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El link sirve como referencia a una situación dada e esta parte de la historia.


Aquella mañana de escuela se fue por el retrete en el momento que un akuma apareció exigiendo los miraculous de Ladybug y Chat Noir. Y si bien, el akumatizado no era muy poderoso si había sido bastante conflictivo.

Adrien Agreste estaba ya adentro del Colegio, esperando que la primera clase empezara cuando la música empezó a sonar, diferentes instrumentos musicales se oían a lo lejos entonando una canción que recordaba a las bandas musicales de las escuelas que suelen aparecer en las películas americanas.

El sonido de la música aumento poco a poco y el rubio pudo ver a una oleada de chicos entrando rápidamente por la entrada principal del Colegio, un rayo rojo alcanzó a uno de ellos, cambiando su ropa por un uniforme rojo y entre sus manos ahora se encontraba un tambor que tocaba al ritmo de la música de fondo.

No necesitó más para saber que era momento de transformarse.

Corrió a los baños a esconderse del ajetreo a su alrededor, encerrándose en uno de los cubículos de cualquier par de ojos curioso. Plagg salió de su escondite al escuchar la puerta cerrarse.

—Parece que tenemos un problema.

—Es momento de que nos aparezcamos entonces, Ladybug va a necesitar nuestra ayuda—. Cuando estaba a punto de invocar su transformación el gato negro habló.

—¿Por qué no los usas a tu favor?

—¿A mi favor?

—¡Sí! Cántale algo con la música de fondo, quizás le guste a tu bichito —Adrien estaba de tan buen humor que ni siquiera lo pensó.

—Plagg ¡Transfórmame!

Un destello verde rodeo su cuerpo, cambiando su ropa por un traje y antifaz negro. Sacó la cabeza por la puerta de su escondite, cerciorándose de que se encontraba aun sólo antes de salir y afrontarse a la batalla.

Saltó por los tejados parisinos, corriendo a la dirección que sus orejas gatunas le indicaban que nacía la melodía, el breve momento que había necesitado para esconderse sirvió para que el akumatizado se alejara y al parecer era seguido por todos aquellos que eran alcanzados por su rayo.

No tardó en presentarse ante él en un salto quedando de cuclillas, el chico llevaba una trompeta entre sus manos liderando a la banda, todos vestían pantalones blancos y saco rojo marchando al mismo compás.

—Pero mira que tenemos aquí. ¡Una banda! —la masa de personas se detuvo cuando el akumatizado se detuvo, todos continuaban marchando en su lugar, aun tocando sus variados instrumentos —¿Soló saben esa canción? Me están aburriendo.

—¡Chat Noir! Justo al súper héroe que quera ver, ¿vienes a darme tu miraculous? —la cola del gato se movía despreocupadamente como si no le interesara la situación actual.

—Las cosas no funcionan así amigo.

Esa respuesta no le gusto al akumatizado que sopló su trompeta lanzando así un rayo rojo que se dirigía al de traje negro, en un ágil movimiento lo esquivo; dando una voltereta hacia atrás quedando de pie a menos de un metro de donde había impactado el rayo. Chat Noir silbó, escondiendo las palmas de sus manos detrás de su cabeza.

—Algo lento —su comentario fue acompañado de una sonrisa burlona que solo hizo enojar más a su enemigo.

Un par de rayos más fueron lanzados, esquivados con la misma tranquilidad y gracia característica del gato que subió a un techo cercano, empezando a correr. El akumatizado no tardó en seguirlo con todo su sequito detrás.

—¡No volverán a hacerme a un lado!

Las palabras amenazantes del chico fueron completamente ignoradas por el rubio que siguió saltando tranquilamente.

Pudo ver una silueta femenina en su recorrido, lo suficientemente lejos como para que no llamara su atención, esbozó una sonrisa mientras rodeaba a la chica para no ser descubierto, con el akuma y su banda detrás, apresurando el paso, pero manteniéndose visible para ellos, pensando en las palabras de Plagg antes de hacer su movimiento.

—¿Pero dónde demonios están?

La de traje moteado veía a todos lados intentando identificar el lugar de donde provenía la música que parecía acercarse y alejarse por momentos. Una voz masculina se dejó escuchar detrás de ella, entonando dulcemente una canción, la chica se tensó al momento escuchando atentamente aquella voz.

You're just too good to be true, (eres demasiado perfecta para ser real)/ can't take my eyes off of you, (no quisiera dejar de mirarte)/ you'd be like heaven to touch, (tocarte seria llegar al cielo) —Ladybug se giró lentamente, encontrando a Chat Noir que bajaba acababa de anclar su bastón en el piso donde ella se encontraba para poder llegar hasta ella.

