ENTRE PAGINAS BLANCAS
Por Lady Pecosa
"UNA COMPROMETEDORA NOTICIA"
Capitulo 10
Terry despertó y sonrió, no quería abrir los ojos y quería seguir así, Candy estaba profundamente dormida, le tenía acurrucados los brazos, como si no quisiera soltarlo, sin poder evitarlo su corazón empezó a latir desaforado como si se hubiera vuelto loco, noto como su propia respiración se entrecortaba sintiéndose cada vez más agitado, "No, no quiero dejarla, me quiero quedar con ella aquí conmigo todo el día en la cama, finalmente lo que más deseo en la vida es casarme con ella", abrió los ojos para ver el reloj eran las 9:25, y junto al reloj estaba el ramo de flores y la nota de Albert, entonces supo que ya se debía levantar, retiro un poco su cuerpo de ella y luego le hablo: -"Pecosa, ¡hey!, pecosa"- Candy se movió despertando despacio como era su costumbre, cuando la sintió bastante despierta agrego: -"Te parece sí, ¿me podrías prestar mis brazos? 'Lady Pecosa', tengo urgencia por levantarme"- Candy se dio cuenta que ella le tenía los brazos detenidos abrazados contra su pecho, se sentó en la cama y se ruborizo sintiéndose apenada, Terry soltó una carcajada y se metió riendo al baño, en realidad podía haber quitado los brazos sin despertarla pero no resistió la idea de verla ruborizar, cuando cerró la puerta se quedó parado un rato buscando la calma, respirando pausadamente, hasta que los latidos de su corazón se regularizaran, "a veces la siento tan mía, !Candy! si supieras cuanto quiero tenerte conmigo para siempre", se quitó el pijama y se metió a duchar, el ardor de las piernas lo regreso a la realidad en un solo segundo, se quejó casi sin darse cuenta
Candy le toco la puerta: -"¿Terry estas bien?"-
Terry: -"!Ayy! no Pecosa, me lastime sin querer… pero estoy bien no te preocupes"-
Candy se sentó en la cama con las piernas recogidas hacia su pecho, sin darse cuenta estaba sonriendo, "pobre Terry" –pensó, sabía que las heridas por quemadura eran de las más dolorosas, recordó el día anterior, estaba muy asustada en medio del fuego, se sentía muy débil y ya casi no podía respirar, cuando entre el humo vio una figura alta y lo escucho gritarle por su nombre, reconoció su voz y utilizo todo lo que le quedaba de fuerza y aire para que la escuchara en donde estaba, lo vio avanzar hacia ella, desde ese momento supo que todo estaría bien, pero el humo le calo muy fuerte en los pulmones y trato de no respirar, cuando sintió una tela fresca que la cubría y los brazos de Terry levantándola del suelo, entonces ya no supo nada, fue hasta que abrió los ojos en la ambulancia, cuando lo vio de vuelta, estaba todo sucio, y la angustia de su rostro la impacto, cuando la vio bien, solo entonces se tranquilizó, "Terry se asustó mucho, se veía tan angustiado, él también pudo haber muerto y sin embargo en ningún momento pensó en sí mismo sino en mí, ¡!Ohh! Terry", en ese momento él abrió la puerta y salió en bata de baño, Candy se levantó y lo abrazo llorando, tomándolo por sorpresa.
