T.T Fracasé compadres y estimados lectores! Reprobé el maldito examen de la materia "que-no-debe-ser-nombrada" o sea Cálculo… ah mierda la nombré _
Pienso tirarme a la perdición (la del alcohol) jajaja nah seguiré estudiando (no queda de otra u.u) y pidan a Dios, Buda o a quien le tengan fe (ateos, abténganse XD) que pase mi examen especial en Noviembre o estaré jodida. Había querido subir el capítulo pero entre una cosa y otra e ideas para este fic o para los otros, sin contar que mi compu está en garantía y he de usar la PC de mi padre… bueno mejor ni les cuento. Espero que les guste. Y a petición de mis queridos ecologistas (o sea anti-Basura chan) tortura a la pelirrosada en este fic muahahaha
X. Este es mi camino del… ¿Pirata - ninja?
Ya había pasado una semana desde que los Mugiwara habían llegado a la Aldea oculta de la hoja, y aunque para muchos eso fuera muy poco tiempo para adaptarse, para los piratas no era nada del otro mundo. Indudablemente parte de este éxito se debía a la capacidad que cada uno de ellos poseía para amalgamarse a las circunstancias. Fue así que Sanji había conseguido un empleo a medio tiempo en el Ichiraku (y su sueldo iba, naturalmente, a parar a manos de Nami). Chopper había conseguido permiso para visitar el hospital y observar de cerca las técnicas que usaban los ninjas médicos (al menos las mezclas y plantas que usaban le serían de utilidad), y Nami buscaba formas de obtener dinero. Eso sí, no dejaba que nadie tocara ni uno solo de sus berries, pues como ella misma decía "Cuando volvamos a Grand Line los necesitaremos". El Grand Line les parecía más lejano que nunca, y si bien todos sus sueños estaban ahí, comenzaban a preguntarse si algún día conseguirían regresar. Luffy no parecía preocupado en absoluto ante la más que obvia posibilidad de no poder regresar, y de hecho, no lo estaba. Sabía que si habían llegado ahí, tenía que haber un camino de regreso. Su completa fe en su buena suerte no siempre bastaba para convencer a sus nakama de que volverían, pero sí que les aliviaba ver que su capitán se lo tomara con tanta filosofía.
Por lo demás, ya era habitual para el resto de la aldea el despertar y ver el barco ahí, pues habían decidido no bajarlo hasta saber qué rumbo debían tomar. Robin ya había leído la mayoría de los libros en la biblioteca que estaban a su alcance, sin embargo había demasiadas restricciones, muchos secretos que el trío geriátrico no quería que conociera. Eso sin embargo no desanimaba del todo a la arqueóloga, sabía que en ocasiones bastaba con una sonrisa amable y una pregunta lanzada de manera hábil para obtener la información que quisiera. Hiashi se había mostrado reacio a profundizar mucho sobre su clan, pero cuando descubrió que el interés de Robin era genuino, terminó revelándole detalles muy útiles (aunque no todos). Así Robin pudo reunir información suficiente para compartir con sus nakama acerca de los clanes, y también descubrió que en ese "espacio" que habitaban, no existían las akuma no mi. La mayor fuente de poder eran los bijuus o los animales que algunos cuantos podían invocar, además de técnicas muy complejas y avanzadas. Finalmente la restricción en la biblioteca no había servido de nada, Robin se había salido, una vez más, con la suya.
Usopp tenía fascinada a la mitad de la aldea con sus ingeniosos inventos, además de que sus historias siempre era bien recibidas (pese a que eran muy pocos quienes le creían XD). De vez en cuando ayudaba a reparar cosas, aunque como él mismo decía, él no era un mecánico ni nada parecido, sin embargo aún había carencia de cola en la aldea, y por ende, Franky seguía siendo un completo anormal. Para horror de Neji y Ten Ten, Gai había tomado al cyborg bajo su cuidado (a pesar de que Franky le llevaba algunos años), y ahora Franky se había convertido en lo más parecido a un mejor amigo y hermano mayor para Lee. Eso solo se traducía en entrenamientos aún más exagerados. A decir verdad, todos, tanto los shinobis como sus nakama, deseaban que Franky volviera a ser el de antes.
Hancock continuaba enfurecida, e incluso su trato era un tanto hostil hacia Robin. Claro que ella y Nami seguían sin hacer las paces, y luego de lo ocurrido, la propia Robin dudaba que eso pasara pronto. Haría falta que influyeran factores externos más fuertes que el profundo resentimiento que existía entre ambas. Brook en cambio, estaba más relajado que nunca. La mayoría de los habitantes de la aldea ya se habían hecho a la idea de que él no estaba así a causa de un jutsu mal ejecutado, y después de un par de días sabían que lo peor que se podía esperar de ese esqueleto tan peculiar fuera una pervertida (aunque amable) petición para ver tus bragas (y solo en caso de que fueras mujer).
Ace se limitaba a vagabundear sin rumbo o a seguir a Luffy, aunque las más de las veces simplemente caía dormido en los lugares más inoportunos. Y ya era conocido por todos los dueños de los establecimientos donde se vendía comida, porque comía como desaforado y luego se iba sin pagar. (OFF: T.T Aceee) Luffy había intentado conseguir empleo, sin embargo fracasó en todos (recordemos cómo le fue en el Baratie).
