Queridos lectores: sé que este capitulo puede parecer de relleno pero les aseguro que no lo es. Los capítulos de relleno serán subidos fuera del horarios habitual, esto es los miércoles. No es necesario que piensen en esto ahora porque el primer capitulo de relleno es el catorce, pero si tengan en cuenta que este capitulo forma parte de la trama central.

Fe de erratas: en el capitulo anterior dije que en este aparecería un personaje de Masashi Kishimoto pero como su aparición sucedió en el relleno del anime y no en el manga, corrijo lo expuesto. En el mejor de los casos, dicho personaje pertenecería a Pierrot.

Gracias por leer, saluditos~

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Debate en las Aguas Termales

Llegaron al lugar indicado a tiempo pero para ese entonces Shino, Kiba y Hinata ya estaban aguardando por sus amigos. Unos minutos después de ellos llegó el equipo de Lee, luego Sakura con Sai, después Chouji casi junto a Sasuke y por último Naruto. Conversaron todos juntos unos breves minutos para ponerse al tanto de trivialidades y noticias recientes como el ascenso de Shikamaru a Jounin. Prontamente los chicos se separaron de las damas para dirigirse a los vestidores y posteriormente a la sección de las aguas termales que les correspondía. Y sin saberlo, la misma conversación se dio en ambos bandos solo que con diferentes enfoques.

-¿Están listos para las semifinales de mañana? –preguntó Lee a los participantes de las misma.

-Tsk sinceramente será una pérdida de tiempo –acotó el Uchiha volteando la mirada arrogantemente.

-Muchos invitados importantes vendrán a ver los combates por el solo hecho de que Naruto y tú competirán –exclamó Kankuro intentando incentivar a poseedor del Sharingan quien, al no enfrentarse a Naruto, veía la batalla del día siguiente como algo innecesario y frívolo.

-¿En serio? ¿Quién vendrá? –cuestionó el Uzumaki y el marionetista no pudo hacer otra cosa que levantar una ceja al ver que había captado la atención del participante equivocado.

-Se dice que el Daimyo del Pais del Fuego vendrá en persona –reveló Gaara con calma entusiasmando notoriamente al rubio hiperactivo.

-¡Sugoi…! –aclamó el Uzumaki imaginándose como éste lo felicitaría en personas después de derrotar a sus rivales.

-En cualquier caso, deberías escuchar las reglas esta vez Naruto –señaló Sai de manera neutral pero bien podría haberse interpretado como un reproche.

-¿Van a recordármelo toda la vida? –inquirió un tanto apenado y otro tanto molesto por el incidente de aquella vez.

-Solo hasta que te conviertas en Chunin –especificó Chouji sonriéndose al igual que los demás, posteriormente le recordó– además, si esta vez vuelves a fallar, no quiero ni pensar en lo que Sakura te hará –advirtió recordando que el carácter de la pelirrosa era similar al de Ino.

-Sakura no está en condiciones de decir nada –refutó el Uchiha duramente a lo que todos los presentes le dirigieron una mirada indiscreta por lo que prosiguió– los rangos no significan nada. En cuestión de fuerza, tanto Naruto como yo la sobrepasamos por mucho.

-Sakura es una buena kunoichi –defendió Rock sorprendido por la forma en la que el azabache hablaba de su propia compañera– es responsable y autosuficiente.

-Sasuke no se refiere a eso –exclamó el Nara por primera vez desde que habían ingresado a las tibias aguas– Sasuke no está hablando de su capacidad como ninja, lo que él quiere establecer es la relación de poder entre los miembros de su equipo –señaló a lo que el Uchiha asintió mientras Shikamaru continuaba con su explicación– tanto Naruto como Sasuke y Sakura han sido entrenados por un ninja legendario. No obstante, Naruto ya ha sobrepasado a Jiraiya y Sasuke mismo asesinó a Orochimaru pero Sakura… bueno ella no solo no ha superado a Tsunade aun, sino que es probable que nunca lo haga.

-¿A caso no confías en ella? –indagó Lee de manera acusadora, cerrando el puño con fuerza. No solo se trataba solo del valor que el especialista en Taijutsu le daba a sus compañeros, sino que además creía firmemente que la estaban subestimando sin argumentos sólidos. ¿Y qué si tardaba un poco más que sus compañeros en superar a su sensei? Eventualmente lo haría porque, al igual que el Uzumaki, Rock Lee creía tenazmente que si la pelirrosa se esforzaba podría llegar a donde quisiera.

-No es eso Lee –intervino Kiba comprendiendo la situación y luego manifestó– si lo piensas bien Tsunade era la que más oportunidades de resaltar tenía de entre los miembros de su equipo ya que es descendiente del primer Hokage, eso también contribuye a que sea más difícil para Sakura superarla.

-Entonces ¿lo que dicen es que ella no podrá derrotar a la vieja Tsunade porque no tiene ninguna ventaja sanguínea? –preguntó cada vez más confundido el héroe de Konoha.

-Más bien es todo lo contrario, si lo piensas bien Tsunade tenía todas las ventajas para convertirse en la mejor de su equipo pero Orochimaru y Jiraiya la superaron ampliamente –volvió a recalcar Shikamaru con seriedad tomando el concepto que presentó el Inuzuka para exponerlo más detalladamente– y es lo mismo con Sakura, que tú seas el jinchuriki de Kurama o que Sasuke tenga el Mangekyo Sharingan Eterno no debería detenerla en ningún aspecto, ella podría mejorar si quisiera…

-Pero Sakura es igual a Tsunade, a ninguna de las dos le importa en verdad –soltó peyorativamente Sasuke sin respeto alguno por la autoridad– la diferencia es que Tsunade seguirá siendo relativamente útil aunque no se esfuerce porque es una Senju.

-Deberías tenerle un poco más de estima a tu compañera –regañó Naruto indignado y hastiado de ver como nadie defendía a la Haruno, ni siquiera Lee.

