Parte III
La mansión de los Huntzberger en Londres era incluso más grande que la de ella en Hartford. Fue recibida por un atento mayordomo, que la guío hasta la puerta después de atravesar casi un kilómetro de antejardín.
En el lobby de la casa, con un peinado de peluquería y un vestido que debía ser más costoso que su auto, Rory la recibió. Al igual que en la realidad, se alegró de ver que su hija seguía tan hermosa como siempre. Y aunque solo estuvo dos días sin verla, las circunstancias le hicieron sentir que habían sido dos años, como en el sueño. Cada vez sentía el sueño más real, en todas las dimensiones posibles.
-¿Mamá? Pensé que los criados se habían confundido.
-Hola, Rory -Lorelai la abrazó, notando una reacción confundida e incómoda de su hija, que le sonrió cortésmente- Te extrañé muchísimo.
-Gracias, qué tierna -Rory seguía actuando muy extrañamente- Pasemos al salón, Maggie nos preparara unos tragos.
El salón era tan grande y lujoso que Lorelai se sintió en un castillo. Para su sorpresa, en uno de los sillones estaba sentada una niña de diez años, de cabello oscuro y ojos azules, leyendo "Una serie de eventos desafortunados". Al sentirla llegar, la niña la observó con curiosidad.
-Lori, ven a saludar a tu abuela -Dijo Rory, y la niña le obedeció, dándole la mano con mucha elegancia- ¿La recuerdas? Vino con tu abuelo hace dos años, te regalaron el juego de trenes que tienes en la habitación.
-Sí la recuerdo. Hola, abuela. Espero que hayas tenido un buen vuelo.
-Gracias, Lori -Lorelai no dejaba de pensar lo parecida que era físicamente esa Lori de su Lori, pero lo distinta que era en todo lo demás. No se creía que Lori le diera la mano y la llamara abuela y no Lai- Estás muy grande.
-Gracias.
-Lori, ve a tu habitación, con tu abuela hablaremos cosas de adultos.
-Bien. Adiós, abuela.
-Adiós.
La niña abandonó el salón y a los pocos minutos una criada llegó con dos martinis. Se sentaron en el sofá.
-Presumí que tu llegada inesperada se debía a algo importante, ¿Pasó algo?
-No, nada malo. Solo…quería verte.
-¿Querías verme?
-Sí, ha pasado un tiempo, ¿No?
-Pudiste llamarme por FaceTime, no era necesario viajar todo un océano.
-No es lo mismo.
-Claro… -Rory evitó su mirada, concentrándose en su copa- ¿Cómo está papá?
-Bien.
-¿Y los niños?
-Bien, todos bien.
-Me alegro.
Un silencio incómodo se volvió a producir. Había muchas cosas que Lorelai quería preguntarle, pero la actitud fría y distante de su hija mayor la desconcertaba. Suspiró.
-En realidad, Rory, vine por algo más que solo verte.
-Me imaginaba. ¿Qué sucede?
-No sé cómo decirte esto, yo tampoco lo entiendo muy bien. El asunto es que desde hace un par de días estoy teniendo problemas para recordar cosas.
-¿Qué clase de problemas? ¿Qué cosas no puedes recordar?
-La mayor parte de mi vida los últimos 17 años.
-¿Qué?
-Imagina que un día despiertas sin tener idea qué ha pasado con tu vida los últimos 17 años. Bueno, eso me pasó a mí.
-¿Hablas enserio?
-Sí.
-Deberías ir al doctor, mamá -Rory bebió de su copa- ¿Para eso viniste? ¿Quieres que te recomiende algún doctor de Londres?
-No. Vine porque… quiero saber por qué no tenemos la relación que solíamos tener cuando eras una niña. ¿Nos peleamos?
-No entiendo tu pregunta.
-Rory, en mi último recuerdo de ti tenías 17 años. Creo que puedes estar de acuerdo que nuestra relación de ese entonces no podría haberse concebido solo hablando por FaceTime y visitándonos cada ciertos años.
