Capítulo 10 Acero y arena- Parte 2- ¡Sellad todo! No solo un disparo puede eliminarnos.

Duce: ¡Esto es demasiado fácil, sus tanques no reaccionan a nuestro ataque, somos demasiado buenas para ellos! Lamento que terminara tan pronto, Alfred. ¡Quiero fuego constante en el Panzer IV, si acabamos con su línea de comando será su fin!

El asalto de Anzio fue rápido y efectivo, hubiera sido lo suficiente para ganar la partida si no fuera porque sus disparos no lograban penetrar el blindaje de los tanques de SF, aún.

Duce: ¡Nos acercaremos y acabaremos con ellos! ¡A toda velocidad, chicas!

Mirando a sus alrededores Alfred entro en razón y tomó la radio, no sin antes devolverle la cachetada a Sarek y mandarlo a su tanque.

Alfred: ¡Escúchenme todos, sigan mis órdenes mientras luchamos y saldremos de aquí! Sarek, Gesta seguiremos con el plan y atraparemos el tanque bandera, saldremos de aquí a toda velocidad así que preparen esos motores.

Sarek: Si, señor. ¡En movimiento!

Gesta: ¡Ya escuchaste, Jenny! ¡Nos vamos!

Alfred: Max, ¿cómo está el Panzer III?

Max: Inmovilizado, pero aún puede disparar ¡No pierdan tiempo, saquen el tanque bandera nosotros los retendremos!

Alfred: ¿Seguro?

Max: Si. Sin duda alguna.

Alfred: Muy bien. ¡Looney, Karl!

Looney: Di la palabra.

Karl: Te escuchamos.

Alfred: ¡Cubran la retirada del tanque bandera hacía el pueblo, velocidad máxima y fuego de supresión! Eli, tu delante, guía el escuadrón. ¡Del pueblo a Dan. Recuerden, una vez ganemos distancia no habrá radios, están solos!

Eli: Entendido. ¡Hora de irnos, Anko!

Looney: Ya lo escucharon a Alfred, gente. ¡Velocidad de emergencia, nos vamos!

Karl: ¡Máxima velocidad, no quiero nada menos!

Los seis tanques cobraron vida y comenzaron la retirada a toda velocidad que había sido ordenada. Las estudiantes de Anzio no tendrían una victoria tan fácil.

Mientras que sus compañeros partían, Max entro en su tanque y cerró la escotilla. Si iba a ser la primera baja de su equipo se llevaría consigo a todos lo que pudiera. En su proceso de preparación escucho la radio sonar, una vez la tomó escucho la voz de Looney.

Looney: Tu sacrificio no será en vano, hermano. Tu muerte será vengada con justa victoria.

Max: Te tomo la palabra, no te atrevas a mentir con eso.

Looney: ¿Cuándo te he mentido, Max? ¿Cuándo?

Con eso la transmisión de radio llego a su fin, la tripulación del tanque tenía los ojos en su comandante. Expectantes, ansiosas, temerosas.

Max: Muy bien, chicas. Es el fin para nosotros, pero asegurémonos de que nos recuerden por las bajas que causamos. No por haber sido eliminados primero.

Duce: Parece que se han recuperado. ¡No importa! - dijo mientras tomaba el radio- Esto es lo que haremos así que escuchen con atención. Carpaccio, tu tomaras tu escuadrón y seguirás al tanque bandera hasta donde sea para destruirlo.

Carpaccio: Si, Duce.

Duce: Todas las demás vendrán conmigo, perseguiremos a los que escapan por el norte y los destruiremos antes de que puedan alcanzar nuestro tanque bandera, y luego ¡Comeremos pasta para celebrar durante toda la noche! ¡En este día no perderemos!

Los gritos de alegría de todos los tanques presentes se escucharon por la radio. Mientras Anchovy dirigía su grupo de tanques en la dirección que el Panzer IV había escapado no podía evitar pensar en algo, "Interesante, después de un poco de duda todos los tanques tomaron movimiento, este tal Alfred fue capaz de ordenarlos muy rápido, nada mal. Nada mal".

Mientras que Carpaccio guiaba a su escuadrón por la ribera sur en persecución del tanque Bandera de SF y Anchovy llevaba al suyo para encerrar al Panzer IV y sus tanques escolta antes de que pudieran terminar con el tanque bandera de Anzio. Pepperoni seguía la persecución de los dos Panzer I que habían encontrado en el norte.