-¿No será que tú le tienes mucha estima? –Cuestionó el Uchiha mirando apaciblemente los furiosos ojos del Uzumaki que contrastaban notoriamente con los propios– sigues ensañado con ella como cuando éramos unos niños ingenuos.

-¡Ya no se trata solo de eso! –Repuso el jinchuriki queriendo apartar las cuestiones amorosas de la conversación que había tomado como eje central a la alumna de Tsunade– ella es nuestra compañera, debemos protegerla porque ella nos protege.

-Naruto… sé que quizás no es el mejor momento para recordártelo pero, sin ser tu compañera de equipo, Hinata ha dado la vida por ti innumerables veces –señaló Shino previendo que el Inuzuka iba a sumarse a su argumento de forma menos diplomática.

-Es verdad, ella no solo te confesó sus sentimientos sino que sacrificó por ti muchas veces –comentó el chico de rojos colmillos en las mejillas como cansado de que el rubio hiciera caso omiso a ese hecho– incluso Neji murió por eso y tú actúas como si nada de eso hubiese sucedido.

-Lo dices de forma tal que me haces ver como un zombi –carraspeó al decirlo el Hyuga, quien no deseaba inmiscuirse en un charla que involucraba tan directamente los sentimientos de su prima.

-No te quejes, al menos el Gedo Rinne Tensei no Jutsu te devolvió la vida –enfatizó alegremente el mejor usuario de Taijutsu con una sonrisa en el rostro. Ciertamente él no podría haber tolerado un mundo donde el Hyuga no estuviera para incitarlo a mejorar, aunque sea con su sola presencia. Pese al jolgorio de su corazón, al recordar que no todos gozaban de la misma fortuna, se silenció abruptamente para dirigir la mirada al Nara– oh gomen, Shikamaru.

-No te disculpes, eso pasó hace ya mucho tiempo –mitigó el domador de sombras aunque no podía negar que la pérdida de su padre aun le dolía, si tan solo su cuerpo aún se hubiese encontrado íntegro como el de Neji en ese momento, de seguro la historia habría sido diferente pero la suerte no le sonrió en aquella ocasión.

Pensé que iba a desmoronarme en ese entonces, justo como en la primera misión donde fracasé –caviló al recordar la muerte de su padre y las últimas palabras de éste– el entrenamiento psicológico y las misiones son muy diferentes le dije a Temari cuando tan solo era un chiquillo. No obstante, tres años después de eso estaba parado en el campo de batalla con la determinación necesaria para cumplir las órdenes de mi padre porque no quería perder a nadie más. Un año duró la guerra, para cuando quise asimilar su muerte ya tenía dieciocho años y ahora, dos años después de aquello, aún me pregunto qué hubiese pasado si desde un principio esa mujer problemática no me hubiese regañado.

-No has sido muy justo con Hinata, Naruto –reprochó abiertamente el Hyuga, prometiéndose a sí mismo que eso sería todo lo que le diría. Después de todo, no es propio de un Hyuga perder los estribos ante situaciones personales.

-¿A qué te refieres? –cuestionó el aludido con inocencia, puesto que se ingenuidad no le permitía distinguir con claridad todas las veces que había ilusionado a la peliazul en vano.

-Le tomaste la mano y le agradeciste el que estuviera a tu lado en los momentos en los que más la necesitabas pero al volver a Konoha rechazaste sus sentimientos –explicó Kiba insinuando que el rubio había engañado a la dama de perlados ojos.

-¿Sigues esperando por Sakura? –cuestionó directamente Chouji sorprendiendo a Shikamaru. Últimamente su amigo se había vuelto igual de habilidoso que Ino para esas cuestiones.

-Tal vez –masculló él pensativamente.

-Entonces te pareces más a ella de lo que pensaba –comparó Sasuke inexpresivamente, aunque en realidad le desilusionó un poco la idea de que su rival fuera tan débil frente a una mujer después de haber sido tan fuerte frente al mundo.

-¿A qué te refieres? –indagó inocentemente Sai, queriendo disipar el misterio que rondaba las palabras del Uchiha puesto que imaginaba que existía alguna situación que sostuviera sus palabras.

-Hace un poco más de una semana volvió a recordarme que aún le gusto –confesó el azabache sin sentirse orgullo por el sentimiento que le era transmitido.

-¿Y tú la rechazaste? –indagó Kiba aunque sonó más como una petición de confirmación.

-Claro que sí, sinceramente si estuviera en la situación de Naruto, preferiría alguien como Hinata que no se paraliza frente al peligro cuando se trata de proteger a los que quiere –exclamó él comparando personalidades más que mujeres– déjame preguntarte una cosa Naruto, ¿cuantas veces Sakura se ha repuesto a una situación desfavorable y ha corrido a tu ayuda como Hinata lo ha hecho?

-Jamás –respondió un tanto cabizbajo luego de un profundo silencio donde lo medito en detalle.

-Exacto, hemos compartido innumerables misiones juntos y Sakura siempre se paraliza cuando más la necesitamos –enfatizó el Uchiha cansado de ver como todos la ponían en un pedestal solo por ser alumna de la Godaime.

-Pero ahora no tiene por qué pelear ya que se convirtió en una ninja médica –defendió Rock Lee encontrando finalmente evidencia congruentes.

-Puede que tengas razón –concedió antes de exponer su parecer– pero de buscar una mujer para reestablecer mi clan, preferiría alguien que se apresurara a sujetar al bebé antes de que cayera a alguien que se inmoviliza por la imagen de que se le cayó en primer lugar –metaforizó la situación el Uchiha a fin de dar a conocer su postura sobre el tema.

-¿Qué crees tú Gaara? –indagó Neji esperando que brindara alguna punto de vista que ayudara a esclarecer la situación.

-¿Yo? –cuestionó sorprendido por ser tomado como referencia.

