Capítulo 10
T.K. estaba en su oficina. Había terminado de firmar unos documentos y se disponía a irse a su casa, cuando se dio cuenta que se había dejado el celular arriba del escritorio, fue entonces cuando recordó las palabras de Davis y decidió que ya era hora de que intentara acercarse a Kari. Empezó a buscar entre sus contactos y cuando encontró su número oprimió el dedo en la pantalla.
-Hola T.K. ¿Cómo estás?- dijo la voz en el teléfono.
-Muy bien, recién terminé de hacer mi trabajo ¿Tienes planes para esta tarde?-
-Mi agenda está libre ¿Por qué preguntas?-
-En ese caso me gustaría invitarte a tomar algo, estuve algo ocupado ultimámente y me vendría bien relajarme y algo de buena companía-
-De acuerdo ¿Dónde quieres que nos veamos?-
-Si quieres te paso a buscar, espero que no le tengas miedo a las motocicletas-
-Nunca me subí a una pero siempre hay una primera vez para todo-
-Genial, nos vemos en un par de horas- dijo con una sonrisa. Antes de salir del lugar observó un marco que se encontraba colgado en la pared, el cual tenía una fotografía de su abuelo junto con su familia -Deséame suerte abuelo- Una vez fuera del edificio, fue a su casa a bañarse y cambiarse. Como no hacía frío ese día se colocó una camisa blanca y un chaleco negro que hacía juego,se perfumó y luego de peinarse empezó a buscar las llaves de la moto pero no las encontraba, estaba casi seguro de que las había dejado arriba de la mesa.
-¿Buscabas esto?- dijo una persona detrás suyo.
-¡Abuela! No te escuché venir- respondió sonriendo al ver a la mujer jugando con las llaves en su mano.
-Soy sigilosa ¿Por qué tanta elegancia?-
-Bueno, quedé en encontrarme con una chica-
-Ya veo ¿Y esa chica tiene nombre?-
-Su nombre es Kari, la conocí en el avión cuando venía para aquí-
-Kari es un lindo nombre ¿Y cómo es esa chica?-
-Pues es agradable, simpática y muy buena persona...-
-Y hermosa- dijo su abuela terminando la oración.
-Y hermosa- reconoció él.
-Bueno si esa chica es tan linda y agradable como dices deberías invitarla a comer alguna vez. Me da gusto verte animado por salir con alguien, debo admitir que por un momento me preocupaba que ya no volvieras a estar con nadie, no debemos permitir que las malas experiencias nos impidan disfrutar de la vida. Te deseo buena suerte- le dijo la mujer con una sonrisa mientras le acomodaba el cuello de la camisa y le colocaba las llaves en el bolsillo de ésta.
Tai y Mimí estaban recorriendo la ciudad, él había llevado una cámara de fotos, la cual usaba casi todo el tiempo -¡Wow! Esta ciudad es increíble, mucho mejor de lo que esperaba- dijo él luego de sacar una foto de la torre Eiffel.
-Todos aman la torre, por eso quise dejarla para el final- respondió ella con una sonrisa.
-No sabes lo difícil que fue aguantar la emoción, pero valió la pena ¿Disculpe puede sacarnos una foto juntos?- preguntó a una mujer que pasaba, él agarró a Mimí en la cintura y posaron para la foto -Gracias señora- le dijo a la mujer.
-¿Y bien? ¿Adónde quieres ir ahora?-
-Honestamente a algún bar, tanto pasear y fotografiar me abrió el apetito ¿Conoces algún lugar cerca?-
-Ahora que lo mencionas también me dio hambre, ven conmigo, hay uno muy bueno a un par de cuadras ¿Alguna vez has probado un taco?-
-Sólo conozco el nombre, pero estoy dispuesto a probar cosas nuevas- respondió con una sonrisa.
-Entonces dile a tu estómago que se prepare para una de las cosas más deliciosas que existen- y lo tomó del brazo en dirección hacia el lugar. Una vez dentro del lugar, se sentaron en una de las mesas y esperaron a ser atendidos.
