.
Cuando por fin pudo ponerse de pie, Po avanzo hacia las gradas, deteniéndose frente a ellas… no sabía muy bien que era lo que iba a hacer o decir, con la mirada baja observo de abajo hacia arriba, escalón por escalón, lo que tendría que subir… definitivamente seria uno de los retos más grandes, al menos, lo era en ese momento, entonces al ver la silueta de Tigresa en la pared del segundo piso su respiración se detuvo por completo, la sombra claramente le decía que estaba sentada en posición de meditación y con la mirada baja… entonces no supo que hacer, era obvio que no había subido a buscar algo útil… le había mentido y algo en sus adentros le decía que no quería estar con él… la pregunta era ¿Por qué?, ¿Por qué cambio desde la noche en que le jugaron la broma más pesada?... y lo más importante ¿Qué cambio en ella?
- Tigresa…
Intento vanamente iniciar una conversación, su mirada seguía fija en la sombra de la maestra y esta no tuvo mayor cambio… solo el movimiento de una de sus orejas. Se hizo un silencio profundo que duro lo que se sintió como una eternidad, solo el sonido de la lluvia era audible… hasta que, después de lo que en realidad fueron 3 segundos, hubo una respuesta.
- ¿si? –monótono, ese fue su tono de voz, no mostro emoción alguna… pero el simple hecho de escuchar una respuesta fue suficiente para animar a cierto panda.
- tengo duda… ¿ya perdimos? –por primera vez en su vida, había un propósito oculto detrás de su pregunta. Esta vez Tigresa no solo movió una oreja, sino que levanto ambas… ¿desde cuándo Po era tan negativo? Hablaba como si ya no le importara nada, la duda se apodero por completo de ella… considerando su respuesta, la verdad era que no se había detenido a analizar la situación de esa forma. La conversación era algo distante si las gradas estaban de por medio, así que Po comenzó a subirlas.
- yo… creo que todavía hay esperanza… pero no puedo decir si perdimos, no sin saber cuál era el motivo del ataque… ¿Por qué preguntas?
- es solo que el Valle fue incendiado, los lobos consiguieron entrar al palacio, casi me eliminan… quisieron hacer lo mismo contigo… y, no tengo idea de donde estén los demás
- bueno… Shifu y los furiosos están siendo guiados por uno de ellos –respondió sin mucho ánimo, bajando aún más su mirada. Po noto esto, y comenzó a subir los escalones
- entonces… ¿ya está todo bien?, ¿no es así? Ellos van y… todo se termina… ya ganamos
Silencio…
Po no podía creerlo… ¿acaso Tigresa los había traicionado?, ¿los estaría llevando a una trampa?, ¿Por qué no respondía? El silencio lo estaba matando lentamente, no quería creerlo, de ninguna forma podía aceptarlo… Tigresa no los podía traicionar de esta forma ¿o sí? Necesitaba que ella dijera algo que le hiciera considerar su teoría… pero permanecía en silencio y con la mirada baja… cansada, derrotada… definitivamente le estaba ocultando algo, y Po lo sabía. Habían ocurrido muchas cosas que no terminaba de creer, como el que Tigresa sobreviviera al lanzar las bombas de humo y dejarlos escapar, que siempre estuviera en el momento indicado como si supiera de antemano lo que pasaría, que el maestro Shifu y los demás estén siendo guiados por el enemigo pero que convenientemente ella este aquí… ¿para retenerlo?, ¿lo quiere lejos del resto para que tengan menos posibilidades?, ¿A dónde van ellos?
- ¿Qué es lo que no me has dicho? –se atrevió a preguntar el Guerrero Dragón… terminando de subir las gradas con temor a la respuesta.
- mi maestro y los furiosos… van directo a una trampa, y dudo que ellos…
- espera un momento… ¿entonces tú lo sabias y no les dijiste nada?
- no hacía falta… -no pudo terminar de hablar, antes de poder hacerlo fue interrumpida por Po
- ¡Por supuesto que sí! ¡Tigresa ese detalle podría ser la diferencia entre…! –no se animó a terminar, pero Tigresa entendió exactamente lo que quiso decir, y se puso de pie, sorprendida por el hecho de que Po le haya gritado de esa forma; ahora los dos estaban frente a frente - … dime… ¿nos traicionaste?
- ¿Qué? –ahora estaba sorprendida por la pregunta
- ¡Ya me escuchaste!
- no… yo… tu sabes que yo jamás haría algo así –hablo entrecortado, aun sin entender por qué de pronto Po la acusaba con tanta determinación
- entonces ¿Por qué no les dijiste?… o… ¿Por qué no fuiste con ellos?