-Sí, tú te vas a casar ¿no? –Recalcó Naruto emocionado por el evento para luego indagar– ¿Cómo es ella?

-Si mal no recuerdo, Gaara es muy popular entre las mujeres así que de seguro ella es muy interesante –opinó el Aburame conmemorando la reacción de las mujeres cuando el pelirrojo dio el discurso a las cinco grandes naciones ninja antes de la guerra.

-En efecto Gaara es muy popular entre las mujeres pero su prometida, bueno ella… –afirmó Kankuro antes de hacer una pausa buscando un adjetivo sutil.

-Es insípida –completó el Kazekage paralizando a los presentes.

-¡¿Qué dices?! –cuestionó Lee sin creer lo que oía.

-No sé en qué estaba pensando al aceptar esta unión –recalcó con calma el Sabuko No paralizando hasta a su hermano.

-G-Gaara... –mascullo el titiritero atónito por el cambio de paradigma que su hermanito había experimentado.

Supongo que era de esperarse tratándose de un matrimonio arreglado –meditó el Nara al recordar los motivos expuestos por la rubia de la Arena.

-Después de escucharlos hablar comprendí que quiero a alguien que haya madurado por las experiencias vividas ya sean prósperas o desfavorables, tal y como ustedes relatan lo hizo Hinata –ejemplificó el Kage del país del Viento desconcertando a sus interlocutores.

-¿Acaso se trataba de un matrimonio arreglado? –cuestionó el Uchiha deduciendo correctamente la situación.

-Precisamente, es una antigua ley en Suna que rige para los Kazekages –comentó el marionetista sin dar mucho detalle sobre el tema.

-¡¿Cómo pudiste aceptar casarte con alguien que no te gusta?! –cuestionó Naruto horrorizado.

-Cuando eres un Kage a veces tienes que hacer cosas que no te gustan, lo entenderás cuando seas Hokage –explicó con calma el pelirrojo para luego calmar a su amigo– pero no te preocupes, no me casaré con ella, antes estuve en duda pero ahora realmente sé que no la amo.

-Vaya sacrificio –opinó el rubio sin comprender completamente como alguien podía someterse a algo así– ¿sabes? no sé si te sirva de algo pero… mi madre me dijo que buscara a una chica como ella, quizás debas buscar a alguien como tu madre.

-De ser así debería casarme con un demonio –soltó Kiba no muy atraído por la idea y al mismo tiempo era incapaz de rechazarla del todo– mi madre es aterradora y violenta.

Creo recordar que mi madre era amable –meditó el Uchiha en silencio.

Mi madre cocina bien –estableció Chouji mentalmente, como si se tratase de un factor determinante.

-Mi madre no solo es mandona, es todo un problema –estableció el domador de sombras.

-La mía también era un poco aterradora por lo que pude ver –soltó el rubio rascándose la cabeza al recordar a Kushina– pero creo que también era muy expresiva y cariñosa.

-Cuando le pregunto a Temari sobre el tema, ella siempre dice que nuestra madre era gentil –soltó el castaño conmoviendo al pelirrojo, cuyo rostro se mostró inexpresivo pero sonreía por dentro.

Debió serlo para narrarle aquella historia –caviló Shikamaru sonriendo al recordar la memorable noche en la que se unieron en cuerpo y alma.

-Y luego de decirlo te amenaza para que juntes las piezas sueltas de tus marionetas –repuso el menor de los Sabuko No asesinando violentamente el amoroso ambiente en el que se había sumergido el Nara.

-Si bueno, ella tiene un carácter horrible –concordó Kankuro al recordar ese tipo de situaciones– pero no significa que mamá haya sido así.

-Es porque tiene el carácter de papá –opinó con un suspiro de por medio dando a entender que incluso él sentía temor de su hermana mayor a veces.

-Estoy seguro que hay hombres que se sienten atraídos por ese tipo de mujeres –opinó Shino mirando directamente al Nara para empezar a enumerar– como el padre de Naruto, Kiba y Shikamaru.

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-Cuéntanos Sakura, ¿qué te dijeron Naruto y Sasuke después de las semifinales? –curioseó Tenten esperando oír alguna anécdota interesante.

-Sasuke solo dijo que había sido un desperdicio de tiempo y Naruto parecía molesto, al parecer su contrincante se retiró –informó levemente y luego miró a la Yamanaka al recordar un dato interesante– también dijo que estuviste ahí Ino.

-Tsunade-sama me asignó como guía de Gaara y Kankuro durante su estadía aquí debido a que Temari y Shikamaru están ocupados con los exámenes Chunin –relató dando a conocer la razón por la cual había podido presenciar la instancia cerrada al público.

-La verdad es que lo único interesante de los encuentros fue que Sasuke no asesino al chico Kankuro, realmente pensé que lo destrozaría –señaló Temari con frialdad mientras se hundía un poco más en las cálidas aguas.

-Quizás consideró que el niño era muy valiente por enfrentarse a él –supuso Sakura intentando ver el lado amable en ello.

-Yo creo más bien que no lo hizo porque consideró que el chico era un desperdicio de chakra –contradijo la Sabuko No recordando la expresión en el rostro de Uchiha, mismo que realmente se veía aburrido de estar combatiendo así.

-Al menos Sasuke le permitió mostrar todo lo que tenía para ofrecer –rescató Ino al recordar la pelea.

-A ese chico aún le falta mucho para convertirse en Chunin de Suna –exclamó orgullosa Yukata recordando cuan extremos son los estándares de la Aldea. Posteriormente tomó un jabón perfumado para preguntar– ¿quieres que te talle los pechos Temari-san?

-¿No querrás decir la espalda? –corrigió la Sabuko No con escepticismo a lo que la sonriente pelinegra asintió.

-Eso mismo –accedió la pelinegra de Suna mientras la rubia le daba la espalda y entonces se dio a la tarea de masajear la piel y limpiar la espalda de su superior.

