9. UNO LOS QUIERE AYUDAR… PERO NO SE DEJAN!
EN EL CAP. ANTERIOR….
Los espectadores habían visto todo, desde como Arnold la traía de la mano, como la detenía en plena caminata y la pegaba a él con posesión hasta el ardiente beso que acababa de terminar, a como veían el salvaje fue Shortman… entonces lo que se decía de la Princesa Celta era cierto o falso, quien dominaba a quien… al parecer era Arnold, muchos aprovecharon para tomar fotos y subirlas a la plataforma, el caos se desato nuevamente, ambos rubios se encontraba demasiado sumidos en su idilio que no prestaron atención a nada de esto.
Entre la multitud una fiera mirada Avellana los observaba con desprecio, en especial a cierta chica rubia, se suponía que deberían estar peleando, distanciándose, no comiéndose a besos y montando show, el día perfecto de la pelirroja ahora ardía, los rubios desbordaban emociones entre y por ellos ardían en pasión por el otro y la pecosa, desbordada rabia, ardía en ella…
CONTINUAMOS!
Ambos rubios se encontraban en las nubes y es que ese beso… nunca creyeron que algo así podría sentirse, sonreían como idiotas y no podían disimularlo, aunque rápidamente el royo les fue cortado… los espectadores no dejaban de abochornarlos con comentarios insinuantes y las fotos que les tomaban!! Helga estaba tan roja y apenada, nunca en su vida se sintió tan expuesta y lo peor, no podía simplemente fruncir el ceño y amenazarlos a todos, cada que lo intentaba una boba sonrisa amenazaba con posarse de manera permanente en su rostro, se sentía como una niña estúpida, lo único que logró hacer fue cubrirse el rostro con las manos y pegarse al pecho del rubio buscando esconderse, hacerse invisible, pero el efecto había sido el contrario, su cabeza había entrado en corto circuito… casi podía escuchar una grabadora en su cabeza que decía: Estimados usuarios, lo sentimos por el momento nuestros sistemas están fuera de servicio, nuestros técnicos expertos trabajan para reparar el daño, Gracias. Que alguien la reiniciara por favor!!!
Pero ese alguien no iba a ser Arnold, si bien él estaba igual de abochornado, el rubio se quedó estático en su lugar, en las nubes porque su novia se había abrazado a él, no entendió la indirecta de SACAME DE AQUÍ… quien lo culpa, la chica más ruda y dura que jamás conoció estaba abrazada a él como una niña pequeña en brazos de su padre, se le hacia la cosa más dulce y tierna, lo único que hizo fue regresarle el abrazo, estrecharla contra él lo fuertemente, acurrucarse contra ella…
-MUY BIEN SEÑORES LA FUNCION SE ACABO, DISPERSENSE- se oyó gritar a Nani y detrás de ella el resto del grupo
-NO HAY NADA QUE VER AQUÍ! FUERA! LARGO, ADIOS, CHUU- los ahuyentaba Ross…-SAYONARA, da svidániya, Auf Wiedersehen beannacht, ADDIO!!- gritaba mientras movia las manos com si espantara perros.
Por otro lado Dylan estan en la puerta obserbando el show, su mirada se poso en la causa de dicho escandalo, los dos rubios, rojos como la grana; Helga parecia que en cualquier momento iba a explotar, como no sabía y no queria que todos lo vieran... bajó su mirada y noto el violin que aun llebaba en la mano, sonrió con travesura.
-humm...- miró con curiosidad el instrumento, como si fuera la primera vez que lo veía en su vida.-me pregunto como funciona esto...- con fuerza, brutalidad y de manera lenta hizo Pazar el arco por las cuerdas, produciendo un sonido espantoso y ensordesedor se oyó, como el maullido de un gato en agonía o el sonido de unas afiladas uñas arañando un pizarron, lastimaba el oido por lo que todos se vieron obligados a taparse las orejas- upps, creo que así no es... – sonrió con burla mientras todos lo veían con reproche y odio, pero seguian ahí...- creo que si...- hizo el ademan de volver a sonar el instrumento, lo que ocasiono que todos salieran en estampida del lugar.
Al final solo habia quedado su grupo de amigos y novia, los rubios seguian abrazados, pero el rubio lo veia mal, le valió, se acerco a ellos mietras metia su dedo en la boca lo humedecia, y cuando hubo llegado a su destino, ese mismo dedo lo introjuto en el oido de la pataki, quien se estremecio y el pellejo se le erizo cual gato haciendo que se separada bruscamente de Arnold.
La mirada matadora de Arnold se intensifico, el estaba muy agusto- necesitaba ser reiniciada chico, ademas estaba a punto de colapsar- ok… se extrañó, no entendía nada, como que colapsar, si ellos estaban de lo más comodos, bueno, dejando de lado a todos esos chismosos...
Ross quien se encontraba de cuclillas pasando una mano por la espalda de Helga monstrando su apoyo interrumpio- cuando Harley se siente expuesta, pero a la vez feliz... entre en estado de... corto cricuito...
-como supieron donde estabamos?- pregunto Helga desde su lugar, inmediatamente todos los chicos sacaron su celular poniendolos frente a ella, mostrandole la pagina de chismorreo que no dejaba de actualizarse con comentarios, fotos y videos...-bola de chsimosos...- susrro indignada-esque nadie tiene vida propia y se deben meter en la mía?!
