Pido disculpas ante la tardanza. Me costó definir el capítulo y no tuve tiempo pero espero que haya valido la pena, no he tardado tanto. Muchas gracias por los comentarios, sois muy amables, intentaré no tardar al próximo. Espero que os guste, vuestras respuestas y millones de gracias. ^^Capítulo 9Oliver se colocó bien la corbata, tal vez no había sido tan buena idea ir solo. Diggle le había acercado hasta allí y le había propuesto entrar con él. Pero su orgullo le impidió aceptar. Era adulto y como adulto debía asumir sus responsabilidades. Si no lo hacía de aquella forma, nunca se valdría por si solo. Y no, Oliver Queen, no era un inútil, eso lo sabía bien.Inspiró y empujó la puerta de cristal. Se quedó paralizado en medio del hall, aquel lugar se sentía tan extraño, pero a la vez tan familiar... La sensación de cruzar el pasillo hasta los ascensores, la mirada de muchos de los ex trabajadores de su padre que le reconocían, pero él no recordaba. Y la realidad le golpeó con fuerza por aquello que debía haber sido suyo. Un imperio por el cual su padre había trabajado con esfuerzo y ausencias familiares para darles una buena vida, dejarles un legado en el que Oliver no había estado a la altura.La angustia se agravó y sintió que necesitaba tomar el aire. Lo que vieron sus ojos pudo con él, el logo de Queen Consolidated había sido remplazado por el de Palmer Technologies. Se quedó paralizado, mirando a su alrededor, sentía que todos le escrutaban con su mirada. Le faltaba aire, se ahogaba, no podía respirar. La seguridad que al entrar por aquella puerta había sentido en un principio, se estaba desvaneciendo, ¿Cómo alguien que había sido capaz de matar y había vivido lo que había vivido, podía de repente sentir que iba a tener en cualquier momento un ataque de pánico? ¿Qué había pasado con él aquellos tres años que no recordaba? ¿Se había vuelto un cobarde? O simplemente el hecho de ver como había perdido, ¿estaba haciendo mella en él?. Entonces, el ascensor se abrió delante de Oliver al que entró velozmente y dio gracias de estar solo. Debía mantener la cabeza fría, simplemente estaba allí para reunirse con el encargado y firmar algo acerca de la liquidación de poderes y traspaso de patentes como le había dicho Thea. Aunque ella podía firmar y se había ofrecido a ello. Oliver quiso ir en persona, al fin y al cabo, él había perdido la empresa. Había descubierto que él había sido el último CEO de la familia Queen, así que era de lógica que fuera él quien asumiera aquel rol. Incluso aunque la firma de Thea estuviera estampada en algunos documentos donde todas las posesiones de la familia Queen, pertenecían a una tal Isobel Rochev, de la que Oliver solo sabía había fallecido en unos altercados ocurridos en la empresa. Cuando el ding del ascensor le indicó que había llegado a la última planta, las piernas le temblaban. Recordaba aquellas oficinas acristaladas a la perfección, donde su padre había tenido su oficina y le había hecho asistir algunas de sus reuniones con Walter Steele. Oliver, siempre se había quejado mostrándose contrariado por todo aquello, fingiendo aburrimiento, aunque en realidad, nunca estaba escuchando. Al antiguo Oliver, solo le interesaba salir de fiesta, faltar a la universidad y acostarse con lindas mujeres. Si pudiera ir atrás en el tiempo y hablar a aquel niño rico y playboy, le amenazaría con una flecha y le haría espabilar. - Disculpe – un chico joven y cargado de papeles se cruzó con él, evitándolo y marchándose a toda prisa hacia el ascensor.Oliver se quedó solo hasta que vislumbró a un hombre alto, moreno y con traje de pie en la antigua oficina de su padre. La puerta estaba abierta así que supuso que le esperaba. Imaginó que se trataba de Raymond Palmer, debía reunirse con él. Con decisión se dirigió hacia la oficina, cuanto antes terminara mejor. Pero se detuvo en el umbral de la puerta cuando de pie frente aquel hombre, apoyada sobre la mesa del escritorio estaba una mujer rubia, con el pelo recogido, vistiendo un traje de corte lápiz de color verde musgo. Ella hablaba con aquel hombre, no muy contenta. Le descolocó ver a la chica de las gafas amiga de su hermana Thea allí, en medio de lo que parecía su oficina. Se fijó que tras ella había una foto de ella abrazando a una mujer rubia que suponía sería alguien de su familia. Volvió a sentir esa sensación de familiaridad que había sentido al verla, pero no entendía por que. Entonces la reconoció. Él conocía a Felicity Smoak. ¿Cómo había sido posible que la olvidara? Oliver la recordó andando hacia su oficina, y sonrió sorprendido por recordarla. Había estado allí con ella, aunque no