Terry al verla llorando solo a abrazo: -"¿Qué pasa Candy?, ¿estás bien?"-
Candy lloraba desconsolada y sentía miedo de que él se hubiera podido quemar vivo: -"Te pudiste haber muerto también, Terry, tu, te pudiste haber lastimado gravemente"-
Terry le abrazo más fuerte, intentando tranquilizarla: -"Tranquila Candy, estoy bien, no me paso nada"-, la dejó llorar: -"No creerás que iba a permitir que se carbonizara toda esa colección de pecas, ¿verdad?"- le dijo a tono de broma pero Candy lloro más, luego de un rato le levanto la cara por la barbilla y le dijo con voz grave: -"Dime una cosa ¿tu estas bien verdad?"- ella asintió: -"Pues si tu estas bien, entonces yo estoy bien… Candy lo más malo que a mí me puede pasar, es que a ti te pase algo malo"- ella lo contemplo con una dulce sonrisa en los labios y una mirada de fascinación y adoración, el corazón de Terry se aceleró de nuevo, sintió la piel de su nuca erizarse desaforadamente y el anhelo de besarla podía ganar esta vez, tuvo que hacer un esfuerzo sobre-humano para soltarla, paso saliva y le dijo con la voz lo más firme que pudo: -"Candy…, yo necesito vestirme y tú necesitas soltarme", la vio ruborizarse pero él también se ruborizo, camino hacia el armario tomo su ropa y se fue hacia la otra habitación.
Candy lo vio tomar unos calcetines: -"Terry no te pongas calcetines, quitártelos se puede convertir en un martirio, es mejor que estés en zapatos de descanso todo el día"- él la vio y le sonrió: -"Cuando estés listo me avisas para curarte"-, Terry asintió con la cabeza, Candy acomodo la cama y preparo la ropa que se iba poner, luego se sentó en la cama a esperar que le hablara y también a aquietar sus pensamientos, "!me iba a besar!, ¿de nuevo me iba a besar?" sintió como su corazón empezó a latir tan fuerte que podía escuchar sus latidos: "¿fui yo quien ocasiono en él ese deseo?, ¿qué fue lo que hice?, es raro, es agradable" se ruborizo "!Oh, yo no debo provocarlo, eso es inapropiado, no se espera de una dama que sea coqueta… no quiero pensar así, pero… ¿será igual si me besa ahora, como la primera vez?, bueno aquella ocasión no fue muy delicado que digamos", se sonrió: "me gustaría mucho que me besara de nuevo" sonrojándose totalmente cuando lo pensó: "!Oh, ¿cómo puedo pensar eso?!... y sin embargo" recordó que él se había contenido de besarla, "¿por qué no me beso?, ayer hizo lo mismo, ¿será que no le gusto?, oh, no me gusta pensar eso" recordó sus palabras digamos que soy menos impulsivo, "!Oh!, me gustaba que fueras más impulsivo Terry… ¿pero que estoy pensando?" se reclamó "¿Qué tanto se podrá controlar Terry?, me gustaría averiguarlo", tenía una divertida sonrisa en los labios y estaba tan distraída que no lo vio entrar
Terry: -"¿Qué clase de plan maquiavélico estas creando en tu cabecita para que tengas esa risa? Lady Pecosa"-
Candy asustada de que le leyera el pensamiento, lo vio con más risa todavía: -"¿Yo?, n… nada… ¿ya estás listo?"- se levantó y fue por los ungüentos
Terry: -"¿Tu, nada?, no sé porque no te creo Pecosa… cuando tu tartamudeas, nunca es por nada"- subió los pies a la cama: -"Por favor hoy no tomes venganza de mi Tarzán pecoso, porque hoy me arde mucho más que ayer"-, le dijo riéndose
Candy le volvió a doblar la parte inferior del pantalón y tomando actitud bromista le dijo: -"Me parece que mi nombre no es ese, y quizá me moleste cualquier otro, Señor"-, le dijo mientras le raspaba la herida para quitar la piel muerta
Terry: -"!Ayy!, no !ayy!, perdóname, lady Candy, no tan fuerte, ya no, te prometo que ya no te molesto nunca pecosa, ¡ay!"-
Candy termino con un pie y siguió bromeando: -"¿Ya casi recuerda mi nombre señor?"- iba a continuar con el otro pie
Terry, le detuvo las manos: -"No, Pecosita, no lo recuerdo, ya no me cures por favor"-
