Hola a los lectores más bonitos de todo el mundo! Les traje capítulo luego de una inesperada demora.

Este lo narra Oso, es más largo de lo usual, de verdad perdón, cortare ese mal habito, solo pasa XD

Espero que les guste!


Un par de despampanantes ojos morados; con reflejos de melancolía, con pestañas húmedas y caídas de tanto sollozar. Un par de seductores y carnosos labios; finos, esbozados en una mueca invertida, tiritones en un patético esfuerzo por sonreír, las manos pequeñas y heridas, sosteniendo una relación con un villano quien se había rendido en escalar la torre y cabalgar en corceles blancos. De corazón desteñido y latidos escasos. Ichimatsu no debería estar con él. No lo merecía.

"Hoy en la noche me prometió llegar temprano para cenar" Que no lo alimentase con más que falsas e insignificantes promesas "Supongo que" En busca de saciar a un ego cuyo dolor era imposible de cubrir "Las cosas están mejor" De guiones falsos y personajes vacíos.

"No creo que debas confiar tanto en él" De envidia camuflada con escarlata y transmutada en amatista "Saldrás herido" Y buenas intenciones enmarcadas en un lindo y viejo poema. Nostálgico.

"Osomatsu" Ay, mi pequeño gatito arisco "Otra vez no llego" ¿Aún crees que él va a cambiar? "Lo debí suponer" Él no lo hará.

"Tranquilo, yo te llevaré a cenar" Ichimatsu.

"Gracias"

¿No ves que yo estoy acá?

Negue con la nuca, tratando de sacarme su delicado rostro de mi mente, borrar su voz de mis pensamientos y dejar de extrañar el toque de su sedosa piel; yo era un maldito adicto. Me removí en la silla de madera al frente del escritorio de Choromatsu mientras él continuaba con una aburrida presentación de gráficos acerca de las ganancias que estábamos obteniendo con la alianza que se había enlazado en el extranjero. Tenía un mal sabor. Uno asqueroso. Atsushi era el causante. Mis orbes se pasearon desde el estante de pretenciosos libros en el fondo; detrás de sus archivos, al frente de su ventanal, para volverse a posar en su silueta, en un feo y gastado traje verde. Suspire. Quería estar con él.

"Oye Inutilmatsu" Su ceño se frunció, sus lentes se deslizaron hacia el puente de su nariz, era diminuta "¿Si quiera me estas prestando atención?" Me limite a balancearme en las patas delanteras de la silla para acomodar mi nuca detrás de mis brazos.

"Para serte sincero, no" Sus manos empezaron a apretar su frente "Es de mala educación hacer eso" Una risa contenida ascendió por su garganta.

"Eres la persona menos indicada para hablarme de educación" Él se acerco para golpearme con el folio de papeles en la cabeza "Necesito que prestes atención" Sus ojos se encontraban exaltados, sus dientes apretados "Es importante que lo hagas porque eres su editor" Si, él era el rostro vivo de la psicosis.

"No eres divertido" Mi puchero no le causo gracia "¿Por qué somos amigos?" Acomodando su mano sobre su cintura él suspiro.

"A veces me pregunto lo mismo" Consiguiendo que una mueca de molestia se deformara en medio de mi cara "No eras así de irresponsable en la universidad" Su cadera chocó en contra de su escritorio "Al menos tratabas" Sus palabras me pesaron en el pecho "Eras bueno en tratar" Lo tiraron. Dolor.

"En ese entonces habían razones para esforzarse" Me encogí de hombros, mirando la alfombra de su oficina "En ese entonces habían razones para creer" Una agridulce sonrisa "Hoy" Ni siquiera me esforzaría en pretender "No las hay" Un triste muchacho de camisa de cuadros y lentes, tratando de combinar un caos en una vida.

"Osomatsu" Su palma apretó mi hombro "Sé que no es lo que querías, pero" Un miserable consuelo.

"No" Me levante de mi asiento para colocarme a su altura "Ahórratelo" Más que ella "Ambos sabemos que fue para mejor" Aquel amargado hombre no había sido el único en dejar caer su inocencia hacia una cruda realidad. Demasiado fría. Tan azul "Mejor explícame con palabras humanas lo de tu presentación" Azul era el problema.

"Yo" Su cara de indignación cedió "Esta bien" En un suspiro. Estábamos cerca "Lo que te estuve graficando toda la noche en estas pancartas es que a Atsushi le fascinaron los demás capítulos del avance que les mando tu escritor" Mis piernas se estremecieron ante la idea de que él fuese de mi propiedad "Él se ha ofrecido a invertir un gran adelanto monetario para conseguir más material" Él era mi escritor "Solo hay que convencer al arisco de que le haga un resumen acerca de cómo la novela va a acabar" Él era mi Ichimatsu.

"Yo" No era amor "De seguro puedo hacer algo con eso" Era pasional "Tengo un almuerzo con él, lo voy a convencer" No podía "Déjamelo a mí" No lo haría.

"Hay algo" Choromatsu esbozo un puchero de duda sobre su boca, sutil "Atsushi no me convence del todo" Con una atención perdida y difuminada "Siento que no está siendo sincero con nosotros acerca de toda esta idea de la inversión" Mis manos se acomodaron a los costados de sus caderas sobre el escritorio.

