Disclamer: Los maravillosos personajes pertenecen a Stephenie Meyer y solo la historia es completamente mía.
Capítulo betado por: Natzhieli Viridiana Ibarra Galvan (Viry Natzy) Gracias bonita por soportarme!
Betas FFAD
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Tupasado un secreto
Cada vez los pasos se escuchaban más cerca y antes de que lo hubiera previsto Alice empujo a Jasper hacia a mí y sus labios se posaron sobre los míos, yo estaba completamente en shock y al parecer el rubio también. Sus labios torpemente intentaron moverse con los míos pero ni siquiera podía responderle, sus labios eran delicados "Pero no son los de Edward",la voz en mi interior clamo y tenía razón, esos labios ni siquiera me provocaban un pizca de lo que los del cobrizo hacían conmigo.
—Calma querido seguramente fue… —un sonoro jadeo se escucho en la sala seguido de algo cayendo y rompiéndose en miles de pequeños pedazos. Jasper al momento se separo bruscamente de mí dejándonos ver dos pares de ojos observándonos en completo estado de shock.
—Yo… ¡lo siento Sra. Esme! —las palabras de Jasper salían torpes y se notaba muy nervioso. Esme después de intercalar miradas del rubio hacia a mí, cerró los ojos y suspiro sonoramente.
—¿Ella es la muchachita que merecía el empleo Esme? —la voz burlona del hombre rubio con ojos grises a su lado me hizo bajar la cabeza y sentirme peor de lo que ya hacía.
—Carlisle por favor. Se respetuoso con Isabella, seguramente debe de haber una explicación a esto. —justo ahí pude mirar detenidamente al hombre a su lado; era un poco menos alto que Edward pero de igual manera ambos poseían piel pálida, su cabello era rubio opaco el cual estaba perfectamente acomodado y vestía un pantalón gris formal a tono con una camisa azul rey. No podía negar que era apuesto y extremadamente parecido a Alice cosa que me hacía suponer era el Sr. Cullen. Vaya primera impresión que le di
—Y que me conteste ella ¿Qué buena razón puede existir para estar besuqueándose sin respeto alguno en la casa donde trabaja con el Sr. Jasper que agregando es uno de sus compañeros? —su voz seguía siendo dura y nos miraba a Jasper y a mi sin aprobación alguna.
—Señores Cullen les pido una disculpa, todo esto es culpa mía. Isabella no ha tenido nada que ver— Jasper ahora sonaba más tranquilo pero ante todo seguro.
—Eso no es justificación Hale, además de que la Srta. Swan seguramente puede defenderse ella sola. En definitiva la conversación no iba para un rumbo mejor.
—Fue culpa de ambos, seria cobarde de mi parte culpar solo a Jasper y les puedo asegurar que jamás se va a volver a repetir. Les pido nos disculpen —no me atrevía a mirarlos a los ojos pero a pesar de eso tuve que hacerlo y el único semblante que había cambiado era el de la Sra. Esme.
—Claro que no va a volver a pasar si quieren conservar su empleo. Aunque en todo esto no entiendo que hace Alice aquí —Automáticamente todas las miradas se dirigieron hacia Alice.
—Acababa de llegar de la escuela y estaba buscando a la Sra. Cope para que subiera la comida a mi habitación pero justamente, como ustedes, cuando vi la escena me quede petrificada. No sé cómo no tienen ni un poquito de cuidado o decencia. —mientras decía eso nos miraba despectivamente como si en verdad lo que dijo fuera verdad.
¡¿Pero qué carajos?! Si por ella nos encontrábamos en esta situación. Lo menos que nos merecíamos era que todavía nos culpara más de lo que ya se "notaba" con la escenita que montamos.
—Escúcheme bien Sr. Hale. Si esto se vuelve a repetir en presencia de mi princesa considérese despedido, mínimo tenga la decencia de conseguirse un hotel de paso —la voz de la Sra. Esme seguía siendo dura y ahora con mas burla que nada—, y lo mismo va para usted Srta. Swan mire que no me importa hablar con Edward para que no pase por alto esto. Ahora limpie este desastre —al escuchar esas palabras finalmente note que sobre el suelo había un jarrón, o lo que había sido un jarrón, hecho trizas rodeado por el agua que contenía y algunas rosas a su alrededor pero no comencé a levantar nada hasta que la familia Cullen se marcho rumbo al comedor como si nada hubiera pasado.
