¡Hola! ¡Kyaaa! estoy emocionada =3, ya llegamos al capítulo 10 y todo es gracias a ustedes. Nunca, pensé llegar tan lejos XD,la verdad es que son los mejores al seguir mi historia. Ya ahora paso a responderles a sus reviews:

-Sakuritah-: ¡Gracias por leer!

Toushiro trata así a Karín por su forma de ser, es tan orgulloso que no puede demostrar tan fácilmente sus sentimientos, pero en realidad no es tan malo n_nU. Espero que te guste este capítulo

Sofys: ¡Gracias por leer!

Yo tampoco quiero que Karín muera pero todos tienen que pasar por momentos difíciles y este es el momento de Karín para meditar qué es lo que quiere para ella, es un momento muy difícil en que tiene que darse cuenta si hizo bien en ir a La Sociedad de Almas u.u.

Eso de que "Enano de kinder" te hizo acordar a Edward de Full Metal Alchemist, es porque leí por ahí que Toushiro tiene la misma voz que Edward y que también tiene esa mala costumbre de torcer los insultos como lo hace Ed.

sokwha18: ¡Gracias por leer!

Te deseo todo lo mejor en tu comienzo de clases. Me encanta que compartas la historia con tus amigas y deciles que, si quieren, pueden pasarse por aquí para dejar sus comentarios. Besos y cuidate mucho.

AC Akasuna y Lilith Uzumaki: ¡Gracias por leer!

No te preocupes por haberte tardado en leer el capítulo anterior, yo se que todos tienen sus cosas y no les puedo pedir que las dejen solo por leer mi fic, tampoco es la gran cosa, jaja.

A mi también me encanta Toushiro con su faceta seria, es tan tierno XD. Y sobre lo del que esta espiando, eso lo descubrirás mas adelante, muajajaja, XD, (otra vez estoy delirando ¬¬).

Ya leí el primer capítulo de tu fic y me encantó, te deje un review y todo, jaja.

Bueno espero que disfruten de este capi y se los dedico a ustedes que me dejaron esos reviews tan lindos n_n. Sin más que decir, a leer…

Capítulo 10: ¿Qué es este sentimiento?

Karín se encontraba helada en su posición, sin poder creer lo que había escuchado, ella sabía que el entrenamiento podía llegar a ser muy duro pero no se imaginaba que hasta podría llegar a morir en él.

- Tú decides, Kurosaki- exclamó lentamente el peliblanco esperando una respuesta negativa con respecto a cumplir con el entrenamiento, y en el fondo, él pedía que la chica se rindiera, no podía explicar con palabras el miedo que sentía al pensar que esa expectativa de muerte se cumpliera.

- Muy bien, lo haré- exclamó decidida. Toushiro bajo la mirada y su cara se oscureció, sentía que todo a su alrededor se derrumbaba, pero él sabía que la decisión dependía de Karín.

- Muy bien, mañana a las 6 horas te espero aquí mismo para comenzar con el entrenamiento- avisó el peliblanco, mirando fijamente a la chica, tratando de disimular su miedo, pero Karín noto algo distinto en los ojos de Toushiro, su mirada era oscura e insegura.

En ese momento se escuchó un ruido proveniente de los arbustos.

- ¿Quién anda ahí?- exclamó Toushiro mirando hacia el lugar de donde provenía el sonido.

- Perdón, es que los vi ocupados y no quería interrumpirlos- en eso, de entre los arbustos, apareció Kaitsu Ren, apenado por haber escuchado la conversación, con una mano detrás de la cabeza.

- ¿Qué quieres?- demandó el peliblanco, mirándolo con desconfianza.

- Es que Rangiku fukutaichou, requiere de su presencia, Hitsugaya taichou- habló obedientemente el joven, bajando la mirada.

- Está bien. Kurosaki, acuérdate, mañana a las 6 a.m.- acordó el pequeño capitán empezando su recorrido hacia el ala del escuadrón diez.