"Yo lo puedo cuidar" Mi aliento acaricio su nariz; era respingada "Has con confianza tus movimientos, porque no permitiré que le hagan daño a tu escritor estrella" Sus grandes y expresivos ojos verdes se llenaron de una estática emoción debajo de sus lentes falsos.

"Tú" Eran brillantes "Lo estás haciendo otra vez" Era enternecedor "Solo" Sus dedos se deslizaron por mi mentón, ascendiendo hacia mis mejillas "Ten cuidado con él" Su palma estaba temblorosa y sudorosa "No te involucres más de lo necesario, no sería ético para el trabajo"

"No lo haré" No me aparte "Pajamatsu" La saliva le paso con dificultad por medio de la garganta, una gota fría recorrió su cuello "¿Qué me estas ocultando?" Su nuca se desvió. Tan fácil de leer.

"Nada" La voz se le quebró. Era malo mintiendo, sus hombros se encogieron en medio de mi agarre. Vulnerable.

"Choromatsu" Con la mano estrujé sus pómulos; estaba ardiendo "Soy tu mejor amigo" Con mayor esfuerzo él me evito "¿Qué es lo que me estas ocultando?" Por inercia y traición sus ojos se depositaron sobre su celular encima del escritorio. Antes de que él pudiese reaccionar yo ya había tomado al aparato entre mis manos. No tenía ni clave ni patrón, él era un idiota confiado de buen corazón. El precio del ego y los aplausos de cristal. Sin público.

Haciendo abuso de mi altura le impedí recuperar el aparato a pesar de sus quejas y sus miradas esquizofrénicas; él se alteraba con suma facilidad, con insultos que se escuchaban por el resto del edificio y golpes que dejarían marcas moradas con el paso del reloj. El aire se me escapó de los pulmones; se deslizo por ellos al contemplar sus registros telefónicos y sus mensajes de texto. Otra cosa que el maldito insensible me había usurpado. Apreté con fuerza el teléfono de modelo viejo y pantalla trizada. Él me había arruinado tantas veces, forzándome a alimentarme de sombras y pétalos sueltos, acaparando una historia que desde un inicio me correspondió. Estaba vez no lo permitiría. No lo haría. Había una fotografía de ellos dos en su fondo de pantalla, sus ojos se encontraban conectados de manera coqueta, tan personal.

La paciencia se me quebró. El azul me ahogo. Repugnante.

"¿Por qué hablas tanto con Karamatsu?" Las llamadas eran todos los días, los mensajes antes de irse a dormir, afectivos, atentos, dulces. Pero no tenía tiempo para él, lo plantaba en una casa de muñecas con un marido de cuadro, sin llegar a tiempo a sus putas cenas, ilusionándolo.

"No llego otra vez, tiene que trabajar" Mentiras, hipocresía. Era nauseabundo "Lo trato de entender" La sangre me burbujeo hasta erupcionar "Porque lo amo" Las venas me destrozaron consumiéndome en un letargo de dolor.

"¿Por qué carajos está ahí?" Los músculos se me derritieron de cólera "¿Por qué?" Me quemo el corazón "¡Choromatsu!" Con un golpe en la mesa solté el aparato, esperando que hubiese dejado de funcionar.

¡Ese maldito era la razón por la que yo no tenía a Ichimatsu! ¡Karamatsu sí tenía tiempo para alguien más!

No lo amaba.

"Es mi amigo" Fue la excusa barata que me entrego "Me preocupo por él" Era fácil y predecible "Está pasando por un momento difícil"

"No" Mi escritor se estaba esforzando por los dos "Ese bastardo nunca tiene tiempo para nada, no puedes ser solo un amigo" Ese imbécil era la única razón por la que yo "No eres así" No "¿Qué estás haciendo?" No era amor.

"Osomatsu, enserio, creo que estas entendiendo mal la situación" Resople apartándome de él "Entre él y yo no hay nada" Su imagen fue una deprimente canción al mencionar aquello "Tampoco haría algo que dañe a mi escritor estrella" Él se abrazo a sí mismo "No soy tan mal compañero" Y se vio pequeño e impotente. La rabia no se me esfumo.

"Eres inteligente" Mantuve mi distancia, retrocediendo hacia la puerta de la oficina "No hagas nada de lo que te puedas llegar a arrepentir" Él era mi confidente; mi apoyo, mi verdad "No sé si te lo podría llegar a perdonar si te fueses a equivocar" Choromatsu eran las únicas memorias bonitas de las piezas de un pasado que ya no parecía encajar.

"¿Por qué tanta importancia?" Su mentón se levantó. Mi historia, mi familia "¿Por Ichimatsu?" Sin embargo, aquellas orbes amatistas.

"Si" Eran algo que anhelaba poder descubrir "No permitiré que salga herido porque fuiste incapaz de valorarte lo suficiente para amar a alguien más" Algo que ambicionaba conocer.

"Osomatsu por favor no compliques más esto" Conocerlo otra vez "Ni siquiera estas seguro de lo que sientes por él" Salvarlo "No seas irresponsable, puedes causar muchos problemas en la editorial" Salvarme.

