Habían pasado las horas y la muchacha no había prestado atención a ninguna de las clases que había tenido en ese día, la maestra de las cartas seguía inmersa en sus pensamientos, preguntándose lo mismo a cada instante.
Al comenzar el día, ella estaba esperando que su clase comenzara y sin darse cuenta giró su mirada hacia la puerta en donde reconoció la figura de un muchacho cabizbajo que entraba al aula y se dirigía a un pupitre… y como si sintiera su mirada él clavó su mirada en ella para que segundos después saliera corriendo…
La muchacha se preguntaba si había sido realmente él o si su mente le estaba jugando una mala pasada y solo lo había imaginado, la maestra de las cartas lentamente bajó el rostro, en ese momento lo menos importante era escuchar la clase, a los pocos minutos el profesor dio por terminada la clase y comenzaron los alumnos a retirarse, mientras la muchacha de ojos verdes permanecía aun sentada.
Shaoran... - se dijo en voz baja la antigua card captor, después de haberlo meditado lo suficiente había llegado a la conclusión que lo que había visto era real y no una mala pasada de su imaginación, era un hecho que él había entrado a su salón, pero ¿que hacia él en ese lugar?, había sido una coincidencia o ¿acaso también estudiaría Arqueología?
En ese momento una mano se colocó en el hombro de Sakura sacándola de sus pensamientos… el dueño de la mano la había estado observando desde hace buen rato y le preocupaba el actual estado de la joven.
¿Te encuentras bien? – preguntó el capitán del equipo de fútbol que le sonreía tratando de ocultar su preocupación, él estaba enamorado de ella hace ya mas de 2 años, pero nunca le dio esperanzas y a pesar de eso él no se había dado por vencido.
Ah... Takeda, gracias por preocuparte pero no me pasa nada solo estoy cansada, no pude conciliar bien el sueño – atinó a decir la muchacha de ojos verdes tratando de mostrar una sonrisa a su amigo, obviamente el muchacho no le creyó lo que le dijo, había escuchado un nombre… probablemente el causante de esa tristeza
¿Quién es Shaoran, Sakura...? – preguntó rápidamente el joven Matsuyama arriesgándose a escuchar lo que se imaginaba, si era como el pensaba, cuando tuviera delante suyo a esa persona, lo conocería bien y le enseñaría a no lastimar a alguien como la muchacha que él quería.
¿Por qué lo dices? ¿acaso yo dije algo...? – la muchacha estaba desconcertada, como había sido tan torpe de decir el nombre del muchacho chino, estaba tan deprimida que no estaba consciente de las cosas que hacía o decía.
Por lo que lo llamaste hace poco... - respondió Takeda que trataba de disimular su angustia y su cólera, por lo menos ya sabía el nombre de la persona culpable por lo que ella no le daba una oportunidad.
No es nadie, solo un mal recuerdo – atinó a decir la antigua card captor que trataba de convencerse de que lo que decía era cierto, que era solo un recuerdo…
Últimamente te he visto muy deprimida, y la verdad es que no dejo de preocuparme… - indicó seriamente Takeda que no podía evitar mostrar sus sentimientos abiertamente.
La verdad te lo agradezco…, no deberías... preocuparte… así por mí… - balbuceó la muchacha que se sonrojó levemente, no podía negar que la manera tan dulce con que él la trataba le hacía bien pero ella no quería hacerle daño…
No pienses eso, tú sabes cuanto me importas… jamás lo he negado – repuso el capitán del equipo de fútbol de la universidad que miraba a la muchacha, esperaba que ella comprendiera que pedirle que sea indiferente a lo que le pasaba era imposible.
Yo... la verdad... – dijo entre balbuceos la dueña de la bestia guardiana de ojos dorados que no sabía que decir, ella conocía muy bien los sentimientos de Takeda y lo que menos quería era hacerle daño, él era muy bueno y tierno con ella, la muchacha también lo quería pero no de la forma que él esperaba, la maestra de las cartas solo lo estimaba como un buen amigo, su corazón ya tenía a quien amar…
No me tienes que decir nada Sakura, si gustas te puedo acompañar a tu casa, a lo mejor no quieres estar sola – fue lo primero que se le ocurrió a decir al capitán del equipo de fútbol, no quería comprometerla a que aceptara su petición, a lo mejor quería estar sola y pensar.
Te lo agradezco mucho, tú siempre preocupándome por mí, me gustaría mucho pero… hoy día no puedo… - indicó la estudiante de arqueología que le mostró una sonrisa para tranquilizarlo un poco, el muchacho no le quedó de otra que aceptar a la vez que Sakura se levantaba del pupitre.
Entonces nos vemos mañana Sakura, pero recuerda que para cualquier cosa, yo estaré para lo que necesites – repuso el joven Matsuyama que acompañó a la muchacha hacia la puerta del salón.
Gracias por todo Takeda, nos vemos mañana - expresó la dueña de las cartas Clow a la vez que se despedía del muchacho con un ademán de su mano, el muchacho la vio alejarse lentamente hasta perderla de vista, mientras que en su mente divagaba miles de hipótesis sobre el actual comportamiento de la muchacha.