- Si, Toushiro, ya entendí la primera vez que me lo dijiste- exclamó con el puño en alto, mientras que el pequeño capitán levantaba la mano saludando con el dorso, ya que se encontraba de espaldas a la chica, sin detener su caminata.

- Eh, disculpa…- comenzó a hablar Ren pero no pudo continuar.

- ¿Qué quieres?- gritó todavía enojada la chica haciendo que el joven cayera de espaldas y se cubriera con el brazo, tratando de "protegerse del peligro".

- Nada, ¡no me comas, por favor! Prometo que seré buen chico- pidió aterrado el joven, mientras que Karín lo miraba con una ceja levantada y con un tic en el ojo, preguntándose, si en verdad se veía tan aterradora como para que el joven, al frente, se aterrara tanto.

- eh, perdón, no quise hablarte de esa forma- tratando de calmar al chico y riendo nerviosa con una gota en la nuca.

Al llegar a la puerta de su despacho, Hitsugaya suspiró pesadamente, estaba en una encrucijada, no sabía como actuar ante este nuevo reto que se le presentaba, algo muy inusual en él, ya que siempre actuaba con la mente fría y sin meter en cada misión ni una pizca de algún sentimiento que pudiera arruinar alguna orden proveniente del capitán Yamamoto, como en este caso lo era la misión de entrenar a Karín. Ahora era muy distinto, en este caso estaba en riesgo la vida de Karín, y se sentía entre la espada y la pared, ¿qué debía hacer?

En ese momento la puerta del despacho se abrió de repente y detrás de esta apareció una voluptuosa mujer.

- ¿Taichou? ¿Que hacía ahí detrás de la puerta?- preguntó Rangiku al verlo más serio de lo normal.

- Es solo que estaba pensando. ¿Para que me necesitabas, Matsumoto?- desvió el tema el pequeño capitán tratando de que sus pensamientos no fuesen descubiertos.

- ¿Cómo supo que lo necesitaba, taichou?- preguntó nuevamente la mujer, pero esta vez sorprendida.

- ¿Cómo que por qué? Si tú me mandaste llamar Matsumoto- exclamó irritado el pequeño capitán.

- ¿Yo? Pues debe haber sido con la mente porque yo no avise a nadie que lo mande a llamar- aclaró Rangiku con un dedo en el mentón en señal de meditación, eso dejó confundido al capitán, pero cuando iba a reclamar, la mujer lo tomó por el brazo y lo hizo entrar a la fuerza a la oficina- pues no importa cómo se enteró, pero mire taichou, le hice todo los informes que me pidió, le preparé el café que me había pedido ayer por la noche y hasta le lave su pijama de ositos que tanto le gusta- exclamó emocionada Rangiku esperando una felicitación por parte del pequeño, pero lo que vio la puso tensa, delante de la puerta se encontraba un capitán no muy contento por los trabajos cumplidos por parte de su teniente ya que gritó por todo el Seretei, más o menos, algo muy privado para él.

En el onceavo escuadrón se encontraba Yachiru viendo una revista del mundo humano que le había regalado Rukia, en eso siente a Rangiku gritar ya saben que…

- Jiji, Toushiro chan usa pijama de ositos, esto lo tiene que saber Ken chan, jiji, le voy a decir que quiero que él también use pijama de ositos, ¡se verá adorable!- exclamó la pequeña pelirrosa emocionada corriendo a contarle su idea a su Taichou.

Volviendo con un peliblanco cubierto por un aura de vergüenza y deseando la muerte de la teniente enfrente.

