Fic
La Propuesta
Por Mayra Exitosa
El Pasado
Por la mañana, después de una noche larga y agotadora, Candy se bañaba en el hospital, entraba de nuevo a la habitación de su esposo, soportando varios rostros enfurecidos que desconocía, pero al ser enfermera pensaban que ella podía entrar por revisar a William Andrew, sin embargo en su entrada, mostraba un pase especial con etiqueta verde, donde aseguraba que era el familiar más cercano y el único que podía ingresar a ver al paciente.
- ¿Es su hermano?
- No. Es mi esposo. Al mencionar esta frase al guardia de la entrada, varias mujeres y caballeros se ponían de pie. A lo que George miraba con seriedad y agregaba a las personas que lo buscaban con solo la mirada,
- Madame Elroy, ella es la esposa de William.
Anthony que estaba de pie y que había reconocido de inmediato a Candy, preguntaba
- ¿Candy, es la esposa de mi tío?
- Si joven Anthony, ella es la esposa de su Tío William.
- Pero…
La esposa de Anthony lo miraba inquisitiva y preguntaba,
- Candy ¿No es el nombre de la mujer que… amabas con locura?
La cara de la Tía era de espanto y agregaba,
- ¿Fue tu novia?
- Tía, esa joven… fue la mujer que ame, pero ella jamás… me amo a mi. Aseguraba de forma molesta para callar a ambas mujeres, al ver como todos murmuraban al verlos, la voz del amigo de Albert, Samuel, junto a la de Terry que entraban caminando por el pasillo, hasta llegar a Johnson, se detenían,
- George, ¿Cómo salió de la cirugía? Preguntaba Grandchester, serio y formal. A lo que el pelinegro con una mirada triste respondía,
- No dejan pasara a nadie. Solo su esposa puede entrar y… el médico se reserva sus comentarios solo para con ella, no… nos dan información. Terry con el ceño un poco fruncido y desconcertado agregaba,
- Por favor, George. ¿Cuándo se casó con Candy?
- Desconozco los detalles, su hija continua en incubadoras. Esta última frase, hizo que Elroy se tocara el pecho. Anthony miraba a su mujer y esta hacía media sonrisa susurrándole,
- ¡Santa Candy, tiene una hija con tu tío!
Terry un poco molesto se sentaba y viendo con cierta mirada fulminante a Anthony agregaba,
- No creo que Candy tenga un bebe. Ella no es de ese tipo de mujeres. Stear y Paty que llegaban con una pañalera y un moisés en rosa, pasaban por el pasillo y comentaban,
- Paty, mi hermano nos dará a mi sobrina como ahijada. Es la primera nieta de mis padres. Elroy con las quijadas sueltas preguntaba,
- ¿Una nieta, Cornwall?
- Si, Tía, "mi… hermano… es el padre de la bebita" que gracias a Candy y a William… está viva de milagro, al ser salvada de la loca de tu sobrina nieta Elisa, que intentó matar a mi cuñada Annie. George preguntaba,
- ¿Anita, no es hija de William?
- Por supuesto que no, Candy es hermana adoptiva de… mi cuñada y… ella se hizo cargo de mi sobrina todo este tiempo, pero ya estamos aquí los Cornwall, George. Además ayer le hicieron las pruebas de paternidad a mi hermano, Anita… se llamará Alexandra Cornwall y si mi hermano acepta, Paty y yo la bautizaremos.
La confusión era aclarada por George, quien ahora comentaba que se pensaba que la niña sería adoptada por William, debido a que no habían llegado los Cornwall. Después por los pasillos salía Archie con su hijita en brazos presumiéndola a Anthony y a su esposa, pues sería amiguita del hijo de ellos. Luego de un tiempo, se llevaban a la niña a la habitación de la madre, donde pretendían que de una manera Annie sintiera a su hijita.
En la habitación de William, Candy se recostaba a su lado, lloraba abrazándolo y conversando con él, como si así se sintiera escuchada y apoyada.
