-¡Ingrid! -Gritó James a mitad del pasillo de la clase de Historia de la Magia, el jueves después del partido de Quidditch. Me giré.
-Hola James -Saludé alegremente-. ¿Qué pasa?
-¿Tienes un segundo? -Preguntó mirando a Alisson a mi lado, al instante ya había desaparecido.
-¿Que pasa? -Repetí mirándolo divertida, lucía algo contrariado y su cabello estaba mas revuelto debido a que había corrido por el pasillo.
-Es sobre Lily -Aceptó, cuando nos alejamos de los de mi casa.
-¿Te ha vuelto a rechazar? -No pude evitar la nota de burla que se escapó junto con la pregunta. Me puso mala cara y le dedique una sonrisa.
-Es solo que creo que es bipolar -Confesó y estalle en carcajadas-. ¿De que te ríes?
-¿De que... de que me río? -Respiré profundo para tranquilizarme y continué-. Haber, explicame ¿Porque crees que Lily es bipolar?
-Ya para de reírte, es solo que hace unos días estábamos bien, después del partido hasta hoy nos llevábamos la mar de bien, y de la nada, me evita y no me dirige ni el saludo -Terminó indignado.
-¿De verdad? ¿Y como que hiciste? -Alguna razón tenía que haber, Lily no era bipolar.
-¡¡Nada!! -Reclamó agitando las manos al techo como si esperara que de ahí cayera una respuesta-. Ni siquiera eh hechizado a su querido Snape, eh evitado cruzarmelo por el camino o no resistiré la tentación.
-Mmm, eso es raro, si estas completamente seguro de que no hiciste nada...
-¡¡No hice nada! -Repitió ofendido. Rodé los ojos.
-Esta bien, intentaré hablar con ella... -No pude terminar porque me abrazó provocando que se cayeran los libros que sostenía contra mi pecho.
-Lo siento -Los levantó y me los devolvió-. Gracias, me voy que llegó tarde a Aritmancia -Echó a correr por el pasillo y justo cuando iba a dar vuelta, me miró y gritó-. Ha, por cierto, Canuto dice que lo esperes después del almuerzo, que quiere hablar contigo -Y se fue.
Desconcertada por el ultimó mensaje volví al pasillo del salón y entré justo cuando el profesor Binns cerraba la puerta, me senté en mi habitual banco junto a Alisson y le conté lo que me había dicho James.
-¿Cual de los dos temas quieres discutir? -Preguntó guardando el arrugado papelito de su mano.
-¿Que es eso? -Señalé intentando desviar el tema.
-Oh, nada importante -Dijo e intentó guardarlo en la mochila pero yo fui mas rápida y se lo arrebaté-. Ash, es de un chico de Ravenclaw.
"Al, ¿Te gustaría ir conmigo a la próxima excursión al pueblo?
Brandon."
-¿Iras con el? -Cuestioné emocionada.
-No -Debió notar mi mirada de incredulidad porque agregó-. Es hijo de muggles.
Miré al frente, no quería discutir ese punto con Alisson. Ella era una amiga maravillosa, pero si se trataba de pureza de la sangre, era como cualquier otro Slytherin. Sabía que con Lily no había problema porque Al aseguraba que debía de tener algún antepasado mágico o no sería tan buena en las clases, lo que la ayudaba a no ser desprestigiada por mi amiga, era su inteligencia. Pero si se hablaba de chicos estaba convencida de que Alisson no saldría con nadie que no fuera un sangre pura. Lo que me asustaba mas era que no sabía si yo aun aprobaba la esa actitud.
Al salir de la clase seguíamos sumidas en un molesto silencio, ninguna de las dos se atrevía a romperlo, por lo que caminamos hasta el aula de DCAO sin hablar. Al llegar ahí vimos a Lily que nos sacó de nuestras cavilaciones.
-Hola de nuevo... ¿Pasa algo? -La pelirroja no era tonta, siempre sabía si algo nos ocurría por nuestras miradas. Intercambié una con Alisson y decretamos no decir nada del ultimo comentario.
