Corrí lo más que pude, tenía que alcanzarla, no podía creer después de tanto que hice para tenerla, y al fin ya estaba ella bien conmigo se enoje por un mal entendido.

Justo cuando a lo lejos mire a una hermosa rubia lo bueno es que tenía tacones por que no podía correr muy rápido. —¡SUÉLTAME!— me gritaba enojada mientras sin querer caía con ella al piso.

—tranquila princesa— le decía tratando de calmarla, la tenía en mis brazos mientras ella peleaba por quitarme.

—eres un estúpido, como crees que me siento viendo al hombre que amo abrazando a otra mujer— me decía mientras sus lágrimas caían.

—pero tú no viste bien, yo no la estaba abrazando... entiende que...— espera dijo "el hombre que amo" —pri...princesa dijiste— no me salía la palabra me había dejado mudo.

—si estúpido te amo, pero ya veo que fue un error, ya que a ti te gusta la otra mujer con cara de murciélago.— me decía haciendo un puchero.

—en primera, yo te amo más que a nada en este mundo, en segunda, estás equivocada yo no amo a Berryl ella es una acosadora y mañosa que se la pasa queriéndonos agarrar a todos... no solo a mi me acosa, también a los demás. Es una pervertida y si tienes razón tiene cara de murciélago. Jaja—

Ella no me miraba solo se volteaba haciendo pucheros. —ella simplemente me empezó a hablar, cuando tú llegaste ella se me tiro en cima, yo le dije que se quitara pero tú llegaste en ese momento.— no me miraba solo seguía Volteada enojada.,

—vamos mi amor, no sabes lo feliz que me hiciste cuando dijiste que me amas, tu no sabes la adoración que siento yo por ti, que tu me hayas dicho eso es como si estuviera soñando... no parece real.— ella me miraba mientras se sonreía.

—honestamente me as gustado desde que te vi... me as parecido guapísimo... y pues, te fui agarrando cariño... hasta que te vi con Berryl me di cuenta que te amo... no me gusto verte con otra mujer— hablaba toda sonrojada, se veía hermosa.

—mi princesa, entonces le tengo que dar las gracias a Berryl— ella solo me golpeaba el brazo.

—Síguele vas a ver— yo solo me reía mientras me sobaba

—estoy jugando mi amor.. te puedo pedir algo... ¿te puedo besar?— ella solo se sonreía.

—¿de cuando acá me pides permiso?— yo solo tomaba su rostro en mis brazos mientras la acercaba lenta mente.

—desde que dije que respetaba todo lo que me dijeras— sentía algo suave en mis labios.

—eso responde tu pregunta— mmm la gloria misma...

—princesa, tus labios son muy suaves pero ese beso no me gusto... quiero este beso.—. La tenía contra el suelo mientras mis labios besaban los suyos, teníamos una guerra por dominancia el la que ella me había ganado.

—sabes princesa ya habíamos tenido esta platica.., pero te lo voy a repetir si no paras de besarme te are el amor como un poseso.— ella solo sonreía mientras se paraba.

—que te parece si regresamos a la fiesta, no quiero que mina se case y no me vea.— la levantaba tomándola en mis brazos. —sabes puedo caminar— me decía mientras un lindo rosa adornaba sus mejillas.

—pero yo no te quiero soltar, además quiero que todos sepan que eres mía— le decía tomando sus labios nuevamente.

—Darién suéltame, no quiero hacer un pancho en el día de la boda de mina.— yo solo reía mientras besaba sus labios

—está bien, pero me tienes que prometer que vas a bailar conmigo— ella asentía mientras la bajaba.

—valla parece que llegaste con la niñita insignificante— decía la mujer acercándose mientras bebía una copa de vino.

—insignificante eres tú bruja, y si más bien lo recuerdo tengo una orden en tu contra de restricción, también los demás la tienen... no sé cómo te metiste aquí, pero sabes que eso se arregla en este momento. Yaten, Taiki.. saquen la a la anciana decrépita está, y tengan cuidado los va a estar manoseando— ellos solo la miraban con saco mientras la sacaban a ella gritando y pataleando.

—valla no estabas mintiendo— me decía Serena asombrada.

—ya te dije que a ti no te miento mi amor— la boda ya estaba empezando llegaron Kunsite y mina luego se le veía la cara a Mina de enojo jajaja me recuerda cuando me casé con Serena. La misma cara tenía Mina también a de querer a Kunsite solo que también lo niega como Serena si que son difíciles estas mujeres. El único que la tuvo fácil fue Zoisite... aún que ese siempre fue un Don Juan siempre tuvo pegue...

Después de que los casaron y todo ya era la hora de el Baile, e iba a aprovechar esta oportunidad de bailar con mi princesa, aún no puedo creer que me dijo que me ama... espero no estar soñando... y si lo estoy nunca despertar.

—por qué tan serio— me preguntaba Serena mientras bailábamos.

—Serena ¿no estoy soñando o si?— ella movía la cabeza a un lado.

—¿a que viene eso o que?— yo besaba su mano.

—princesa, desde que te conocí me enamore como un loco de ti, y ahora estamos casados y me dices que me amas... pienso que estoy soñando y eso me da miedo.— ella solo se reía.

—hay mi príncipe, eres tan cómico ¿que puedo hacer para que veas que no es un sueño— se me ocurre algo... pero si le digo capas que me deja sin hijos... jeje

—¡ya se!— gritaba Serena emocionada. Quería preguntarle que pero sentía sus labios en los míos.

—¿eso te parece un sueño?— me decía con su voz sensual.

—no se, aún no estoy confundido... me puedes dar un poco más de esa realidad— sentía un golpe en mi brazo mientras la acercaba a mi robando sus labios.

—no me digas que la emborrachaste otra vez, oye no es mala idea... Mina quieres una copa de Vino... esposa mía— se escuchaba a Kunsite riéndose.

—deja de llamarme así idiota, mejor agarra esa botella y te la metes por el...— Kunsite le ponía su mano en la boca de ella.

—ok, bueno los dejamos que se diviertan yo voy a ver cómo podemos divertirnos con mi señora esposa.— decía Kunsite riendo mientras cargaba a mina llevándosela. Ese le encanta como se pone aquella de loca... a mi también se me hacía cómica la actitud de Serena pero creo que me gusta más esta faceta de ella.

—aún que eso es buena pregunta...¿Serena no estás borracha?— sentía un golpe mientras me miraba que parecía que me quería matar.

—no Chiba no estoy borracha, pero si sigues te voy a dejar viendo estrellas de el golpe que te voy a meter— yo solo me reía besando sus labios.

—tranquila es broma— mejor quería disfrutar de la fiesta.., pero la verdadera fiesta será está noche...

Hola como están, gracias por la paciencia espero que les este gustando la historia se cuidan y besos :D