-¿Padre?- Johan sonreía mientras enarcaba una ceja.

De pronto en la habitación entro un hombre que bien pude haber confundido con Johan…

Era alto, garboso, con facciones alargadas y finas. Sus cabellos era casi iguales que los de Johan, sólo que era más largo de las puntas. Sus ojos eran verdes igual de bellos pero no tan brillantes como los de Johan, estos eran color verde jade que le daban un toque más maduro y formal.

-Hola…al parecer tú eres el hijo de Haou ¿No es así?- su voz era tranquila pero grave y algo rasposa, sonaba increíblemente bien.

-Buenas tardes…- Me puse de pie rápidamente. Me sentía tan intimidado por su mirada y altura.

-No te preocupes, permanece sentado, quiero que el hijo de mi difunto amigo se sienta como en casa- sonreía amablemente. A reacción sonreí y me volví a mi asiento- ¿Cuál es tu nombre?

-Judai…

-Gusto en conocerte Judai.

-Padre…- habló Johan suavemente- ¿Cómo se conocieron Haou y tú?

-En realidad él me salvó la vida- su semblante se entornó serio.

-…- Johan parecía sorprendido al igual que yo.

-Deberías estar orgulloso Judai, tu padre era muy fuerte.

"Siempre lo he estado…"

-¿A qué se refiere cuando dijo que le salvo la vida?- "No sería al revés, mi padre era humano al igual que mi madre y yo por puesto".

-Yo me encontraba en Inglaterra, en el bosque de Sherwood, luchaba contra unos vampiros que estaban causando problemas, la Orden me mandó para asesinarlos, pero no contaba con que ellos fueran tan fuertes, eran vampiros jóvenes que no controlaban sus poderes.

La orden pensó que eran un verdadero problema, si acaso algún humano se llegara a enterar de la existencia de los vampiros todo terminaría en caos- miré a Johan que éste, a su vez, me devolvió la mirada con cierto miedo, pero no menos bello- en fin me estoy desviando del tema principal… Yo me encontraba luchando contra ellos, los vampiros que había llevado de mi apoyo ya estaban muertos, sólo quedaba yo, estaba cansado, derrotado, mis fuerzas me traicionaban.

Cuando estuve a punto de morir apareció tu padre, con esa mirada valiente y decidida…

-Déjenlo…- ordenó con esa mirada penetrante.

-¿Quién carajos eres?- preguntaba el líder de aquella banda de jóvenes vampiros.

-¿No me escuchaste?…- el extraño retaba- dije que lo dejaras ir.

-Claro…- sonrió petulantemente y en un abrir y cerrar de ojos se plantó tras el extraño- Entonces tú morirás primero- sacó una navaja dispuesto a atacar pero el misterioso extraño fue más rápido y detuvo el ataque con su mano…

-¿Acaso crees que con esos movimientos vas a derrotarme?- sonreía- Mejor piénsalo dos veces- de pronto el extraño de ojos dorados atacó al joven con una patada, y éste salió volando…Los otros dos jóvenes, una hembra y un macho, que había observado la escena atacaron también, este más fuerte y rápido los ataco primero y con una sonrisa tomó la navaja que se encontraba en el suelo y sin más se escucharon gritos de dolor y sufrimiento.

Después de unos segundos cesaron los ruidos…

-¿Éstas bien?- preguntó el extraño, y al verlo de cerca, era bastante atractivo, una melena castaña terminada en punta. Un tez blanca y pura, una nariz pequeña y fina con unos grandes ojos dorados adornando su bello rostro.

-Si gracias…si no hubieras llegado ya estaría muerto.

-Lo sé…- parecía algo orgulloso pero no petulante.

-¿Me podrías decir tu nombre?

-Haou Yuki… ¿Y el de usted?

-Josuke Anderson…

-Vaya…

-¿Mi padre cómo podría salvarlo si él era… humano?- Pregunté confundido.

-¿Humano? ¿Crees que tu padre era humano?- el padre de Johan parecía divertido- Lamento decepcionarte, pero tu padre no era humano.

No podía creerlo, simplemente no podía, mi padre no era humano… era algo científicamente ilógico…

-y si no era humano entonces que…

-Un vampiro- me interrumpió el Sr. Anderson.

ILZzE: MUAHAHA me encanta dejarlos en suspenso *O*

Zelda: Logro notarlo, como siempre es mi deber disculparme por la tardanza, y pedirle que dejen reviews por favor

ILZzE: y es mi deber decirles GOTCHA!