Por otro lado Arnold estaba revisando su propio telefono, especificamente las fotos, el sonrojo en sus mejillas se intensificaba a medida que iba pasando de foto y descargaba las que mejor ángulo y calidad tenian... habia una en espesifico que llamó su atención, cuando terminaron el beso y juntaron sus frentes mientras se veian a los ojos, sonrojados y agitados, no pudo evitar que una boba sonrisa apareciera en su rostro... fondo de pantalla, noto como dos presencias invadian su espacio, sobre su hombro Dylan y Ross con burla, no le importó, en lugar de eso sonrió orgulloso, ninguno de ellos podía acercarse de más a Helga, por muy primo y cuñado que fueran, sí, sus celos podían ser ilógicos para los demás, más no para él.
-creo que está de más decirte que si haces sufrir a Helga, nosotros te moleremos a palos, no?- habló Dylan mientras sonreía "inocentemente"
-cualquier cosa que le hagas a Harley que la dañe, además de la paliza que ella te dará, nosotros también nos cobraremos nuestra parte…- continuo Ross
-admito que por mucho tiempo he sido demasiado ciego y que le hice daño a Helga sin si quiera darme cuenta, pero no tengo intenciones de hacerlo más, tal vez no lo logre a la primera… ella suele decir que soy un soñador bonachón que siempre ve lo bueno donde no lo hay, y por eso siempre me doy de cara… pero pondré mi mejor esfuerzo, de verdad la quiero, no, la amo… y se lo demostraré a ella y a todos- Arnold hablaba con los ojos cerrados, tratando de centrarse en sus pensamientos, para poder transmitir lo que quería decir y que no hubiera malos entendidos, no se dio cuenta de que la mayoría lo veían con ligeras sonrisas, enternecidos, mientas que Gerald lo veía como si le faltara un tornillo en la cabeza y Helga… ella se encontraba de nuevo de cuclillas abrazando sus rodillas, abochornada y en estado de fallo de sistemas…; cuando finalmente abrió los ojos y se percató de que todos estaban en silencio escuchándolo se apeno tremendamente, sin embargo al ver a la rubia en el suelo con la mirada gacha y casi temblando… apresuradamente se acercó a ella y con su diestra le acaricio la mejilla para que esta elevara el rostro y le devolviera la mirada, lo vio con ojos brillosos, mejillas sonrojadas y una tierna sonrisa en el rostro, lo cual infló el pecho de Arnold, no importaba nada más que verla feliz- te amo- le susurro y le volvió a robar un beso al cual ella correspondió pasando sus brazos por el cuello del rubio y apegándose a él.
El gusto no les duró mucho, prontamente fueron separados, por un lado Ross alejaba a Helga tomándola de los hombros y por el otro Patch hacía lo mismo con Arnold- chiflando y aplaudiendo chico, chiflando y aplaudiendo…- recalcaba Nani – no queremos más espectáculos que terminen en las redes o sí?
-no me importa que las personas hablen de mí y mi relación con Helga, lo que me molesta es lo que dicen de ella, es cierto que Helga, nunca ha tenido la mejor de las opiniones de nuestros compañeros por su carácter fuerte… pero jamás ha dado motivos para que la cataloguen como una chica de… esa clase- termino frunciendo el ceño molesto, recordando esos comentarios poco amables y nada ciertos de su novia.
-sinceramente a mí me viene importando un pepinillo rancio lo que digan de mí, siempre han hablado, no sé si escuchaste por ahí que como bebes cada luna llena para hacerme inmortal…- hablo con sorna.
-esa es una tontería que solo idiotas se creen!- reclamó molesto el rubio mientras que Ross y los demás primos fruncían el ceño, de verdad los alumnos de esa preparatoria eran tan idiotas?!, Por detrás Jerry, Sami, Lexa y Dylan querían contener la risa, que ocurrentes e ignorantes eran los adolescentes cuando querían darle reputación a un tercero, por otro lado Phobe resoplaba indignada, en más de una ocasión escuchó tales blasfemias que sobrepasaban lo absurdo, incluso en más de una ocasión paso tardes discutiendo lo mismo con Gerald, ya que aseguraba que la rubia mantenía un pacto con las tinieblas, según él solo así explicaba que la chica fuera prácticamente intocable por… por todos!!!, en cuanto a Gerald, el veía indignado a su hermano, el pobre cayó en las redes de la reina de las tinieblas, bueno… pensándolo bien todo mal necesita un bien que lo contrarreste y que mejor que su viejo… tal vez así las cosas de mantenían equilibradas en el universo aunque sonara descabellado y prácticamente imposible, descabellado que personas como Arnold y Helga estuvieran destinados a estar juntos…
-estas seguro de que no te molesta lo que digan de ti? –pregunto curiosa Lexa
-si, muy seguro- afirmó
-completa y absolutamente seguro- volvió a preguntar
-sin duda alguna- volvió a contestar muy seguro….
-pues si que debes ser una persona muy despreocupada, has estado pegado al celular muy concentrado y no has hecho ningún comentario, o simplemente ocultas lo que de verdad piensas muy bien ya que no has dicho nada de los comentarios de la plataforma, ni siquiera has hecho muecas, como lo haces? – Preguntó aún más curiosa volteo a ver a su novio apuntando a Arnold con el dedo- cuando sea grande quiero ser como él y que se me resbale todo- regreso a ver a Arnold- cuál es tu secreto? Helga te entreno en ese milenario arte de ignorar a las personas?