Candy entonces tomo una actitud más seria: -"Déjame terminar, necesito rasparle poquito para que no se te vaya a infectar, te prometo hacerlo con mucho cuidado, ¿sí?"- hizo la voz lo más dulce que pudo y lo miro con ternura, él se dejó curar, aunque le dolía mucho ya no se quejó, "ya no parece impulsivo" -pensó Candy, luego termino, lo vio muy pálido: -"Listo, ¿está mejor así?, te traeré una tableta para el dolor"-
Terry se recostó en la cama, la verdad le ardía muchísimo más que el día anterior, volteo la cabeza al otro lado de la cama, vio el ramo de flores y no supo que era lo que le ardía más, entonces Candy regreso, dándole la tableta, él la tomo: -"Ya casi son las 11:00 Lady Pecosa, no hemos ni almorzado y tú no te has vestido, si no estás lista a las 11:50, te voy a llevar en pijama"-
Candy: -"Me pareció escuchar que alguien quiere que lo cure otra vez"- le bromeo con tono perverso
Terry: -"Nadie, oíste mal, dije que voy a preparar algo de almorzar mientras te bañas, solo déjame reposar un ratito ¿sí?"-
Candy se sentó en la cama a un lado suyo, pasando su mano muy suavemente por la herida y con voz comprensiva le dijo: -"Para mañana será menos doloroso, te lo prometo, pero te debo curar de nuevo en la noche, ¿sí?"-
Terry: -"Si, yo te prometo no quejarme más"- Candy le sonrió y se metió a la ducha, luego de un rato Terry se levantó y fue a la cocina a preparar almuerzo con las cosas que había traído el administrador, como era comida para cenar, se contentó con preparar unos emparedados que Eleonor le había enseñado a hacer, calentándolos para derretir el queso, y sirvió dos copas de vino, muy temprano para tomarlo pero no había nada más que tomar.
Candy: -"No sabía que cocinabas Terry,"-
Terry: -"He vivido mucho tiempo solo Candy y no siempre consigo quien me prepare las comidas, así que he practicado un poco, además Eleonor, me estuvo enseñando algunos platillos el año pasado, es divertido cocinar con ella sabes, este emparedado es especialidad suya"-
Candy lo comió: -"Mmm que rico"-
Terry: -"Come rápido que se hace tarde"- luego la llevo a la universidad quedando regresar por ella las seis. Después se fue a casa del productor de la película, no se encontraba pero como sabía que Terry iría por el libreto, lo dejo listo para que se lo entregaran, después fue a comprar alimentos para la semana, batallo un poco para decidir pues las comidas calientes no eran muy apetecibles en una ciudad tan cálida en esa época del año, luego cuando iba camino al auto, vio el periódico y lo compro, después se trasladó rumbo al departamento, pero se siguió de largo y fue hasta la playa, la bahía de Santa Mónica siempre le gustaba mucho, nunca imagino que alguna vez estaría junto con Candy en ese lugar, ya era jueves, en el próximo fin de semana le propondría ir a la playa juntos, 'me parece que alguien decía que ya no la iba a buscar', lo interrumpió su vocecita mágica, "pero entonces no sabía nada de lo que iba a suceder, ayer pensé que la perdía de una forma irremediable, aunque al final ella termine con Albert el tiempo que este cerca de mi lo voy a vivir con todo mi ser, la voy a llenar de toda la felicidad de la que sea capaz y voy a permitirme ser muy feliz a su lado sin importar el tiempo que dure", 'así está mejor, has notado que la tristeza se hizo polvo' "sí, aunque después el que termine hecho polvo sea yo", '¿y si de pronto ella se decidiera por ti?', "sería el hombre más feliz del mundo, mi vida ha girado en torno a ella desde hace poco más de 10 años, con ella comprendí lo que era sentir amor, y amar con todos mis sentidos, es por ella que aprendí a vivir, pensando en protegerla a ella es que tuve el valor de dejar a mi padre y seguir mis propios sueños, …estar con ella, …tenerla conmigo por siempre, …si tan solo fuera posible", 'esta mañana te miraba diferente', "!Oh! no, lo que sucedió ayer podría confundirla, hacerle creer que debe quedarse conmigo porque la saque del fuego… esa me parece una historia