Y finalmente estaba Zoro. Para él su vida y su sueño no habían sufrido ningún cambio importante a excepción del hecho de que Mihawk seguía en Grand Line y él no. Eso lejos de desanimarlo, lo tenía indiferente, y su entrenamiento seguía adelante. En eso pensaba esa noche mientras permanecía en cubierta. Una vez reparado el barco, los Mugiwara habían regresado a sus actividades en él, y desde hacía dos noches dormían en sus respectivas habitaciones.
La mirada de Zoro recorrió la aldea que dormía a los pies de la montaña, ciertamente el escenario era diferente, pero el espadachín no veía en que radicaba la diferencia: Luffy seguía siendo el mismo baka optimista de siempre, Nami continuaba siendo una mandona, Usopp aún sufría ataques de enfermedades del tipo "No puedo hacer tal o cual cosa peligrosa" y Chopper tenía el mismo corazón enorme de siempre. El ero kuku seguía siendo un amante de las faldas al igual que Brook lo era de las bragas, Franky… bueno, le daba escalofríos pensar en el cyborg, pero esperaba que Franky volvería a la normalidad lo más pronto posible. Hancock era igual de insoportable que siempre excepto con Luffy. Ace seguía siendo el mismo narcoléptico amable de siempre y Robin seguía siendo simplemente Robin, con todo y sus sonrisas enigmáticas y provocativas, siempre en busca de información.
Justo pensando en ella, Zoro percibió un movimiento a sus espaldas, y al voltear se topó directamente con Robin. Vestía un camisón vaporoso y corto que hacía juego con sus ojos. –Buenas noches –saludó con una sonrisa mientras se acercaba a él. - ¿Te molesta si te hago compañía? No puedo dormir. –Zoro negó con la cabeza y se quedaron en silencio. Hacía un poco de fresco, y Zoro no pasó por alto el hecho de que Robin se abrazara a sí misma.
-Oi Robin, te vas a resfriar vestida así… - advirtió. La sonrisa de Robin se tornó provocativa.
- Podemos recurrir al intercambio de calor…- el espadachín se sonrojo vivamente ante la insinuación y Robin rió suavemente.- Tranquilo Zoro, me refería simplemente a permanecer uno al lado del otro. –era claro que Robin estaba divertidísima, pero a Zoro no le hacía ni pizca de gracia.
-Mejor subamos al cuarto de vigía- se percató de que eso se podía interpretar de otra forma y aclaró – al menos ahí hay un par de mantas.
Una vez arriba, Zoro se sentó recargado en la pared y bostezó. Sin decir palabra, Robin se sentó justo al lado. Zoro extrajo un par de botellas de sake y le ofreció una. Para su sorpresa, pese a ser una persona sobria, Robin la aceptó.
-Está un poco fuerte…-advirtió, pero Robin ya le había dado un buen trago. El espadachín se encogió de hombros y bebió. Hubo un nuevo silencio, roto por la pregunta inesperada de la arqueóloga.
-¿Crees que volvamos a Grand Line algún día? – la pregunta lo tomó por sorpresa. No se había preocupado en como volver o en sí podrían volver. Solo se había preocupado por entrenar.
-Eso espero… además nuestras metas están allá. –una sonrisa retorcida apareció en su rostro – Y no creo que Luffy esté de acuerdo en quedarse aquí para siempre. – Robin le dio la razón en esto último. Había alcanzado un par de mantas para los dos, y aunque Zoro dijo que no la necesitaba, terminó usando una. Robin dejó pasar unos segundos antes de bajar la vista y preguntar en voz baja.
-¿Y si… y si no podemos volver? –Zoro volteó a verla. Nunca había visto a Robin con esa expresión desde Ennies Lobby. En cierto modo era inquietante. Ella, siempre tan segura de sí misma, preocupada por la posibilidad de quedarse ahí para siempre. No era un gesto vacío. Zoro sabía que a la arqueóloga le había costado mucho esfuerzo deshacerse de su careta de seguridad para admitir que le daba un poco de miedo no volver a su mundo. Se removió un poco incómodo, y entonces Robin dijo algo que le dio un giro completo a la cuestión. – Yo… no sé si sería mejor regresar o permanecer aquí. – Zoro la miró sobresaltado. ¿Estaba delirando? Robin lo malinterpretó. – sé que suena egoísta… pero me siento similar a aquella vez en que nuestras memorias fueron robadas…- Zoro gruñó. Sanji aún le hacía burla por haber sido manipulado por ese estúpido caballito de mar con pretensiones de Seneryu. Entonces cayó en la cuenta de que no entendía del todo a que se refería. Robin pareció entenderlo ya que sonrió – Me refiero a que mi sueño está en Grand Line pero… al igual que aquella ocasión… esta es una oportunidad de comenzar de cero… sin recuerdos dolorosos y sin tener por enemigo al mundo entero… -por un momento Zoro creyó que la voz de Robin sonaba temblorosa, pero su rostro no se había inmutado mucho. Esa mujer en verdad era rara. Y no podía culparla… con el pasado que se cargaba era lo más normal que quisiera olvidarlo todo. Además en cierto modo la entendía. En toda la tripulación solo Robin, Brook y Sanji podrían comprenderlo. Después de todo sus sueños no eran solamente suyos… el mismo cargaba con el sueño suyo y de Kuina, Brook con el de su tripulación y Sanji con el de Zeff. Pero en cierto modo la carga de Robin era la más pesada. Ella llevaba la carga de años y años de investigación perdida y decenas de arqueólogos, entre los cuales estaba su madre. No sabía que podía decirle para hacerla sentir mejor y solo dijo lo primero que se le vino a la mente:
-Un sueño es un sueño… a veces más ligero y a veces una meta muy lejana, pero no importa si es lo que quieres. Pienso que después de todo es tu sueño, nadie sino tú podrás realizarlo. – tal vez eso no tenía mucho sentido, pero para Robin pareció ser una gran revelación.