-a que te refieres? No quiero leer os comentarios y ver que inventan ahora de Helga, no quiero armar escándalo, además encontraremos a quien hace esto y lo pararemos
-pero ahora no están hablando de Helga… si no de ti – corrigió Nani
-El chico estaba descargando las fotos… y puso una de fondo de pantalla… -se burló Dylan a lo que Arnold le regreso una mirada envenenada mi estas se abochornaba él y Helga…
-que cursi Shortman…- bromeo la Pataki, haciendo que Arnold se apenara aún más
-no te queda decirlo querida durante muchos años llevaste un relicario con su foto, es más justo ahora llevas uno… - Helga quedo pegada al suelo, ese maldito traicionero de su primo…. Con las mejillas a punto de ebullición y una mirada envenenada volteo a verlo tan rápido que fue sorprendente que no se rompiera el cuello, digno del exorcista
-que cursi Pataki…- regresó la broma el rubio encantado de saber algo como eso…- me dejarías verlo?
-ya no lo llevo, lo fundí y convertí en un prendedor para mi abuela- respondió berrinchuda, justo en el kokoro… el pobre chico quedó desolado, de piedra, eso fue un golpe duro…
Sami con una sonrisa burlona se acercó al rubio y le dio palmadas de apoyo en el hombro, pobre chico – tranquilo chico, no es tan grave-
-que poco corazón prima- reprocho Nani – mira como tienes a tu novio, tranquilo Arnold mira el lado positivo Hel solo le confiaría algo tan valioso a nuestra abuela.
-si, además fu ene le tiempo en el que intento dejarte en el olvido – continuo Ross, Arnold reaccionó volteando a ver a Helga con sufrimiento- es decir, ella ya sufría demasiado, prácticamente era una tortura y soportarlo durante años…- ahora la vio con agonía, él la hacía sufrir tanto? Helga solo podía ocultar su rostro con culpa y vergüenza
-vamos, no están ayudando, hermano… - se acercó a verlo mejor – nada de eso importa ya, están juntos ahora y ninguno hace sufrir al otro, si quisieras puedes ponerle una cadena al cuello con tu nombre en ella y…- trato de ignorar la mirada matadora de Pataki en su espalda, tranquilo Gerald no hagas movimientos bruscos, si no te mueves no te vera y devorará como un T-rex
-sí, todos ya piensan que tú eres el dominante en la relación, después del espectáculo de hoy…- la mirada matadora y ofendida de Helga se intensifico y de apoco Arnold iba recuperando la sonrisa
- en pocas palabras, ahora están diciendo que eres una clase de domador de fieras, que has seducido a Helga… que eres tu quien se ha lanzado sobre ella, ahora te tiene como una clase de seductor, que eres el jaguar feroz y Helga la inocente loba… - Jerry leyó algunos comentarios al azar tratando de explicar la reputación que ahora tenía el Shortman a ojos de los demás, el cual se ponía cada vez más nervioso y negaba desesperadamente con cabeza y brazos, pero que poco le duraban las sonrisas.
- como que ahora YO! Soy la presa!, Helga G. Pataki Lynch no es la presa de nadie!- estaba indignada, ella una víctima – y encima que su santidad es mi depredador?! Es enserio?! Soy yo! Quien le da caza a las personas no al revés, y mucho menos me da caza un intento de santo!
-hey! No soy un santo! Ni jamás he pretendido serlo- se defendió
-tu historial dice lo contrario San Arnold- se burló mientras mostraba una sonrisa digna del gato Cheshire, por Jebus que fácil le perdían el respeto, debía hacer algo, y que mejor que burlarse un poquito para recuperar su "estabilidad mental"
-no soy un santo!!, querer ayudar y tener la posibilidad de hacerlo no significa que me convierta en uno- comenzaba a molestarle esto, por un lado era un depredador y por otro un santo, a fin de cuentas que era entonces!
-si tú lo dices Arnold de Calcuta – resopló indignado como le hacía entender que no era un santo… con una sonrisa socarrona que se fue formando en su rostro de a poco, se acercó a la rubia mientras le dirigía una mirada retadora, intensa, y salvaje, esos ojos verdes que la ponían nerviosa, la chica retrocedió unos pasos hasta chocar con un pilar, temblaba de anticipación, llámenla loca pero le encantaba… , la tomo por los codos levantándola ligeramente haciendo que quedara de puntas, y la acerco a él, rozo sus labios con la mejilla de ella – no soy un santo- le susurró al oído, lo que provocó que la rubia se perdiera, que temblara aún más, si el no la estuviera sujetando ya se habría desplomado… con un mismo movimiento suave y fluido, rozando la piel de la chica con sus labios Arnold se encamino hasta la boca de Helga para hacerse con ella, empezó con un inocente pico que poco a poco se convirtió en un ardiente beso, Arnold paso sus manos de los codos de la rubia a la cintura, rozando con sus dedos la piel de la cintura que la playera de la chica dejaba al aire libre, traviesos, inquietos por ir descubriendo más se fueron posicionando apenas un par de centímetros dentro de la blusa de la rubia… una toz falsa los obligó a volver al mundo real por lo que como acto final del beso Arnold ligeramente mordió el labio inferior de Helga jalándolo hacia él mientras se veían a los ojos.
-ok ya quedó claro que no eres un santo con votos de castidad… ustedes no deben de estar tanto tiempo juntos eso es definitivo! – hizo berrinche Ross, detrás de él estaban Jerry y Sami, alzando las cejas insinuantes, Dylan concentrado en su celular aburrido, Gerald simulando que vomitaba del asco que esos dos le daban, Patch de brazos cruzados mirándolo retador y las chicas sonrojadas observando el show.