La muchacha caminó lentamente sin saber que hacer o a donde ir, solo caminaba sin rumbo, probablemente si ese día no lo hubiera visto estaría más tranquila, pero ¿Por qué tuvo que verlo…? por un momento tuvo el impulso de buscarlo… lo más seguro era que aún siguiera en el campus… pero hace mucho rato que había descartado esa posibilidad, las cosas estaban claras y no había razón para hacer algo así…
Había de tantas cosas que hablar, tenía tantas dudas, que en ese momento recién se dio cuenta de la necesidad que tenía de ser escuchada, de todas las personas solo una persona podría escucharla, esa persona era su casi hermana Tomoyo, ella sabría comprenderla, siempre de niñas había sido la muchacha de ojos azulados la más fuerte y la que consolaba a la maestra de las cartas, ella en cambio siempre había dependido de todos o eso era lo que pensaba...
La hija de Fujitaka comenzó a agilizar su paso, necesitaba con urgencia hablar con su prima… pasaron los minutos y ella aun caminaba rápidamente por los pasadizos del campus, la muchacha no tenía ni la más remota idea de donde encontrar a su amiga, ya la había buscado en los lugares en donde normalmente la muchacha de armoniosa voz frecuentaba, de pronto se detuvo frente a un árbol de cerezo.
Shaoran...- repitió la estudiante de arqueología en vos baja, por más que trataba de sacárselo de la cabeza no podía, era un sentimiento más fuerte que ella misma.
"¿Por qué aun te quiero?, ¿por que no simplemente te olvido?, así como tú lo has hecho conmigo" – se preguntó la antigua card captor, la muchacha se recriminaba el hecho de no olvidarlo, ella aun tenía demasiado dolor en su pecho, una solitaria lágrima volvió a recorrer su mejilla y lentamente se estrelló con el suelo, y poco a poco comenzaron a acompañarle más a la primera que había caído.
La maestra de las cartas después de unos segundos se secó las lágrimas, estaba cansada de eso, de llorar por alguien que no la quería… no era justo…
La estudiante de arqueología levantó la vista, tenía que ser fuerte, no solo por ella, no era justo que preocupara a tantas personas que no tenían nada que ver con sus problemas, tendría que madurar y sobreponerse al dolor que le causaba la frialdad y la indiferencia del muchacho chino aunque fuera tan difícil ignorar ese hecho.
La dueña de Kerberos después de meditarlo se reincorporó, y comenzó a pensar en donde se encontraría su amiga… ya sin otra idea más, se echó a correr con dirección a la mansión Daidouji, su amiga debería estar ahí… lo que más deseaba ella era verla y contarle todo… ella siempre tenía una respuesta a sus dudas… a los lejos era observada desde hace un buen rato…
Un muchacho venido de Hong Kong la había estado observando desde hace varios minutos antes, estaba pensando sobre el encuentro con su amigo de la infancia, cuando sin darse cuenta su mirada se clavó en un árbol de cerezo en donde una hermosa muchacha estaba parada sin hacer nada, al percatarse de quien era ella, solo atinó a verla a la distancia, pasaron los minutos y observó como comenzó a correr de la nada, de repente lo había visto… era casi imposible eso… cuando la perdió de vista sintió una enorme necesidad de seguirla, alcanzarla, decirle que nunca la había olvidado y que aun la quería como cuando eran niños, pero se frenó ya todo se había escapado de sus manos, lo mejor era dejar que el tiempo pasara...
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No había pasado muchos minutos desde que había abandonado la universidad pero aún seguía manteniendo su ritmo… una muchacha de ojos verdes corría a gran velocidad por la calles de Tomoeda, necesitaba tanto hablar con su prima era la única que podía ayudarla a pasar ese mal momento.
Al poco rato se encontró frente a un gran portón, lentamente estiró su mano hacia el timbre y una voz muy conocida le respondió desde el intercomunicador
Buenos días, la casa de la familia Daidouji… ¿en que le puedo servir? – preguntó una voz a través del intercomunicador.
Buenos días, ¿se encontrará Tomoyo? – respondió la muchacha de ojos verdes que esperaba escuchar una respuesta afirmativa.
Señorita Sakura, que gusto escucharle en este momento le hago pasar, la señorita se encuentra en el jardín le diré que ha venido a visitarle – repuso la voz de la sirvienta de la familia Daidouji al reconocer la voz de la hija Fujitaka, después de tantas veces haber hablado con la maestra de las cartas podía reconocer su voz.
Muchas gracias – atinó a decir la muchacha que sintió que el alma le regresaba al cuerpo, por un momento pensó no encontrar a su prima, eso si hubiera sido un gran problema para ella…
No pasó mucho tiempo para que le abrieran el portón y un pequeño comité de bienvenida la esperaba en la puerta principal, las sirvientas acompañaron a la muchacha hacia la estancia de recepción de visitas en donde su prima ya estaba esperando…
La muchacha de ojos azulados se encontraba de pie esperando por su amiga, cuando la vio llegar la recibió con un fuerte abrazo, mientras que las sirvientas hacía un ademán para luego retirarse del lugar.