-De cualquier manera mañana, empezaran las finales así que de seguro Sasuke-kun peleará en serio –opinó la Hyuga captando la atención de los presentes.

-¿Qué te lleva a predecir eso Hinata? –indagó Tenten con expectante de la respuesta de la Hyuga.

-Supongo que el hecho de que haya más personas mirándolo podría incentivarlo si se encuentra con el oponente adecuado –supuso mientras jugueteaba con sus dedos de manera nerviosa.

-Se enfrentará a un Genin de Kirigakure –masculló la embajadora de la Sunagakure.

-Oh ¿los alumnos del sensei sexy? –Preguntó la pelirrosa con interés mientras codeaba a Ino para que se contagiara de su perversión.

-Sí, Kirimaru –nombró sin ganas Temari, mirando disimuladamente los libidinosos ojos color jade de la Haruno.

-Todavía no entiendo cómo puedes tener tanta suerte Temari-chan –exclamaba Sakura mientras se palpaba las mejillas con las manos– mira que haberlo visto sin mascara…

-Ino también lo vió sin mascara –recalcó la Sabuko No y la mirada la alumna de Tsunade se volvió asesina.

-¡¿Lo viste sin mascara y no me dijiste nada?! ¿En qué demonios estabas pensando? –cuestionó la kunoichi considerando que la rubia estaba acaparando toda la información sobre el peliplateado.

-¡Tranquila frentona! No te vi después de eso –exclamó Ino intentando contener la furia de su amiga.

-¡Debiste haberme estado buscando hasta bajo piedras, cerda! –Contraatacó Sakura y luego se apresuró a sacar conjeturas– espera... no me digas que es feo...

-Claro que no, de hecho es muy guapo, mucho más de lo que pensamos –comunicó la rubia de la Hoja sin poder evitar sonreír embelesada por el recuerdo de la imagen.

-¿Te dijo algo? ¿Cómo es él? –indagó Tenten sumándose a la lucha contra la incertidumbre que Ino y Temari estaban plantando.

-No pensé que te interesarías en un forastero –soltó la peliazul desconociendo a la dama de las armas.

-Normalmente no lo haría, pero si espero por tu primo me convertiré en la tía solterona de alguien, de esas que tienen entre veinte y treinta gatos en la casa –soltó rendida ante la situación repetida que se venía suscitando en su relación con su compañero de equipo– además cuando vi a este chico de Kirigakure por la mañana casi me da una hemorragia nasal, ¡vaya cabellera!

-Lo sé, lo sé ¿y sus ojos? ¿Los viste? –cuestionó Sakura recordando al sujeto en detalle.

-No, el ángulo no me lo permitió –negó la castaña un tanto desilusionada.

-Ojala tengas la oportunidad, pero parece ser que solo le gusta las rubias –acotó mordazmente la Haruno mirando a Temari e Ino.

-Ni que tuviera tanta suerte, Kirimaru-san había ido a visitar a Temari en el mismo momento que yo –detalló la situación la Yamanaka permitiendo que el comentario recaiga directamente en su amiga– de no haber sido por eso, jamás hubiese tenido la oportunidad de verlo en toda su gloria.

-¿Te fue a ver a ti? –cuestionó Tenten sorprendida por el notorio interese que el sensei demostraba. Yukata solo apretó los dientes y frunció el ceño, para la pelinegra solo había alguien autorizado a cortejar a la Jounin de ojos aguamarina y ese era Shikamaru.

-Solo porque estaba resfriada –se defendió la rubia de la arena enfatizando su condición.

-¿Y Shikamaru dónde estaba? –cuestionó abiertamente la dama de ojos color jade, sorprendiendo al Chunin de la Arena quien jamás imagino que esa información fuese de conocimiento público.

-También estaba allí, para cuando yo llegué Shikamaru prácticamente estaba gruñéndole al muchacho aunque él parecía defenderse bastante bien –acotó con cierta picardía la mujer de ojos celestes.

-¿Será que Kirimaru quiere pretenderte, Temari-chan? –cuestionó Hinata sorprendida de por lo sucedido.

-¡Ja! Que siga soñando –exclamó burlona e impulsivamente la aludida sin pensarlo bien.

-Terminará siendo un segundo Daimaru –opinó mordazmente Yukata sumándose a la actitud de la Sabuko No.

-¿Quién es Daimaru? –indagaron las kunoichis de Konoha desconcertadas.

-¡No me digas que tienes a alguien más! –exclamó inmediatamente después de la anterior pregunta la pasmada Haruno. Simplemente no le entraba en la cabeza como es que alguien que no era tan agraciada como Ino o ella misma recibiera tanta atención de parte de los hombres.

-Pobre Shikamaru –se lamentó la Hyuga con voz apagada.

-No lo había pensado hasta ahora pero Hinata-chan esta en lo cierto, Shikamaru se desilusionara –exclamó Tenten sintiendo empatía por el manipulador de sombras y los comentarios por el estilo continuaron hasta que las risas de las chicas de Suna llamaron su atención.

-Daimaru está muerto –acotó Yukata aun entre risitas morbosas– fue revivido por el Edo Tensei no Jutsu para la cuarta guerra y aprovechó la oportunidad para confesarle a Temari-san sus sentimientos.

-¡Oh! –Exclamaron todas al mismo tiempo y luego Ino cuestionó– ¿y qué le dijiste?

-Lo rechazó, por supuesto –se adelantó a responder la pelinegra complacida de que así fuera.

-Suena lógico –calificó la Haruno.

-Sí, no sé en qué estábamos pensando –agregó la castaña de las armas.

-¿Entonces Shikamaru solo tiene un problema delante de él? –indagó la Yamanaka buscando que Temari se ruborizara, cosa que no logró.

-No tengo tiempo para pensar en ese tipo de cosas –desvió la kunoichi de Suna determinantemente y luego cuestionó– además… ¿cómo es que yo estoy siendo interrogada cuando tenemos en frente nuestro a dos mujeres que se han declarado formalmente frente a los hombres que quieren?

