Disclaimer: nada de lo que estas por leer me pertenece, la mayoría de los personajes son propiedad de la diosa de Susane Collins a excepción de algunas creaciones mías n.n. Clove x Cato.

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10

Tras despedirme amablemente de mi estilista el tubo eyector me sacó hacia la superficie de inmediato. La brillante luz del sol lo invadió todo en cuestión de segundos, debilitando mi visión. Apenas se me fue aclarando la visión pude observar con detenimiento la arena, sonreí para mis adentros porque seria realmente fácil.

La cornucopia esta situada en una planicie rodeada de un bosque, un lago, una pendiente, los tributos nos encontramos en circulo a esta a una misma distancia para evitar las ventajas. Desde donde estoy tengo una esplendida vista hacia los montículos de armas, provisiones y demás, reconozco a la perfección los cientos de cuchillos que han sido colocados solo para mí.

Me pongo realmente ansiosa por lo que me preparo inclinando el cuerpo hacia delante, no es mucha la distancia eso sin mencionar que soy la más rápida de la clase de atletismo, será pan comido.

-Damas y caballeros, ¡que empiecen los Septuagésimo Cuartos Juegos del Hambre!

Es hora. El conteo se inicia. Solo un minuto y el momento que tanto he esperado se hará verdad.

En casa ya me han de estar observando con demasiada atención, todo Panem y espero que el espectáculo que daré sea del agrado de muchas personas en el Capitolio. Respiro profundamente con la vista fija en mi primer objetivo, ni si quiera observo donde están mis aliados o Cato. Lo único que me interesa son esos cuchillos después…ya será otra cosa.

Diez segundos, nueve, ocho que ya comience la hora de masacrar, siete, seis tía Angelique y tío Regulus para esto me han preparado, cinco traer honor y gloria a mi distrito, cuatro, tres solo la del doce y la victoria podrá ser mía, dos Lily no mires, uno Cato lo siento, cero…

Suena el gong y salto disparada en dirección a la cornucopia. Corro a toda velocidad por el estuche de cuchillos que primeramente capto mi atención. Derrapo en el suelo y los tomo con un movimiento veloz que me permite darme media vuelta, suelto el primero hacia el primer tributo que veo, después tomo uno con los dientes mientras agarro unos cuantos más y corro en dirección hacia la del 12 quien pelea tan patéticamente por una simple mochila con el chico del distrito 9.

En menos de un segundo mi cuchillo aterriza en la espalda del chico, tomo otro y beso la hoja del mismo y comienzo a correr hacia la tarada del 12 quien me mira con los ojos muy abiertos. Tu puedes Clove, la tienes donde la querías me digo en mi fuero interno.

Se coloca al hombro la insignificante mochila que tomó antes de echarse a correr por lo cual acelero el paso y me animo a lanzar el cuchillo a pesar de que se encuentra en pleno movimiento, total nunca fallo…o al menos eso creía hasta el momento. Justo cuando esta por dar en su cabeza se le ocurre la brillante idea de utilizar la mochila como escudo, lo último que veo es a mi cuchillo quedarse anclado a su mochila y me enfurezco. Por ultimo la veo perderse entre los arboles, hago un berrinche al haber perdido mi oportunidad.

De lo molesta que estoy lanzo mi cuchillo a la primera persona que se me atraviesa y es nada más y nada menos que mi aliado del distrito 4 quien recolectaba lo restante. Ups pienso tragando saliva, me doy media vuelta importándome poco lo que he hecho, da igual es uno menos.

Corro hacia el resto de las armas y las tomo no sin antes matar a unos cuantos enclenques. Hay una chaqueta con una bonita colección de cuchillos en su interior la cual también tomo y me la coloco encima cuando un pequeño recuerdo me pasa por la mente…es el chico del 12 corriendo hacia la zona del lago justo cuando antes de matar al del 9…dejo caer la lanza que había tomado y corro en esa dirección con una enorme idea en la cabeza.

-¡Clove! – me grita Marvel a lo lejos, apenas y volteo a verlo - ¡La acción es acá, chica!

-¡Vuelvo enseguida!

Corro sin cansarme en busca del chico, pensando como un idiota enclenque ya que la mayoría que ha conseguido sobrevivir se ha adentrado en el bosque o han corrido hacia el lago.

Cuando llego ahí no lo veo por ninguna parte, me agacho hacia el suelo lodoso y observo un par de pisadas que podrían ser de cualquier tributo mas si algo me enseño tío Regulus es a seguir un rastro así que con la yema de los dedos acaricio las pisadas que están mas que frescas y me llevo los dedos a la nariz olfateando el olor que ha dejado impregnado aquel calzado.

Teniendo una idea de aquel olor comienzo a caminar a los alrededores del lago, observando si la vegetación esta dañada lo cual me dice si alguien paso por ahí o no, agachando la cabeza de vez en cuando para poder percibir el rastro. Avanzo a gran velocidad, sin hacer ruido y con el cuchillo en mano que en pocos segundos soy capaz de alcanzar a mi presa porque escucho pasos por donde estoy.