Tomoyo, yo necesito hablar contigo, espero no molestar… - indicó la muchacha de ojos verdes levemente a veces le daba pena comprometer tanto a su amiga con su problemas.
Tú nunca me molestas Sakura, no sé por aun piensas eso… pero vamos a mi cuarto, será más cómodo hablar ahí – expresó la muchacha de armoniosa voz que le sonrió a su amiga, ella no había ido a clase esperando a que su amiga viniera a buscarla, sabía que Sakura iba a necesitar hablar con ella.
La estudiante de periodismo llevó a su prima a través de la mansión hacia su dormitorio, cuando llegaron la muchacha de ojos azulado la dejó esperando un rato mientras iba por un poco de té, la maestra de las cartas recordaba ese lugar a al perfección había estado muchas veces ahí…
Al poco tiempo apareció la prima de la maestra de las cartas, que le invitó a su amiga a tomar asiento… las dos muchachas tomaron asiento una al lado de la otra mientras la muchacha de ojos azulados le entregaba su respectiva taza de té a su prima.
Ahora si podemos conversar con suma tranquilidad - indicó la estudiante de periodismo que le sonrió a su prima para animarla, la maestra de las cartas bajó la mirada hacia al suelo, y se quedó en silencio… sin articular palabra, sentía tanta pena y no sabía como empezar a contar todo lo que le había pasado y lo que sentía en ese momento.
Vamos Sakura, no te pongas así... - expresó Tomoyo mientras observaba a su amiga realmente le dolía verla así, tan deprimida…
A casi lo olvidaba Kero ya está en tu casa, hace un buen rato lo llevé dentro de mi bolso hasta allá y él entró por la ventana de tu cuarto - agregó la muchacha de ojos azules tratando de darle tiempo a su amiga para que pudiera decir lo que tenía decir.
Sin previo aviso, la muchacha de ojos verde rompió el silencio, levantó con firmeza el rostro… pronto comenzó a sentir otra vez deseos de llorar pero intentaba no hacerlo, por lo menos no mientras su amiga la viera.
Lo vi ayer Tomoyo, no ha cambiado mucho... - repuso la hija menor de Fujitaka en voz muy baja, sentía un gran dolor solo el recordar su frialdad mientras las lágrimas volvían a caer, era tan doloroso recordar el comportamiento del muchacho chino.
Sakura, ¿quién te hizo esto? ¿por qué lloras? ¿a quién viste? – preguntó rápidamente Tomoyo al ver como su amiga lloraba antes sus ojos, ¿cómo ella podía estar de esa manera?, algo muy malo debió haber pasado, ya no era una simple depresión, por su mente el nombre de una persona apareció, pero no quería pensarlo no podía creer que esa persona fuera la causante del dolor de su amiga.
Vi a Shaoran... – atinó a decir levemente Sakura, la muchacha bajó la mirada y empezó a llorar con más fuerza, necesitaba tanto verlo sentir que todo había sido una pesadilla y que nada había pasado.
La muchacha de ojos azulado se quedó perpleja al escuchar a su prima, muy en sus adentros sabía que el responsable de todo ese sufrimiento era el muchacho chino, pero no quería aceptarlo… Tomoyo abrazó a su amiga con todas sus fuerzas, al parecer algo malo había pasado entre ellos por eso su amiga estaba así, Sakura enterró su cabeza en el pecho de su amiga, se sentía tan reconfortada estando con su vieja amiga, suavemente la estudiante de periodismo comenzó acariciarle el cabello…
Shaoran ya no me quiere, todos estos años que esperé por él fueron en vano… - dijo la estudiante de arqueología entre sollozos, le dolía mucho aceptar esa realidad…
No digas esas cosas Sakura, tú lo amas y mientras haya eso nada está perdido… - repuso la muchacha de armoniosa voz que levantaba el rostro de su prima con sus manos, Sakura tenía el rostro bañado en lágrimas, Tomoyo le sonrió mientras sacaba un pañuelo y le alcanzaba.
Tomoyo me duele mucho, a ti no te puedo mentir lo amo con todas mis fuerzas, pero él a mi ya no – indicó con seguridad la muchacha de ojos verdes que miraba a su amiga...
Seca esas lágrimas y cuéntame que pasó – expresó la estudiante de periodismo con una ternura que confortó a su amiga, la maestra de las cartas utilizó el pañuelo mientras volvía a bajar la vista todos los recuerdos regresaban a su cabeza, todo el sufrimiento, todo el dolor, toda su indiferencia, otra vez los deseos de llorar inundaron su corazón…
Salía de clase y mientras caminaba sentí la presencia de alguien, luego apareció un hombre que me atacó sin motivo alguno, hice lo mejor que pude pero cuando estaba a su merced, él salió de la nada y me salvó, luego intercambio palabras con ese hombre de cosas que no logré escuchar y luego esa persona se marchó… – contó la hija de Fujitaka recordando el momento en que el muchachos de ojos color miel hizo su aparición… y como no prestó atención a lo que hablaron por estar sumergida en sus pensamientos.
