LOS PERSONAJES SON DE Y LA HISTORIA ES ORIGINAL MIA ESPERO QUE OS GUSTE.

CAPITO 9 COMPLETAMENTE MIA

EPOV

Había dormido como hace mucho que no lo hacía, al abrir mis ojos vi a mi niña al lado mio apoyada en mi pecho, parecía un verdadero angel, pero teníamos que levantarnos, con todo el dolor de mi vida, hoy era día de clase y no podíamos permitir faltar, nadie debería sospechar de nuestra ausencia.

Suavemente le di un beso a Bella en la cabeza, y empezó a removerse, seguí bajando por su mejilla, hasta llegar hasta su deliciosa boca, la empece a besar tiernamente hasta que empezó a responderme, y me aparte cuando necesitamos oxigeno.

-Buenos días -le dije con una gran sonrisa.

-si que son buenos -me contesto

-Nena tenemos que levantarnos hay que ir a clase- ella abrió los ojos de para en par con miedo- tranquila,encontramos a Mike y no te molestará nunca más, esta fuera del instituto.

-¿Como que esta fuera del instituto?

-Si le sacaron anoche por eso nos llamo el director a Emmett y a mi por si se ponía la cosa fea.

-¿Y por que os llamo a vosotros y no a seguridad?

No supe contestarla pero tampoco quería contarle lo que había pasado en realidad, no quería que se asustara más de lo que podía estarlo, por eso gracias a que llamaron a la puerta pude librarme de la pregunta.

-Hola Alice- le dije con una sonrisa.

-Hola vengo a traerle un uniforme nuevo a Isabella ya que el suyo quedo inservible- me contesto entrando alegremente

-Gracias Alice, pequeña me cambiare, en el cuarto de baño para que te puedas cambiar aquí – le dije a Bella.

Edward.

Cuando ambos terminamos de cambiarnos nos dirijamos a clase, estaba en boca de todos lo de la desaparición de Mike, solo unos pocos sabíamos lo que había pasado realmente ayer, pero no queríamos que surcara el pánico.

Las dos primeras clases pasaron demasiado rápido, en la tercera hora nos tocaba clase con nuestro supuesto profesor Whithlock, en cuanto nos vio entrar nos hizo una señal a Emmett y a mi queriéndonos decir que teníamos que hablar, algo importante habían encontrado en las autopsias, pero esta vez lo dejaríamos para esta noche ya que no pensaba dejar a Bella en todo el día.

Cuando llego la hora de la comida el primero que ya estaba en la fila esperando era como siempre Emmett, y luego los demás este chico siempre pensaba para mi como era posible que comiera tanto. En ese momento decidí que era el mejor momento para decirle a Bella mi idea sobre que le enseñara Emmett un poco de defensa.

-Bella he pensado que Emmett te podía enseñar un poco de defensa personal, ¿que te parece?

-Que no quiero hacerle daño, -me dijo con una sonrisa.

-Tu a mi, mi pequeña Belli Bells? - le dijo con una sonrisa.

-no te ha dicho Edward sobre mi torpeza?- le dijo

-Claro, si lo he visto por mi mismo -dijo con una gran carjada – encima puede que consigas un poco de coordinación y todo.

-Entonces vale, me encantara que me enseñes Emmett- le dijo Bella sonriendo.

-¿Podemos ir nosotras?-dijo alegremente Alice

-claro, cuando termine con vosotras no os hará falta nadie para defenderos.

Y así fué cuando terminamos nuestras clases, pedí permiso para que Emmett y las chicas pudieran entrenar. Se centro en Bella a enseñarle a como defenderse de los golpes, a librarse cuando la sujeten y varias cosas más. Ella iba aprendiendo poco a poco y como dijo Emmett su equilibrio con el combate era el mejor. Ver a Bella como movía su pequeño cuerpo cada vez que se tenia que defender me ponía duro.

Hubo un momento en el que Emmett dijo que luchara con ella, y yo encantada lo hice, el caso era que yo la sujetara por el cuello con el antebrazo para que ella me hiciera una pequeña llave y tirarme al suelo. Al principio le costo hacerlo, pero después de unas cuantas veces lo hizo, me sujeto de la muñeca, he izo un movimiento tan rápido que no me di cuenta de como lo hizo solo que acabamos los dos en el suelo, riéndonos como tontos.