¡Y ahí esta el chico amoroso! Aparece justo enfrente de mis ojos, llevándose una gran sorpresa al verme que echa a correr por donde vino, lo sigo a gran velocidad porque sé que pedirle que se detenga seria muy tonto así que me deja con la opción de detenerlo a mi manera.

Estoy a unos metros de él y suelto el primer cuchillo en dirección a uno de sus brazos. Consigo herirlo pero no al grado de causarle una hemorragia, hay diferentes movimientos que determinan la intensidad que la herida tendrá y la que acabo de hacer basta con hacerle un corte no muy profundo. Mi acción consigue hacer que se tropiece en el momento.

-¿Dónde esta? – le pregunto con voz fuerte.

-¿De que me hablas?

-La chica, la de tu asqueroso distrito.

-Y-yo…no lo se.

Me pongo de cuclillas para poder quedar a su altura, coloco mi mano en el mango del cuchillo y hago presión la cual lo hace gritar.

-¡Mientes!

-No, te lo juro. No se donde esta.

Suelto un gruñido fulminándolo con la mirada y giro lentamente el mango del cuchillo entorno a su brazo provocándole un dolor que muy pocos podrían aguantar solo que mis intenciones no son matarlo, lo necesito vivo para dar con ella y se como hacerlo hablar.

-Dime o si no…

-¡Esta bien, esta bien! – grita con un jadeo, sonrió plenamente porque como siempre no hay imposibles para mi.

-¿Dónde…? – enarco una ceja prestándole toda mi atención.

Se queda mirándome sin responder, tengo que aceptarlo tiene unos ojos preciosos que parecen mismísimas joyas, es guapo eso no lo niego. Además tenemos tanto en común cosa que me resulta muy curiosa y me hace considerar con dificultad el matarlo.

-Te lo diré si me dejan unirme a su alianza. – me propone. Claro que es una propuesta tentadora si todos deseamos acabar con ella y él sabe donde esta así que no lo pienso dos veces y retiro el cuchillo de su brazo sin cuidado cosa que lo hace gemir de dolor.

-Considérate dentro… y deja de quejarte que ni si quiera esta profunda, esa no era mi intención. Vamos te daré algo para que la cubras.

Hago una ademan para que camine frente a mi por si se le ocurre la brillante idea de escapar aunque lo dudo mucho, es listo, considera valiosa su vida por lo que quiere formar parte de nosotros.

Al llegar a la Cornucopia me percato de toda la diversión que mis aliados han tenido ya que la planicie se encuentra teñida de rojo y decorada con los cuerpos inertes de los tributos que aniquilaron y de la diversión que claramente yo no tuve por ir a buscar al chico enamorado.

-¿Acaso les costaba dejarme algo? – les reclamo con mala cara.

-Calma, podrás tenerlo cuando acabe su trabajo. – me dice Glimmer ladeando la cabeza hacia el chico del distrito 3 que esta temblando sentado al suelo, el que nos menciono Enobaria. Al parecer Cato se encargo del asunto de las minas, bien por él.

-Como sea.

Pongo los ojos en blanco y camino hacia el montículo de todo lo que no fue reclamado por los demás tributos y que ahora es solo nuestro, en ese momento se percatan del chico amoroso y en un solo instante se arman hasta los dientes.

-¿Qué hace él aquí? – pregunta la chica del distrito 4, Cleo...creo.

-Ahora es parte de nosotros.

-¡Clove, estas loca! – replica ofendida Glimmer. - ¿Uno de nosotros? ¡Vaya tontería!

Cato me mira con una fría y calculadora mirada que lo desaprueba todo por completo, se la devuelvo con el mismo rencor y paso un brazo por los hombros del chico amoroso.

-Confíen en mi, nos será de mucha ayuda…y el que no este de acuerdo se puede ir ahora mismo - agrego especialmente para Cato chasqueando los dedos, todos se quedan callados mirándose unos a otros - ¿Alguien? ¿No? Perfecto.

Reanudo mi camino hacia las armas y provisiones para conseguirle un vendaje al chico, vuelvo con él cuando lo encuentro. Le desinfecto la herida y se la vendo no porque sienta compasión sino porque además de que esta aquí para ayudarme a encontrarla se me ha ocurrido la perfecta idea de poner a Cato celoso…claro si es que de verdad siente algo por mi, cosa que dudo pero lo hare de igual manera.

Al poco rato los cañonazos suenan obligándonos a retroceder para que los aerodeslizadores bajen por lo cuerpos de los tributos muertos. En total son once, quedamos trece, y claro yo me encargare de que no sea por mucho.

Conforme el crepúsculo da inicio nos dedicamos a repartirnos las armas, algunas cuantas provisiones ya que todo lo compartiremos ya que hay suficiente, y mochilas que contienen cosas interesantes dentro de ellas como unos lentes de visión nocturna con los que estoy muy familiarizada, ahora son míos junto con un saco de dormir, un encendedor, una casa de campaña y claro no podrían faltar mis docenas y docenas de cuchillos. ¡Alabados sean los vigilantes por regalarme tantos!

