"Enferma"
Sesshomaru contempla a la mujer desmayada, la alza para llevarla a su palacio en estilo nupcial. Usando sus poderes se eleva con el propósito de llegar lo antes posible para que no empeore más... el supo de la presencia de ella desde unos minutos después que apareció Rin, por ese motivo no intervino en las aclaraciones dadas a la humana.
Frunce el ceño al escuchar las constantes quejas de la miko.-mierda…-maldice.
Unos ojos dorados brillan en la oscuridad de la noche vigilando el sueño a la pequeña mujer en su regazo, velando por su bienestar, con cuidado posa un trapo húmedo en su frente con la intención de bajar el calor corporal de ella, hace mas de una hora que se mantuvo así enfrentando una batalla contra esa maldita fiebre.
Sus agudos oídos escuchan los delirios o quejidos, acomoda unos mechones rebeldes disfrutando los sedosos que son a su tacto mientras roza con sus garras la tersa piel. Aun no entiende como el Gran Sesshomaru se encuentra cuidando a una humana aguardando su sueño, atento a que no le suceda nada. ¿Cómo es que llego a esto? ¿Donde quedo el temible Inu-youkai de sangre fría? Al parecer con esta mujer nunca podrá mostrarse con esa faceta.
Se remueve acomodándose mejor dejando a la mujer recostada en su pecho mientras el la rodea con sus fuertes brazos brindándole calor y seguridad. Escucha un pequeño suspiro que escapa de esos labios femeninos.
Cierra sus ojos agradecido que pudo bajar un poco la temperatura otorgando un descanso tranquilo a la pequeña miko para permitirse descansar unos minutos a el también.
Media hora después…
Abre sus ojos de golpe escuchando la insistente tos, intenta calmarla con una simple caricia en su espalda no dando resultado, no sabe que hacer el no sirve para estas cosas, ¡por dios es un demonio hecho para la guerra no un curandero! Frunce el ceño molesto al verse enredado en esa situación y lo peor todo es que el solo decidió cuidarla.
-tengo que… verlo…-murmura la azabache. Sesshomaru lo ignora pensando como hacer para que se duerma nuevamente.-tengo… que… verlo…-repite frunciendo el ceño por el insistente calor.
-¿a quien?-con un poco de celos.
-a el…-murmura- el me espera…-haciendo gestos de molestia.
-¿Quién es el?-frió.
-el…-responde, Sesshomaru frunce el ceño molesto.-el…-repite- me espera… Se…Sessho…maru…-entrecortado tomando de sorpresa al ojidorado quien dibuja una imperceptible sonrisa.-Se…ssho...maru…-lo llama entre sueño con un pequeño tono de desespero.
Para calmarla la estrecha más a su cuerpo para luego ronronear suave dejando que su pecho vibre relajándola. Ahome sonríe acurrucándose mas a el, este frota su nariz en el cuello a modo de caricia soltando otro ronroneo asegurando su descanso. El resto de la noche trascurrió con un demonio despierto cuidando a su pequeña miko enferma.
S & A
A la mañana…
Se remueve molesta por la insistente luz calida en su rostro, hace un pequeño puchero antes de abrir sus ojos con pereza, parpadea unas cuantas veces acostumbrando su vista. Se estira como un gato sobre su 'cama' para eliminar el sueño.
-al fin despiertas….-escucha una voz carente de emociones. Dirige su vista al demonio debajo de ella cumpliendo con la función de una cama. Un sonrojo se apodera de su rostro mientras no puede articular ni una sola palabra, con rapidez se hace aun lado con torpeza balbuceando disculpas. Sesshomaru la mira divertido mientras se cuestiona cuanto mas se puede sonrojar, se sienta para luego posar una mano en la frente de la mujer avergonzada.-al parecer la fiebre ceso un poco…-le informa mientras se pone de pie.
-humm… em…- responde posando su mirada en las sabanas de seda blancas revueltas.
-báñate…-ordena.
-ni que apestara…-responde tajante ya habiendo escarmentado con cierto Hanyou de ropaje rojo. Este enarca una ceja con su mirar aburrido.
-no lo digo por eso, es para que quites el sudor y te refresques…-responde sacando un Kimono verde oscuro y dárselo-ponte esto…-
-gracias- poniéndose de pie para dirigirse a las aguas termales.
