Hola a todos… *sonriendo desquiciada mente a más no poder*
He traído el conti *se oyen dos a tres silbidos y un aplauso* lo sé, lo sé, tarde, y demasiado… en mi opinión, no era mi intención, tuve unos problemillas que no vienen al caso y trabas que me impidieron subir el fic, además que siempre mi cuenta se bloquea para ingresar, ¿Alguien le pasa lo mismo que a mí? ._.lll es frustrante… pero weeee aquí estoy nuevamente.
Aviso gente que en esto seguiré, no piensen que se quedara en el olvido, si ustedes desean lo seguiré hasta el final, confieso que ya sé cómo voy a terminar la historia, solo espero que a ustedes les guste. Esto depende de los lectores, si ustedes desean conti solo díganme y yo lo hare. Así de simple, así de sencillo, así soy yo. Me agrada que muchas personas me hayan dado ánimos para esto y seguiré, solo pido que me respondan algo luego de que lean… nos leemos abajo…
Anuncio: de ahora en más he decidido agregar otros grupos musicales pero eso lo verán en el correr de los capítulos…
Bien, sin más rodeos… comencemos…
Aviso, anuncio, advertencia: los temas utilizados son solo instructivos del fic y los HTF no míos, les pertenece a Mondo Media y sus respectivos creadores. Esto sucede en un universo alterno donde todos son humanos, se utiliza el gore en máxima expresión, si no lo desean así, avisen pero es HTF por lógica es así…
… … …
Angles of mime…
Ángel mío, ¿puedo agradecerte?
Me has salvado una y otra vez de nuevo
Ángel, tengo que confesarte
Que tú eres ese que siempre me da coraje,
Y no sé donde estaría sin ti…
Evanescence
"julio 12,
Diario: hoy es una de mis primeras misiones con los chicos, desde que me asignaron con este grupo. En este corto tiempo nos hemos vuelto inseparables, Ka-Boom me enseño como manejar todos tipos de armas, ¡No creí que fuera tan fácil! Y el loco de Sneaky me enseño a defenderme. Según mis superiores, ellos son los mejores de mi escuadrón y tengo el honor de estar con ellos. Espero que toda esta guerra termine lo más bien que se pueda, solo quiero volver a mi ciudad como un gran héroe, y decirle a la joven Flaky que la amo, la última vez que la vi tenía ese hermoso vestido rojo, con los ojos llorosos, debí de decirle algo pero al final... ¡No dije nada!... . Espero sobrevivir para confesárselo."
Leyó con detenimiento esa letra cursiva con bucles bien definidos y completamente entendibles, más que ordenada, sin dudas obra de la mano de Flippy. Ese fue su primera página y ya confesaba los sentimientos que tenia hacia ella, con solo un par de líneas se notaba la felicidad que llevaba en ese día, además de cómo pudo obtener buenas amistades. Parecía que daba la idea para un final feliz, aunque en la guerra todo puede pasar, y este término dejando esa oscura marca en él.
Como creer que un chico tan dulce como él, que se había ido con una gran sonrisa en ese vehículo de la armada donde trasportaban a los reclutas, volvería tan cambiado y diferente.
-Jamás creí que también… desde que éramos chicos… ¡Me quería!… - Se dijo así misma emocionada adentrándose a leer páginas del diario saltándose solo un par de hojas para saber más de su querido amigo…
"julio 20,
Diario: hoy fue un día difícil. Fuimos a una misión de vida o muerte para rescatar al General que había sido capturado por el enemigo. Casi pierdo a Sneaky justo frente a mis ojos, pero por suerte Ka-Boom, logro matar a ese soldado que iba a disparar contra él. Murieron muchos compañeros y ahora tengo miedo de que el próximo pudiera ser yo, al General no lo pudimos salvar, "los Tigres" lo asesinaron antes de que pudiera hacer algo, ya que yo era el encargado de salvarlo pero no lo logre. Ahora me toca castigo… ¡Yo no hice nada! Y ahora debo pagar… ¡Es injusto! Pero es la política. A los chicos también los castigaran, por lo menos no estaré solo… ¡jajá!"
-No la pasaste muy bien… - Susurro la joven con tono de tristeza, embozando un gesto triste mientras se adelantaba un par de páginas más.
Deseaba saber cómo fue la vida del joven más detalladamente, aunque conocía ya un poco la historia, deseaba saber ahora en más que cosas había pasado en esa tortura infernal, además de que quería llegar al final donde extrañamente la letra se volvía menos ilegible, con bucles muy desordenados y agresivos, que de seguro era el de Fliqpy. Avanzaría de a poco sin intentar de obviar tantas escenas en la vida del soldado, que podrían llegar a ser muy significativos e importantes.
