Después de las risas durante la comida llego la tarde y por fin las primeras clases de Atria, con los nervios superados se dirigió al segundo piso donde estaba su aula, la mayoría de sus alumnos estaban dentro pero algunos rezagados esperaban fuera, Atria les llamo la atención desde lejos:
-Venga perezosos métanse en el aula, y vayan sacando sus varitas, no me hagan quitar puntos ya el primer día.
Los pocos muchachos que estaban fuera corrieron hacia el aula, al oír a su profesora. Atria respiró profundo y entro en el aula cerrando la puerta.
-Bien muchachos, por si alguien no lo sabe mi nombre es Atria Black, seré vuestra profesora de encantamientos, iremos presentándonos uno a uno para que me quede con vuestros nombres, sobre todo los que no sois de mi casa- le guiño el ojo a un alumno de su casa en la primera fila.
Uno a uno los alumnos fueron presentándose, algunos con timidez otros con mucha soltura.
-Bueno pues ahora que todos nos conocemos, si tenéis cualquier problema durante el curso que tenga que ver con mi materia o con cualquier otro asunto estaré encantada en ayudaros, dicho esto ¿Todo el mundo tiene su varita?
-Siii -contestaron algunos alumnos, otros afirmaron con la cabeza y otros la levantaron en el aire.
-Bien pues empecemos con la clase, todo tenemos que tener muy claro el movimiento fundamental que se hace con una varita, agitaremos y golpearemos, ¿Veis como lo hago? Hoy vamos ha hacer levitar cosas, mientras movéis vuestras varitas hacia el objeto que tenéis encima de la mesa debéis decir Wingardium , ahora vosotros.
A los alumnos de primero les costo bastante al principio hacerse al encantamiento pero más o menos casi todos al final de la clase lo consiguieron, Atria estaba muy satisfecha, la primera prueba había sido superada sin casi dificultad.
Sin darse cuenta llego su segunda hora, esta era con los de cuarto curso, un poco más difícil pero estaba muy animada después de su primera clase, los alumnos fueron accediendo al aula entre murmullos por lo bajo, Atria decidió sonreírles para eliminar tensión, ya todos sentados tomo la palabra bajo ojos observadores algunos, recelosos de otros.
-El profesor Flitwick me dejo sus notas con lo que ustedes ha aprendido a lo largo de estos años, intentare que mis clases en la medida de lo posible no sean muy distintas a las del profesor Flitwick, les recuerdo que mi tutoría esta abierta para cualquier duda, y que espero que este año aprendamos muchas cosas juntos, si no hay ninguna duda comenzaré mis clases.
Atria bajo de su tarima y empezó a pasearse por la clase.
-Ayer pude comprobar que hay un encantamientos muy útil en ciertas situaciones ya que puede aplicarse tanto a objetos como a los seres humanos, retorciéndome un tobillo me acorde de él. El encantamiento que vamos a ensayar hoy es Reparo. Bien, todos tienen una pieza de cristal encima de sus mesas, rómpanlas –algunos alumnos se miraban entre ellos confusos
-¿No me han oído?- pregunto ella-rómpanlas, no pasa nada, con el conjuro intentaremos arreglarlo, ¿no saben romper cristal?
Atria se dirigió a su mesa y rompió una copa que había sobre su mesa, acto seguido grito Reparo y la copa unió sus pedazos para adquirir la forma original
-venga, no se lo digo una vez mas, romper y reparar
Tímidamente los alumno rompieron sus objetos de cristal, y a continuación intentaron repararlos
-El motivo que hace este encantamiento sea tan importante es que se puede aplicar a las articulaciones corporales-añadió la proesora
Llego el final de la clase, y algunos alumnos habían conseguido recomponer sus objetos, otros sin embargo no habían tenido tanto éxito, Atria los animó, instándolos a practicar por ellos mismos y si aun así seguían sin conseguir la reconstrucción con éxito, acudir a una de sus tutorías. Quería hacer el mismo encantamiento con los de tercero, pero ver que algunos de sus alumnos de cuarto no habían conseguido su objetivo, hizo lamentarse a Atria si no seria demasiado para ellos, quiso excusar el poco éxito de sus alumnos en los nervios del primer día de clase, ella hacia ese conjuro en primero, claro que también ella era excelente en encantamientos, o eso decía todo el mundo.