-Es verdad, dejemos de hostigar a Temari-san –sugirió Tenten clavando su vista en la peliazul para luego nombrarla– Hinata…

-¡H-Hai! –respondió ésta un tanto nerviosa puesto que ya sabía qué tipo de preguntas vendrían a continuación.

-¿Acaso vas a renunciar a Naruto? –indagó la invocadora de armas.

-No creo que Naruto-kun tenga mucho interés en mí, quizás solo mal intérprete sus comentarios –opinó la dama de ojos perlados recordando que eso era algo que ya había pasado con anterioridad.

-Solo es un baka –opinó Ino molesta por la situación de esos dos.

-Más bien despistado, diría yo –opinó otra voz a lo que las damas se voltearon para ver de quien se trataba. Fue entonces que se toparon con alguien que no habían visto en un buen tiempo– konbanwa –saludó la chica de castaños cabellos– ¿les molesta si me uno a ustedes?

-Vaya si es Yakumo, hace mucho no te veía –saludó Sakura sonriente.

-Claro, eres bienvenida Yakumo-chan –invitó la Hyuga a lo que la Kurama ingresó al agua junto a ellas.

-Ellas son Ino, Tenten, Temari y Yukata –presentó la alumna de la Senju y luego volvió a nombrar a la chica con más formalidad esta vez– ella es Kurama Yakumo.

-Es un placer –acotó con una pequeña sonrisa de por medio para luego dirigirse a la Hyuga– ¿cómo ha estado Kurenai-sensei?

-Bien, ya se ha reincorporado a las misiones normales –informó la peliazul recordando la conversación que había tenido con la Yuhi unos días atrás– cuando Shikamaru no está disponible deja a Hitsuke-kun con una niñera.

-¿Shikamaru? ¿Te refieres al chico que estaba en el hospital en día que nació Hitsuke-kun? –cuestionó la castaña un tanto desorientada al no haberle prestado especial atención al ninja.

-Hai, él y yo éramos alumno del padre de Hitsuke –explicó Ino con calma para luego dar a conocer los motivos del Nara– nuestro sensei le pidió que cuidara de su hijo y lo entrenara cuando tuviera edad.

-Oh entiendo –manifestó la chica de ojos verdosos para luego escrudiñar los rostros de las damas de Suna– nunca las había visto en Konoha, ¿vienen de otra aldea?

-Así es, somos kunoichis de Suna –reveló Temari para luego informar– estamos aquí por los exámenes Chunin.

-Temari es la hermana del Kazekage –informó Tenten sorprendiendo a Yakumo– también ese sensora en los exámenes Chunin junto a Shikamaru.

-Vaya debe ser una tarea difícil de realizar en equipo con alguien de otra aldea –supuso la castaña al presuponer que no habría una firme conexión entre ellos.

-No lo creas, ellos tienen más afinidad de lo que imaginas ¿no Temari? –acotó socarronamente la Haruno.

-¿Ya van a empezar otra vez? –cuestionó la Sabuko No junto a un suspiro simulando desinterés.

-¿Nunca has presenciado los exámenes Chunin, Yakumo-chan? –preguntó Hinata al ver que la chica no tenía recuerdos de haber visto a Temari antes.

-No, como sabes ya no puedo ser una ninja así que ahora trabajo en la tienda de antigüedades que está cerca de Ichiraku, aunque aún pinto en mi tiempo libre –señaló la Kurama sin sentir tristeza por la imposibilidad de realizar su antiguo sueño– sin embargo, durante la celebración de los exámenes Chunin generalmente estoy en horario laboral así que no he tenido la oportunidad de presenciarlos.

-¡Oye Sakura-chan! –Gritaba el Uzumaki desde el otro lado de la valla de bambú– dejen de remojarse o van a quedar arrugadas como pasas o peor aún, como la vieja Tsunade. ¡Vamos a cenar!

¡¿A quién le dices pasa arrugada, idiota?! –caviló Sakura furiosa, opinando que su compañero aún no había madurado lo suficiente.

-¿Qué dices Yakumo-chan? ¿Te nos unes? –invitó Ino amablemente sintiendo vergüenza ajena por los gritos del rubio hiperactivo y la frentona.

-¡Sakura-chan! –presionó el Uzumaki más eufóricamente que antes.

-¡Cállate de una vez Naruto! –Ordenó la pelirrosa perdiendo la paciencia para luego establecer gruñonamente– ¡ya vamos!

-No quisiera ser una molestia en su reunión –habló respetuosamente la chica al ver la limitada paciencia de la ninja médico.

-No eres una molestia, eres más que bienvenida a acompañarnos si lo deseas –incentivó la embajadora de Suna a lo que la chica finalmente accedió.

Abandonaron las aguas termales para pasar a los vestidores donde ropas cómodas y tradicionales las aguardaban, mismas que eran proporcionadas por el establecimiento para comodidad de sus clientes. Al cabo de unos minutos, todos se congregaron alrededor de una mesa enorme y grande fue la sorpresa de algunos al reencontrarse con la Kurama.

-Oh pero si es Yakumo-chan –recordó de inmediato el Uzumaki provocando que todas las miradas recayeran en la aludida.

-Buenas noches –gesticuló la chica sin sentirse realmente hostigada por las miradas a lo que los presentes devolvieron cordialmente su saludo– espero no les moleste que cene con ustedes.

-Claro que no, hace tiempo que no te veíamos –comentó Kiba moviéndose un poco para hacerle un lugar a su compañera de equipo y a su interlocutora.

-Es una buena oportunidad para ponernos al día –concordó Shino cordialmente.

-¿Es amiga de ustedes? –cuestionó Neji al ver que varios de los presentes la conocían.

-Hai Neji-nii, Yakumo-chan fue alumna de Kurenai-sensei –relató brevemente Hinata sin sumirse en detalles.