—Oh no —sin delicadeza alguna de deje caer sobre el suelo con mi espalda pegada a la pared, mi día cada vez iba peor, primero lo de súper modelo pretendiente de Edward y ahora esto. Dios me odiaba.
—Lo siento, lo siento mucho Bella, por favor perdóname —delante de mí se encontraba Jasper mirándome completamente apenado.
No podía negar que me sentía jodidamente enojada con la actitud que había adoptado Alice, tomando en cuenta que ni siquiera había sido en verdad culpa nuestra lo que sucedió, claramente no le pedía que nos defendiera a capa y espada pero que tampoco le echara leña al fuego como lo hizo.
—Jazz ¿Queda claro que es la última vez que te voy a ayudar con esto? —al decir eso sus ojos volvieron a obtener un poco de ese brillo que los caracterizaba y me dedico un intento de sonrisa.
—No será necesario más veces Bella, tanto Alice como yo… —sin permitirle continuar puse un dedo en sus labios para callarlo.
—Tranquilo Jazz, ya está hecho ¿no? Solo te pido que sea la última vez y que por favor, mínimo la Srta. Cullen no sea tan sínica a la hora de dar su opinión. —Ni siquiera me moleste por ocultar el tono molesto de mi voz al recordar lo vivido y claro estaba que mi concepto hacia Alice había cambiado completamente.
—Bella, Ali suele ser así frente al Sr. Cullen. Si lo hizo fue para protegernos a ella y a mí de no ser descubiertos.
Mis ojos se abrieron a niveles imposibles y tuve que poner toda mi concentración en no enterrar el perfecto tacón de mis zapatos en la boca del rubio para que no siguiera diciendo cosas tan absurdas. Si en verdad ella hubiera querido protegernos no hubiera dicho las cosas como las dijo y mucho menos en el tono despectivo eso solo empeoro en vez de mejorar. Que claro si le decía eso a Jasper lo más seguro es que el la defendiera y yo terminara peleada con él; pésima idea si quería que el día comenzara a mejorar.
—Jasper, estoy más que decepcionada y enojada con la actitud de Alice pero no me toca a mi juzgarla ni a ella y mucho menos a la relación que mantienen. Eso te toca a ti. Solo te pido mas discreción ante lo que hacen y que quede claro que esto lo hice por ti, no por ella. —Al parecer había entendido mi punto de vista pues sin decirme nada más sobre lo ocurrido comenzó a ayudarme a levantar los trozos de cristal del piso. Al terminar Alice volvió a aparecer frente a nosotros ahora con un vestuario más cotidiano y natural.
—Bella… —su voz sonó tímida pero eso solo hizo que mi enojo aumentara.
—Isabella sería más correcto Srta. —aunque intente que no fuera así, mi voz sonó más dura de lo normal y ella solo bajo su cabeza.
—Sobre eso yo no… —antes de continuar guardo silencio y volteo para todos lados en busca de algo o alguien y sin decir nada más me arrastro escaleras arriba rumbo a su cuarto.
Una vez que entramos no conforme con eso me empujo a su ¿Closet? ¡Dios! Era del el tamaño de la sala y comedor de mi pequeña casita, y todo gritaba glamour y moda por cada metro cúbico que nos rodeaba. Las paredes eran de un color salmón y el piso estaba completamente cubierto por una mullida alfombra color arena, a mi lado izquierdo se encontraba un mueble de muro a muro con una serie de repisas colocadas estratégicamente y dentro de estas muchos pero muchos pares de zapatos en un perfecto orden; hacia el lado derecho un espejo de tres vistas que empezaba en el techo y terminaba en el piso, frente a mí se encontraba otro mueble que de igual forma iba de un muro a otro pero este se encontraba completamente lleno de ropa separada especialmente, al centro de la habitación había una especie de tocador en el que resaltaban miles de productos de belleza y perfumes. Posiblemente mi mandíbula se encontraba en el piso, cosa que se confirmo cuando la pelinegra me dedico unas risitas.
—Tranquila nena, que en tu habitación también hay uno igual y está perfectamente equipado y actualizado con lo que necesitas.