"Es verdad" Mi palma se extendió hasta acariciar la perilla; con bordes de bronce, con textura pegajosa "Pero la única manera de averiguarlo es hablándolo con él" Fue lo que musite antes de entregarle una bonita sonrisa falsa y abrir con un crujir la puerta hacia el salón "Eres mejor que esto" Fue lo último que le musite.

"Tú también" Y con eso el telón entre nosotros dos descendió para que mi acto continuase. No hubieron flores, no existió una ovación. Me estaba arrastrando hacia mi propia ruina. Satisfacción.

Choromatsu fue la persona que me sostuvo y tolero cuando yo ni siquiera era capaz de levantarme y despegarme de la botella o de la almohada. Cuando sentencie que sería mi punto final el amargo, y que el resto de mis capítulos estarían escritos sin él. Esos ojos verdes fueron los que resguardaron mis sueños y me ayudaron a buscar algo provisional para motivar al chico tiritón y descalzo que yacía dentro. Lo quería, me importaba, sin embargo, no le perdonaría nada que involucrase al de azul. Lo odiaba. Karamatsu era un desastre que devastada cada cosa que entre mis manos acunaba. Él no merecía su papel. No lo valoraba.

Caminé un par de cuadras hacia el local. Con las manos entre los bolsillos de mis jeans, con la camisa mal abotonada, la chaqueta rasgada y la corbata suelta; con las miradas efusivas de los peatones y el aroma al concreto engatusando. Era una gran ciudad. Podía sentir la cálida manera en que el smog abrazaba mi piel. Familiar. Era un barrio del centro; concurrido, cerca de las líneas del metro. No me lo podía sacar de la cabeza a él, sumamente vicioso. Mire el cielo sin dejar de caminar; estaba nublado. Un día feo. Deprimente.

Ingresé hacia el local de pizza pidiendo la especialidad; tenía un gran ventanal que daba hacia el público, con las baldosas de cuadros y degrade, con las paredes rojas y las mesas de plástico y sillas de juguete. Me senté con una gran caja al frente mío. La llegada de mi escritor no se hizo de esperar; con un aspecto agitado y el cabello desastroso, había corrido hacia mí, aunque no lo admitiría jamás.

"Lamento la demora" Musito dejándose caer en la butaca de al frente, sin más que una simple polera lila. Era una mañana fría.

"No" Declare inclinándome hacia él "Yo llegue muy temprano" Su nuca se ladeó antes de que su atención se depositase sobre el reloj que yacía a mis espaldas junto a un gran televisor.

"Es cierto" Balbuceo confundido "Estoy acostumbrado a ser yo quien espere a los demás" Cólera "Es extraño" Era molesto.

"Ordene la que dijiste que querías probar" Abrí la caja para que un delicioso aroma inundase el local, sus labios se mordieron de forma lenta y tortuosa "Espero que te guste" Estaba atrapado.

"Gracias" Fue lo que se limito a decir antes de sacar el primer trozo.

Habían tantas cosas que me encantaban de Ichimatsu. La manera en que una pequeña y trémula sonrisa nacía entre sus pómulos ante el sabor de la masa, como le gustaba hacerla crujir, el enfado que se dibujaba cuando esas torpes expresiones me capturaban. Muchas más. La forma en que mis manos recorrían las curvas de su cintura, su aroma bajo el perfume de su pareja, su visión repleta de dolor y tragedia, su risa fuerte y desafinada, sus muecas de vergüenza, sus ataques despectivos hacia mis comentarios. Como rodaba los ojos cuando lo empezaba a molestar, el sabor de sus besos, sus miradas. La perfecta armonía que su personalidad y sus facciones significaban. Él era increíble.

Era pasional. Nada más.

"Entonces" Un sorbo hacia el vaso de bebida que venía con la promoción "¿Qué era lo que me querías preguntar?" El alma me palpito en la garganta "Cuando me llamaste dijiste que era algo acerca de la nueva novela" Era momento de regresar a la realidad "¿Ocurrió algo?" Solo me gustaba.

"Sí" Arrastre los restos de pizza hacia mi boca; estaba caliente y picante "Atsushi quiere que le hagas un resumen de toda la historia incluyendo el final" El más bajo salto del asiento antes de que sus muros subieran y las armas se desplegasen.

"No" Proclamo de manera desafiante "No puedo" Era una nueva faceta.

"¿Por qué no?" Le reste importancia con la gaseosa "Si igual lo va a leer cuando se publique" Sus mejillas se tiñeron de un hermoso color "¿Qué?" Él se encogió "¿Te da vergüenza?" Mi risa tan solo lo enfureció "¡Que lindo!" Una patada me llego por debajo de la mesa. Salté. Me lo busque.

"Por supuesto que no me da pena" Ahora era yo quien rodaba los ojos. Terco y arisco "Pero no le confió mis finales" La seriedad fue la que envolvió el ambiente bajo los gritos de adolescentes "A nadie" Sus manos cayeron en el mantel de papel.

"Pues" Las mías parecieron encajar "Puedo ser la primera persona a la que se lo cuentes" Era eléctrico y suave.