-Nada, mejor di nos tu que pasa con James -Alegué cambiando de tema, sus mejillas se ruborizaron al instante y lanzó una mirada furtiva hacía los chicos detrás de ella.
-Severus -Susurró mirando el suelo. Alisson y yo rodamos los ojos.
-No puedes dejar que el te diga con quien puedes juntarte y con quien no -Se exasperó Alisson.
-Lo se, pero es que es James, tal vez tu no Ingrid pero Al, sabes bien que siempre se han odiado.
-Pero eso no justifica que te pida que te alejes de James, al fin y al cabo son amigos, nada mas -Opiné.
-Si, pero Severus no lo ve así, y ya habíamos hablado de eso, simplemente no dejare de hablarle a mi amigo por ser intentar llevarme bien con Potter -No se me escapó que volvió a llamarlo por el apellido.
-Pero...
-Dejala Ingrid -Pidió Al y la miré desconcertada-. Ya después se dará cuenta y ahora debemos entrar a clase, resople ante la mirada de satisfacción de Lily.
-Lo siento -Murmuré al pasar junto a James y seguí hasta el asiento de la primera fila junto a mis amigas.
Y el bendito silencio otra vez se había instalado sobre nosotras, como un manto que cubre una indecencia, cada una sumida en sus pensamientos y de vez en cuando garabateando algún dato importante. El profesor había prometido que para la próxima clase comenzarían las clases practicas así que ese día era el ultimo en el que podíamos distraernos escribiendo apuntes.
Decidí que después de ver que quería Sirius subiría a ver a Dumbledore, hace mucho que no lo visitaba. Y tras ese pensamiento llegó el rostro de Regulus, me preguntaba si seguiría en esa actitud que había adoptado desde hace algunos días, mas exactamente desde el día en que volví a pasearme con Sirius por los pasillos del colegio, bromeando y platicando de tonterías. Estaba enfurruñado porque los de mi curso teníamos bastantes horas libres, y la mayoría coincidía con las de Gryffindor, ese poco tiempo era el que aprovechaba para ponerme al corriente de la vida de mi amigo. Pero Reg no lo veía así, se encelaba y me hacía algún comentario sarcástico que terminaba poniéndome de mal humor, diez minutos después me calmaba y volvía a intentar hablar tranquilamente con el, pero se mostraba frió e indiferente.
Terminó la clase y salimos al pasillo, estaba nerviosa, no quería volver a pelear con Reg, pero si no iba Sirius se enfadaría igual. Me sentía entre la espada y la pared, o mas bien entre la serpiente y el león. Pensé por un segundo si era mejor no ir a comer, pero mi estomago pedía a gritos una buena comida. Seguí caminando, nadie hablaba, pero ya me había acostumbrado al silencio.
-Hola chicas -Saludó Sirius cuando llegamos a la puerta del comedor.
-Hola -Contestamos a coro.
-¿Me regalarías un minuto de tu tiempo? -Preguntó dirigiéndose a mi.
-Claro, ¿Tiene que ser ahora? Muero de hambre.
-De acuerdo -Aceptó, le sonreí y continué mi camino hacía el Comedor. Lily hizo ademán de dirigirse a la mesa de Gryffindor pero la tomé del brazo jalandola con nosotras al otro extremo del Comedor.
-Hoy comes con nosotras -Anuncié ante la mirada atónita de mis compañeras.
-Pero...
-Pero nada Lily, no veo el problema de que comas con nosotras -Miré a Alisson que asintió encantada, llegamos a la mesa de Slytherin y me senté en el primer lugar que encontré vació, cerca de Nicole y sus amigas.
-¿Que hace ella aquí? -Chilló Shantal cuando obligué a Lily a sentarse a mi lado.
-Eso no te incumbe -Le espetó Snape apareciendo de la nada y sentándose frente a Lily, lo mire molesta, ese no era el porque había llevado ahí a mi amiga-. Hola Lily.
-Hola Sev -Contestó ella alegre.
