Original de Michelle18 – Grains of Sand.

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Capítulo Nueve - ¡Pelea!

-¡GAARA! ¡NEJI!- gritó Hinata. -¡POR FAVOR! ¡DETÉNGANSE!- apretó las manos y luego las abrió. No iba a salir si entraba en pánico. Se centró y activó su línea sanguínea.

Venas saltaron alrededor de sus ojos mientras estudiaba su arenosa prisión. No había hilos de chakra que cortar. Ni putos que presionar para deshabilitar un sistema de chakra. Cada grano estaba lleno del chakra de Gaara. Hum…

Se acomodó tan bien como pudo estando arrodillada. Tal vez podría desactivar su arena como un todo pero necesitaría noquear su chakra el tiempo suficiente como para escapar.

No sería ignorada.


Rock Lee levantó la mirada cuando sintió dos chakras explotar cerca de su locación. A pesar de que no podía manipular chakra fuera de su cuerpo, podía sentirlo perfectamente.

¡Neji! Lee estaba de pie y corriendo mientras reconocía el segundo chakra. Gaara. ¡Estaban entrenando sin él!


Temari y Kankuro salieron corriendo, su hermano los necesitaba.


Neji corrió hacia un lado, apenas evadiendo una ola de arena y continuó moviéndose erráticamente para poder acercarse. Necesitaría ser veloz y eficiente para poder superar las defensas de Gaara.

Su byakugan le decía que los puntos de chakra de su oponente estaban protegidos por arena llena de chakra y no había hilos involucrados.

Su mente trabajaba rápidamente, concluyó que si lograba expulsar suficiente chakra de sus palmas podría no solo inutilizar una porción de arena sino además conectar con el cuerpo. Era peligroso ya que la arena podía alterar la trayectoria y no darle al punto de chakra pero tal vez sería suficiente para alentarlo y darle una entrada a Neji para completar las sesenta y cuatro palmas. O tal vez debería de intentar con golpes dobles para que el primero inutilizara la arena y el segundo le permitiera golpear piel. También riesgoso, ya que Gaara podía simplemente recubrir el lugar antes del segundo golpe.

Primero, tenía que acercarse.


Gaara siguió al Hyuuga con ojos calculadores. Sabía que la especialidad del otro era en combate cercano mientras que el suyo era de rango lejano.

Estiró las manos y cerró los puños. Su arena respondió al intentar cerrarse alrededor del veloz Hyuuga.

Estaba fallando, como esperaba, pero esto era simplemente una distracción. Estaba discretamente depositando arena en el piso directamente frente a él, aflojando la tierra en arenas movedizas. Era poco probable que el Hyuuga estuviera usando chakra para correr sobre el piso como lo haría uno sobre agua.

El ninja de la hoja iría hacia él a toda velocidad y hundiría al menos un pie en el hoyo antes de notar el peligro.

Entonces el Hyuuga sería suyo.


Neji aceleró después de lanzar pequeñas cantidades de chakra a la arena intentando atraparlo. Ya que, como era de esperarse, entre más se acercaba a Gaara, más arena luchaba contra él y más difícil la situación.

Casi se cayó cuando una mano salió del domo.

¡Hinata! Neji vio o más bien sintió como la atención de Gaara se desviaba y se apresuró a tomar ventaja de esto. ¡Distráelo por un poco más, Hinata!


Pálidos ojos verdes se agrandaron ligeramente al sentir su arena ceder detrás de él y no pudo evitar girar la cabeza ligeramente para ver a su espalda.

¡Ella había hecho un HOYO en su ARENA!

-¡Déjame SALIR!- le gritó.

Hizo un gesto con la mano y la arena se rellenó. Eso nunca le había pasado antes y no estaba seguro de que le agradaba. Sólo el Uchiha había podido penetrar su arena y eso sólo con un jutsu avanzado.

Regresó su atención a su oponente, que estaba a unos pasos de su trampa.

Perfecto.


-¡Entrada dinámica!


Los ojos de Gaara se agrandaron notablemente mientras su arena se apresuraba a proteger su nuca.

-¡Cómo se atreven a entrenar sin MÍ!- Rock Lee los regañó mientras hacía una voltereta hacia atrás y casi chocaba con Neji.