conocida, y no soy capaz de permitirme atormentarla forzándola a permanecer conmigo solo porque yo la amo, sin importarme sus verdaderos sentimientos", '¿y si sus sentimientos fueran tuyos?', "¿y el ramo de flores, y la nota de bienvenida?, Albert está en su vida me guste o no y por mucho que la ame, no puedo perder el piso ni salirme de la realidad, sin embargo reconozco que es muy difícil no soñar cuando está a mi lado", reviso su reloj eran las 4:30, prepararía algo de cenar y luego iría por ella, encendió el motor del carro y regreso al departamento. Cuando entro acomodo las compras poniendo cada cosa en los estantes y luego empezó a preparar una ensalada de salmón y una pasta en salsa de especias aromáticas que podía comerse fría, demoro casi una hora en tener todo listo, concentrarse en cocinar fue otro escape que le había ayudado en los momentos más difíciles, casi al segundo año de que se habían separado enfermo por comer siempre en distintos lugares y de manera irregular, en aquel momento pensaba que no importaba si estuviera muerto, pero no murió, solo era una infección estomacal que con remedios sano aunque no tan fácilmente, fue cuando encontró un recetario en una librería, lo compro más por curiosidad y luego hojeando las paginas se decidió por un platillo, la primera vez que fue a un mercado se sentía muy extraño, como si fuera de otro planeta, pero gracias a la lista que llevaba no estuvo tan perdido, la consistencia del platillo no quedo como había esperado pero el sabor era bueno y lo mejor de todo es que no le hizo daño, lo único es que le había quedado comida para tres días más y comió recalentado todo ese tiempo, con la práctica aprendió a tomar medidas y no verse en la necesidad de tirar comida o de comer lo mismo más de dos días seguidos. Después de eso solo en ocasiones contrataba una cocinera que lo apoyara, lo hacía más bien cuando tenía mucho trabajo y no podía cocinar él solo. Dejo todo listo en la cocina y se fue a la estancia con el periódico, haría un poco más de tiempo para luego ir por Candy, en cuanto abrió la primera página encontró su fotografía con Candy envuelta en su saco, la llevaba en los brazos, fue cuando supo cómo se había quemado pues la fotografía revelaba su pantalón incendiándose, las llamas le subían más allá de las rodillas, "¿alguien prefirió tomar una fotografía antes de apagar la lumbre que me estaba quemando la ropa y parte de la piel?" –pensó sorprendido, "nunca me di cuenta que alguien nos hubiera tomado una fotografía", el título de la nota era bastante comprometedor sobre todo para Candy "El conocido actor Terruce Graham salva de entre las llamas a su 'prometida' la señorita Candi's White Andley hija de importante banquero del país" la nota se refería al incendio, y la forma en cómo la había sacado del departamento, hasta entonces se dio cuenta que a quien había golpeado era a un oficial de policía, pero hacían mucha referencia al 'compromiso'. "¿Quién habrá dado los datos de Candy?, seguro el administrador, si no tengo cuidado puedo terminar haciendo garras la vida personal de Candy" –pensó, "más aun, ahora que estamos en el mismo departamento, afortunadamente la nota no dice nada de eso, lo más frustrante es que si realmente fuera cierto no le afectaría en lo más minino, pues terminaríamos casándonos y asunto arreglado, pero si no, entonces los periódicos amarillistas hablarían sobre si solo había sido mi querida y esos comentarios que suelen decir sin importar cuánto daño hagan". Bueno solo esperaba que este tema terminara en esa nota, pero entonces se fijó, era el periódico nacional, faltaban tres o cuatro días para que esta nota fuera publicada en Chicago, "¿podrá Albert ser comprensivo al respecto?, ¿y la familia Andley que actitud tomara?", una miembro Andley enredada con un actor y además envuelta en escándalos, "¿Ahora qué vamos a hacer Candy?"