Su Fiat M15/42 se encontraba protegido por sus dos tanques escolta, también Fiats M15/42, que iban delante de ella.

Pepperoni: Demasiado fácil, eliminaremos dos tanques sin ningún esfuerzo.

Inevitablemente sus palabras atrajeron maldición, pues uno de sus tanques escolta recibió un disparo directo y se detuvo en seco con una bandera blanca saliendo de su parte superior.

Dan: Uno menos, faltan dos. Aun me quedan doscientos metros antes de que pasen la barrera de los mil metros. Más que suficiente.

Con eso su cargador coloco otra bala en el cañón y Dan preparo su siguiente disparo, el tanque bandera de Anzio no sería fácil de derribar mientras tuviera tanques para usar como escudo.

Pero eso no sería un problema dentro de poco.

Pepperoni: ¡Ahhhhhhhhhhhhhhh! ¡¿Qué ha sido eso? ¿De dónde nos atacan?! ¡Maniobras evasivas! ¡MANIOBRAS EVASIVAS!

Los dos Fiats restantes comenzaron a zigzaguear además de utilizar las dunas para cubrirse de los disparos, que no llegaban.

Pepperoni: Parece que no pueden atacarnos más, ¿huh? Salimos de su línea de tiro. Los hombres ni pueden disparar lo suficientemente rápido como para- Sus palabras fueron cortadas cuando el otro tanque fue alcanzado y dejado fuera de juego- ¡RETIRADA! ¡RETIRADA! ¡RETIRADA!

El ultimo Fiat y tanque bandera de Anzio hizo un giro de 180 grados y acelero a toda velocidad hacía sus líneas.

Pepperoni: ¡Si nos derriban no habrá pasta de celebración! ¡No podemos permitir eso! ¡Sácanos de aquí, Gio!

Mientras que el Fiat se alejaba a toda velocidad, los dos Panzer I frenaron e hicieron lo mismo. Pero no solos, el Panther que ya tenía dos bajas a su nombre acelero tras ellos. La cacería del tanque bandera de Anzio había comenzado.

….

Kay: ¿Pero por qué SF huye del enfrentamiento en el puente? Que enfrenten a Anzio aquí y ahora, tienen el mismo número de tanques y si los logran detener los suficiente el Panther se encargara del tanque bandera.

Daarjeling: Hay un antiguo dicho que va así, "Vale más ser cobarde un minuto que un muerto el resto de tu vida". Si San Francisco no está luchando ahora es porque piensan combatir más, hasta que puedan alcanzar una victoria más segura.

Miho: Ni San Francisco ni Anzio tendrán una victoria fácil, ambos tanques bandera están malas en posiciones.

Kay: Este se ha vuelto un combate muy interesante en un abrir y cerrar de ojos.

Yukari: ¡Lo sé! Los hombres no son tan malos como pensábamos.

Saori: Tal vez deberíamos hablar con ellos cuando acabe el juego, mi pregunto si les gustara el estofado.

Hana: Ni siquiera sabes sus nombres, primero deberíamos conocerlos antes de invitarlos a cenar.

Mako: Anzio lo hará así sea que pierdan o ganen.

Hana: Si, pero enfrentarse a alguien en un encuentro de Senshado es la mejor forma de conocerlo.

Saori: Así que, ¿deberíamos jugar contra ellos? Oye, Minorin, ¿crees que podamos tener un enfrentamiento de exhibición con ellos?

Miho: A…eh…No sé, deberíamos preguntarles cuando acaben este encuentro.

Daarjeling: Yo también estoy interesada en conocer a los nuevos, tal vez tengan un as bajo la manga.

Kay: Ya los enfrentaremos en el mundial. ¡Ya estoy emocionada por esto!

Naomi: Solo han disparado un par de rondas, ¿por qué están todas tan emocionadas?

Todas las chicas en el mirador quedaron en silencio ante el comentario de Naomi.

Ciertamente no habían visto suficiente para juzgar realmente el talento del equipo de San Francisco más allá de que saben mover sus tanques y disparar. Aun así, la semilla de la emoción ya había sido plantada. Solo era cuestión de que el enfrentamiento que se estaba llevando a cabo cumpliera con las expectativas.