- porque Shifu me lo impidió… pero aun así, Po…
- a mí no me consta –volvió a interrumpir
- ¿perdón? –pregunto, nuevamente sorprendida
- lo que yo sé es que has estado más distante desde la noche que te hicieron la broma más pesada… posiblemente planeando tu venganza, que hoy al bajar a defender el Valle estuviste separada de nosotros la mayor parte del tiempo, y que dejaste que fueran directo a una trampa, además parece que siempre llegas en el momento indicado, son demasiadas coincidencias… por lo que sé de ti, eres buena guardando secretos… dime, ¿acaso trabajas para ellos?
- no Po… no es lo que crees
- entonces… ¿Qué se supone que debo pensar? Si todo me dice que nos has traicionado
- Po, mírame… estoy cubierta de polvo por ayudar a salvar vidas durante el incendio, eso incluye la de tu padre… y estas heridas… ¿acaso tú me disparaste una ballesta?... no, no fue así, fue un lobo el que me disparo, no tu ni Shifu, tampoco los otros furiosos… eso si te consta.
- no, no es cierto… todo eso pudo ser actuado
- ¿Qué? Po, mírame a los ojos, se supone que tú me conoces mejor que nadie… ¿en verdad piensas que yo sería capaz de traicionarlos?, ¿Qué ganaría de algo así? Entiende que son mi familia y el Valle es mi hogar.
Po hizo como se le pidió, aún tenía dudas… y prefería pensar que solo era impresión suya. Tigresa por su parte, descubrió que cometió un gran error al pedirle que la viera a los ojos… porque eso le recordaba lo que hizo en Gogmen, comprendió que en cierta forma si había cometido traición, pero no contra el Valle ni contra el palacio… sino contra Po, se sentía culpable por eso y al final… por más que buscara, Po solo podía encontrar arrepentimiento en la mirada de Tigresa, y no entendía por qué, pero cuando ella desvió su mirada la respuesta fue más que lógica.
- el Valle fue incendiado… espero que estés feliz por eso
- no Po, yo jamás quise que esto pasara… por favor ¿estas escuchando lo que dices? He entrenado toda mi vida para protegerlos d…
- ¿no era para ser el Guerrero Dragón? -Por un segundo, no hubo más que un rotundo silencio, él tenía algo de razón y no podía negárselo
- tal vez… en un principio, pero eso ya quedo atrás, lo q…
- estas siguiendo los mismos pasos que Tai Lung, ¿no es así?
- no… ¿Qué? Por supuesto que no, y no sé de donde sacas esas ideas p…
- él devastó el Valle, tú también… él trato de llevarse el rollo por la fuerza, apuesto a que eso era lo que los lobos estaban buscando
- no… no, lo estas sobrentendiendo, ¿para que querría ver el rollo si ya le revelaste el secreto a todo el mundo?…
- ¡No lo sé! Tal vez para usarlo con algún propósito malvado… COMO MATARME
- PERO SI YO DI MI VIDA POR TI
- creo, que ya hablamos suficiente –dijo mientras se ponía en posición de combate… Tigresa no podía estar más sorprendida, por un par de segundos no pudo más que verlo con los ojos bien abiertos… pensando, tratando de descubrir por qué Po prefería creer que ella los había traicionado… tenía que haber un motivo oculto detrás de sus acciones, pero eso le parecía imposible viniendo del panda.
- no Po… no lo hagas… no estamos en condiciones para pelear –a diferencia de él, Tigresa tomo una posición defensiva, lo último que quería era herirlo. Pero Po hizo caso omiso a sus palabras…
- hay verdades que solo se descubren de esta forma –sentencio.
:::W:::
Grulla alzo vuelo desde un pequeño claro, buscaba refugio desde el cielo, a esa altura podía ver el Valle de la Paz como si se tratase de una pequeña aldea en la distancia, se movían lo más rápido que podían, no solo para llegar rápido a Zhoukou sino también para refugiarse de la tormenta que comenzaba a alcanzarlos. Buscaba con la vista, escaneando con la mirada cada metro de los alrededores, entre los árboles y las colinas.
- espero que Grulla descienda pronto y nos diga donde podemos refugiarnos antes de que huela a mono mojado –se burló cierto insecto
- si… OYE –reacciono el primate, pero lo único que consiguió con eso fue que Mantis cayera de su hombro por la risa que le causaba su reacción retardada- más respeto, este no es momento para bromas de mal gusto
- jajaja debiste ver tu… espera… ¿estás hablando en serio? –Su sonrisa repentinamente fue remplazada por una expresión de duda- ¿desde cuándo tú hablas en serio?