-Tienes razón…-susurró. Esta vez Zoro no se equivocaba, los ojos de Robin se habían puesto acuosos. Zoro se sonrojó. De toda la tripulación él era el que menos sabía qué hacer en situaciones como esa.
-Estás muy comunicativa hoy Robin –comentó mientras se refugiaba en su botella de sake.
-¿Lo crees? –Robin se recargó en la pared –Supongo que es el cambio de clima… aquí puedo estar más relajada… menos a la defensiva…- sus palabras estaban llenas de lógica.- Esto es un oasis de tranquilidad para mí en los últimos 20 años de mi vida – Zoro se sobresaltó al ver que la botella de Robin ya iba más de la mitad vacía. La arqueóloga rió son suavidad- Creo que no estoy acostumbrada al sake… -Zoro aún no iba ni a la mitad de la botella. Simplemente estaba anonadado. Siempre había pensado que Robin era igual de buena para beber como era Nami. Aunque lo cierto es que rara vez la había visto bebiendo alcohol. Zoro sonrió divertido.
-Te acostumbraras… solo es cuestión de que dejes de beber tanto café… además por eso no puedes dormir en las noches…- se interrumpió al darse cuenta de lo que hacía. ¿Estaba bromeando con Robin? No tuvo tiempo de reflexionar ya que casi en seguida Robin se tambaleó un poco. -¿Estás bien? –preguntó mientras la sostenía.
-Sí… yo…me mareé un poco… menos mal que no estamos en el mar…-su voz sonaba ahogada, inconscientemente terminó apoyándose en Zoro. Robin cerró los ojos mientras ponía su mano sobre la frente sin percatarse del rostro sorprendido de Zoro. ¡Estaban demasiado cerca! Y lo sorprendente, más aún de esta nueva faceta vulnerable de Robin, era el instinto de protección que siempre despertaba en él. Era cierto que siempre era protector con todos, pero sabía que con Robin era en cierto modo… diferente. En cierto modo era como si ella… bueno, le gustara de forma diferente. ¿Era eso amor? Zoro se sonrojó. Ya estaba pensando como el estúpido ero kuku… pero tener a Robin así entre sus brazos… ¿No la reanimaría un poco el decirle como se sentía respecto a ella? Además ¡Qué demonios! Se sentía envalentonado con ese sake, y si no iban a volver al Grand Line ¿Acaso no cambiaba por completo sus prioridades? Tomó aire y comenzó a hablar sintiéndose un idiota, pero completamente decidido a decirlo.
-Oi Robin… no sé si regresemos a Grand Line pero deberías saber que es agradable tenerte conmi… con nosotros – bueno, no era tan fácil decirlo después de todo. Esperaba que Robin entendiera en parte lo que en realidad quería decir.- Yo generalmente soy mejor insultando a la gente o retándola… pero quería decirte… puedes mandarme por un tubo si no te sientes cómoda pero… bueno, yo… sé que en un principio no me agradabas, pero ahora eso cambió y creo que lo sabes, te convertiste… en alguien… especial para mí… -Zoro se dio cuenta de lo horriblemente Sanji que sonaba y agregó atropelladamente – ahora eres mi nakama… y rebanaré a cualquier imbécil que se atreva a hacerte daño porque me gu… porque eres mi nakama… -Zoro palideció. Había estado a punto de hablar de más. Cierto que su intención era dárselo a entender, pero no había sido capaz de decirlo directamente. Era una persona muy directa pero se sentía incómodo hablando de esa forma. La arqueóloga no respondía. -¿Robin?- Nada. Zoro maldijo internamente preguntándose si la había cagado. Aunque no había dicho nada directamente… pero Robin era tan jodidamente suspicaz… hizo acopio de valor para ver el rostro de Robin y se percató de que estaba profundamente dormida. Sintió una mezcla de alivio e irritación al ver sus ojos cerrados. Su rostro aún estaba algo enrojecido a causa del sake. – Joder… me sentí como un idiota diciéndote esas cosas y tu ni me escuchaste…- Robin seguía recargada en su hombro. El espadachín suspiró resignado. Luego le dio otro trago a su sake. En la obscuridad, no percibió la sonrisa satisfecha que se formó imperceptible en el rostro de Robin.
-¡Hinata chaaan! ¡Ino chan! ¿Qué quieren desayunar mis preciosas kunoichis?
-Sanji tan acosador como siempre…- comentó Usopp. Habían quedado en el Ichiraku, pero aún no llegaban todos los ninjas, solo estaban las dos chicas. En ese momento entró Sakura.
-¡Ah! Buenos días Sakura san-saludó Sanji educadamente. El restaurante quedó en silencio. Los mugiwara estaban sencillamente pasmados.
-¡AAAh! ¡Sanji tiene la enfermedad de "hacer todo lo que Sanji normalmente no hace"!-gritó Chopper.
-Él… ¿En verdad acaba de ignorarla? –Ace observaba la escena con sorpresa.