Al adentrarse le llamo la atención una letra muy distinta al de Flippy y en imprenta. Eran dos tipos de letras, muy llamativos, que ocupaban una página entera en ese cuadernito y no solo unas siete u ocho líneas…
"julio 25,
Diario: nos tomamos las molestias de revisar tus cosas para poder vengarnos de la broma que nos hiciste ayer… ¡No era necesario poner sal en la azúcar!, que asco fue ese café, igual fue divertido, pero nos arrepentimos solo por ser hoy… ¡Feliz Cumpleaños Flippy!, cada vez más viejo, ¡Jajá!, me atreví a leer tu diario. ¡No te enojes!, pero deberías dejarle una carta a esa chica que siempre mencionas, parece que la amas mucho a esa niña. ¡Anímate a hablarle o a escribirle! Siempre te lo decimos pero anotado aquí será más fácil recordarlo así también lo tenes guardado en tus manos, en este diario que no soltas y que casi nunca dejas en esa pequeña caja. Nos vemos al rato ¡Fliqpy!... ¡jajá! Si se que no te gusta que te diga así… Sneaky.
Esta es mi parte, ¡Feliz cumpleaños socio!, como dice aquí el compañero presente, ¡Estas más viejo!, deja de alagarnos en tu diario y enorgullécete de ti mismo que eres muy bueno… ¡Sí! Fuimos nosotros y jamás me arrepentiré de esa petición del 15 del Mayo pasado, has crecido mucho y me has demostrado que no nos equivocamos en elegirte parte del grupo. Te dejo mi regalo, un cuchillo de caza que era de mi padre, ¡Espero lo cuides!... ¡Mi regalo vale más que el de Sneaky! Pero igual cuida esa boina que te dio… Nos vemos ¡Fliqpy! En la lucha… debes de admitirlo ese apodo esta ¡Buenísimo! Y solo cambiamos una letra... Ka-Boom."
-Se nota que tenias buenos amigos Flippy… - Se dijo feliz embozando una sonrisa en su rostro, sacando un poco la tristeza que yacía en su mente -… Ahora sé porque te llamaste Fliqpy - Susurro con tono seco, pensando en el joven soldado y todo lo que habría pasado en ese terror, donde debía de estar alertas a cada movimiento ajeno, aunque fuera insignificante.
Esto trajo nuevamente la tristeza en la joven, y sin más siguió leyendo concentrada, contemplando las aventuras que había pasado el joven soldado, desde victorias y frustraciones, mientras ella lo imaginaba todo en su mente…
… …
-¡¿Dónde está? – Grito molesto el joven detrás de la puerta, tomando a Fliqpy de la chaqueta y empujándolo hacia dentro de su casa, adentrándose también junto a él, quedando ambos delante de la escalera, mientras se miraban enojados directamente a los ojos.
- ¡Eso no te incumbe!... – Respondió molesto el peli-verde, tomándolo de la remera azul que llevaba puesto el otro muchacho y empujándolo hacia el living, haciendo que se cayera golpeándose la espalda con uno de sus sillones, para luego quedar allí en el suelo mientras el veterano se acercaba para quedar frente a él -… ¿Qué quieres Splendid? – Le pregunto disgustado acercándose a él, para luego tomarlo de la remera nuevamente y levantarlo del suelo poniéndolo delante suyo, sin soltarlo, mirándolo molesto.
Todo estaba yendo bien y nuevamente sus planes estaban por ser arruinados por este joven peli-azul, ¿Podría llegar a empeorar más? Estaba a punto e averiguarlo.
- ¡Busco a Flaky!... – Le grito molesto el oji-azul mirándolo con odio, mientras que de su pantalón sacaba con la mano derecha el chaleco rojo de la joven, que estaba atado al cinturón, para mostrárselo al militar en medio de sus ojos mientras lo agitaba con fuerza -… Sé que tú la tienes… ¡¿Dónde está? – Grito colérico empujando al soldado con fuerza hacia una de las paredes de la habitación, haciendo que se golpeara fuertemente la cabeza, y cayera al suelo, para que luego él lo mirase con odio, mientras sostenía con fuerza el chaleco de la joven.
- ¿Qué te asegura que esta acá esa mocosa? – Le consulto con arrogancia mientras se paraba rápidamente frotándose la parte posterior de la cabeza, mirando detenidamente a Splendid con un gran deseo de ver sangre de este joven particular.
De alguna forma Fliqpy sabía que tendría una pelea desigual, este chico no era nada normal, tenía una fuerza diez veces mayor que él, además de mayor agilidad y reacción, dejando de lado que también podría volar. Un súper hombre, un súper héroe, todo por las mutaciones que habían hecho la guerra ¿Por qué él también no había sido dotado con esas mismas habilidades? ¿Por qué su cadete llego a tener esa fuerza? Mientras que él simplemente obtuvo el deseo de matar obsesivamente, aunque le gustaba, y tener ojos amarillos. No era muy grata la diferencia.