"No gracias" Las trato de apartar "Prefiero que se mantenga el misterio un poco más" Ichimatsu era un dilema alucinante; con negaciones en medio de verdaderas intenciones, con una linda reversión. Era inútil el tratarse de resistir. Reacciones magnéticas e instinto animal, nada emocional.

"Anda" Mis labios besaron sus nudillos provocando un espasmo en su cuerpo "Sé que en el fondo me quieres contar" Su perfume era dulce "Soy tu mejor editor" Yo era un devoto drogadicto; no necesitaba de esa rehabilitación.

"Supongo" Sus ojos se perdieron en el techo; como si rebuscase un cajón mental "Yo" Estaba nervioso "Te puedo contar" Sus palmas no me soltaron. No había vuelta atrás, deje la caja a un lado para que no existiera distancia o irrupción, me incline hacia él sobre el asiento de juguete.

"Lo espero" Su pecho se infló para bajar con dificultad. Ansias y psicosis. Tenía un patrón.

"Muy bien" Mi mano acaricio su mejilla en una silenciosa petición de afecto "El escritor al final, luego de insufribles semanas, se termina enamorando de su amante" Respirar me pesó "Así que se lo va a confesar" Un molesto sonido fue lo que resonó; un palpitar "Pero para cuando él llega" El estomago me burbujeo con cientos de aleteos. Quizás. Solo tal vez "El amante ya tiene a alguien más" Mi rostro se deformo de mera indignación "Y el escritor muere triste y solo" Era tan autorreferente y molesto "Fin" Me jodío.

"Es una broma ¿Cierto?" El más bajo cruzo sus brazos sobre su pecho de manera infantil "Porque esa mierda no es comercial" Bufando sobre su flequillo.

"La gente que me lee sabe que escribo tragedias" Algo en mi interior me fastidio "Serán capaces de sobrellevarlo" No tenía ninguna relación con las ventas del manuscrito "Quizás haga un epílogo en donde el escritor regrese con su pareja original y siga justo donde empezó" Él era un mártir "Capta a la perfección lo irónica que puede llegar a ser la vida" Realmente molesto e insoportable.

"¿Por qué saboteas de esa manera tu carrera?" No pude disimular mi frustración con mi tono de voz "¿Por qué saboteas de esa manera tu vida?" A él no le pareció importar, tan solo apoyo su rostro sobre su mano con indiferencia.

Mis uñas se clavaron dentro de mis puños mientras el humo de mi propia ira me asfixiaba. Los músculos me cosquillearon, los gritos de las otras mesas pronto se tornaron intolerables, fuertes y tediosos. Ni siquiera se esforzaba. Se sentaba a lloriquear todo el jodido día acerca de las cosas que eran imperfectas en su historia y no las trataba de cambiar. No hacía nada. Era una puta víctima de una profecía que él mismo se proclamó, era decepcionante, era azul. Él había pasado tanto tiempo mirando una gama de color que ahora era incapaz de escapar hacia otras. Cuanta aversión. Definitivamente era carne nada más.

Él era imposible de amar.

"Yo y Karamatsu nunca estuvimos seguros de cuando comenzamos a salir" Sus palabras escaparon en un eco surreal dentro de las paredes del local "Como yo carezco de toda habilidad social no estaba seguro de si él y yo estábamos en algo" Una sonrisa "Así que" Los fragmentos de ella le destrozaron la voluntad "Él me invito a salir formalmente a una primera cita" Sus ojos quisieron llorar "Me dijo que iríamos al teleférico cuando recién lo inauguraron hace varios años" Pero no lo hicieron "Me dijo que me preparará" Nunca en frente de él.

"Ichimatsu" Sus palabras comenzaron a flagelar, dejando de sostener la línea de sus pensamientos.

"Y lo hice" Una burla fue lo que acaricio sus labios; los seco "Esa fue la primera vez que de verdad me trate de arreglar para alguien más" Mi ira se desvaneció debajo de lo frágil que lucía él "Nos juntamos un día antes de la cita para pasar el tiempo en su casa" Debajo de lo fuerte que era para anteponerse "Y mientras hablábamos me di cuenta de que lo había olvidado" Era tonto y torpe "No era la gran cosa, fue solo una promesa a la que yo por imbécil le di más importancia" Tímido e ingenuo "Pero al día siguiente, cuando nuestra cita llego y él fue a tomar con sus amigas de su club de teatro no pude evitar pensar que yo nunca sería tan importante para él" Sus brazos lo rodearon "Porque nunca sería lo suficiente para alguien como él" Y el final lo rebaso.

"Yo" Sus manos se alejaron sobre la mesa antes de que él sacara un billete de su pantalón.

"Me saboteo a mí mismo porque de esa manera me dolerá menos cuando él se aburra y me deje solo" Un chico bonito con una triste expresión "Cuando se dé cuenta de que es y puede conseguir algo mucho mejor" Una sofocante presión me impidió respirar al verlo apartarse "Si es que ya no lo ha hecho" Sus ojos estaban vacíos.

"¿No estas exagerando?" No fue lo que realmente quise decir "Fue solo un descuido"

"Sí" Musito "Siempre exagero las cosas" Sus hombros se encogieron antes de que se diera la vuelta "Pero las piezas te comienzan a encajar cuando muestras desinterés todo el tiempo y evitas a la persona que se supone que amas, cuando ya no quieres ni hablarle ni mirarla" Lo traté de alcanzar "Las cosas comienzan a tomar sentido" No lo hice.