-Es un lindo lugar- Comentó Tai -¿Vienes aquí a menudo?-
-Solía venir, pero he estado ocupada últimamente o cuando salía con mis amigas terminábamos saliendo a otro lugar-
-Hola, lamento si los hice esperar ¿Puedo tomar su orden?- preguntó una camarera, la cual llamaba la atención porque era algo alta y muy bonita, además tenía unos ojos azules que llamaban la atención y un pelo largo y rubio.
-Sí, quisiéramos ordenar una ronda de tacos y para tomar yo quiero una gaseosa ¿Y tú qué quieres beber Tai?-
-Lo mismo-
-Muy bien, en un momento traeré su pedido- dijo la chica, la cual le dirigió una amplia sonrisa a él.
-Parece que le agradaste- comentó Mimí, luego de que la chica se retirara.
-Todas las camareras suelen ser agradables porque saben que un cliente contento es un cliente que deja buenas propinas- respondió él.
-Apuesto que has conocido a muchas-
-No te la creas. Contrario a lo que haya podido decir mi hermana, no soy un mujeriego, he salido con algunas chicas, pero no soy de los que andan con varias al mismo tiempo o un mentiroso. A decir verdad, hace mucho tiempo que no he tenido una cita-
-Creía que esto era un pequeño tour ¿En qué momento se convirtió en una cita?-
-Bueno... yo... eh...- respondió él balbuceando, pero al ver que la chica se reía no pudo evitar hacer lo mismo -¿Me estás tomando el pelo verdad?-
-Me declaro culpable-
-Creo que has pasado demasiado tiempo con mi hermana-
-Tal vez. Ah mira ahí llega nuestra orden- dijo señalando con la mirada a la camarera. Una vez que les dejó la comida y bebidas arriba de la mesa Tai le agradeció y ella le respondió con un "cuando quieras guapo" y se retiró.
-Si, es obvio que sólo le interesa la propina- dijo Mimí con sarcasmo.
-¿Acaso tengo la culpa de haberle caído bien?-
-No, pero si de disfrutar demasiado- respondió ella haciendo un gesto con los labios.
-¿Alguna vez te han dicho lo bonita que te vez cuando te enojas?-
-No y no trates de cambiar el tema, aunque casi lo consigues-
-Al menos lo intenté. Mejor comamos- respondió él y empezaron a armarse bocadillos con distintos rellenos, los cuales devoraron con entusiasmo -Esto es delicioso. Ojalá lo hubiera probado antes-
-Sabía que te gustarían. En especial el relleno de pollo y salsa-
-Lo pondré en mi lista de "platillos preferidos"-
Luego de terminar la comida Tai se excusó diciendo que iba al baño, mientras lo esperaba pudo notar que en la barra había un grupo de hombres bebiendo y cantando una canción la cual parecía una de apoyo a algún equipo de fútbol. Uno de ellos la vio y empezó a caminar en dirección hacia donde estaba ella. Su cara le era familiar pero como la tenía pintada con los colores del equipo y llevaba una gorra no pudo reconocerlo.
-Hola Mimí, vaya que guapa estás- dijo el desconocido.
-Eric... -dijo sorprendida -No te había reconocido-
-Si bueno, apoyar a mi equipo preferido requiere de compromiso. Pero tienes que reconocer que incluso teniendo la cara pintada sigo siendo bien parecido ¿Estás sola?-
-No, estoy con alguien pero fue al baño, mejor vuelve con tus amigos- dijo en forma distante.
-¡Wow! ¿Por qué tanta frialdad preciosa?- dijo acercando su rostro al de ella. Se podía notar el olor a alcohol proveniente de su aliento.
-Tú sabes el por qué, te pido por favor que te retires-
-Vamos dulzura, sabes que aún me deseas- respondió tomándola del brazo.
-Creo que la dama ya dijo que no, será mejor que te vayas- dijo una voz detrás suyo. Cuando se volteó pudo ver el rostro de Tai, el cual mostraba una expresión seria.