-Estoy de acuerdo, sí.
-¿Qué pasó, entonces? ¿Nos peleamos?
-¿De verdad no recuerdas nada?
-No. Viajé hasta aquí porque no saberlo me está volviendo loca.
-Entiendo -Rory terminó su martini y esquivó la mirada de su madre- No sé qué decirte, mamá. Nos peleamos cuando dejé Yale, sí, y cuando te rehusaste a venir a mi matrimonio con Logan. Pero nuestra relación no era la que tú recuerdas mucho antes que pasaran esas cosas y no creo que podamos atribuirlo a nada en particular, ¿Me entiendes?
-Cariño, algo debió haber pasado, algo debió ser diferente.
-No lo sé -Rory llamó a una criada para que le rellenara la copa- Cuando me fui a Yale, las cosas cambiaron, no nos veíamos tanto como antes. Yo estaba concentrada en mis estudios y tú en tu nueva familia.
-¿Te abandoné por mi nueva familia con Luke?
-Claro que no -Rory rio- Trataste que las cosas no cambiaran tanto como pudiste y valoro mucho eso de ti. Pero es evidente que con un niño recién nacido tu atención iba a estar dedicada a él, yo y cualquiera en tu lugar hubiéramos hecho lo mismo.
-¿Y nos distanciamos por eso? ¿Porque me dediqué a cuidar a Will?
-Solo digamos que la vida nos distanció. Y cuando dejé Yale, las cosas estaban frágiles y se acabaron por romper, supongo.
-Rory…me siento terrible.
-No lo hagas. Las dos cometimos errores.
-Pero… todavía hay algo que no entiendo.
-¿Qué?
-¿Por qué no regresaste a Yale?
-¿Por qué habría de haberlo hecho?
-¿Jess no habló contigo?
-¿Jess? ¿El sobrino de Luke?
-Sí.
-¿Por qué el sobrino de Luke hablaría conmigo?
-Bueno, porque ustedes salieron un tiempo… ¿Verdad?
-¿Con Jess? No, mamá, estuve con Dean en ese tiempo, ¿Tampoco lo recuerdas?
-Sí, recuerdo que saliste con Dean, pero Jess te gustaba, también recuerdo eso.
-Supongo que sentí algo de atracción por él, pero en realidad nunca prosperó.
-¿Por qué?
-Tuvimos un accidente en el auto. No fue la gran cosa, pero tú enloqueciste, terminaste con Luke y Jess se fue.
-Sí, lo recuerdo -Claro, no recordaba haber terminado con Luke porque no estaban juntos en ese tiempo, pero recordaba todo lo demás- Pero él regresó…
-No. Tú y Luke volvieron, pero bajo la condición que Jess no podía ser parte de sus vidas. Para cuando intentó regresar a Stars Hollow, ustedes ya estaban viviendo juntos y Jess tuvo que regresar a Nueva York. ¿De verdad no lo recuerdas?
Lorelai negó con la cabeza, pero el dolor punzante y el vértigo volvieron. Las escenas que aparecieron fueron las descritas por Rory. El accidente, la pelea con Luke, el ultimátum, la partida definitiva de Jess.
-Mamá, estás muy pálida, ¿Te sientes bien?
-Nada grave, solo unos dolores de cabeza insoportables. Una aspirina bastará para arreglarlo, estoy segura.
Rory la miró con ojos de preocupación, y a Lorelai le alegró que su mirada de indiferencia se esfumara por fin.
-¿Los dolores empezaron al mismo tiempo que tus problemas de memoria?
-Sí, pero debe ser una coincidencia.
-No lo creo.
Lorelai sabía que no era coincidencia, ¿Pero por qué Rory lo supondría también?
-¿Por qué no lo crees?
-Hace un año tuviste un accidente muy grave, ¿Tampoco recuerdas eso?
-¿Un accidente?
-Estabas con papá en el auto regresando de una fiesta y un camión los estrelló.