- Te vi entrando a la casa con ella en las manos… - Dijo acercándose rápidamente al veterano, para luego tomarlo del brazo y del cuello para levantarlo, poniéndolo frente a él, sin dejar que tocaran sus pies el suelo…
-Sigues igual cadete – Le dijo con soberbia y arrogancia mientras lo miraba con una sonrisa desquiciada -… Sigues siendo un inútil – Comento burlándose de él, mientras reía sin dejar de expresar esa sonrisa.
-Tu tampoco has cambiado General – Respondió con odio en sus palabras mientras de un fuerte movimiento, lanzo al soldado al otro lado del living, haciendo que se golpeara fuertemente la cabeza contra el suelo, para luego yacer en la entrada de la cocina sin moverse, y sin realizar ningún tipo de queja, luego de rodar un par de centímetros, ya que el golpe fue tan fuerte en la cabeza al caer de cara, que quedo inconsciente.
-¡Siempre perderás contra mí… Flipqy! – Susurro enojado viendo el cuerpo del joven, para luego cambiar su vista a la casa y encontrar a la joven, mientras sostenía con fuerza el chaleco de color rojo intenso, que aun tenía en su mano derecha.
Se dirigió al primer piso gritando el nombre de la jovencita, husmeando desesperado por cada habitación de este piso, pero no encontraba señales de vida de aquella mujer. Desesperado decidió buscar por la planta baja, la cocina, la cochera, el living, pero no había nada, igual debería de estar por algún lado, las costumbres de Fliqpy eran siempre buscar un lugar cómodo para sus movimientos, así que debería de seguir buscando más detalladamente. La guerra le había enseñado a ser más precavido y sigiloso además de atento a todo, y sus habilidades siempre le fueron de gran ayuda. Solo debía buscar.
Detrás de las escaleras había una pequeña entrada donde le llamo la atención. Intento ingresar por el mismo pero todo estaba oscuro, se dio cuenta que al lado de la puerta estaba el interruptor de la luz, así que enciendo la dichosa iluminación y pudo observar que se estaba dirigiendo al sótano, solo debía de bajar un par de escalones, de seguro la joven estaría allí, solo debía apurar paso. No deseaba que el militar despertase y enfrentase con él, ya que era una persona que quería mucho y amada de una forma especial, que solo su pequeño corazón sentía y nadie sabía.
Bajo despacio por las escaleras gritando el nombre de la joven esperando que la escuchara. Ella estaba concentrada en el pequeño diario que no la dejaba ingresar a la realidad pero los gritos de su amigo peli-azul la alejo de ese universo paralelo donde habitaba la fantasía y el mundo de la memoria, para volver al mundo real. Rápidamente guardo el pequeño libro en su bolsillo de short, se dirigió a la puerta y comenzó a golpearla fuertemente, esperando que la escuchara. Estaba feliz de saber que podría salir de allí, eso era tener suerte. Y no solo una, sino dos veces.
-¡Aquí estoy!... ¡Splendid! – Grito la joven mientras forcejeaba con la puerta y golpeaba con fuerza, para poder salir de esa pequeña prisión, que por suerte fueron solo unos minutos y no había terminado en un final trágico… aun.
El joven escucho el grito de la pelirroja y se dirigió a la última puerta que había después de un largo pasillo. Llego a ella e intento abrir la dichosa madera rustica, pero si no antes advertir a la joven, ya que sus entradas heroicas eran bruscas con peligro de daños materiales, y que a pesar de tanto tiempo, le costaba manejar su propia fuerza.
-Flaky… ¡Aléjate de la puerta! – Le grito un poco más calmado alejándose de la madera rustica un paso, Flaky hizo caso inmediatamente y quedo contra la pared al lado de la entrada.
Splendid de un golpe fuerte con su hombro derribo la puerta e ingreso desesperado hacia la pelirroja quien quedo impresionada por la forma de entrar del joven y de ser él quien la salvaría…
-"¿No estaba fuera de la ciudad?" – Pensó la joven mirando al peli-azul alegremente, mientras este le sonreía y se dirigía a ella extendiendo los brazos dando pequeños brincos de emoción, como niño pequeño, mostrando una gran ternura y felicidad a grandes kilómetros de distancia que se reflejaban en sus ojos azules.
El peli-azul se había ido de la cuidad luego de que Flippy fue internado en el hospital, y ahora volver a verlo después de tanto tiempo, era increíble para la jovencita. Nadie jamás supo el motivo de su huida de la ciudad ya que fue sin previo aviso, pero aun así, ella no le guardaba ningún tipo de rencor.
- ¡¿Estás bien? – Pregunto un poco más calmado mirándola directamente a los ojos carmesís de la chica, mientras se formaba un gesto de felicidad más descontrolada que antes, y la abrazaba fuertemente dejándola casi sin aire, para luego soltarla y quedar erguido frente a ella, sin dejan de embozar esa tierna sonrisa llena de emociones.