Altavoz: Se informa a todos los espectadores que se esperan situaciones climáticas adversas que alteraran la visibilidad del encuentro. Se espera que terminen pronto y no impidan el correcto procedimiento del enfrentamiento. Muchas gracias por su atención.

Kay: Uhhhh ¿Qué podrá ser? Ahora si veremos que tan buenos son ambos equipos.

Una vez la conversación fue interrumpida por el altavoz que informaba las bajas recién ocurridas. Dos bajas para Anzio, ninguna para San Francisco.

Max: Escuchen bien, cuatro tanques se acercan a nuestra posición. Los quiero a todas tranquilas, ya estamos prácticamente fuera del juego así que no hay razón para acelerarnos. Intentemos eliminar a tantos tanques como podamos.

El Panzer III de Max había sido dejado atrás, un disparo en una oruga lo había inmovilizado, pero no eliminado.

Max: Tomen posiciones, carguen el cañón y tomen objetivo sobre el Semovento.

Los cuatro tanques que cargaban hacía el Panzer III era el escuadrón guiado por Carpaccio, ella se encontraba en el P40, mientras que a su alrededor, sirviéndoles de escolta iban dos Carros Veloce y un Semovento.

El Panzer III de Max estaba inmóvil, solo su torreta había girado un poco para centrarse en el Semovento, para un ser humano parecería que el tanque estaba fuera del juego. Y la distancia que lo separa los tanques de Anzio era aún considerable como para notar un movimiento tan simple.

Por eso fue que el escuadrón de cuatro tanques abandono cualquier tipo de movimiento evasivo o interés en usar las dunas o piedras de la zona sur del lugar para cubrirse. Gran error.

El tiro del Panzer III no fue preciso, el disparo no golpeo el Semovento, sino un carro Veloce que se encontraba frente al cañón de asalto. Un golpe directo.

El Carro Veloce se levantó por los aires debido a la fuerza del impacto y lo pequeño de su contextura, solo para ser golpeado por el Semoveto que venía tras él a toda velocidad. Dejándolo fuera del juego definitivamente.

Carpaccio: ¡Cuidado todas, no está incapacitado! ¡Maniobras evasivas! ¡Disparen con todo, tenemos que eliminarlos antes de que nos elimine!

El cañón del Panzer III fue cargado de nuevo, ahora disparar sería más difícil. Pero no imposible.

Max: Intenta golpear el otro Carro Veloce, es el más rápido de los tres y el único que puede alcanzar al escuadrón del tanque bandera. Si lo eliminamos estarán ciegos frente a la posición de los nuestros.

Tal y como se ordenó el cañón se reposiciono y comenzó a seguir el pequeño vehículo blindado. Tal vez la confianza de ser un blanco pequeño y rápido hizo demasiado predecibles sus maniobras.

El disparo siguiente no fue por parte del Panzer III, el P40 había logrado disparar antes, pero el blindaje del Panzer III aún aguantaba, el movimiento causado por el disparo del P40 desajusto el propio cañón del Panzer III. Causando que errara su siguiente disparo.

Max: Madita sea. Siguiente ronda, esta debe ser rápida, el disparo del Semovento nos sacara de seguro. Acaba con los Veloce, eso le dará tiempo a nuestro equipo. Ajusta el cañón yo te daré la orden.

La cargadora realizo en proceso que tanto había entrenado, con precisión y velocidad tomo el cartucho y lo coloco en el cañón del tanque y cerro la escotilla.

El sonido de metal contra metal fue la señal de salida de la artillera, centro sus ojos en la mira. Inhala. Retomó blanco sobre el Carro Veloce. Exhala. Como si todo se moviera en cámara lenta observo no donde estaba el vehículo, si no donde iba a estar. Inhala. Los últimos ajustes de ángulo fueron tomados. Max extendió su mano sobre su hombro izquierdo y lo toco. Exhala. El comandante tenía confianza en su puntería, él daría el tiempo. Unos breves segundos o incluso milésimas pasaron. Un apretón en el hombro izquierdo se sintió a través de su sistema nervioso. Esa era la señal.

Con una última exhalación dos cañones resonaron. Dos banderas blancas fueron expulsadas de los cascos blindados. Un tanque y un cañón de asalto, ambos de origen italiano, pasaron a máxima velocidad la humeante carcasa de un Panzer III dejando tras de sí, además, dos humeantes restos más un poco más atrás.

