La Saga Crepúsculo pertenece a Stephenie Meyer. Esta fantástica historia es de Goo82 y cuento con su permiso para traducir.

Hola a todos

¡Estoy de regreso! (que va, ¿quién dijo?)

¡Tenemos un Fan Art del fic! Si señores, Cincel23 hizo una imagen muy linda de uno de los capis, si quieren verla pasen por mi perfil. Gracias por tu trabajo linda n.n

Paloma: Leí tu review y me suena la idea, pero no tengo forma de contestarte, mándame tu mail separado por espacios y cuadramos xD

A todos los demás, ¡gracias por seguir leyendo! Y a los que envían review, ¡gracias por enviarlos!

Ahora si, sigamos con el cap xD


Realize

Capítulo 10

BPOV

Estaba acostada en la cama del cuarto de huéspedes de Alice, completamente exhausta. El sol comenzó a salir y yo estaba bien despierta. Igual a como había estado la noche entera.

Me acosté sobre mi estómago con mis manos dobladas bajo la almohada. Estaba mirando fijamente la pared junto a la cama. Sólo contemplando. Era incapaz de pensar en algo que no fuera lo que pasó.

De vez en cuando mi cuerpo trataría de forzarme a dormir, pero tan pronto como mis ojos se cerraban, visiones de la noche anterior aparecían frente a mí. Una vez eso pasaba, volvía a abrir rápidamente mis ojos hasta la siguiente vez que mi cuerpo intentara tomar el mando.

Así fue toda la noche. Pared, Edward besándome, pared, Edward tocándome, pared, Edward moviéndose conmigo.

Cada visión más dolorosa, y cada recuerdo marcado para siempre en mi mente. Sólo pensar en él besándome me hacía morder mi labio inferior. Placer y dolor, todo al mismo tiempo.

Esto realmente era tortura.

¿Sería siempre así? ¿Sería capaz de dormir de nuevo sin tener mi mente llena con imágenes de él?

No me quería mover de la cama en la que había tomado refugio. Quería estarme encerrada en este cuarto hasta que mi corazón no se sintiera como si hubiera desaparecido.

Porque lo estaba.

El peor miedo de contarle a Edward mis sentimientos se había hecho realidad sin que las palabras siquiera dejaran mi boca. Sólo tuve que creer la tontería de que él me quería y dormir con él.

Había perdido a mi amigo. Mi mejor amigo de la infancia. Mi único amor.

Otra vez, mis ojos comenzaron a cerrarse a su propio paso, pero se congelaron cuando mi mente me golpeó con las palabras más terribles posibles.

"Te quiero, Bella…"

Mis ojos se abrieron rápido de nuevo. Que mentira. Él no me quiso. Él nunca lo ha hecho.

Mis pensamientos fueron interrumpidos por el manojo de la puerta girando silenciosamente. Miré sobre mi hombro y vi a Alice asomando su cabeza por entre el hueco de la puerta.

"¿Bella?" preguntó susurrando.

Paré por un minuto antes de responderle. Me pregunté si hoy solamente debería pretender estar dormida e ignorar el mundo, pero no podía. Eso no resolvería nada.

"Hey, Ali," dije volviendo a mirar a mi pared favorita otra vez.

"¿Puedo pasar?"

"Seguro."

Sentí la cama hundirse con el peso de Alice, y la sentí acostarse a mi lado. No dijo nada al principio. Únicamente nos acostamos allí en silencio mutuo. Con el tiempo, su necesidad de ser Alice fue demasiado para que lo contuviera, de modo que habló.

"Bella," comenzó con cuidado.

"¿Hmm?"

"Bella, Rose y Emmett estarán aquí en poco tiempo. Emmett y Jasper van a ir a sacar tus cosas de la casa. Necesitan tus llaves por si él no está allí."

"No tienen que hacer eso. No quiero causar problemas entre todos ustedes. Esto es mi culpa, no es justo traerle-" Alice me interrumpió bruscamente.

"Bella, somos tus amigos. Lo que él hizo fue recriminable y él tiene que lidiar con las consecuencias."

"Pero el no sabía, Alice. No puedes enojarte con él por no saber,"

"Seguro que puedo, Bella. Él es un ciego estúpido. La verdad lo ha estado mirando a la cara. Diablos, cualquiera puede ver eso. Él lo sabe, y también lo siente… sólo que es demasiado estúpido para entenderlo por su cuenta. Tienes que dejar de hacer excusas por él, Bella."

