Preparense un balde de agua fría y empecemos con el capi :D
Previosly on Tócame, bésame, pero nunca me veas! (PS: ELENA POV)
-"Elena?"
Abrí los ojos y di un salto, despertándome de mi fantasía y dándome cuenta que Damon tenía una erección y que mientras estaba fantaseando, mi cuerpo me traiciono y había estado moviendo mis caderas en su miembro. Él se levantó un poco y de reflejo me di la vuelta, puse mis manos en su cintura y lo atraje hacia mí, haciendo que aprisionara mi pecho desnudo con el suyo y quedando frente a frente,. Mis mejillas estaban sonrojadas por la vergüenza.
-"Uh, hey,"- respire profundo -"Lo siento, no era mi intención, um"- no sabía que decir.
-"Elena…"- su voz era ronca y se acercó hasta quedar a centímetros de mis labios –"estoy haciendo uso de todo mi autocontrol para mantener mi promesa pero tú me la estás haciendo difícil.." – lo sentí respirar agitado y sus ojos me miraban llenos de deseos.
-"Que quieres hacer, Damon?" – con esa pregunta sé que me estaba metiendo de lleno a un territorio prohibido.
-"Todo lo que sé es que en este momento lo que quiero es besar cada centímetro cuadrado de tu cuerpo y hacértelo hasta escucharte gemir mi nombre desde esos hermosos y tentadores labios que tienes" – su mirada conectada con la mía, su voz ronca y sentía su pecho subir y bajar con cada respiración que daba.
-"Hazlo"- el me miro a los ojos, buscando una señal de duda, dándome un último chance para retroceder. Pero, al no encontrar ninguna señal de arrepentimiento en mi petición, sin más, se abalanzó para devorar mis labios en un apasionado beso.
Este hombre me iba a volver loca.
De pronto su boca estuvo sobre la mía, poseyendo todo a su paso. Besándome con lentitud y con fuerza. Mi respiración se aceleraba mientras él continuaba dominando el movimiento de nuestros labios.
Finalmente me soltó, y ya sentía que necesitaba de sus besos una vez más. Pose mis manos alrededor de su cuello y lo atraje nuevamente hacia mis labios. Sus manos sujetaron mis caderas y me pegó a su cuerpo; jadeé por el beso salvaje y desenfrenado. Su lengua encontró su camino hábilmente hacia la mía, sentí mis piernas débiles y temblorosas mientras él se divertía haciendo lentos círculos en la piel expuesta. Nos separamos para tomar aire, su respiración igual de irregular que la mía.
-"Por más que deseo hacerte mía en este mismo instante, creo que sería mejor ir a la cama"- con su respiración agitada me sonrió, se levantó y mis pechos quedaron completamente desnudos y descubiertos, mientras el me extendía su mano y posaba su mirada hambrienta en mis senos.
Sin mediar palabra, llegamos a la habitación y me acerque un poco a la cama, me quede de pie, frente a ella y mordí mi labio mientras mi cabeza daba vueltas con todo lo que había pasado y aún faltaba por suceder. Quien iba a pensar que estaba a punto de entregarme a un hombre que apenas acaba de conocer, pero mi cuerpo ya lo reclamaba como suyo. Cerré mis ojos y solté una risita idiota la cual se perdió al momento que sentí dos brazos aprisionando mi cintura.
En un acto reflejo me tense un poco, tal vez porque me tomo desprevenida.
-"Relájate, Elena"- susurro en mi oído y la manera en que mi nombre salía de sus labios, me hizo estremecer. Suavemente mordisqueo el lóbulo de mi oreja bajando suavemente depositando pequeños besos en mi cuello hasta que su boca descendió por mi hombro y sus manos acariciaban mi vientre y subían lentamente hasta llegar a mis senos desnudos y pinchaba suavemente mis pezones haciendo que se erizaran por completo.
Estaba muriendo lentamente y él como todo un experto en la materia, suministraba su tortura una y otra vez. Primero sus labios hacían contacto con mi piel, luego venía su lengua y por último mordisqueaba levemente con sus dientes y sus manos seguían acariciándome.