realmente. Era una época en la que todos le creían muerto, se había infiltrado en la oficina por ordenanza de Amanda Waller. Maseo le hablaba por el intercomunicador cuando escuchó el ding del ascensor, se tuvo que esconder. Entonces, la vio entrar, sonriente, en su mundo. Felicity dejó algo sobre la mesa y la vió hablar con su foto. Ella parloteaba sin sentido, pero parecía que él le gustaba, solo viéndole en una foto. Tal vez por eso, la chica se había quedado en blanco cuando se toparon con ella en la cafetería. Posiblemente, Felicity había hablado muchas veces con su foto, había sentido un sentimiento platónico hacia él, idealizándolo, así que al verlo en persona, la chica tuvo esa reacción. ¿La habría conocido durante esos tres años que no recordaba? "Imposible". Pensó, Oliver. Si fuera así, Thea no le hubiera presentado, aunque para él fuera una desconocida, para ella no debería serlo y parecía que lo era. Ademas, pensándolo bien ¿Cómo es que Thea y ella se habían hecho amigas? No tenía sentido, observando los diferentes caracteres de las dos. ¿Y porqué estaba en la oficina de su padre? ¿Tanto había ascendido aquellos cinco años desde que la vio? Por su comportamiento en aquel recuerdo, nada le indicaba que ella fuera alguien importante en la empresa. Oliver sentía que algo raro pasaba allí, pero asombrado, algo llamó su atención y le hizo olvidar sus pensamientos...- Ya que no quieres venir a cenar conmigo, ¿vienes a comer? Tenemos que hablar de algunas cuestiones - El hombre alto, parecía que insistía sobre algo que por la cara de Felicity, ella no estaba muy dispuesta a seguir.- No puedo, lo siento Ray, tengo cosas que hacer – sonrió ella con una sonrisa forzada, o eso le pareció a Oliver. - ¿Estás bien? Te veo diferente últimamente. Creía que habíamos aclarado el tema después de contarte lo de Ana.- Es otra cosa, las cosas en mi vida han cambiado un poco estas semanas. Estoy algo alterada, no me lo tengas en cuenta. - Entonces, puede que lo que necesites, es tomar algo con un amigo. - bromeó él hombre con una encantadora sonrisa.- Tengo novio – por la cara que puso Felicity, Oliver no pudo evitar reír, al parecer estaba mintiendo al hombre de muy mala manera.- De acuerdo – sonrió el hombre como si nada – pero no creo que eso te impida ir a comer algo con tu jefe. - He quedado con él para almorzar y tengo que terminar unos informes. - recitó con rapidez. - Cariño, siento llegar tarde – Oliver interrumpió la conversación. Sin pensar mucho en lo que estaba haciendo, entró y pudo ver como Felicity abría la boca con sorpresa sin saber que decir. Él le guiñó un ojo para que supiera que le estaba echando un cable, pasó como si nada un brazo por sus hombro y acercando el cuerpo de Felicity a él, la besó en la frente. Lo que Oliver no esperaba fue la sensación que experimentó al besarla. Aquel beso casto en la frente con cariño, casual y de duración inusitada se sintió demasiado natural, como si llevara toda la vida haciéndolo. El corazón se le aceleró, se sentía bien, demasiado bien, no podía entender el porque de aquella comodidad. ¿Tal vez se estaba volviendo loco?-Felicity sintió que las piernas le temblaban y mariposas imaginarias revoloteaban por su estómago. Oliver la había besado en la frente, como la última vez que estuvo con ella y aún recordaba quien era. A su memoria la imagen de la despedida, del te quiero sincero y de ella no siendo capaz de reaccionar.Cuando Oliver se separó de ella, Felicity estuvo apunto de aferrarse a él, no quería dejarle marchar de nuevo. Oliver la miró a los ojos, como tantas veces había hecho en el pasado, ella le devolvió la mirada quería perderse en aquellos ojos azules que tanto anhelaba con ansia. Le sonrió tímida, feliz de reencontrarse con su amor, aunque él no lo supiera. Oliver la correspondió con otra sonrisa, esas que a ella tanto le gustaban ver en su rostro y a veces brillaban por su ausencia, pero cuando recordaba como sonreír, muchas iban dirigidas a ella, solo a ella. Felicity sintió que nada más existía a su alrededor, solo ellos dos. Y quería llorar porque hacía tiempo que no sentía aquella mirada, porque él no era capaz de mirarla, porque las cosas no estaban bien entre ellos. Quería rodear con sus brazos su cuello, besarle en los labios, decirle que le quería. Pero no podía hacerlo, porque no estaría bien. No sería justo. Y más cuando Oliver parecía tan confuso. ¿Estaba sintiendo lo mismo que ella? ¿Recordaba aquel beso de despedida en alguna parte de su subconsciente?Alguien tosió a su izquierda y los dos casi como en una ensoñación le miraron, Felicity empalideció se había olvidado de Ray que les miraba un poco incómodo.