- Si... gracias Splendid – Contesto sonriéndole al joven, para calmarlo ya que a pesar de todo, se notaba a distancia que estaba muy nervioso y tenía miedo de que le llegara a pasar algo. Ella como su mejor amiga, debía de demostrar que todo estaba controlado, aunque sabía por dentro que esto todavía no había terminado y debía de escapar de allí.
- ¡Bien!... salgamos de aquí… es peligroso – Comento preocupado tomando la mano derecha de la joven, llevándola bruscamente a fuera de la habitación hacia el pasillo.
Frenaron a mitad del camino atónitos y sin saber que hacer por la persona que estaba en el final de este, quien tenía una gran sonrisa retorcida en su rostro y empuñaba un arma de fuego en su mano derecha, en vez de su clásico cuchillo de caza que nunca dejaba de lado.
-¡Valla, valla! – Dijo en un tono sarcástico, mientras se acercaba a pasos lentos –… Veo que el súper héroe vino a salvar a la dama… del lobo feroz – Comento engreídamente quedando erguido debajo de un foco que lo iluminaba por completo.
Poseía un gran aire de locura que solo se podía ver con solo mirarlo. Esos ojos amarillos parecían brillar y transmitir la sed de sangre que embargaba a este joven muchacho. Tenían frente a él, dos personas que siempre deseo matar, un peli-azul viejo amigo de su otra faceta, y la pelirroja que amaba Flippy, dos exquisitas presas para una ración descontrolada de sangre, órganos, huesos rotos y todo el sufrimiento que pudiese llegar a dar, con su mente sádica y retorcida.
-Flaky, cuando te lo indique… ¡Corre! – Le murmuro Splendid a la jovencita con un tono de nerviosismo mientras intentaba de calmarse y dejar de temblar, por el miedo que se le estaba formando, preocupando a la pelirroja.
¿Acaso Splendid no podría contra el soldado? ¿Le tenía miedo? ¿Por qué temblaba con solo el hecho de verlo? Flaky estaba calmada, no sentía miedo por el soldado pero parecía que Splendid si… ella solo asintió con la cabeza a la orden de su amigo, pero la preocupación jamás se le fue. Un chico con sus poderes tendría el poder necesario para detener a Fliqpy o ¿No?
-Me encargare de ti Fliqpy – Dijo confiado con tono heroico corriendo hacia el oji-amarillo, mientras este solo levanto su mano derecha y apunto con su arma esperando el momento indicado para disparar. El oji-azul comenzó a volar hacia el joven, estaba muy cerca del militar. En cambio Flaky simplemente veía la escena, temiendo por el bienestar de los dos.
En un momento escucho un disparo y acto seguido cayó el peli-azul bruscamente al piso, rodando quedando frente a los pies del soldado, quien solo empezó a reír por su pequeño movimiento.
Flaky quedo impresionada, su mejor amigo había caído por solo un disparo propiciado por el soldado, ¿Acaso lo había matado? ¿Nadie podía contra el veterano? Porque nadie tenía la voluntad de enfrentárselo, si es un ser humano como cualquier otro, solo con un deseo desesperado por matar ¿Por qué nadie podía detenerlo? Esto indigno a la joven, es solo una persona, como podía impactar tan fuertemente en la ciudad y en cada persona, ¿Acaso serian sus ojos? ¿Su presencia? Quien sabe pero esto le estaba colmando la paciencia, y ahora su joven amigo tampoco podía contra él, ¿Cómo? ¿Por qué?
Se emociono al ver movimiento en el joven peli-azul, eso quería decir que no había muerto, pero ahora como podía salir de este problema, aunque estaba indignada, ella tampoco tenía la fuerza suficiente contra una persona como era su preciado Flippy. Ellos dos comenzaron a entablar una conversación, pero ella estaba lejos para oír lo que decían, esto le trajo curiosidad.
-Puedes tener poderes… viejo cadete… – Le dijo agachándose quedando en cuchillas frente al joven, mientras reía por la patética escena del héroe en su intento por detenerlo - … Pero eres humano, como cualquiera, y lo sabes bien – Comento tomándolo de los pelos levantándolo lentamente dejándolo frente a sus ojos.
La bala había atravesado un costado de su hombro, no era una herida grave pero ya Splendid no se animaba a hacerle algún daño a su amigo, aunque de ello dependiera su vida, él era una persona muy importante y querido, jamás se atrevería, jamás. Así que simplemente se dejo caer, haría otra cosa, pensaría, era bueno para estas cosas de analizar las problemas en momentos complicados, solo debía de concentrase aunque los nervios y el pánico no lo dejaban.