-¿Puedo preguntar porque el nariz se sienta con nosotras? -Repliqué con todo el despreció que pude imprimir en esas palabras.
-Ingrid -Reclamó Lily mirándome con el seño fruncido, Snape ni se inmuto por mi comentario-. Lo siento Sev.
-Bah, no importa, ¿Como has estado? -Continuaron charlando de las materias y de otras cosas, yo y Alisson nos manteníamos calladas y comíamos con la mirada al frente, manifestando así nuestro descontento. De vez en cuando miraba hacía la mesa de Gryffindor, desde donde James asesinaba a Snape con la mirada y después a mi, creyendo, que yo era la que había propiciado esa charla.
-Me voy -Anuncié levantandome-. Las veo después chicas -Alisson hizo un gesto que indicaba que me quería seguir, pero alcé la mano deteniendola y después señale la mesa roja, ella asintió y a regañadientes siguió escuchando las risas de Lily ante los comentarios de Snape.
Cuando iba por la mesa de Hufflepuff capté la mirada de Sirius e hice un gesto involuntario indicándole que me siguiera, se puso en pie bajo la mirada vigilante de unos ojos grises en la mesa que acababa de abandonar. Traté de ignorar ese hecho y salí al vestíbulo. Me recargué sobre la barandilla entre las escaleras, esperando a que Sirius hiciera acto de aparición. Sentí una mano posarse en mi hombro y me di vuelta susurrando "Sirius". Pero no era el, ante mis ojos estaba Regulus con una expresión de furia que pocas veces había visto, me mordí el labio nerviosa y corrí detrás de el que había avanzado a zancadas por el pasillo, lejos de mi.
-Amor, espera -Supliqué y se detuvo sin girarse.
-¿Que quieres? -Espetó, aun sin voltear.
-Perdona, no creí que fueras tu...
-Eso me quedo muy claro, ¿Algo mas?
-No te pongas así, por favor... -Mi voz se apagó cuando dio media vuelta y me enfrentó, sus ojos grises se habían congelado y la rabia contenida se reflejaba en ellos, en voz muy baja pero demasiado alterada susurró.
-¿Como demonios quieres que me ponga si a cada oportunidad que encuentras, te escapas con ese imbécil? Que para empeorarlo todo es mi estúpido hermano -Se fue acercando cada mas enojado y yo me limité a retroceder asustada contra la pared-. ¿Como quieres que me ponga si no se lo que estas haciendo con el? ¿Como quieres que me tranquilice si se que es un pervertido y que le gustas? ¿Como no quieres que me encelé si veo como te mira? ¡¡Te desviste con la mirada!! -Gritó ya bastante alterado, estaba a dos centímetros de mi cara, yo seguía mirándolo con miedo-. ¿No vas a decir nada? -Añadió unos segundos después.
Mi voz tembló, nunca había estado asustada, en mis quince años de vida siempre había sido una chica segura de si misma. Mi miedo se debía a que no me atrevería a atacarlo si me dañaba, y sobre todo no sabría que sentir si lo hacía. Pero debía contestar, su cara cada vez estaba mas roja por la furia contenida y las palabras no parecían querer salir de mi boca así que tosí un poco para liberar mi garganta.
-Me... me duele que no confíes en mi -Expresé por fin, su furia disminuyo un tanto y me sentí mas lista para hablar, hizo un ademán de interrumpirme pero lo detuve sosteniendo con fuerza su mano-. Se que es tu hermano, se que me gustaba... -Me detuve un segundo, no sabía como seguir, escogí con cuidado las palabras-. Pero quiero que entiendas, que yo jamás te engañaria, ni con Sirus ni con nadie, y me sorprende que no lo sepas ya. E insisto, me duele que no confíes en mi, si me escapó con el, como tu lo dices, es porque no puedo hacerlo libremente frente a ti, y no porque este haciendo algo indebido, si no porque te conozco y se que te pondrías así como estas ahora cada vez que me saludara siquiera de mano.