Son tantos pero tantos que la imaginación se me ha quedado corta. Todos puntiagudos, afilados y con una hilera de dientes justo cerca de la punta, son un arma muy mortífera. Mis favoritos son unos que tienen forma de luna creciente, son tan filosos que de solo mirarlos podrían cortar, son perfectos para aniquilar.

Ya bien entrada la noche y finalizado el himno junto con las imágenes de los tributos que no sobrevivieron al día nos debatimos en como dividirnos para ir de cacería. Al principio el chico del distrito 12 cree que iremos a cazar animales para cenar pero después le explicamos entre risotadas burlonas que no se trata de cazar nuestra comida, sino a la competencia restante.

-Propongo que cada quien con su compañero de distrito. – dice Marvel.

La chica del distrito cuatro pone los ojos en blanco enfadada.

-Claro como tu si tienes compañero… – me dedica una fría mirada – gracias – gira la cabeza en otra dirección tras decirme esto.

-De nada. – me burlo, se vuelve hacia mi con un puño elevado al aire y Glimmer es quien la detiene junto con Cato. Enarco una ceja todavía con expresión burlona – Tú empezaste.

-¡Bueno ya! – exclama harto Cato – Nos dividiremos en parejas.

La idea no me agrada en lo absoluto por lo que pongo mala cara con las manos en la cintura.

-¿Y que hay del tres? No podemos dejarlo, se echara a la fuga. – protesto.

Todos fijan su mirada en el chico quien esta escarbando para extraer las minas desde hace horas sin descanso alguno.

-Que nos acompañe. - dice Glimmer como si fuera lo más obvio de este mundo.

Rechino por lo bajo los dientes porque lo que menos quiero es estar a solas con Cato pero no me queda otra opción además es la perfecta oportunidad para ponerle fin a su vida y no debo desaprovecharla, así que guardo silencio a la espera de indicaciones.

-Nos dividiremos en tres grupos. – continua – Cato y Clove. Cleo y distrito tres. Marvel y yo con el chico amoroso…

-Peeta. – responde el aludido.

-¿Qué cosa?

-Mi nombre es, Peeta.

-Es igual…entonces Marvel, Peeta y yo.

Asiento y echo a andar detrás de Cato. Nos introducimos en el bosque sin necesidad de antorchas gracias a las gafas de visión nocturna que hemos conseguido, él se ha hecho de una bonita espada igual de filosa que mis cuchillos, no hablamos, el sonido de nuestros pasos es la única música de fondo junto con los sonidos nocturnos del bosque, caminamos a gran distancia del uno del otro tal cual dos extraños porque esta claro que no estamos contentos de estar en el mismo bando.

No le quito la vista de encima por si también ha visto a esta cacería como la perfecta oportunidad de acabar conmigo y de ser así por supuesto que no le voy a dar el gusto.

Caminamos un buen rato sin rumbo fijo sin encontrar ni un rastro de un estúpido tributo que comenzamos a estresarnos y ponernos de malas. En una parte del camino decido que seria buena idea hacer una pausa para beberme un poco de agua, cosa que hace a Cato dirigirme por primera vez la palabra.

-Camina. – me ordena de mala manera que me recuerda a mis tíos, tuerzo la boca y saco la botella de agua como si no hubiera escuchado tales palabras.

La destapo tomándome mi tiempo, lo hago apropósito para hacerlo enfadar, por mi que continúe solo. No lo necesito. Por mí que vaya a buscar a la del doce que para él es como un estúpido trofeo. Bebo el contenido con calma y al finalizar la vuelvo a colocar en su mismo sitio dentro de mi chaqueta, meto las manos en los bolsillos y miro hacia la luna suspirando con melancolía.

Que te vayas muero por decirle.

-He dicho que camines. – me espeta con dureza, continuo haciéndome la sorda sin moverme un centímetro.

Sé que lo voy a hacer enfadar mas no me importa, prefiero eso a tener que soportarlo más tiempo. Bajo la mirada para observar una piedra a mis pies con la que jugueteo entre ellos, la pateo unos cuantos metros lejos y de la nada algo se clava en el lugar en el que estaba; haciéndome brincar y sacar uno de mis cuchillos. Estuve a nada de que la espada de Cato me atravesara, menos mal que falló por un par de centímetros.

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hola mis qeridos y queridas! aqui actualizando con el primer capitulo dentro de la arena, ¿que les parecio? a mi me gusto, ¿les gusto como es qe Peeta entro a los profesionales? todo es producto de mi desubicada imaginacion.

gracias a los qe dejaron review y a los qe han comenzado a dejar esta historia y aunqe no djen review yo los aprecio n.n

ana, gracias nena por tus palabras, aprovecho para responderte aqui. Si, todo mi fic es narrado por Clove basado en los juegos tal cual en el libro :)) espero sigas leyendo y la historia sea d tu agrado.

bueno tenia planeado actualizar ayer pero no pude por asuntos familiares, asi ¿qe creen? les he traido dos cap! asi qe los veo por el 11!

no olviden de dejar review, sobretodo iarene eh!

~Karen