Hola a todos, un nuevo capitulo, ¡benditas vacaciones!
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Bueno más que nada quiero dedicar este capitulo a:
Lupita. Snape, Nino h, Kaixo, Erinias, Shemaine Snape y a TODOS los que leen este fic:
Hasta hace poco me di cuenta que puedo saber cuantos leen un fic,
pero el hecho de saberlo me emocionó mucho a tal grado que voy a echarle muchísimas ganas
por hacerlo lo mejor posible y mejorarlo.
Por eso Gracias a todos.
Poco a poco el Sol se andaba ocultando entre las nubes y montañas del ocaso.
Capitulo 10: Luna llena.
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"Estúpido, estúpido" se decía a sí mismo, Seth, "¿Por qué debía haber metido la pata?", por alguna extraña razón, cuando los jueces dijeron aquella pregunta, lo primero que se le vino a la cabeza fuel aquel nombre, Regulus Black.
Había escuchado de él por las historias que contaban tanto Harry Potter como los Weasley (en ese entonces no sabía o nadie de los pequeños sabían que el héroe vencedor en la guerra contra el Que No Debe Ser Nombrado era el mismísimo Harry Potter y nadie supo hasta que Al, en septiembre del año pasado entró a Hogwarts, exceptuando James que prometió no decir nada, ahí fue realmente cuando se destapó toda la sorpresa, después de eso no supo nada del asunto).
Estaba bajando del escenario cuando escuchó la voz de una alegre Weasley atrás de él, casi le pisaba los talones.
-Vaya, nunca pensé que fueras a decir ese nombre- dijo Rose muy orgullosa de sí misma por haber ganado el concurso-. Pero una victoria es una victoria.
-Si, muchas felicidades-contestó Seth irónicamente-. Debe ser grato que tus conocimientos forzados hayan dado frutos.
-Oye- dijo Rose frunciendo el ceño-. Yo sí me tengo que esforzar- contuvo su enojo y con más tranquilidad continuó-.Lo que pasa es que no sabes perder.
-¡No me digas!- Seth alzó las cejas despectivamente-. Si mal no recuerdo quien se emberrinchó por el búho fuiste tú.
Rose se ruborizó, no pensó que le fuesen a sacar aquel trapo al sol.
-Mira, que tú no tengas vida social no significa que puedes tratar a la gente a tus anchas, ¡No eres más que un simple squib!
Los padres de Rose y Harry venía directo hacía ellos, Seth no se fijó, estaba serio, sombrío podría decirse, contuvo un rato la respiración y sus palabras salieron como si fuesen dagas en busca de carne fresca.
-¿Sabes?, tienes razón, simplemente soy eso- poco a poco la voz del ojiazul empezó a elevarse-. ¡Pero por lo menos no soy una persona tonta que el único talento que tiene es estudiar como un maldito nerd que si no sabe otra cosa no resalta!¡Sólo eres eso, una sabelotodo con falta de seguridad intentando demostrarle a la gente lo mucho que sabes porque si no, no te hacen caso!
Todos abrieron los ojos como platos, por suerte su madre, Claus, no estaba tan cerca como para escuchar el pleito ni para ver que a Rose sus ojos se volvían vidriosos intentando contener las lágrimas, aún así, no se salvó del regaño.
-¡Seth!¡Esta vez te pasaste!- dijo Hermione totalmente enojada abrazando a su hija, Ron estaban furioso a tal grado que parecía que iba a golpearlo pero Harry lo contuvo al agarrarle el brazo.
-Yo me encargo- miró a Ron por un rato hasta que este asintió-. Seth ven conmigo- El chico no se movió, estaba enojado-. ¡Ahora!
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Harry caminó con paso rápido, costándole a Seth trabajo para alcanzarlo, al principio no sabía para donde iban, tardó un rato en enfriar su cabeza, apenas y entendía la magnitud del problema que le causaría un sermón por parte del padre de Al . El bullicio de la gente poco a poco descendió a simples murmuros y cuando Harry paró, el chico cayó en la cuenta de que estaban frente a un baño, específicamente el de niñas, se oía caer agua dentro de él. Harry le ordenó que entrara y aunque dudó un rato, se dispuso a hacer lo que le pedían.
