Los personajes no me pertenecen, son obra del mangaka Masashi Kishimoto al igual que el universo; Naruto. Lo mío, es la idea de esta historia, la cual es sin fines de lucro y… pff ya conocen todo este bollo sobre expropiación de pertenecías.

"Hablan"

"Piensan"

"Recuerdo"…


Eres mi futuro

.

Capitulo IX

.

.

"Y si… ¿Y si lo invitamos un día a comer?"

Inquirió Itachi quien se encontraba en la mesa del comedor/cocina jugando con Karura a armar un rompecabezas que le había comprado su madre hace poco tiempo, la pequeña niña que vestía un vestido azul a juego con la remera de Itachi, más que jugar contemplaba al niño armar el inmenso rompecabezas por él solito y debes en cuando le alcanzaba las fichas. Itachi ya iba por sus seis años, ella apena si iba a cumplir cuatro en enero, estos juegos a ella realmente no le interesaban.

"¿T-te refiere a que lo invitemos a casa?" Cuestiono Hinata dejando de secar los platos en los que habian almorzado los tres.

Temari tuvo un desmayo en la mañana de aquel domingo, por lo que Shikamaru le había pedido a Hinata que se hiciera cargo de la pequeña azabache de ojos verdosos. Los domingos Itachi no tenía entrenamiento y la Hyuga no había tenido objeción alguna de pasar tiempo con la pequeña Karura. La Sabaku No ya había hecho mucho por ella al ayudarla en aquella primera semana en atender su pastelería, y la pequeña niña siempre se portaba bien con Itachi.

"¿Va a invita a casa a ese hombe de nombe Sasuki-kun? ¿Eh, Hina ne-san?" Balbuceo la pequeña Nara volteándose de la silla hacia atrás donde la azulina se había quedado mirando la nuca de su hijo.

"Yo… no lo sé Karu-chan" Contesto con completa sinceridad la azulina, secándose las manos en el delantal floreado que portaba, el cual cubría un sencillo vestido que usaba comúnmente los domingos.

Acercándose hasta la mesa miro bastante incrédula a su pequeño "Acaso ¿Itachi-kun habrá visto la soledad que rodea a Uchiha-san?" su hijo siempre había sido alguien muy listo. Muy amable… Demasiado parecido a aquel genio que fue Itachi Uchiha y en parte a Neji Hyuga.

"Solo lo decía Oka-san, si no te molesta podríamos invitarlo a cenar uno de estos días" Alego Itachi dejando de lado el rompecabezas y pasando a mirar a los ojos blanquecinos de su madre quien había tomado asiento frente a los dos menores "Si no, no te preocupes. No quiero que te incomodes Oka-san. Lo entenderé."

Hinata sintió un brinco en su pecho "¿Está sacrificando su propio deseo por mí comodidad?" Los ojos de la mujer se humedecieron tras aquel pensamiento, aquello no estaba bien. Un niño siempre debe de pensar en sí mismo, en lo que él desea. Un niño debe ser un niño.

Ella desde su infancia siempre quiso que su pequeña hermanita Hanabi pudiera crecer como una niña normal, pero fracaso por no haber sido capaz de golpearla y frenarla en aquel combate. Y ahora con su hijo, la persona que ella más amaba… Tendría que tomar determinación y, negar.

"No me incomoda amor. Yo hablare con Uchiha-san mañana para invitarle ¿Vale? No te preocupes por mí. N-no me incomoda" Repito Hyuga acariciando la mejilla del menor y pasando también a realizar un leve mimo en el rostro de la pequeña que no entendía nada "Aunque no sé si él ira a aceptar… pero lo intentaremos"

Confeso la mujer creyendo, justamente, que Sasuke debía de aborrecerla a estas alturas. Al final, al menos en esta semana, el hombre se habida mostrado frio, hermético, alguien que difícilmente trataría con niños, pero… en ningún momento hizo nada por lastimar a Itachi, si no por el contrario. Se mostraba interesado en querer ayudarlo con el Hyaringan probablemente porque temía que como a muchos Uchihas el supuesto poder maldito del Sharingan le consumiera.

El Sasuke que supuestamente mataría a su propia estirpe parecía muy lejanos de este, quien más que reticente se veía confundido.

"Y… ¿Y yo puedo venir?" Pregunto la niña mirando a los negros ojos del moreno quien había vuelto a poner su atención en el rompecabezas "Prometo potame bien y-y…"

Itachi la interrumpió.

