Capítulo 9

Dave suspiró satisfecho, había terminado su tercer plato. Realmente esa chica, Sibila, era una estupenda cocinera.

Había hecho espaguetis con boloñesa, realmente estuvo bueno, y Dave disfruto comiendo. Hace mucho tiempo que no comía tan bien, solo pizzas y las comida veganas en casa de su amigo Hakon que realmente no sabía a nada pero el solo las comía porque Xinia fue quien las preparaba.

-Al parecer le ha gustado –dijo la chica mientras sostenía al bebé en unos de sus brazos y le daba un biberón.

El niño había comenzado a llorar cuando la chica comenzó a comer, ella se levantó fue a cogerlo y comenzó a darle de comer al niño también mientras Dave terminaba de comer.

-Sí, ha estado muy bien. Cocinas muy bien –le dijo Dave.

-Gracias, mi madre me ha ensañado.

-Entiendo.

-¿Vive solo?

-¿Cómo?

-¿Qué si vive solo? ¿Hermano, hermana, padre, madre, novia?

-Ah…entiendo –Dave alejó el plato –si, vivo solo. Hermanos no tengo, no sé quien es mi padre, mi madre está muerta y no tengo novia. Pensé que lo sabías.

-No tenía la menor idea. No tenía porque saberlo.

-Me refería porque mi vida es pública –murmuró Dave y buscó su paquete del tabaco del bolsillo de su pantalón, cogió uno y lo llevó a su boca pero escuchó la voz de la chica.

-No fume cerca de Jimmy, le hará mal-

Dave dejo el cigarrillo en la mesa recordando esas palabras, ya se la habían dicho varias veces otras personas.

-Y referente a lo anterior señor Dave, no tenía la menor idea sobre su vida ya que, el estilo de su música que tiene con su banda no suelo escucharlo. ¿Me ha entendido?

-No me digas señor…

"Te hace sentir como un imbécil, ¿cierto?, pero en realidad imbécil ya eres… si no fueras por esa chica que le está dando de comer a tu hijo no sabría que hacer" –le dijo su subconsciente.

-Como desee.

-¿Cuántos años tienes?

-Veinticuatro, ¿algún problema?

-Ninguno. Simple curiosidad.

Ella asintió y dejó el biberón sobre la mesa. Se levantó con el bebé dormido nuevamente.

-Iré a acostarlo, si quiere fumar puede hacerlo fuera –dijo y se encaminó hacia el interior del piso.

"Bien Dave, al parecer ya has perdido el control de tu propia casa" –dijo nuevamente su subcontinente.

Él lo ignoró y cogió el paquete de tabaco, se levantó de la silla y salió hacia la terraza. Necesitaba un cigarrillo.