"Bueno, eso no importa ahora, no veo ninguna manera de arreglar lo que ha pasado."

"Tengo el presentimiento de que las cosas van a funcionar para lo mejor, Bella," dijo mientras pasaba sus dedos por mi cabello.

"No puedes saber eso, Alice," dije con un suspiro.

"Si que puedo. Sé que él también te ama, Bella. Lo va a golpear cuando menos se lo espere, y se va a sentir como un completo cretino y tú lo vas a hacer sufrir." Trinó Alice con tono retorcido.

Me giré para mirarla y vi la mirada de maldad en sus ojos. Casi podía escuchar las tuercas girando en su cabeza.

"Alice, eso no va a pasar. Deja de tratar de calcular cuan doloroso sería colgarlo por los dedos del pie realmente. Yo diría que después del derechazo que le diste ayer junto con la desagradable resaca que estaba criando, él ya debería tener una buena cantidad de dolor.

"Seh, bueno, se lo merecía. No fue lo suficiente, si me preguntas. Él debería estar feliz que fui yo y no Rose. Emmett de verdad tuvo que refrenarla de acercarse allí. Dijo que nunca había visto a Rose tan resuelta a hacerle daño a alguien… también dijo que fue un poco sensual." Dijo rodando sus ojos y tembló juguetonamente. Eso se ganó una pequeña sonrisa.

"Bien, eso es bueno. No necesito involucrarlos a todos en mis asuntos. Edward es amigo de ustedes también,"

"Bella, si crees que por un segundo cualquiera de nosotros va a actuar como si él no hubiera hecho nada malo, entonces estás demente. Aunque él no comprenda tus sentimientos, lo que hizo es más que imperdonable. Él tiene mucho que hacer antes que yo sea capaz de mirarlo como si fuera un ser humano."

"Pero acabas de decir…" comencé con tono confuso. Estaba hablando con rodeos. Típico.

"Lo se, Bella, y lo digo en serio. Creo que ustedes dos estarán bien, pero no en un futuro cercano. Bella, prácticamente has pasado tu vida entera hasta ahora cuidándolo como si fuera un niño. Él básicamente ha salido impune de asesinato, y tú siempre has sido su cariñosa amiga que haría lo que fuera por él. Nunca nada ha ido mal para él. Esto lo hizo, por lo que será una buena lección para él. Va a tener que defenderse solo." Alice me dio un fuerte y tranquilizante apretón.

Justo entonces, mi celular comenzó a timbrar. Respiré profundo, creyendo que sería él llamando y tratando de hablarme. Revisé la pantalla y vi que era Jacob. Lo abrí rápidamente.

"Oye,"

"¡Hola, Bells! ¿Cómo estás esta mañana?"

"He estado mejor."

"¿Qué pasa? No estás enferma, ¿verdad?"

"Jake, no estoy… no estoy enferma," no iba le iba a hacer esto por teléfono. Me pregunto si el podría perdonarme alguna vez por lo que estaba planeando hacer.

"Jake, tenemos que hablar. ¿Estaría bien si me pasara por allí?"

"Claro que puedes pasarte."

"Vale, Jake. Estaré allí en un rato."

Una vez colgué con él, Alice estaba esperando por una explicación.

"Alice, yo le gusto. Mucho. Él también me gusta, sólo que no de la misma manera. Al menos no creo que lo haga… como sea, él sabía desde antes que yo amaba a Edward y dijo que no le importaba, pero aún así merece saber que pasó. No quiero que resulte lastimado. No es justo. Él no debería desperdiciar su tiempo en mí".

Me ponía enferma; la idea de traerle una onza de dolor a Jake del que Edward me había traído a mí. Pero, no podía permitirle creer en falsas esperanzas. Esa era mi culpa. No debí haber besado a alguien cuando estaba enamorada de alguien más, no importa cuanto dijera que no le importaba.

Me paré y me puse algunas ropas que Rose me había traído. Alice me dio un abrazo y me fui para donde Jake.

La manejada hacia donde Jake fue rápida. Principalmente pensé sobre como abordar lo de desilusionarlo así. No lo quería fuera de mi vida. Quería que fuéramos amigos, pero no quería herirlo si tenía sentimientos por mí.

Me bajé del auto y caminé hacia su puerta y toqué suavemente. Mi cuerpo estaba temblando con los nervios. Nunca antes había tenido que hacer algo como esto.