- maestro Shifu –lo llamo Víbora, tratando de ignorar la disputa que se había creado entre dos de sus compañeros- ¿está seguro de esto?
- sí, cuanto antes actuemos mejor
El maestro entendía su preocupación, y tenía buenas razones para estarlo, tal vez si era muy pronto para emprender un viaje como este, si se ponía a pensar en la condición en que se encuentran sus alumnos, el clima y en las condiciones en que dejaron el Valle… si podría pensarse que fue una decisión acelerada. Pero Shifu no es ningún tonto, dejo a sus estudiantes estrella cuidando el Valle, además seria todo un error subestimar a Mono, Mantis, Víbora y Grulla… sin mencionar que también cuenta con sus propias habilidades. Lo único que temía en ese momento, era no caer en una trampa, perder el rumbo, quedarse sin opciones… y estar demasiado tarde, para salvar a la familia de Huao. Víbora entendía esto, pero si estaban demasiado débiles y caen en una trampa… no quería pensar en lo que podría pasar, tanto con ellos, como con Huao cuando descubran su traición.
- la confianza es la madre del descuido –comento Huao, acabando con el silencio
- lo sé –le respondió Shifu- por eso nos fuimos en seguida, cuando nos vean estando tan sucios y cansados nos subestimaran… entonces bajaran la guardia
- buen plan… creo
- ¿Qué yo QUÉ? –Grito sorprendido cierto insecto atrapado en la mano de Mono- ¡Ahora si te vas a arrepentir! ¡Retráctate!
- nunca… no hasta que tu retires lo que dijiste de… -se quedó callado, cuando descubrió que la mirada de todos estaba puesta en ellos- …em… ya sabes
- oh, entiendo… ¡Mono duerme con un peluche por miedo a…! –hubiera dicho de más, si de pronto un pulgar no le hubiera tapado la boca
- dices una palabra más y… te hare algo… em… muy humillante
- ¡Oh!… mira como tiemblo –lo desafío, liberándose de su mano
- ¡Mira es Grulla! –Señalo al cielo, Víbora fue la primera en mirar en esa dirección, todo lo que quería Mono- aja… te gusta ¿no es así?
- Nn… no, y no sé de qué estás hablando –aunque intento disimularlo, la aparición de un ligero tono rosa en sus mejillas la delataba
- se dice que la primera persona en voltear a ver a alguien, lo hace porque de seguro le gusta
- en ese caso, serias tu ¿no crees? –con la respuesta de Víbora, cierto insecto cayó al suelo, riéndose a mas no poder
- eh… muy lista –reconoció Mono
Lo siguiente ocurrió así: el aleteo de Grulla se escuchó de pronto, nuevamente fue Víbora la primera en ver como descendía; Mono y Mantis observaron la escena antes de intercambiar miradas, la forma en que Víbora desviaba su mirada para que Grulla, quien aterrizaba justo a su lado, no se percatara del ligero rubor que le era imposible esconder… tanto Mono como Mantis se reían en lo bajo, tratando de no interrumpir ese momento… y Víbora lo sabía, podía verlos de reojo pero, para Grulla eso resulto algo muy extraño, no entendía lo que pasaba a su alrededor, según lo que él podía ver Mono y Mantis estaban tramando algo e imaginando el resultado, Víbora probablemente estaba perdida en sus pensamientos y tanto Huao como Shifu estaban esperando a que dijera algo, así que le puso fin al silencio que increíblemente, ciertas risitas no interrumpían.
- encontré una cueva… en esa dirección –dijo, señalando su ubicación
- no la puedo ver por los arboles –dijo Mantis- eso significa que está lejos… ¡ah!… y yo que tenía la esperanza de no caminar mucho
- pues que lastima porque no pienso llevarte sobre mi hombro –comento Mono, siendo él, el primero del grupo en avanzar hacia la cueva
Después de avanzar unos pasos, el maestro Shifu se detuvo por un instante para ver una vez más el Valle de la Paz, preguntándose… si fue buena idea ordenarle a Tigresa que se quedara, tenía dudas, algo en sus adentros le decía que de alguna forma ella estaba en peligro justo en ese preciso momento… "es absurdo" pensó, haciendo esa idea a un lado y continuando con su camino. Pronto noto que Grulla y Huao corrían en otra dirección, trato de ver hacia donde se dirigían y logro distinguir la silueta de un leopardo corriendo a cuatro patas.