-Ellos son Sasuke, Sai –comenzó a presentar la Haruno mientras los señalaba con el dedo– Chouji, Shikamaru, Kankuro, Gaara, Neji y Lee.

-¿Lee? ¿Rock Lee? –cuestionó la castaña incrédula de que estuviera conociéndolo.

-Hai, es un gusto –respondió el chico de cejas tupidas haciendo una pequeña reverencia.

-Yakumo-chan te admiraba Lee –informó Naruto desconcertando al especialista en Taijutsu.

-¿En serio? –indagó éste incrédulo de tener una admiradora.

-Así es, me parece fantástico que hayas logrado convertirte en un shinobi a pesar de no poder usar Ninjutsu o Genjutsu –confesó ella y junto a los demás comenzó a tomar asiento mientras la cena les era servida– fuiste mi modelo a seguir.

-¿Modelo a seguir? –cuestionó Kankuro un tanto curioso.

-Sí, mi cuerpo es bastante débil pero tengo habilidades natas para el Genjutsu por lo que quería convertirme en una kunoichi a pesar de solo poder utilizar ese tipo de habilidades –explicó ella con calma dando a entender que quería esforzarse tanto como Lee para obtener resultados similares– sin embargo, no lo logré.

-¿Por qué? –inquirió Rock Lee sorprendido de que alguien con una determinación similar a la suya no lo haya conseguido.

-Había un monstruo dentro de mí –relató la castaña consiguiendo la atención de Gaara– por mucho tiempo estuve sumergida en un profundo odio, solo podía pensar en asesinar a mis enemigos y destruir todo a mi paso.

-Pero se sobrepuso y venció al monstruo en su interior –exclamó Naruto recordando el momento de valentía de la dama.

-Ojala lo hubiese logrado antes –mitigó ella un tanto apenada de sí misma– quizás no me hubiera costado mis habilidades.

-No deberías subestimarte a ti misma –habló el menor de los Sabuko No con calma sintiendo empatía por la chica– controlar a un monstruo que te consume por dentro no es tarea fácil y sin darte cuenta vas cayendo en la soledad.

-Hablas como si lo hubieras padecido –mencionó la Kurama a lo que el pelirrojo desvió la mirada puesto que se sintió nervioso al ser escrudiñado por esos ojos castaños que simplemente buscaban revelar el misterio.

-Eso es porque yo fui una vez un mentalmente inestable jinchuriki –confesó con esfuerzo. La sorprendida Yakumo no sintió temor sino curiosidad, quería preguntarle muchas cosas y contarle también otras. No obstante, no sería adecuado dejar que una conversación tan seria como esa arruinara el clima festivo de los shinobis.

Es extraño que Gaara le dirija más de dos palabras a alguien que no conoce y me resulta mucho más desconcertante que comparta algo tan personal como lo es el asunto de Shukaku con una desconocida –pensó Kankuro considerando que quizás su hermano ya no se sentía tan tenso frente a los horrorosos recuerdos del pasado.

-Pero al igual que Yakumo, tú también domaste a tu demonio interior y te convertiste en Kazekage –señaló Naruto estableciendo los logros de ambos de manera comparativa.

¿Kazekage? ¿Él es el Kazekage? –Se cuestionó la castaña asombrada del juvenil aspecto del magnate– pero si se ve tan joven… debe ser difícil sobrellevar la carga de un pasado tan doloroso y dirigir una aldea al mismo tiempo. Supongo que fui un poco inocente al creer que podría hablar un poco más con él en otro momento.

-¿Cómo es la Aldea de la Arena? –Cuestionó la Kurama abiertamente para luego acotar– nunca he salido de Konoha así que realmente no sé mucho de otros pueblos.

-Nuestra aldea está rodeada por muros de roca que nos protegen de los fuertes vientos desérticos –relató Kankuro quien siempre atesoraba la oportunidad de hablar sobre Sunagakure– el palacio del Kazekage se encuentra en el centro y en la parte superior de él vivimos Gaara, Temari y yo mismo.

-En Suna no sientes el paso de las estaciones como aquí –agregó Temari para luego explicar– básicamente, solo tenemos invierno y verano.

-Suena interesante –opinó ella ilusionada por la imagen de algo nuevo– aunque supongo que los veranos deben ser más sofocantes que los de aquí.

-Con el errante clima que ha hecho últimamente me atrevería a disentir –acotó el Aburame considerando que una lluvia tan voraz como la que habían presenciado horas antes no era habitual en los veranos de Konoha.

-Deberías venir un día –opinó Yukata a lo que los shinobis de Suna concordaron– quizás no precisamente en verano pero el resto del año es tolerable.

-Me encantaría –accedió ella con una amable sonrisa de por medio y luego cambió radicalmente el tema– entonces ¿están listos para mañana? –cuestionó mirando al Nara y la Sabuko No quienes cursaron miradas como decidiendo silenciosamente quien respondería. Después de todo nadie quería ver otro altercado como el que se había producido en el cumpleaños de Temari.

-Será problemático, pero en realidad todos se resume a lo que vayan a hacer estos dos –soltó Shikamaru señalando a Naruto y Sasuke.

-Ya veo, ustedes tomaran los exámenes mañana –dedujo correctamente la Kurama.

-Será una pérdida de tiempo –volvió a recalcar el Uchiha.

-Realmente espero que no porque tengo el día libre y esperaba poder presenciarlos por primera vez –deseó Yakumo un tanto emocionada por el acontecimiento.

-¿Cómo es que esta vez tendrás el día libre? –indagó Tenten recordando los detalles que la chica había dado durante el baño.

-La tienda junto a la que trabajo vende fuegos artificiales. Hace unas noches alguien se descuidó fumando dentro por lo que el lugar se incendió, llegando a afectar el negocio de antigüedades –relató la castaña revelando información que ayudó al Nara a comprender ciertos enigmas pendientes.