Jadeé involuntariamente y puse mi cabeza de lado para que él tuviera mejor acceso. Mis labios encontraron la piel de su cuello también y no pude resistirme así que lo besé. Justo como él lo estaba haciendo: labios primero, luego lengua, después dientes raspando un poco la suave superficie de la piel. Lo escuché gruñir y sus manos fueron inmediatamente hacia mi cintura. Me giró bruscamente para que ambos estuviéramos cara a cara y su boca encontró la mía. Su lengua jugaba con la mía y poco a poco sentí mis piernas en el borde de la cama y caí tumbada sobre ella.
Damon procedió a quitarse su pantaloncillo de pijama y su bóxer en un solo movimiento. Se movió cerca de mi y miraba como un animal hambriento. Me acomodé un poco hasta quedar tumbada en el centro de la cama y Damon se posicionó encima de mí y nuestras miradas se conectaron. Sus ojos estaban de un color azul oscuros profundos de deseo y su negro cabello contrastaba con su hermosa piel, levemente inclinó su cabeza y sus besos empezaron a invadirme de nuevo. Sus labios y lengua en mis labios, bajando por el cuello y sus manos acariciado mis senos, hasta llegar a sentir sus labios besando y succionando uno de ellos y pinchando el otro con sus manos. Sus besos y caricias me provocaban un placer indescriptible y ardiente. Siempre en control, seguía jugando con su lengua en mis senos y con su mano bajo hasta acariciar mi vientre, lo sentí morder uno de mis pezones erectos y su mano tocar mi centro, el cual, hizo que mi cuerpo se arqueara hacia el haciéndole invitación a una exploración mayor. El deseo que sentía era como un espiral interminable, subía con cada segundo que transcurría.
Recorrió su camino con besos hasta llegar al lugar que tanto ansiaba, con sus manos deslizo la prenda que estorbaba su camino y se desprendió de ella, tirándola al suelo, separo mis muslos con sus manos y con su lengua empezó a torturarme, pasándola por mi centro hasta detenerse en el lugar más sensible. Podía oír mi propia respiración entrecortada mientras besaba y lamía a su gusto mi centro y mi cuerpo se tensó al sentir un vacío que de repente comenzó a molestarme. Necesitaba sentirlo dentro. Como si sintiera mi agitación y batalla interior, sus labios se movieron más abajo y volví a emitir un gemido cuando sentí su lengua deslizarse en el interior de mi cuerpo.
-"Damon, por favor"- mi voz salió apenas audible y con un tono suplicante.
-"Paciencia, Elena" - Su voz estaba llena de deseo y volvió a torturarme. Esta vez alternando entre lamer y chupar, hasta que sentía como la sangre corrían por mis venas y mi respiración se agitaba cada vez más.
-"Basta, Damon, por favor.."- mi voz salió fuerte y con autoridad.
Damon se detuvo y me miro un poco desconcertado, sin darle tregua a que reaccionara, lo gire quedando sentado frente a mí, y en un solo movimiento tome su miembro, lo posicione en mi entrada y lo sentí deslizarse dentro de mí, llenando ese ansiado vacío que sentía en mi vientre. Sentí sus manos deslizarse por mis cadera y me sostenían con fuerza mientras empezaba a moverme arriba y abajo contra él. Sus ojos se cerraron y lo escuche gruñir de placer mientras recorría con mis manos su pecho hasta llegar a sus hombros para aferrarme a ellos mientras me movía una y otra vez.
Una de sus manos jugaba con mis senos y con la otra me atrajo hacia sus labios para besarme hasta quedar sin aliento. Luego volvió a sujetarme de mis caderas y me guiaba en los movimientos, esta vez, encontrándonos juntos y sincronizándonos en nuestros movimientos que cada vez se hacían más rápidos. Mis caderas se movían más rápido al sentir la primera oleada de placer que se estaba formando en mi vientre. Mi respiración se tornaba más agitada y Damon podía sentir que me encontraba cerca, así que sentí como llevo su dedo hasta mi zona sensible y daba pequeños movimientos circulares y con su boca mordía mis pezones haciendo que instantáneamente explotara gritando su nombre.