Max: Buen trabajo, chicas. Buen trabajo. Esperemos que baste para que nuestros amigos escapen. El equipo de recuperación no tardará en llegar.

La tripulación del Panzer III miro a su comandante, la disciplina y orden nunca abandonó el tanque, ni siquiera en el inevitable fin. Era algo digno de respeto.

El altavoz resonó en las gradas del público dando nombres de tanques y practicantes de Senshado, junto con las fotos de los dueños de estos nombres.

La gran pantalla que presentaba la visión del avión de los jueces dio una clara visión de las tres bajas que habían ocurrido.

Saori: Guau. Ya Anzio ha perdió cuatro de sus diez tanques, mientras que San Francisco solo ha perdido uno, y ese Panzer III logro eliminar dos más estando incapacitado, deben ser muy buenos.

Mako: Subestimarlos ha sido un precio demasiado caro a pagar.

Daarjeling: Ustedes son expertos en eso, ¿no, chicas?

Mientras que levanta una taza más de té para sí, Daarjeling sentó su mirada en las estudiantes de la escuela de Oorai con una sonrisa en su rostro.

Daarjeling: Y por supuesto, subestimar a Anzio por estar en desventaja numérica sería tan bien un error. Y más aún ahora.

Los ojos de todas se centraron una vez más en la pantalla, la transmisión del avión de los jueces había terminado por motivos de emergencia. Ahora solo tenían el mapa táctico. Y a través de la pantalla la visión era clara, la persecución en la zona norte no tardaría en igualar en juego para Anzio.

Con la mitad de su cuerpo afuera del tanque a través de la compuerta del comandante, Anchovy, la Duce de Anzio, observaba su presa. Ya habían pasado varios minutos desde que lograron separar a San Francisco en el puente. Ahora solo restaba alcanzar y eliminar a los que quedaron en su lado del rio.

Duce: ¡Rápido! ¡Rápido! ¡Rápido! ¡No podemos dejar que escapen y que alcancen nuestro tanque bandera!

El problema no era encontrarlos, las marcas de orugas en la arena y el humo que levantaban los tanques al acelerar eran guías suficientes, el problema residía en alcanzarlos y dispararles.

Hasta ahora ninguno de los tres tanques de San Francisco había sido golpeado, sus maniobras evasivas ya eran suficiente problema, pero además tener que darles mientras sus propios tanques estaban en movimiento hacía el trabajo un infierno. Y como pequeño detalle, el humo que levantaban los ayudaba un poco más.

Duce: ¡Vamos, chicas! ¡Es hora de acabar con ellos de una vez!

Los cañones seguían silbando con intención de acabar con los tres tanques que perseguían. Mientras que los perseguidos devolvían el fuego, pero con la misma imprecisión.

A la vez que esta pequeña persecución se llevaba a otro grupo de tanques conducía en sentido contrario.

Dos Panzer I y un Panzer V Panther perseguían a un solitario Fiat M15/42 que conducía en todos los patrones posibles para evitar ser alcanzado por el mortal cañón del Panther. Él cual ya habrían dejado atrás si no fuera porque siempre parecía saber donde estaban.

Pepperoni: ¡Oh, como saben donde estamos siempre, eso como si tuviera ojos en todas partes! ¡DUCE, DUCE! ¡Responda por favor!

Miho: Esos dos Panzer I son muy astutos, avanzan delante del Panther y sirven como observadores. De esa forma puede utilizar su rango a su máxima capacidad.

Kay: Tal vez deberíamos utilizar unos cuantos tanques más ligeros, un Stuart podría servir, de esa forma tu Firefly se podría usar su máximo potencial, ¿qué crees, Naomi?

Naomi: No me molestaría un poco de información, me ayudaría a perfeccionar mis tiros.

Daarjeling: Muy bien, chicas. Tomen nota, aplicaremos estas tácticas en nuestro próximo encuentro, "Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo". Significa que debemos estudiar a este nuevo oponente, así como nuestras viejas tácticas.

Rosehip: Reestudiar todas nuestras tácticas solo por un equipo, no es eso exagerado.