-Mi General… veo que no has cambiado mucho… – Le dijo mirándolo seriamente a los ojos, mientras pensaba que hacer y cómo distraer al soldado –… ¿Recuerda como la pasábamos en el campo de batalla? – Interrogo seriamente. Sentía miedo, su sola presencia siempre lo intimido, aunque él era mucho más fuerte que su General, jamás utilizaría sus poderes contra un amigo, menos él. Además de sus sentimientos, sentía algo por él, por Flippy y Fliqpy, la rudeza y su gentileza, dos partes de esta persona, lo amaba, le gustaba que fuera así, aunque por dentro también deseaba que fuera solo uno, para amarlo como antes era, pero no se puede volver al pasado por acto de magia y eso ya lo sabía más que bien.
El tenía poderes, pero creado por el hombre, no tenia habilidades místicas, eso solo se veía en las películas o libros de ficción, aunque no podía explicar su habilidad para volar, aun así no podría corregir el pasado, pero cuanto lo deseaba, además de tener al joven para él, pero su amiga había atrapado su corazón, y eso lo entendía muy bien. El amor es como un campo de batalla, solo hay que pelear por ella, aunque a simple vista ya se viera todo perdido, jamás perdería sus esperanzas, no le gustaría lastimar a su amiga, pero tampoco quería seguir sufriendo internamente.
El veterano lo tomo con fuerza del cuello, lo empujo hacia la pared haciendo que se golpeara fuertemente la espalda y luego lo lanzo al suelo, todo esto riendo desquiciada mente. Mientras lo veía allí, tan inútil, sin defenderse, sin utilizar sus habilidades para detenerlo. Lo detestaba, lo odiaba, lo repudia, sabia los sentimientos que tenia hacia él, era una barbaridad, jamás dejaría que lo llegase a tocar con otras intensiones, primero lo mataría, dejaría que volviera a revivir, y volvería a matarlo, así hasta que se terminase esa maldición. Si era que algún día se llegase a finalizar.
-Recuerdo algo cadete… no has cambiado nada, por lo visto – Dijo un poco decepcionado de uno de sus viejos compañeros de guerra, ¿Por qué no murió como ellos? Flippy no tenía que haber evitado que él estuviera en esa pelea, evitando que este incompetente arriesgara su vida, y ahora estaba allí vivito y coleando mientras sus amigos, yacían sus restos en algún ataúd de alguna zona donde se libro la última batalla. Era injusto.
-Usted tampoco… señor – Dijo triste parándose rápidamente, tomando al peli-verde por la cintura. Acto seguido comenzó a volar hacia el techo, donde golpeo fuertemente el cuerpo de su amigo y luego lo soltó para que se desplomara al suelo, donde se golpeo fuertemente quedando inmóvil. Al ver que era el momento exacto para escapar, desesperado llamo a su amiga para escapar de allí.
- ¡Ahora! – Grito desesperado Splendid, esa era la señal que estaba esperando la jovencita quien observo toda la escena desde allí lejos.
Corrió por el pasillo hasta donde ellos se encontraban, el soldado levanto la vista dejando en evidencia sus ojos verdes, emocionando a la joven, quien lo miro con curiosa olvidándose del peligro que estaban corriendo en ese momento, para acercarse a él y mirarlo con detenimiento, mientras aun yacía en el suelo.
-"Tal vez ahora podría ayudarlo" - Se meditaba la joven con esperanza. Splendid en cambio lo miro preocupado, no era hora para quedarse allí viendo al soldado, sino escapar lo más rápido. Esa era la idea principal.
-¡¿Flippy? – Pregunto un poco emocionada mientras se ponía en cuclillas frente al joven, pero al notar la sonrisa desquiciada se aterro cambiando de idea.
Se alejo del soldado, un par de metros y corrió pasando por encima del él saltando, para luego subir desesperadamente las escaleras. Splendid la siguió detrás y Fliqpy lentamente se levanto un poco confundido, mareado pero bien después de todo…
-No se me escaparan – Se dijo entre dientes furioso, mientras observaba a sus dos presas irse de su a cercanías. Decidió correr detrás de ellos, lo más rápido que podía, no los debía dejar escapar.
Subió las escaleras tan desesperado que no noto que la puerta estaba cerrada y trancada del otro lado que se golpeo con ella la cabeza y cayó rodando por las escaleras hasta llegar al suelo.
- ¡Maldito bastardo!... ¡Splendid!... ¡Me lo vas a pagar! – Grito colérico enojado, molesto y sobresaltado una vez que se reincorporo y miraba desde allí abajo la puerta cerrada. Retrocedió un par de pasos y con toda la velocidad subió las escaleras para empujar con fuerza esa madera rustica, abriéndolo con un gran éxito pero cayendo bruscamente al suelo.