- uno intentado ayudar a acallar las habladurías y tratando de evitar situaciones comprometedoras y ustedes montando show!! No se dejan ayudar!- ahora reclamó Patch y es que era cierto; antes de que sus celulares se volvieran locos con alertas de comentarios, fotos etc. Se encontraban de lo más tranquilos hablando que lo que harían para evitar más situaciones en las que su prima y el rubio fueran el centro de atención, mientras escuchaban a Dylan hacer un cover a violín de Coldplay, llegaron a la conclusión de que evitarían toda situación que pudiera ser sacada de contexto, pero para cuando quisieron, los implicados ya estaban montado espectáculo en una zona concurrida del barco… así como?!
-bueno… en vista de que ya es imposible hacer lo que habíamos planeado…-empezó Sami
-planeado que?- Consultó la rubia
-Queríamos evitar más situaciones que los pusieran en la mira y dejar que el rumor se perdiera solo mientras buscábamos a quien lo inició…- pero ustedes, lapas besuconas- los señalo a lo que los chicos se sonrojaron- no se pueden estar quietos!- reprocho Ross
-las personas no van a dejar de hablar nada más porque sí, van a hacerlo de todos modos, si están juntos porque lo están y si no, después de esto que vieron, hablaran de por qué no lo están y sería peor ya que se convencerían que uno de estos estuvo jugando con el otro…- explicó Dylan- así porque no simplemente darles lo que quieren… que los vean juntos, pronto perderán el interés en ellos y pasaran a ser como cualquier otra pareja…, en cuanto a encontrar al boca floja… Hel cuando vas a hablar como el mono loco? Ya quiero actuar…
-de esa pulga me encargo yo, en cuanto a lo de actuar deberás de esperar…- un brillo travieso resplandeció en los ojos de Helga
-ohhh… esa mirada, que planeas yo me uno Cheshire- se unió Dylan mientras de Jerry y Sami levantaban las manos detrás de el en son de apoyo
Todos estaban expectantes, cuando a Helga le brillaban los ojos y una sonrisa se extendía en su rostro mostrando sus dientes dándole un aire travieso-burlón como justo ahora – bueno… dijiste que no importa lo que haga las personas van a seguir hablando… bueno no hagamos nada…
-como que nada!!! Yo me quiero divertir!!
-por eso, no hagamos nada fuera de lo común… nadie en este barco está acostumbrado a verme divertir como lo hago con ustedes y sinceramente ya estoy cansada de limitarme en cuanto a mis gustos por mantener una reputación… estamos en un barco todos juntos, divirtámonos como solemos hacer siempre- caminó hasta Jerry y Sami y los abrazo por los hombros ante la atenta mirada de su novio quien bufaba molesto, él era su novio, si quería abrazar a alguien que lo abrazara a él no a medio mundo!!- así que… que tal si ignoramos a los idiotas sin vida del barco y nos centramos en disfrutar el viaje… -de alguna u otra forma iba a disfrutar su mes, no sabía que pasaría más adelante, lo más seguro es que tendría que abandonarlos para hacer del mar su nuevo hogar.
Cuando todos hubieron aceptado se dirigieron a cubierta para disfrutar del día, ella por su parte se recostó sobre un camastro, a la sombra, disfrutando de la brisa marina que hacía que sus cabellos volaran, Arnold se encontraba a su lado con los audífonos puestos, dormitaba mientras que es su diestra sostenía la siniestra de su novia y con el pulgar le proporcionaba ligeras caricias en el dorso de su mano, Ross jugaba con su guitarra cerca de la piscina vigilando con ojo de halcón a esas lapas besuconas y los demás dentro de ella, trataban de ignorar las miradas de los demás, podían jurar que incluso algunos maestros los mantenían vigilados, pero no decían nada, los asuntos de pareja no eran jurisdicción suya.
Dentro de poco tocarían puerto, más específicamente dentro de tres días más; su primera parada sería España, entrarían por Salamanca donde estarían un día y luego viajarían a la Capital, Madrid, harían recorrido turístico por un par de días y después volverían al barco, tomarían el Canal de la Mancha hasta El Habre en Francia y de ahí a París para después regresar hasta el canal entrar en Gran Bretaña, a Londres y posteriormente trasladarse a Liverpool donde se embarcarían en el mar irlandés hasta llegar a su última parada: Dublín el hogar de Torrance Lynch.
El recorrido hasta Dublín tomando en cuenta todas las parada serían nueve días pasarían tres días en cada país y el décimo despertarían en el mítico mar irlandés el cual se encontraba infestado de sirenas, o al menos eso decían las historias de los marineros, cabía la posibilidad de toparse con alguna sirena en cualquier costa… no eran exclusivas de Irlanda, sin embargo las costas de la antigua Eire le parecían mucho más peligrosas; se puso a hacer cuentas ya llevaba 3 días en el barco, en tres más llegarían a Salamanca: una semana, seis días… diez más hasta llegar al mar irlandés: dieciséis días… seis más en la Islas Eire (Irlanda)… y 8 días más de regreso a los Estados Unidos… regreso en el cual no estaba segura de participar… ya que el día en que embarcarían de regreso, para ella se cumpliría el mes desde que la luna habló con ella, cuando le dijo que como toda sirena, ella debía estar en el mar.