"Claro que puedes venir Karu-chan, solo… umh, no esperes mucha conversación por parte de él ¿Si? Uchiha-san es una persona un tanto seria y aunque no me agrade mucho me ha ayudado a que no me duela la cabeza cuando activo mi Hyaringan… No es tan mala persona como creí que era" Le indico el azabache con una sonrisa leve recordando que como su madre decía había que dar tiempo para conocer realmente a alguien "Así que cuando escuches que él dice hmf o hmp es porque algo le disgusta. Ahora ¿Puedes por favor alcanzarme esa ficha de haya?"

Le pidió el niño señalando hacia un punto cercano de la mesa donde el brazo de la menor llego inmediatamente y se lo extendió al Hyuga. A Itachi le gustaban mucho los juegos de estímulo para la inteligencia, aunque el pequeño Hyuga no tuviera idea de que para eso eran esos juegos, pero le gustaban. Su tío Shikamaru lo había vuelto adicto a juegos así.

"Ita-kun también dice hmf o umh… cuando alguien le besa ¿Verdad Hina-ne?" Alego la niña extendiéndole la ficha al pequeño pelinegro quien se acomodaba la coleta y realizo un leve puchero por aquel comentario.

Él era un tanto tímido, no es que se molestara.

"Eso no es cierto, yo no digo hmf…." Alego el infante recibiendo un sonoro beso en de su madre en la mejilla y luego otro por parte de Karura en el otro moflete "Hmf…"

Ambas féminas rieron suavemente aunque la niña de no ser porque Itachi la retuvo, en un abrazo, se hubiese caído de sentón al suelo.

.

.

Sasuke se encontraba esa noche de domingo acostado en su sofá con Naruto quien nuevamente había ido a insistir con el hecho de arreglar las cosas entre los dos. Al principio, como hizo el sábado por la tarde y el viernes por la mañana antes de ir con los Hyugas le cerró la puerta en la cara. Pero tras que tocara insistentemente el timbre de la casa, el cual Sasuke pensaba sacar y golpear a Suigetsu por habérselo instalado, accedió a abrirle la puerta.

Después de todo ¿Cuántas veces él se había mandado sus propias estupideces que jodieron la vida del rubio? La respuesta era muchas.

"… y en la mañana de ayer tuve que dejar a Kakashi sensei e ir corriendo al hospital 'ttebayo. Ino me llamo muy asustada diciéndome que Sakura-chan se había desmayado en el pórtico de la tienda y que de no ser porque Karui y ella estaban allí ni me quiero imaginar que hubiese pasado. Está en su sexto mes de embarazo, no sé cómo convencerla para que se esté quieta." Narraba Naruto, bastante exaltado y con una jarra de cerveza que había sacado del refrigerador del Uchiha.

Sasuke realmente no le estaba prestando atención, tenía en su cabeza sus propios pensamientos y turbaciones, más cuando el tono de voz del rubio cambio a uno afligido dejo de meditar en el pequeño Itachi y la azulina y pasó a mirar al rubio.

"No te sorprendas, Sakura nunca ha tenido cuidado con respecto a sus embarazos" Comento el moreno recordándose que cuando estaba embarazada de Kushina. La Haruno había continuado en la misión con él, en lugar de volverse.

"Es distinto teme… Sakura-chan no quería abandonar la misión porque es nuestro deber como shinobi, pero ahora que conseguí que se diera de baja luego de que tú subieras a ANBU, las cosas se complicaron" El rubio suspiro y negó con la cabeza, no iba a ponerse a hablar de sus problemas maritales con el Uchiha, sabía de antemano la opinión de Sasuke de esto y realmente, si quería arreglar su situación con su amada rosada, el moreno no estaba incluido. "Cambiando de tema, ¿Qué tal todo con Hinata y Itachi-kun?"

Sasuke dio un respingo en el asiento y fulmino con la mirada al rubio. Del último tema en el planeta que quería hablar con él iba y lo sacaba tan panchamente.

"No voy a hablar de eso contigo. Me estuvieron ocultado mucho tiempo la existencia de-"

"Ellos realmente no te importaban, teme" Lo llamo nuevamente serio el rubio. Sasuke le dedico una mirada acida "Ya te dije que lo hicimos porque tú en aquel entonces con tus dieciocho años de idiota pregonabas a todo el mundo que no querías tener descendencia y que si había alguien con tu misma sangre tú ibas a…"

Hasta ahí llego la paciencia del Uchiha quien volviendo con sus pasos con violencia tomo por la solapa de la campera fina anaranjada que portaba el rubio.