Sesshomaru mira aburrido la vista otorgada por el ventanal, sigue con su mirar a su fiel sirviente chillando ordenes a todo el mundo sin escuchar las eternas maldiciones dirigidas a el, realmente llega a ser desesperante pero lo mantiene a su lado al ser fiel a el ante cualquier circunstancia.
En su mente aparece una frase dicha por su pequeña pupila… Rin no se bañara hasta que el Señor Jaken la visite, es que lo hecho de menos… suspira ya le ordenara a ese sapo que valla a la aldea cerca del bosque de InuYasha, de paso se lo quita por unos cuantos días.
Sale de sus pensamientos al escuchar como se abre y cierra el shōji dejando ver a la humana secando sus cabellos largos, con cautela se acerca a ella sujetándola de la cintura, escucha su jadeo de sorpresa para luego mirarlo nerviosa y apenada. Sin tomarse molestias en darle una explicación agarra un cepillo de una repisa comenzando su labor de desenredar las hebras azabaches. Respira al olor exquisito que desprende la humana llenando sus sentidos.
Ahome disfruta del toque de ese demonio mientras de vez en cuando se le escapan unos suspiros. Al terminar con su labor deja el objeto en su lugar para dirigirse a la salida de la habitación, la azabache lo mira curiosa.
-¿a... A donde vas?-cuestiona.
-al estudio…o ¿pensabas que me quedaría ignorando mis responsabilidades…?-burlo mirando desde rabillo del ojo.
-…-no responde se limita a cruzar sus brazos y mirarlo ofendida. Parpadea al ver como se fue sin decir nada bufa soltando unas que otras maldiciones al demonio, quien las escucha mientras camina dibujando una pequeña sonrisa.
El no piensa ni decirle, ni dejar que ella lo vea cuidándola de la gripe, lo de cepillar su cabello fue un impulso que no pudo prevenir, aun no sale de su mente que es humillante que un gran demonio como el se rebaje a cuidar de un ser inferior, su orgullo no se calmo del todo. Ordena aun criado que mande a Jaken a su estudio.
Al llegar se sienta tomando unos pergaminos dándole una ojeada rápida así continuar con los estùpidos tratado, bufa, al parecer hoy será un día tedioso. Escucha como entra el sapo dando tropezones mientras se deshace en cumplidos innecesario, el ya sabe que es único, hermoso y el mas fuerte ¿para que repetirlo cada diez minuto si le basta cinco veces al día?
-amo bonito… ¿usted mando a llamar a su fiel servidor?-cuestiona el sapo con su chillona vos. El demonio lo mira como si fuera lo más obvio.
-encárgate que la miko tome el té medicinal y cuando termines ven…-ordena frió.
-¿Por qué tengo que atender a la inútil mujer del mestizo de InuYasha?-despotrica sin ver la mirada asesina de cierto demonio, calla al sentir como el látigo verde de su amo se estampa en su rostro verde.
-ve…-viendo como el sapo asiente- y Jaken ella no es su mujer…-entre cerrando sus ojos. El sapo chilla un EP! Para salir corriendo todo pálido, si que su amo le da miedo.
Pasa por unos pasillos hasta llegar a la cocina, ordenando un té con hierbas mascullando maldiciones a la miko para luego dirigirse a la habitación de la molesta humana. Al ingresar la ve sentada en el marco de la ventana con una flor violeta de la enredadera.
-¡niña deja esa flor! ¡Ya acuéstate!-grita, sobre saltando a la azabache que tambaleo en su lugar para ver molesta al sapo.
-no…-responde sensilla sonriendo con burla al sapo indignado.
-mejor que obedezcas niña... antes que el amo se enfurezca...-mirando con reproche, Ahome se encoge de hombros mientras se levanta así recostarse sinceramente le duele la cabeza y este sapo solo lo empeorara con sus gritos. Jaken se acerca para darle el té. Ahome lo toma para luego escupir el té mientras hace gestos de asco.
-¡que asco!-sacando la lengua.
-oye!-se queja limpiando el té en su rostro. –tómatelo! Niña insolente!-chilla.
-no quiero…-volteando su rostro. Jaken comienza a gritar mas dando órdenes mientras intenta obligarla a tomar la medicina, Ahome lo rechaza de forma torpe haciendo que el recipiente con el té se vuelque en el pequeño sapo.
-disculpa… Jaken…-dice de forma apresurada conteniendo una pequeña risa.