- No debiste ocultarme que Anthony era tu sobrino, yo… no sabía que me amabas Albert, siempre pensé que… eras de gustos más elegantes y… creí que jamás te fijarías en mí. Y ahora me dicen que la loca esa… ¡es tu sobrina! y yo… me case contigo… para variar, tu mejor amigo… ¡era Terry!… nunca me dijiste nada… ¡eres un tonto! como me ocultaste todo esto, cómo pudiste ser mi mejor amigo y no decirme que… me apreciabas… aun cuando fui novia de ellos… Mejor quédate dormido… porque cuando más te tardas, más cosas me entero… mira que esa señora me mira bien feo y… ¡es tu tía! No dijiste que siempre te sentías solo, que éramos iguales… que no teníamos… ¡Padres! Y yo de tonta que… sentía que… éramos huérfanos y… ¡sin familia!
Un gemido, hizo que Candy se tapara la boca. Se sentaba en la misma cama y buscaba el rostro de su amado, él abría sus ojos, se notaba adolorido y en esa mirada… ahora veía preocupación, con esa sensación se destapaba la boca y agregaba,
- ¿Me estabas escuchando?
El asentía, y ella avergonzada bajaba su cabeza y cerraba los ojos, levantándose despacio de la cama, para irse frente a él y revisar sus signos vitales. El la miraba sin comentar nada, ella se guardaba las lágrimas limpiándose los ojos, que ya mostraban ojeras y evidente preocupación.
- ¿Can…dy?
- No te preocupes, Albert. Ya se me pasara. Solo fue… la sorpresa.
- Per…do…na…me.
- Ya sabes que si. Es que… necesito que te mejores, me asuste mucho. No quería perderte. No lo soportaría, Albert.
- Yo… tam…poco… lo… sopor…ta..ría.
- El disparo, no daño ningún órgano vital, todo salió bien en la cirugía desde anoche, pero pedí que no te pasaran visitas, hasta que te sientas mejor. Ya sabes, los beneficios de… que sea tu esposa. El sonreía suavemente, al escuchar la frase final y ella se acercaba hasta su rostro y besaba despacio su frente agregando, - ¡Te amo! Pero… estoy un poco molesta por… todas las omisiones que has tenido conmigo.
- Lo hice… por… que te amo.
- Ya no hables, después tendremos nuestra primer pelea de esposos, pero… me puedo esperar a que estemos en igualdad de circunstancias… no te salvaras de una buena tunda. El sonrió saltando un suspiro, su mano tomo la de ella y la jalaba hasta acercarla para decirle,
- Si, me gustaría mucho. Con debilidad tomaba su nuca y besaba su mejilla suavemente y le susurraba, - Podría ser… en nuestra luna de… miel. Ella se ruborizaba y suavemente apenada casi sin aliento decía,
- ¡Albert!
El no la dejaba irse, rosaba su tenue barba en el torso de su mano y le daba un beso suave agregando,
- No me dejes… nunca.
- Jamás, mi cielo, jamás.
En la habitación de Annie, entraba Archie con su hijita en brazos, tras de èl, entraban con permiso especial Stear y Paty. Ambos acomodando las cosas de la niña, y viendo lo delgada que se veìa Annie, notando el monitor en un punto constante de movimiento. Archie amoroso, colocaba a su hija en uno de los costados de Annie y comentaba,
- Siempre quise una niña, mi amor. Y ella es hermosa. Candy me dijo que solo tenìas el nombre de niño, pero será también para ella, porque… porque es…
Archie lloraba, haciendo que Paty y Stear también lo hicieran, y como si fuera poco, la pequeña, comenzaba con pucheros y lloraba con sentimiento.
Archie al sentir tanto dolor no consolaba a su hija, sino que lloraba más, a lo que una mando de Annie comenzaba a moverse y el partes de su rostro por igual, el monitor que la vigilaba comenzaba a dar pitidos fuertes. Paty y Stear abrían la puerta, Archie abría los ojos, tomando a su bebita, reaccionando ante lo que se había descuidado. Mientras Annie, continuaba moviéndose inquieta, tanto de sus manos y de muestras de preocupación al escuchar a la niña y su llanto.
- ¡Mi…! ¡Mi…!
- ¡Si, Annie… es nuestra hija!
CONTINUARA...
Bueno esta al igual que otras muchas, deseo actualizarlas, la que se vaya saliendo primero de mi mente, vamos dándole forma...
lo cierto es que me gusta editarla mas, pero me tardaría mucho y quiero darles mucho también.
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