Daarjeling: Al contrario, los hombres hacen las cosas diferentes a nosotras para alcanzar el mismo objetivo, debemos adaptarnos si nos enfrentaremos a más equipos masculinos de ahora en adelante. Pero tener visión será todo lo querrán ahora. Y ninguna herramienta o mecanismo se las dará.

Los constantes intentos del Fiat por contactar con su comandante solo eran respondidos por estática. A este paso serían alcanzadas sin duda alguna. Solo un milagro podría salvarlas.

Pepperoni: ¡Por Dios, ¡¿QUÉ ES ESO!? ¡AHHHHHHHHHHHHH! ¡Cierren todo, todas las escotillas! ¡Todo! ¡Todo! ¡Todo!

Unos cuantos metros más atrás.

Ace: Eso no puede ser bueno.

Toki: Dímelo a mí, no pienso quedarme fuera del tanque.

Ace: Me leíste la mente.

Unos metros más atrás aún.

Dan: ¡AL DIABLO CON ESTO! ¡SOLO ARRUINARA LA PINTURA Y EL MOTOR DEL TANQUE! ¡TE ODIO MADRE NATURALEZA!

Varios kilómetros más adelante.

Duce: ¡Todas, adentro de los tanques! ¡AHORA!

Un poco más adelante.

Alfred: ¡MALDITA SEA! ¡No quiero nadie fuera del tanque! ¡Escotillas cerradas! ¡YA!

Sarek: ¡Oh no!

Gesta: ¡¿Por qué nos pasa esto a nosotros?!

Drac: ¿Qué? ¿qué pasa, Gesta?

Gesta: Solo asegúrate que la escotilla este bien cerrada y reza por lo mejor.

Drac: ¿Huh?

Gesta: ¡Solo hazlo!

Justo antes de encerrarse por completo en su tanque, Alfred alcanzo a ver algo, una bandera que sobresalía de una gran máquina de metal, una máquina que no estaba entre las de su equipo.

"Justo ahora conseguimos el blanco el perfecto. No se nos da una, ¿heh?"

Cinco minutos antes de que Alfred consiguiera el blanco perfecto.

Lugar: Las gradas.

Kay: Eso explica porque el avión de los jueces tuvo que aterrizar.

Yukari: ¡Increíble! No creo que algo así haya pasado antes.

Saori: ¿No es peligroso, no puede alcanzarnos o algo así?

Hana: No creo, ya habríamos sido evacuadas.

Mako: El enfrentamiento se efectúa a kilómetros de aquí. Estaremos bien.

Saori: Me alegra oírlo. No quiero que se me quede en el cabello.

Mako: No creo que ese sea el mayor de los problemas que podríamos enfrentar.

Saori: No, pero a nadie le gusta, ¿cierto, Miho?

Miho: No lo sé, creo que puede causar más problemas que solo dañar el cabello.

Daarjeling: Efectivamente, no creo que nadie esté preparado para algo así. Estoy segura que jamás hemos entrenado para algo como esto.

Saori: Oigan, no es ese el equipo de recuperación, parece que lograron traer los equipos eliminados a tiempo. Creen que deberíamos ir a hablarles.

Miho: No sé, no creo que sea el momento correcto. Mejor esperemos hasta el fin del encuentro, ¿no?

Saori: Ohhh. Está bien. Pero el comandante de ese Panzer III se ve bastante bien, ¿qué tipo de estofado le gustará?

Hana: Necesitas más que estofado para conquistar un hombre.

Saori: No. La revista de "Chicas Modernas" fue muy clara, el camino al corazón de un hombre es por su estómago.

Yukari: Y si le gustan los tanques también, no tendrían más en común así.

Mako: Prefiero a los que odien madrugar y me dejen dormir hasta tarde.

Saori: Eso sería malo, necesitas un compañero que disfrute de madrugar, de lo contrario ambos se quedaran por siempre en la cama.

Mako: No veo el problema con eso. Preferiría estar haciéndolo ahora.

Yukari: No digas eso, Mako. No te emociona lo que está pasando, es una experiencia única. Nunca antes había escuchado de algo así.

Las chicas dirigieron sus miradas de regreso a la pantalla con el mapa táctico, no tendrían visión de lo que pasaría, pero ese mapa las mantendría informadas, las señales GPS de la caja negra de los tanques no podían ser interrumpidas tan fácilmente.