-Creí que ya había vuelto a la normalidad…-dijo Zoro pero en seguida esbozó una sonrisa burlona y corrigió- Perdón… ¿Dije normalidad? Quería decir anormalidad…
-Tal vez los golpes de Tsunade sama trastornaron su cerebro.-propuso Chopper buscando una solución científica al problema.
-No creo, aunque le den la paliza de su vida el no dejaría de molestar-dijeron a una Nami y Hancock antes de fulminarse con la mirada. Robin sonrió con indulgencia. Tenía una ligera resaca.
-Yohohoho nadie en esta tripulación es normal- declaró Brook.
-¡Y eso te incluye a ti!-gritaron todos.
-Yohohoho yo soy normal como cualquier persona… aunque claro, yo no soy una persona, soy simplemente huesos- Luffy y Chopper le aplaudieron la gracia a más no poder.
-Disculpen…- Ichiraku se les acercó- ¿No está con ustedes el tipo pervertido que andaba en tanga?
-¿Franky? Debe estar entrenando con Gai sensei-informó Sakura. Se sentía algo molesta al ver que Sanji no la acosaba a ella. No era que le gustara ser acosada, pero se sentía relegada… como cuando Sasuke se fue (jajaja toma eso pe***!)
-Eso explica porque Ten Ten swan se retrasa- comentó Sanji provocando un nuevo silencio.
-Incluso acosa a las ausentes…-Usopp estaba consternado.
-Entonces es algo personal contra ella-respondió Nami. Claro que ninguno de los dos se había molestado en bajar el tono de su voz y Sakura los había oído perfectamente.
-Shishishi yo también quiero entrenar… ¿Puedo ir?
-No ¬¬- Hancock y Nami habían intentado persuadir a Luffy de usar un traje ajustado como el de Gai sensei, hasta que Usopp, haciendo gala de su ingenio, le había dicho que ese traje se vería terriblemente mal con su sombrero. Sobra decir que Luffy se resignó a seguir usando su ropa de diario.
-Jo pero me aburro mucho T3T-se quejó Luffy. Shino, Kiba, Shikamaru y Chouji.
-Gommen por el retraso… andamos muy atareados con la venida del kazekage… que pesadez…- Shikamaru se dejó caer en un asiento. Sakura se había puesto definitivamente de mal humor por los desplantes de Sanji y necesitaba de alguien con quien desquitarse.
-¿Dónde se metieron Sai y el baka de Naruto?
-Dijeron que tenían algo importante que hacer-respondió Kiba, que aún no podía ver ni a Nami ni a Hancock sin desternillarse de risa.
-Tengo entendido que el kazekage es una persona muy joven para su cargo- dijo Robin como al azar para sonsacar información.
-Que no te engañe su edad, es realmente fuerte…-informó Sakura.
-Cualquiera con un bijuu lo sería- replicó Kiba.
-¿Bijuu? –la arqueóloga sonrió- Interesante.
-Oi ¿Qué pasa Robin? ¿Ahora en lugar de buscar Poneglyphs investigarás Bijuus?-preguntó Usopp. Naruto interrumpió la conversación al entrar en ese momento.
-Ttebayo…-el pobre lucía realmente cansado. Sai entró detrás de él.-Llevo toda la mañana buscando a Gai sensei.
-¿Para qué lo quieres?-interrogó Chouji con curiosidad.
-Tsunade obassan lo quiere enviar de escolta para Gaara T3T pero no quiere dejarme ir con él…
-Qué raro que envíe escolta para Gaara.-repuso Sakura sorprendida. Ninguno de ellos sabía de Akatsuki. (N/A: les recuerdo que en este fic Gaara aun tiene su bijuu). La conversación hizo que Nami se acordara de Ichiraku.
-Por cierto Ichiraku san ¿Por qué preguntabas por Franky?
-Ah es que ya llegó la cola…-todos suspiraron de alivio. Nami y Usopp prácticamente lloraron de alegría.
-Nunca pensé que extrañaría al Franky baka y salido de antes…
-Además es muy grotesco verlo en ese traje… más aún que verlo en tanga…-comentó Ace y todos lo fulminaron con la mirada.
-¡No no hagas evocar esa imagen!
-Debemos llevarle la cola cuanto antes –dijo Zoro- y si Naruto quiere ir con nosotros para encontrar al sensei salido…- Naruto asintió, pero el más entusiasmado era Luffy.
-¡Yosh! –su sonrisa inquieto un poco a sus nakama.
-¿En que estará pensando ahora? Esto no augura nada bueno pero no hay más opción.
-Ya que el ero kuku debe trabajar (y por tanto es inútil para la búsqueda)- Sanji fulminó a Zoro con la mirada- iremos los demás. Luffy, tú irás con Brook y Chopper. Nami con Hancock y Usopp- Usopp tragó saliva.- Y yo iré con Robin- se sonrojó pero ignoró la mirada de sus nakama- y con Ace.
-Yohoho un paseo matinal es lo que necesita mi piel… aunque yo no tengo piel…
-Bien, ya que Naruto irá con ellos el resto debemos seguir ayudando con los preparativos-indicó Shikamaru. Esa era una noticia devastadora para Sanji.
-¡Nami san! ¡Robin chan! ¡Hancock swan! ¡Ino chan! ¡Hinata chan! ¡No se vayan!
-otra vez ignoró a Sakura-observó Usopp al oído de Nami.