Nunca olvidaría esa noche, se encontraba en su casa, sentada en el marco de su ventana recitando juramentos de eterno amor a su rubio de ojos verdes, la luna brillaba en todo su esplendor en el obscuro cielo, enorme, imponente, se quedó hipnotizada por ella; una melodía se podía escuchar en tono bajo, como si se la murmuraran al oído…
(Legend of mermaid(Leyenda de sirena~7 mares~) )
Impulsada por el viento del atardecer
iba yo hacia el cabo del arco Iris.
Oí una melodía antes del amanecer.
Y esa es la canción
que nunca podré olvidar.
Aun en su idilio, y con la melodía de fondo, imágenes secuenciadas se le venían a la mente, recuerdos de la mañana siguiente después de que se transformó en Sirena por primera vez, cuando en la madrugada salió de casa de su abuela, decidida a encontrar la cueva de la noche anterior, recuerda como sintió que el viento parecía empujarla y como una melodía la guiaba a su destino.
Las aves ya veo volar.
Hacia oriente se alejarán.
Ven, yo de un atajo se para ir
a la isla del tesoro.
Recordó cómo llegó a la isla, y encontró a Marina… una sirena pelirroja de largos y ondulados cabellos que la observaban de manera maternal, como si la conociera de toda la vida.
En el paraíso de los siete mares,
tras una tormenta de oscuro fragor,
nueva vida renacerá.
Y así podrá transmitir el amor.
El recuerdo vivo de como sentía o más bien creyó que se ahogaba, como las aguas a su alrededor de agitaban cual tormenta mientras que la metamorfosis iniciaba, como surgió de entre las agitadas aguas, como si estuviera renaciendo en un nuevo ser, un libre y sin temor de transmitir sus emociones…
De los siete mares
la melodía, aunque llegue el día
en que hay que partir.
Desde que yo la pude oír,
nunca jamás la voy a olvidar...
Escenas inconexas iniciaron después de eso, como lloraba y sufría por su amor no correspondido, como chicas perfectas siempre lo rodeaban y él siempre les regresaba una cálida sonrisa, misma que sentía como una puñalada… los brillantes ojos de su amado, imágenes de un castillo bajo el mar, las locuras que cometió en su infancia…
Cuando el nubarrón pudo desaparecer,
se ocultó por detrás del arco Iris.
Y se iluminó el cielo del anochecer.
Como perlas, las estrellas
pudieron al fin brillar.
Desde la primera noche en que pudo asimilar lo que realmente era, ese mismo día en el que hablo con Marina, sintió como su vida empezaba a tomar sentido, que todo se iba a ir acomodando que todo se empezaba a iluminar, se sentía como un ciego que veía la luz por primera vez…
Y desde el Sur oigo silbar,
ya es el tiempo de madurar.
Ven, las aventuras son
lo mejor para empezar.
Madurar, hacía ya un tiempo decidió que dejaría a su amor ser feliz aunque no fuera con ella… aunque sufrirá, aunque agonizara ahora iniciaba una nueva aventura para ella, algo nuevo y mejor aunque el inicio fuera dolorosamente difícil de aceptar, debía dar el primer paso.
Todos este viaje hemos de emprender.
Es la fantasía, la estrella fugaz.
Es la emoción y las lágrimas.
Piensa en futuro, te sientes audaz.
Ahora todo tenía sentido, ella debía partir, tener valor y aceptar lo nuevo que se avecinaba, iniciar de nuevo y esperar por encontrar lo que la hiciera feliz en el proceso de ese mes
De los siete mares la melodía.
Aunque llegue el día en que hay que partir,
Desde que yo la pude oír,
nunca jamás la voy a olvidar...
De los siete mares la melodía.
Aunque llegue el día en que hay que partir.
Desde que yo la pude oír,
es algo podré compartir.
Todos este viaje hemos de emprender.
Es la fantasía, la estrella fugaz.
Es la emoción y las lágrimas.
Piensa en futuro, te sientes audaz.
Era claro como la luna le decía que llegaría el momento de partir, de olvidar, de madurar y dejar todo detrás… pero ese viaje le había dado su mayor felicidad, el poder estar en brazos de su amado, sentir sus besos y caricias, sentirse amada por él, y además estar rodeada de su familia al mismo tiempo, es que acaso esto era una cruel broma, el destino le daba todo lo que siempre deseo… acaso querían convertir esa hermosa experiencia en una cruel tortura que la seguiría por el resto de sus días como un recordatorio de lo que una vez tuvo y solo por un pequeño instante fue completamente suyo para después arrebatárselo de manera despiadada…
De los siete mares la melodía.
Aunque llegue el día en que hay que partir.
Desde que yo la pude oír,
nunca jamás la voy a olvidar...
Volviendo a la realidad, en el barco, no se había dado cuenta que empezó a entonar la canción con una melodiosa voz, cantaba con emoción, lo suficiente para que la escucharan… las personas las veían con interés, maravillados, Arnold a su lado la observaba con una sonrisa en su rostro, no quiso detenerla, cuando la sintió moverse a su lado, en su lugar apagó su reproductor y la escucho atento, nunca antes la había escucho cantar, era hermoso y esa canción… tal vez tenía algo que ver con su situación actual.