- ¡Tras el! –grito Huao, los demás no tardaron en seguirlos, aunque no todos habían visto lo mismo que el maestro
- ¡no! –les ordeno Shifu
- ¿Qué? –fue la respuesta de la mayoría
- Mono, Grulla, quiero que lo sigan, nosotros los seguiremos a ustedes
- si maestro –dijo Grulla antes de alzar vuelo, Mono simplemente asintió con la cabeza antes de correr
Los demás esperaron a que Shifu les diera una señal, cuando considero que estaban lo bastante lejos, les indico con un gesto que ya era hora de seguirlos, y así lo hicieron.
Algo le daba un mal presentimiento que no sabría explicar, no era la tormenta que cubría al Valle con su oscuridad, no era el sonido que provocaba el viento helado al mover las hojas de los árboles, tampoco las pequeñas gotas de lluvia que comenzaban a caer sobre ellos… aunque el panorama no era como el de un día soleado, había algo que por alguna razón le decía "cometiste un error" aun si no sabía a qué se refería, está seguro de haber hecho lo que considero correcto… entonces… ¿Por qué esta corazonada insistía tanto?, ¿estaban Tigresa o el Guerrero Dragón en peligro? Por un pequeño instante sintió la necesidad de volver a ver el Valle de la Paz, pero ya se habían salido del pequeño claro y adentrado en el bosque, aun si hubiera querido ya era tarde para eso.
- Huao… ¿crees que haya espacio en tu hombro para mí? –pregunto Mantis
- eh… seguro
Repentinamente, frente a ellos, Mono bajo de las ramas de los árboles, seguía corriendo pero ya no se molestaba en hacerlos discretamente. Algo andaba mal… justo lo que estaban buscando, seguramente el leopardo ya sabía que estaba siendo seguido y los guiaba directo a una trampa… todo estaba yendo de maravilla… a no ser que el leopardo supiera cuales eran sus intenciones y que en realidad los estuviera llevando a un lugar apartado, donde no encontrarían nada ni a nadie… pero si tenían suerte el leopardo era un cobarde y los estaba llevando directo con el responsable.
"solo amigos" se repetía Víbora en pensamientos, "solo amigos" era más fácil repetirlo que creerlo, "solo somos amigos, nada más" por alguna razón, le resultaba imposible concentrarse en el camino, solo veía una mancha correr frente a ella y la seguía "aunque… si fuera posible" también era fácil soñar con los ojos abiertos, pero la realidad siempre se hará presente para despertarnos de esas fantasías "no, no, tienes que concentrarte" es bien sabido que por mucho que lo intentes, el pensamiento siempre será nublado por el corazón "concentrarte en Grulla, NO ¿en qué estoy pensando? Tengo que concentrarme en el simio frente a mi" uno podría pensar que cuando se tienen estos síntomas no hay marcha atrás, después de todo… es casi imposible, "Vamos, tienes que controlarte… concéntrate, este no es momento" y es de admirar que aun así, siempre se intente negar lo que es tan obvio "él solo es mi amigo"… entonces terminamos tratando de persuadirnos, con mentiras… "solo mi amigo".
Para Mantis era divertido, ver ese conflicto interno reflejado en la expresión en su rostro, que decía claramente "estoy tratando de concentrarme" y terminaba en un "sigo intentando" no podía evitar sonreír, ni reírse para sus adentros. Solo por curiosidad se pasó al otro hombro de Huao, para ver la expresión de Shifu y tratar de adivinar que estaba pasando por su mente… a este paso, el insecto seguramente sería maestro de psicología; pero no encontró nada en esa mirada seria e inexpresiva, luego de un segundo intento se sintió decepcionado.
Por otra parte, lejos en la distancia, en el Valle, más específicamente: en el Palacio de Jade, estaba por librarse una batalla.
:::W:::
- no lo hagas –intento persuadir Tigresa, era verdad que no quería hacerle daño- por favor… piénsalo
Gotas de lluvia, eso era todo lo que se escuchaba…
Aun en posición de combate, Po cerro lentamente sus ojos, una parte de él no podía creer lo que estaba por hacer, y esa parte era su corazón… ¿en verdad iba a atacarla, a ella… a Tigresa?, ¿Cómo era posible? Fácil… era la única forma… conoce a Tigresa, sabe cuándo le está ocultando algo, y ya estaba cansado de no poder hacer nada, de no poder entender que es lo que está pasando con ella, de no poder ayudarla, de no poder comprenderla… todo esto era más que frustrante, ni siquiera sabía si estaban del mismo bando. Tigresa solo estaba segura de una cosa… cuando Po abriera los ojos, tendría que defenderse.
.
