(DE VUELTA AL PRESENTE)
Algo interrumpió los pensamientos de Harry. Afuera, en el pasillo, tras la pesada puerta, tenue pero inconfundible, algo o alguien se acercaba rápidamente.
"Vendrán a comprobar que no me he escapado ¡Como si fuera a hacerlo! ja ja" pensó Harry con sorna.
Se metió rápidamente en la cama, aferró su varita (hacía años que dormía con ella, por seguridad) y se hizo el dormido.
"Calma Potter"-se dijo a sí mismo.
El sonido tras la puerta era ya inconfundible. Susurros. Susurros en la oscuridad, una vez más
Por un momento volvió a ser aquel crío asustado de segundo curso que se levantaba en medio de la noche oyendo aquella terrible voz dentro de su cabeza…
-¡Harry! ¡Harry despierta!- dijo una voz conocida- Estabas teniendo una pesadilla… otra vez.
Harry consiguió incorporarse y ponerse las gafas. Casi prefirió no haberlo hecho porque la visión de Gregory Goyle en pijama hizo que el corazón le diera un brinco.
-Estoy bien sólo era …
-Sí, una pesadilla, ya lo sabemos- replicó Theodore Nott desde su cama, malhumorado. Si alguna vez sus compañeros de dormitorio habían sentido un poco de simpatía por él, esta se había esfumado después de despertarles casi todas las noches desde que había comenzado el curso.
-Seguro que ha estado soñado con tu madre, por eso se despierta gritando- dijo Draco con malicia al mismo tiempo que Crabe y Goyle sacaban sus varitas- Y ahora callaos todos, mañana tengo entrenamiento de quidditch a primera hora.
Los chicos volvieron a acostarse y Harry se apresuró a imitarles, aunque sabía que le sería difícil volver a conciliar el sueño.
(DE VUELTA AL PRESENTE)
Por desgracia para Harry, aquellos susurros resultaron ser muy reales, como lo eran los que se escuchaban ahora mismo al otro lado de la puerta. De pronto, silencio absoluto. Harry contuvo la respiración…
-¡Eh! ¿Quién anda ahí?-dijo alguien de pronto- ¿QUÉ ESTAIS HACIENDO AQUÍ? ¡VOLVED AQUÍ AHORA MISMO¡
Harry, sobresaltado, salió de la cama de un salto y apuntó con su varita a la puerta preparado para enfrentarse a lo que estuviera acechando al otro lado de la puerta…
Voces al otro lado. Pasos que se alejan a la carrera. Y de, pronto, una figura fantasmal atravesó la puerta. Pese a la escasa luz que entraba por la diminuta ventana, Harry reconoció al intruso.
-¡Sr. Weasly es usted!-dijo, aliviado, bajando la varita.
-Harry, ¿estás bien? ¿Te han hecho algo?- preguntó preocupado el fantasma de Arthur Weasly.
-Si. ¿Quiénes eran?
-No les he visto bien, iban encapuchados, pero creo que ya sabes quienes eran…
-Por supuesto-sonrió- Por lo visto, no van a dejarme tranquilo ni la última noche ¿eh?
-Verás cuando les pille- gruñó el Sr. Weasly- ¡Se van a enterar de lo que puede hacer este viejo fantasma!
Harry sonrió. Incluso así, le alegraba tener cerca al . Él y su mujer siempre habían sido como unos padres para Harry. Harry, exhausto tras el momento de tensión, se sentó en la cama, pero sin soltar la varita, por si acaso volvían los misteriosos atacantes.
-Pero hijo, guarda ya la….- El Sr. Weasly se quedó mirando fijamente la varita que Harry intentaba ahora ocultarle. -Harry, dejame ver ahora mismo esa varita.
Harry, sintiéndose como un niño pequeño al que han pillado robando galletas de la cocina, extendió la varita. Era larga y de color oscuro, terriblemente hermosa, e irradiaba un fuerte aura de poder y peligro.
Si los fantasmas pudieran palidecer, el Sr. Weasly lo habría hecho en ese momento.
-Harry ¿esa es…? ¿De verdad? ¿Pero cómo...? ¿No la habías devuelto?
-Si. Pero la volví a coger. La necesitaba. Para proteger a mi familia. Para acabar con él- respondió Harry.
-¿Alguien sabe que la tienes? ¿Cómo has podido ocultarla todo este tiempo?
-Está hechizada. Es indetectable. Sólo yo puedo verla ahora. Nadie más que esté vivo puede hacerlo- "y nadie que me haya visto usarla sigue con vida" pensó, sombrío.
Se quedaron un rato en silencio. El Sr. Weasly miraba a Harry, este se miraba las manos, perdido en sus pensamientos.
- La varita elige al mago. Y ella me eligió a mí. ¿Porqué no iba a usarla?-estalló Harry, de pronto.
- Está bien, hijo- dijo Arthur-un hombre debe proteger a su familia .Pero estoy seguro que Dumbledore preferiría que la devolvieses. Ya sabes lo peligrosa que es.
-Lo se mejor que nadie.
Arthur se sorprendió al ver la fría mirada de Harry. A veces se olvidaba de todo lo que había pasado, que ya no era ese niño que iba a pasar los veranos a la Madriguera y que se había convertido en un hijo más para ellos. Para un fantasma el paso del tiempo es algo tan relativo…
-Harry voy a seguir con mi ronda-dijo finalmente.-Intenta descansar, mañana será un día muy largo. Si necesitas algo, llámame.
Y se fue, atravesando la pared. Harry se tumbó en la cama, malhumorado. Si antes no podía dormir, ahora menos. Viejos sentimientos de culpa se agolpaban una vez más en su interior. Y volvía a oír los gritos, las súplicas, a ver ese mortal destello verde saliendo de la punta de su varita.
"¡No, no, no! ¡Ahora no sirve de nada pensar en eso!"- se levantó y empezó a dar vueltas por la habitación, como un león enjaulado. Finalmente se tranquilizó un poco y volvió a la ventana, donde, imperturbable y serena, la luna le esperaba. Y sin querer, sus pensamientos volvieron hacia su segundo año en Hogwarts, y a Amy…