"Yo" No lo alcancé.

"Te aburrirás también" A la puerta del local.

No lo podía culpar, que él se sintiese menospreciado y se repúdiese por culpa de alguien más. Porque Karamatsu había dejado de tratar, no lo tocaba, no le importaba, y estas últimas gotas de interés eran una llovizna escasa que explotaba para que mis avances se neutralizaran. Era trampa. Nunca me aburriría de él.

"¡Vamos al teleférico!" Fue lo que le grite antes de que él saliera por la puerta. Sus facciones se descompusieron antes de que la incertidumbre y la burla se fundieran en un eterno instante.

"¿Qué?" No le preste atención a las miradas que se enfocaron curiosas sobre nosotros a causa de nuestra escena. Corrí hacia él, chocando con las mesas y los bordes de las cajas.

"Sí" Tome sus manos entre las mías, su cuerpo trepito, como si batallase para mantenerse de pie "Ichimatsu" Me incline sabiendo que los nervios, la cólera y la vergüenza lo consumirían "Ve a una cita conmigo ahora por favor" Lo apreté con fuerza impidiéndole una inminente huida.

"¿Qué estás haciendo?" Fue lo que me susurro entre dientes, las personas en la pizzería nos prestaron atención con ovaciones y chiflidos "Levántate" Me gruño.

"Moriré si no vas a una cita conmigo" Me aferre a él de manera infantil, esbozando un puchero. Su rostro tenía escrito el terror "Hazme el honor" No estaba acostumbrado "Déjame deleitarme con el gusto de tu presencia"

"Si te levantas y te callas podemos ir" Porque Karamatsu lo ocultaba y se apenaba de tenerlo como pareja cuando para mí sería el más grande tesoro por el que pudiese batallar "Solo detente" Porque yo iba a robar cada experiencia que él devasto. Salvarlo.

Salvarme.

"Como usted ordene" Musite levantándome del suelo, apretando su mano para tomar un taxi en la salida del local. Ni siquiera pude disimular mi felicidad. No fui capaz.

Ichimatsu se fue todo el camino mirando la ventana; centrando su atención en grandes edificios al azar y en anuncios de compañías sobre las bancas. Yo no pude apartarla de él. Era lindo, era tosco, era encantador. Supuse que no tenía derecho a juzgar lo mucho que le había afectado esa amarga decepción cuando mi tragedia había comenzado con algo sumamente ridículo y ligero, y, aun así, me había marcó. Me quemo la piel. Con los ojos más bonitos del mundo y el mundo más bonito en ellos. Tan insignificante que ni siquiera era correcto el recordar. Los dichosos teleféricos se encontraban en el cerro, con una gigantesca fila de por medio, y un clima aún más gélido que el que nos atormento en la mañana. Iba a llover. El más bajo refunfuño en frente del cartel que indicaba que aún faltaba una hora para comprar los boletos.

"Si esa es tu actitud de adulto no quiero imaginar la que tenías cuando si planeabas venir" Musite apoyándome a su lado "No seas impaciente"

"Era diferente en ese entonces" Se escudo recorriendo el lugar de manera mental "Tenía a Karamatsu para que me hiciera compañía" Su nombre era una blasfemia bendita.

"¿Y?" Los celos me abrazaron hasta fundirse entre mis poros "¿Acaso él tiene algo para que el tiempo avance más rápido?" Dejando sus marcas, de sacrilegios en letras.

"No" Esa sonrisa "Pero cuando estas enamorado el tiempo pasa rápido" Me jodío.

"Esos son mitos" Susurre dándole la espalda, tocándome los brazos como si me buscase consolar.

Y el tiempo a su lado se me deslizo entre los dedos; fue fugaz, fue un instante en un parpadeo, cuando no debería.

Mis manos posesivas se mantuvieran enrolladas en la cintura de Ichimatsu mientras mi mentón yacía sobre su hombro en un descanso perezoso y nos entreteníamos al fastidiarnos con temas al azar. Con cosas acerca de su familia, de mi educación, de Choromatsu, y los cientos de libros que teníamos en común, de las habilidades que no sabía que él escondía, pero las anhelaba poder contemplar. Por puro interés de instinto y pasional, no habían sentimientos. No había verdad. Una linda y gruesa venda. Su cuerpo tembló, un par de gotas cayeron sobre aquel rincón de la ciudad.

"¿Tienes frío?" Una de sus cejas se elevó, ofendido por mi interrogante.

"No" Me dio la espalda "Solo estoy acostumbrado a no salir" Era tan infantil "Me gusta más mi casa" Era lindo.

"Ten" Antes de que pudiese reaccionar me había quitado la chaqueta para depositarla sobre sus delgados hombros, se le deslizo, era muy grande "No me digas nada porque no la pienso recibir de regreso" Fue la amenaza que le entregue, contemplando un cuadro de pura perfección. Ichimatsu era hermoso. Sus manos se aferraron a los bordes de mi prenda. Tenía frío. A mí no me llego. Finalmente, nuestro turno se presentó.

