Disclaimer: Harry Potter pertenece a J.K Rowling, solo unos pocos personajes y la historia me pertenecen.
Espero que esten disfrutando la nueva versión, no olviden comentar, siempre respondo.
D. Jackson: que bueno que te guste mucho más este, ahora que he mejorado como escritora decidí darle un nuevo enfoque, espero que lo sigas disfrutando como antes.
Guest: porque antes estaba escrito de otra manera, recién lo estoy arreglando, quite las anteriores para que no se confundan.
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Un nuevo hogar
Decir que los profesores están sorprendidos es poco, los dos han estado más tiempo en Hogwarts que esos dos, no le es demasiado difícil adivinar que la N'Duka es Midna Boreal, ya que es la única junto a Damon que estaba desaparecida. Blaise les había comentado que no estaban con ellos cuando fueron a ver la nueva sala común de Ravenclaw, tampoco han visto a Quirrel entre los adultos desde la noche pasada.
Los dos adultos deciden seguir al extraño grupo hasta la sala común de los Hufflepuff, manteniendo cierta distancia para hablar entre ellos.
-¿Tienes alguna idea de lo que ocurre, Austrvegr?- pregunta Severus en voz baja.
-Por lo que entendí, Hogwarts esta reconstruyendo las cuatro casas con la ayuda de Midna y Damon, toma en cuenta que el castillo lleva años sin intervenir en los cambios que el director ha hecho. No me sorprendería que este furiosa.
-¿Pero por qué hasta ahora despierta y no cuando llegamos nosotros o milady?
-Quizás porque no sabíamos comunicarnos con ella, sabemos hablar nuestras propias lenguas ancestrales y entendernos con otros clanes, pero no siempre es el mismo método. Para un ser tan antiguo como tu, Severus, deberías saberlo.
-¡No lo digas tan alto!- gruñe el moreno.
-¿Quién va a oír? Nos hemos detenido a medio camino de la sala común y ya el grupo esta lo suficientemente lejos, mínimo lo sabrá el castillo.
Severus sisea entre dientes mostrando unos largos colmillos como amenaza. Remus contesta con media transformación de su cara en lobo. Ambos se desafían con la mirada sin si quiera parpadear. Totalmente absortos de que alguien en la curva de la escalera los observa. Sólo fueron unos segundos antes de que ambos rompan el contacto visual y continúen descendiendo por la escalera; un hombre con una túnica violeta oscuro los sigue.
Las panteras pasan por al lado del cuadro de un bodegón, donde se escuchan pasos y golpeteos metálicos seguido de un olor delicioso, encuentran una gran pila de barriles en un hueco oscuro del lado derecho del corredor. Damon, que había conseguido cierto control de nuevo, mira la pila meneando ligeramente la cola hasta que ve uno en particular con una aura amarillenta.
Helga posa su mano fantasmal encima. La puerta cambia de color a un intenso color ocre antes de que esta se abra hacia adentro, parece que la entrada aún reconoce la presencia de su fundadora.
Damon y Midna entran primero, encontrando la misma área blanca que hay en las demás. Él camino hacia el interior primero, mientras poco a poco el suelo se llena de una textura similar a la tierra, junto a su fresco aroma a los lados del sendero/túnel empiezan a nacer pasto, se sienta en el suelo unos pocos metros después y posa con fuerza una pata en el resto de la blancura. Un as de luz amarilla los ciega antes de aparecer una nueva habitación.