Jake abrió la puerta con una amplia sonrisa, pero esta tambaleó cuando el se fijó en mi cara.

"Bella… ¿qué diablos te pasó?" Preguntó Jake mientras daba un paso adelante y ponía sus manos sobre mis hombros.

"No me veo tan mal, ¿o si?" Dije metiendo tímidamente mechones de cabello sueltos detrás mi oído.

"¿Qué pasa?"

"¿Puedo entrar?" presté atención a su pregunta. Todavía no.

"Claro," se movió a un lado para que pudiera pasarlo y entrar a su sala. Me dirigí al sofá y tomé un profundo y purificante respiro. Él se acercó y tomó asiento a mi lado. Nos sentamos en silencio por una inmensurable cantidad de tiempo.

"¿Me vas a decir qué está mal?" Preguntó Jake suavemente, poniendo una de sus manos sobre una de las mías.

"Estoy asustada, Jake… no quiero lastimarte,"

"Bella, no tienes por qué temer el decirme algo. Lo que sea que es, lidiaré con ello, ¿vale?" Apretó mi mano de manera tranquilizadora.

Tal vez haya dicho que estaría bien, pero yo sabía que lo que estaba a punto de decirle lo lastimaría. Y eso me mataba.

"Me mudé de la casa de Edward," solté de la nada.

"vale…" respondió en un tono confuso. Hizo un gesto con su mano libre para que continuara.

"También renuncié."

"Bien…" respondió de nuevo, no comprendiendo todavía porque le estaba contando esto.

Mi pecho comenzó a apretarse, y pude sentir el cálido líquido comenzar a formarse en mis ojos. Traté de parpadear para limpiarlo, pero eso sólo le permitió aflorar más libremente.

Jake lo notó.

"Bella, no me debes una explicación de tu vida. Lo que sea que ha pasado no es bueno, y tú estás enojada. No tienes que contarme nada. Sabes que mis sentimientos no han cambiado," sus dedos estaban limpiando las lágrimas que caían.

Aquí está él, diciendo que no importa lo que haya pasado, aún siente lo mismo. Sólo porque no sabe lo que hice. No puedo dejarlo hacer esto.

"Dormí con Edward," hablé.

"Me dejaste, y Edward estaba en la casa. Había estado bebiendo porque Tanya terminó con él. Él quiso que tomara algunos tragos con él, y lo hice. Edward me besó, lo que llevó a más cosas. Pensé que lo que había estado esperando se había hecho realidad finalmente, y estaba tan feliz," me detuve y le di a Jake una triste y pálida sonrisa. "Fui a conseguir café en la mañana antes que él se despertara, y cuando regresé, estaba con Tanya. Él no me quiso, Jake. Fui un error." Mis hombros comenzaron a sacudirse violentamente. Lancé mis brazos hacia arriba en frustración, dejando que mis emociones tomaran el control. "Ahora te he hecho lo mismo que él me ha hecho a mí. Pensé que deberías saber de modo que no desperdiciaras más tiempo en mí. Porque eso es lo que sería, un desperdicio. Porque justo ahora, en este momento, incluso aunque él ha dejado muy claro que no me quiere, aún lucharía por él. No te puedo hacer eso a ti, Jake. Tú mereces alguien mejor, alguien no tan masoquista. Alguien que no preferiría vivir sola y en dolor esperando a que alguien que no la ame aparezca, entonces ir por el chico que la quiere también." Estaba sollozando histéricamente ahora, y todo salió en un apuro, pero era todo lo que estaba sintiendo y no podía detenerlo.

Someone who wouldn't rather live alone and in pain waiting for someone who doesn't love her to come around, then to go for the guy who wants her too."

Jake estaba en silencio. Podía decir que estaba tratando de enmascarar el dolor. Podía verlo en sus ojos, y me sentí como una mierda.

"Lo siento, Jake, lo siento tanto. No fue mi intención herirte," ¿sería él capaz de perdonarme algún día?

"Bella", dijo mirándome profundamente a los ojos. "Tú me lo advertiste por adelantado. Yo sabía en lo que me estaba metiendo. No tienes nada por lo que lamentarte," envolvió sus brazos a mi alrededor y me jaló dentro de un abrazo. "Qué idiota."

"Sé que lo soy," lamenté patéticamente. Lágrimas aún estaban cubriendo mi cara roja.