Cuando la melodía concluyo y se dio cuenta de que era observada, desvió la mirada avergonzada, pero se recompuso rápidamente y dirigió una irada envenenada a todos esos mirones, los cuales rápidamente regresaron a sus actividades. Por su parte ella se levantó, era tiempo de hablar con el malandrín…
-Helga?- cuestiono Arnold, queriendo saber a dónde se dirigía
-iré a buscar al mono amaestrado de la princesa- contestó
-quieres que…
-no, yo me encargaré de eso- interrumpió, no necesitaba escolta, además si quería que Curly sacara el cobre debía ir sola.
-te espero entonces…- ofreció, a lo que la rubia aceptó y partió hacia donde sabía que encontraría Thadeous….
A lo lejos, tres chicas la observaban con interés, con reconocimiento, se miraron entre ellas, esa canción… se encontraba en problemas, pobre rubia, no solo debía lidiar con las habladurías de los adolescentes, también con el llamado…
Helga buscaba a Curly, es gusano debía están por alguna parte, oculto planeando como dominar ballenas o cualquier cosa que se le ocurriera, lo conocía se llevaban bien, solían ser cómplices en bromas y actividades catalogadas como locura adolescente.
Caminando por los pasillos noto una negra y larga cabellera, la princesa Lloyd, que hacia ella aquí en lugar de estar en cubierta presumiendo su traje de baño de diseñador o tomando el sol como lagartija en el desierto?, la veía muy misteriosa, escurriéndose por los pasillos como si no quisiera ser descubierta, la siguió, estaba segura de que ella tenía o sabía algo de los rumores que fueron esparcidos.
La intercepto en uno de los pasillos y la jalo del brazo, puso su mejor expresión furiosa
-princesa! Que gusto verte por estos rumbos- sonrió amenazante a lo que Rhonda la vio asustada –sabes querida, el día de ayer tu hiciste una insinuación, una que nos involucraba a mí y a mi novio… porque sí princesa, Arnold y Yo somos novios y tu querida te estas metiendo…
-escucha "querida" yo no divulgué nada, en u principio esa era mi intención, sacarles provecho a ustedes dos a cambio de mi silencio pero alguien se me adelantó – recompuso su expresión de diva
-así que pretendías sacarnos provecho…- eso la ponía furiosa, quien diablos se creía que era
-no era nada personal, son solo negocios, mi trabajo es mantener la información circulando…-
-tú no tienes ningún trabajo, solo disfrutas meterte en la vida de los demás por que la tuya te parece de lo más aburrida, nada te complace, vives en un mundo de frivolidades tan vacío y falso como las extensiones que llevas en el cabello, pero recuerda esto querida Rhonda, tú también tienes secretos de los cuales estoy al tanto, secretos que van desde tus extensiones ya mencionadas, tu operación de nariz, que fuiste rechazada en diseño de modas en la universidad de nueva York por que solo sigues la moda y no la creas ahh y tu enamoramiento por Harold…- a medida que iba enumerando todas esas ridiculeces que la morena se empeñaba en ocultar del mundo, la situación se le hacía cada vez más ridícula, sí, Lloyd quiso actuar en su contra, pero al final el tiro le salió por la culata, pero le llamaba la atención de que si ella no había iniciado o dado la primicia a quien la divulgó, su interés en la morena iba disminuyendo…
-c como sabes eso- tartamudeo asustada, como era posible, nadie sabía de eso, jamás lo había dicho a nadie…
-tengo ojos y oídos, y tu carta de rechazo llego a mi casa….- era definitivo su interés en la morena terminó pero aun así…
-la carta llegó sellada…
-la magia del vapor… a lo que quiero llegar es que yo siempre fui discreta y tu…
-ya entendí, he sido una maldita… yo…
-tranquila, no tomaré represalias con una condición…- que? Tener a la morena como aliada podría traerle beneficios
-la que quieras…
-harás que dejen de hablar de mí y de mi novio y me ayudaras a hundir a Ghost Girl
-cualquier cosa por acabar con esa tipa, tienes en mi a una aliada Pataki- extendió la mano para sellar el pacto, pero la rubia la ignoro.
-así me gusta Lloyd- acto seguido la rubia se dio la vuelta retomando su camino en busca de cierto simio calvo desquiciado
-Helga…- la llamo Rhonda, esta se detuvo más no se giró demostrando que la escuchaba – debes de guardar mis secretos
-jamás dije que me pegaría la fiebre del loro princesa, solo dije que no me vengaría por tus insinuaciones si decidías ayudarme, nos conocemos desde kínder Garden y si bien soy bastante mentirosa, inventar rumores y andar de chismosa por ahí no es mi estilo… y lo sabes bien, yo soy más bien de bromas crueles y pesadas…- explicó
Nunca antes se había puesto a pensar en ello, Helga no era lo que aparentaba, era malhumorada y gruñona, gritona y problemática, hacia bromas pesadas a las personas que le desagradaban o merecían una lección, pero de una u otra forma siempre salía en defensa de los de la pandilla, siempre daba la cara por ellos y de una forma retorcida los guiaba a ser la mejor versión de ellos mismos siendo cruda y brutal en sus críticas, se sentía basura en comparación- gracias… -murmuró bajito, estaba apenada y ahora solo por eso y no porque ella se lo pidiera callaría a todos los que hablaran de sus amigos- y felicidades por tu relación con Arnold… sé que no me dirás nada, no he sido precisamente alguien de confiar, pero soy sincera cuando digo que espero que dure todo lo que deba durar, no te digo que sean felices ya que no se están casando… pero ojala lo sean…
Vaya no había como un buen sermón/amenaza para ponerle los pies en la tierra a las personas, ahora entendía el poder de Arnold….además Lloyd era parte de la pandilla y todos ahí eran unos bonachones, en diferentes medidas pero lo eran, ninguno ha sido corrompido en forma por la cruda verdad de la vida, por eso ella los protegía… -gracias- aceptó las palabras de la morena- que hacías por aquí princesa?
