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Tentaciones
"Tú que, como una cuchillada;
Entraste en mi dolorido corazón.
Tú que, como un repugnante tropel
De demonios, viniste loca y adornada"
Nos quedamos despiertos toda la noche, Radek salió de cacería por una hora. Nosotros ni siquiera hablábamos era tan extraño perder todo en la vida y un segundo después darte cuenta de que había una persona que daría la vida por ti…
Toda la santa noche me quedé ahí, con las piernas encogidas, mi mentón apoyado sobre mis rodillas y con una manta envolviéndome. Calculaba mis posibilidades, pero la verdad es que no tenía mucha esperanza, era simple, o me asesinaban o me…¡convertían! Brinqué del sillón
--¿Por qué no me conviertes?—Arat abrió los ojos descomunalmente
--¿Acaso perdiste la razón? Olvídalo
--Pero…
--No Claudia, nunca
--Arat…--me senté a su lado, mientras le acariciaba sus cabellos
--No—me miró directo a los ojos, pude notar una gran tristeza—puedo hacer lo que sea por ti, pero eso…nunca
--¿No lo entiendes? Nos dejarían en paz y estaríamos vivos…
--Sigue intentando nena—me sobresalté de nuevo, Radek había llegado—el día que Arat convierta a alguien, los vampiros podremos caminar en el sol—mi vista se desvió—hay una habitación vacía, yo no la uso, hay una cama y cobijas, pueden hacer lo que quieran—sonrió pícaramente—pero por favor no me despierten que tengan buenos días—sonreí ante esa expresión
--Tal vez nosotros también deberíamos dormir—no me dio tiempo de responderle cuando intentó cargarme, lo esquivé…no me mal entiendan amaba ese gesto de su parte pero a veces me sentía demasiado inútil. Nos dirigimos a la habitación, bastante acogedora, la cama era de madera al igual que los demás muebles, una colcha de varios colores se encontraba sobre el colchón. Inmediatamente me metí a la cama, ni siquiera busqué cambiarme de ropa ni nada, un segundo después Arat se acostó del otro lado, tome uno de sus mechones y comencé a juguetear con él. Me encantaba la sensación que producía ese cabello tan extraño entre mis dedos, era adictivo…cada fibra de ese mechón pasaba por mi piel como haciendo una reverencia…
--(--
Qué bien huele, tu sangre…es un elixir
Me desperté de un sobresalto, miré a mi alrededor estaba oscureciendo, había dormido casi un día. Mi corazón comenzó a acelerarse cuando noté que Arat no estaba a mi lado, salté de la cama dirigiéndome a la puerta
--¡Arat!—salí de la habitación--¡Arat!—nadie respondía
--Tranquila—Radek apareció ante mí—fue por comida para ti y él—mi respiración comenzó a relajarse—me dijo que me encargara de ti, que no tardaría mucho…eso espero estoy comenzando a sentí hambre—mi miró de una forma muy rara, por muy amigo de Arat que fuera seguía sin darme confianza, no me gustaban sus bromas. Entonces noté que miraba su pecho pálido y perfectamente esculpido que, como la noche anterior, estaba al descubierto. Desvié mi vista rápidamente, al parecer él captó mi ademán
--El estar a dieta no impide ver el menú ¿no crees?—noté como las mejillas se me encendían
--Yo…--me mordí los labios
--Todos cometemos pecados, unos en mayor grado que otros, pero…
--¿Sabes por qué Arat no me quiere convertir?—notó mi cambio brusco de tema, pero sonrió ante la pregunta
--Veras…él cree que somos una especie que no debería existir. El hecho, según el mito, de ser hijos de Caín y Lilith, nos hace malos por naturaleza. Tu novio cree que no todos somos iguales pero sí la gran mayoría, dice que la maldad que hay en el mundo humano es nada en comparación con la de nuestro mundo
--¿Y tú apoyas eso?
--Desde que me convirtieron, me he mantenido alejado de los de mi especie…no me gusta convivir mucho, tu novio es el único…amigo, si lo quieres llamar así, que tengo
--¿Por qué?
--Por qué ¿Qué? Belleza
--¿Por qué sólo él?
--Arat posee una cualidad que yo he admirado mucho desde que era mortal, y es la lealtad—mi mirada estaba perdida en el suelo, no quería mirarlo por qué seguramente me…--Puedes contemplar lo que quieras, el que viva aislado no quiere decir que no me guste que me admiren de vez en cuando—sonreí débilmente
--¿Por qué Arat es semi-vampiro?
--Nena—suspiro—eso es algo que él te debe decir—asentí levemente, me disponía a regresar a la habitación cuando una mano fuerte me tomó por el hombro--¿Sabes? Eres muy atractiva, Arat no es ningún tonto—rozó con sus labios mi cuello, sostuve un suspiro. Me quería alejar de él lo más pronto posible, mi sentido de peligro se prendió, pero era como si mis pies se hubieran atornillado al piso. Rodeo mi cintura con su mano, procedió a olor mi cabello
--Matamos por poseer esa chispa de vida que tienen ustedes los humanos
--…
--Y aunque hagamos un genocidio…nunca la conseguimos—me besó el cuello, y después el omoplato izquierdo, me estremecí. Sentí claramente como una sonrisa se dibujaba en su rostro—se mía—me susurro al oído
--…No—me costó trabajo contestar
--En el fondo lo deseas
--No…lo único que quieres es…
--¿Qué?—comenzó a acariciarme la espalda
--Soy una tentación para ti, por el hecho de tener sangre corriendo por mis venas y ser la novia de tu único amigo
--¿No crees que soy los mismo para ti?—siseó a mi oído—¿Una tentación? ¿Fruto deseado o prohibido?—temblé, un escalofrío recorrió mi espalda. Él dejó escapar una risita—Yo te puedo convertir ¿sabes? Hacerte una de nosotros, no es difícil, ni un poco—mis manos se tensaron, eso era jugar sucio, él sabía que yo me quería convertir para que esto acabara de la mejor manera posible…pero no podía, si me convertiría, él no lo haría, sería Arat. Entonces ¿Por qué no me movía?...Pude sentir como algo en mi interior me empujaba a encararlo y besarlo, dejándome llevar por la corriente, pero no…eso…eso ¡era lujuria! Nada más que eso, y yo estaba a un hilo de ceder
--No—susurre y con un enorme esfuerzo caminé hacia la habitación cerrándole la puerta en la cara
--)--
Para cuando Arat llegó yo me sentía mucho más tranquila, Radek no había hecho nada por irrumpir en la habitación. Así que cuando llegó él pude respirar tranquila, me encontraba acurrucada en la cama
--Tienes que comer—yo asentí levemente, moría de hambre. Me había preparado unos huevos fritos, con una excelente salsa, prácticamente los devoré.
Cuando los dos comimos, me recargue en su pecho cómodamente, de nuevo era de noche y no habíamos encendido una luz, estábamos ahí en la oscuridad, dos amantes tratando de esconderse del mundo…de nuevo tomé un mechón de su cabello y juguetee con él, me besó en la coronilla.
--Arat
--…
--¿La amabas?
--¿A quién?
--¿A la que intentó hacerte vampiro?
Manfariel