"Bella, chica tonta. No tú. Estoy hablando sobre el burro por amigo que tienes," me dio un apretón más fuerte. "Él tiene este increíble ser humano enfrente suyo y se va por uno que sólo lo está usando. ¿Quién se lo hubiera imaginado?"

"Jake, ¿cómo voy a superar esto?" pregunté, sorbiendo sonoramente. Me limpié mis ojos en un intento de borrar el dolor.

"Bella," Jake alejó su boca de mi cabeza de modo que pudiera mirarme. "Tienes que saber que vales muchísimo más. Lo vales. Tú le permites tener este poder sobre ti. Necesitas dejarlo ir. Si él no puede ver la fantástica persona que eres y cogerte en brazos y nunca dejarte ir, entonces él no lo vale. Mereces lo mejor, Bella."

"Duele tanto. No se como voy a hacer esto. Se siente como si no pudiera respirar, como si me estuviera sofocando, Jake. Todo duele, y siento como si parte de mi hubiera sido rasgada a la mitad. ¿Parará eso alguna vez? ¿Volveré a estar completa de nuevo?"

"Si, sólo tu puedes volver a juntarte. Tienes que quererlo, tienes que tener el control de tu vida. Toda tu vida has estado ahí para él, ¿y es así como él te paga?" Jake sacudió su cabeza firmemente. "Toma el control de ti. Bella. Cree que mereces más, porque a la larga eso es lo que va a hacerte una persona más fuerte."

"¿Y si no puedo?" No sentía que fuera posible que esta clase de dolor alguna vez disminuyera.

"Eres más fuerte de lo que piensas, Bells. Tomará tiempo, pero sucederá. Lo prometo." Dijo poniendo un beso en la cima de mi cabeza.

No podía creer la increíble persona que él era. Después que le conté todo, esperaba que estuviera más enojado. En cambio, se sentó ahí, consolándome y para nada preocupado consigo mismo. Él realmente era una persona increíble.

Después de pasar más tiempo con Jake, me fui para regresar a donde Alice. Jake estaba en lo cierto. Tomaría un tiempo, pero tenía que superar esto. Con suerte sería más fácil ahora que no estaba alrededor de Edward cada día. Tal vez un receso en nuestra amistad es lo que necesitábamos para ayudarme a seguir adelante.

EPOV

Fue inútil tratar de conseguir algo más que un sueño inquieto. Me giré y me revolqué todo el día y la noche, pensando en nada más que los eventos que se habían desarrollado. Finalmente me rendí y me obligué a sentarme, pero no sin antes golpear la cama unas pocas veces como si fuera su culpa que no pudiera dormir.

Mi cara me estaba matando. Levanté mi mano para tocar mi sensible nariz, pero eso fue un error. Un dolor pulsante a disparó por mis mejillas y ojos. No podía creer que Alice me golpeara. De todos mis amigos esperé que fuera Emmett, no la diminuta Alice.

Me levanté y miré en la cocina buscando alguna aspirina o algo para ayudar con el dolor pulsante. Eso solamente ayudaría al dolor en mi cara y no el dolor irradiando desde mi pecho.

Eché un vistazo alrededor de la casa desde la cocina y fue extraño. Esperé que en cualquier minuto Bella doblara la esquina e hiciera algún comentario listillo sobre mi cara.

Pero ella no haría eso porque no estaba aquí.

Una vez puse las pastas dentro de mi boca y tomé un sorbo de agua para bajarlas, caminé lentamente hacia la parte de la casa que ya no contenía a mi mejor amiga.

La puerta de su habitación había sido abierta por mí desde que fui la última persona allí. Me paré en el marco tomando lista del cuarto. El vestido azul de Bella de la noche pasada aún estaba tendido en una pila al lado de la cama. Sus sábanas eran un desorden por el acto que nos dejó en la posición en la que ahora estamos.

Tomé otro paso dentro del cuarto y fui abordado por su esencia. Estaba en todos lados. Su esencia floral estaba mezclada con las frambuesas de su shampoo favorito.

Mi mano vino hasta mi pecho, agarrándolo con fuerza cuando el recuerdo de ella lo hacía tensarse incómodamente.

¿Cómo iba a hacer esto? ¿Cómo iba a vivir aquí sin ella?

Mirando alrededor del cuarto, mis ojos vinieron a descansar sobre una foto al lado de su cama sobre la mesita de noche.