Era un baño con varios lavabos, no estaba cuidado el lugar, de los cuales salía mucho agua.
-Seth, como ya sabes, te pasaste de la raya- dijo Harry calmadamente mientras cerraba detrás de él la puerta, recargándose en ella. Si algo había aprendido, Harry, en todas sus aventuras y su trayecto a la adultez, era el temple, no debía perder los estribos tan fácilmente-. No debiste, ni por un momento, gritarle a Rose de esa manera.
-No grité.
-Como quieras. Debes medir tus palabras, tanto Rose como Al tienen sentimientos y no son tan duros ni fuerte como tú.
-No es mi problema…
-No lo dices en serio- atajó Harry acercándose a Seth lentamente, este intentó re-huirle-. Te conozco desde hace tiempo, sino fuera por eso, pensaría que eres un amargado y cruel que no le importaría pisotear a nadie con tal de hacer su santa voluntad.
-¿Y como sabes?, puede que cuando sea grande sea así, ¿no?
-Espero que no- contestó el ojiverde, un poco inseguro internamente- Realmente lo espero. Eres inteligente e ingenioso, no lo eches a perder- suspiró un rato, limpió sus lentes- No alejes a los que están contigo por más que te molesten o te caigan mal- dijo recordando a cierta persona.
-¿Por qué?- cuestionó Seth dándole la espalda a Harry. Como odiaba estar a solas con él, siempre terminaba convenciéndole de pedir perdón, aún cuando él no era por completo el culpable.
-Porque pueden darte una sorpresa.
-La gente no están buena, traicionan- dijo Seth enfurruñado.
-Es cierto, pero es mejor eso que ser tú el prejuicioso- contestó el adulto recordando algunos prejuicios que tenía el de pequeño. Ya más animado continuó, el ambiente se había relajado mucho-. Bueno, pedirás perdón y…- puso cara de pensar un rato cuando Seth se volteó al escuchar aquello, indignado-. Estas castigado.
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"Maldito el día en que nací", nunca antes había dicho tantas groserías internas en un sólo día pero a Seth no le hacía nada de gracia pedirle perdón a Rose cuando ella también tuvo la culpa, ¿por qué rayos tenía que recordarle que era squib y por ende no podría venir a Hogwarts?, era injusto y no se jactó en darle miradas asesinas a Harry, ni siquiera le había preguntado el por qué se había suscitado la pelea , simplemente le dió un sermón sobre comportamiento y que estaba castigado y ¿Rose?, Rose estaba bien campante, de seguro le habían dado mimos mientras no estaba, diciéndole lo malo que era él.
Echaba humos y no pasó desapercibido para nadie, al final, su madre terminó sabiendo lo que pasó (otra regañada más) y no le dió postre por lo mismo.
Y eso no era lo último, se tuvo que pintar el cabello con el tónico obsequiado por James para la "gran" película, todos, sin chistar, le dijeron que ahora sí se parecía a Snape pero en guapo y nada grasiento ni narizón, ¡como les encantaba compararlo con el profesor!
Al final de todo, de la cena y la "pincelada", tanto James, Hugo, Lily, Al y Fred fueron a lo que anteriormente era la cancha de quiddicth, izándose una legión de casitas de campaña. Dejaron a Seth ir con ellos sin dejar que olvidara su castigo, "De seguro un día completo con el Sr. Potter".
-Muy bien chicos, ¿listos para la película?- preguntó James a todos sus primos quienes vitorearon diciendo que sí, exceptuando como siempre a Al y a Seth, Al todavía no perdonaba al ojiazul-. Bueno, lo que vamos a hacer es la parte donde matan a Dumbledore que será estelarizado por Fred- Fred empezó a inclinarse varias veces para dar las gracias-. Bien hecho amigo, así que Seth, te presto mí varita para que hagas como que lo matas y presionas esta mini linterna- le mostró la susodicha-. Es de color verde, ¿ves?, así parecerá el Avada Kedravra.
