Y volvemos con el canon~ Me gustan bastante :D Son lindos.
Dedicado a Iru-chan, quien se ha vuelto adicta a estos dos. Y a todas ustedes que me brindan su apoyo.
First Kiss
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~MA & HT~
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Se encuentran viendo una película de acción, nada extraordinario según tú, pero parece que a Muro-chin le ha gustado bastante porque está llorando, aunque no entiendes por qué. Se hace el disimulado, pero puedes sentir perfectamente su cuerpo temblar porque su espalda choca contra tu pecho. Para ti, Muro-chin es lo más lindo y dulce que hayas visto (y probado) jamás, pero hay veces que no lo comprendes ni un poquito, como ahora.
— Nee, Muro-chin, ¿por qué lloras?
— Porque Spock está llorando, Atsushi— dice con serenidad.
— ¿Y qué tiene que el duende ese esté llorando?— sigues sin hallarle sentido.
— Él nunca muestra sus sentimientos, es la primera vez y es porque su mejor amigo está a punto de morir, eso es conmovedor, ¿no te parece?— deja de ver la pantalla y levanta un poco la cabeza, sin limpiar su humedecido rostro, para poder mirarte.
— La verdad, no~
Tatsuya sonríe resignado y deja caer completamente su peso contra ti, cierras más tus brazos a su alrededor y te inclinas para reposar tu frente en su hombro. Aspiras su perfume, te gusta mucho porque es muy dulce. Inconscientemente muerdes la piel descubierta aledaña a su cuello. Lleva puesta una playera tuya y le queda tan suelta que se resbala con facilidad, lo que te encanta porque no te impide hacer travesuras. Todo en Muro-chin es… delicioso.
— Atsushi, duele.
— Lo siento, Muro-chin~ No puedo evitarlo.
Él sigue viendo la película y a pesar de que ha dejado de derramar lágrimas, algunas aún se sostienen férreas a sus mejillas. El vestigio acuoso de una de ellas pasa justo por encima de ese puntito negro que Muro-chin presume desinhibido en su mejilla derecha. Sabes que tiene más lunares, como el que está junto a su ombligo, muy, muy tenue; o los gemelos que tiene en el muslo izquierdo, o el que tiene en la espalda baja, allí donde se traza la perfecta curva antes de llegar a sus caderas y donde te gusta acunar tu brazo después de amarse. Aún así, ese es tu favorito y más cuando está resplandeciente por las lágrimas.
— Muro-chin— susurras y él te mira de nuevo.
Te estiras tan sólo un poco y das alcance a su mejilla, arrastras la punta de tu lengua suavemente y en seguida besas ese punto de ébano con sabor a chocolate, una vez y otra vez y una más, tus labios continúan repartiendo sedosas caricias hasta alcanzar esa boca exquisita. Tatsuya suelta una risita y te sigue el paso, toma entre sus dedos un mechón de tu cabello húmedo y juguetea con él, rizándolo. De fondo se escuchan disparos y gritos, seguramente de la batalla final del filme. Te da lo mismo. Te desprendes apenas unos segundos para dejarlo respirar, él exhala y vuelves a probarle.
El ritmo que han desarrollado juntos les permite pasar largos minutos así. Después de todo, es sólo cuestión de entrenamiento. Le liberas otra vez y Muro-chin sonríe satisfecho.
— Siempre haces lo mismo, desde aquél entonces— afirma y se acomoda de forma que queda en tu regazo y abraza tu cuello.
— ¿Qué cosa, Muro-chin?
— Besarme así después de verme llorar.
Te quedas mudo ante sus palabras. ¿Era así realmente? Ni te acordabas. Frunciste las cejas y dibujaste un puchero con la boca. ¿Cuándo? ¿Cuándo fue? ¡Oh! La primera vez que lo viste llorar… Después de su derrota a manos de Kuro-chin y su irritante equipo de súper amigos.
Iban caminando hacia sus vestidores, todos los senpais iban muchos pasos más adelante, a tu lado caminaba Muro-chin, con su cálida mano en tu espalda, brindándote consuelo aunque ya habías dejado de llorar, volteaste a mirarlo porque iba muy callado y te diste cuenta que él volvía a derramar el llanto. Te detuviste e hiciste que él también lo hiciera.
— ¿Muro-chin?
— Estoy bien, Atsushi— susurró— Vamos o nos regañará la entrenadora.
— No quiero.
Te plantaste bien al piso y no te moviste ni un ápice, el más bajo te miró con reprimenda y después te doblaste hacia él sin pensar, limpiando su mejilla con tu boca, justo donde su lunar descansaba y repartiste picos por todos lados, incluso accidentalmente aterrizaste en sus labios. Fue raro. Ambos se miraron incrédulos un instante y al otro te encontrabas repitiéndolo. Quedaste asombrado ante el sabor de tu amigo, era algo nuevo, y realmente rico. Como ninguna otra cosa que hubieras probado antes y vaya que tu lista no es corta. Desde entonces Himuro Tatsuya era tu sabor favorito y sus lágrimas tu excusa perfecta para darle semejante consuelo.
— Sí, ya me acordé~— y lo abrazaste más.
— Nuestro primer beso, hace cinco años, Atsushi.
— Y sigues igual de delicioso, Muro-chin. O hasta más~
La película terminó, él se levanta y hala de ti, apagando el reproductor de paso.
— Esa misma noche tuvimos nuestra primera vez, ¿recuerdas?— murmura con un tono suave y prácticamente seductor.
— Más o menos, ¿me ayudas a recordar bien, Muro-chin?— preguntas infantil, él sabe que tus verdaderas intenciones de infantiles no tienen nada y es por eso que se cuelga de ti y deja que lo levantes sosteniéndole de las caderas mientras él te abraza con sus magníficas piernas.
— Será un placer, Atsushi.
Te desplazas a la habitación que comparten y cierras distraídamente la puerta con una patada. Crearán una magnífica noche, todo gracias al recuerdo de ese primer beso productos de sus lágrimas lunares.
La película que están viendo es Star Trek Into Darkness, hace poquito la vi y dios mío, yo lloro con esa escena xD En fin, ¿qué tal quedó? Los estoy estrenando, me cuesta un poco trabajarlos a ambos, en especial a Tatsuya, me encanta, lo adoro pero se me complica el muy canijo e.e Y Mukkun también, por ser tan... pues tan Murasakibara (LOL)
Espero haya sido de su agrado *3*
El título... fue un juego de palabras. Más que "lunares" por su relación con la Luna, es por, uh-duh Rizel, el lunar de Himuro que me vuelve loca, jajajaja *grillos* . ¡Uno de mis fetiches, OMG!
¡Nos leemos en el próximo! Mil besos.
Y MeliKsta, ¡qué felicidad que te gustara el KasaTaka! -cries a lot-