-le dire a mi amo…-emprendiendo camino. Ahome sonríe al poder seguir a ese sapo así estar cerca del demonio, apresura su paso jadeando mas sin notar que aun tiene alta temperatura al no aguardar reposo ni cubrirse del frió. Pasa por unos pasillos hasta llegar a un gran shōji, de forma rápida abre entrando dejando aun lado al sapo quejándose.
Sesshomaru enarca una ceja, a la miko sonrojada a causa de la fiebre mientras lo mira con sus ojos cansados pero brillando con picardía. Ahome le sonríe acercándose a el hasta sentarse a su lado.
-no… me viniste a ver…- haciendo un mohín.
-miko tiene que reposar, vuelas de fiebre…-monótono.
-humana! Sal ya del estudio de mi amo…!-chilla Jaken. Esta lo mira de reojo para sonreír, toma un mechón plateado viendo como el sapo frunce el ceño.-saca tus sucias manos de mi amo…!-
-no…-enredando sus dedos en las hebras plateadas ignorando la mirada de Sesshomaru. Para hacerlo enojar más posa sus labios en su mejilla sacando un pequeño ronroneo de cierto demonio.
-ah! Quítate! Amo yo le sacare los gérmenes de esta humana…-con intenciones de acercarse.
-no te acerques sapo o veras… - amenaza divertida.
-Miko...-murmura Sesshomaru cansado de esta escena sin sentido.
-o ¿que? Humana molesta...-enarcando una ceja verde. Ahome sonríe para posar sus labios en los del demonio obteniendo como respuesta la mano con garras posada en su cintura. Jaken mira con la boca abierto balbuceando. La miko se separa mirando burlona.
-Jaken…-llama Sesshomaru sacando de su estupor al sapo- ve a la aldea a visitar a Rin… y haz que se bañe…-haciendo un ademán a que se retire. Al ver como desaparece fija sus dorados en la miko sudada con sus ojos entrecerrados. Ni siquiera se toma la molestia en tomarle la temperatura por su comportamiento sabe que delira, ni en sus cinco sentidos haría tal cosa sin morirse de pena. Suspira para acomodarla en su regazo dejando que se duerma mientras sigue con lo suyo. Sonríe al recordar la cara de su sirviente…
...
Llegada la noche el demonio toma en brazos a la pequeña mujer llevándola hasta su cuarto. La deposita con cuidado para intentar a retirarse siendo detenido por una mano.
-quédate…-jadea mirando suplicante al demonio, este bufa para sentarse a su lado mirando la ventana mientras la rodea con su cola. Se paso toda la noche como la anterior bajando su fiebre y escuchando sus delirios como también como lo llama, ronroneaba cada tanto transmitiéndole tranquilidad a su modo. Llegada la madruga la despierta con un mordico suave en su mejilla escuchando su quejido. Ahome lo mira enojada mientras se despereza.
-toma el té sin chistar…-ordena frió, esta hace un mohín para tomar el té de un solo trago.
-listo…-murmura mientras ve como el se retira.-espera ¿te puedes quedar?-le pregunta suplicante no se quiere quedar nuevamente sola todo el día.
-un rato…-accede ya que mucha gracia no le causa estar con los tratados y demás. Ahome sonríe mientras se levanta-quédate en reposo…-
-pero… me aburro… ¿que puedo hacer en la cama?-enarcando una ceja.
-oh… muchas cosas…-con un tono seductor sacando un sonrojo. Se acerca hasta ella tomándola de la cintura-creo que quedo algo pendiente de ayer…-murmura en su oído sacando un jadeo. Se separa un poco para sellar sus labios en un beso ardiente mientras la estrecha mas a su cuerpo, Ahome rodea su cuello con sus brazos entregándose a el, tirándolo mas hacia su cuerpo queriendo sentirlo mas cerca suyo. Sesshomaru baja sus besos a su cuello dándole leves mordiscos teniendo como respuestas sus delicados suspiro.
Se separa con pesar calmando su bestia que proclama salir y marcarla como suya para siempre, mira los marrones encontrando confusión-¿sabes que pasara si seguimos?-le cuestiona recibiendo una afirmación de ella con un lindo rubor. Le deposita un beso casto en los labios-antes de seguir quiero preguntarte algo...-
-que?-mirando con un brillo lleno de un sentimiento.
-¿quieres ser mi compañera para toda la eternidad...?
Continuara...
Hola! ¿les gusto? espero que si...
Gracias por sus comentarios me encanta leerlos... se que es corto pero tengo que estudiar y me hice un poco de tiempo para escribirlo... :/ tratare de hacer el otro mas largo...
Besos...
