanudó de inmediato, casi sin dejar tiempo a los héroes de reaccionar.
Zel no perdió más el tiempo con el perro infernal. Había que darse prisa en acabar con los demonios o el pueblo en el que peleaban sufriría las consecuencias.
Convocando sus poderes de espiritista, Zel comenzó su ataque en la mente del diabólico animal. Cerro los ojos un segundo, tiempo extendido en el Espacio Interior, en el que entró en la oscura mente de la criatura.
Se vio en un lugar oscuro y tenebroso, con sombras amenazantes y un gruñido bestial que le helaba la sangre. Adelante, había una caverna de la que salió de inmediato una bestia gigantesca, con una forma similar a la del perro infernal, pero mucho más grande y grotesca.
Era la proyección espiritual de la criatura. Es raro que una criatura de baja inteligencia pueda generar una proyección tan poderosa, pero estas criatura infernales estaban dotadas con habilidades poco naturales que las convertían en dignos oponentes.
No había tiempo que perder, así que llamo a sus poderes concentrándolos en su mano y aumentando su aura.
Con el aura y sus poderes espirituales aumentados, Zellgadis pudo ver unos hilos azules brillantes que salían de la criatura y se dirigían a algún punto más atrás.
El espiritista se concentró y convirtió una de sus manos en una larga espada. la bestia atacó, pero Zel simplemente dejo de existir en ese lugar y apareció a su lado.
Clavó la larga hoja profundo en el animal, pero no acabó ahí. Volvió a concentrarse y su cuerpo resplandeció un momento. Al instante, una descarga de energía fue liberada por su brazo convertido en espada, electrocutando a la criatura, y viajando por los hilos que salían de la criatura.
Todo en un parpadeo, al abrir los ojos el perro infernal yacía muerto a un lado y el demonio que lo había invocado se sujetaba las sienes con expresión de dolor.
- tus trucos no servirán conmigo, demonio- amenazó en tono despectivo el espiritista, lanzándose al ataque con su espada.
Gaudi no pierde tiempo y corre hasta el otro demonio para atacarlo, pero el diabólico necromante se limito a alzar sus manos levantando una barrera de energía oscura que detuvo al guerrero.
Aprovechando la pausa del caballero, el demonio comenzó su conjuración para atacarlo.
Con oscuras palabras en el idioma de los demonios, un aura negra comenzó a formarse al rededor del hechicero y a extenderse como negros tentáculos.
En pocos segundos, Gaudi ya había roto la barrera con su espada sagrada, pero el ataque del demonio llegó enseguida con una serie de estocadas de estos negros tentáculos formados por su energía oscura.
con reflejos felinos, el rubio comenzó a saltar de un lado a otro esquivando los ataques, y parando de vez en cuando alguno con su espada. Pese a su habilidad, le era difícil evitar los múltiples ataques, mucho más avanzar para atacar, pero la ayuda no se hizo esperar.
Una serie de delgados rayos dorados salió disparada de las manos de Filia dando en los negros apéndices y desapareciéndolos, permitiendo a Gaudi avanzar un poco más.
El demonio reaccionó indignado al ver como una dragón terminaba su hechizo, y saltó manteniéndose levitando en el aire un momento y concentrando su poder.
Al apuntar con las palmas rodeadas de negra oscuridad a Filia, una red de hilos igual de negros salió enredándose y formando una especie de telaraña que la alcanzó rodeándola e incapacitando sus poderes.
Un brillo dorado cubrió la piel de la dragón, que gimió levemente al sentir como la red drenaba sus energías.
Continuando el incesante ataque, el dragón entrecerró los ojos que resplandecieron con un fuego infernal. Al instante, rayos rojos comenzaros a salir de su mirada en dirección a Gaudi.
El caballero logró esquivarlos saltando hacia atrás, pero los rayos seguían cayendo sobre él como una lluvia infernal que lo hizo seguir retrocediendo.
Rina ya había logrado mantener al espectro que la acosaba lo suficientemente alejado para conjurar un ataque, que no hizo esperar.