Pero tú estas bien, ¿no Sakura?, no te pasó nada ¿verdad? – preguntó inmediatamente la muchacha de ojos color azulados al terminar de escuchar la historia de su amiga… le preocupó de sobre manera que esa batalla hubiera tenido una secuela que su amiga no le había tomado importancia.
Si te refieres físicamente, no me hizo nada, Shaoran no le dio tiempo – respondió la estudiante de arqueología que recordó como el muchacho chino se enfrentó al enemigo… el poder mágico del chico era mucho mayor a la última vez que se vieron… lo más seguro había superado los suyos en creces.
¡¡Que bueno!!, pero ¿que hiciste después de que ese hombre se marchó?, ¿que te dijo Li?- preguntó la estudiante de periodismo tranquila de saber que nada malo le había pasado su casi hermana, pero Sakura se quedó en silencio entonces le tomó la mano para darle ánimo a contarle…
La dueña de Yue levantó el rostro, su prima le sonreía con una calidez que embargaba su corazón y hacían que se disipara su dolor y sufrimiento.
Lo abracé con todas mis fuerzas, no quería que se fuera otra vez, pero él me apartó de sus brazos con frialdad y solo me dijo que no confundiera las cosas y se echó a correr dejándome ahí parada en medio de la calle – atinó a decir la antigua card captor sonrojada al recordar la escena, y de cierta forma se sentía algo de vergüenza por haberle perdonado tan fácilmente el abandono por dos años.
Entonces Sakura tienes que ir a hablar con él, lo que te dijo no dice nada, además nunca dijo no te amo – indicó con firmeza la muchacha de ojos azulados, la situación le parecía muy confusa, habían cosas que no encajaban… empezando por la actitud de Shaoran… si no la amará de seguro le hubiera dicho, así como lo demostró de niño cuando le confesó a Meiling que quería a otra persona.
Pero no tiene sentido, hoy lo vi en la universidad, había entrado a mi salón y cuando me vio solo se echó a correr – repuso la dueña de las cartas Clow al recordar lo que había sucedido horas antes.
Sakura, perdóname pero lo único que puedo aconsejarte es que lo vayas a ver, tienes que exigirle una explicación, lo mínimo que te mereces es que sea valiente y te diga que ya no te ama - expresó Tomoyo que cada vez se encontraba más confundida, ¿acaso todos esos hechos eran casualidad? o ¿acaso era…?
Pero Tomoyo, él ya no me quiere, su forma de actuar solo demuestra que tenía razón, en estos dos años sin escribir ni llamar, él ya me olvido - respondió Sakura mientras bajaba la vista no quería que su amiga - hermana la volviera a ver llorar.
No... Sakura no llores, solo te puedo decir que vayas y lo veas, yo estoy segura de que no te ha olvidado, si no nunca hubiera vuelto, si ya no te quisiera ¿para que volver? – esas preguntas se estaba haciendo la estudiante de periodismo desde que su prima le contó su historia, las palabras del muchacho chino no encajaban con su comportamiento.
Tal vez sea por ese hombre que me quiso atacar – repuso ingenuamente la hija de Fujitaka que no trataba de darle mucha relevancia al regreso del muchacho de ojos color miel.
Bien si es así, entonces explícame como apareció de repente para ayudarte – la muchacha de armoniosa voz se dio cuenta que había muchos cabos sueltos, probablemente el descendiente Clow trataba hacerle creer a Sakura que ya no le importaba por algún motivo, pero solo era una suposición podía ser que estuviera equivocada.
Tal vez estuvo siguiéndolo, no se... no lo pensé – contestó la maestra de las cartas Sakura que se estaba confundiendo con las cosas que su prima le decía, no lo había visto desde ese punto de vista.
No lo sabes o no quieres saberlo, vamos Sakura date cuenta, él claro que seguía a alguien, pero era a ti – indicó la muchacha de armoniosa de voz, a pesar de todo ella confiaba en ese muchacho y sabía que no había dejado de amar a su amiga, ahora cual era el motivo de esa actitud lo desconocía completamente.
¿Tú lo crees? – preguntó la dueña de Kerberos que comenzó a dudar de los cosas que había pensado, probablemente su amiga tuviera razón, y si encaraba de una vez por todas el problema, saldría a la luz la verdad.
Pero claro Sakura, vamos tienes que ir a verlo- afirmó la muchacha de ojos azulados mientras sonreía y abrazaba a su prima para darle ánimo a no rendirse a su felicidad.
No puedo me... siento tan... - respondió Sakura mientras volvía a llorar en silencio en los brazos de su amiga, ahora más que nunca necesitaba del valor que su amiga tenía para tomar esa decisión tan difícil...
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Comenzaba a atardecer en la tranquila ciudad de Tomoeda pero a pesar de eso aun se podía sentir la apacible presencia del astro rey, un grupo de cuatro personas caminaban alegremente por la calles de Tomoeda de pronto se detuvieron frente a una casa, la casa seguía siendo igual a como ellos la recordaban, el muchacho del grupo se acercó y tocó la puerta, al poco tiempo un señor muy amable les atendió.