La sala se abre de manera circular frente a él, su suelo sigue teniendo la apariencia de tierra con varias plantas frescas saliendo de ella, parece más una casa enterrada bajo la tierra porque es iluminada por unas raíces cristalinas en el techo. Una columna enorme en la mitad hace de librero público, cubierto más por objetos de trabajo como tijeras o pequeños tubos de ensayo, a ambos lados tiene una mesa de trabajo que lo hace parecer un pequeño laboratorio de química: varios tubos y probetas de vidrio guindan en anillos de acero, un pedestal miniatura sirve para apoyar el libro abierto de plantas y hongos de todo el mundo. Diferentes mesas se reparten alrededor de la sala, cada uno con un caldero y un pequeño juego de química (Helga Hufflepuff había sido conocida por sus maestrías en el campo de las pociones y las curaciones, tenía que hacerlo porque ella descendía de un clan de Manticoras, y si aun quedaban herederos necesitaban el conocimiento básico de la creación de antídotos), las sillas se forman como unas extrañas y retorcidas raíces, que a lo lejos pueden verse horribles, pero uno al acercarse puede notar los pequeños detalles de insectos y ratones; debajo de las mesas hay una pequeña caja de madera donde se guardan diferentes ingredientes tanto para pociones como la química. A un lado se levanta una chimenea de ladrillo, cuyo agujero es redondo y un fuego crepitaba placidamente, lo rodean varios divanes de color amarillo o un tono pantanoso con cojines negros; sobre la chimenea hay un cuadro con una bizarra criatura pintada: parece un enorme tigre amarillo con rayas negras, con una expresión de orgullo mientras observa a los que entran a su cubil, dos alas de murciélago del mismo tamaño que su cuerpo se mantienen reposadas sobre el lomo; por último una cola negra de escorpión le rodea, posando la punta envenenada sobre sus patas. El paisaje se ve en una especie de planicie oscura y húmeda, a lo lejos se ve un grupo de otros como la criatura divirtiéndose.
-Bueno, debo decir que esto se ve interesante- dice Remus entrando en la nueva sala seguido de Severus, Midna se sienta junto a Damon-. Había olvidado que uno de los fuertes de los Hufflepuff deben ser las pociones, esto parece muy bien abastecido.
El licántropo abre una nueva puerta circular de madera, que recién aparece, siente el aire fresco del exterior cuando entra en un invernadero, lleno con la mayor variedad de plantas que jamás ha visto, de todas clases y colores. Camino un poco cambiando de sección, divididas por paredes de cristal, percatándose que cada sección tiene un clima distinto para sustentar a las plantas que ahí viven. El invernadero es un cajón de madera oscura, iluminada permanentemente por una esfera en cada sección, contenían una bola de fuego perpetuo que simula muy bien la energía del sol.
Severus parece más interesado en leer los tomos en la biblioteca, varios son de pociones que nunca oído o visto, quizás si algunos Hufflepuff muestran un interés más profundo por las pociones, sus clases podrían ser avanzadas, tendría que estar observante. Miro a Helga y después de preguntarle si podía llevarse algunos, aparece una pila de libros en una mesa, muchos de ellos diarios de Helga sobre pociones y química básica. No tarda nada en encogerlos y guardarlos en su túnica, no lo expresa pero sus ojos muestran un brillo de completa euforia.
Remus sale del invernadero para explorar uno de los pasillos nuevos, sin darse cuenta que es Midna quien los esta diseñando, al entrar por el pasillo descubre varias puertas redondas en cada lado, cada anilla esta sujeta por una cabeza de manticora, mientras una ala señala el número del año. Abre una de las puertas, encuentra una hermosa habitación cuyas paredes están pintadas de planicies amarillas y verdes, ocupadas por diferentes animales incluidas: manticoras, unicornios, centauros, salamandras de fuego, entre otras. El cuarto se divide en dos por una gran pared llena de tierra, donde vivía un hormiguero gigantesco lleno de hormigas trabajando incansablemente, el techo tiene el mismo aspecto pero esta es una colonia de termitas; una serie de seis camas o más en forma redondeada se hunden en el suelo cómodamente, cubiertas con cobijas amarillas con los bordes negros, en un lado tiene un pequeño compartimiento vacío perfecto para poner el baúl y del otro lado un escritorio bajo con varios utensilios de escrituras, algunos objetos y libros sobre química. Del otro lado de la pared/hormiguero esta el baño, las duchas con tinas están adheridas en las paredes con forma de huevo y la tubería se alza en forma de cola de escorpión, tienen cerca cada uno un lavamanos con su espejo.
Damon sigue observando a los adultos, que no dejan de explorar la nueva sala común, con cierta irritación. Aunque el ayuda a crear todos esos hogares para los diferentes alumnos, nunca los vería como su verdadero hogar, los ve demasiado antinatural y no tienen el aire misterioso al que esta acostumbrado, es un lugar demasiado expuesto. Suspira, abandona la entrada de la casa de Hufflepuff hacia al pasillo nuevamente, frunce el seño al notar la inmensa oscuridad que baña el pasaje; antes no tenía ese aspecto. Aún así sus ojos de N'Duka le permiten ver en la oscuridad, percibe una saturación de magia oscura bastante débil, como si lo que lo produce se aferrara a algo o alguien; extrañamente lo siente familiar, aunque no puede ubicar de donde recuerda esa sensación. Deja el agujero de un salto a las escaleras, avanza con cautela por la oscuridad, la presencia parece alejarse rápido escaleras arriba; pero para mala suerte del otro, él puede serlo más.