Llego al estacionamiento de la universidad unos minutos antes de las seis, y la vio salir con un grupo de personas, muy sonriente, despidiéndose de todos, Terry se fijó que había tanto enfermeras como médicos, ella llego al auto y se subió
Terry: -"¿Que tal tu día Pecosa?"-
Candy: -"Fue divertido, tienes razón, nadie esperaba que me presentara el día de hoy, me parece que salió una nota en el diario sobre el incendio"-
Terry: -"¿Tu viste la nota Candy?"-
Candy: -"No pero me dicen que la fotografía se ve muy impresionante, ¿podríamos comprar el periódico?"-
Terry: -"Ya lo compre en esta tarde"-
Candy: -"¿Y viste la nota?, ¿qué decía?"-
Terry: -"Pues ahorita la vez tu misma Candy, ¿estás muy cansada pecosa? Me gustaría darte un regalo de bienvenida a la ciudad, quiero llevarte a la bahía antes de ir al departamento"-
Candy: -"¿Un regalo?, ¿en la bahía?, pues si tú quieres vamos, ¿Cuál es el regalo?"-
Terry: -"Está a punto de atardecer y la puesta del sol en muy bella, me gustaría compartirla contigo"-
Candy sonrió entusiasta: -"Vamos entonces"-
Terry pensaba caminar por la playa pero Candy no lo dejo, no era conveniente que le cayera arena en las quemaduras así que se conformaron con ver el atardecer desde el auto. Habían contemplado juntos otros atardeceres en los cuales su almas parecían comunicarse en ese sistema secreto en el que solo ellos dos participaban, pero este día Terry no vio el atardecer con sus propios ojos sino a través de los ojos de Candy, que reflejaban toda la vida en su máximo esplendor, Candy quedo maravillada con el atardecer y él también con su mirada.
Candy: -"Gracias Terry ha sido un regalo maravilloso, me gustaría poder venir cada día, es increíble poder contemplar el sol en esta forma, como siendo un gran astro se entrega dócil a los brazos de la noche"-
Terry la mira embelesado: -"Espero que pronto podamos sentarnos en la playa a contemplarlo, cuando estas sentado ahí, el sol parece más grande"-
Candy: -"Si, pronto estarás bien, ¿Cómo te has sentido?, ¿te ha dolido mucho?"-
Terry afirmo con la cabeza: -"Pero trate de no prestarle mucha atención"-, volvió a encender el carro y se dirigió al departamento
Candy: -"Descansaste, porque no debes caminar mucho"-
Terry: -"Bueno en realidad camine solo en lo que hacia las compras de la cena"-
Candy: -"Oh, es verdad, me trozo de hambre, aunque el día fue tranquilo siempre me da mucha hambre trabajar"-
Terry se rio: -"Lo que sucede es que tu vida siempre debe tener una buena porción de comida Candy… Espero que te guste la cena"-
Candy se rio por el comentario: -"¿Tú la preparaste Terry?"- él asintió: -"Si es tan rica como el emparedado de esta mañana, seguro me gustara"-
Terry: -"Mientras cuéntame, como fue tu día, que estuviste haciendo"-
Candy le empezó a contar, que habían iniciado con un largo recorrido a la universidad, que estuvieron revisando varios casos propuestos a intervención quirúrgica, y le relato todos los detalles que recordaba de cada caso, llegaron al departamento y siguió platicándole mientras ponían todo en la mesa y servían la comida, primero comieron la pasta, Candy se deshizo en lisonjas para Terry, y luego con la ensalada que había preparado como platillo fuerte, fue lo mismo, Terry había elegido un maridaje de vino blanco que les ayudo a degustar los platillos, además había preparado un budín de mango muy dulce que a Candy le encanto, mientras limpiaron la cocina Terry le conto como era que había aprendido a cocinar, para Terry fue una experiencia diferente y agradable, tener compañía en eso de lavar los trastos, Candy le enseño el uniforme que usaría mientras estuviera en el curso y Terry la insto a que se lo midiera, mientras Candy modelaba su uniforme