Con una serie de movimientos y recitando palabras arcanas, Rina creó una prisión esférica de energía dejando al espíritu encerrado para atacarlo sin riesgo de herir a nadie.
- Fuente de todo poder, fuego rojo y brillante que iluminas el cielo, acude a mi llamado, reúnete en mi mano... ¡Flama del Amanecer!- conjuró Rina tocando la esfera de energía con su mano.
El espectro maligno miro con ojos de furia mientras una flama, amarilla primero pero azul después, comenzó a formarse en el interior de la burbuja y estallo aumentando su luz y tomando un color blanco cegador.
Al fin el poderoso ataque terminó, desintegrando la burbuja de energía y dejando solo humo y sombras.
Para sorpresa de Rina, de entre las sombras volvieron a brillar los siniestros ojos, y el cuerpo traslúcido del espectro volvió a materializarse, al parecer sin el menor daño.
- haa, malditos muertos vivientes, los odio!- maldijo la hechicera. - ...Ameria!-
La chica ya había comenzado a conjurar y terminó justo a tiempo de ayudar a su amiga.
- A ustedes, creadores compasivos de lo retorcido, que no pertenecen a este mundo. La luz de mi pureza les ofrezco, vuelvan por donde vinieron... ¡Mágico Resplandor!-
Una luz purificadora salió de Ameria encandilando a los demonios y desapareciendo definitivamente al espectro que atacaba a Rina.
- Gracias...- ofreció Rina, pero de inmediato continuando sus ataques mágicos.
Por otro lado, Zellgadis continuaba peleando contra su oponente, sus espadazos contra los puños invulnerables del demonio, y sus poderes espirituales enfrentados.
El demonio no se quedaba atrás, de vez en cuando teleportandose, o atacando en el Espacio Interior al hombre quimera, pero parecía agotado y comenzaba a retroceder cada vez que Zellgadis concentraba sus poderes y atacaba su mente y espíritu.
Xeros seguía un combate sin tregua contra el Caballero del Olvido. Su bastón chocaba una y otra vez contra la espada descomunal del demonio, y sus auras igualmente oscuras se enfrentaban con cada golpe.
El piso a su alrededor se resquebrajaba, la gente del lugar había huido hacía rato, y las construcciones comenzaban a sufrir por el temblor generado en esta lucha.
La mirada muda y siniestra del Caballero oscuro se dejaba ver por el yelmo con forma de cráneo, y parecía llevar la ventaja.
Los ataques de Rina no se hicieron esperar, y diferentes tipos de rayos y ataques de luz y fuego comenzaron a acosar también al líder de los enemigos.
Más atrás, Gaudi había retrocedido hasta donde Filia seguía enredada en la red maligna que absorbía sus poderes. Antes de que fuera demasiado tarde, cortó con destreza las cintas negras con su espada, liberando a la dragón.
- ...haagg... no los dejaré!- anunció el demonio que desde las alturas seguía lanzando rayos de sus ojos, y comenzó a conjurar un ataque mejor.
- Señor del témpano oscuro, Dynast. Supremo rey de alma congelada, dame el poder de tu gélida furia... ¡Aliento Congelante!- un vapor malsano comenzó a emanar de la boca del demonio.
De inmediato, lanzó un grito hacia Gaudi y Filia, y un cono blanco salió del interior de su boca, en su dirección.
El caballero reaccionó de inmediato, pero en lugar de esquivando el ataque, saltando directo en su dirección. Con la espada plateada cortó sin esfuerzo el ataque mágico, pero no sólo eso, la Hoja del Cielo se encargó de absorber por completo el ataque, dejando al demonio sin poder reaccionar.
Al caer al suelo, casi por reflejo, Gaudi lanzó un espadazo con la Hoja, ahora cargada de magia, en dirección del demonio, y un cono igual al que él lanzó salió de la Hoja.
El sorprendido necromante intentó retroceder para esquivar el ataque, pero una delgada línea dorada lo rodeó inmovilizándolo.
