Título: Deja vu

Summary: La historia está condenada a repetirse, pero Severus Snape preferiría el infierno antes que ver eso suceder.

Palabras: 940

Rating: K

OOO

En alguna triste historia… la flor siempre es arrebatada de la serpiente.

-¿Acaso tiene idea alguna sobre en dónde se está metiendo, Señor Malfoy?

Escuchas tu propia voz resonar entre las paredes de piedra de tu despacho.

Sin embargo, el joven frente a ti continúa rehusándose a devolverte la mirada. Sus ojos fijos en el suelo. Su cuerpo tenso por completo. Y ante tanta cobardía, tu boca se frunce en una mueca de disgusto.

Aún así, lo sigues observando… tal vez lo haces en un intento de que con esa simple acción intimidante, finalmente aquel muchacho sea capaz de decir en voz alta aquello que desde hace tiempo sospechas.

Observas su camisa blanca arrugada y con manchas de sangre, y su cabello, usualmente peinado hacia atrás, hecho un completo desastre.

Pero su silencio persiste.

Y no necesitas mucho más para sentir la molestia comenzar a impacientarse.

- ¿No piensa responder, Señor Malfoy? – musitas con tu ya conocida cadencia, penetrando con tus ojos oscuros la figura lamentable del joven- ¿Acaso tanto tiempo con cierta Gryffindor ha comenzado a afectar sus capacidades?

Al instante, su monótona voz decide introducirse.

-No sé de qué habla, profesor.

-Diez puntos menos para Slytherin por seguir haciéndome perder el tiempo.

Sus puños rojos y casi sin piel se comprimen. Sus ojos siguen evitando los tuyos.

Y eso es todo. Ya no necesitas más.

-Veinte puntos menos para Slytherin por comportamiento inadecuado.

Su mirada gris se hace presente. Instantáneamente, notas la magnitud de la tormenta que se desarrolla en su interior.

-Me importa una mierda los jodidos puntos, profesor Snape.

Muy en lo profundo de ti, una sonrisa sardónica desea dibujarse.

-Entonces dígame, Señor Malfoy... ¿qué le importa? – preguntas en un fino siseo-. O quizás… ¿quién le importa?

Mientras contemplas como sus emociones parecen viajar de un extremo al otro, mientras notas como su cuerpo se vuelve totalmente rígido… mientras eres testigo de como una simple pregunta descoloca todo su mundo… Es en ese momento en que dejas de ver a aquel joven rubio para verte a ti mismo en su lugar.

Es en ese momento en que puedes entender como nunca nadie jamás lo hará la profundidad del miedo, de la incertidumbre…Todo lo que acarrea el simple hecho de sentir una emoción prohibida.

El muchacho parece no respirar, tal vez esperando por una tortura segura. Y quizás deberías hacerlo… ¿Cuántas reglas ha roto por un atisbe de aquel sentimiento?

-Puedo continuar quitándole puntos a su casa por lo que resta del día, y por mucho que a usted no le moleste, estoy convencido que muchos de sus compañeros se preguntarán qué hizo el gran joven Malfoy para dejar en ridículo a su propia casa. Y le aseguro que deseará haber tenido esta conversación aquí, conmigo, que en su sala común rodeado por una multitud que hace tiempo dejó de tenerle respeto alguno.

Esperas... y esperas.

Su pálido y ensangrentado rostro te mira desafiante pero lo conoces demasiado bien como para dejarte engañar por aquella máscara.

Lo tienes acorralado, y él lo sabe.

- ¿Cuál es su excusa ahora, Señor Malfoy?

En su mirada cruza un resplandor, su rostro se transfigura en enojo y te preguntas durante cuánto tiempo todo aquello ha estado esperando por explotar.

-La estaba tocando – masculla entra dientes, con su labio inferior roto comenzando a sangrar-. Ese idiota la tocaba como si tuviera todo el derecho a hacerlo, como si él tuv-

- ¿Quién eres? – inquieres cortándolo , harto de sus palabras-. Dime muchacho, ¿quién eres?

La ira parece desaparecer por completo de sus facciones. Y de pronto, lo único que hay frente a ti es un joven perdido. Porque con aquella pregunta lo has traído de vuelta al injusto mundo en que ambos habitan.

-Soy un Malfoy.

Eres capaz de captar la emoción detrás de su respuesta. Y de nuevo, te ves a ti mismo sintiendo esa misma decepción luego de entender que, tal vez si solo hubieras luchado un poco más, aquella hermosa flor habría estado a tu lado.

Sabes que una oportunidad se presentó hace mucho tiempo… y la dejaste ir.

Sabes que en éste mismo momento el destino quiere volver por los mismos pasos.

Y sabes que si lo permites, el joven frente a ti estará condenado por siempre.

Así que lo preguntas de nuevo.

- ¿Quién eres?

Parece no entender, pero luego lo notas.

Finalmente lo comprende. Y en un murmullo casi imperceptible responde.

-Soy un Slytherin.

Con tus manos sobre el escritorio te acercas para dejarle en claro las únicas palabras que verdaderamente importarán en su vida.

Las únicas palabras que hubieran cambiado la tuya, si alguien, quien sea, se hubiera atrevido a decirlas.

Así que… decides cambiar su destino.

-Si una serpiente va a permitir que un gryffindor idiota, pelirrojo y amigo de Potter, te quite lo único bueno que aparecerá en tu vida, entonces, tal vez, deberías haber sido sorteado en Hufflepuff.

Es fácil ver cómo las piezas comienzan a acomodarse en su cabeza. Como, poco a poco, la comprensión comienza a quitar del camino a la amargura. Tú conoces a la perfección el sentimiento de no ser lo suficientemente bueno…

Pero quizás, ésta vez, la historia no se repetirá.

-Ahora largo de aquí.

Luego de algunos segundos observándote y sin saber exactamente qué decir, el joven se levanta y encamina hacia la salida. Antes de salir, tu voz decadente lo detiene.

-Y señor Malfoy… Cincuenta puntos para Slytherin por poner en su lugar a Weasley.

Y mientras comienzas a corregir los trabajos de tus alumnos, algo en tu interior lo siente…

Siente que finalmente, en ésta historia… la serpiente se quedará con la flor.

OOO

Disclaimer: Todo es propiedad de J. K. Rowling, yo solo juego con los personaje y la trama.