El dolor punzante pareció partirle la cabeza en ese momento y el vértigo la desorientó. Se vio en el auto, sintió el sonido de la bocina retumbar sus oídos y el ruido de las máquinas al colisionar.
-Estuviste muy grave, mamá.
-¿Qué tan grave?
-Estuviste en coma por una semana, quizás un poco más. Cuando despertaste no parecías tener ninguna secuela importante, pero el doctor les advirtió que algunas secuelas se podían manifestar mucho tiempo después. Creo que lo que te pasa es una secuela del accidente.
-No… no puede ser -Su cuerpo se puso helado.
-¿Mamá?
Comenzó a marearse, escuchar muy bajo a Rory y verla doble. Vio unos puntitos de colores justo antes de desmayarse sobre el sofá.
0o0o0o0
-Tu perro guardián tuvo que ir a buscar su mamá y los niños están en la cafetería, por eso estoy aquí -Ésa era la voz de Luke, pero Lorelai no podía ver nada ni moverse- No sé por qué entré a la habitación, no es que crea que me estás escuchando o algo -Quiso gritarle que sí podía escucharlo, pero de nuevo, nada se movió- Supongo que vine porque…porque no quería que estuvieras sola -La voz de Luke se quebró y Lorelai podía afirmar que había comenzado a llorar- ¿Por qué diablos me haces esto, Lorelai? No puedes morirte, maldita sea, no puedes. Tenemos que criar a los niños juntos, no puedes dejarme solo. Yo no soy tan bueno en eso como tú -Lorelai lo comprendió: estaba en coma luego del accidente y Luke estaba junto a ella en la habitación- Estos días aquí, viéndote así… no dejo de preguntarme qué pudimos haber hecho diferente. Debe haber algo, ¿Verdad? Algo pudimos hacer distinto. Me estoy odiando por no saberlo, y por no haberlo sabido cuando estábamos juntos. Si lo hubiera hecho no te habrías ido con Christopher… y no estarías aquí. Daría lo que fuera por retroceder el tiempo y cambiar lo que sea necesario para que no estés aquí. Lo que fuera…
La voz de Luke se apagó lentamente, y lo que solo era negro a los ojos de Lorelai, de pronto se transformó en una lluvia de recuerdos que aparecían y se desvanecían tan rápido que casi no era posible reconocerlos. Pero estos recuerdos eran distintos, estos eran reales: ella y Luke no se besaron en la cafetería sino en el Dragonfly, cuatro años después; Jess y Rory sí salieron juntos, Rory volvió a Yale y terminó con Logan, ella y Luke se casaron nueve años después de volver, Will era apenas un bebé…
Lorelai despertó de un sobresalto, desorientada, recostada en una cama de dos plazas en la oscuridad.
-¿Luke? -Estiró el brazo buscando a Luke al otro lado de la cama, pero éste estaba vacío- ¿Cielo? -Estiró el brazo esta vez al velador y prendió la lámpara de noche. La luz la encandiló en principio, pero cuando sus ojos pudieron adaptarse bien, su cuerpo se congeló- ¿Dónde…? Oh, no -Se encontraba en una habitación desconocida, muy grande, con retratos costosos y pilares de mármol- No, no…. -Se levantó de un salto y salió de la habitación, encontrándose en el segundo piso de la mansión de los Huntzberger en Londres- ¡Luke! ¡Luke, dime dónde estás! -El alboroto hizo que algunos criadas aparecieran en el pasillo y se acercaran a ella- Necesito ver a Luke, ¿Dónde está?
-¿Quién es Luke, Sra. Hyden? -Una de ellas preguntó, tratando de tranquilizarla.
-Mi marido, Luke. Necesito hablar con él.
-Su marido es el Sr. Hyden, señora.
-¡No! -Comenzó a llorar, moviéndose de un lado al otro. Los gritos hicieron que Rory saliera de su habitación junto a Logan- Se supone que debía despertar… ¡Se supone que esto se debería haber acabado!
-¿Mamá? -Rory se acercó a ella y le acarició el brazo- ¿Qué te pasa, mamá?