-Te has hecho daño? -le dije entre risas.

-no, pero gracias por amortiguar mi caída -me dijo mientras se sujetaba en mi pecho con sus dos pequeñas manos.

-Bella me encantaría estar así durante mucho tiempo, pero creo que se me esta formando un pequeño problema hay abajo -le dije mientras empujaba un poco mis caderas para que notara mi pequeña calentura, a lo cual ella pego un pequeño gemido – me encanta ese pequeño ruido saliendo de tu boca, pero más me gustaría que fuera en otro lado -le dije besandole en el cuello.

-Edward – me dijo dándome un golpe en el pecho, mientras se sonrojaba.

-Vamos pequeña hay que levantarse-

La ayude como pude a levantarse, y nos juntamos con los demás, Emmett me miraba sonriéndome picaramente y las otras dos chicas solo sabían reírse por lo bajo, Bella escondió su carita en mi pecho, por el pequeño espectáculo que acabábamos de dar.

Después de nuestro pequeño descanso volvieron al entrenamiento, cuando vimos que era lo bastante tarde, decidimos volver a las habitaciones, acompañamos a Alice y a Angela a sus habitaciones, Emmett se fue con una excusa un poco torpe, guiñándome un ojo, y Bella quería irse a su habitación pero, yo no la deje ir, no la iba a dejar sola, no después de lo que paso la ultima vez, por eso la lleve a mi habitación otra vez.

Cuando llegamos la deje una de mis camisetas para que se la pusiera, y yo me fui al cuarto de baño para darle privacidad, cuando salí con solo mi pantalón de pijama ella ya estaba sentada en la cama arropada con las sabanas, yo cogí una almohada y unas sabanas que tenia de más y las deje en el suelo.

-¿Que haces Edward?

-Irme a dormir, te dije que te quedaras pero no te obligare a dormir conmigo.

-Edward no seas tonto ya hemos dormido juntos dos veces, que diferencia va a ver ahora de las otras veces?-me dijo entre risas.

-Pues por ejemplo que si me metiera en la cama con lo que estas vestida ahora mismo, y sabiendo que estas consciente, no podría evitar hacerte el amor.

-¿y si yo quisiera que lo hicieras?-me dijo mirándome a los ojos.

-Seria el hombre más feliz del mundo.

Y diciendo esto me levante y la cogí de la cintura para que se arrodillara en la cama quedando casi a mi altura, baje un poco la cabeza y la empece a besar con toda la dulzura que pude, la sujete su preciosa cabeza entre mis manos mientras la seguía besando y con mis dedos la acariciaba sus mejillas, fui bajando mis manos hasta llegar a su clavícula y apoyar allí mis manos, cuando ya nos faltaba el oxigeno nos separamos un poco, para recuperarnos pero yo no podía separar mis labios de su hermoso cuerpo, y los baje para lamer-le el lóbulo de su oreja mientras mis manos bajaron hasta el dobladillo de la camiseta, que estaba por encima de su rodilla, muy suavemente la fui subiendo mientras mis labios, se fueron suavemente hacia su hermoso cuello, quería marcarla como mía dejándola un chupetón pero quizá no le gustaría entonces solo me entretuve besándoselo mientas le subía la camiseta del todo y se la quitaba.

Llevaba un precioso conjunto de sujetador y braguitas de color azul cielo, semi transparente donde podía verle sus deliciosos pezones que estaban erectos para mi, poco a poco fui bajando por sus dulces pechos, y con mis manos la acaricie la espalda hasta llegar al cierre del sujetador, ella arqueo un poco la espalda para poder quitárselo.

Cuando se lo quite me relamí pensando como sabrían sus deliciosos pechos en mi boca, y así fue lo que hice con la punta de mi lengua, lamí la punta de su pezón, ella soltó un gemido, que fue directo a mi miembro.

-Eso es cariño gime para mi

-Oh Edward

Seguí lamiendo, mordisqueandolo suavemente mientras que con mi otra manos no desatendía el otro pecho, pellizcaba con suavidad y sus gemidos se hicieron más altos.