Si, buenos tardes, ¿en qué puedo servirles?- preguntó el catedrático de arqueología al ver al muchacho… le daba la impresión de haber visto a ese chico pero no recordaba en donde.
Buenos tardes señor, se encuentra Sakura Kinomoto - preguntó el muchacho del grupo mientras las tres chicas se acercaban al ver que el padre de su amiga había salido a recibirlos.
No se encuentra en este momento pero si desean pueden esperarla, hace poco aviso que estaba regresando a la casa – indicó el señor Fujitaka al recordar la llamada de su hija avisándole que ya estaba regresando.
Muchas gracias, ojalá no seamos inoportunos señor - respondieron los cuatros muchachos al unísono, el muchacho para sus adentros recordaba que les había dicho a sus amigas que deberían haber llamado a avisar que iban a ir, pero ellas con su sorpresa…
No muchachos para nada no se preocupen, pasen por favor - expresó el padre de Touya que los invitaba a pasar con una gran sonrisa, de repente esas visitas tan inesperada le traería una alegría a su hija...
Hace un rato que había dejado la mansión Daidouji, la muchacha caminaba lentamente, se sentía mucho mejor ahora que había hablado con su amiga, pero no podía olvidar a Shaoran y mucho menos lo que su prima le había recalcado en varias oportunidades de la conversación
Anda a hablar con él… eso le dijo su prima, tal vez su amiga tenía razón y él aún la amaba solo que por algún motivo se comportaba así, ahora tenía que pensar bien las cosas, tampoco podía tomarlo a la ligera e ir y preguntarle ¿Shaoran aun me quieres, o ya me olvidaste?, tendría que pensar lo que iba a decir, además estaba el detalle de ubicarlo, probablemente estaría viviendo en el mismo lugar en donde se hospedó cuando era niño, en el caso de no encontrarlo ahí tendría que buscarlo en toda la universidad hasta dar con él… pero también tenía miedo de encararlo, ella no podría soportar una respuesta fría de él o que simplemente le diga que ya no la ama más, eso la destrozaría… había que meditar detenidamente lo que tendría que hacer.
Al poco tiempo llegó a su casa, lentamente abrió la puerta, estaba muy confundida no sabía que hacer, solo comenzó a caminar hacia la cocina y lo primero que vio fue a su papá que le sonreía
Hola papá
Hola hija, por cierto hay tres muchachas y un chico en la sala que te buscan te han estado esperando, desde hace poco – indicó Fujitaka con su acostumbrada sonrisa
¿Takeda y las chicas?, pero no me dijeron que iban a venir - repuso la maestra de las cartas algo sorprendida por tan repentina visita.
"Seguro Takeda les dijo que estaba algo triste y por eso deben estar aquí, ah Takeda se preocupa mucho por mí" – pensó la muchacha que recordó la pequeña conversación que tuvo con su compañero de clase, ella siempre se decía que no merecía el cariño que le demostraba el muchacho.
No hija, no son ellos, son otros chicos, pero anda velos tal vez te tengan una gran sorpresa... – dijo Fujitaka a la vez que su hija dejaba su bolso sobre la mesa de la cocina y comenzó a caminar hacia la sala.
"¿Una gran sorpresa?, no tengo ánimo para más sorpresas" – se dijo la muchacha de ojos verdes mientras ingresaba a la sala y tres chicas se lanzaban a sus brazos sin que ella pudiera reaccionar...
¡¡Sakura!!, estás muy hermosa y no has cambiado casi nada salvo por esos ojos rojos, ¿que pasa has llorado?- preguntaron las muchachas intrigadas por su amiga al mismo tiempo que la soltaban.
No, yo... ¿pero quiénes son? no los recuerdo, discúlpenme - respondió la muchacha de ojos color esmeralda un poco intrigada por esa escena, observó detenidamente a las chicas y les encontró un parecido a ciertas personas del pasado.
¡Vaya!, que ingrata que eres Sakura, nosotras que vinimos de tan lejos – repuso la muchacha de anteojos con una sonrisa, había pasado buen tiempo y no le sorprendía que su amiga no les reconociera.
Vamos ya saben lo despistada que es Kinomoto, bien te daré una ayudita nosotros estudiábamos contigo cuando éramos niños – indicó rápidamente el muchacho que sonreía.
Sakura no podía creerlo, entonces tenían que ser... Rika, Naoko, Chiharu y Yamazaki sus viejos compañeros de clases estaban aquí a su lado, ahora más que nunca le daba tanta felicidad verlos, no podía creerlo, en ese momento se lanzó a sus brazos era una suerte tenerlos ahora que los necesitaba, al poco tiempo se soltaron la felicidad no cabía en ella por ese momento olvidó todos sus pesares.
Veo que te has convertido en una hermosa mujer Sakura- indicó Rika que miró detenidamente a su amiga…
Hay Rika como dices eso, pero mírate tú, Chiharu y Naoko como están ahora - respondió Sakura mientras se ruborizaba levemente ante el comentario de su amiga.