-Como digas- y le soltó el brazo a Mimí -Un pequeño consejo amigo: no era necesario que la trajeras a cenar, con una botella y un par de palabras amables ella se te hubiera abierto de piernas enseguida- dijo sonriendo con satisfacción. Ante ese comentario Tai no se pudo contener y le dio un golpe de lleno en el rostro.
-No tienes idea en lo que te acabas de meter- dijo el otro joven mientras le hacía una seña a sus amigos, los cuales se acercaron para atacarlo entre todos. Afortunadamente Tai sabía defenderse pero al ser demasiados era obvio que no iba a salir de allí entero. Luego golpear a algunos y recibir un par de golpes él también, la camarera del lugar les dijo que si no se retiraban de inmediato llamaría a la policía.
-¿Estás bien?- preguntó Mimí mientras lo ayudaba a levantarse del suelo.
-Si, no te preocupes, no me derriban fácilmente- respondió -Lamento mucho lo que pasó- le dijo a la camarera.
-Está bien, es evidente que no fue tu culpa, ese grupo es bien conocido por beber de más y causar problemas. Si por mí fuera no los dejaría entrar pero mi jefe dice que como son clientes regulares que pagan se puede hacer una excepción. Ten, te traje una bolsa con hielo-
-Gracias, aquí está el dinero y una propina extra por las molestias- respondió el dándole un unos billetes.
Una vez fuera del local, tomaron un taxi para ir hasta la casa de ella, luego de bajarse y llegar hasta la puerta Mimí fue la primera en hablar -Supongo que te estarás preguntando a qué se refería él con lo de "abrirme de piernas"- dijo ella con vergüenza.
-No, me preguntaba como una persona tan dulce e inteligente pudo haber salido con un idiota como ése-
-Lo conocí en una fiesta que realizaron un grupo de estudiantes de la universidad, era la primera vez que iba a una de esas, en fin, hubo un momento en que me separé de mis amigas y fue cuando apareció él. Parecía tan encantador y sensible...-
-Los de su tipo siempre parecen serlo- comentó Tai con sorna.
-En fin, empezamos a hablar de muchas cosas, bebimos un par de copas demás y antes de que nos diéramos cuenta terminamos en su casa. Al otro día cuando fui a buscarlo lo encontré en el campus besándose con otra chica, cuando lo confronté y le reclamé acerca de lo que había hecho, él simplemente me respondió que no era nadie para decirle nada y que si lo que yo quería era algo serio debería haber sido menos fácil- respondió entre sollozos. Tai no dijo nada, simplemente se quedó en silencio mientras apretaba sus puños con fuerza -Lamento haberte causado problemas- dijo ella intentando esquivar su mirada, pero antes de que ella entrara a la casa él la detuvo.
-No es necesario que te disculpes. Y no te preocupes que no estoy enojado contigo-
-¿Por qué no? Cualquiera en tu lugar lo estaría- preguntó ella casi llorando.
-Mimí no eres la primera ni la última mujer que sale con un estúpido que no vale la pena, hombres como ésos hay bastantes. No me importa lo que él haya dicho, tú me gustas, y mucho. Si realmente hubiera querido recorrer la ciudad hubiera contratado a alguien, en realidad lo que yo quería era pasar tiempo contigo. Todos tenemos un pasado, no me interesa con quién o quiénes hayas estado- dijo tomándola de las manos.
-¿Lo dices en serio?-
-Por supuesto- respondió él mientras le limpiaba las lágrimas del rostro de ella -Si mañana tienes tiempo libre, podemos ir al cine o hacer algo. Que tengas buenas noches- dijo él y le dio un pequeño beso en la mejilla.
Mimí observaba como él se alejaba y decidió hacer lo que sentía antes de que fuese demasiado tarde -Tai...- le dijo desde la puerta.
-¿Si?- preguntó él al voltearse.
-Tu también me gustas- le respondió antes de cerrar la puerta. El castaño simplemente esbozó una pequeña sonrisa y empezó a caminar rumbo al hotel hasta que su figura desapareció en la noche.
¿Qué les pareció este capi? Quería escribir algo q incluya a Tai y Mimí una pareja que me gusta mucho, pero no tanto como me gustan T.K. y Kari