Terry la bromeo: -"Oh, vaya, estaba casi seguro que tu blanco uniforme iba a estar todo lleno de pecas… digo para que hiciera juego contigo"-
Candy lo persiguió por la estancia, pero él alcanzo a salir al balcón y cerró la puerta deteniéndola para que ella no la pudiera abrir: -"!Terry voy a cerrar por dentro, te voy a dejar afuera y no te voy a abrir!"-
Terry abrió la puerta cuando ella se retiró un poco: "-No te enojes pecosa"-, Candy ya no le hizo caso fingiéndose enojada se fue a cambiar el uniforme y regreso ya con su ropa de dormir, Terry le pregunto: -"Y ¿cómo es que decidiste estudiar enfermería Lady Pecas?"- se sentaron juntos en el balcón cada uno en una poltrona.
Mientras que Candy le conto: -"Sabes siempre vi como la hermana María y la señorita Pony cuidaban y curaban a los niños del albergue, incluyéndome a mí, pero si mal no recuerdo, la primer persona a la que yo cure de alguna herida en toda mi vida fuiste tú…"- Terry sonrió: -"Fue cuando entraste en mi habitación aquella vez ¿recuerdas?"- le aclaro ella
Terry asintió inclinando un poco la cabeza, sintió ruborizarse un poco, lo bueno es que estaba parcialmente obscuro y ella no lo alcanzaba a distinguir: -"Bueno supongo que curarme a mí, para ti fue una experiencia tan gratificante que terminaste repitiéndola una y otra vez, con tal de recordarme"- le dijo en tono de broma
Candy riéndose también: -"Tu de verdad eres incorregible"- después de reírse juntos ella continuo contándole de manera breve como luego de regresar de Inglaterra había empezado a cuidar al papá de Jimmy y luego cuando el doctor Leonard le había pedido que lo asistiera, y cómo fue que finalmente ingreso en la escuela de la amiga de la señorita Pony, Mary Jane, entonces Candy recordó que todavía no lo había curado
Candy: -"Oh Terry ya casi lo olvidaba te debo curar"-
Terry utilizo sus mejores dotes de arte dramático, para evitar la curación, pero no resulto: -"!Ohh!, ¡creí que había logrado que lo olvidaras!, por más que intente distraerte"- cuando vio que ya no había más opción le dijo: -"y ¿si te dejo leer otro capítulo, me salvaría de la curación?"-
Candy: -"!Mmm no!, no importa cuánto supliques te tengo que curar, además tu me prometiste…"-
Terry: -"!Está bien!, solo porque te prometí"- accedió y se fue a poner su pijama, mientras Candy trajo agua para lavarle las quemaduras antes de curarlo, Candy lo curo y él resistió sin quejarse como había prometido aunque no por eso pudo evitar palidecer de nuevo ante el dolor, ella fue a guardar lo del botiquín y el ungüento y a traerle una tableta para el dolor, cuando iba entrando a la recamara, recordó el periódico y se regresó a la estancia por el, le dio la tableta a Terry y se sentó en la cama a un lado suyo para leer, Candy se quedó muy impactada con la imagen, el rostro de Terry tan terriblemente angustiado aferrándose al cuerpo inerte de ella y las llamas saliendo de su pantalón a las que ni siquiera atendió en su preocupación por ella, sintió deseo de llorar de nuevo, no presto atención al título de la noticia, ni siquiera leyó la nota. Se volvió a sentir muy ansiosa de pensar en el peligro en que estuvieron, entonces recordó la furia de Terry contra el administrador, cuando ella explico lo sucedido, 'cualquiera pensaría que usted pretendía matarla', le había dicho Terry al administrador, ahora comprendió Candy que la furia de Terry había nacido de la tremenda angustia que había experimentado, cada momento se iba sintiendo más afectada por la imagen.