Neji lo evadió y rápidamente se puso en posición para su ataque de sesenta y cuatro palmas. –Estás lo—

Lee se lanzó hacia su compañero como bala.

Sorprendido, ya que no esperaba que Lee lo atacara a él, Neji retrocedió unos buenos ocho metros mientras bloqueaba los entusiastas ataques de su compañero.

-No temas.- Lee sonrió. –Los perdonaré ya que así…

-Lee—

-…¡es el poder de la JUVENTUD!

-¡Quítate!- Neji golpeó a su compañero al sentir la ira alcanzarlo. Envió al ninja de verde volando de regreso a Gaara.

Lee se giró en el aire y felizmente continuó su asalto en el Kazekage con un alegre. -¡Whooo!

Neji perdió valiosos segundos viendo a Lee con incredulidad antes de intentar llegar al Kazekage una vez más. Era más fácil pero de ninguna manera más simple.

Las olas de arena eran más grandes pero menos frecuentes.

Neji contuvo una grosería mientras Lee lo obligaba a retroceder de nuevo. ¡Nunca iba a avanzar así!


Gaara estuvo muy cerca de maldecir mientras intentaba dividir su atención en tres direcciones diferentes a la vez. Intentó mantener la mayoría en el Hyuuga que seguramente quería causarle un gran dolor físico.

Lee, que a juzgar por lo que veía estaba entrenando juguetonamente, seguía poniéndolo a la defensiva. Rock Lee no era un ninja que podía ser tomado a la ligera en su mejor momento y estaba quitando mucha atención del enemigo principal de Gaara.

Por suerte, Gaara se había acostumbrado al estilo de pelea de Lee y podía compensar al pelear con ambos.

Quien en verdad lo estaba distrayendo era a quien intentaba proteger. ¡Hinata estaba metiéndose con su arena! Podía sentirla adelgazándola cada segundo y si se volvía un poco más delgada sería inútil como barrera.

Entrecerró los ojos cuando ella hizo otro hoyo y eso fue todo. Levantó ambos brazos y su arena se detuvo un momento antes de dirigirse hacia sus oponentes.

Se giró y para el horror y sorpresa de ambos Hyuugas, entró al domo.


Neji perdió todo sentido de razón que le quedaba. ¡Hinata estaba atrapada en un domo con Gaara!

-¡Lee!- se acuclilló y golpeó con ambas palmas enviando al otro chico hacia atrás.-¡QUÍTATE DE MI CAMINO!

Lee se detuvo, sorprendido ante la furia en la voz de Neji.

Neji corrió hacia delante, al fin teniendo un camino libre al domo.


Hinata gritó y se detuvo con las manos al levantar las rodillas defensivamente.

Gaara se tambaleó cuando ella golpeó sus piernas y se alcanzó a detener antes de caer sobre ella una mano en cada lado de su cuerpo.

Sus ojos se encontraron, sorprendidos y un poco infelices.

La arena se engrosó considerablemente mientras se ampliaba para darles más espacio para maniobrar. Él inmediatamente se hizo para atrás, quitándose de encima de ella y ella dobló las piernas para no estar echada así.

-No puedo protegerte si no te quedas aquí.- Gaara frunció el ceño. –Deja de intentar salir.

Ella parpadeó y luego frunció el ceño de regreso. –No necesito que me protejas. Neji no me lastimaría.

Gaara inclinó la cabeza. –Se nos aproximó con intención asesina.

-Sí, estaba enojado, pero él nunca me lastimaría.

-Si no estaba dirigiendo su intención hacia ti, entonces era para mí.- él entrecerró los ojos.

-¡No!- Ella se inclinó hacia él. –Sólo estaba enojado. Esto es sólo un malentendido.

Gaara la ignoró y giró la cabeza para estudiar su arena.

Hinata brincó cuando su mano se estiró más rápido que una serpiente y jaló un cuerpo a través de la arena.

Una figura polvorienta cayó entre ellos tosiendo, intentando vaciar sus pulmones de la arena accidentalmente inhalada.

-¡¿Naruto?!- Ella jadeó y se movió para ayudarlo.