-Me preguntó por qué será…-la pelirrosada los escuchó nuevamente y apretó los puños, pero su furia llegó al límite cuando en tono dramático Sanji agregó "Y pensar que hoy no he visto a Ten Ten chan!"
-Bueno, ignorando al ero kuku-cortó Zoro – creo que deberíamos irnos.
-Shishishi esto se pone divertido. –la sonrisa de Luffy seguía inquietando a sus nakama, pero no podían hacer nada al respecto. Solo esperaban que no ocurriera nada. Naruto iba con el grupo de Luffy.
El restaurante quedó vacío de nuevo. Sanji estaba limpiando la barra cuando escuchó a Ichiraku lamentarse.
-¿Qué ocurre?
-Me equivoqué de caja… les di cola… ¡dietética!
-Demonios… esto no importaría en alguien normal pero tratándose de Franky… debo alcanzarlos cuanto antes…
Usopp no estaba nada contento. El aura asesina de Nami y Hancock por separado era escalofriante… pero ambas auras juntas y dirigidas contra todo lo que estuviera a su alrededor… bueno, era sencillamente terrible.
-Luces nervioso Usopp kun-dijo la voz divertida de Robin.
-¿Nervioso yo? Estás hablando del gran capitán Usopp sama Robin… ¡Robin! ¿Qué haces aquí?-Nami y Hancock se pararon en seco al ver a Robin, Ace y un contrariado Zoro justo frente a ellos.
-Bueno, íbamos siguiendo a Zoro y… luego Ace se quedó dormido…
-¿Y por qué te ves tan divertida por eso? –preguntó suspirando Usopp. Realmente no entendía porque confiaban en Zoro y siempre terminaban siguiéndolo. Aunque lo cierto era que las opciones eran pocas, incluso guiándolo, Zoro se perdería.
-Creo que deberíamos ir por allá-sugirió Zoro señalando a la izquierda. Comenzó a caminar sin fijarse si lo seguían o no, y de repente torció a un lado en lugar de seguir recto.
-Ese tipo es caso perdido…-declaró Nami. Robin sonreía encantada y eso puso en alerta a la pelirroja. Algo había pasado entre esos dos para que cambiaran de golpe su actitud. Ya interrogaría más tarde a la arqueóloga.
-Bueno, creo que deberíamos seguirlo. –indicó Robin a Ace.
Al otro extremo de la aldea, Luffy y los demás habían tenido más suerte y ya habían encontrado a Franky. Para trauma de las dos únicas personas normales ahí presentes (es decir Neji y Ten Ten), la entrega de la cola a Franky desencadenó una escena emotiva entre este y Lee.
-Sabía que este momento llegaría pero no quiero dejar a Lee aniki… waaa
-Debes hacerlo Franky nii chan… la fuerza de la juventud seguirá brillando en tu interior de cualquier forma y nunca te olvidaré…
-Esto me enferma…-confesó Neji.
-Te comprendo-respondió Ten Ten. Comenzaba a cansarle tanto patetismo.
-Aunque vuelva a ser el de siempre… tú seguirás siendo mi aniki… -prometió Franky haciendo una pose que le pareció guay. Gai sensei lloraba en silencio.- Los momentos pasados contigo permanecerán aquí en mi corazón…
-¡Ya tómatela de una jodida vez!-gritó Ten Ten fuera de sí.
-Ah sí… también los extrañaré a ustedes-dijo Franky señalándolos a ella y a Neji.
-No lo dije por eso -.-
-En fin… es momento de que Franky vuelva a despertar… -el cyborg enjugó sus lágrimas y metió las tres botellas de cola a su estómago-contenedor. Llenos de expectación, los demás esperaron a que la cola surtiera efecto… esperando que de un momento a otro esa voz estridente gritara ¡SUPER! El cabello de Franky comenzó a acomodarse, pero aún no se formaba el tupé cuando en lugar del SUPER Franky gritó como nena.
-¿Pero qué pasa con mi cuerpo? Mis brazos son más largos de lo normal y mis piernas están horribles… además juraría que tengo algo de peso más… ¡Este traje que traigo me hace ver tan gordo!
-Pensé que nada podía ser más escalofriante que el Franky de antes- comentó Chopper casi llorando. Luffy y Naruto estaban divertidos a más no poder.
-Debo de hacer algo al respecto… -dijo Franky con desesperación, y cinco segundos después comía con desesperación una zanahoria sacada de quien sabe donde.- Le pediré a Zoro sus pesas para que mis brazos se normalicen… o tal vez deba practicar ballet para darles forma…(N/A: todo esto dicho en forma mega metrosexual xD)
-En fin, debemos irnos… Franky san… eres bienvenido siempre a nuestros entrenamientos- Gai seguía conmovido, pero era necesario irse. Luego de lágrimas por parte de Lee y Franky, el equipo partió. Entretanto, Franky había comenzado a hacer flexiones de brazos.
-Yohoho que caótico, tal vez también debería hacer algo de ejercicio… creo que he ganado algo de peso…-comentó Brook mientras lo observaba.
-¿Cómo podrías si eres un esqueleto?- dijo Naruto desternillándose de risa.
-Oigan ¿A dónde se fue Luffy?-preguntó Chopper al notar que su capitán no estaba ahí.
Apenas se habían internado en el bosque cuando Lee y Ten Ten ya habían comenzado a discutir sobre Franky. Ten Ten lo llamaba ridículo y Lee lo defendía. Gai iba delante y Neji en la retaguardia. Fue entonces que el Hyuga se detuvo bruscamente.