Mueve la cola como un látigo antes de correr por los escalones, no tarda de ver el rastro de la túnica púrpura ondeando mientras el otro corre. Solo tiene segundos para reaccionar cuando una varita es apuntada en su dirección y la punta comienza a brillar, salta automáticamente hacia la pared, usando la piedra para impulsarse hacia la pared, repite lo mismo dos veces antes de sujetarse a una barra del cual cuelga un tapete. Manteniendo el equilibrio sobre el delgado tubo, gruñe furioso hacia la escaleras pero la presencia ha desaparecido.
-Eso fue extraño-, sisea Nehebka asomando la cabeza entre el pelaje del cuello, mientras Malystrix se posa en la cabeza del jaguar, quien se mantuvo lejos de la vista de los demás humanos-. ¿quién era ese?
-No lo sé, pero su aura oscura me parece familiar-, sisea Damon y salta de nuevo hacia la escalera. Observando con cautela un poco el pasillo, que poco a poco recupera su luminosidad por las antorchas-. Mejor estar alerta por si lo volvemos a sentir.
-Nos ha estado siguiendo desde que arreglaste la sala común de Gryffindor, no me agrada nada.
-Lo mismo hicieron Remus y el profesor Snape.
-Ellos deben protegerte del director, este no tiene esas intenciones, quizas debas decirles a esos dos.
-No, yo puedo manejar bien esta situación, sino aprendo a controlar los peligros a los que me enfrento; nunca podré mantener mi propio territorio y vencer a los Bijus, vencer algún día a mi propio maestro.
Los ojos del felino brillan con un intenso tono escarlata en la oscuridad, antes de regresar al tono bicolor habitual.
-Eso es bastante ambicioso para un cambia pieles tan joven-, habla Midna llegando hasta él y después sentándose, continua con la forma N'Duka.
-¿Desde cuando escuchas?- gruño.
-Desde que saliste de la entrada, no dije nada porque no lo creí necesario entrometerme-, ella mira hacia las escalones, latigando la cola un poco enojada-. Lo que perseguías no era natural, sea lo que sea tienes que tener cuidado si lo enfrentas, tiene una poderosa concentración de magia oscura, más que la de mi padre.
-No pienso enfrentarme a esa cosa, sólo tenía curiosidad.
Damon se levanta y comienza de nuevo a su marcha hacia los pisos superiores, sólo queda una sala común por arreglar, entonces así puede centrarse en sus propios asuntos. No tardan mucho en llegar al vestíbulo principal y se dirigen corriendo por las escaleras vivientes en dirección a las mazmorras. Casi al fondo encuentran el retrato aún intacto de la serpiente, ahora con las brillantes escamas plateadas, aunque ahora le acompaña una gran pantera negra sobre la rama superior.
El espeso pelaje y la mirada inteligente del gato le recuerda mucho a su propia forma N'Duka.
-¿Palabra?- sisea evitando mostrar interés por los animales que frente a él tiene, pero ya tendría otro tiempo para preguntarle, ya ha tenido suficiente con el despertar del castillo.
-Luparia-, ronronean los dos.
El retrato abre a un espacio completamente blanco, solo hay dos puertas extrañas separadas por una chimenea enorme de piedra negra; frente a esta se encuentra una butaca de respaldar alto bastante simple con varios sillones y sofás a su alrededor. Damon queda un poco confundido al ver la escena, ¿por qué es lo único que se mantiene intacto después del despertar? Él empuja la puerta de la izquierda con sus patas delanteras y examina su interior con curiosidad.