El teleférico que nos tocó era azul, con dos asientos; uno al frente del otro, con una cuerda endeble de metal trenzado, cuando ingresamos se nos solicito que no nos acomodáramos del mismo lado para mantener el peso de la capsula en un pretencioso y dudoso equilibrio. Las puertas se cerraron; trasparentes por ambos lados, y empezamos a subir. La energizante llovizna comenzó a golpear el techo del transporte creando una atmósfera densa, las paredes se empañaron. Electrizante. El más bajo se acomodó a una orilla colocando una de sus manos sobre el vidrio sin quitarle los ojos de encima. El panorama era despampanante.

Un brillo especial fue lo que encendió ese par de ojos morados, sus pestañas se bajaron mientras una sonrisa de calma era esbozada con un tierno rubor, su cuerpo se relajo debajo de mi chaqueta, sus labios se separaron al ser victimas de la impresión. El corazón me resonó. Un latido. Debería estar contemplando la magnificencia de la ciudad, lo bellas que se veían las agrupaciones que aún restaban de árboles en los diferentes parques o lo poderoso que me debería profesar sobre lo conocido, disfrutar del movimiento de la cabina, debería, sin embargo, no era capaz.

Cada uno de mis sentidos se encontraba enfocado en Ichimatsu; como el color de su piel destacaba bajo los nacientes rayos escarlatas del atardecer, como la emoción le destilaba por los poros, la forma en que sus talones golpeaban el suelo, como tocaba con anhelo, lo absorbía, lo impregnaba y yo me dejaba envolver por él. Arrastrar. Lo supe, en aquel instante en el teleférico; cuando no controle la necesidad que tuvieron mis piernas para acomodarse al lado de él a pesar del endeble movimiento de la capsula, cuando mis manos sostuvieron su rostro con necesidad antes de besarlo.

"Es peligroso que hagas eso" Lo entendí.

"Es realmente hermoso" Nunca se trató del tiempo, del desafío o del lugar "¿No lo crees?" Tan solo "¿No lo ves?"

Estaba enamorado.

"Supongo" De un hombre incapaz de expresar sus emociones y carente de habilidad social "Bastante" Suspiro antes de dejar que mi brazo lo acunase sobre su hombro el resto del recorrido.

Deje de reprimir el latido de mi corazón en la bajada; deje de disimular mis nervios o lo difícil que me era el respirar a su lado, mi palma se acomodo sobre su muslo, con confianza y familiaridad. Me encantaba. Su mente, su cuerpo, sus defectos. Yo lo podría cuidar. No era solamente pasional. El recorrido finalizo.

"Oye" Y antes de que él propusiera la salida del lugar "Hay una cosa de la que aún te necesito hablar" Con unos impropios y tontos nervios lo confronte "¿Podemos buscar un lugar?"

"Esta oscureciendo" Fue la defensa que me entrego, sin embargo, al perderse en mis ojos "¿Es sobre la novela?"

"No" Su labio se mordió "Pero necesito decírtelo"

"Esta bien" De igual manera acepto. Éramos un par de masoquistas.

Cerca de la atracción para evitar las tragedias de media noche, lejos de las personas para privarnos de los tóxicos susurros de la multitud y encerrarlo en mi propia casa de cristal. Lo lleve a una banca en las cercanías, de madera, recién pintada, con plantas y arboles mal cuidados; alguna vez aquel lugar debió ser su propia atracción turística. Ichimatsu se acomodo a mi lado; depositando esos enternecedores y magnéticos ojos sobre un maniático cuyo manual de histeria había sido arrojado en alguna de sus muchas lagunas mentales. Estaba mal. No importaba más.

"¿Y bien?" Sus palabras fueron impacientes "Osomatsu" Incapaces de abarcar las cientos de emociones que pendían entre nosotros dos. En el aire.

"Yo" Su mano apretó con fuerza la mía, sus facciones se suavizaron en una linda mueca de comprensión. No, no era algo pasional.

"Puedes decirme lo que sea" Era diferente a todo lo demás "Esta bien, me has apoyado mucho con mi relación, así que puedes confiar en que yo haré lo mismo contigo" Era dolorosa su compasión "Me importas" No era suficiente.

"Ichimatsu" No más. Nuestros ojos no se pudieron soltar "Te amo" Él dejo de respirar; su boca no fue capaz de recordar el movimiento. Se había desmoronado.

"¿Qué?" Su ceño se deformo "¿Estas jugando?" Sus cejas se fruncieron, sus piernas trepitaron, mi corazón se pauso, estaba desenfrenado. No había aire.

"No" Sostuve su rostro impidiendo que me alejará "Estoy enamorado de ti" Él me empujo, levantándose de la banca histérico.

"¡No puedes!" Sus manos tiraron de sus cabellos "¡Ese no era el acuerdo!" Sus hombros se deslizaron por mi saco, consiguiendo que éste cayera hacia el suelo y se ensuciase de polvo.

"¿De qué acuerdo se supone que estás hablando?" Lo detuve con un apretón en su muñeca, él me aparto con asco, con una expresión ida y frenética, frustrada. Humillada.