El ataque de Filia funcionó y el demonio quedó paralizado por la cuerda de energía sagrada. Sin poder esquivarlo, el cono helado dio en el blando dejando al demonio completamente congelado en el interior de una pequeña prisión de hielo.
Sin la magia que los sostenía en el aire, el cuerpo congelado del demonio precipitó al suelo, pero antes de hacerse pedazos fue detenido por una fuerza mágica conjurada por el Caballero del Olvido que ahora detenía a Xeros con una mano y con la otra hacía levitar el témpano.
- "es suficiente"- se escucharon los pensamientos del demonio en la mente de todos alrededor.
El Caballero lanzó un fuerte espadazo que hizo retroceder a Xeros, y sin ninguna piedad se concentró en el demonio que yacía congelado a su lado. Utilizando sus poderes que mezclaban Espíritu con Magia comenzó a absorber las negras energías del demonio congelado.
En un instante, el témpano sólo contenía un esqueleto vacío y seco y el demonio mayor estaba rodeado con un aura más poderosa aún.
Continuando su maligna actividad, fijó su atención también en el demonio a su otro lado, que ya estaba rodeado por los poderes de Zel y rayos de energía benigna lanzados por Ameria, y absorbió de igual manera su alma, dejando un esqueleto que de inmediato se convirtió en polvo.
Esta vez el ritmo de la pelea cambió por completo. Los poderes de Ameria y Filia apenas lograban causar algún daño, mientras Zel lograba detenerlo un poco recurriendo a toda su concentración.
El Caballero atacaba a Xeros y Gaudi a la vez, y los hechizos de Rina eran igual de inefectivos. Era un oponente demasiado poderoso, y los constantes ataques ya habían destruido parte del pueblo.
- maldición, es demasiado poderoso...- volvió a maldecir Rina.
- ...Filia, crea una barrera atrás del demonio, la más poderosa que puedas...- comenzó a dirigir la hechicera el ataque. - Zel y Ameria, distráiganlo, Ustedes continúen- ordenó a Gaudi y Xeros.
Todos comenzaron a actuar según el plan de Rina, mientras ella misma conjuraba llamando el poder de sus talismanes.
La barrera dorada de Filia cubrió un amplio espacio atrás del Caballero oscuro, dándole a Rina algo de tranquilidad para atacar.
El demonio parecía no inmutarse al detener a Gaudi y Xeros con su espada, pese a la concentración que le restaba mantener su oscura mente libre del control de Zel, y un escudo mágico que rodeaba su cuerpo parecía mantenerlo sano de los rayos de Ameria.
- Ameria y Filia, ataquen con todo!- pidió Rina. - ...Zell...-
- Ya lo se- respondió Zellgadis antes de que Rina terminara de hablar, presumiblemente leyendo sus pensamientos para adelantarse.
Zellgadis quitó la concentración en atacar al demonio, y llamó poderes más directos desapareciendo de su lugar y apareciendo al lado de Gaudi y Xeros, para luego retroceder llevándolos consigo, sin recorrer el espacio.
Cuando el trío desapareció del lado del demonio, el Aliento sagrado de Filia y los La Tilt's de Ameria inundaron el frente de batalla bajando el campo de protección del demonio.
Un poderoso Dragon Slave, aumentado por el poder de los Sangre de Demonio, salió disparado de las manos de Rina e impactó de lleno al demonio creando una gran explosión.
La barrera mágica levantada por Filia logró salvar la mitad del pueblo, y un escudo levantado por Rina mantuvo la explosión a raya, dejando ileso al grupo.
La roja hechicera cayó de rodillas por el cansancio de lanzar tantos conjuros poderosos seguidos. Era comprensible su cansancio, tan sólo ayer se había visto obligada a conjurar de igual forma.
Todos estaban muy agotados, y era un alivió saber que el plan de Rina había tenido éxito...
...pero su tranquilidad fue efímera, pues al disiparse el humo vieron la imponente figura del Caballero del Olvido, aún de pié.