Lo primero que le golpea es una humedad fría en su rostro, más que un cuarto adentro parece una jungla. En medio crece un árbol gigantesco con un tronco bastante ancho, sus ramas se levantan hacia un techo alto y casi infinito, el cual simula el cielo exterior, parece unas patas de araña cubriendo todo. Damon trepa por el tronco hasta donde inician las ramas, justo en el medio tiene hundido en la madera un colchón circular de tamaño King, cubierta por unas cobijas verde esmeralda con los bordes plateados y una serie de cojines sobre las almohadas; junto al camastro esta su baúl y la jaula de Nixa colgando de unas pequeñas ramas. Damon desciende al suelo y continua examinando el cuarto.
La mayoría de las paredes están cubiertas de estanterías de libros, paisajes de una selva indomable por donde se escuchan diferentes ruidos de animales, una mesa de trabajo con diferentes instrumentos tanto de pociones como de química están entre las bibliotecas, tambien hay un segundo escritorio cerca de una chimenea con varios sillones donde descansa Fenrir en la alfombra. El N'Daku vuelve a ser humano y examina los estantes que vienen llenos, varios tipos de libros cubren los estantes, algunos títulos no los puede leer y otros parecen de temas más complicados; pero el brillo en los ojos de Damon dicen otra cosa, aquello no impedirá leerlos. Vuelve a dejarlos en el librero y continua explorando, examina el escritorio donde estaban todos sus utensilios de escritura con sus pergaminos y tinteros; camino hasta la primera puerta que encuentra, al abrirla encuentra el baño: esta hecha como una caverna oscura, la bañera es más una enorme piscina de roca donde sale constantemente agua caliente por la boca de una estatua de dragón, en ningún momento escapa el liquido por sus bordes; hay un estante con diferentes frascos de cristal, toallas y toallas de mano, tambien de una percha cuelga una bata. Una ducha con las puertas de cristal esta cerca del lavamanos con un gran espejo.
Damon arquea una ceja mientras camina por el interior curioseando, encuentra una puerta casi al final pero por más que lo intenta no puede abrirla. Abandona el baño y abre la segunda puerta junto a esta, descubriendo un armario ya relleno con sus túnicas, uniformes, zapatos y otras cosas. Vuelve a cerrarla, camina un poco hasta la última puerta y la abre. Desciende por unas escaleras apenas iluminadas por unas piedras parecidas a las estrellas, cuando llega al final llega a una especie de campo de entrenamiento, más o menos vacía a excepción de unos maniquís de diferentes formas, tanto de animales como humanos. Sonríe, le vendrá bien para practicar en secreto para enfrentar a Neko algún día, mira las paredes de cristal donde daba directamente al fondo del lago; puede ver en la lejanía una extraña ciudad en ruinas sumergida, bosques de algas y laberintos de piedra recorren gran parte del suelo, lentamente elevándose hacia la casi invisible superficie.
Damon esta tan concentrado en la ciudad lejana, tratando de descubrir como es que pega un enorme brinco cuando aparece frente a él un gigantesco tentáculo. Un kraken lentamente aparece ante él, una de las criaturas más grandes que ha visto en toda su vida, la cabeza es de un pulpo aparte de la zona posterior que esta llena de espinas y se parece más a la de un calamar, ocho largos tentáculos cubren la cúpula de cristal que forma el lugar de entrenamiento. Un intenso pulso mágico atraviesa los espejos y golpea cada célula de su cuerpo, siente un gruñido formarse en su garganta; pero se detiene, la intención del kraken no es de amenaza ni de sometimiento, es más como un saludo o juego. Empieza a reírse por el cosquilleo que el aura le produce.
-Tranquilo, no puedo ir a jugar contigo, no respiro bajo el agua-, riendo.
-Es algo molesto-, sisea Nehebka un poco molesta, saca la cabeza fuera del saco y observa el nuevo lugar-, ¿en este sitio viviremos?
-Esto es para entrenar-, se despide del kraken y vuelve a subir a su cuarto.
Deja a Nehebka bajar al suelo para empezar a sacar las cosas del baúl. Dust mira todo sobre el las lianas luminosas del árbol, Nixa dormitaba dentro un hueco del árbol y Malystrix vuela alrededor de los sillones antes de posarse sobre la madera que tiene encima la chimenea; sobre ella esta guindado un cuadro de un N'Duka adulto echado en un enorme árbol, esta en medio de una selva húmeda e imponente.