Bueno Kinomoto, ahora me gustaría que me saludaras a mí, yo también te vine a visitar – reclamó con una sonrisa el estudiante de derecho.
Yamazaki, tú si no has cambiado nada, sigues igual como cuando eras un niño, ojalá ya no sigas con tus historias - recalcó la maestra de las cartas en lo último que dijo ya no quería caer en sus historias, la muchacha abrazó a su amigo pero mientras lo hacía las demás muchachas se vieron entre si.
Bueno ese deseo tuyo se había cumplido hasta que le dieron de nuevo alas y ya para que contarte… - respondió Chiharu mientras a Rika y a Naoko les crecía una gran gota en la cabeza, ella en cierta forma eran las culpables que Yamazaki regresará a sus historias.
Ah... pero olvidemos eso, no es genial que por fin no hayamos encontrado - afirmó muy contenta Rika tratando de no darle importancia a las historias de Yamazaki
Si claro Rika, claro que es genial - respondió la antigua card captor mientras sonreía como cuando era tan solo una niña, ver a sus amigas le traía tanta felicidad que no esperaba en ese día sentir.
Sakura y cuéntame de tu vida, ¿qué has hecho todos estos años? - preguntó la estudiante de literatura mientras el señor Fujitaka aparecía por la puerta con una bandeja de tazas de té y unas galletas.
Hola muchachos yo solo les traía algo para que comieran mientras conversaban – dijo el amable profesor de la universidad de Tomoeda.
Muchas gracias señor- dijeron al unísono todo el grupo, que como respuesta recibieron una sonrisa del señor que desaparecía por la puerta.
Bueno ahora estoy estudiando Arqueología - contestó tranquilamente la maestra de las cartas.
Al escuchar esto Yamazaki se sorprendió mucho ya que recordó que el joven chino también estudiaba lo mismo y era bastante raro que ninguno de los dos mencionara al otro, así que intentó averiguar algo sobre esos dos.
Oye Kinomoto, no sabes nada acerca de Li - la pregunta de Yamazaki borró la sonrisa de Sakura, mientras las tres chicas se miraban sorprendidas por la repentina pregunta ¿Por qué Yamazaki le preguntó por Li a Sakura?, claro todos sabían que ellos dos tenían una "amistad" muy especial.
No sé nada de él, desde que se fue no me ha llamado mi me ha escrito - respondió la dueña de Kerberos, por que le tenía que recordar cosas que tanto le dolían...
Lo siento yo no sabía - dijo Yamazaki al notar la pena de su amiga, no había sido esa su intención, era la misma reacción que tuvo el muchacho china cuando le preguntó por la muchacha de ojos verdes, algo pasaba ahí…
Así que no sabes de él, es una pena nos hubiera gustado verlo también a él – indicó la muchacha de anteojos que no se había creído del todo lo que dijo su amiga, no le parecía lógico que siendo tan amigos no se comunicaran aunque claro ella era la menos indicada para decir algo así
Sí, es una verdadera pena – agregó la estudiante de arqueología mientras se ruborizaba ligeramente… comenzaba a sentir las miradas de su amigas tratando de presionarla a decir algo…
Me parece raro que siendo tan amigos no se hayan comunicado… - comentó Chiharu que al igual que Naoko no se había convencido del todo que esos dos se dejaran de hablar, a lo mejor había pasado algo… como en su caso…
No... yo... no sé... nada de él como les dije – repuso entre balbuceos la maestra de las cartas que no podía evitar sonrojarse, la repentina insistencia de sus amigas en el tema estaban que la ponían en aprietos y no sabía como salir del tema.
Bueno ya basta de interrogatorios, es hora que nos retiremos, recuerden que aun tenemos que ir a ver a Daidouji y ya pronto va a anochecer - indicó el estudiante de derecho que miraba con seriedad a sus amigas, la actitud de la muchacha de ojos verdes le hizo recordar a su amigo, al parecer ambos no habían cambiado nada seguían siendo igual como cuando eran niños, no sabían disimular nada, probablemente había pasado algo entre ellos, y ni él ni nadie podía intervenir.
Tienes razón Takashi - se apresuró a decir Rika mientras agarraba sus amigas que al parecer no se dieron cuenta que el tema del jefe del clan Li estaba incomodando a su amiga.
¿Tan pronto tienen que irse? - preguntó la muchacha de ojos verdes que aún estaba sonrojada, le apenaba que sus amigos se fueran, le hubiera gustado hablar más con ellos claro siempre y cuando el tema de conversación no fuera sobre el jefe del concilio de oriente.
Así es, pero no te preocupes podemos vernos en la universidad, yo estudio administración, Naoko literatura y Takashi derecho así que nos podemos ver todas las veces que queramos - comentó sonriente la estudiante de administración
Claro así que anda a vernos en cualquier momento - repuso la muchacha de lentes.
Pronto los cinco jóvenes se levantaron y comenzaron a caminar hacia la puerta
Bueno gracias por venir a verme, me alegro mucho de haberlos podido ver – afirmó la dueña de las cartas Sakura que miraba con algo de pena, a pesar del momento incómodo que le hicieron pasar le alegraba mucho haberlos visto, le hizo recordar cuando era una niña y todo iba bien… le dio cierta nostalgia.