Su armadura estaba en parte rota, y al parecer había detenido parte del ataque con su espada, pues la hoja estaba partida en dos, pero el monstruo seguía con vida.
- no... puede ser...- se dijo incrédula Rina.
- "ha sido un esfuerzo destacable..."- respondió el demonio. - "...pero insuficiente..."-
- "...no te alegres demasiado niña, pues doce como yo hemos venido a este mundo. Te llevaremos, cueste lo que cueste..."- terminó el Caballero oscuro, para luego desaparecer.
- Es sorprendente que haya resistido, es muy fuerte, pero debe haberse agotado en el combate tanto como nosotros- dedujo Zellgadis.
- Doce caballeros oscuros...- se sorprendió también Xeros. - ...son demasiados...-
- Fuerza!- intentó animarlos Ameria. - lo lograremos, sólo debemos descansar un poco...-
Parecía los mas sensato, pues las constantes peleas estos últimos días los habían agotado. Sin embargo, el ataque de Rina fue uno de los más fuertes que podía usar, y había resultado inefectivo contra uno. Como enfrentarían a doce?...
Así, los justicieros caminaron un poco más por entre la destrucción creada por la batalla, para buscar algún lugar donde pasar la noche, en el lado del pueblo que había sobrevivido intacto.
Unas horas después, en una posada del pueblo semi en ruinas, nuestros héroes comían algo... más que bastante, para reponer sus fuerzas, y discutían sobre como combatir al enemigo.
Doce Caballeros negros era una fuerza a considerar, y la verdad no habían llegado a ninguna conclusión.
Xeros había explicado el alcance de sus poderes y parecía demasiado, sin embargo debía haber una forma, y Rina ya estaba pensando en algo...
La charla con el demonio antes de la pelea seguía dando vueltas en la cabeza de Rina, una frase en particular: "sangre de demonio"...
Al fin la hechicera habló, interrumpiendo la charla de los demás...
- ...yo tengo una idea- dijo al fin.
- de que se trata?-
La frase vino una vez más a su cabeza. - Sangre de demonio...-
- a qué te refieres?- preguntó Zel
- ...a los amuletos, los Sangre de Demonio. Estos guardan cierta parte de la esencia de los dioses malignos no?-
- así es...- respondió Xeros. - de ahí sus nombres: Niebla Mortal, Estrella Oscura, Azul Caótico y Ojos de Rubí. Fueron creados con verdadera sangre de demonios, adoradores de estos-
- qué tal si utilizáramos esta esencia de forma más pura?...- preguntando Rina. - qué tal absorbiera toda su fuerza para aumentar mis poderes?...-
- eso es imposible!- objetó Zellgadis. - ...eso sería mezclar tu propia esencia con la de los amuletos, es demasiado...-
- Rina, absorber todo el poder de los amuletos, te convertiría en un demonio...- explicó Xeros. - ...y llevarías la esencia de los cuatro dioses oscuros en ti...-
- no es muy diferente de lo que planeaba esa dragón, Kala- concluyó Zell.
- ...es cierto- siguió Xeros, bajando la mirada al escuchar el nombre. - Sería muy similar a invocar a la Bestia. Por eso los talismanes permanecen separados y no son uno, para mantener las cuatro esencias separadas...-
Las objeciones era muy válidas, pero Rina no veía otra forma de luchar contra un enemigo tan poderoso. En realidad la había afectado ver que su poderoso Dragon Slave fuera ineficiente. Su único hechizo más poderoso era el Giga Slave, pero no era seguro lanzarlo, destruir el mundo no estaba en sus planes...
- no puedes hacer eso, no puedes convertirte en una criatura despreciable como un demonio!- exclamó Ameria, dejando a Xeros con una gota enorme en la nuca.
- si, supongo que tiene razón...- concluyó Rina aceptando las objeciones.
- será mejor que descansemos...- propuso Zellgadis. - ...mañana lo pensaremos mejor-
Todos concordaron, y se fueron a sus habitaciones, pero la idea continuó dando vueltas en la cabeza de Rina...