Con mi boca fui hacia el otro pecho mientras que con mi mano iba acariciando su deliciosa piel, la baje poco a poco hasta llegar a su zona más caliente, muy despacio fui abriendo sus pliegues para introducir uno de mis dedos y encontrar su pequeño botón de placer, cuando lo encontré lo acaricie y sentí que se iba poniendo duro poco a poco, sus gemidos eran entrecortados y más fuertes.

-Oh Edward, sigue

-Que dulce suena mi nombre en tu boca -la dije besándola con pasión, mientras la introducía con cuidado uno de mis dedos dentro de su deliciosa intimidad mientras mi pulgar acariciaba su clítoris, cuando sentí que estaba lo más mojada posible me desplace entre sus piernas para probarla, hice el primer lametazo ella pego un pequeño grito.

-Edward, dios- grito de placer.

Pero yo no pare, tenia la polla dolorida de lo excitado que estaba, pero quería que ella llegará al orgasmo para que luego fuera más fácil y no la hiciera tanto daño.

-Vamos cariño correte para mi- la dije mientras seguía lamiéndola el clítoris mientras introducía dos dedos en su interior.

Bombee cada vez más rápido en su interior y cuando sentí como sus paredes me aprisionaban los dedos, supe que su orgasmo no estaba lejos.

-Oh EDWARD- grito y supe que en ese momento se había corrido, lamí todos sus jugos, ya que eran adictivos para mi, después de haber acabado de lamer todo me volví a incorporar para quitarme los pantalones y los slip,

-Estas segura de ello Bella? Si nos detenemos aquí no importara,- le dije mirándola a los ojos, no quería que tuviera ninguna duda, ya que ella me iba a dar algo sumamente importante para una mujer su virginidad,

.-Edward hazme el amor.- me dijo con dulzura.

Y así fué como la hice completamente mía, aunque tenia muchas ganas de introducirme en ella con una sola penetración, lo tenia que hacer muy despacio, por que sabia perfectamente que la primera vez le dolería mucho y así fué como lo hice, poco a poco me fui introduciendo en ella, cuando llegue a la barrera la mire a los ojos y ella me dio su consentimiento, con un movimiento rápido me adentre en ella. Pego un pequeño grito cerrando los ojos con fuerza pero se le escaparon dos pequeñas lagrimas que bese con cariño.

-Tranquila mi vida, a partir de ahora ya no te dolerá, solo te daré placer- la dije para que abriera ese par de ojos que me tenían loco.

Estuve un rato quieto hasta que se acoplara al cuerpo extraño que estaba en su interior, cuando se relajo del todo, ella dio carta blanca para que yo empezara con mis movimientos.

Fui sacando despacio mi miembro de ella y la volvía a penetrar en la misma velocidad, poco a poco fui aumentando el ritmo. Ella enrosco sus piernas en mi cintura y la penetración se hizo más profunda.

-Más Edward mas rápido, más duro- me decía mientras se agarraba a mis hombros.

Yo aceleré más mis movimientos hasta que estuve completamente descontrolado, se me nublo totalmente la vista, y solo sentía como mi orgasmo estaba más cerca pero quería que ella llegara por segunda vez. Coloque mi mano entre nuestros cuerpos hasta alcanzar su clítoris, y acariciarlo en movimientos circulares, sus gemidos se volvieron gritos de placer llamándome, y fué cuando sentí que mi miembro era aprisionado por sus paredes cuando llego a su orgasmo, y yo llegue también al mio.

Caí rendido encima de su cuerpo y con mucho cuidado salí de ella, en este momento me sentí incompleto como lo había estado antes cuando estaba enterrado en ella, pero no la solté, me gire para quedar boca arriba y tumbarla a ella encima de mi pecho.

-Eso a sido increíble- le dije con la respiración todavía entrecortada.

-Te amo Edward- me dijo cerrando los ojitos.

-y yo a ti mi pequeña, te amo más que a mi vida.

Así fué como nos quedamos durmiendo los dos entrelazados. No se cuanto tiempo pasaría pero oí ruidos extraños al otro lado de mi puerta, con mucho cuidado de no despertar a Bella me levante, fui hasta mi mesilla saque la pistola que tenia allí guardada, vi como la perilla de la puerta empezaba a girar, pero yo ya apuntaba hacia la puerta, entonces me di cuenta que estaba puesto el seguro y nadie podría pasar.