-Alguien nos sigue…-el resto se detuvo mientras se ponían alertas. Neji activó su Byakugan- ò.Ó no puede ser… es…
-¿Es?-preguntaron a una Lee y Ten Ten. La respuesta no llegó en palabras, sino en la original presentación de un brazo de goma aferrándose a una rama cercana. Segundos después, un sonriente Luffy estaba a su lado.
-Shishishi los alcancé.
-¿Qué demonios…?-Neji simplemente no entendía tantos absurdos… era una tripulación de chiflados.
-¿Puedo ir con ustedes?-preguntó con descaro.
-¿Nani?
-¿Qué Luffy hizo qué?- preguntaron en diferentes entonaciones pero a una misma voz Nami, Hancock, Zoro, Usopp y Ace. Sanji ya había encontrado a Franky y el cyborg había vuelto a la normalidad, pero ahora estaba la novedad de que estaban sin capitán.
-Ese baka…-masculló mientras calaba su cigarro.
-Ttebayo… están exagerando, solo es una misión de escolta…-protestó Naruto, aunque estaba molesto consigo mismo por no haber hecho lo mismo que Luffy.
-Naruto san tiene razón –apoyó Robin- además no creo que Luffy sea derrotado fácilmente.
-Pero podría actuar como capitán de vez en cuando y ser más responsable… irse sin decirnos nada… sabía que tramaba algo…-Nami estaba molesta y Hancock aprovechó para vengarse.
-¿Eso quiere decir que no confías en él? –Nami la fulminó con la mirada e instintivamente todos retrocedieron.
-Eso quiere decir que me preocupó por él, después de todo es MI capitán-sonrió retadora- Y claro que confío en él… te recuerdo que llevó más tiempo conociéndolo que tú, por tanto sé que él no será derrotado fácilmente…- Hancock se enfureció ante la clara alusión de que Nami lo conocía de más tiempo.
-¡Es tu capitán pero él será MI esposo!-Nami sacó el perfect clima tact.
-¿Quieres apostar por ello?
-¿Quieren parar de una vez?-preguntó Usopp recibiendo a cambio una mirada de odio por parte de ambas. – Mensaje recibido… no quieren… me ha dado la enfermedad de "No puedo evitar que estas dos mujeres se maten"
-Pensar que mi hermanito es tan popular con las chicas…
-¡Deberías preocuparte un poco más!-lo reprendió Usopp.
-Apostaré lo que sea necesario…- La cabeza de Hancock ya había alcanzado el punto máximo de indignación y estaba casi doblada hacia atrás.- No hay forma de que pierda frente a una mocosa como tú…
-Eso lo sabremos ahora mismo…- Nami apuntó su arma hacia Hancock, pero entonces Robin intervino con un par de brazos fleur, quitándole el perfect a Nami e inmovilizando a Hancock.
-Lo siento pero creo que la prioridad ahora es encontrar a Luffy.
-Robin… fue un placer conocerte…- sollozó Usopp esperando que de un momento a otro Nami y Hancock la atacaran por haberlas interrumpido. Probablemente habrían hecho eso de no ser por la sonrisa de advertencia que les dedicó Robin. Era una sonrisa condescendiente y hasta cierto punto dulce… pero esa sonrisa era engañosa. Era una forma sutil de decir "Ni lo pienses" y Nami había visto tantas veces a Robin quebrando la espina dorsal de gente con cuerpo menos frágil que el suyo con absurda facilidad. Inconscientemente era inevitable no temerle a Robin. Zoro tuvo que luchar para no soltar la carcajada. Era cierto que Nami era capaz de contenerlos a ellos cuando peleaban, así que era bueno ver que había alguien capaz de contener a Nami y sin necesidad de golpearla. Ciertamente Robin era fascinante.
-Bien, si ellas dos quieren matarse dejemoslas… el resto iremos a traer a ese baka de regreso –comentó como al azar mientras empezaba a caminar.- Bueno, iremos los que estamos libres… -se detuvo justo al lado de Sanji y le lanzó una sonrisa insultante- Trabaja duro ero kuku.
-Maldito marimo de mierda… no te creas tanto solo porque eres un completo inútil para tener un trabajo real. –Zoro se cabreó de inmediato.
-Es obvio que sería mejor que tú en el trabajo que fuera.
-¿Desde cuándo hacer el vago se considera trabajo? –Eso fue el detonante. En seguida ambos se liaron a patadas y estocadas. Naruto estaba realmente sorprendido. No hacía ni cinco minutos que se había evitado un asesinato y ahora estaba a punto de suceder otro. ¿Cómo podían entonces ser tan fuertes?
-Ese par de idiotas… -masculló Usopp, pero no hizo intento alguno por separarlos. Estaba más allá de lo humano el intentarlo. Brook y Chopper opinaban lo mismo. Franky permanecía en silencio hasta que salió con una burrada.
-Ver a dos tipos peleando no es sexy… si fueran Nami y Hancock podrían acabar en el lodo…
-¡Eres un puto pervertido!-le gritó Usopp. Aunque lo cierto era que ya extrañaba a ese Franky. Robin suspiró. Nami seguía dudando si atacar a Hancock o golpear a Zoro y Sanji. Lo mejor sería darse prisa y separar a esos dos. Sin embargo tampoco Robin se atrevía a intervenir de manera física. Aunque ella tenía algo que Usopp no.