La siguiente clase empezaría en un rato, así que decidió reconstruir ella los pedazos de cristal desperdigados por las mesas de alguno de sus alumnos. Levaba dos copas, una taza y una figura de porcelana cuando el maestro de pociones entró:
-Es tu primer día ¿y ya estampas objetos contundentes a tus alumnos?-dijo este con un sarcasmo muy gracioso.
Ella sabia que para nada esa frase en él pretendía ofenderla sino mas bien divertirla, no pudo evitar reír
-Si, seguí tu consejo de mano dura-dijo acercándose a otro monto de cristales que parecían ser un vaso
Snape saco su varita y la ayudó con lo que parecían los retos de una figura en la mesa de enfrente a ella
-Hasta yo tengo mis limites, aunque en la clase anterior me hubiese encantado romper algo en la cabeza de alguien-dijo poniendo los ojos en blanco
- No digas eso ¿Qué paso?-pregunto ella mientras reagrupa otro montón de cristal
-Que el señor Potter y el señor Weasley te lo expliquen llegaran tarde a tu clase están con el director-Snape estaba ante otro montón reconstruyéndolo
-Vaya ¿Fue mu grande la explosión?...¡ Aaayyy! MIERDA-Gritó Atria, al reagrupar el vidrio se corto la mano
-¿Qué pasó?-dijo Snape girándose rapidamente hacia ella.
-Nada, creo que me he clavado un cristal, no tiene importancia-
-A ver, déjame ver-dijo Snape con una voz paternal
- No,no es nada, en serio-le mostro la mano
-Si, no es serio, pero es molesto, ven aquí-se sentaron en una de las mesas de los alumnos
Snape cogió su mano con delicadeza y con su varita pronunció Expulsum crystallus, el cristal salió y Snape limpió la sangre con su pañuelo, Atria busco los ojos de Snape y estos no le fueron esquivos, se quedaron unos segundo mirándose sin decir nada, eran sus ojos los que hablaban, una tos les asusto y vieron de pie a Hermione sujetando su libros.
-Granger, no sabe llamar antes de entrar- gruño Snape
- Lo siento- se disculpo la alumna- la puerta estaba abierta
-Si es cierto, es su clase, no necesita llamar- la ayudó Atria- es genial, mi mano esta perfecta ,gracias profesor Snape-dijo mientras abría y cerraba la mano
-De nada- dijo Snape mientras se dirigía a la puerta, esquivando malhumorado a los muchos alumnos que intentaban entrar en el aula
-Bueno Hermione ¿Que tal el primer día? ¿Ha sido duro?-pregunto Atria para quitar importancia a la escena anterior, mientras se dirigía al centro de la clase
- No la verdad, creo que este curso será mas duro según pase el tiempo-contesto ella tímidamente.
El barullo de los alumnos acomodándose en sus mesas corto la conversación de ambas, algo que agradecieron
-Silencio por favor, Vamos a comenzar con la clase, no haremos presentaciones porque todos nos conocemos de la clase del profesor Lupin y porque no hay tiempo que perder hoy haremos un encantamiento muy difícil, a ver si ustedes tiene más éxito que sus compañeros de cuarto curso. Como pueden ver todos tienen encima de sus mesas un objeto de cristal, vidrio o cerámica, algunos ya tienen parte del trabajo hecho pues ya están hechos pedazos, los demás deben romper su objeto y con el encantamiento Reparo intentar unir otra vez las piezas. Al igual que a sus compañeros mayores he de decirles que el encantamiento es muy útil porque puede reparar articulaciones corporales. Bueno, vamos a ello
Los alumnos empezaron a conjurar sin ningún éxito, Atria rompió un objeto en su mesa
-Miren todos para aquí,-cogió su varita y grito-Reparo, y las piezas de su copa se unieron rápidamente-vamos inténtelo cuesta un poco al principio pero a base de insistir sale
Dos alumnos de pie en el pasillo la observaban
-Señor Potter y señor Weasly siéntense ¿Saben lo que hay que hacer?-les indicó la profesora
-Si lo hemos oído- contesto Harry
-Pues venga, no hay tiempo que perder-apuro ésta
Ron y Harry rompieron sus objetos, Ron carraspeó su garganta y muy decidido dijo Reparo, la taza de su mesa se recompuso inmediatamente
-¿Oh Ron! es fantástico has sido el alumno mas rápido de todo tercero y cuarto-lo felicito tocándole el hombro, ron enrojeció y casi hasta se mareo por el contacto con su profesora-creo que esto se merece diez puntos para Gryffindor.