Clones de Naruto estaban apareciendo por todos lados mientras un sumamente enojado Neji intentaba eliminarlos.

Tenten agarró a Lee antes de que pudiera unirse a la refriega y empezó a susurrarle furiosamente en el oído.

El Naruto real hizo más clones para que cayeran sobre Neji en esperanzas de detener al prodigio en el suelo. Luego envió más clones a tocar en el domo para atraer la atención de Gaara. ¡No podía ayudar si no lo escuchaban!

Un clon desapareció dentro del domo, Naruto inclinó la cabeza, no había hecho poof así que probablemente había hecho contacto.

Oh, bueno, regresó su atención a Neji y saltó.

-¡Neji! ¡Detente!

-¡Quítate de mi camino!- siseó Neji y realizó una Rotación Celestial.

Veinte clones idos.

-¡Neji!- Naruto se plantó con firmeza en frente del enfurecido Hyuuga. –Hinata está bien—

-¡La tiene ATRAPADA adentro de ese DOMO con ÉL!- Neji cayó en su pose de sesenta y cuatro palmas. –Estás en el rango y no me detendré hasta que esté libre.

-¿Entonces sólo tengo que hacer que Gaara baje su arena y te calmarás?- Naruto asintió hacia un clon cercano y éste se dispersó, enviando la información a todos los otros clones. –Dame un segundo Neji, y veré que puedo hacer.

Le dio la espalda al Hyuuga y todos sus clones se abalanzaron hacia el domo.

Neji abrió la boca para protestar que no era tan fácil y en lugar sólo sacudió la cabeza. No había ningún punto en intentar de discutir con el rubio, no cuando estaba así y aparte, si Naruto podía sacar a Hinata a salvo entonces no interferiría. Lo que pasara una vez que ella estuviera afuera era otra cosa completamente.

Neji se aproximó al domo con el Naruto real sólo para fruncir el ceño al ver a media dozena de clones sumergidos a la cintura. Hizo unos cálculos mentales rápidamente y su frente se llenó de arrugas. Recordaría este truco en partidular la próxima vez que pelearan.

El domo creció en altura de pronto.

Naruto volteó a verlo. –Saldrán pronto.

-Hn.- Neji se tensó.


-¡Hola Hinata!- El clon de Naruto le sonrió y se giró hacia Gaara. –Tienes que bajar el escudo.

-No.- Gaara vió como los dos rostros se caían. –El Hyuuga busca mi sangre.

-¡No, él no quiere tu sangre!- Hinata exclamó. –Sólo le preocupa mi seguridad.

-Gaara.- El clon lo vio a los ojos. –Créeme no dejaré que nada le pasa a nadie. Neji solo es un poco sensible sobre algunas cosas, eso es todo.

-Sólo necesito hablar con él.- Hinata decidió arriesgarse y se estiró a tocarlo. –Por favor.

Gaara los observó un momento. –Si me ataca de nuevo, lo mataré.

Se puso de pie y la arena se ajustó automáticamente a sus movimientos.

El clon asintió y se dispersó.

Gaara esperó hasta que Hinata se le uniera y bajó su arena.

Una mano la tomó de la muñeca pero antes de que ésta la jalara hacia el peligro o la seguridad, Gaara tomó la muñeca del atacante.

Frío verde se encontró con ardiente blanco.

Chispas saltaron.

Hinata alternó entre ver a su primo y a Gaara con preocupación antes de fruncir el ceño. Levantó su mano libre y con decisión la bajó de golpe, separándolos.

-Deténganse, ambos.- Los vio con ira y luego para la sorpresa de todos, empujó a Neji, su ira dejándolo en shock lo suficiente como para que se tropezara hacia atrás.

Gaara se movió como para acercarse a ella y ella lo detuvo con un seco –No, quédate aquí.

Hinata jaló a un sorprendido Neji y se lo llevó para algo de privacidad. No sería un trofeo para que los perros se pelearan por ella, especialmente cuando no había razón. No sería protegida cuando ella se podía proteger a ella misma. No sería escudada. Pensaba que Neji sabía eso de ella pero se dio cuenta de que no era así.

Sin importar lo que pasara, ella iba a resolver el malentendido ahora mismo.