I wanna hold you so much, (anhelo tanto poder abrazarte)/ at long last love has arrived, (por fin el amor me ha llegado), and I thank God I'm alive (y agradezco a Dios por estar vivo) —el chico en traje negro termino de bajar con su bastón, manteniendo la vista clavada en su compañera que se había sonrojado notoriamente. —You're just too good to be true, (eres demasiado perfecta para ser real)/ can't take my eyes off of you, (no quisiera dejar de mirarte).

La música de la banda empezó a sonar al ritmo de la canción que el gato había empezado a cantar, lo suficientemente lejos para que el chico decidiera seguir cantando, se acercó a la que claramente había sido tomada por la guardia baja, tomando su mano y depositando un beso en sus nudillos como solía ser su costumbre.

I love you baby and if it's quite all right, (te amo cariño y si todo va bien)/ I need you baby to warm the lonely nights, (te necesito nena, para olvidar mis noches solitarias)/ I love you baby, trust in me when I say, (te amo nena, confia en estas palabras) —había aprovechado la melodía para posar su mano en su cintura sin soltar su pequeña mano y bailar con ella.

Oh pretty baby, don't bring me down I pray, (oh niña hermosa, rezo para que nunca me abandones)/ oh pretty baby, now that I've found you stay, (Oh niña hermosa, ahora que te he encontrado no me abandones)/ and let me love you baby, let me love you. (y permíteme amarte, solo déjame amarte).

El de ojos verdes había girando con ella permitiendo que su brazo quedara extendido y después poder jalarla hacia él, permitiendo que se arqueara el cuerpo de la fémina entre sus brazos y manteniendo la cercanía de sus rostros mientras cantaba la última línea.

El akumatizado apareció de un salto, tocando su trompeta para dirigir un rayo hacia ellos que rápidamente esquivaron, la música había de tocar Can't take my eyes off you (no quisiera dejar de mirarte) para molestia del héroe, podía jurar que había sentido el cuerpo de la chica temblar mientras cantaba para ella.

—Chat ¡sigue cantando! —gritó la chica mientras creaba un escudo con su yo-yo.

—¿Qué? —la petición de la azabache lo había confundido.

—¡Que saques al Sinatra que llevas dentro!

El rubio siguió las indicaciones en el momento, viendo como la banda dejaba de hacer caso al akuma para tocar al compás de la canción, poniendo furioso al villano en turno que dejaba de hacerles caso para llenar de palabras altisonantes a sus músicos.

La de ojos color cielo no perdió tiempo para invocar su amuleto encantado que le había brindado una caña de pescar, no tuvo que pensarlo demasiado antes de lanzarla contra la trompeta que voló por los aires antes de chocar contra el suelo.

El instrumento musical se rompió al momento, dejando salir a una mariposa negra que regreso a su estado original tras ser purificada.

—Yo solo quería entrar a la banda —se quejaba el chico que ahora se encontraba sentado a la mitad de la calle y con la mirada cabizbaja.

—Siempre puedes practicar e intentarlo el año que viene —decía el gato negro mientras le devolvía su instrumento.

Ladybug y Chat Noir subieron al techo de un edificio, evitando la gran cantidad de gente que ahora causaba tráfico en una de las avenidas más importantes de París como si de una marcha se tratase.

—¡Lo hicimos! —decían al tiempo que chocaban sus puños victoriosos.

—¿Quién diría que el gatito sabe maullar? —cuestiono la azabache pícaramente a su contrario.

—¿Qué te digo mi Lady? Hay mucho que no sabes de mi —el chico se había acercado a la chica para tomar nuevamente su mano y brindarle un beso, pero antes de que pudiera acercarse se escuchó un pitido de los aretes rojos con negro.

—Yo también tengo muchos secretos chaton —la chica zafo su mano hábilmente mientras se giraba para lanzar su yo-yo y salir de ahí, pero antes de realizar la acción se giró nuevamente para ver a los ojos al rubio —Chat, me alegra ver que estas mejor.

No le dio tiempo a responder, se había ido como era su costumbre. Dejándolo solo.

¿A qué se refería? El chico se puso de cuclillas intentando recordar. ¿Se había comportado raro la última vez que se habían visto?

Oh, claro... el día de la bufanda. Empezó a saltar de tejado a tejado intentando alejarse un poco del tránsito antes de transformarse. Se sintió incomodo al momento, no había sido consciente de que la última batalla había sido hace un mes. También se sintió un poco sorprendido, no había imaginado que Ladybug hubiera notado su humor.

¿Habría estado preocupada por él desde ese día?