Se levanto como pudo, mientras resoplaba fastidiado y corrió hasta la entrada principal, donde la puesta estaba abierta, en efecto, habían escapado y sus planes nuevamente habían sido arruinados…
-Malditos… - Dijo disgustado mientras resoplaba un poco cansado, y perdía su vista a la nada mientras observaba apoyado en el borde de la puerta – "Tanto tiempo cadete" – Pensó un poco alegre recordando al joven, volvía a su vida, ahora podría matarlo, al igual que la joven. Dos presas que estaba en lo primero de su lista.
– "Jamás hacías nada bien… sigues igual" – Pensó cerrando la puerta, mientras se frotaba la cabeza por el golpe antes dado. Splendid jamás lastimaba a las personas, aunque fueran sus enemigas, y eso recordó el soldado, todo lo que había pasado el día de hoy, se notaba que el peli-azul quería evitar a toda costa que ocurriera derramamiento de sangre por parte de él, así que evito acercarse al veterano y lo alejaba de su lado con golpes no tan significativos.
Ya cansado decidió cambiar sus ideas, tenía hambre, así que tendría que salir a buscar algo para comer, esto lo estaba pensando desde ya hacía rato, debía de complacer a su estomago de una vez por todas, y dejar sus deseos guardados por un rato.
… …
-¡Detente!… ¡Splendid!... – Dijo desesperada y un poco agotada la pelirroja –… Ya me canse de correr – Comento mientras respiraba agitado, frenando y viendo a su alrededor impresionada. El peli-azul noto el cansancio de la joven y también freno, ya que él no sentía el agotamiento, pero a veces se olvidaba que él era anormal.
Habían llegado desesperados sin darse cuenta a la plaza, allí Flaky se sentó en un asiento que estaba a escasos metros de ellos, donde casi se tira para tomar aire. El joven se sentó al lado de ella, tranquilo respirando aliviado, podría haber salido volando pero la herida en el hombro le dolía, así que decidió mejor correr en ese momento con la joven detrás suyo.
-Parece que no nos siguió – Dijo con un tono calmado pero igual preocupado, observando la calle por donde ellos había venido el oji-azul mientras se rascaba la nuca.
-N-No sabía… q-que se conocían… d-desde la guerra – Comento un poco más relajada la joven, aunque aun estaba agitada. Ella no conocía esa parte de la historia, ya que el veterano jamás le había contado que Splendid fue un compañero de él en ese infierno descomunal.
-Forme parte de su pelotón, junto a sus amigos… - Dijo mirando hacia el cielo poniendo una mueca de felicidad -… Eran el mejor equipo en el escuadrón, me uní a ellos gracias a Flippy que me dio la oportunidad en ese entonces… - Su cara cambio a un gesto de seriedad y de tristeza -…Por desgracia no estuve en la misión de derrotar a Tigre, Flippy era mi Mayor y me saco del lugar, decía que era peligroso… y recién acepto que tenía razón… - Dijo bajando su mirada al suelo con aire de tristeza –… Tal vez, si yo hubiese estado en esa misión, todo podría haber cambiado – Finalizo deprimido y triste al recordar que esa misión fue una de las culpables de que Flippy tuviera el trastorno que ahora sufría, además de que murieran sus amigos y él sin la posibilidad hacer algo.
-¿Dices la misión cuando se volvió loco? – Pregunto Flaky recordando lo que una vez, ya hacía tiempo, le había contado Flippy el origen de su problema. Los sucesos que dieron origen a ese ser de ojos amarillos y luego otros momentos que lo desarrollaron, mejoraron y empeoraron.
-No estuve allí… así que no vi como paso, solo sé que murieron delante de sus ojos y enloqueció… - Dijo con su voz quebrada mirándolo con los ojos llorosos a la joven -… Todo fue distinto cuando regreso, cuando era él… era el mejor de todos en el sentido de gentileza, además de una extraña manera de actuar amable, ¡Todo el tiempo!... parecía más tranquilo, no como Fliqpy que siempre buscaba matarme – Dijo recordando los intentos que Fliqpy tuvo para matarlo…
"Estaban descansando en el mismo cuarto, durmiendo en el suelo, cuando de repente oyeron ruidos de ametralladoras, gritos y una fuerte bomba producirse cerca de ellos. Estaban siendo atacados, Splendid se encontraba al lado de Flippy y sabia que pasaba cuando escuchaba esos sonidos, nada bueno venia después, pero en ese momento lo olvido…
-Flippy… ¡Rápido!... Nos atacan – Dijo desesperado el peli-azul tomando un par de armas que se encontraban a su lado. De golpe el peli-verde se lanzo encima de él, con su cuchillo empuñado en su mano derecha, intento clavárselo en el cuello. Ante esto Splendid lo agarro de los brazos y lanzo desesperado al otro lado de la habitación, haciendo que se golpeara la espalda. Pero aun así por el golpe, se paro rápidamente y embozo una sonrisa retorcida en su rostro, con ese amarillo furioso y rebelde que se encontraba en su iris, ya no era verde como a él siempre le gusto.