Esta vez el se quedó de piedra y poco a poco fui recuperandome, mi voz volvía a tener un tono firme y seguro, tragué para deshacer el nudo en mi garganta y procedí subiendo mis brazos hacía su cuello.
-No se si le gusto o no, no se si me ve como tu dices o no, pero no me importa, me da igual si se pone de tapete para que yo salte sobre el, me da igual si inunda el pasillo cuando paso por ahí, aunque se que no es verdad -Afirmé, el abrió la boca para replicar pero lo silencie con un húmedo beso en sus labios, separé nuestras bocas y continué-. ¿Y sabes porque? Porque te quiero a ti Regulus Black, y nada va a cambiar eso. ¿De acuerdo?
Me sonrió timidamente y yo le devolví una radiante, lo tomé del cuello de la tunica y lo besé, emocionado, me levantó y dió una vuelta entera cargandome, yo reí tontamente cuando el me puso de nuevo en el suelo.
-Y bien, ¿Ahora me dejaras ir con el? -Por un momentó temí que volviera a hacer berrinche, por eso cuando sonrió asintiendo con la cabeza me llevé una grata sorpresa.
-De acuerdo, ve -Lo volví a besar y eché a correr por el pasillo radiante de alegria. Al llegar de nuevo al vestibulo, distinguí la melena negra de Sirius recargado contra la baranda de las escaleras, de espaldas a mi.
-Listo -Murmuré cuando llegué a su lado y lo rodeé con los brazos por la espalda. Antes de que pudiera voltearse me trepé como un monito en su amplia espalda.
-Vaya, ¿Emocionada? -Preguntó burlon tomando mis piernas para que no cayera.
-Si, ¿A donde me llevas? -Besé su mejilla y jalé de sus cabellos para que avanzara como un caballo.
-Ya veras -Susurró misteriosamente y subió su mano hasta la mia, la soltó de sus cabellos y la colocó en su cuello del que me aferré firmemente cuando el empezó a caminar llevandome lejos del vestibulo. En varias ocasiones tuve que recordarle que me llevaba sobre sus hombros ya que algunos pasillos eran mas estrechos que otros y en varias ocasiones estuve a punto de estrellarme en las vigas.
Cuando al se detuvo, miré alrededor para averiguar donde estabamos y descubrí que era el pasillo de la Sala de los Menesteres. Sirius hizo su petición y el tapiz de los trolles se convirtió en una puerta de madera algo rustica, me tomó las manos y las aflojo un poco indicando que me soltara, así lo hice y baje rapidamente.
-¿A donde vamos? -Pregunté curiosa, el solo sonrió enigmaticamente y abrió la puerta.
La habitación se había convertido en una especie de atico, uno de los lados del techo estaba aplanado y en el centro tenía una curiosa ventana en forma de circulo, la habitación no era muy grande y estaba hecha completamente de madera. En el fondo de esta había una guitarra sostenida por un enorme baul llenó de polvo, a la izquierda un sofa de dos plazas, una lamparita junto a este iluminaba el lugar.
Sirius me dió un leve empujoncito para que entrará en la habitación ya que me había quedado en la puerta mirando, embobada. Entré detras de el que había ido hacía donde se encontraba la guitarra, cuando di unos pasos hacía el amplio sillon la puerta se cerró con estrepito. Miré a mi alrededor. En el extremo contrario a donde estaba Sirius limpiando el polvo de la guitarra, había una estanteria con fotos en movimiento, me acerqué hasta allí y tomé una. Desde el marco plateado de la fotografia me sonreía un Regulus de al menos cinco años abrazado por un Sirius un año mayor que el.
-No puedo hacer que se vayan -Dijó apareciendo de pronto a mi lado.
-¿A que te refieres? -Pregunté ciertamente confundida.
-Las fotografias, le pedí a la sala un lugar para relajarme, que tuviera todo lo que no tenía y quería... Le eh pedido que las desaparesca pero no lo hace -Mis ojos viajaron por las fotografias magicas, mujeres, hombres y niños me sonreian desde cada una de ellas con un pequeño Sirius a un lado.
