Muchas gracias a todos los que os molestais en pasaros por aquí y leer mi historia, y doblemente gracias a todos los que me comentais y aconsejais para poder ir mejorando dia a día el desarrollo de el fanfic. Espero que os guste esta entrega, en la que finalmente las peleas se terminan, al menos por el momento. Creo que no os va a decepcionar! :)

It can't be you

Chapter 10

Inuyasha con Kagome en brazos se acercó hasta Sesshomaru y Miroku. El primero lo miraba desafiante y el segundo lo miro por un momento a los ojos y después dirigió su mirada al suelo. Kagome cuando abrió los ojos notó que alguien la tenía en brazos, Sesshomaru que se dio cuenta que ya estaba consciente carraspeó, atrayendo la atención de la joven que aún no sabía donde estaba.

- Kagome, estas bien? Dios mío, que he hecho? - las palabras de Inuyasha hicieron que Kagome por fin se percatase de que los brazos que la sujetaban eran los de el.

-Suéltame, la batalla no ha acabado, aún tengo fuerzas para seguir luchando

- Dime Kagome que ha pasado? Por qué estás con Sesshomaru? He estado muy preocupado por ti - Inuyasha estaba realmente preocupado, pero Kagome no quería estar ahora ahí, si seguía en brazos de Inuyasha sabía que cedería y acabaría diciéndole la verdad y eso no podía ser.

Kagome golpeó uno de los brazos con los que Inuyasha la sujetaba y se puso de pie, al lado de Sesshomaru que estaba orgulloso de su comportamiento. Inuyasha al recibir el golpe se puso triste, esa no era la Kagome que el había conocido y entrenado, su pesar era muy grande pensaba que todo había sido su culpa, culpa de la imprudencia de no protegerla tal y como Kikyo se lo había pedido.

- Inuyasha, la pelea no ha terminado - Inuyasha solo la miraba de arriba abajo, su mirada se posó en un gran corte que tenía en el cuello y no paraba de sangrar, si seguía así podría morir desangrada.

- Kagome, no puedes seguir luchando, además por qué luchas? Creo que siempre te he enseñado que cada lucha tiene un porqué, y yo todavía no se el de esta lucha.

- Inuyasha, estoy harta de mi pueblo y de mis responsabilidades, no podía seguir allí. En el pueblo del Sur soy libre. Tome una decisión y esa es dejar de lado a la sagrada - dirigió una mirada a Sango que ya había dejado de llorar y la miraba - y vivir mi propia vida de una forma diferente y si esa manera es luchando contra ti, así lo haré- se llevó una mano al cuello que cada vez sangraba mas.

Inuyasha no sabía que decir, Kagome parecía muy segura de sus palabras y contra eso era casi imposible discutir, por lo visto Sesshomaru no sabía quien era ella y eso también lo tranquilizaba porque sería una tragedia que se enterase. Lo que ahora era verdaderamente importante es que ella no se iba a rendir pero las condiciones en las que se encontraba eran malas. Inuyasha iba a agarrarla del brazo para hacerla entrar en razón cuando otro brazo se le adelantó. Este era el de Sesshomaru que la acercó hasta el y ante la sorpresa de ella aproximó su rostro al cuello de la joven lamiéndole la profunda herida de su cuello que poco a poco empezó a cicatrizar gracias a su saliva. Después le agarró la mano en la que tenía también un gran corte y rasgando una parte de la manga de su ropa se lo puso alrededor de la herida para que dejase de sangrar.

Miroku, al verlo le dieron ganas de reírse pero no lo hizo por las consecuencias que conllevaría. Kagome no protestó ante el gesto de Sesshomaru porque aunque la herida del cuello le empezó a escocer también notó que el dolor se disipaba. Inuyasha aunque encontraba que eso era incorrecto realizarlo si la batalla iba a continuar decidió que lo pasaría por alto porque si Sesshomaru no lo llega a hacer y ella decidiese seguir adelante lo mas seguro es que ella no lo pasase muy bien. El apreciaba mucho a esa jovencita que ahora quería proseguir una lucha que no sabía muy bien como terminaría.

- Sesshomaru… - ella lo miró a los ojos y el se molestó ante este gesto ya que el se había rebajado a curarla y esto ya era el colmo.

Sesshomaru no le respondió y es mas, hasta apartó la mirada de ella gesto que ella comprendió como vergüenza ante las heridas que ella había sufrido. Comprendiendo que ahora lo importante era la pelea decidió que se iba a emplear a fondo y ganaría a Inuyasha fuese como fuese, lo haría por Ayame.

Inuyasha estaba inseguro cuando tuvo de nuevo frente a el a Kagome, esta ahora ya no tenía ninguna arma pero la conocía y ella era genial cuando se trataba de pelear sin armas.