-Fliqpy – Susurro molesto Splendid, el oji-amarillo solo rio desquiciada mente y se volvió a balancear encima del joven, que solo atino a cubrirse el rostro."
-Acaso ¿Era distinto antes de enloquecer? – Pregunto intrigada la pelirroja. Deseaba saber más de su querido soldado, aunque conocía como era antes de enloquecer, deseaba saber cómo actuaba en la guerra. Seguramente no era amable como actuaba en la ciudad, y tampoco dulce, ya que no sería una actuación que debería dar un soldado, pero jamás podría imaginarse cómo sería una persona como él, en un lugar así.
-Tenía un fuerte carácter, amable, honesto y sociable, pero a la hora de pelear, era serio y tenias que obedecer a todo lo que decía… sino se molestaba… - Dijo recordando una misión que le había tocado al grupo y donde el casi falla, por caer en una trampa enemiga -… Disfrutaba aniquilar a sus enemigos, jugando con sus amigos a ver a cuantos mataban… le era como normal, igual no era como Fliqpy, que los mataba de forma brutal… él era distinto y sufría mucho al ver a uno de nosotros caer en batalla – Dijo un poco más calmado, volviendo a mirar al cielo que lentamente se estaba despejando, y el sol se estaba marchando para dar el final a un día un poco complicado que le fue a la joven pelirroja.
-Gracias Splendid… nuevamente me has salvado… – Comento dedicándole una tierna sonrisa, para luego acercase al joven, y ver su herida de forma preocupada, ya que había manchado un poco la remera azul del joven -… ¿Estás bien? – Interrogo desesperada mientras revisaba la herida, manchándose sus dedos con ese líquido vital.
-Tranquila, no fue tanto – Contesto con tono amable, dedicándole una hermosa sonrisa -… Además solo cumplía con mi deber – Menciono sonriéndole y parándose delante de ella quedando serio –… Pero ya ha pasado como quinientas veces querida Flaky… sabes lo peligroso que es Fliqpy – Le regaño preocupado por la jovencita, mientras se ponía de brazos cruzados.
-Lo sé… pero me preocupa – Comento un poco triste y apenada, mientras se paraba para quedar frente al peli-azul, sin dejar de observar la herida preocupándose, mientras sabía que tenía razón lo que aseguraba, pero aun así se rehusaba a dejar de intentar de ayudar a Flippy, y de atreverse a meterse en su camino.
-Veo que no vas a cambiar… ten más cuidado con él la próxima… - Dijo cambiando el gesto de seriedad a una dulce dedicándole una sonrisa -… Sé que no podre cambiar a esa cabeza loca… pero hare lo posible para protegerte… - Dijo poniéndose erguido en pose militar - … Es una promesa – Aseguro dedicándole el saludo militar, con una mirada fija a los ojos carmesí de la joven.
-Estoy muy agradecida contigo Splendid – Dijo tomando la mano del joven, poniéndose ruborizada –… Debo confesarte que tú siempre me diste la fuerza para seguir… eres una gran persona, un ídolo para mí, además de ser mi mejor amigo – Confeso dedicándole una sonrisa, mientras se acercaba para abrazarlo tiernamente, con cuidado por la herida, tenía mucho cariño por él, era una persona muy importante para ella –… Gracias por siempre estar Splendid – Le susurro en el oído, y se separo de él, quedando frente suyo.
- Siempre estaré para ti, mí querida damisela – Le dijo alejándose de ella, comenzando a flotar –… Ten cuidado y regresa a tu casa Flaky – Finalizo saludándola nuevamente con el gesto militar, ella simplemente saludo con la mano, viendo a su amigo alejarse, trayendo un recuerdo a su mente, que se formaba velozmente en su cabeza…
"-Cuidado… ¡Flaky! – Grito el peli-verde tomando a Flaky por la cintura, mientras ella caía en sus brazos, mientras la miraba con una dulce sonrisa, y ella se ponía ruborizada.
-No me iba a caer Flippy – Comento entre risas, mientras el soldado la bajaba de la silla que estaba usando para estar más cerca de la alacena para bajar vasos de vidrio, y dejo allí el último vaso que estaba buscando.
-Igual… debo de protegerte – Contesto dejando a la joven y dando una pose heroica, sin dejar de lado esa dulce sonrisa que siempre lo caracterizo.
- Pareces Splendid – Dijo entre risas recordando a su amigo, con una de sus poses que siempre hacia cuando ayudaba a cualquier persona sin importar el motivo o la gravedad del asunto. Ese recuerdo era muy cómico para la joven.
-Sí, mi viejo amigo… pero igual, te protegeré – Le dijo aun con una dulce sonrisa en su rostro, la joven le correspondió con otra igual de dulce que le había dirigido él y se dirigieron juntos al living, alejándose de la cocina y llevándose con ella una bandeja con unos tés y galletitas.