Terry que la observaba, le retiro el periódico: -"Mejor ya no veas esto, mañana te tienes que levantar muy temprano y ya es un poco tarde, lo mejor es dormirnos ya"-, luego se fue al estudio a dormir dejando a Candy en la recamara, mientras ella se metía en las cobijas Terry le sugirió que dejara abierta la puerta, por si necesitaba algo. Candy ya se había fijado en ese detalle desde que regresaron de la playa, todas las puertas estaban abiertas excepto las que daban al exterior, incluso cuando Terry se iba a poner el pijama no cerró la puerta lo más que llegaba a hacer era a entrecerrar, a Candy le llamo la atención y se dio cuenta que a ella no le molestaba, incluso se sentía cómoda, con mucha confianza. Terry apago la luz y se acostó pero no podía dormir, eran muchos los sentimientos que lo embargaban, se sentía entusiasta y muy ilusionado, y no dejaba de pensar "a pesar de mí mismo, no puedo evitar la ilusión que me provoca estar con Candy, es muy difícil calmar los latidos de mi corazón cuando estoy con ella… aun ahora, no puedo dejar de pensar en cada momento que hemos compartido juntos… me gustaría tanto compartir mi vida contigo para siempre Pecosa". Después de una hora sin éxito, intentando forzarse a dormir opto por levantarse, se asomó a la habitación de Candy y la escucho profundamente dormida, entonces se regresó a su estudio y prendió la lamparita del escritorio para no alumbrar demasiado y no incomodarla, se sentó con su escrito frente a él, leyó un extracto del último capítulo rescatando las últimas ideas y empezó a escribir, ya casi estaba concluyendo el libro, esperaba terminarlo esa misma semana ya solo quedaba un capitulo pendiente, regularmente cada vez que se sentaba a trabajar perdía la noción del tiempo y escribía entre 10 y 15 páginas, esta noche para su propia sorpresa logro concentrarse con rapidez.
Candy estaba profundamente dormida y su sueño era agradable, había remanencias de recuerdos lejanos, cuando conoció a Terry, cuando estuvieron juntos en Escocia, de pronto en el sueño apareció Eliza, era el establo del colegio pero Candy estaba atendiendo a los caballos, Cesar y Cleopatra, y también estaba el caballo de Terry, en el sueño Candy veía como Eliza incendiaba el establo, ella ayudaba a salir a los dos caballos, pero Teodora se quedaba dentro, hasta ese momento fue cuando Candy vio a Terry que se metía desesperado a sacar a su caballo, entonces lo veía en medio del fuego quemándose, empezó a gritarle con desesperación. Terry estaba concluyendo un párrafo justo cuando un grito lo sobresalto: -"!Teryyy, no!, ¡!no entres!"- haciendo que se le cayera la estilográfica de las manos dejando un rayón sobre el escrito.
