AVATAR NO ES MIO… PERO ME GUSTARÍA QUE FUERA.

Hola, ha pasado unos días desde que publiqué él verdadero capitulo nueve, ahora publico el diez esperando que siga el apoyo para esta historia. Este capítulo que dejo es muy romántico, se basa en alguna especie de recuerdos. Es mas como relleno, pero me va dando la pauta para los demás capítulos. En el próximo habrá más de Sokka y Toph, Zuko y Mai aparecerán también. Eun Sung hará nueva aparición al igual que Azula.

Por el momento disfruten este…


Capitulo#10: Si tan solo pudiera arreglarse…

Katara miraba con algo de tristeza como Aang empacaba sus cosas y las acomodaba en la espalda de Appa para partir inmediatamente a la nación del fuego. Suspiró mientras sostenía para él una pequeña manta un poco de provisiones para el viaje. Se estaba acercando a las 6 de la tarde. El viento estaba muy frío y los rayos del sol ya estaban desapareciendo del horizonte.

Por cuestiones de comodidad Aang había decidido viajar de noche, con el clima más fresco y con la mente más calma. Mientras empacaba sus cosas no dejaba de ver de reojo a Katara, quien estaba acariciando suavemente la nariz de Appa. Sonrió al ver los gestos de su bisonte ante el contacto de la morena y por un momento casi sintió el mismo como las manos de ella recorrían su rostro.

Alejó aquellos sentimientos y terminando de empacar bajó con gracia de su amigo para dirigirse a la chica.

Katara levantó la vista hacia él un momento con una mirada indescifrable para él. Este era el "Hasta luego" de ambos.

-te traje esto- y le pasó el pequeño bulto que sostenía en sus brazos. Aang lo agarró de inmediato sin dejar de verla- te ayudará a tu viaje.

-gracias…- suspiró. Volteó hacia la casa que estaban compartiendo esperando a que Sokka o Toph salieran.

Katara adivinando sus intenciones agregó.

-Sokka anda en palacio en una reunión con la reina- Aang asintió distraídamente- y Toph no piensa salir. Está muy molesta contigo por dejar a Sokka en casa.

Aang echó una mirada divertida y caminó hacia Appa.

-entonces supongo que debo marcharme ya.

La joven asintió lentamente.

-volveré cuando las cosas en la nación del fuego estén más calmadas- la miró con algo de tristeza- así que…

-¿adiós?

-si- respondió con firmeza- adiós.

Subió a la cabeza del bisonte con elegancia provocando que la ráfaga de viento que había creado para impulsarse desacomodara la ropa de Katara. Le echó un último vistazo a la morena antes de que su amigo despegara al cielo, dejando cosas muy pequeñas atrás, la ciudad y el resto de lo que en ella habitaba.

Katara entró arrastrando los pies a su casa y se sentó con pesadez en una silla de su comedor. Agarró una taza que estaba frente a ella y empezó a darle vuelta entre sus dedos como forma de entretenimiento. Oyó la puerta de la cocina abrirse para encontrarse a Toph con un rostro de malas pulgas.

-por lo menos habrá paz para ti- dijo con voz seca- ¡quién sabe cuánto tendré que aguantar yo!

Katara sonrió con algo de tristeza y vio a través de la ventana con melancolía. Después de un largo suspiro pronunció- a veces, desearía que pudiéramos arreglarlo…

-¿arreglar el que?

Katara se encogió de hombros y dijo suavemente- no lo sé… solo que a veces, extraño tenerlo de amigo. Si tan solo lo pudiéramos arreglar…

XXXX

Mientras, a unos kilómetros lejos, acostado en la cabeza de su bisonte viendo las estrellas, el avatar seguía su viaje ininterrumpido rumbo a la nación del fuego. Desde que se le había informado el escape de Azula y el descontrol en el palacio, literalmente no había hecho otra cosa más que pensar en eso. Ni siquiera había escrito a Eun Sung pero, ya tendría algo de tiempo.

Y de un momento comenzaron a inundarle la mente un montón de pensamientos de su novia. Recuerdos felices que en un momento conectaron su mente con los recuerdos de Katara y él. Rodó frustrado mientras recordó la fría despedida de hoy, definitivamente nada parecida a las de antes…

Estaba a punto de empezar otro de sus viajes como avatar y mientras empacaba sus cosas y las acomodaba en Appa, no pudo dejar de sentirse triste. Acababa de pelear con Katara. Todo por su culpa.