-Oye-dijo Lily un poco extrañada-. ¿Eso no fue en la Torre de Astronomía?, no podemos hacerlo aquí.
-Si, Lily, ¿pero crees que nos dejen subir? No me veas así, sé que tenemos la capa pero somos muchos además de la cámara, ¿a que hora crees que subiremos? Y conociendo a mamá nos terminará a todos gritando y castigando- contestó James pero al cabo su cara pareció lívida-. ¡Por dios!, me olvidé la cámara con papá, ¡rayos! Al, Fred, acompáñenme. Tenemos que ir por ella.
Dicho y hecho fueron a buscar la cámara, dejando las no estudiantes en la penumbra, no había gente rondando, eso le pareció extraño a Seth, ni siquiera pájaros había.
-Seth, ¿puedo preguntarte algo?- dijo Lily un poco apenada mirando hacía sus zapatos como si fueran lo más grandioso del mundo. A un costado, Hugo miraba las estrellas embelezado.
-¿Ahora?, ¿no puedes esperar?- le contestó con mala gana-. Quiero terminar con todo e irme a dormir. Puedes decírmelo mañana.
La chica se desilusionó pero no dijo nada. Quien había roto el silencio oprimido fue Hugo.
-La luna llena está hermosa.
-Espera un momento- dijo Seth mirando a Hugo con desconcierto-. Hoy no puede haber luna llena, es hasta que la semana de fiesta termine.
Pero a Seth le dio un vuelco al corazón al mirar para el cielo. Era cierto, ahí estaba la luna redonda y amarilla. "No es posible", pensó Seth, eso significaba una cosa y fue entonces cuando se acordó del comportamiento de Leo…
Seguiría pensando, sino fuera por que un ruido terriblemente peligroso, lo sacó de su letargo. Volteó para todos lados pero no vió nada, ahora si que estaba espantado por no decir horrorizado, lo único que se le ocurrió instintivamente fue agarrar de las muñecas a Lily y Hugo y ponerlos detrás de él.
Los chicos les extrañó el comportamiento de Seth, la última vez que fue así era cuando se habían perdido en el Callejón Diagon, por culpa de Hugo y Lily y su inmensa curiosidad. Pero no tardaron en saber por qué, en la oscuridad, entre las casitas de campaña, empezó a divisarse una sombra negra grande que se acercaba a ellos y realmente no se hubieran espantado sino fuera que poco a poco lo distinguieron como un gran hombre lobo. Sólo les quedó gritar.
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James, Fred y Al fueron corriendo hacía el Gran Comedor, estaban emocionados. Casi habían llegado si no fuera porque Ted los interceptó.
-Hola chicos- dijo muy animado-¿No estaban haciendo la película?
-¡Claro!, pero olvidé la cámara, íbamos por ella- dijo James muy emocionado.
-Me duele la cabeza.
-A ti siempre te duele la cabeza- contestó el hermano mayor con un dejó de fastidio.
-Que te impor…
No pudo terminar de decir la palabra cuando vieron una motita café surcarles por encima de ellos, "Debe ser la mascota del odioso de Seth", pensó Al pero al igual que afuera, peligrosamente en el castillo empezó a notarse una tenue neblina. A los chicos se les hizo raro, excepto a Ted, que fundó su varita y observó por un rato el lugar. De repente aparecieron sombras que se deslizaban hacia ellos.
-Hay que correr, ¡Vamos!
Todos corrieron al comedor, sin percatarse que Al se había tropezado quedándose a atrás hecho un ovillo.
Al notó que las sombras eran capas donde se les veían unas manos huesudas, entonces los recordó, su padre les había comentado de ellos, Dementores.
Fin del capitulo.
Quiero dejar la emoción para después (o eso creo).