—¡¿QUE?! ¡Está jugando verdad ni en toda mi vida podría pagar lo que hubiera ahí! —seguramente todas y cada una de las cosas de que estuvieran dentro de ese closet serian estratosféricamente caras y claro imposibles de usar por mí.
—Cálmate Bella, por órdenes de Edward todo eso está ahí y si lo que te preocupa es quien lo uso, te aclaro que yo misma lo elegí y por ende todo es nuevo ¿vale? Además ¿que no te ha dicho nada del viaje? —su ceja levantada hizo que los engranes en mi cerebro se pusieran a trabajar al mil por hora ¿A qué viaje se refería?—. Por tu expresión supongo que el tontito no te ha dicho nada, no me explico el porque. No te lo explicare si lo hago yo él es capaz de colgarme del pino más alto que encuentre en Forks —sin decirme nada más se acerco a los percheros de ropa y después de mover unas cuantas prendas se mostró un pequeño compartimiento que a simple vista no era notable, después de dejarlo visible corrió hacia la esquina opuesta y movió un par de zapatos para sacar una llavecita que al momento de entrar en contacto con la cerradura se abrió y dejo a la vista una especie de cajita aun más pequeña.
Alice cuidadosamente la saco y sus ojos se llenaron de lágrimas que al primer parpadeo comenzaron a caer silenciosamente por sus mejillas. Estaba anonadada del cambio tan drástico de la pequeña Cullen pero tuve que reaccionar rápidamente para correr hacia ella y sostenerla antes de que impactara contra el suelo.
—Ali, cielo tranquila —ella se hizo un ovillo en mis brazos y sus lágrimas continuaron cayendo hasta convertirse en sollozos que amortiguaba contra mi pecho, yo solo me limitaba a acariciar su cabello de manera lenta y tratando de comprender como esa pequeña caja había provocado todo eso en Alice. Claramente debía de ser algo muy fuerte, pero no tenía ni la menor idea de que magnitud.
—Su nombre es Emmett —si no fuera porque mi oído estaba muy cerca de su carita no podría haber asegurado que dijo eso.
—No entiendo de que me hablas Alice —mi voz también era un susurro tal vez no tan silencioso como el suyo pero a fin de cuentas susurro.
—Emmett McCarthy, es mi prometido Bella —el jadeo que solté hizo que la soltara y ella volteara a verme con sus ojos rojos, pero fue en lo que menos me percate y como iba a hacerlo si ella acababa de decirme que estaba comprometida justo momentos después que la veo besándose con Jasper como si la vida se le fueran ello y además ¿Qué no le juraba amor eterno? Mentía fue lo primero que me paso por la cabeza y en ese momento la imagen de niña dulce y enamorada se esfumo cual vil humo de mi mente. No entendía como podía jugar así con Jasper ¡que acaso ni eso le pudieron enseñar!
—Bella, no es lo que piensas… yo…
—¿Cómo puedes ser tan sínica? ¡COMO ALICE CULLEN! —al diablo el buen trato y respeto de jefe a empleada.
—No, tú no puedes juzgarme… No sin antes saber cómo son las cosas —de manera rápida abrió la caja y saco algunos papeles de ahí, ella estaba tan concentrada buscando algo, que no noto la foto la foto tirada en el piso. De manera cuidadosa me acerque a tomarla y un pequeño jadeo salió de mi boca.
Para empezar el chico de la foto era apuesto, muy apuesto para ser precisos. Sus ojos grises te miraban penetrantemente y a la vez hacían contraste con su cabello café claro con las puntas semi-rizadas, poseía un tono de piel ligeramente bronceado o por lómenos eso era lo que daba a notar la foto, su nariz era recta, mandíbula ligeramente afilada y unos labios perfectamente perfilados terminaban de adornar su rostro.
—Emmett es muy lindo —la voltee a ver a ella y regrese mis ojos a la foto.
