Disculpa
Por fin logro tener la suficiente fuerza para dejar la camilla, solo fueron unas horas pero quería ver a su bebé aunque lo tuvieran que transportar en silla de ruedas de su cuarto a los cuneros de terapia intensiva.
No se esperó ver a Murdoc en frente de la gran ventana que los separaba de unos cuantos bebes desafortunados; observando el interior hasta que la enfermera lo dejo justo en frente de la misma con el bajista a su lado. Los ojos oscuros de Murdoc lo vieron con tristeza era obvio que había llorado.
-Su pareja me dijo que él lo ayudaría a entrar ¿está bien para usted?- pregunto, antes de soltar la silla de ruedas. El por alguna razón no dudo en responder ante la mirada atenta del satanista.
-Si gracias
- Ya le explique el protocolo y una compañera está adentro para decirles lo demás-al decir eso último se fue dejando a la pareja sumergida en un silencio un tanto incómodo.
Que para su propia sorpresa el bajista rompió, al ponerse de rodillas a su nivel; y abrazándolo con ternura poco propia del de piel verdosa. Incrustando su cara en el hombro del menor y para aun mayor asombro soltar un par de lágrimas.
-Discúlpame por haber causado esto- sus manos subieron débilmente para sujetar al bajista , devolviendo el abrazo y con ello soltando el llanto que el también tenía contenido.
-No fue tu culpa, fue mi cuerpo ya no tengo veinte ¿sabes?- ante esa respuesta sintió como el abrazo se volvió un poco más apretado.
Las lágrimas también fueron más fuertes.