-Sanji -llamó suavemente.
-¿Sí Robin chwan?-Sanji había caído en el truco inevitablemente. Aunque por descuidado recibió un golpe con la empuñadura de Wadou. Pero ¿Qué importaba sí Robin chwan acababa de llamarlo por su nombre? Zoro bufó y envainó sus katana. Realmente el ero kuku era imbécil dejándose manipular así por las mujeres.
-¿Nos vamos Zoro?-preguntó la arqueóloga dedicándole una sonrisa totalmente diferente a la que había utilizado con Sanji. Zoro tragó saliva. En cierto modo él tampoco podía negarse a esa sonrisa. Naruto por su parte había tomado su decisión. Si ellos irían tras Luffy, probablemente llegarían hasta la aldea de fuego… en cuyo caso podía irse con ellos. Una sonrisa zorruna apareció en su rostro.
-Y es por eso que no puedes ir –explicó por milésima vez Ten Ten a Luffy. Neji ya había renunciado a hacerlo entrar en razón y Lee opinaba que era buena idea llevarlo con ellos. Gai se debatía entre llevarlo o no. Era un dilema muy grande… pero poco a poco la insistencia de Luffy lo conmovía.
-Pero yo quiero ir –repitió por enésima vez Luffy- además soy muy fuerte, puedo patearle el trasero a quien sea…-recordó algo que había oído de Naruto y lo adaptó a su persona- ¡Este es mi camino del ninja pirata!
-Pero… -Ten Ten suspiró exasperada. ¿Ese tipo era baka o qué?
-Está bien, puedes venir… el fuego de la juventud está brillando en tu interior, demuéstranos de qué eres capaz- consintió Gai.
-¡Sensei!-protestó Ten Ten. Pero Gai ya había levantado su pulgar. Era muy tarde para hacerlo cambiar de opinión.
En Gaaralandía… digo, la aldea de la arena.
-Gaara, ¿Estás seguro de que quieres hacer esto? –preguntó Kankuro algo preocupado. – Podemos matarlos simplemente y quitarnos de problemas…
-Pero si lo que nos contó Temari tiene relación, será mejor discutir primero esto con Konoha.
-Opino lo mismo, esos tipos se ganaron la protección de la Hokage, incluso si estos sujetos también cayeron del cielo en mitad de nuestra aldea, podrían ser amigos de los piratas…-indicó Temari.
-Será difícil transportarlos a todos… solo son cinco pero el de la nariz ridícula es sumamente ruidoso… y pareceremos un maldito zoológico.
-Deja de quejarte, el sedante que les aplicaste es muy potente, debe durar por lo menos de aquí hasta que estemos en konoha. –zanjó Temari. La conversación siguió su flujo. Detrás de ellos había una enorme esfera de arena. Dentro, solo se oían respiraciones acompasadas de gente dormida, aunque de repente dos sonidos llamaron la atención. Uno fue el gruñido de una bestia. El otro lo produjo uno de los prisioneros al removerse.
-Chapapa
Luffy avanzaba al paso de los ninjas, a pesar de que el no brincaba de rama en rama, sino que se balanceaba como haría un simio. Era algo sumamente divertido para él, y su entusiasmo se contagiaba y compartía con el de Gai y Lee. De repente, Luffy percibió una figura sospechosa y se paró en seco. Gai le había advertido que desconfiara de cualquier persona que viera y le resultase sospechosa, así que sin pensarlo mucho se paró en seco y disparó su mano a toda velocidad a estrellarse contra el rostro de la figura, que no pudo nada por evitar el golpe.
-Shishishi es fácil ser ninja –pensó que lo felicitarían y se sorprendió al ver la cara de horror/sorpresa de todos.- ¿Qué pasa?
-¡Acaba de golpear a un ANBU!-exclamó Ten Ten incrédula.
-Ah... olvidé mencionarle a los ANBU- se disculpó Gai sensei.
-shishishi gommen pensé que era sospechoso porque llevaba una máscara- Luffy aún recordaba que el CP9 usaba máscaras cuando se llevaron a Robin e intentaron matar a Iceburg. –Las máscaras son malas- dijo con ese tono que usaba cuando quería sonar serio e inteligente –A menos que se trate de un súper héroe como Sogeking… ¡Como mola su máscara!
-Da miedo…- confesó Ten Ten
-¿Deberíamos ayudarlo?-preguntó Lee haciendo alusión al ANBU caído.
-Nah, hay otros ANBU cerca, seguramente alguien lo ayudará. Debemos darnos prisa en llegar con el Kazekage.
-Pero es raro que Tsunade sama haga un despliegue así con tanto ANBU…-Neji seguía dándole vueltas al asunto. No era lo habitual.
-¿Uh? ¿Hay más tipos con máscaras? ¡Sugoi!
-¿No acabas de decir que las máscaras son malas?-preguntó Ten Ten exasperada.
-¿Eh? Sí, lo son.
-¿Entonces porque te emocionas de ver más máscaras?
-Shishishi porque molan un montón.
El ANBU caído se removió aún un tanto aturdido. Una figura apareció a su lado. Era otro ANBU.
-¿Estás bien?
-Sí, estoy excelente…- el segundo ANBU se puso en guardia al no reconocer la voz del primero, pero ya era tarde, haciendo un hábil movimiento, el primer ANBU golpeó varias partes de su cuerpo cortando el flujo de chakra antes de romperle el cuello y matarlo.