Cuatro minutos antes de que Alfred consiguiera el blanco perfecto.

Lugar: Sur del río seco.

Los tres tanques restantes aún seguían conduciendo a máxima velocidad, el Bt-7 de Eli iba al frente, mientras que el Panzer III de Karl y el Cruiser Mk 2 de Looney iban en la retaguardia listos para disparar antes cualquier amenaza.

Looney: Parece que los perdimos, Max hizo un buen trabajo dándonos tiempo para escapar.

Karl: Nos dio 10 minutos exactamente, sus tanques no son lo suficientemente rápidos para alcanzarnos.

Eli: Atentos los dos ahí atrás, no es momento para confiarnos. Dentro de poco llegaremos al pueblo, de ahí hasta el lugar donde Dan esta camuflado. Solo con él estaremos seguros.

Looney: Ya las radios han muerto del todo, solo nos podemos comunicar entre nosotros y aun así se escucha bastante mal.

Gogo: Es porque su trabajo de restauración fue muy bueno.

Looney: Muy bien, Gogo. Entonces la próxima lo haces tú, y nos muestras como se hace. Sabes, tu sarcasmo empieza a joder mucho, cálmalo un poco.

Gogo: Seguro, por ti lo que sea.

Looney: *Suspiro*

Eli: Ahí está, tenemos visión del pueblo. Vamos a entrar en él, es la ruta más rápida.

Los tres tanques entraron al pueblo abandonado, una vez allí se vieron forzados a bajar la velocidad para no chocar contra las casas y edificaciones.

Dentro del Cruiser Mk 2 se llevaba a cabo una pequeña discusión acerca de la situación actual.

Looney: Y las radios han muerto, ni siquiera nos podemos comunicar con Eli o Karl.

Danilo: ¿Seguro? Intente otra vez.

Looney: Ya te digo que no dan, solo se oye estática.

Torres: Mal reparadas no están, funcionaban perfectamente antes del enfrentamiento.

Mono: Tal vez es una cosa del lugar el clima o algo.

Looney: Estamos en un desierto, aquí no hay mucho que- Looney, quien había decidido observar el lugar abriendo la escotilla del tanque, tuvo su vista nublada por el enorme muro que se cernía sobre ellos.

Arena, una gran nube de arena de 20 metros de altura que se extendía desde el suelo hasta su punto más alto, se acercaba hacía ellos a toda velocidad. Las radios caídas, la inusual nube de polvo en el horizonte, la cantidad de arena que bloqueaba la vista. Ahora todo tenía sentido.

Looney: ¡TORMENTA DE ARENA!

El grito de Looney se escuchó en los otros dos tanques, Eli y Karl sacaron sus cabezas para observar a la bestia de arena que ya se encontraba sobre ellos.

Eli: ¡Oh, Dios! ¡Adentro de los tanques todos!

Sin tener que decirlo dos veces los tres tanques fueron sellados, cada escotilla asegurada, cada pequeño agujero o ventana bloqueada.

La tripulación de los tres tanques solo podía ver a través de los pequeños periscopios como las toneladas y toneladas de arena, sedimentos y piedras se acercaban a ellos.

Para cuando los tres tanques quedaron tan cerrados como era físicamente posible la tormenta los había engullido sin rechistar.

Algo de arena lograba entrar en los tanques utilizando cualquier agujero posible, nada peligroso, pero si molesto.

Los tres vehículos pasaron de marchar de kilómetros a metros por hora, con la arena golpeando incesantemente los carros blindados forzar el motor sería el más grande de los errores. La arena podría escurrirse por cualquier recoveco y causar daños que podrían inmovilizar el vehículo.

Pero la peor parte no era la perdida de velocidad, o la arena en los zapatos, ni siquiera las radios muertas. Era la visibilidad, o mejor dicho, la ausencia de la misma.

Cada miembro de la tripulación no lograba ver más que un par de metros fuera del tanque, una situación que ninguna tripulación quiere enfrentar.

Los tres tanques se hallaban inmovilizados porque no sabían a donde ir. Y salir para observar mejor no era una opción, sin la protección adecuada una tormenta de arena puede ser letal.

Aunque los tres equipos no habían entrenado para algo así jamás, no estaban completamente inutilizados.