Esa noche, mientras todos dormían, la hechicera roja seguía despierta pensado en su plan, y revisando uno de sus libros de conjuros en un pequeño escritorio.
A escasos pasos, Gaudi dormía profundamente, sin enterarse de lo que secretamente planeaba hacer Rina.
La hechicera hizo caso omiso de las advertencias de sus amigos, y salió furtivamente de la posada. Llevando su mochila, y por supuesto los amuletos, se dirigió a la parte destruida del pueblo para no ser vista.
En el camino, dudo de lo que pensaba hacer, sin duda era muy arriesgado. No era muy distinto de lo que le ofrecían los demonios ni de lo que había intentado Kala, pero qué mas podía hacer?...
No deseaba perder su alma, quería seguir viviendo y amando. Existía el riesgo de perderlo todo, de perder a Gaudi...
Pero había algo más grande en juego. El mundo debía ser salvado, y sólo así lo lograría.
Decidida a invocar los poderes más oscuros que jamás había pensado invocar, comenzó a preparar un oscuro ritual.
En el suelo, dibujó una gran formación mágica. Arriba, los símbolos del Señor de las pesadillas, y más abajo, los símbolos de los dioses oscuros ordenados y con escritura arcana.
De su mochila sacó algunos objetos necesarios para su invocación. Colocó cuatro platos, uno sobre cada una de las formaciones de los dioses malignos, y en el interior de cada plato el amuleto correspondiente.
Luego comenzó su conjuración, con su daga en la mano, levantada hacia el cielo nocturno.
- Señor oscuro de otro mundo, blanca maldad que llama a la muerte, con mi sangre pido este pacto contigo... ¡Niebla Mortal!- recitó Rina, cortando levemente su muñeca al final y derramando su sangre sobre el amuleto adecuado.
El cielo se nubló levemente, un vapor extraño se formo y comenzó a emanar del plato que contenía el amuleto de Niebla Mortal. Luego Rina vendó apretado el corte que se acababa de hacer para que no fluyera más sangre.
- Señor oscuro de otro mundo, estrella de la oscuridad que todo llevas a su final, con mi sangre pido este pacto contigo... ¡Estrella Oscura!- esta vez Rina cortó un poco más abajo que el corte anterior, y repitió el proceso de vendado.
El cielo se oscureció, y del plato comenzó a salir una oscuridad, como una luz negra que cubrió el lugar.
- Señor oscuro de otro mundo, tú que eres más rojo que la sangre, con mi sangre pido este pacto contigo... ¡Ojos de Rubí!- esta vez el cielo se torno levemente rojo, y un fuego carmesí se formó en el plato correspondiente.
- Señor oscuro de otro mundo, caos azul que lo regresas todo a su origen, con mi sangre pido este pacto contigo... ¡Azul Caótico!- el cielo tomo un color azul muy oscuro, y un rayo igual de azul salió del plato elevándose al cielo.
Terminando de vendar los cuatro cortes en su brazo, Rina ya estaba lista para continuar el ritual.
Parándose sobre la formación del Señor de las Pesadillas, comenzó la conjuración principal del proceso.
- Más oscuro y profundo que la más negra noche, Señor de las Pesadillas y los Cuatro Mundos, trae tu fuerza y la de tus hijos antes esta sierva humilde...- Rina alzó su daga y las nubes giraron en el cielo, y un resplandor comenzó a formarse alto en la oscuridad.
- Por tu poder y el mío, reclamo lo que me pertenece por derecho, ante mi Sangre de Demonio!- un rayo bajó del cielo hasta su daga, cargándola con el poder maligno que Rina acaba de invocar, y volviendo la hoja del cuchillo tan negra como la noche.
Un resplandor dorado cubrió a la hechicera que, pese a la inmensa energía que sentía fluir por todo su cuerpo, continuó el ritual.
Otra vez volvió a los platos, quitándose las vendas que acababa de poder en su brazo.