-¿Era necesario matarlo?-preguntó una tercera voz desde las sombras. Era Sasuke.
- No, pero tampoco tenía porque dejarlo con vida. Kabuto se despojó de la máscara ya cuarteada y se apoderó de la del ANBU que acababa de matar- Ese maldito mocoso casi rompe mi máscara… pero su habilidad también es interesante. Esta vez tú también lo viste.
Sasuke no respondió, pero también se había dado cuenta. Eran la clase de cosas que le interesaban a Orochimaru. No era como si le interesaran particularmente esos sujetos. Ellos no eran Itachi. Pero aún así había tenido que ir con Kabuto. Y tenía interés en ver a Naruto. (N/A: juro que nada yaoi! _)
-¿Cómo me veo?-preguntó Kabuto con la máscara puesta.
-Como un idiota-respondió de mala gana Sasuke.
-¿Entonces ustedes viajan brincando de árbol en árbol? Ahora que lo mencionas… recuerdo que ya habíamos visto eso ¿No Robin?-preguntó Zoro. Naruto acababa de explicarles que sería difícil alcanzarlos caminando simplemente.
-No hay forma de que podamos hacer algo como eso- dijo Nami. – Es decir… corrí por los tejados de Water 7 bajo la lluvia y con el Aqua Laguna casi encima pero brincar de árbol en árbol…
-Si pudiéramos transformarnos como Chopper sería más fácil.-elogió Robin con una sonrisa.
-¡Baka! ¡Que me halagues no me hace feliz!
-Mocoso-soltó Franky dirigiéndose a Naruto -¿En qué dirección queda la dichosa aldea?
-Hacia allá ¿Por qué?
-Puedo encargarme de los árboles con un coup de vent, pero necesitaré más cola.
-Yo puedo quemarlo fácilmente, eso nos ahorraría tiempo-propuso amablemente Ace.
-¡Ni de coña pueden hacer eso!-gritaron los demás.
-Podrían lastimar a Luffy o a los otros si hacen tal cosa- explicó Robin.
-En resumen, no podemos movernos fácilmente.-se quejó Hancock.
-No he oído que tú aportes ideas…-dijo mordazmente Nami.
-Oh no de nuevo…-se lamentó Usopp.
-Estamos perdiendo el tiempo en tonterías, debemos pensar en cómo haremos para traer a ese baka de vuelta.-dijo Zoro mientras desenvainaba a Wadou- ¿Ellos van en las ramas no? –Naruto asintió- Puedo cortar todos esos árboles de los troncos sin tocar las ramas, así no lastimaría a nadie y ahorraríamos tiempo.
-¿Por qué tanto afán por cortar los jodidos árboles? – preguntó Usopp.
-Cálmense por favor, esto no nos está llevando a ningún lado…-dijo Brook con toda la voz de la experiencia que le conferían tantos años de vida. El resto comprendió que tenía razón, pero Brook lo arruinó todo al agregar- Mejor hagamos un día de campo, bebamos té y cantemos juntos. La música se llevará nuestros problemas.
-¡Eso no servirá de una mierda!
-Creo que tengo una idea – sugirió Naruto mientras comenzaba a hacer sellos tratando de recordar algo.
-Tsunade sama, hemos terminado todo-informó Shikamaru entrando al despacho de la Hokage. Le detalló lo que había hecho cada uno y la forma en que lo había hecho. Todos habían cooperado excepto una persona.
-¿Naruto que hizo?
-Naruto se fue a buscar a Gai sensei esta mañana y nunca regresó, pensé que le había conferido otra misión… -Shikamaru suspiró- Seguramente decidió ir con el equipo de Gai sensei. Se queja mucho de que no ha recibido misiones últimamente.
-¿Nani? –Shikamaru no entendía porque la Hokage palidecía tanto. Que Naruto hiciera el vago no era una novedad… tampoco era para enfadarse a ese grado. -¡Shizune!-llamó a voces hasta que Shizune hizo acto de presencia. -¿Aún está Jiraiya aquí?- Shizune asintió y salió a buscarlo. Shikamaru seguía sin entender nada, pero no podía irse sin que la Hokage se lo indicara. Las mujeres eran raras. Así de simple. Jiraiya entró en ese momento.
-¿Qué ocurre?
-Ocurre que Naruto me desobedeció y salió de la aldea. Quiero que lo traigas de vuelta.-Shikamaru tragó saliva. Nunca había desobedecido las indicaciones de la Hokage, pero si ese era el precio a pagar definitivamente no lo haría nunca. –Tienes que encontrarlo antes que ellos –susurró Tsunade, sin embargo Shikamaru oyó perfectamente. ¿Ellos? ¿De qué estaba hablando? ¿Y por qué Jiraiya lucía igual de preocupado? Era una pesadez tratar de entender todo eso, pero podía sacar una cosa en claro. Fuera lo que fuera, Naruto estaba en problemas…
Wiii pude actualizar dos fics! Eso me hace feliz como no tienen una idea... tengo el internet de contrabando porque se supone que ya debería estar arreglándome para ir a la escuela jajaja así que les debbola respuesta a los reviews =( gracias por seguir la historia! Saludos a todos y suerte! Espero que les guste (el momento ZoRo me traumó jajaja Robin semi ebria... bueno es que ella no toma mucho... no suena muy raro?)
