Hola a todos, espero que se la estén pasando muy bien en esta semana santa. Como verán, este es por fin el ultimo capítulo de esta historia, algo diferente a lo que tenía pensado al principio pero creo que no quedó tan mal. Muchas gracias a todos los que me apoyaron en esta historia, quienes fueron mis amigas pekerarita y VampireDarkRogueWind, con quien actualmente trabajo como co-autor en "Un Vampiro entre Nosotros", si alguien mas lee esto les pido que lean este fanfic también, creanme, vale la pena.
Y bueno, esta historia está dedicada a estas dos grandes amigas, excelentes escritoras e increibles personas. Ya saben que SECMHFY le pertenece a Ciro Nieli y no a mi. Otra vez muchas gracias y espero que les haya gustado este fanfic. Nos vemos/leemos, se cuidan. Un abrazo.
12:15
Capítulo 10: Un Verdadero Elegido
Chiro y Keith se encontraban en posición de ataque listos para el combate final contra el rey Esqueleto. Sabían que sería difícil y que mucho estaba en juego pero era un riesgo que tenían que correr. Keith ahora solo deseaba proteger a Antauri y a Chiro, ya no quería más venganza, había vivido en un error por los últimos años y ahora quería reivindicarse.
-Mocosos idiotas, jamás podrán derrotarme- reía el rey Esqueleto.
-¡Eso crees!, ¡no permitiremos que te salgas con la tuya!- exclamó Chiro mirando con odio a su enemigo.
-JAJAJAJAJAJAJAJA, Te ves muy confiado, chico, veamos si sigues igual de tranquilo después de esto, JAJAJAJAJAJA, ¡Muere!- gritó el rey Esqueleto a la vez que le lanzaba a Chiro un poderoso ataque.
Chiro no pudo esquivar el rayo de energía negro que le habían lanzado y tras dar un grito de dolor salió disparado a varios metros de distancia estrellándose contra una pared.
-¡Chiro!- exclamó Keith viendo como su amigo era lastimado.
-No comprendo porque te preocupas por esos insectos, Keith- dijo el esqueleto –Creí que eras más listo, que no te preocupabas por idioteces como la amistad-
-¡Tu!, ¡Maldito!, ¡tú me engañaste todos estos años!-
-Yo no te engañé… tu mismo viste como te abandonaron, yo solo te perdoné la vida-
-Lo hiciste para convertirme en un simple lacayo tuyo-
-Como sea, pude matarte y no lo hice-
-Hubiera preferido que me mataras. Al menos habría muerto como un héroe y no como un villano traidor-
-Yo te di una segunda oportunidad, una posibilidad de seguir adelante. Y así es como me lo agradeces, asqueroso infeliz- dijo el rey esqueleto.
-¡Callate!, ¡por tu culpa perdí muchos preciosos años de estar con mi escuadrón!... ¡nada me lo va a reponer, de hecho ellos ya hasta tienen a alguien más!, ¡y todo por tu culpa!- gritó Keith.
-¿Te duele haber sido reemplazado?, eso se arregla fácil… Mata a Chiro y asunto arreglado-
-¿Qué?- preguntó Keith.
-¿En serio quieres ser de nuevo el elegido?... eso no ocurrirá mientras el chico viva. Acaba con él y lograrás recuperar tu posición como líder del escuadrón- dijo el rey esqueleto.
Keith volteó a ver a Chiro, el cual se encontraba muy adolorido por el ataque recibido. El muchacho había escuchado todo y ahora también mirada a Keith con ojos suplicantes. Reconocía esa mirada, era la mirada de la confusión y comprendía porque, después de todo él lo había desplazado.
Keith pareció por un momento molesto con Chiro, esta hizo que el muchacho se sintiera nervioso. Keith caminó entonces hasta Chiro mirándolo con rencor.
-Keith…¿estás bien?- preguntó Chiro asustado.
-En cierto modo, él tiene razón… tu ocupaste mi lugar y mientras existas nada me lo va a devolver- dijo Keith.
-Keith…espera… ¿Qué vas a hacer?-
-Si mueres… yo volveré a ser el elegido-
-No…espera… por favor-
-Es fácil, solo debo matarte… y todo será como antes- dijo Keith con una sonrisa en su rostro.
Chiro miró a Antauri inconsciente comprendiendo que tal vez jamás volvería a verlo. Keith parecía muy decidido y él estaba muy lastimado para intentar escapar. Todo parecía indicar que su fin había llegado.
Chiro cerró sus ojos llorando mientras esperaba que Keith lo asesinara. Podía sentir el helado aliento de la muerte sobre su nuca, no quería que pasara, pero sabía que nada lo iba a detener. No obstante, el golpe fatal nunca llegó.