Damon abre todos sus compartimientos con clave y empieza a acomodar los libros en los estantes, siendo los más oscuros en la parte alta del árbol donde solo él tiene acceso, estos incluyen el que le dio su madre, Neko y el de las artes de la mente; los ingredientes de pociones en una de las dos alacenas que estaban junto a la mesa de trabajo, esta tiene alguna especie de hechizo de conservación, mientras que la otra mantiene un ambiente helado constantemente, algo parecido a un refrigerador. ¿Qué cosas guardaban los magos y brujas en un lugar como ese? pensó al mismo tiempo que cierra las puertas.
Empezaba a organizar las cosas de pociones en la mesa de trabajo cuando Salazar entró por una de las paredes.
-Veo que ya empezaste a instalarte-, sisea el fantasma recorriendo el cuarto bastante fascinado-, se parece mucho a mi antigua habitación, excepto por el árbol, mi cama estaba en el suelo. Parece que Hogwarts decidió traer mis viejos libros de mi estudio.
-Soy un N'Duka, no una serpiente, prefiero más los árboles-, encoge los hombros siguiendo con su tarea.
-¿Piensas quedarte el resto del día aquí?
-Pues es mi cuarto, tengo mucho que ordenar y leer.
-Aún te falta el resto de la sala común y los otros cuartos de Slytherin.
-Que se jodan, se lo tienen merecido. No es mi culpa que no respeten los clanes ancestrales.
-¿Dirás lo mismo de tus amigos?
Damon se quedo en silencio, había sido atrapado en su propia red, si fuera por él dejaría a toda la sala común vacía excepto por él y sus amigos. Chasquea la lengua y se truena los dedos antes de dirigirse hacia la puerta de su cuarto, la abre dando una patada sobre la madera. Salio a la estancia blanca, donde Remus y Snape están ahí con el Barón sanguinario y Midna, quienes se le quedan mirando con curiosidad ante la entrada violenta. Voltea a mirar la puerta, cerrándola con suavidad mientras inyecta su magia a través de ella, lentamente la madera distorsiona cambiando por una pared completa de piedra negra: encima de ella va grabándose en relieve una serpiente enorme, parecida a un basilisco pero esta tiene una melena de plumas hasta la mitad del cuerpo; bien visto desde cerca se nota que esta basada en Nehebka en una forma más adulta con un ojo azul y otro violeta.
-Protege mi cubil, gran serpiente-, sisea al grabado y la serpiente asiente quedando tranquila, mientras en su cuerpo se forma Damon Riddle en letras cursivas.
Suspira y extiende las manos, lentamente empuja la pared formando un túnel con escaleras mientras esta se eleva poco a poco formando una escalera recta, nunca se ramifica en otras como la sala anterior; solo en la parte de la puerta se abre un área circular, uniéndose a la parte donde estaba la segunda puerta, que ahora esta ocupada por un grabado de un gran zorro sentado sobre una roca.
Termina de llegar a la zona blanca, se transforma en N'Duka ignorando a los adultos, Midna no tarda en imitarlo y los dos golpean el suelo con sus patas. Una luz verde estalla en la estancia y deja ciegos por unos instantes a los habitantes de la estancia.
Cuando la luz desaparece, ante ellos se abre la sala común. Una larga estancia rectangular de piedra negra, el ambiente húmedo y frío recorre cada parte del lugar acumulándose más las esquinas y en el techo donde gigantescas ramas de un gigantesco árbol salen de la única chimenea que existe, sujetando sus troncos como garras al techo y dando una vía de acceso a Damon para escapar de cualquier situación o de observar en secreto. Las paredes de la sala común esta cubierto de varios grabados de serpientes diferentes y gente cubiertas de ropa que les cubre todo el cuerpo, pareciendo incluso alguna clase de espías o ninjas. Salazar siempre lo habían conocido por ser una persona que puede aparecer de la nada, siempre trabajando en las sombras y descubriendo los secretos de los demás para su propio beneficio. Varias mesas de cristal están rodeadas con sillas de diferentes tamaños, sobre el cristal se alza un mapa tridimensional del castillo por su parte interna, al menos los caminos más conocidos y la ubicación de las salas comunes de las demás casas; todo estaba hecho para hacer estrategias sigilosas; pero lo más probable es que la mayoría de los alumnos de Slytherin no entendiera el significado. Algunos estantes cubren las paredes, tienen diferentes libros sobre hechizos defensa ofensiva o de sigilo, tambien algunos juegos que requieren estas mismas habilidades. Todo esta parcialmente iluminado por unas arañas metálicas colgando de las ramas, formando una tétrica sombra sobre el suelo.