-No es para tanto Flippy – Dijo sentándose en uno de los sillones rojos de su sala, el joven se sentó al lado de ella.
-Igual, insisto… - Dijo volviéndose a parar quedando erguido delante de ella -… Juro protegerla con mi vida – Comento dedicándole el saludo militar, posando su mano en su frente, sin dejar de embozar esa sonrisa, que siempre le gusto a la pelirroja.
-No es para tanto – Menciono entre risas, mientras se ponía ruborizada por lo que decía el joven, y ponía en la mesa ratona la bandeja con los bocadillos.
-Es importante para mi… es una promesa – Le dijo aun en esa posición, poniéndose lentamente ruborizado al igual que la muchacha.
-Gracias Flippy – Le dijo tiernamente dedicándole una sonrisa, mientras le ofrecía una galleta, donde el joven lo toma y se sienta al lado de la joven sonriéndole, recibiendo una taza de té de su querida "amiga".
- Lo prometo – Finalizo el oji-verde dándole un mordisco a la galleta."
Recordó Flaky tan nítidamente la escena poniéndola de alguna forma muy feliz y sonrojada. Siempre fue tan cordial y amable con ella, siempre le prometía que la iba a protegerla y estaba encima de ella en todo momento, por cualquier motivo siempre buscaba ayudarla. Más cuando estaba en la cocina, preparando sus delicias, él se encargaba de darle una mano, en la mesa, pasándole las cosas o retirando las cosas calientes para que no se lastimara. Él siempre tuvo gran cariño por ella, y jamás permitiría que sufriera o fuera lastimada por cualquier persona, también de sí mismo. Que irónico.
-Jamás cambies Flippy – Susurro feliz mientras regresaba a la realidad, resoplando del cansancio que tenia.
Decidió caminar tranquila por la plaza, para luego dirigirse a un solo lugar… su casa. Ahora debía planear como ayudarlo además de descansar y poder comer algo, ya que en todo el día no había probado bocado, y debía de zacear su hambre, mientras más pronto mejor, así podría salir a buscar la forma de recuperar a Flippy de una vez por todas…
… …
Había salido de su casa y seguramente tardaría en regresar, así que simplemente el peli-azul se quedaría esperando tranquilamente escondido entre los arbustos de la parte trasera de la casa del veterano a esperar que regresase, necesitaba verlo, hablar con él, además de ver si podía traer a Flippy nuevamente. Se había enterado de la paradoja de morir y revivir, y de que buscaba la joven Lammy, él, siempre se informaba de todo, no dejaría ningún cabo suelto.
Solo quedaría allí esperando a que el peli-verde regresase ¿Qué era lo que estaba buscando? ¿Qué deseaba platicar con el soldado? ¿Por qué había regresado? Eran cosas que solo Splendid lo sabía, y ahora en más estaría más encima de la vida del veterano que de costumbre, ya que evitaría que realizase algún daño que pudiera lastimarlo tanto a él como su otra faceta. Ahora en más seria su ángel guardián.
No obstante, mientras él se encontraba en ese lugar camuflado, una jovencita peli-violeta de alguna forma había ingresado a la casa del veterano. Lammy se encontraba en la habitación del peli-verde ¿Qué hacia ahí? ¿Qué buscaba? Raramente Splendid no se percato de que ella estaba allí. ¿En qué momento llego? Pues ahora el "ángel guardián" debía de estar más atento, ella era capaz de todo. Hasta por el matar por el veterano…
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Bien, les informo, me atrasé, lo sé, demasiado, pido disculpas, espero que no vuelva a pasar, he dicho que lo terminaré y eso será un hecho pero lo único que complica son unos problemillas y retrasos, de ahí en más sepan que lo finalizaré es un hecho.
Bien, las preguntas dementes, ¿Les gusto? ¿Los decepcioné? ¿Les gusta la historia? Pero lo más importante ¿Desean conti? Eso queda en ustedes, si recibo reviews informándome que desean conti, con gusto seguiré, pero ahora deseo saber algo y esto ustedes me lo responderán en sus comentarios.
¿Desean que aplique gore? Alguien menciono una sierra eléctrica y pues es obvio que lo hare, pero ¿Ustedes desean que los siguientes capítulos haya sangre al por mayor? O desean algo simple, no soy buena en este tema pero me agrada el gore. Amor entre los personajes habrá, ya creo que saben de quienes con quienes, pero si no jeje, pues ya lo sabrán. De enserio, por fis díganme si desean gore o no, y si desean conti, de ahí sabré que hacer, de no recibir comentario que diga que cosa desean veré yo. Pero desearía su opinión, eso sería mejor.
Gracias por pasar y leer, gracias a los que siguen, a quienes les gusta y que pudieron aguantar hasta ahora. Gracias por pasar y leer. Hasta otro capítulo.
Saluda Atte. Doble Whammy o T.J.