Al abrir los ojos no vio a un Keith molesto tratando de matarlo, sino a un chico mirándolo amistosamente y extendiéndole su mano para ayudarlo a levantarse. Chiro aceptó el gesto y entonces Keith le dio un abrazo en señal de aprecio. Por lo visto en realidad no quería dañarlo.
-No me importa que ahora tú seas el elegido… de hecho, ambos lo somos. Tal vez ya no sea el líder del escuadrón, pero aún soy un elegido, y como tal haré lo posible por proteger la ciudad-
Chiro sonrió también comprendiendo que Keith por fin había vuelto definitivamente al lado del bien. Se sentía muy bien de haber logrado eso, ahora solo quedaba una cosa por la cual debían preocuparse.
-¡Niño tonto!, ¡ese chico es mío!, ¡Muere, Chiro!- gritó el rey Esqueleto lanzando un nuevo rayo hacia Chiro.
Chiro se quedó congelado por el miedo pero el ataque nunca le dio. En ese momento, Keith se colocó frente a él protegiéndolo con su cuerpo. El nuevo elegido estaba bien, pero el mortal ataque había sido recibido por Keith.
-…agh….- jadeó Keith a causa de la debilidad.
-¡Keith!- gritó Chiro notando lo que había pasado.
Chiro se arrodilló junto a Keith llorando por verlo tan herido. Se había sacrificado por él a pesar de todo. Se sentía muy mal y triste por su amigo.
-¿Por qué?, ¿Por qué lo hiciste?- preguntó Chiro.
-Tu…agh…eres el nuevo líder….agh….el mundo te necesita mas a ti- comentó Keith con dificultad.
-No te mueras, por favor- sollozaba Chiro.
-No te preocupes por mi… solo…agh… derrota al rey esqueleto-
En ese momento Axel se acercó a ellos y se arrodilló junto a Keith. También se veía triste por su amigo. –Yo cuidaré de él, Chiro, tu ve por ese costal de huesos- le dijo la chica.
Chiro asintió limpiándose las lágrimas de los ojos. Luego se levantó mirando con rencor al villano esquelético.
-Vas a pagar por esto- le dijo Chiro.
-JAJAJAJAJAJA, en tus sueños, niño- se burló el rey esqueleto lanzándoles un nuevo ataque, el cual Chiro esta vez sí pudo esquivar.
El muchacho se veía muy molesto con su enemigo e invocando el poder primate su poder se incrementó. Ahora era más potente que todas las veces anteriores que el rey esqueleto recordaba.
-¡¿Pero qué demonios?!- exclamó el rey.
-¡Toma esto!- gritó Chiro dándole al rey esqueleto un golpe tan fuerte que lo dejó fuera de combate. Luego, Chiro expandió el poder primate logrando que la energía se desplazara por toda la ciudad, barriendo las fuerzas oscuras del rey esqueleto.
-¡Me vengareeeeee!- es escuchó la voz del rey antes de desaparecer.
Una vez que todo el mal se había ido. Chiro volvió a la normalidad y corrió de regreso a donde se encontraban Axel y Keith. Antauri acababa de volver en si también y al ver el estado de su antiguo pupilo se acercó a él.
-¿Keith?... ¿qué ocurrió?-
-Chiro…agh…lo logró…Antauri-
-Pero, ¿Qué te pasó?, hay que llevarte a un hospital-
-No…agh…no tiene caso-
-Keith… por favor- dijo Chiro con los ojos lagrimosos.
-Muchas…gracias por ayudarme…a ver la luz…agh…y perdonen por todo…-
-No, no tenemos nada que perdonarte- dijo Antauri.
-Gra…cias….los quiero….cuídense….mucho….agh…- fueron las últimas palabras de Keith. Luego de un suspiro final, sus ojos se cerraron para jamás volver a abrirse, Keith acababa de morir.
Todos estaban muy tristes por su partida, mas a la vez se sentían felices de haber logrado que abandonara el camino del mal. La mañana siguiente el funeral se llevó a cabo. El sueño de Keith se había realizado, ahora nadie lo veía como un enemigo, sino como un héroe que lo había dado todo por su amada ciudad.
Una estatua y un pequeño altar dentro del súper robot fueron levantados para honrar su memoria. Axel decidió irse de viaje, ya que su espíritu aventurero no desparecía nunca, mas había creado un bonito lazo de amistad con el escuadrón.
Así mismo, el haber reencontrado a Keith fortaleció el lazo familiar de Chiro y Antauri. Todo parecía haber salido bien al final. Chiro ya se sentía mucho más fuerte que antes, más capaz de proteger a la ciudad.
La ciudad Shuggazoom, el lugar que ahora contemplaba desde la parte superior del robot. Una pequeña y refrescante brisa acarició su cabello y Chiro al ver su reloj marcando las 12:15 comprendió al instante que no estaba solo, jamás volvería a estarlo.
-Lo logramos, Keith…. Lo logramos-
FIN