Eso explica los fuegos artificiales que vimos la noche de mi cumpleaños –caviló la Sabuko No, memorando el momento en el que se expuso frente al manipulador de sombras.

-¿Entonces tu jefe cerró la tienda? –indagó Neji recordando haber pasado por el lugar y notado que la fachada del comercio estaba completamente tiznada, y aun así, le había ido mejor que al de pirotecnia el cual quedó completamente destrozado.

-Solo mientras se llevan a cabo las reparaciones –respondió ella dando a conocer que se retrasaría un poco debido al temporal.

-Nee Yakumo-chan ¿quieres que pase por ti para ir a ver las finales? –Se ofreció amistosamente la Yamanaka e inmediatamente después argumentó– Gaara estará espectando desde el podio de los Kages y Kankuro desde la sección de senseis así que solo seremos Yukata, Chouji y yo.

-Es verdad, eres más que bienvenida de acompañarnos Yakumo –concordó prontamente la pelinegra a lo que la castaña asintió con la cabeza aceptando la invitación.

Es una buena oportunidad –consideró en silencio Ino mirando al pálido pelinegro que parecía mantenerse al margen de la plática a propósito.

-¿Qué harás tú, Sai? –indagó la rubia de la Hoja mirando fijamente los negros e inmutables ojos del artista, quien un poco desconcertado meditaba la situación.

-Supongo que iré también –respondió con una de sus típicas y deshonestas sonrisas.

-¡Genial! Si quieres podemos ir todos juntos –habló ella de manera seductora, pensando que había encontrado el pretexto y la situación perfecta para acercarse un poco más al pelinegro.

-No creo que sea posible –resolvió Sai negando la oferta, provocando que la curiosidad se posara en el rostro de todos.

-¿Uh? –Masculló Ino un tanto desilusionada a lo que él pasó a explicar– ¿por qué no?

-Sakura me asesinará si no aliento a Sasuke y Naruto eufóricamente desde las gradas –manifestó su razonamiento, mientras mostraba el libro de donde había aprendido eso, dando a entender que su compañera de equipo era un monstruo posesivo.

-¡¿Cómo te atreves a decir eso?! –se quejaba la Haruno a viva voz mientras zarandeaba al artista del cuello.

-Tsk ¿por qué pones esa cara? –Preguntó molesto Kiba por la expresión de decepción que la Yamanaka mostraba– las chicas bonitas siempre creen que todo saldrá como esperan –acotó apáticamente, sin meditarlo bien. Medio segundo tardó en volver a recapitular sus palabras y, lo único que consiguió con eso, fue adquirir un potente rubor en sus mejillas.

El Inuzuka realmente tuvo suerte de que la mayoría de sus amigos aun estuvieran intentando calmar a Sakura y alejarla de Sai para que éste pudiese respirar con normalidad. Aun así, su comentario no pasó completamente de ser percibido.

-Baka –murmuró por la bajo Shino ante el descuido de su amigo, contando al Aburame solo había una persona más que sabía de los inestables y silenciosos sentimientos de Kiba.

-Deberías decírselo Kiba-kun –sugirió la Hyuga en un murmullo que solo el castaño de colmillos rojos en las mejillas pudo escuchar.

-¿De qué serviría? No soy su tipo de cualquier manera –respondió igual de imperceptible el Inuzuka y luego le comentó– nos soy exageradamente apuesto, ni misterioso. A ella no le agradan los hombres como yo, ante sus ojos siempre seré un salvaje.

-Kagemane no Jutsu –completó el Nara deteniendo a la pelirrosa para luego reprender– ya cálmense o nos echarán a todos.

Sakura carraspeó un poco para recuperar la cordura y, luego de que Shikamaru deshizo su técnica, volvió a sentarse en su lugar. Sai por su parte, se frotó su maltratado cuello y procedió a beber un poco de agua para corroborar que aun tuviese sensibilidad en este.

No soy quien para aconsejar a Kiba –meditó Hinata una vez que la conversación entre todos siguió su rumbo amenamente– yo misma tarde muchos años en decirle a Naruto lo que sentía solo para terminar con un sentimiento amargo en el corazón –caviló dirigiendo la mirada hacia donde se encontraba el siempre alegre rubio– no soy quien para pensar que los finales felices son posibles en el mundo real. Quizás Kiba tenga razón e Ino nunca lo vea de esa forma pero aun así… aunque Naruto tampoco me vea a mí de esa manera, el amor que sentí por él me fortaleció y me ayudo a crecer. Me encontré a mí misma gracias a eso así que no puedo decir que mi historia de desamor sea triste o patética. Tal vez sea por todo eso que ya no me interesa Naruto de esa forma.

-De cualquier manera me voy, tengo cosas que hacer mañana temprano antes de las finales –acotó Kiba de manera malhumorada, sin deseos de permanecer a ver como Ino volvía a intentar coquetear con Sai.

-Yo igual, mañana por la mañana daré diez vueltas a la Aldea, ¡no! Cien vueltas a la Aldea antes de ir al estadio –soltó efusivamente Rock Lee.

-Mi jefe mi pidió que me presentara mañana temprano para ver si podíamos empezar a acomodar las antigüedades pero me prometió que tendría la tarde libre –señaló Yakumo con entusiasmo mientras se ponía de pie– esperaré a que me pases a buscar por allí Ino-chan.

-Claro, llegaremos temprano –se despidió la rubia agitando la mano.

-¿Mañana es su última noche aquí? –preguntó el Akimichi a los hermanos de la Arena.

-Sí, eso significa que deberemos comer hamburguesas en algún lado hasta reventar –acotó Kankuro uniéndose a la línea de pensamiento que condujo al bonachón a hacer esa pregunta.

-Me pondré los pantalones más sueltos que tenga –soltó Chouji sobándose el estómago, como deleitándose por anticipado del festín que degustaría.