Terry casi salto encima del escritorio y corrió hasta la habitación de Candy, ella estaba sentada en la cama, llego hasta donde ella y se sentó a su lado: -"¿Qué pasa?, ¿qué pasa Candy?, ¿estás bien?, ¿tuviste otra pesadilla?"-
Candy tenía los ojos llenos de lágrimas cuando lo vio se colgó de su cuello abrazándolo y le dijo entre sollozos: -"Te estabas quemando…"-
Terry la abrazo también: -"Pecosa estoy bien, mírame, lo que me va a pasar es que voy a morir de un infarto si me sigues pegando estos sustos"- Candy bajo la vista apenada, él la vio con ternura: -"Bueno, por lo menos te estás especializando en problemas cardiacos…"- le dijo en broma, ella no se rio: -"cuéntame que estabas soñando, ¿sí?"- él se sentó recargado en las almohadas y Candy se recostó en su pecho, entonces ella le empezó a contar el sueño cuando termino de contarle él le pregunto: -"Y ¿quiénes son Cesar y Cleopatra?"-, Candy le relato de cuando los cuidaba de chica y lo que había sucedido con ellos, hasta que Albert los había recuperado y se los había regalado en un cumpleaños: -"Pero entonces ellos, ya están bien ¿verdad?"- ella asintió: -"Y tú, ¿ya te sientes mejor?"-
Candy: -"Sí, lo siento no quise asustarte"-
Terry: -"Bueno, estaba muy concentrado, escribiendo y no me imagine que hoy también pudieras tener pesadillas, pero si ya estás bien, es mejor que te duermas o sino mañana no te podrás despertar"- se levantó de la cama dejándola para que se acostara y volviera a dormir.
Pero Candy no se acostó: -"No te podrías quedar otro poco"-
Terry vio la hora, eran las 12:49, resignado pensó "hay, Candy no sabes lo que me pides", pero si ya había empezado con pesadillas, seguramente seguiría con pesadillas toda la noche: -"Bueno, solo voy a apagar la lámpara y a levantar lo que estaba haciendo, ya vuelvo"- salió y fue al escritorio, levanto y guardo la pluma y lo mismo con su escrito, fue cuando vio el tremendo rayón que le había hecho, no pudo evitar reírse, regreso a la habitación de Candy todavía riéndose
Candy curiosa: -"¿Qué sucede Terry?"- le pregunto mientras le hacía un lugar en la cama
Terry se metió en las cobijas: -"Que le he dejado un rayón soberbio a la hoja en la que estaba escribiendo, en verdad estaba muy concentrado cuando gritaste y me has pegado un susto tremendo, si planeas seguir teniendo pesadillas, te voy a llevar a dormir al estudio mientras trabajo, así podre cuidarte y por lo menos no me ocasionaras algún un infarto"-
Candy estaba sentada, pero Terry no se sentó sino que acomodo la almohada para acostarse y luego jalo a Candy para que se acostara también sobre su hombro y brazo derecho, ella se acurruco acostándose de lado hacia él y poniendo su mano derecha sobre el pecho de Terry, dejando que él la cobijara: -"Cuando te fuiste del colegio, nunca más volví a ver a Teodora, ¿se la llevo tu padre?"-
Terry empezó a sentir sueño en cuanto puso la cabeza en la almohada, pero le contesto: -"No, la historia de Teodora tiene algo de parecido con la de tus caballos, sabes"- enseguida le conto desde que conoció al animal hasta un mes antes cuando la había montado en el castillo de su padre y como cabalgar le había ayudado a aquietar sus pensamientos, Terry suspiro concluyendo: -"Y pues esa es la historia Pecosa"-
Candy: -"Entonces ¿fue tu padre quien la rescato para ti?, fue un gesto muy noble de su parte, ¿no es así Terry?"-
Terry: -"Si lo fue"- volteo a ver la hora faltaban 15 minutos para las 2:00: -"Pecosa, es mejor que ya te duermas o no podrás despertar a tiempo mañana… te hare compañía un rato más y luego me iré a dormir, ¿de acuerdo?"-
A Candy no le gustó la idea de que la dejara sola pero le contesto: -"Sí, está bien"-, sin embargo se arropo acurrucándose más en el hombro de él.
Terry sonrió en silencio, "eres una tramposa" -pensó, y termino volteándose de lado hacia ella dejándola usar su brazo de almohada, con el brazo izquierdo la acerco más a él y ella no opuso resistencia, la cobijo y la abrazo, estaba seguro que no iba adormir sentía toda la piel de su cuerpo encendida, pero se equivocó, en minutos ya se había dormido profundamente, igual que ella.
continuara...
GRACIAS POR LEER!