-Supongo que la sala te obedeció, te mostró todo lo que querías y no tenías -Opiné señalando a su familia junta en la foto mas amplia.
-No los necesito -Replicó con un dejo de rencor en la voz.
-Claro que si, son tu familia al fin y al cabo -Alegué tomando otro marco y añadí-. ¿Porque no me las muestras?
Miró unos instantes la fotografía en mis manos y como quien no quiere la cosa contestó.
-Traelas al sofá -Sonriendo, agité mi varita y las llevé hasta el sillón, una vez ahí me acomodé a su lado y tomé la primera del montón.
-Ella es Violeta Bulstrode, mi bisabuela -Sonreí ante la apretada señora que sostenía entre los brazos un pequeño bulto con una mano saliendo de entre las sabanas-. Y mi madre, recién acababa de nacer.
-¿No te habla? -Indagué curiosa. Negó con la cabeza resignado.
-Todos los de las fotografías son los no repudiados, soy Gryffindor, eso me excluye de ese grupo -Miró otra foto y la tomó-. Ella es Cassiopeia, es tía de mi madre, hermana de la mamá de James -Le sonrió con aire nostálgico y después la arrojó al montón.
-¿Eres pariente de James? -Cuestioné asombrada.
-Todas las familias sangre pura están relacionadas, somos primos segundos o algo así, apuesto a que si eres una Malfoy también tenemos algún parentesco -Se quedó pensativo y yo me mordí el labio, pensándolo bien el era mi tío lejano.
-Puede ser -En un intentó de cambiar el tema, tomé otra fotografía y señale a un altanero hombre de saco verde y mirada adusta-. ¿Quien es el? -Frunció el seño y contestó de malos modos.
-Regulus Black Primero, tío de mi padre -Al instante mis ojos se dedicaron a examinar el rostro de aquel hombre, no se parecía en nada a mi Reg, tenía los ojos negros profundos y el cabello cenizo.
-No se parece a Reg -Afirmé mas para mi misma, cuando ví su expresión noté que había sido un error.
-No.
Nos sumimos en un silenció incomodo, dejé la fotografía en su lugar y me giré para ver el cuarto, ya no quería seguir hablando de su familia, siempre terminaba metiendo la pata. Agité mi varita y estas volvieron a su estante, me recosté en su hombro y seguí mirando la habitación.
-¿Tocas la guitarra? -Acababa de volver a ver el instrumento sobre el baúl, alcé la vista hacía su rostro donde permanecía una sonrisa.
-Si.
-¿Me mostrarías?
-Claro.
Agité mi varita y la guitarra voló hasta nosotros, el la tomó y se la acomodó en el regazó, pensó un momento y después comenzó a tocar una melodía suave. Escuché extasiada unos minutos hasta que produjo la ultima nota que resonó por todo el desván.
-Es hermosa -Afirmé, mirándolo. Me sonrió y la dejó en el suelo.
-Es muggle.
-Me gusta.
-A mi igual, es hermosa -A pesar de mi ensoñación pude detectar el doble sentido de sus palabras, me levanté cuando sus labios se acercaron peligrosamente a mi cara.
-Me tengo que ir -Anuncié.
-¿Porque?
-Tengo cosas que hacer, te veré después -Antes de que pudiera decir otra palabra ya me había escabullido por el pequeño resquició que era la puerta, repitiéndome una y otra vez lo mismo "No puedes enamorarte de Sirius, no puedes, no puedes"
Mis pies me llevaron en la dirección correcta sin necesidad de pedírselo, minutos mas tarde me encontraba frente a la gárgola de piedra que ocultaba las escaleras giratorias para subir al despacho de Dumbledore.
-Dulce de leche -Pronuncié quedamente, la gárgola se hizo a un lado dejandome pasar, subí distraidamente hasta el despacho y toqué la puerta.
-Pasa -Contestó tranquilamente. Entré, el despacho estaba igual que siempre, excepto por el detalle de que Fawkes no estaba en su percha.