- Oh, perdón ¡Soy Oliver Queen! - sonrió Oliver ofreciéndole una mano.- Sí, lo sé, ya nos conocemos - sonrió Ray mirando a Felicity sin entender, ella miró a Oliver y le miró a él.- Es verdad – Oliver sonrió forzadamente no tenía ni idea quien era aquel hombre. - Lo siento me había olvidado de ti, Raymond.Felicity se atragantó. - Llámame Ray.- Claro, es que ya sabes, conozco a tanta gente... ¿Eras?- El que adquirió Queen Consolidated, ya sabes el Palmer, de Palmer Technologies. - Ray lo miraba un poco alucinado y Felicity no sabía como hacer callar a Oliver, que intentaba arreglar las cosas, le recordaba al Oliver que conoció y que le ponía esas excusas tan absurdas sobre amigos, flechas, ordenadores con balas e inyecciones con vértigo.- Claro, pero fue hace tanto tiempo... - contestó Queen con una sonrisa.- ¿Cinco meses te parece mucho tiempo?Oliver miró a Felicity pidiéndole ayuda.- Es un hombre muy ocupado. - sonrió Felicity mientras le agarraba del brazo, fingiendo orgullo por su falso novio. No es que ella, no estuviera orgullosa de Oliver por ser el héroe que era, pero habían varios puntos en todo aquel argumento que no eran reales. El primero, no era su novio, y el segundo Oliver no sabía que había pasado con su vida aquel tiempo del que estaban intentando inventar. Buenos eran ellos dos mintiendo de forma improvisada, podían mentir sobre ciertas cosas, pero en otras, eran tal para cual. Se les daba fatal.- Sí, lo estoy. Muy ocupado – argumentó Oliver mirándola con una sonrisa agradecida.- ¿Y cuando empezasteis a salir juntos? - preguntó Ray cruzando los brazos con verdadero interés.- Un tiempo. - contestó Felicity, aquel hombre era un hombre insistente, ingenua ella por pensar que su jefe aceptaría cualquier respuesta sin más. Como ella, era un hombre de ciencia, en sus genes estaba la curiosidad. - Desde que ya no tengo la empresa. Yo, por supuesto, me había fijado en ella, pero no habíamos hablado mucho, pero aún así, me atreví a pedirle de salir. - Oliver se mostró orgulloso, pero por la cara que puso Felicity de horror y la suspicacia en el rostro de Palmer, había algo en aquel embuste que incluso Ray sabía que era mentira, lo que ocurría, que él no sabía que lo era.- Era tu secretaria, Oliver. - le recordó Ray. Oliver abrió mucho los ojos y miró a Felicity.- ¿Eras mi secretaria? - ahora si que no entendía nada.- ¿No recuerdas que era tu secretaria? - Siempre bromea con ello, es un bromista. - le quitó importancia Felicity – le gusta ponerle emoción. Felicity soltó una carcajada realmente horrible, Oliver imitó su risa, aunque seguía muy perdido.- Lo que nunca lo entendí, Oliver, ¿Como pudiste convertirla solo en tu secretaria?, con esa preparación, ese currículo, tantos años trabajando para vosotros y sus estudios en el MIT. Habiéndose graduado tan joven.- Impresionante – realmente parecía impresionado.- Por eso ahora es vicepresidenta de Palmer Technologies, porque yo sí la valoro laboralmente. ¿Estaba Ray desafiando a Oliver? Felicity estaba abrumada, entonces, miró a Oliver de reojo y se sorprendió que este estuviera picado por aquel comentario. Claro, que conociéndole como lo conocía, sobretodo su temperamento, su reacción habría sido más expresiva que aquella. Alguna ventaja tenía que tener la amnesia, pensó Felicity intentando no sonreír.- ¿Quién dice que yo no la valoraba? - preguntó molesto.- Ser la secretaria del CEO, no era un buen puesto. Por muy bien que fuera su sueldo.- No creas. - le quitó importancia Felicity, aunque recordó como de mal se lo tomó cuando todo aquello pasó.- Pero sí la valoraba. - contestó Oliver de forma muy pobre, porque realmente no lo sabía muy bien. Aunque aquel Ray, no le estaba cayendo muy bien. No le gustaba como miraba a Felicity.- Y si lleváis tanto tiempo... -indicó Ray - ¿porqué nos besamos después de la cena con la alcaldesa?- ¿Cómo que os besasteis? - Y una parte de Oliver se sintió celoso, lo que era totalmente ilógico. Se había metido demasiado en el papel.- Tú me besaste Ray, y ya quedó claro, que no fue nada.- ¿Estás segura? - Palmer la mantuvo la mirada.Oliver quería pegarle, preguntarle cuando la había besado, porque lo había hecho, que ni se le ocurriera tocarla, pero tenía que tranquilizarse, aquello era disparatado. Felicity no era su novia, ni siquiera la conocía. No tenía sentido su reacción. ¿O tal vez sí la tenía? La miró y ella le apartó la mirada. ¿Qué significaba aquello?- Ray - ella miró su reloj – Deberías irte tienes una reunión y nosotros llegamos tarde a almorzar.- Un placer verte de nuevo Raymond. - ironizó Oliver. Cuando este se fue, miró a Felicity. –