Me acerqué y la levanté.

Era una foto de Bella y yo cuando teníamos como seis años, sentados sobre el columpio de llanta que mi padre había armado para nosotros en el patio. Nos estábamos abrazando, las mejillas presionadas juntas y los brazos envuelto alrededor del otro con fuerza. Teníamos grandes sonrisas desmuheletadas en nuestras caras.

Incluso con dientes faltantes, Bella aún era una de las chicas más hermosas que jamás había conocido.

Me senté sobre el borde de su cama y contemplé la foto, pensando en tiempos más felices. Dejé que mis dedos trazaran la imagen de Bella.

Fui sacado de mis pensamientos por el teléfono sonando. Fue tan fuerte en el silencio de la casa vacía, que hizo que soltara la foto. La recogí rápidamente y la puse de nuevo en su lugar antes de correr hacia la sala.

Prácticamente arranqué el teléfono del cargador y golpeé el botón de contestar.

"¿Bella?" pregunté con emoción.

"No Edward, es Ángela."

"oh, hola Ángela," la decepción sonó clara en mi voz.

"Bueno, un gusto en hablarte también, Edward." Se burló.

"Lo siento, Ang," respondí tímidamente. "¿Qué pasa?"

"Bueno, tu sesión en Irlanda ha sido retrasada unas semanas. Acabo de recibir una llamada del director. Le enviaré por fax la información a Bella de manera que pueda trabajar en cualquier acomodación que necesite ser arreglada. También le enviaré toda la nueva información una vez llegue aquí…" se fue por las ramas en su lista de cosas que iba a tener haciendo a Bella, pero Bella se había ido.

"Umm… Ang. Bella ya no trabaja más para mí," dije sombrío.

"¿Qué?" preguntó Ángela incrédulamente.

"Algunas cosas pasaron, y ella renunció."

"Oh, Edward, lo siento. Necesitaremos conseguirte una nueva asistente entonces,"

"Ángela, ¿puede esperar eso? No estoy en el mejor de los humores ahora,"

"Seguro, Edward. Llámame y avísame que pasa en algún momento esta semana."

"Si, seguro." Yo no quería a nadie más.

Colgué entonces, jugueteando con el teléfono en mis manos, preguntándome si Bella al menos me hablaría por teléfono. Me senté ahí por unos minutos tratando de reunir el valor para tratar.

Justo cuando oprimí el botón de encendido y marqué los primeros tres números, mi timbre sonó.

No estaba esperando a nadie, así que elevando mis esperanzas de nuevo, corrí hacia la puerta y la abrí para ser saludado por Tanya.

"Hola Bebe, ¿te sientes mejor hoy?" preguntó mientras se empinaba en sus pies para darme un beso en la mejilla, pero se detuvo. "Edward, tu cara… ¿Qué diablos pasó?"

"No," dije de plano. "Y no es nada. Nada que no mereciera de todas maneras."

"¿Ella te golpeó? ¿en tu cara? Que amiga," se burló mientras tomaba cuentas del daño.

"De hecho, ella no me golpeó. Alice lo hizo."

Ella se veía como si estuviera tratando de contener una risa ante la imagen de la pequeña Alice golpeándome. Bien.

"Lo siento, cariño. Se lo que es estar en una pelea con un amigo. Pero se solucionará," dijo sonriendo.

"No es tan simple, Tanya," Irritación estaba comenzando a meterse en mi tono. ¿Podría simplemente irse?

Tanya me empujó para pasar y entró, dirigiéndose hacia la sala y arrastrando mi mano con ella. Fue al sofá y se sentó, dándole palmaditas al cojín a su lado diciendo, "siéntate."

"Ahora, Edward. Has sido amigo de Bella desde, qué, ¿nacimiento?"

Simplemente asentí.

"Bien, ¿por qué algo como esto separaría una amistad tan vieja? Seguro, tal vez ella esté avergonzada de que durmieron juntos, pero lo superará y regresará. No es la gran cosa. Lo está sacando de proporciones," dijo tomando mi mano en la suya.

"No sabes de lo que estás hablando, Tanya," dije con rudeza.

"Ah, ¿te refieres a su pequeña traga de ti?" Me miró, arqueando una ceja.

"¿Realmente quieres ir allí de nuevo? Ella no está enamorada de mí. Hemos sido amigos tanto como hemos estado vivos, Tanya. Sólo porque no tienes esa clase de relación con alguien no te permite ser una zorra." Rapé mi mano de la suya. No necesitaba que hiciera esto sobre sus líos de celos.