Vamos Sakura, alégrate no nos vamos a morir solo vamos a ir a ver Tomoyo – indicó Chiharu con una sonrisa, al parecer su amiga se había vuelto más sensible de lo normal o ¿tendría algún pesar?
Si tienes razón, entonces nos vemos después, cuídense - expresó Sakura que se despidió de cada uno, al acercarse a Yamazaki, la muchacha se le acercó a su oído para agradecerle el gesto de su amigo.
Gracias, por ayudarme hace poco Yamazaki – susurró la muchacha con cierto rubor en las mejillas al recordar como el muchacho la sacó del apuro
No te preocupes, no fue nada y no pienses en cosas desagradables, estoy seguro de que él no quiso lastimarte - respondió el estudiante de derecho, la muchacha se quedó perpleja ante el comentario de su amigo, él sabría algo de Shaoran que ella no supiera, tuvo el impulso de preguntarle a que se refería con eso, pero se contuvo… ya habría oportunidad para eso.
La antigua card captor acompañó a sus amigos hasta la puerta de su casa y los despidió moviendo su mano de lado a lado, un momento después los muchachos se perdían de vista entre las calles de Tomoeda mientras ella entraba a su casa y se dirigía a su habitación necesitaba tanto descansar, también tenía muchas cosas que pensar pero ya habría tiempo para eso…
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La tarde acaecía en Tomoeda, al parecer ese día el trabajo en el hospital fue menor que días anteriores, al fin parecía que las cosas regresaban a su cauce, o por lo menos eso creía la mayoría de residentes del hospital a excepción de uno… él sabía que algo malo iba a suceder y probablemente definiría el destino de todos…
El joven médico había dejado de pensar en esas cosas, seguir con esos solo lo cansaba más de lo que ya estaba, ahora su único objetivo era cuidar de su amigo, él se encontraba recostado en una cama del cuarto de residentes, hacía poco venía de ver a su amigo, felizmente el estado del profesor de preparatoria había mejorado rápidamente, lentamente trató de cerrar los ojos…
"Si no fuera por que Yuki tiene una buena condición física, en estos momentos ya estaría muerto" – pensó el doctor Kinomoto al recordar las veces que casi pierde a su amigo, tomó un poco de aire necesitaba relajarse, se encontraba cansado y con mucho sueño era su segunda noche en vela, pero pronto recordó las palabras de Yue tenía tantas dudas
"Profecía, no tengo ni idea que es la profecía"- se dijo el hijo mayor de Fujitaka que recordaba nuevamente la escena en que el guardián de su hermana apareció frente a sus ojos, aunque se había prometido no pensar en eso no podía evitarlo…
"Cuida a Sakura" – recordó las palabras de Yue, esas palabras le preocupaban mucho, así que sus sospechas eran ciertas lo que sea que allá atacado al guardián no solo vendría terminar su trabajo sino que también podría atacar a su hermana, solo tenía al muñeco de felpa para protegerla… el médico ignoraba que sus sospechas eran justificadas.
Rayos, ¿que puedo hacer para proteger a Sakura?, necesito estar con Yuki sino... sé que el muñeco de felpa daría su vida por Sakura, pero no deseo que muera eso haría que ella sufriera mucho - se dijo en voz alta el joven médico se sentía impotente no solo por no hacer nada para protegerla sino por que él sabía que sufría por algo y tampoco podía ayudarla con eso.
El doctor Kinomoto no podía evitar sentir impotencia ante todas las cosas que pasaban a su alrededor y a veces se preguntaba como había recuperado sus poderes, se suponía que los había perdido al entregarlos a Yue, aunque ahora estaba muy agradecido de tenerlos pues sin ellos no hubiera sido capaz de salvarle la vida a su amigo, claro que la operación que le hicieron también fue predominante en la recuperación de su amigo pero sin la magia él hubiera muerto sin remedio.
El médico se percató que alguien iba a entrar a la habitación, se reincorporó y se sentó y como lo había pronosticado en ese momento ingresó el doctor Jubei, el hombre se veía relajado hasta que se percató que en la habitación estaba Touya, su cara cambió drásticamente, no esperaba tener tanta mala suerte.
Ambos médicos se vieron por un momento, la antipatía que se tenían ambos hombres era notoria y ellos tampoco hacían ningún intento de disimular ese sentimiento, es más lo expresaban abiertamente.
Excelente operación Kinomoto- atinó a decir Jubei, cualquiera hubiera sentido halagado por el comentario de Jubei quien tenía ya su trayectoria en el hospital y era bien reconocido en el medio, pero no Touya… ese comentario no fue para nada halagador, en el había cierta ironía… y el doctor Kinomoto no se iba a dejar por ese tipo.
Ah gracias - respondió fríamente Touya con el mismo grado de ironía que le fue dicho el "halago", Jubei tampoco era un tonto y se dio cuenta del mensaje, no obstante no pisó el palito, el hecho de que Touya fuera un médico sobresaliente no le daba derecho a ser déspota, como siempre comentaba Jubei con el resto de colegas, aunque sus colegas no pensaban que el hijo de Fujitaka fuera déspota solo algo raro...