Tomo el amuleto de Niebla mortal cubierto en su propia sangre, y lo apuñaló con la daga oscura, convirtiéndolo en polvo que cayó sobre el plato.
Luego tomó el plato, y vertió el contenido, ahora convertido en un espeso liquido negro sobre su brazo herido.
La sangre negra invocada por la hechicera entró en su cuerpo por sus artes ocultas, marcando sus venas con un color negro y provocándole un gran dolor.
Al fin, el liquido dejo de caer del plato y una de sus heridas se cerró mágicamente. Algo extraño se sentía, como un frío y un calor a la vez, algo muy difícil de describir, pero que sin duda llenaba sus sentidos y la hacía desear más.
Continuó el ritual de igual forma, apuñalando los amuletos y convirtiéndolos en un liquido negro que fue luego absorbido por sus heridas abiertas.
El frío dolor que sentía cada vez que la sangre negra entraba por sus heridas era poco en comparación al placer que sentía cuando sus negras heridas se cerraban, y así termino el ritual...
La oscuridad no permitía distinguir la imagen a la perfección, pero una hechicera vestida de rojo y con las venas marcadas en todo su cuerpo terminaba de invocar fuerzas más oscuras, y cerraba un ritual prohibido para los de su especie.
A la mañana siguiente, nuestros héroes se despertaron apresurados por los golpes de Gaudi en sus puertas.
Rina se había marchado en la noche y no había vuelto, lo que preocupó a sus compañeros por las posibles implicancias de su actuar...
Se alistaron rápido para salir, pero a penas estuvieron listos y dispuestos a partir en su búsqueda, la hechicera entró a la posada dejándolos sorprendidos.
Su apariencia había cambiado bastante, ya no era... ....humana.
Su piel era completamente roja como la sangre, sus cabellos eran de un color oscuro, casi negro y se movían como un fuego que ardía incesantemente, y sus ojos eran tan negros como la noche.
Un aura extraña podía sentirse a su alrededor, un aura como jamás habían sentido.
- qué ocurre?... me buscaban?- preguntó Rina demonio con completa naturalidad, y con cada palabra un ligero humo gris salió de su boca...
Continuara...
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Avance del próximo capítulo
11. Contra el Mal
Todo está listo para la batalla final. Rina ha intentado algo imposible y ha sobrevivido.
Ahora con sangre de demonio, la hechicera está lista para combatir el mal, a toda costa.
El grupo de los justicieros está listo para la última batalla, contra Hound y los Caballeros del Olvido.
Sin duda será una batalla difícil, pero hay que intentarlo, juntos.
Se desata una gran batalla, y el mal muestra su verdadero rostro.
Al fin el Gran Sabueso, futuro amo de los infiernos, muestra sus colmillos
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Notas finales:
Muy bien... que les parece?
Creen que me excedí un poco?... jeje, quizás...
Ahora Rina tiene Sangre de Demonio, y puede utilizar magia aún más poderosa...
...no ha perdido su alma (no se preocupen) pero, qué otros efectos puede tener esta transformación?
Ojalá que les haya gustado, creo que esto no se lo esperaban o si? ...pero bueno
Les anuncio que esta historia estaba planeada para 10 capítulos, pero bueno, se extendió un poco más de lo esperado...
Pero todo llega a su fin. El próximo, oficialmente, es el último capitulo de la historia, para luego un epilogo algo extenso en el capitulo 12, que aclarará algunas cabos sueltos que quedaron.. jeje...
Bueno, les aviso que me demoraré un poco más en sacar el próximo, estoy terminando el año en la universidad y todo eso... pero ya viene.
Muchas gracias por los reviews a todos, en especial a Suisei (esta vez tú te me adelantaste...), y a Nico (Rina, como Sadira en Dark Sun, siempre buscando más poder...)
Me despido, y... como ya saben, críticas, comentarios o lo que sea, soy Lobo en: greywords@hotmail.com
Cuídense y nos vemos en el próximo... chauuuu!!