En diferentes partes de la sala hay siete puertas metálicas con un número en ellas- desde el 1 al siete-, se forma un largo pasillo detrás de ellas con varias puertas a los lados, cada una con su nombre grabado. Los demás cuartos son oscuros y húmedos, las camas están hechas con un marco oscuro similar a la piedra, las ventanas daban al lago por las cuales no pasa ni un centímetro de luz; una mesa de trabajo ocupa la mitad del cuarto con un juego de química y de pociones; en las paredes hay varios estantes con unos pocos libros, pero la mayoría están vacías.
Ni Damon ni Midna sabe que tanto han cambiado los estándares de Slytherin, no tienen mucha esperanza de que sean como en los viejos tiempos, quizás con el tiempo puedan dar mejores detalles al lugar, de momento se basan en las características de las serpientes y las selvas húmedas.
Damon observa a los dos adultos fascinados por la nueva Sala común. Salazar mira con nostalgia la estancia, incluso con una media sonrisa el gran cuadro de un basilisco plateado sobre la chimenea, la forma animal de Salazar Slytherin.
-Gracias, joven Riddle-, sisea con los ojos cerrados-, se que serás capaz de regresar la antigua gloria de mi casa y algún día ocupar esa silla-, mira el grupo de sillones que cierran un circulo alrededor de una butaca similar a un trono.
-Salazar, ¿por qué ese lugar nadie lo ocupa?- pregunta algo inseguro e intrigado.
-Porque ahí solo se sienta el dueño de Slytherin, el que controla todo y manda sobre sus demás espías, el asesino más fuerte de la casa: el emperador de Slytherin.
-¿Alguna vez alguien la ocupo?- pregunta Midna.
-Si, Tom Marvolo Riddle fue el último emperador de Slytherin, aunque no fue como debía ser en la antigüedad.
-o-
Damon y Midna logran reunirse con el demás alumnado en el gran comedor, después que el castillo les permitiera el paso. Aquel lugar es un caos total, todos los jóvenes hablaban sobre lo ocurrido en la sala común de Ravenclaw, los que pertenecen a esa casa estaban más emocionados que todo el resto, hablando sin parar del aspecto de su hogar y de los diferentes libros que hay dentro. Ambos niños intentan pasar desapercibidos por los adultos mientras caminan hacia sus amigos, quienes están en una de las esquinas más alejadas de las puertas.
-¡Señorita Boreal, señor Riddle!
Los dos se congelan ahí en ese momento cuando escuchan la voz furiosa de Albus Dumbledore. Damon siente como los bellos de su cuello se erizan al escuchar los pasos del anciano cada vez más cerca, sujeta con rapidez la túnica de Severus en la parte de atrás, le tiemblan las manos aunque muy leve. No puede creer que le tenga miedo a un simple humano, pero no tiene ni la minima idea de cómo es aquel hombre o lo que es capaz de hacer, es lo que más le aterra.
-¡Jovencitos, ¿tienen alguna idea de lo que nos han hecho pasar buscándolos?!- dice McGonagall con tono severo, acercándose a los dos peligrosamente.
Damon simplemente se esconde detrás de Severus, fingiendo ser un poco tímido ante los profesores, aunque duda que sea efectivo con el director. El anciano lo mira con un bizarro resplandor en los ojos, de un modo tal que lo pone enfermo, simplemente se dispone a desviar la mirada al suelo mientras finge proteger a Midna detrás de él.
-Lo sentimos, señor-, habla la niña evitando la mirada de Dumbledore tambien y jugando con su cabello-, habíamos salido a explorar la escuela, no queríamos causar problemas.
-¡Eso es muy irresponsable, pudieron haber muerto!- grita James aunque su tono no muestra ni el ápice de preocupación.
-No exageres, Potter-, gruñe Severus-, no estaban deambulando por todo el castillo, tuvieron suerte de encontrar la biblioteca y estaban ahí leyendo.
-Es que yo no sabía nada del mundo mágico, señor-, habla por primera vez Damon, tratando de parecer un simple niño inocente y curioso-. Quise aprender un poco más. solamente.