Dentro de cada tanque se llevaban a cabo conversaciones, no podían estar seguros que los tanques de Anzio que lo podrían estar persiguiendo ya hubieran sido alcanzados por la tormenta, cada segundo que perdieron sin moverse era un segundo más que le daban a Anzio.

Looney: Bueno. Demonios. ¿Ahora qué? Tenemos que pensar en algo para salir de aquí.

Mono: Si en el pueblo es tan fuerte la tormenta, se imaginan como será en una planicie.

Los cuatro muchachos sintieron escalofríos recorrer su espalda de solo pensar en eso. Abandonar el pueblo estaba fuera de las opciones, pero quedarse al descubierto en medio de una calle tampoco sonaba muy atractivo.

Entonces fue cuando las luces del carro de Karl empezaron a encenderse y apagarse intermitentemente, al menos algo se podía ver a través de todo el polvo, y eso era la luz.

Los otros dos tanques no tardaron en encender sus focos para intentar mejorar la visibilidad, pero no fue la gran cosa.

Looney: Si supiéramos código morse podríamos comunicarnos usando los focos.

Danilo: Pero nadie lo sabe.

Looney: Sabía que debí haber tomado ese curso por internet.

Mientras que la situación era desesperada para los tanques de San Francisco, los tanques de Anzio no se hallaban en nada mejor.

La tormenta las alcanzo al mismo tiempo, pero se encontraban en las afueras del pueblo, así que los vientos y la visibilidad eran peores ahí. Incluso eran golpeadas por rocas que hacían eco en el interior del tanque.

Carpaccio: Oh no, ¿ahora qué hacemos? Los tanques de San Francisco van a escapar si no logramos ubicar su rastro.

Pero como una luz del cielo, unas fuentes de luz se lograban ver a la distancia. Los tanques Anzio hicieron lo mismo, encendieron sus farolas y comenzaron a seguir a las luces que brillaban a lo lejos. Aunque a diferencia de San Francisco, aceleraron y continuaron la marcha hacía las luces.

Carpaccio: Tienen que ser ellos, no hay nadie más en este lugar.

Los tanques de San Francisco habían seguido su marcha, utilizaban los focos como guía para evitar perderse y conducían en una fila con el BT-7 adelante, seguido por el Panzer III y en el final el Cruiser Mk 2. Eli, quien guiaba la marcha, tenía pensado ubicar un garaje, o cualquier lugar donde resguardar los tanques, y las tripulaciones, mientras la tormenta pasaba. Si tenían suerte incluso podrían dejar que Anzio siguiera de largo, eso haría el resto del viaje más fácil.

Eli: Todos atentos, busquen cualquier tipo de refugio que pueda cobijar nuestros tanques.

Anko: Este pueblo es bastante pequeño, no creo que encontremos un lugar para guardar los tres tanques juntos.

Eli: Tienes razón, pero mientras podamos resguardar uno estará bien, poco a poco esconderemos los tres.

No tardó demasiado antes de que hallaran una especie de garaje, pero solo dos tanques cabían al mismo tiempo, el BT-7 y el Panzer III fueron acomodados, mientras que el Cruiser Mk 2 tuvo que buscar otro refugio.

Anko: No es un poco cruel, dejarlos a ellos abandonados.

Eli: Estarán bien, si fueron capaces de saltar sobre dos tanques en movimiento, una tormenta de arena no será mucho.

En el Panzer III, la tripulación apaga el motor y se acomodaba para una larga espera.

Gogo: No creo que me duren las gaseosas para toda esta tormenta.

Karl: Al menos tenemos un refugio.

Gogo: Ja, pero nada que hacer. Me despiertan cuando nos vayamos ir o necesiten que dispare, porque esto se va a demorar.

Con eso, Gogo se acomodó como pudo en el estrecho vehículo y cerró sus ojos, con la esperanza de sacar al menos una cosa buena de toda la situación.

Después de marcar el lugar donde probablemente se hallaban sus compañeros en un mapa, después de todo ubicarse con una tormenta de arena era una tarea demasiado compleja. El equipo del Cruiser continuo su marcha.

Varios minutos después de separarse de su equipo, el Cruiser seguía en su búsqueda de un refugio. Habían encontrado varios lugares con el tamaño adecuado, pero las estructuras no parecían muy resistentes, así que por temor a que el viento las hiciera ceder las evitaron.

