Ritsuka seguía hablando pero en algún momento deje de escuchar ... El cielo , mire al cielo, se nublaba y tronaba pero tronaba tan fuerte que me cubrí las orejas. Sentí unas gotas pero aún la lluvia no caía, estas venían de mis ojos . Ritsuka me odiaba! Él tenía la peor impresión de mi, y seguro Seimei también, pero ... Pero ... Intenté calmarme y enfocar de nuevo la vista, le dije a mi corazón que soportará, que tenía que ser fuerte!
Ellos seguían riendo y entonces vi como el tal Yayoi le pasaba cariñosamente la mano por la mejilla a mi Ritsuka . Mi...
- Te extraño en mi cama Ritsuka!
- Jajaja yo no, aquí tengo una cama hermosa, suave y enorme .
El intruso puso una mueca de sorpresa y de haber sido herido por el comentario .
- Que cruel eres conmigo!
Ritsuka soltó una melodiosa risa y dijo:
- Bueno admito que estaría mejor si tú estuvieras aquí conmigo compartiéndola!
- Pues invita a Soubi -Chan!
- ah! Por dios no! - Dijo en una mueca de repulsión Ritsuka - Yayoi eres un maldito enfermo! Además seguro la mojaría!
- Jajajaja aún moja la cama a los diez años?
Mi cara se puso roja de coraje ; solo me había pasado un par de veces y eso por qué tome mucha agua antes de dormir, era injusto y además por qué Ritsuka tenía que comentarlo con ese cretino intruso?
- No Yayoi mejor me duermo solo!
- bien, bien pero acuérdate de mí cuando el mocoso te lo confiese!
- Estas demente Yayoi ; además no debes encelarte, por ahora solo te quiero a ti.
- Ah!- Suspiro Yayoi-Ese por ahora siempre me ha causado desconfianza .
- Sabes que es todo lo que tengo para ti Yayoi.
El intruso tomo una de las manos de Ritsuka y la entrelazo en la suya, luego le tomó por el talle con dulzura y lo acerco a el. Impaciente busco sus labios y se fundieron en un beso que parecía tan profundo y sentido que a través de mis ojos llego profundo a mi corazón partiéndolo a la mitad y entonces me sentí tan perdido que vertí una lagrima y luego otra y otra; por que le estaba extrañando tanto sin que se hubiera marchado a ninguna parte? Pero es que en mi interior el ya no estaba. Deje de ver y de oír, en ese pequeño pedazo de matorral donde me hallaba escondido sentía que el aire se hacía tan denso que comenzaba a faltarme. No escuche cuando comencé a sollozar pero vi a través de mis espesas lágrimas como mi pecho se agrietaba y decidí salir por que si no acabaría asfixiado.
Salí a gatas de los matorrales y entonces les vi, el intruso y Ritsuka; mi Ritsuka , no! No era mío, era de ese tal Yayoi por ahora, el lo había dicho así, ellos me miraban atónitos y entonces esa amabilidad grosera .
- Soubi estás bien? Qué pasa? - dijo Ritsuka inclinándose hacia dónde estaba yo separando bruscamente al otro de su lado .
Solo asentí y en apenas un hilo de voz dije ...
- Aún estoy bien ... Aún estoy bien para sonreír, si eso es! Bien ...
Ellos se miraron como intentado cuestionarse unos a otros con la propia mirada y mi pecho se agitaba violentamente; entonces Ritsuka se puso en cuclillas y me dijo :
- Soubi, vamos a la casa!
Intentó tocarme y le manotee.
- No me toques! - comencé a reaccionar y entonces mis lágrimas se hicieron más fluidas - Déjame! Yo que pienso en ti todos los días y tú ... Bien si me odias Aoyagi Ritsuka, por que también te odiare!
Ligeras como plumas comenzaron a caer gotas de lluvia y ante un Ritsuka y un Yayoi anonadados por mis palabras di media vuelta y dije :
- Lárgate de mi casa! No te quiero ver otra vez!
Muchas gracias a todos los que leen! Les mando un abrazo enooorme!
Lory B.