Damon disimuladamente miro a su alrededor. La mayoría de los alumnos los miran con curiosidad o burla, como si fuera un simple niño pequeño, tiene que retener un bufido a medio camino de su garganta, eso puede costarle la mentira. Por un momento siente los pinchazos detrás de su cabeza, busco con la vista hasta encontrar de nuevo al extraño profesor del turbante mirándolo detrás del hombre diminuto; arqueo una ceja al verlo, ese hombre tiene una bizarra aura a su alrededor y un fuerte olor a ajo proviene de su cabeza. ¿Tiene algo en la cabeza acaso o una razón por qué el olor estaba en su cuerpo?
-Es entendible, mi niño- dice Albus con una sonrisa de oreja a oreja, el tono azucarado de la voz le produce un escalofrío a Damon-. Pero la próxima vez esperen a que les demos libertad para volver a sus salas comunes, la dejare pasar por esta vez y les quitare un punto a cada uno.
Todos los alumnos vieron hacia los cuatro enormes relojes de arenas detrás de la mesa de profesores, cada uno tiene a su animal que los representa. En el reloj de Slytherin dos diamantes negros caen al fondo del reloj.
-Presten atención por un momento-, habla Albus a todo el gran comedor-, quiero que todos regresen a sus salas comunes y se queden ahí hasta nuevo aviso, dos maestros los escoltaran hasta estas.- Pronto el comedor se lleno de voces entre angustiadas y excitadas ante la idea de llegar a la sala común nueva o vacía.- Las salas comunes han sido restauradas, no se preocupen. Ahora andando.
Poco a poco los alumnos empiezan a salir, Severus y Quirrel guía a los Slytherin a su nueva sala común. Damon y Midna terminan al final siendo jalados por sus otros tres amigos, mientras empiezan a bombardearlos con preguntas de donde se habían metido, si sabían algo de lo ocurrido en el interior del castillo; pero ambos solo se limitan a evadir las preguntas con excusas.
Al llegar a la sala común, Damon deja el grupo de alumnos admirar su trabajo y sube a su propio cuarto para descansar, esta completamente agotado como para seguir entre los demás. Cuando llego ante la serpiente solo siseo algo en parsel y entro, la pared vuelve a cerrarse detrás de él, camina hasta uno de los sofás dejándose caer sobre el colchón verde. Cierra los ojos con un suspiro, apenas había llegado a Hogwarts y estuvo todo un día de arriba abajo arreglando las salas comunes, ni un momento ha tenido un momento libre o en paz.
-Humanos-, bufa estirándose al mejor estilo de un gato cuando su estomago gruñe. No ha comido desde anoche y ya pasaba de las seis, tampoco tiene muchas ganas de bajar a cenar a comer, no tiene las energías para cazar tampoco.- Genial, lo que me faltaba-, mira hacia el árbol con aire ausente hasta que un recuerdo vuelve a su mente.
Puede acudir a eso, pero no sabe si sirve a tanta distancia o si la fuera escuchar.
-¡Maupsy!- gruño sin esperar mucho, aunque no pierde nada.
Después de unos dos minutos, salta sorprendido cuando un suave pop resuena en su cuarto. Sujetado a la parte alta de una de las butacas de piel, gira hacia el centro del cuarto donde la pequeña elfelina lo ve divertida, le fulmina con la mirada; no puede evitar tener ciertas reacciones de gato, esta en su instinto cuando no esta alerta.
-¿Qué puede hacer Maupsy por el joven amo?- dice la pequeña criatura con una reverencia.
Damon se baja a la silla antes de contestar.
-¿Me traes algo de cenar? No he comido nada desde anoche.
-¿Algo en especial que desee?
-Algo bastante abundante, la carne que este casi cruda al menos.
La criatura desaparece después de un suave pop.
Damon suspira, acomodándose en la silla, mira a uno de las bibliotecas antes de sacar su varita del portador. Gira la muñeca y uno de los libros sale volando del estante hasta caer con un golpe sonoro sobre sus piernas, mira el titulo en cursiva Salazar Slytherin: un hechicero sigiloso. Cruza una de las piernas sobre la otra antes de abrir el libro, tenía para rato antes de que volviera la elfa con su cena, mejor aprovechar el tiempo.