Veo que ese paciente es conocido suyo, y parece que corre con mucha suerte no cualquiera se salva dos veces - indicó Jubei que se colocaba la bata para operar, trató de no darle importancia al muchacho, como él decía era otro desubicado más.
Si mucha suerte- contestó Touya, no tenía ganas de hablar y muchos menos con ese tipo, en otras ocasiones habían tenido conversaciones menos espinosas que esas pero últimamente el doctor Jubei lo encontraba con poco humor para tratar con él, pues Touya sabía muy bien lo que ese hombre hablaba a sus espaldas y le disgustaba de sobre manera que no fuera lo suficiente valiente para decirle lo que pensaba de él en su cara.
Ese muchacho es fuera de lo normal, creo que ningún hombre hubiera logrado sobrevivir a esa operación, pero aún así se mantiene estable y se está recuperando – indicó el médico que miraba con incredulidad al joven, a lo mejor él tenía algo que ver con eso…
Es una suerte, no perdí las esperanzas en "mi" paciente – atinó a responder el doctor Kinomoto ante la mirada de fastidio de su colega, ese muchacho sabía como sacarle de sus casillas, algún día le diría sus verdades, pero en ese momento tenía otras cosas que hacer y sin más el hombre se retiró sin decir nada…
"No sabes cuan ciertas son sus palabras" - pensó Touya al ver como el médico se iba refunfuñando
"Yuki es más que un simple humano como nosotros" – se dijo el hijo mayor de Fujitaka que pronto se levantó de la cama y salió de la habitación para comenzar a caminar por lo pasillos del hospital dirigiéndose una vez más a cuidados intensivos mientras la noche empezaba...
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FIN DEL CAPÍTULO
NOTAS DEL AUTOR: Bueno ya se acabó esta capítulo y parece que las cosas tienen un poco más de sentido o eso espero… como se darán cuenta este capítulo prácticamente es solo de Sakura, hay que recordar que ella es la protagonista y por eso tengo que centrarme más en ella… Vamos aclarando ciertos puntos que no se han aclarado en capítulos anteriores por descuido de el autor que andaba pensando en la enamorada (sin comentarios…), bueno hablemos del pretendiente de Sakura bueno como en parte del capítulo se comenta él ya tiene tiempo enamorado de ella, pero hay que tener en cuenta que eso pasó antes de que Sakura perdiera la comunicación con Shaoran… ahora si me pregunta si él hubiera demostrado eso en el tiempo en que ella ya no se comunicaba con el muchacho chino pues hubiera sido lo mismo… ah claro también esta el hecho de que Sakura y Shaoran y se supone que están de vacaciones como en un capítulo mencionó Yamazaki, pues bueno se supone que ellos están asistiendo a clases de verano, por que Sakura asiste… cosas del autor jeje, el motivo de Shaoran es más razonable… él esta tratando de nivelarse pues debido a su entrenamiento no pudo estudiar y si es así, ¿por que coincidieron en ese curso? Pues digamos que Shaoran está adelantando el curso y Sakura había dejado ese curso para llevarlo en verano, no suena muy convincente pero así es xD, ahora otra cosa que hay que mencionar es por que Yamazaki y sus amigas se tratan ahora de tú, claro en el anime no se vio esa gran amistad que bueno acá en esta humilde historia si tienen, pues por lo mismo… el hecho de haber estado separados tanto tiempo, las peripecias que les pasó a algunos bueno hizo que esa amistad se fortaleciera y como en un capítulo mencionan al vivir juntos todos son como una familia y pues se veía algo tonto seguir llamándose por su apellido después de haber llegado a ese grado de amistad. Touya como en capítulos anteriores se odia con Jubei explicación que se le da en este capítulo uno de los motivos principales de esa antipatía justifica desde mi punto de vista, otra cosa interesante que hay que mencionar que el manga buena la relación Tomoyo – Sakura ya saben que era algo similar a Touya – Yukito y por la misma razón se hizo lo mismo que con ellos. ¿Sakura irá a ver a Shaoran? ¿Se sabrá algo más de la profecía? ¿Yukito despertará algún día? ¿Touya le dirá a su hermana que Yukito está en el hospital? Son unas de las tantas preguntas que en el transcurso de la historia se irán revelando.
Como ya saben críticas, ideas, bombas, virus o cualquier cosa que quieran comentar lo pueden hacer a mi correo recuerden que este fic es para ustedes y son los llamados para hacer que este proyecto avance y cada vez ir mejorando.
AVANCES DEL PRÓXIMO CAPÍTULO: Terribles sucesos azotan al planeta entero indicando que el fin del mundo se acerca, Eriol poco a poco perderá la esperanza y más aun cuando cierto suceso cambie la balanza y el destino de la humanidad penda de un hilo, al fin Sakura se decide hablar con Shaoran pero una desagradable sorpresa le esperará,averigüen conmigo que pasará en el siguiente capítulo: Los primeros indicios.