-Rory… -Tomó su rostro entre sus manos- ¿Por qué sigo aquí? ¿Por qué no he despertado?
-¿Despertar? Mamá, estás despierta.
-No, porque nada de esto es real. Tú saliste con Jess, volviste a Yale, no te casaste con Logan, eres escritora, Lori es apenas un bebé...
-¿De qué estás hablando?
-¡Eso es lo que pasó en realidad, no esto! ¡Esto no es real!
-Mamá, estás muy alterada y confundida -Logan se acercó a ambas y le pasó a Rory una pastilla y un vaso de agua- Tómate esto, te hará bien.
-Rory… -Lorelai se reconoció a sí misma actuando como una loca de manicomio y decidió obedecer, tomándose la pastilla- Yo… yo no sé lo que me está pasando.
-Creo que es mejor que estés en casa, mamá, estarás más tranquila -Rory le tomó las manos- ¿Quieres regresar a casa?
-No quiero separarme de ti, Rory.
-Yo iré contigo -Rory se dirigió a Logan- Cariño, llevaré a mamá de regreso a Hartford, tú quédate con Lori.
-¿Estás segura?
-Sí.
-Prepararé el avión privado.
Lorelai sintió como la pastilla comenzó a hacer efecto, viendo en cámara lenta a Rory y Logan moverse de un lado al otro mientras la pequeña Lori la miraba escondida desde su habitación. Pero todo le seguía pareciendo demasiado irreal como para creérselo.
0o0o0o0
-¿Eres feliz?
La pregunta de Lorelai pareció pillar de improviso a Rory, que se quedó callada un buen rato. Estaban sentadas una frente a la otra en el avión privado de Logan, y las primeras horas habían sido en completo silencio. Lorelai había intentado darle sentido a lo que estaba viviendo, sin demasiado éxito.
-¿Feliz…en la vida? ¿Feliz con Logan?
-Feliz, en general.
-Sí, supongo que sí.
Lorelai asintió, pero no le creyó realmente. Conocía esa mirada mejor que nadie en el mundo.
-¿Sabes si yo era feliz? -Preguntó- Sé que no mantenemos la relación más cercana, pero quizás te lo comenté alguna vez.
-¿La verdad? No lo sé. Me dijiste que sí cuando fueron a Londres a visitarme con papá, pero no te creí demasiado.
-¿Qué piensas de eso? De tu papá y yo casándonos.
-Si eso es lo que querías… está bien.
-Pero qué piensas realmente.
-Ya te dije lo que pensaba -Lorelai le puso una mala cara y Rory negó con la cabeza- Discúlpame, se me olvida que no recuerdas bien las cosas. Te dije que creía que estabas cometiendo un error, que Luke era el hombre con el que debías estar, no papá -Dijo, y Lorelai asintió.
-¿Por qué crees que lo hice? Divorciarme de Luke, casarme con tu papá.
-Supongo que una parte de ti siempre se preguntó si papá era o no el amor de tu vida. Se preguntó cómo sería tener una familia con él.
-Tiene sentido.
-Los primeros años con Luke fueron maravillosos y agitados, y quizás pusiste en pausa ese pensamiento. Pero cuando atravesaron esa crisis, la pregunta volvió y supongo que quisiste responderla.
-Supongo -Miró por la ventana, meditando lo que había vivido las últimas horas, recordando el sueño en que estaba en coma, las imágenes de la vida que sí fueron reales.
-Mamá…
-¿Sí?
-No es solo pérdida de memoria lo que tienes, ¿Verdad? -Lorelai intentó mentir, pero no podía con Rory, no con ella. Negó con la cabeza y liberó una lágrima- Esas cosas que dijiste en casa, sobre la vida siendo distinta a lo que fue, realmente las creías.
-Estoy preocupada, kiddo. Creo que algo está mal con mi cabeza.
Rory asintió, acariciando una de sus manos. Lorelai cerró los ojos y pasó el resto del viaje recordando su verdadera vida, o al menos la que creía tener.
Continuará.