- Vamos Inuyasha deja de mirarme y prosigue con lo nuestro - indicándole con la mano que se acercase

Inuyasha sacó su espada de la funda que portaba en la cintura y la tiró lo suficientemente lejos como para demostrar que no iba a utilizarla en la batalla. Koga al ver el gesto de su compañero se aproximo a la espada y la cogió para guardarla junto a su arma.

- Nunca creí que aquellos entrenamientos, acabasen siendo utilizados de esta manera

- Ya lo ves Inuyasha, la vida depara muchas sorpresas

Kagome empezó a correr hacia Inuyasha, al estar lo suficientemente cerca de el, movió su puño derecho hacia el rostro de su enemigo, que sin dejar que el puño le tocase lo agarró con su mano. La joven rápidamente se soltó del agarre y haciendo una voltereta por encima de Inuyasha posicionó detrás de el agarrando ambos brazos en la espalda impidiendo sus movimientos, pero este sin dudarlo se impulsó con sus dos piernas dando un gran salto con el que Kagome no contaba. El resultado fue que ambos salieron propulsados a varios metros pero el único que cayó de pie fue Inuyasha que ya tenía previsto su siguiente movimiento. Kagome acabó boca arriba tirada en el suelo.

El se situó encima de ella colocando a ambos lados sus piernas y dejando inmóvil a la joven agarrando sus manos por encima de la cabeza.

- Me parece que te toca rendirte - le dijo Inuyasha sonriendo, estaba disfrutando de la pelea al igual que Kagome que también sonreía

-Lo siento pero… no - esto lo dijo a la vez que con sus piernas, que Inuyasha desde su posición no podía observar, le agarraba el cuello - sabes que puedo romperte el cuello, ríndete

- Podrías hacerlo pero no lo vas a hacer - dijo burlón Inuyasha

Los que observaban la pelea estaban maravillados con lo que podían ver. Era un espectáculo digno de ver. El único que no estaba de acuerdo con todo era el propio Sesshomaru, tras haberse rebajado y curado a la chica esta no era capaz de matar a su enemigo y eso aún lograba que su acción quedase rebajada a nada. Por qué la había ayudado si al final se iba resignar a perder por no matar a un "amigo"? Es mas por qué la había ayudado? Eso era algo que ni el mismo sabía.

- Yo podría romperte los brazos y apartar tus piernas de mi cuello en un segundo - apretando mas sus manos que seguían sujetando las manos de ella

Kagome había tomado una decisión, no era muy leal lo que iba a hacer pero la pelea tenía que terminar ya, porque ella seguía debilitada por el viento cortante.

-"Perdóname Inuyasha"- pensó apretando sus piernas alrededor del cuello de Inuyasha

Inuyasha pudo ver que Kagome estaba pensativa algo muy poco frecuente en ella cuando estaba combatiendo, eso lo despistó un poco pero al momento volvió a concentrarse cuando vio que Kagome volvía a concentrarse en la batalla y en el agarre.

- Kikyo - dijo Kagome en un tono de voz normal

Inuyasha al escuchar el nombre se asombró y se desconcentró por completo. En ese instante Kagome deshizo el agarre de su cuello y con una sola pierna golpeó la base de su cuello lanzándolo a un par de metros. Inuyasha estaba K.O, ella había ganado.

Se levantó de un salto y camino hasta donde estaba Miroku y Sesshomaru recogió su casaca del suelo y se la puso ante la mirada de todos los que aún estaban asimilando lo que había realizado la muchacha. Kagome estaba apenada porque había utilizado una forma bastante desleal para ganar que era nombrar el único punto débil que conocía de Inuyasha, no supo hasta que punto lo que había hecho estuvo bien.

- Sagrada - el que lo dijo fue Sesshomaru - ven con nosotros

Sango miró a Koga que estaba a su lado y este la agarró fuertemente para impedir que ella se fuese. Sesshomaru miró a Miroku y este asintió, se aproximó a Sango y le mostró su mano. Ella dudando y dejando que Koga la soltase agarró la mano de Miroku que la guió junto a Kagome que la miraba triste y Sesshomaru que rebosaba de orgullo.

El grupo del Sur regresó a su pueblo con una persona mas en su grupo, por el contrario el del Norte se había quedado con un miembro menos. Inuyasha se despertó cuando ya hacía una hora que Sesshomaru se había marchado. Solo pudo ver a Koga y comprendió lo que había pasado. Los dos regresaron a su pueblo intentando olvidar que Sesshomaru cada vez se les adelantaba en cuanto a movimientos se refería, tenía una fuerza superior y ahora tenía de su parte a la sagrada, por suerte el no sabía quien era en verdad. Inuyasha tenía la esperanza de que Sango estaría bien con Miroku y también esperaba que ella lograse entrar en razón a Kagome, eran amigas y eso tenía que valer de algo no?