"Como sea, Edward. No quiero pelear. Únicamente pienso que es tonto. Es decir, sólo fue sexo. Ella lo superará y estará bien. Ya verás."

"Sehh," fue todo lo que pude decir. Estaba equivocada. Había más, pero no quise hablar con ella sobre eso.

"¿Qué tal si me dejas darle un vistazo a tu cara y ver si hay algo que pueda hacer para ayudar?" preguntó Tanya mientras pasaba sus dedos por mi cabello.

"Dudo que lo haya, Tanya. Me dieron un puño, va a doler."

"Aww, bebe, lo siento," dijo mientras recostaba su cabeza sobre mi hombro. Trajo su brazo a través de mi pecho y agarró mi cabello en sus dedos. Comenzó a besar mi cuello.

"Tanya, no puedo… vale, no ahora," dije, tratando de alejarla.

No lo estaba captando.

"Edward, únicamente quiero hacerte feliz, solo por un minuto. Te ves tan tiste, solo quiero que te sientas mejor." Miró hacia arriba a mí con tristeza en sus ojos. Tal vez ella si entendió.

"Lo siento, no quise ser grosero. Sólo estoy… lo siento." Estaba lastimando a todos alrededor de mí. Tanya estaba tratando de ser amable conmigo, más amable de lo que debería viendo que dormí con alguien más, y yo estaba siendo una hueva de nuevo.

"Está bien, es que odio verte tan enojado,"

"Gracias por ser tan dulce."

"No hay problema." Ella se inclinó y gentilmente presionó sus labios contra los míos. Comenzó a profundizar el beso, y mi mente de repente cambió a besar a Bella, como sus suaves y carnosos labios se movían con los míos, como sabía ácido por los limones esa noche pero también dulce. ¿Para qué diablos estaba pensando eso? Esta era Tanya, no Bella. Tenía que parar esto. No podía estar besándola ahora.

Antes que tuviera oportunidad de alejarme, escuché la puerta de enfrente abrirse y golpear la pared con un portazo. Giré rápidamente mi cabeza hacia la puerta pensando, "Oh Dios, no de nuevo," pero estuve feliz al ver que no era Bella.

Ahí en mi entrada estaban Jasper y Emmett, ambos con caras de disgusto. Emmett se veía como si estuviera a punto de saltar sobre mí y terminar el trabajo que Alice había comenzado.

Después de un minuto de estar parados ahí, ambos sacudieron su cabeza y Emmett dio un suspiro enojado antes que se dirigieran al cuarto de Bella.

Me puse de pie rápidamente para ver que estaba pasando.

"Tanya, ¿puedes darnos un poco de privacidad? Te llamaré luego." Necesitaba hablarles a los chicos y no quería a Tanya aquí.

"Seguro. Te veré luego." Me dio un beso en mi mejilla y se fue.

La vi irse y me quedé parado ahí pensando en una forma de abordar a mis obviamente enojados amigos.

Caminé lentamente de regreso al cuarto de Bella. Podía escuchar a Emmett y a Jasper susurrándose el uno al otro.

"No creo que esta situación haya podido volverse peor," murmuró Jasper, sacudiendo su cabeza. "No puedo creer que él hiciera esto."

"Bueno, mejor que esté feliz que no fue Bella en la puerta. ¿Cuánto más puede posiblemente tomar ella?" Preguntó Emmett en voz baja, obviamente enojado.

"Bueno, no podemos decirle a las chicas que ella estaba con él de nuevo,"

"Diablos no, tú sabes lo que me tomó el mantener a Rose en Casa. Mierda, pensé que iba a tener que encerrar todos los cuchillos en la casa. Casi me daba miedo ir a dormir, como si ella se fuera a escabullir y venir tras él en la noche."

Genial, ahora tenía a Rose tras de mí.

Entré al cuarto para encontrarlos a ambos sacando mochilas del closet de Bella. Entonces me golpeó. Estaba siendo seria sobre mudarse, y mis amigos estaban aquí por ella porque no era capaz de estar cerca de mí.

"¿Qué están haciendo?" Yo ya sabía la respuesta.

Ambos se giraron y me miraron

"¿Qué crees que estamos haciendo? Estamos aquí para reunir las cosas de Bella por ella," espetó Emmett después de doblar su lengua.