El cumpleaños de la joven sería muy pronto y Aang, sin pensar en sus deberes de avatar le había prometido que estaría con ella ese día a capa y espada. Pero a los espíritus les gustaba contradecirlo y había sido enviado urgente a una misión secreta. Motivo por el que fallaría a Katara esta vez.

Pero no había encontrado la manera para decirle pues no quería hacerla sentir mal. Estaba meditando como hacerlo cuando un político impertinente comenzó a hablar abiertamente con él de ese tema cosa que hizo que Katara se diera cuenta de inmediato y no precisamente por él.

Recordó haberla visto con aquella expresión de dolor, los ojos llorosos y la mirada perdida en él. Antes de que él pudiera decir algo ella salió corriendo al jardín, dejándolo a él estancado en su lugar.

Suspiró mientras terminaba y bajó con gracia del bisonte para dirigirse rumbo al jardín, justo donde sabía ella se encontraría. En esos momentos, supuso, debía estar más calmada y quizá, solo quizá, querría conversar con él.

Y llegando a una zona muy arborizada dentro de enorme palacio, la encontró a ella sentada en una banca, con las manos juntas sobre sus rodillas, el pelo siendo acariciado por la brisa del viento y en sus ojos una expresión de dolor.

Apartó la vista cuando lo vio acercarse a ella cosa que hizo que Aang se arrodillara ante ella algo indefenso. Como un verdadero hombre que la amaba.

-lo siento- sollozó, ganándose una mirada de ella- debía habértelo dicho antes. Quería estar contigo Katara, lo juro, por un momento yo desearía…- ella lo miraba atentamente con amor y compasión en su rostro- me encantaría no ser el avatar y tener deberes solo contigo pero no es así- una lagrima resbaló por su mejilla y habló algo exasperado- me llegó una misiva urgente y tengo que responder a ese llamado. Traté de decirte- dijo llorando- juro que lo traté y lo lamento…

En ese momento Katara agarró la cara del joven entre sus dos manos con fuerza y empezó a limpiar las lágrimas una por una.

-no pude decirte porque no quería decepcionarte. No es la primera vez que quedo mal ante ti.

-Aang, es cierto que estaba molesta, creo que aun lo estoy pero nunca…- acariciaba ambos lados de su cara con suavidad y amor. En esos momentos el joven avatar cerró sus ojos por la caricia- ¡nunca! Estaría decepcionada de ti. Por los espíritus, nunca estaría decepcionada de ti.

Se abrazaron desesperadamente, sabiendo que ese sería el último abrazo sincero que tendrían en dos meses. Aang acarició el cabello de su amada con dulzura, empapándose de su olor, mientras Katara pasó las manos por los hombros del joven y tiraba de él fuertemente para llenar cualquier espacio.

Después de un rato ambos estaban caminando abrazados rumbo a Appa. Se detuvieron vacilantes frente al bisonte y se vieron con amor un buen tiempo. El joven avatar tuvo que romper aquel maravilloso silencio.

-nos veremos pronto-dijo.

Katara asintió levemente algo entristecida pero más calmada.

-hagamos algo- dijo Aang con alegría. Katara lo miró con curiosidad invitándolo a seguir- escribámonos todo este tiempo Katara, así no sentiremos tanto la ausencia del otro. En tus cartas, cuéntamelo todo. Sea alegre, divertido, triste, melancólico, enojado, no importa, lo deseo saber, todo…

La joven maestra agua sonrió y dijo suavemente- solo si tú haces eso también…

-lo haré- declaró. Y se inclinó a besarla suavemente. Ella llevó los brazos alrededor de su cuello y sus suaves manos apretaban dulcemente su cabeza, acercándolo más a ella, mientras él la agarró por la cintura levantándola un poco para tener mejor acceso a sus labios.

Se separaron después de un leve momento y él se impulsó con su aire control para subir a su amigo. Despegó sutilmente rumbo al reino tierra, no antes de darle una última mirada a ella.

Aang rodó nuevamente sobre él mismo ante ese recuerdo y abrió los ojos con pesadez a la infinidad del espacio. Poco a poco se llevó una mano a su frente y suspiró con voz ronca.

-si tan solo pudiéramos arreglarlo…


N/A: ¿les gustó? Ojalá sí. Espero sea digno de algún review y nuevamente agradezco el apoyo que le dan a esta y a mis otras historias. Gracias a los que leen, a los que comentan, a los que siguen la historia y a los que la han agregado a favoritos. Son grandes chicos y no valdría la pena escribir sin ustedes. Hasta el próximo capítulo