"No te me acerques más" De todas maneras lo hice, por la espalda "¡Ese no era el trato!" Repitió con cada defensa activa "¡No!" Su rabia me devasto "¡No puedes!" El estomago se me llenó de un sabor muerto. Alienado.

"¡Ichimatsu!" Él se alejo sin mirar para atrás "¡Cálmate!" Mis manos apretaron con fuerza su vientre, abrazándolo por detrás "Cálmate" Le susurre a la oreja en vano. El tembló de impotencia. Era desastroso.

"¿Como?" Sus manos cubrieron sus ojos mientras se dejaba desmoronar y la vida se le escurría de entre los dedos "¿Cómo me puedo calmar?" Las cadenas me subieron hacia el cuello cuando la voz se le quebró en cientos de sílabas carentes de sentido "¡No es justo!" Se dio vueltas con el rostro empapado, y la ira aun siendo su dama de compañía "¿No lo entiendes?" Mi corazón abandono mi pecho para refugiarse en él "Eres todo lo que tengo ahora".

"Eso" Solo era él.

"No te puedo perder" Quien era capaz de fulminar mi razón con un par de lindas e irresponsables palabras. Pequeño, tiritón y empapado. Aquella fue una nueva emoción.

"Oye" Eleve su mentón. Estaba estresado y abatido, el mundo decayó, dejándonos en un redundante vacío. En un espacio en blanco "No me vas a perder por esto" Su cuerpo tirito en respuesta; corrigiéndome.

"Karamatsu" Un solo nombre "Lo tengo a él" Era tan fácil de manipular al tener las manos teñidas en la pasión.

Tan solo lo bese; una y otra vez. De forma lenta y cariñosa, deleitándome con lo exquisita y adictiva que se había convertido su esencia, explotando sus rincones mientras mis brazos se negaban a dejar ir su cintura, a apartarlo. Siendo testigos de la sincronía y el desenfreno de dos latidos debajo de las estrellas en un oscuro y húmedo anochecer. Estaba lloviendo, no nos movimos. Sus manos se aferraron con fuerza a los cabellos de la parte baja de mi nuca, tirando de ellos, comprobando que esto fuese real. Mis dedos se dedicaron a memorizar aquella embriagadora escena. Era seductor.

Su nuca se escondió entre mi cuello y mi hombro cuando acabamos, su respiración no se volvió a regularizar, su mirada estaba enfocada en el vació. Era difícil el pensar. Lo abrace con más fuerza, besando su cabeza. Sosteniéndolo. No era justo; yo no le iba a fallar, yo lo podía cuidar, amar, yo lo protegería, yo nunca más sería la razón por la que esa clase de mueca goteando amargura, y esa clase de mirada melancólica serían entregadas. Yo lo podía tratar mejor. Lo amaba más. Lo merecía.

"Ichimatsu" Lo tomé del antebrazo para separarnos; de manera lenta y suave.

"¿Qué voy a hacer?" Él se había transmutado hacia la ansiedad, vendiéndose a ella "Yo no" En ese instante, con su cuerpo desecho en impotencia y sus emociones pendiendo de la realidad "No puedo" Comprendí el significado de hacer propio el dolor de alguien más. Ardió.

"Mírame a los ojos" Musite en una oda hacia un mal cliché "Dime que no sientes lo mismo por mí" Él se mordió el labio, esfumándose entre mis palmas "Dime que no es a mí a quien quieres" Me aferre a él con aún más intensidad.

"Yo" Nuestros ojos no eran capaces de soltarse, estaban perdidos, ahogados. Enamorados "Siento algo muy fuerte por ti" Mis dedos se deslizaron por su mentón; intoxicándonos en una corriente de éxtasis.

"¿Qué te mantiene atado a él?" De emociones aterciopeladas y prohibidas.

"No lo sé" Su nuca se desvió, más, esos ojos "Quizás tengo miedo" Nunca me mintieron.

"Yo te trataré mejor" Fue el susurro que le entregué "Yo te amaré bien" Tomé sus nudillos para volverlos a besar, podía escuchar el latido de su corazón dentro de mi pecho. El aire se convirtió en electricidad "Solo" En magnetismo, en una mirada nos devoramos "Atrévete" En un suspiro se marchito.

"No es tan fácil decirlo" Su risa no fue suficiente para aligerar la tensión. El rojo chispeaba entre nosotros dos, consumiendo al azul a nuestro alrededor. La noche era hermosa. Las gotas de lluvia frías.

"¿Qué vas a hacer?" Una dulce y linda sonrisa. Sus manos me correspondieron el abrazo mientras su rostro se dejaba reposar sobre el pecho de un hombre cuya alma ya tenía dueño "Lo que sea yo lo respetaré" Se lo dije. Se lo prometí.

"En el fondo siempre supe lo que he tenido que hacer" Ichimatsu se restregó en contra de mi camisa, sosteniéndome con fuerza, buscando valor "Mañana lo acabaré" Y era injusto y egoísta que yo me antepusiese de esa manera, que lo angustiase con sentimientos densos en lugar de la pasión que en una memoria floreció, no obstante, lo podía amar mejor.

Mucho mejor que él.

No iba a permitir que siguiera gastando el tiempo cuando yo sí lo podía valorar. No lo decepcionaría.

Promesas nada más.