"¿De verdad se está mudando?" Por supuesto que lo estaba.

"No hombre, ella quiere ver al chico al que le dio su virginidad comerse a otra chica que trata constantemente a Bella como basura. Seh, definitivamente eso es lo que quiere." Dijo Emmett mientras se volvía colorado.

"Emmett, no es así... nunca quise herirla, nunca la hubiese herido... Tanya vino y ella-" Emmett me interrumpió.

"Sabes qué, no me importa lo que tú y Tanya hacen. No me hables mientras estoy aquí." Se giró y comenzó a sacar cosas de los cajones de Bella.

"Vaya, ¿así que cometí un error y todo el mundo me va a dar la espalda?"

Me estaba enfadando. Y lastimando.

"Edward, tu te provocaste esto," dijo Jasper cuna una sonrisa exasperada.

"Yo no fui el único. Se necesitan dos para bailar tango." Respuesta equivocada.

Emmet dejó lo que estaba haciendo y pisoteó hacia mí. Jasper lo atrapó a tiempo antes que su puño hiciera contacto con mi ya rota nariz.

"Sabes, Edward, eres afortunado de que no patee tu culo. No que cueste mucho viendo como nuestra amiga de 1.50 ya lo hizo. Buena cara de paso." Sonrió con satisfacción.

"Jódete, Emmett. No voy a pelear contigo. Todo lo que quiero es arreglar las cosas entre Bella y yo y todos ustedes no están ayudando." ¿Por qué no podían ver que lo lamentaba?

"No tu," dijo Jasper. "Nuestra preocupación está en ayudar a Bella con lo que sea que ella decida hacer. Ha decidido mudarse y le duele demasiado el venir aquí, de modo que lo estamos haciendo por ella."

Ella ni siquiera podía soportar estar en la misma habitación conmigo.

"¿Sabes lo que ella está haciendo justo ahora?" Preguntó Jasper.

"¿Qué?"

"Ella esta donde Jake, contándole lo que paso. Se siente horrible por el chico, porque después de saber que él gusta de ella y salir en algunas citas, ella duerme contigo. Ella está esperando poder convencerlo de perdonarla por ti."

"Él la perdonará. Fue mi culpa. Ella nunca hubiera hecho esto si no fuera por mi haciéndola beber. Ella nunca hubiera pensado en hacer esto."

Emmett soltó lo que sonó como un suspiro de frustración.

"Realmente eres un jodido cretino, hombre, en serio." Dijo Emmett mientras me empujaba al pasar para terminar de empacar algunas de las ropas de Bella.

"Edward, abre tus ojos. Antes que sea demasiado tarde." Dijo Jasper y continuó empacando las cosas de Bella.

Miré como ellos traían cajas y se llevaban cada última pieza de Bella que yo tenía.

En uno de sus viajes al camión que habían traído, corrí dentro del cuarto de Bella y tomé la fotografía de su mesita de noche. Ni sabía cuando o si ella volvería a hablarme de nuevo. Pero quise algo de ella, algo de nosotros.

Los chicos habían terminado de cargar todas las cosas de Bella en el camión y dieron un último vistazo alrededor para ver si necesitaban algo más. Una vez satisfechos con que no, hicieron su camino hacia fuera. Emmett no me dijo nada más y dio un brinco dentro del camión. Jasper, sin embargo, habló con franqueza.

"¿Sabes qué, Edward? Te he visto hacer algunas cosas bastante estúpidas en lo que se refiere a Bella desde que nos hicimos amigos, pero esta es la mayor de todas. Deseo que abras tus ojos. La verdad te ha estado mirando fijamente a la cara por tanto tiempo, y creo que no la notas porque nunca hubo la oportunidad de que se fuera. Pero si no lo comprendes, si no lo arreglas rápido, te vas a odiar a ti mismo por muchísimo tiempo." Con eso, se giró y se fue.

Me quedé mirando el camión retirarse mudo de asombro. ¿Qué?

Me sentí ahí, pensando en formas de llegar a Bella, para disculparme o hacer que al menos me hablara.

Era importante.

De repente, el timbre sonó y me paré de un salto y en segundos estaba en la puerta. La abrí de un tirón para encontrar a alguien que yo sabía vería en algún momento después de que la palabra sobre esto se regara.

"¿Qué quieres?" respondí cortante.

"Necesitamos tener una pequeña charla sobre Bella."