Sin darme tregua para calmar un poco mi respiración, me dio vuelta y me penetró lentamente de nuevo pero esta vez sus embestidas eran rápidas, incesantes y exigentes. Me beso con todo lo que tenía, mordisqueo mi labio, mi cuello y sin dejar de embestirme. Por su respiración y su cuerpo pude sentir que Damon estaba cerca y enrolle mis piernas más fuerte en su cintura, atrayéndolo hacia mí para sentirlo más cerca y más profundo, lo cual construyo una nueva oleada de placer en mi interior. Nuestras miradas se conectaron mi segundo orgasmo llego con fuerza haciéndome volver a gemir su nombre y Damon sin despegar su mirada lo vi alcanzar su éxtasis y sentí como se derramaba dentro de mí.
Con nuestros cuerpos sudorosos y cansados de tanto placer, Damon sin salirse de mí, me aprisiono con su cuerpo y su cabeza descansaba en hueco entre mi cuello y mi hombro. Podía sentir y escuchar su respiración agitada sobre mi piel y pequeños besos en mi hombro mientras me dedicaba abrazarlo y a recorrer con mis manos con movimientos lentos su espalda desnuda. Así estuvimos por unos instantes hasta que con una risita traviesa rompí ese silencio que reinaba en la habitación.
-"Me podría la señorita contar el chiste?" – dijo Damon en un tono juguetón mientras se levantaba, saliéndose de mí y tumbándose boca arriba y atrayéndome hacia su pecho, donde gustosa me recosté en él.
-"Uno no puede reírse solo?"- levante un poco mi rostro para verlo.
-"Nunca te han dicho que el que se ríe solo, es porque de sus maldades se acuerda."- dijo tocando con su dedo índice la punta de mi nariz.
-"Siempre tiene una respuesta lista, verdad profesor Salvatore?" – dije juguetona y deposite un suave beso en sus labios.
-"Que hora es?" – pregunte y Damon estiro la mano para alcanzar el reloj que se encontraba en la pequeña mesita de noche que no me había percatado que existía.
-"Ya casi amanece. Son las 4am"- contesto Damon.
-"Qué? Las 4? Pero como paso tan rápido el tiempo, me levante y me senté.
-"La señorita Gilbert decidió tomar clases extras y bueno, cuando uno le pone dedicación y empeño al estudio, el tiempo pasa puff, volando" – hizo un chasquido con los dedos y tome la almohada y la estrelle en su cara mientras escuchaba su risa inundar la habitación.
Tomo la sábana y cubrí el cuerpo de ambos con ella. Nuestros cuerpos habían recobrado su temperatura normal y hacia frio ahora. Damon se quitó la almohada de la cara y volvió atraerme a su pecho.
-"Damon, creo que deberíamos…" – sentí su dedo índice en mis labios
-"Shhh.. No digas nada. Es momento de descansar" – dijo y me sonrió.
-"Pero.."- volvió hacer el mismo gesto
-"Descansa, Elena" – me beso, me abrazo y sin más protestas, aleje todos los pensamientos que estaban empezando a invadir mi mente y sintiendo mis parpados pesados, ambos nos dejamos llevar por los brazos de Morfeo, en un sueño tranquilo y profundo.
Author Note: Bueno Bueno, aquí tienen luego de mil años sin aparecer, por fin actualización. Tengo que confesar que debido a la falta de inspiración y falta de serie, pues mi mente no generaba nada. Gracias a Dios, ya tenemos serie y ya mi cabecita comenzó a funcionar de nuevo :P
No sé cuántas personas aún me sigue y me leen, pero igual chic s quiero agradecerles por el apoyo que siempre me brindan. Saludos a Lola que me ha enviado mensajitos preguntando cuando actualizo xD.
Saludos a las lectoras fieles, a las infieles, a las fantasmas, a las que me firman, a las que no,a las que se acuerdan de esta historia y a mi partner,, que siempre está ahí también preguntando cuando pienso dar señales de vida :D.
Como siempre, REVIEW SON AMOR :D
HASTA LA PROXIMA!