-Hola, siento no haber venido antes -Me disculpe, ya hacía mas de un mes que no lo visitaba-. Eh, tenido muchas cosas en que pensar ultimamente.
-Lo se, no te preocupes -Afirmó mirándome bajo sus gafas de media luna-. Estas distraida.
-Algo, tengo que reprimir un impulso y no es nada sencillo.
-Impulso ¿De que?
-De no volver el tiempo quince minutos y besar a Sirius.
Y ya saben, le conté lo sucedido desde que no habíamos hablado, a ustedes ya se los conté todo y con muchos mas detalles así que no pueden quejarse. Siguiendo con lo que íbamos, le pedí a Albus que esta vez no me dijera que debía hacer, esta vez lo sabía, seguir como estaba, pero procurando que no se repita una escena como la de hoy. El estuvo de acuerdo y cambiamos el tema.
-Se acerca navidad, ¿Saldrás del colegio? -Preguntó curioso.
-No creo, ¿A donde iría?
-No lo se, ahí muchos lugares allá afuera, pero tienes razón, es mas seguro quedarse aquí en estos tiempos.
-Pero vamos, que me quede en el colegio no tiene porque significar que me aburriré como ostra ¿No crees?
-¿Y que planeas?
-No se, me gustaría una fiesta, pero todos en mi casa me consideran una rara, excepto por Alisson, y pues no tengo muchos amigos, sin contar a los merodeadores y a Lily no conozco a nadie mas, bueno y a Reg pero el es mi novio -Vaya, que poco sociable era, tenía mas enemigos que amigos...
-Estoy seguro de que por lo menos alguno de tus amigos querrá pasar contigo las navidades -Ahí viejillo ingenuo.
-Lo dudo, todos tienen que estar con sus padres.
-Al señor Black no le apetece mucho volver a casa.
-¿A Reg? Bah, ama a su madre.
-No me refería a ese Black.
-¡Albus! No digas tonterías, preferiría hacer algo divertido antes de que se vayan mis amigos a casa -Cambié de tema.
-¿Algo como que?
-No se -Me quedé pensando ¿Que sería bueno antes de navidad?
-¿Un baile? -Sugirió.
-¿Te refieres a esos de gala, con túnicas y joyas, en los que tienes que llevar una pareja?
-Es el único tipo de baile que conozco -Afirmó y nos reímos.
-¿Nos darías permiso?
-Por supuesto, siempre y cuando tu pongas orden al finalizar la velada.
Lo consideré unos segundos, sería realmente genial organizar un baile, me divertiría y mis amigos también, además de que podría convencer a Lily de ir con James...
-Esta bien, pues entonces les diré a mis amigas que me ayuden a organizarlo y en cuando tenga los preparativos te los muestro para que me des tu opinión ¿De acuerdo?
-Me encanta la idea -Le sonreí y me puse en pie.
-Pues entonces nos veremos pronto -Dije yendo hacía la puerta.
-Por cierto, la contraseña cambiará mañana, es: "Gragea de menta"
-Gracias, hasta pronto.
-Hasta pronto.
*Se cubré de los jitomates y lo que se les ocurra arrojarme* ¡¡Lo siento!! Piedad por favor, se que soy malisima, no actualize en mucho tiempo, pero es que de verdad que andaba sin inspiracion totalmente, duré con el mismo cacho de cap como cinco dias y apenas hoy lo termine, lo siento de verdad pero es que no podía pensar en algo soso con que entretenerlos.
Pero bueno ya quedo, espero que les guste. ¿Saben? Eh leido de nuevo toda la historia y la historia me parece demasiado sosa, no se, me encanta mi final y es por eso que sigo escribiendola pero no se, ¿Tienen alguna idea? Sería bastante bien recibida, bueno pues me largo.
P.D. La canción de Sirius es "Entra en mi vida" de Sin bandera pero en versión acustica. .com/watch?v=b-MIIzdAV3g
Cuidense muchisimo, los quiere:
...Frambuezzita Potter...
°°°[Bsos Sbor Frambuezza]°°°