Esperaban encontrar un lugar rápido, la tormenta no parecía menguar en lo más mínimo y la ausencia de luz estaba oscureciendo terriblemente el tanque.

Looney: Saben algo, yo no le temo a la oscuridad. Excepto cuando paso mucho tiempo en ella, porque empiezo a alucinar.

Danilo: ¿Cómo que alucinar?

Looney: Tú sabes, ver cosas, escuchar voces. Lo usual pero peor.

Torres: Tu tranquilo y yo nervioso. Nada nos va a aparecer en el tanque.

Looney: Lo que me preocupa no es el interior del tanque, si no lo que está afuera. Hace rato que veo sombras moverse por ahí.

Los tres compañeros de Looney lo miraron con cara de desentendidos antes de reírse un poco de toda la situación.

Looney: Si, muy chistosito. Cuando algo nos ataque de la nada los voy a dejar de carnada.

Danilo: Ya, ya, pero ¿Qué paso con los fósforos? No cargabas siempre una caja.

Looney: Pues resulta que hoy se me quedaron.

Los problemas de luz fueron fácilmente solucionados, al menos por un segundo, cuando una explosión en las cercanías del Cruiser ilumino todo el lugar.

Eli: Eso fue un disparo, ¿no?

Una segunda explosión resonó, y todos dentro del pequeño garaje comprendieron lo que había pasado. Anzio los había alcanzado y estaban atacando el Cruiser.

El Panzer III encendió rápidamente su motor y se disponía a salir, solo para ser bloqueado por el BT-7.

Gogo: ¡Déjanos ir mujer! ¡Los acabaran eliminando si no hacemos algo!

Karl: ¿A quién le gritas? Sabes que no pueden oírnos desde aquí. Piénsalo bien Gogo, Eli tiene razón, no tenemos idea de donde están y no podemos arriesgar nuestra posición. Fuimos demasiado apresurados al querer salir a apoyar a nuestro equipo.

Gogo: ¡Si, pero…! ¡Agh!

Karl: Pensé que te la llevabas mal con ellos.

Gogo: No somos los mejores amigos, pero estamos en un mismo equipo. Es lo mínimo que puedo hacer.

Karl: Parece que se te acabo el sarcasmo para esto.

Gogo: De vez en cuando debes hacer excepciones.

Karl: Bueno saberlo. Muy bien, acomodemos el tanque y apaguemos todo. Confiemos que ellos sabrán librarse de esta.

El Panzer III regreso a su lugar y volvió a su sueño una vez el motor fue apagado. Lo mismo que ocurrió con el BT-7.

Anko: Primero abandonamos a Max, luego los enviamos a buscar refugio solos, y ahora no los ayudamos. Eli, esto no es correcto, se supone que somos un equipo.

Anko giro para dirigirle la mirada a Eli, y sus mejillas se sonrojaron al ver el deprimido rostro de la chica.

Eli: Lo sé, Anko. Pero no podemos arriesgarnos a perder todo el juego solo por ayudarlos a ellos.

Mientras los dos tanques esperaban en su refugio pudieron escuchar varios disparos más a través de la tormenta, así como ver las apagadas luces de las explosiones en medio de la arena.

Pero así como todo empezó, termino. No más sonidos de explosiones o luces apagadas en el horizonte. Cualquiera que fuera el resultado no podían saberlo, en cualquier caso, pareciera que Anzio se había alejado del lugar que usaban como refugio.

Eli: Esperaremos que la tormenta mengue y luego seguiremos con el plan.

Anko: Así que lo dejaremos por ahí sin más.

Eli: Si aún están en el juego harán lo mismo. Tengo fe en eso.

Anko: Si, seguro.

Eli: No seas así, Anko. Te necesito conmigo aquí, necesito tu apoyo. Ya nos disculparemos con ellos después, por favor.

Desde su posición como comandante, Eli pudo ver como las orejas de Anko se ponían tan rojas que hasta podrían explotar, él solo volteo y la miro a los ojos, no respondió verbalmente, pero ella sabía lo que él quería decir.

Eli: Gracias, Anko. Me alegra tenerte a mi lado, no sé qué haría sin ti.

Varios minutos más pasaron desde que las explosiones terminaron. Pero la tormenta tardaría más en ceder, así el BT-7 y el Panzer III no pudieron hacer más que esperar.