- Taicho bonito, no se enoje, yo solo lo hice para complacerlo, no fue mi intención publicar su secretito- murmuró nerviosa la voluptuosa mujer, mientras que Hitsugaya trataba de controlarse masajeándose las sienes, encontrándose ya sentado en su asiento de capitán, al pasar por el costado de la mujer se había controlado terriblemente de no usar a Hiorinmaru y por fortuna para Rangiku, lo había logrado- mire no se enoje, ahora voy a salir con Yoruichi, me comentó de una liquidación en una tienda de ropa del mundo humano, le prometo que cuando vuelva le compro muchas leches para que crezca mucho, ¿si?- ¿ustedes creen que eso lo hizo feliz?, pues acertaron, no estaba nada contento, pero antes de que Toushiro moviese un dedo, Rangiku ya había desaparecido, más el pequeño capitán debía hacerse escuchar.

- ¡MATSUMOTO!- créanme, eso si se escucho por todo el Seretei y me atrevo a decir que el Rukongai no pasa por alto.

En el campo de entrenamiento todavía se encontraban Karín y Ren. Luego de ese susto que se llevó el joven, habían podido entablar una conversación tranquila.

- Disculpa, no fue mi intención escuchar la conversación entre el capitán y tú- se disculpó el joven mirando fijamente el suelo.

- No te preocupes, y bueno…- no siguió, porque al observarlo bien, vio que se había lastimado el brazo izquierdo- oye te lastimaste, siéntate que reviso la herida- dijo rápidamente Karín forzando a que el chico se sentara.

- Oh, esta herida, no te preocupes, estoy bien…- comenzó, pero no pudo continuar al ser arrastrado, más o menos, a que se sentase.

- Déjame revisarte, es lo menos que puedo hacer al haberte asustado así, después de todo fue por mi culpa que te caíste- exclamó Karín revisando atentamente la herida- no es profunda pero se podría infectar, es mejor que la cubra con algo- acto seguido diviso un árbol y cortó una hoja luego la colocó encima de la herida y por último sujeto la hoja al brazo con un pañuelo que sacó de su bolsillo, atándolo alrededor del brazo.

- Tu pañuelo…- comenzó él chico, pero como era costumbre, Karín lo interrumpió.

- No te preocupes, está limpio- el chico puso los ojos en blanco.

- No era por eso, es que es tuyo y se va a manchar- explicó Ren avergonzado y sonrojado.

- Ah, no importa, igual no me gustaba- aclaró la morena como si nada, en cambió Ren comenzó a reír nervioso, con una mueca por sonrisa y una gota en la nuca.

- Jeje, está bien, jeje- Ren comenzó a observar atentamente a Karín y sus pensamientos comenzaron a trabajar.

"¿Por qué se preocupará tanto por un completo extraño?, si apenas me vio una vez, y la herida no era tan grave como para atenderla rápidamente. No lo entiendo pero esta chica tiene algo que me sorprende y me llama la atención, ¿Qué será?".

- Oye, ¿es que acaso tienes fiebre?- comenzó a hablar la morena sacando al joven de sus pensamientos- es que estás rojo, ¿acaso los shinigamis pueden tener fiebre como los humanos?- se preguntaba para si misma la morena, mientras que de repente Ren se levantó dejando a la morena confundida.

- Lo siento, ya me tengo que ir- y sin más el joven se comenzó a alejar dejando a Karín sin palabras y congelada en el lugar donde Ren la había dejado.

Por otro lado Ren caminaba acelerado por los pasillos del Seretei:

"¿Por qué me puse colorado? ¿Qué me está pasando? Será mejor que no me involucre más con ella, sí, eso es lo mejor"

Estaba tan ensimismado que no se dio cuenta que delante de él venía otra persona y sin querer chocó con ella.

- Los siento, venía pensando y no me fije…- comenzó a disculparse, agachándose y sin mirar a la persona con la que había chocado, pero sin más la persona siguió su camino sin siquiera dirigirle una palabra, Ren al darse vuelta y observarla bien lo único que pudo ver fue que llevaba ropa anaranjada y pantalones negros, ya que justo iba doblando hacia otro pasillo- ¿quién sería?