Rhonda suspiró, que más daba, se suponía que la ayudaría a encontrar a su rival – vengo a hablar con Curly, si alguien puede descubrir quién es Ghost Girl es él…
-si, lo mismo pensaba yo… - emprendieron camino –sabes la novia de mi primo ha ganado varias competencias de moda para Leserch…
-que! Leserch!! Es, es imposible, él es uno de los mejores diseñadores que hay…
-lo sé, Lexa hace sus propios diseños juveniles de moda diaria y estos son publicados en una revista…
-FashioKriptonite… la revista juvenil más vendida…
-aja… ella está en el barco…
-de verdad!! Helga debo conocerla!!- se puso frente a la rubia y tomándola de los antebrazos la agito con desesperación, si conocía a Lexa Hannah tenía la oportunidad de aprender y crecer y poder incursionar en el mundo de la moda…
-tranquila hermana! No arruines la mercancía ajena…- se zafó del agarre- ya te dije que ella está en el barco. Solo debes acercarte a ella después de hablar con el malandrín…
-GRACIAS!!!- se lanzó sobre ella, su mundo se abría nuevamente y estaba de lo más contenta por eso… siempre había valorado la amistad de las personas con las que creció, pero Helga a su consideración siempre fue un caso especial, la apreciaba de manera retorcida, se hacían rabiar la una a la otra, pero nunca se puso a pensar en que ella le brindaría la más grande de las oportunidades… desde ese momento y como que era Rhonda Wellington Lloyd, Helga G. Pataki quedaba totalmente bajo su protección.
=MIENTRAS TANTO EN CUBEIRTA=
Lila Sawyer había estado vigilante cual halcón, mirando con furia disimulada como Arnold se mantenía pegado a esa como perro faldero, no hace mucho él estaba detrás de ella, si hubiera sabido en lo que se convertiría el rubio jamás habría sido tan estúpida en rechazarlo…
Es maldita, siempre llamando la atención de las personas, que no veían que ella era más bonita y perfecta, que tenía carisma y encanto, que era una dama educada y refinada y que podía ofrecer cosas que la rubia no.
Genial, la mustia también cantaba… es que acaso tenía que robarle todo lo suyo!!! Rodo los ojos exasperada, todos la veían a ella ninguno la notó ni alagó por su traje de baño o su perfecta figura y eso la irritaba aún más, por amor a todo lo sagrado!! Pataki ni siquiera llevaba bañador solo unos desgastados shorts viejos y una playera con un dibujo animado de los 90…
La vio alejarse de Arnold, esta era su oportunidad… se levantó de su asiento con insinuantes movimientos de caderas de acercó al rubio, quien no la notó cerca, eso la ofendió tiempo atrás ni siquiera la perdía de vista, pero ahora no, estaba demasiado ocupado viendo el camino por donde se retiró la rubia como cachorro esperando a su amo cuando este sale de casa… patético…
-Hola Arnold- saludó con voz suave, pero este no la escucho, es enserio?!, esto era indignante, tomo una pose más llamativa poniendo una pierna frente a la otra para acentuar sus caderas y entrelazo sus dedos juntado sus brazo al frente para hacer que sus pechos resaltaran…
-Hola Arnold!- saludo más fuerte haciendo que no solo él la volteara a ver, sino varios curiosos a su alrededor, perfecto, si no se separaron por el escándalo de la rubia, se separarían si creía que la engañaba con ella…
-ahh, hola Lila- saludó amable y se volvió a girar esperando a la rubia, por alguna razón se sentía nervioso de que Helga llegara y pensara cosas que no son… por otro lado las personas que los veían rieron disimulados al ver como el rubio ignoraba olímpicamente a la pelirroja era divertido hace no mucho ese mismo rubio que la ignoraba se desvivía por su atención…
Ross que estaba cerca de su cuñado no pudo evitar prestar atención a lo que sucedía, sabía quién era la pelirroja Helga se lo había dicho, pero también le dijo que esta siempre lo rechazaba… ella no lucia como una chica que rechaza al rubio, lucia insinuante, quería llamar la atención, eso no le agrado para nada…
La pelirroja se ofuscó, pero no lo demostró – puedo sentarme? Me gustaría platicar contigo Arnold, hace ya tiempo que no lo hacemos, además estoy u poco preocupada…
-¿preocupada?- la pecosa lo vio con insistencia y divertida advertencia- ahh! Si claro1 siéntate, señalo el camastro a su lado, pero está en cambio tomo la iniciativa de sentarse en el de Arnold, donde se suponía estaban las piernas del chico, a lo que este de inmediato las recogió y se hizo para atrás para poner espacio entre ellos.- dime ¿porque estas preocupada? ¿Acaso tienes algún problema? ¿Hay algo en lo que pueda yo ayudarte?