Era verdad él había dicho que no quería hijos, que no quería que nadie más heredara un poder como el sharingan, hasta de hecho él prefería morir solo y que la cosas se hubiesen dado de otra manera pero no, no se había dado así…. Itachi, aquel niño existía y era su sangre y él no iba a matarlo. Nunca fue su intención matarlo.

¿Por qué todo el mundo tenía esa idea en la cabeza? ¿Sería por la cantidad de estupideces que se mandó en un pasado? O ¿Habría otro motivo? Alguien que estuviera metiendo saña contra él… Eso es lo que Sasuke había estado pensando en esos días, creyendo que tal vez era el consejo de Konoha quien claramente aún no le tenía buen ojo y podía esparcir cosas que él nunca dijo. Porque era cierto, él nunca dijo que iba a matar a nadie, todo lo que había querido hacer desde el comienzo era corroborar que el niño no poseyera el sharingan.

Por eso lo había ido a buscar y se había puesto violento.

"Mira Naruto" Lo interrumpió soltando levemente el agarre que tenía en el cuello de la campera del Uzumaki "Dije aquello para que cierta persona dejara de acosarme hace algunos años. Es verdad que sigo con la postura que mi sangre esta maldita. Todos los Uchihas lo estamos, pero de eso a cargarme ahora, después de todo lo que he vivido, después de haberme redimido por más de cinco años para proteger esta villa en la que Itachi tanta fe tenia… Es ridículo que me lance a matar a alguien, mucho menos a mi hijo" Alego el moreno dejando de mirar los penetrantes ojos azules de Naruto quien quedó estupefacto pues era verdad, Sasuke en ningún momento pregono que iba a matar a nadie. Y de hecho si el Uchiha, si quisiera matar a alguien iría y lo haría sin pedir permiso ni decirlo "Te pasaste medía vida diciendo que me conoces… Ahora date cuenta que no lo estás haciendo, date por enterado que no voy a hacer daño a tu preciado ahijado"

Indico con fastidio, ya que por algún motivo le jodía que Naruto se pusiera tan imbécil con otros cuando en realidad no hacía nada para que entre Kushina y Sakura hubiese una mejor relación.

"Pero todos estos años que has vuelto a la villas decías que no querías hijos, que no-" Nuevamente el rubio fue interrumpido por un Sasuke que lo soltó y empezaba a dirigirse a la cocina.

"No quererlos no es lo mismo que ir a matarlos…" Golpeo con fuerza un madero de la pared rompiéndolo en el proceso "El Hyaringan del niño posee aspas, ¿Sabes cómo se consiguen las aspas? ¿Acaso tu o la Hyuga, o si quiera el mismo Kakashi saben cómo se las consiguen?" Naruto iba a contestar de lo poco que sabía más Sasuke se le adelanto "¡Se consiguen luego de vivir experiencias traumáticas!… El dolor es parte de mi sangre, ese niño es muy probable que sufra"

Sin decir más Sasuke continúo avanzando hacia la cocina cabreado. Molesto, y profundamente resentido con su mala suerte, más cuando perdió de vista al rubio la voz de algo que Hinata le había dicho aquella mañana de la semana pasada hizo eco en él.

…"Itachi Uchiha f-fue la viva muestra de ello. Él no estaba maldito… Y mi hijo tampoco"…

Sasuke se cercioraría de aquello, se había decidido a cerciorarse del entrenamiento del doujutsu más allá de cualquier tontería que había dicho como es por el nuevo doujutsu de Konoha. Él, en verdad, lo hacía porque se lo debía. Porque iba a impedir que la demencia Uchiha llegar a ese niño.

Porque ese niño lleva el nombre de su hermano, el espíritu inteligente y afable de Itachi y porque ese niño era su hijo

Abrió el refrigerador y saco una botella de agua. Estaba decidido a que iba a encontrar con el que esparció aquel rumor de él, sobre que mataría a su descendencia, porque en parte esa persona se había burlado de él y le había hecho que personas como Naruto se pusieran en su contra.

Y ya tenía una leve idea de quién podía ser esa persona, esa, exactamente mujer de cabellos color…

.

.

Continuara…


Nota de autora;

Actualizado 27/09/2017

Sayo~