Fui acercándome a ella y sentí como los pasos se alejaban deprisa, al abrir la puerta me encontré con una nota, de ese psicópata, había estado al otro lado de la puerta, me asome pero ya no había nadie. Recogí la dichosa nota y la leí, esta vez no iba dirigida a Bella sino a mi.

"seras castigado por robarle a mi amor el regalo mejor guardado que estaba esperando para mi, tu castigo sera la muerte"

Esto si que era ya personal no solo me espiaba cuando le estaba haciendo el amor a mi novia sino que encima tenia la desfachatez de amenazarme a mi. La guarde en una pequeña bolsa que tenia en la mesilla y la guarde junto con la pistola, mire a la cama donde mi dulce Bella dormía y me volví acostar junto a ella, ella inmediatamente volvió a acurrucarse junto a mi cuerpo y con su dulce calor volví a dormirme.

Sentí como unos dulces besos me acariciaban el pecho, se sentían genial, abrí uno de mis ojos y vi a mi dulce Bella, besándome, siguió bajando hasta llegar a mi polla que ya estaba más que animada para seguir con su jueguecito mañanero, y así fue como vi a Bella agarrarla y empezar a acariciarla de arriba abajo poniéndome más duro, yo solté un gemido del placer que me estaba dando esa caricia, y de pronto sentí algo húmedo al rededor de ella, cuando volví a mirar hacia abajo, mi dulce Bella tenia parte de mi polla metida en su deliciosa boca, y lo que no podía adentrarse en ella la daba placer con su pequeña mano, era la visión más erótica que había tenido nunca, con otras de sus manos acariciaban mis testículos, y hay si que se me nublo la mente, solo podía sentir el enorme placer que me estaba dando, pero yo no quería llegar así.

Cuando vi que estaba cerca tire de ella, y la monte encima de mi, la volví a introducirme dentro de ella y con mis manos en su cintura le marque el ritmo que quería que llevara. Ella me cabalgo como toda una amazona, y con una de mis manos la acariciaba su dulce clítoris mientras veía como sus pechos rebotaban con cada penetración.

-Dios Bella estas hecha para mi, eres una diosa – la dije con voz ronca por todo lo que me estaba haciendo sentir- vamos cariño correte para mi.

-Edward- me dijo con un gemino, era música para mis oídos, y así fue como con unos cuantos movimientos ella grito mi nombre y yo el suyo, habíamos llegado al éxtasis juntos de nuevo. Se tumbo encima de mi sin salir de mi mimbro, mientras yo le acariciaba la espalda.

-Buenos días -me dijo ella

-Geniales días mejor dicho – la dije yo todavía respirando con dificultad -nena siento romper nuestro momento de post orgasmo pero tenemos que ducharnos hoy es día de clase.

-Si ya lo se pero se siente tan bien así.

-Ya mi vida, ¿que te parece si nos duchamos juntos?

-Me parece genial -me dijo con un beso

y si es como llegamos tarde a nuestra primera clase, ya que ducharnos lo hicimos pero después de volverla hacerle el amor en la ducha.

Hoy tenia que reunirme con los chicos para saber la nuevas averiguaciones de Jasper y enseñarles el regalo que el asesino había dejo en mi puerta la pasada noche, el problema que tenia que inventar algo para que Bella no se quedara sola.

Pensé en pedírselo a Alice, para que tuvieran una noche de chicas para ellas tres, ya que sentía que estaba apartando a Bella de sus amigas, y así fué como lo hice, esta noche se quedarían todas en la habitación de Alice, mientras yo me reunía con los chicos

Cuando conseguí que Bella me prometiera por lo menos 10 veces que me llamaría para ver si estaban bien, hasta que se fueran a dormir, fué cuando la deje marcharse con Alice, ya que Angela las estaría esperando allí. Me dirigí hacia la habitación de Emmett, donde habíamos establecido allí nuestro cuartel, ya que con Bella durmiendo en mi habitación no quería que se encontrara con ninguna de las pruebas del caso, lo único que guardaba en mi habitación era mi pistola, que por cierto no me separaba nunca de ella ha raíz de la amenaza de ese loco.