-yo no tengo ningún problema tontito- hablo coqueta – eres tu quien me preocupa…
-¿yo? ¿Por qué habría yo de preocuparte si me encuentro mejor que nunca?- no lo entendía, él no podía estar mejor, se sentía en las nubes, Helga era su novia, le había dado la oportunidad…
-Pues es por Helga…- empezó, debía sembrar una duda y el rubio era particularmente manipulable, en especial por una cara como la suya…
-que tiene Helga?- cuestionó
-bueno lo que se anda diciendo… de que juega contigo, que eres su juguete… tú y otro chico – menciono como si el solo decirlo la hiciera sentir incomoda
-es mentira- respondió muy seguro.
-cómo puedes asegurarlo ella nunca ha sido de fiar, siempre se mete en problemas…-
-es mi novia Lila, y te agradecería mucho que dejaras de decirme este tipo de cosas porque son mentiras-
-Arnold, yo solo me preocupo por ti, eres mi amigo y….
-y te lo agradezco pero… si no estás segura de lo que dices no hables, tú no sabes cómo pasaron las cosas, te basas en opiniones y criticas estúpidas e ignorantes – estaba molesto, de todas las personas que conocía, jamás pensó que Lila juzgaría a bases de chismes
-Arnold yo…- puso cara de víctima, cuando realmente estaba hecha una furia – tus palabras son hirientes….- se lamentó
-lo lamento, esa no es mi intención, sé que eres una buena amiga y te preocupas, pero sinceramente estoy muy decepcionado de ti, jamás pensé que precisamente tú te dejaras influir por esos comentarios malintencionados.-
-eres tu quien está ciego, siempre te dejas deslumbrar y te das de cara a la realidad, ahora estas embobado con ella, pero es… ella es una… seguramente no eres el primero que engatusa y cómo eres tan bueno y permisivo la dejaste hacer una porquería anoche y ahora todos hablan de ti, tu imagen se irá al drenaje, te lo advierto Arnold, esto terminará mal para ti- ahora habló seria y molesta
Ross había estado escuchando todo atento y cada vez se enojaba más, era claro como el agua, esa pecosa trataba de hacer quedar mal a su prima, con la mirada intercepto a Dylan y le hizo señas para que se acercara, cuando lo tuvo cerca rápidamente le explico lo que sucedía y Dylan tomó una hielera que anterior mente contenía refrescos, pero ahora solo tenía agua fría del hielo derretido y unos cuantos hielos, se acercó por detrás de la pelirroja y volcó el contenido de la hielera sobre ella.
Cuando Lila sintió el agua fría caer sobre ella, grito escandalosamente, se levantó de golpe haciendo que se golpeara en la cabeza con la hielera que sostenía el moreno por lo que esta perdió el equilibrio y cayó de pompas al suelo ante la atenta mirada de todos en cubierta, los cuales no dudaron se reír a carcajada limpia
-ups, perdón soy muy torpe- se disculpó Dylan, pero era claro que lo decía con burla, su mirada transmitía que todo había sido apropósito, volteo a ver a Arnold, él debía hacer algo, pero este contenía la risa y aun así la veía con molestia
-permíteme ayudarte chica- Ross llegó por detrás levantándola de los codos- por cierto mi nombre es Ross- le extendió la mano, la cual ella aceptó- por cierto, soy el tercero en el trio de anoche, y también el primo hermano de Helga… y lo que sucedió anoche fue solo que Arnold me pidió permiso para ser el novio de Hel, y yo acepté, no es que merezcas una explicación de nada pero odio a las personas que juzgan sin saber, así que si vuelves a intentar hacer quedar mal a mi prima un chapuzón será lo último que recibirás- la vio con amenaza en los ojos, el remojón era solo una advertencia inocente…
-Arnold… no dirás nada? –trato de buscar defensa del rubio
-si no te secas, enfermaras- no hubo más palabras del rubio, estaba molesto, muy molesto, Lila estuvo a punto de insultar a Helga y antes de que Dylan la bañara él se lo iba a reclamar, sin duda la acción del moreno fue inesperada, y no pudo evitar sentirse un poco mal por sentirse genial… indignada Lila se fue echando humos a paso forzado.
Cuando estuvo fuera de la vista de Arnold este volteo a verlos con reproche, más una divertida sonrisa se escaba de sus labios, ahora entendía el disfrute que tenía Helga cuando obtenía venganza…
-ella no me agrada- admitió Ross
-solo está preocupada, es una amiga y…
-preocupados mis hue…
-Dylan!!! – lo regañaron
-que? Está más claro que agua que esa quiere contigo- le dijo a Arnold a lo que Ross asintió estando de acuerdo
-eso no es verdad, lila no me ve de esa forma, me ha rechazado una infinidad de veces y ahora lo agradezco…
- ella quiere contigo, pero no porque te quiera, te ve como un trofeo- aclaró Lexa, los chicos saltaron del susto, la chica era muy pequeña y no la habían visto, estaba detrás de Ross y había observado todo, se le veía seria, lo cual era raro en ella – te recomiendo tengas cuidado con ella, no es lo que aparenta ser…- la mirada de Lexa era tan seria y penetrante Arnold no pudo debatir, ya antes había sentido algo parecido en Lila, algo que le advertía peligro, y no del atrayente que desprendía Helga, sino algo que lo perturbaba… no quería creer que fuera mala, solo que estaba errada, solo debía ser paciente y esperar que entendiera las cosas…
La música empezó a sonar y el ambiente a animarse, veía a muchos alumnos de las otras escuelas empezar a dejar sus lugares y formar círculos de baile…
CONTINUARA….
Pd. La canción es del animé Pichi Pichi Pitch Mermaid Melody