—Bella, por favor escúchame —su voz de nuevo se veía afectada por las lagrimas—. Lo conocí cuando tenía doce años, era el mejor amigo de Edward… —sus palabras quedaron suspendidas en el aire y su mirada se perdió viendo hacia la nada. Seguramente recordando algo importante.— Él a sus quince años ya era todo un rompe corazones y cuando lo conocí no logro hacerme sentir ni una décima parte de lo que Jasper hacia en mi con su sonrisa; pero claro el siendo el hijo único de los McCarthy y yo la única niña de los Cullen alguna persona sin vida propia tenía que venir y joder las nuestras —En ese momento sonaba mas calmada, de alguna forma más Alice pero aun así su voz tenía un nota muy profunda de tristeza.— James nunca fue de mi agrado, pero por ser el papá de Emmett lo tenía que tratar. Justo en ese verano su empresa estaba yendo a la quiebra, "Motors McCarthy" ya no era una empresa con esperanza y él como toda persona desesperada cualquier ayuda sería la gloria
—Y tu papá lo ayudo ¿Cierto? —ella solo asintió a mi respuesta y sin más continuo hablando.
—Papá lo hizo sin la menor mala intención de sacar provecho, solo buscaba darle un poco mas de estabilidad a la empresa de James, pero el siendo tan codicioso le presento la maravillosa idea de que aportara mas capital. ¿La garantía de inversión? El 50% de las acciones de Motors McCarthy. Pero claro en esos momentos el crecimiento no se vería de un momento a otro, un punto más a favor para James, y que mejor que sus hijos recibieran los frutos de esos negocios así de una u otra forma aparentemente todos salían ganando.
—Todos menos ustedes dos —Alice solo se limito a verme y darme un intento de sonrisa que pareció más una mala mueca.
Ambas permanecimos en silencio, las dos pérdidas en sus pensamientos. Aunque más que perdida me encontraba sorprendida de cómo las personas podían llegar tan lejos por dinero ¡Dios! Eran sus hijos a los que estaban comprometiendo sin voz ni voto de su parte.
—Lo vez Isabella. Ni siquiera era consciente de lo que mi padre hacia, lo supe cuando en mi cumpleaños numero diecisiete Emmett pidió oficialmente mi mano.
Shock, si algo podía definir mi estado en este momento esa sería la palabra correcta. Lo que sucedía aquí era algo terrible con solo imaginarme a una Alice de diecisiete años, enamorada de Jasper y sin la menor idea porque el mejor amigo de tu hermano con veinte años te pide que te cases con él, no era la estructura precisa de una historia de amor.
—Pero tú en esos momentos ya mantenías algo con Jasper, ¿él lo sabe Alice?
—Si Bella y también sabe que él es la única persona que amo —Después de eso se acerco a mí para abrazarme y de nuevo rompió a llorar—. Gracias por esto Bella, se que ya tienes suficientes problemas como para escuchar los míos y… —antes de que siguiera hablando la separe de mi para darle un beso en su mejilla.
—No pasa nada Ali, además que mi mamá dice que desahogarse siempre es bueno. Le das un respiro al alma —ambas nos sonreímos y ella de manera dramática se limpio sin lagrimas para de nuevo tener una la sonrisa que la caracterizaba.
—¡Por el amor de dios! ¡Es tardísimo nena! —rápidamente guardo todo de nuevo es su cofre y lo metió en su lugar secreto.
—Anda, vámonos. Que Paolo odia las impuntualidades.
De manera apresurada tomo mi mano y me jalo fuera de su habitación en dirección al jardín donde Jasper ya nos esperaba. ¿Paolo? Jamás en mi vida había escuchado o conocido a alguien que se llamara así, por lo cual no tenía ni la mínima idea de a dónde nos dirigíamos a ver al tal Paolo. Educadamente Jasper le abrió la puerta del copiloto a Alice y posteriormente a mí la de la parte de atrás.
—Y bien señoritas ¿Cuál es nuestro destino?
—Vamos a Portald Jazz, Bella tiene una cita con Paolo —Alice dulcemente apretó la rodilla del rubio y este solo le dedico una mirada tierna.
—¿Lista para un cambio de look Isabella?
OMR! Alguna se esperaba el pasado de Alice? Que les pareció? Y niñas solo una le atino a quien eran los que los descubrían, pobre Bella. Por cierto como quieren el nuevo look de Bells acepto sugerencias! ;)
Espero sus comentarios sobre el cap y les pido una enorme disculpa si las actualizaciones no son tan rápidas pero les juro que el fic no lo voy a abandonar JAMAS!
Las quiero mucho niñas y no sabes cómo cada uno de sus RR me saca una sonrisa enorme :D
Nos leemos en el próximo cap que se llama "la fiesta" se imaginan algo?