El tenía los ojos más bonitos del mundo y el mundo más bonito en sus ojos.


Hola y muchas gracias!

noire00123: Hola y muchisimas gracias por todas tus palabras!

Te amo de la manera más heterosexual posible. Perdón, tenía que decirlo XD, es que eres tan adorable, gracias! Estaba muy paranoica y preocupada por el medio cambio de ritmo, y tú siempre haciendo esta clase de cosas, espero algún día podertelo pagar. Es que en Ichi todo el terrible y Oso, nooo, no esta enamorado, es solo pasión, ni él se la cree pero haber si se convence. Kara deja plantado a todos siempre, no es personal, pero tiene un amante exigente (El trabajo). Ichi se esta encariñando demasiado con Oso, es peligroso; lo dices de una manera perfecta, ir con él, implica aceptar que ya no hay cama de la cual levantarse en primer lugar. Es cuestion de tiempo.

Es que corazón, Atsushi tiene doble intención, no es taaaan desconocido. Pero si se merecia la cachetada. Muy tarde! Ya me la cree, no tengo idea de como se usa porque soy lenta para aprender a usar aplicaciones, me paso mucho con insta XD, pero la he stalkeado un par de veces, me ha mantenido con vida tu parka estas semanas. Amo a pierrot por hacer realidad mis sueños del orden de dormir, nos dan vida, lo más lindo del parka es que puede ser adorable o muy tóxico por cosos de fandom. Me encantan.

Amor, tus deseos los puedo hacer realidad, todos y cada uno de ellos acerca del parka, solo dejamelo a mí. Pero si, Oso esta escondiendo cosas por algo, es más inteligente de lo que demuestra. Y los nuevos capitulos de la serie estan muy buenos!

Mil gracias por todas tus palabras! Espero que te haya gustado y un abrazote!

Taty Hyuuga: Hola sensei! Y muchas gracias por tomarse el tiempo de pasar por aquí~

Si Ichi y Kara fueran más sinceros el mundo sería un lugar más bonito para comenzar, el problema esta relación es que son incapaces de aclarar las cosas. Ichi piensa que a Kara no le importa porque no se lo dice, Kara piensa que las cosas estan bien porque se queda solo con el feedback que el gato le da textualmente cuando esta el gestual. Son excelentes. Y sep, el trabajo de Oso es estar en todo.

Todos son la victima en su propia historia, son pocos los capaces de verse como el villano y salir de los esquemas para cambiar. Pero ya sabes, primero debes tocar fondo para subir.

Mil gracias por todas sus palabras sensei! La quiero muchisimo!

ExplosiveCoffee: Hola y muchas gracias!

Awwwww no sabía que seguias tres de mis cosos, muchas gracias! Te concedo toda la razón, esta es la que más tensión tambien planea tener, se supone que el que se enamora primero pierde, mucho más si es con alguien cuyos sentimientos ya estan comprometidos por un tercero. Es complicado para Oso, sobretodo porque aún es incapaz de aceptar sus emociones, no quiere hacerlo.

Noooo, muchas gracias por dejarme este, eres un amor de persona.

Jajajaja, debo recordarte que tambien tienes un angst? Del cual espero continuación por cierto, sep, lo divertido del amor masoquista es sufrir mucho por la tontera de los personajes, pero ¿Quien no es tonto cuando se trata de temas del corazón? A veces solo se necesita una ligera ayuda e Ichi la esta recibiendo con todo lo que Oso le entrega.

Muchisisimas gracias por todas tus palabras! Espero que te haya gustado!

Un abrazote!

Mofeta: Hola y muchas gracias!

Oh mi pequeño y dulce anonimo, quiero decirte que me sentí mal cuando recibi el review por haber fallado en tres semanas, lo siento! Y tu me escribiste cosas tan bonitas, soy de lo peor. Pero traje capítulo más largo y es importante.

Mil gracias, la forma de escribir de las personas dice algo acerca de ellas, por eso me importa tanto el tema, y es un honor para mí que te parezca bella. me esforzare por mejorarla para que la historia sea digna.

Tu comentario me dio vida en mi mes de trabajos, así que espero que sea de tu agrado el capítulo, te lo hice con mucho cariño. Enserio muchas gracias, no se bien expresarlo pero significo mucho.

Un abrazo!


Personitas! Dos anuncios!

La primera es la importante. Mis clases acaban el Martes así que las actualizaciones semanales se retoman sin excusa porque ya no tengo esa responsabilidad. Muchas gracias a todas las personas que me tuvieron paciencia. Y de ahora en adelante estamos en la trama central como por la mitad del fic, yo creo que más.

El segundo anuncio no es importante XD, para la gente de Chile que sabe del evento presidencial de fandoms este fin de semana, yo ire como la Choromi más chanta de la vida, asi que si me ve pidame un spoiler, es mi ultimo evento Matsu, llevo un año en el fandom activamente, fue bonito pero me salgo oficialmente y regreso a mis sombras. Así que si no conozco a la gente bonita ahora ya no lo haré jamás.

Nos vemos la otra semana el Miercoles! Que ya tengo el capítulo avanzado porque se viene intenso.

Espero que les haya gustado!

Y mil gracias a quien leyo!

Un abrazo!