Y sin quererlo la chica le había recordado el asunto de la bufanda que había dejado olímpicamente de lado, tampoco es como que pudiera hacer nada; no sabía cómo justificar frente a Marinette el tema sin meter a Alya en problemas con su amiga.

Se destransformó cerca de la escuela, dejando a Plagg comer escondido en su mochila y mientras se dirigía a su casa como cualquier civil se vio interceptado por una limosina, se subió a ella tras reconocerla y se dejó guiar por el conductor como siempre.

Seguramente las clases habían sido canceladas dado el tráfico que se había ocasionado, no era una situación nueva después de todo.

Fue transportado hasta el edificio donde se impartían algunas de sus clases, Natalie había arreglado que su clase de ese día se adelantará con el fin de que pudiera aprovechar su día, vio el paisaje cambiar no muy animado en realidad hasta que su teléfono vibro anunciando que tenía un nuevo mensaje.

No pudo evitar sonreír cuando vio quién le había mandado el mensaje. Sonrió todavía más cuando leyó su contenido "¿Nada roto?" Reconocía la frase como suya, de aquellos momentos en los que la había visto tropezar y sin dudar se acercó a ella para cerciorarse de que todo estaba bien.

"Estoy bien. Pensé que seguirías durmiendo a esta hora." escribió en tono de burla. La réplica no tardó en llegar provocándole una carcajada "Para tu información iba en camino al Colegio cuando el akuma apareció y como persona sensata que soy regrese a resguardarme bajo el comedor de mi casa. ."

¨¿De verdad crees que te lo creo?¨ contesto sin pensar, obteniendo una respuesta un tanto peculiar ¨No estoy segura de saber a qué te refieres ^^U¨, solo le quedo mover negativamente la cabeza mientras contestaba de vuelta ¨Te imagino más fácilmente amenazando al akuma con un rodillo para pan que escondida debajo de una mesa. XD¨ ¨¿Quién te crees Agreste? Yo nunca iría detrás de un akuma con un rodillo para pan. Esa es el arma especial de mi padre.¨

El de ojos verdes volvió a reír sonoramente sin percatarse de la mirada inquisitiva de Natalie sobre él.

—Joven Agreste, ya llegamos—. El chico la miro confundido, abriendo un poco los ojos cuando recordó en dónde se encontraba.

—Gracias Natalie, te veo a las 5.

Salió corriendo al edificio donde se le impartían las clases y tras saludar cordialmente a la recepcionista del lugar se dirigió al salón de siempre. Suspiro tranquilo cuando l encontró vació, eso significaba que había llegado justo a tiempo. ¨No dudo que tu padre te permita usar su rodillo para defenderte del akuma en turno. ;) Debo irme señorita.¨ No espero contestación, sin embargo la obtuvo ¨Déjame adivinar ¿clases de piano? ¡Mucha suerte con ello!¨

La puerta del salón donde descansaba el piano de cola se abrió, siendo completamente ignorado por el adolescente que continuaba viendo su celular con una sonrisa tatuada en el rostro.

—¿Quieres que te deje un momento a solas con tu celular? —la voz hizo que el chico diera un pequeño salto por la impresión, sabía perfectamente a quien le pertenecía aquella voz.

—¡Philippe! Buenas tardes.

—Buenas tardes Adrien. Lo siento pero me pagan para que estudies piano, no para que converses con tu chica. ¿Te puedes despedir de ella para empezar la clase? –el hombre de veinticinco años se dirigió al piano.

—No es mi chica —se apresuró el de ojos verdes a objetar. Philippe rió.

—Bueno, bueno. Tu próxima novia tendrá que esperar, vamos, quiero ver si realmente practicaste la pieza que elegiste.

Sin saber cómo objetar el adolescente se sentó frente al piano, realizando algunas rutinas de calentamiento antes de tocar lo que le habían pedido. La clase de aquel día le pareció más larga de lo habitual pero no lograba entender el porqué.


Muchas gracias por leer, comentar y agregar a favoritos.

Cualquier parecido con 10 cosas que odio de ti es cierto.

Mi cuñada enfermo el fin de semana y como persona responsable que soy me quede a cuidarla mientras que mi hermano trabajaba. Lo cual termino en ver películas rosas como la ya nombrada.

También escribí un oneshot sobre Adrien y Plagg donde se hacía referencia al akuma y bueno, me pareció divertido agregarlo aquí también.

La traducción es mía y no es literal, seguramente no es la mejor pero oigan, es mi fanfic. XD

Además de que muestra un poco cómo van cambiando las relaciones del rubio y aumenta el tamaño de esta parte que anteriormente era muy corta.

¿Se imaginan a Adrien cantado? owo