La clase continuó y bastantes alumnos consiguieron unir las piezas de sus objetos así que Atria se dio por satisfecha, recogió sus papeles y libros de su mesa para colocarlos en su tutoría, cuando volvió para ver si había olvidado algo, vio a Potter sentado todavía en su mesa.
-¿Estas bien Harry?
-Si bueno si solo pensaba en que es el primer día de clase y ya tengo un mes de castigo por delante-Atria se sentó al lado de el
-¿Por la clase de Snape?-preguntó ésta
-Si, siempre por sus clases-afirmó Harry
-¿Se te dan mal las pociones?
-Si, desde el primer día- dijo Harry e hizo una mueca de asco
-A mi tampoco se me daban bien, pero un amigo me ayudaba con ello, ¿No conoces a nadie que pueda ayudarte?
-Si bueno, a Hermione se le da bien, pero es que le tengo manía a esa asignatura me desagrada estudiarla-se excuso este
-Bueno prueba a dedicarle un poco mas de tiempo, y a dejar de lado tus prejuicios aunque cueste un poco-le aconsejo ella
-Puede ser, lo intentare
-Si hombre no te desanimes, y ahora disfruta que se acabaron las clases por hoy
-si ,iré a mi torre, nos vemos mañana
-Mañana nos vemos-se despidió Atria abandonando la clase junto a Harry
Atria miro su reloj todavía faltaba bastante para la cena, así que decidió dar un paso por el jardín, el tiempo todavía dejaba tregua para poder pasear a esas horas.
Snape había acabado sus clases y regresaba de devolver varios libros en la biblioteca cuando vio a Lupin absorto mirando al jardín, no tenía ninguna gana de pararse a hablar con él así que acelero el paso pero cuando descubrió que era lo que Lupin observaba con tanta atención en el jardín, la ira lo para en seco.
-¿Deleitándose con las vistas profesor?-pregunto maliciosamente Snape
-¿eh? si, bueno, no. Estaba recordando cuando éramos unos niños y correteábamos por el jardín
-Tú correteabas, otros leíamos debajo de un árbol o nos torturaban-añadió Snape
-O paseabas con Atria por todo el colegio, o de esa parte de tu infancia ¿No te acuerdas?-añadió Lupin
-Si también me acuerdo de su hermano invitándome amablemente a que no lo hiciera-contestó Snape
-Todos cometemos errores de jóvenes, pero a veces el destino nos da otra oportunidad para enmendar nuestro errores-reflexiono en alto Lupin
Snape no entendía a que se refería, se dirigió al jardín si él no iba a aprovechar la oportunidad de pasear con ella, él no seria tan tonto.
Cuando bajo al jardín Atria observaba uno de los arboles, Snape se le acerco
-Algo inusual en al árbol-susurro a su oído el
Atria dio un bote
-¡Que susto!, solo recordaba el tiempo que pase en este árbol-Atria aparto la mirada nerviosa del árbol, tomo por el brazo a Snape obligándolo a girarse y a pasear con ella
-Si es cierto era mas bajo cuando nos sentábamos debajo de el-giro él la vista hacia el árbol
-¿Te acuerdas de cuando nos sentábamos debajo?-ella muy nerviosa le cogió la cara y la giro hacia ella
-¿Cómo voy a olvidar algo así?-pregunto el abrumado por el gesto cariñoso de ella
-No se, a veces me da la impresión de tú no eres ese chico con el que pase tantas horas en Howarts-dijo casi tirando de el para que caminara, pero Snape se paro en seco, ante los ojos de miedo de ella
-Estos años ha hecho una barrera en mí, pero estos días algo dentro de mí dice que es hora de destruir ese muro, yo he reflexionado y no creo que pueda luchar más contra…
-¡Estáis aquí! ¿Qué tarde mas adorable no?-grito un Remus intranquilo
Ambos se giraron para ver a Lupin, este tenía una risa nerviosa en sus labios
-¿interrumpo algo?- pregunto aun más nervioso
-Claro que no-contesto cortantemente Snape-y tampoco creo que te moleste interrumpir
-Si queréis os dejo solos-añadió Lupin
-No, no importa Remus, Snape y yo podemos hablar en otro sitio y en otro lugar, con más tranquilidad, además es hora ya de ir a cenar-añadió Atria
Los tres se dirigieron al castillo, detrás del árbol del que se alejaban un hombre con melena alborotada y vestido con harapos observaba como se alejaban…