Las despedidas se sucedieron una tras otra hasta que todos abandonaron las Aguas Termales. Parecía ser que el día siguiente sería muy prometedor o al menos traería aparejada bastante actividad por parte de los shinobis.

Esa misma noche, Temari se encontraba sentada en la ventana de su cuarto de hotel mirando el cielo con calma. Ya se había deshecho de sus ropas diarias y llevaba puesto un ligero camisón. Desde su posición y con la ventana abierta, el olor característico a tierra mojada se filtraba con libertad en su habitación tranquilizando su mente. Las húmedas calles se veían apacibles, contrastando bastante con la imagen que ellas mismas habían exhibido horas más temprano durante esa intensa tormenta. El calor del verano no se había atrevido a sofocar Konoha después de tan feroz lluvia, por lo que la brisa que jugueteaba con el camisón de la dama de Suna era más bien fresca sin llegar a erizarle la piel.

-¿Despierta a estas horas? –cuestionó una voz familiar que la obligó a sonreír mientras baja la mirada hacia la calle.

-¿Aún no vuelves a tu casa? –respondió ella con otra pregunta apartándose un poco de la ventana para que el azabache pudiese ingresar por ella.

Una vez dentro de la habitación de la embajadora, el Nara beso delicadamente sus labios y luego la abrazó con fuerza. No obstante, la Sabuko No notó que ese abrazo no era como los anteriores, había melancolía en él.

-No podía volver a casa –acotó él respirando profundamente para apropiarse del aroma natural de la piel de la Jounin– tenía cosas que pensar –añadió sin soltarla.

-Entonces tú también estuviste pensando en lo que dijo Chouji –se percató ella de inmediato, haciéndole saber al manipulador de sombras que la razón de su desvelo estaba relacionada con el motivo que lo mantenía vagando por las calles de Konoha a altas horas de la noche.

-Así que por eso no duermes –resolvió apartándose un poco de ella para posteriormente acariciar con delicadeza la mejilla de la mujer que tenía en frente– ¿por qué tiene que ser mañana tu última noche aquí? –cuestionó con una mirada seria la cual asombró a Temari puesto que la respuesta era obvia.

-Sabes bien porqué –exclamó ella esbozando una sonrisa tierna por la felicidad que le producía el ver que significaba tanto para él– además, debo volver a Suna y encargarme de asuntos pendientes –reveló e instantáneamente el shinobi se percató de que se trataba de aquello que tanto venía aquejando a la Sabuko No.

-¿Lo resolverás por tu cuenta? –indagó él como ofreciéndose a hacer todo lo que esté a su alcance para ayudarla.

-Hai –afirmó ella con seguridad para luego tranquilizarlo –no te preocupes, todo está bien pero debo hacer esto.

-De acuerdo, entonces supongo que solo me resta esperar una carta tuya –comentó apartando la mano de su rostro para entrelazar sus dedos con los de la kunoichi.

-¿Carta? –inquirió ella ruborizándose levemente. Ciertamente, jamás había escrito una carta informal, mucho menos una que involucrara asuntos tan personales. Así que la idea se le hacía un poco romántica y otro poco imprudente, no obstante accedió seducida por la novedad– de acuerdo, te escribiré contándote todo lo que pasó y luego nos reiremos de todo aquello.

-La esperaré pacientemente –aseguró él besando la frente de la rubia y entonces se despidió– mejor me voy así duermes un poco, no me gustaría que mañanas me culparas por ser el motivo de tus ojeras.

-¿Estaría equivocada acaso? –increpó ella con ambas manos sobre su cadera mientras arqueaba una ceja.

-No soy tan suicida como para no darle la razón a una mujer como tú –admitió cobardemente mientras se encogía por sobre el marco de la ventana para salir del cuarto y luego desapareció en la noche.

Aprendes rápido vago –concedió ella mentalmente mientras se sonreía de manera victoriosa y procedía a ingresar a su cama– pero he de admitir que aquí duermo mucho más que en Suna.

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Reviews

WhiteTigerKiara: mierda que hay que tener ganas de leer todos los caps en dos dias con los largos que son, no te preocupes por los comentarios no es necesario que vuelvas a leer los caps y comentes en cada uno siendo que eso tomaría demasiado tiempo. Ah sos de las que disfrutan de la tensión sexual aunque no pase nada xD hace un par de semanas termine un cap para este fic que estaba lleno de eso, no me acuerdo si era el 15 o 16 pero bueno, llegado el caso te daras cuenta. Mis lemons corren el riesgo de estancarse, así que voy a tener especial cuidado cuando escriba el siguiente, no quiero caer en la monotonía. Actualizo todos los sábados así que al menos una vez por semana me podrás leer. No elegiste el mejor lugar para leer el cap pasado jaja saludos.

TemariAckerman: son tan tiernos como sexies ;D es una pena que la buena vida se les este por terminar :c

igual a mi me parece que ino se volvio a llevar los laureles el cap pasado, poniendose celosa porque chouji sabia de boca de shikamaru lo que esta pasando y de no ser por temari ella ni se enteraba xD Besos querida!

Mitchel0420: me alegro que sailor moon y yo te demos 20 puntos de vida jajajaja actualmente tengo escrito hasta el cap 18 asi que no creo que debas preocuparte porque discontinue la emision. Si se que soy cruel y despiadada pero arika me soporta igual a cambio de un poco de sasuhina :D

anamicenas: Ellos saben como llevarse bien incluso cuando esta peleados, esos detalles de hacer el trabajo del otro, ceder el almuerzo y terminar compartiendo el paraguas solo demuestra cuanto se preocupan el uno por el otro. Como te imaginaras el esfuerzo de gaara por cambiar las leyes de suna tiene que hacerse desde el plano institucional, lo que significa convocar al concejo y ver que decide la mayoría. ¡Gracias a vos por leer y comentar todas las semanas a pesar de las complicaciones de la vida diaria! Saluditos ^^