Tentación de Afrodita

Capítulo X

Las manos de Yuri ya vagaban por su cintura profundizando más el contacto y seguían siendo vigilados. Podía ser que los elaborados trajes empezaran a serles incómodos y procedieran a quitárselos. Podía ser que unieran sus cuerpos antes de la función en un desesperado intento por no sentirse lejos, pero continuaban siendo custodiados.

-"Disfruten mientras puedan, porque no es mucho"- pensó retirándose del umbral de la puerta. Había aparecido la representación de Helios en la tierra.

Las embestidas de Yuri hundían a Sora en una especie de trance, que se le parecía mucho al trance que experimentaba en la actuación del ángel, que era breve y lenta a la vez, pero deleitosa. Él la sujetaba en el aire contra la pared y ambos tenían los ojos cerrados, olvidando que pronto los llamarían y que eran las estrellas principales de la función, que no podían mantenerse aparte, pero precisamente eso era lo que estaban haciendo.

-Y-Yuri…-pronunciaba Sora casi inaudible, pero su compañero la escuchaba.

-No te soltaré, mi tenshi-dijo el ruso acogiéndola en su abrazo.

Y en aquél abrazo angelical, el manto de Afrodita los envolvió en su propio universo. Acabando en la japonesa, el joven sintió su respiración agitada y fue ella quien se encargó de devolverlos a la realidad.

-Ya… debemos-

-Es… verdad- dijo el joven colocando a Sora nuevamente de pié- Si te incomodó esto yo…-

-No, no digas eso. Me… gustó-dijo apenada mirando al suelo.

Eso provocó mucha ternura en Killian, la hizo ver muy adorable y no pudo evitar levantar su mentón y acariciar su mejilla una vez más antes de acomodarse rápidamente sus ropas y arreglar su pelo, en el caso de ella debía retocarse un poco más el maquillaje, porque si pasaba su mano por su cara estaba segura de que se correría por la humedad.

Yuri se dirigió a la puerta y Salió rápidamente antes de que llamaran a Sora, pero salió con tanta prisa que no tuvo tiempo para fijarse que Ken se dirigía a lapuerta por la que acababa de salir y terminaron colisionando.

-Mis disculpas- dijo educadamente el ruso para retirarse con la misma prisa.

-¿Yuri san?-se preguntó Ken.

Golpeó la puerta del camerino de Sora un poco extrañado por el evidente apuro de su compañero y esperó.

-Sora, ¿estás lista?- preguntó Robbins.

-¡Ya te abro!-

Al final le abrió la puerta a los pocos segundos, pero le fue inusual la prisa que tenía su amiga en arreglarse y maquillarse, ella siempre estaba lista mucho antes para estar tranquila o para disfrutar más del momento antes de presentarse, pero este atraso era demasiado poco común como para ser casualidad.

-Dime una cosa, por favor-pidió Ken.

-Sí, por supuesto-dijo Sora advirtiendo el tono preocupado de su amigo.

-¿Hay algo en lo que estés metida?-

-¿A qué te refieres con eso?-preguntó la joven algo nerviosa.

-Tú sabes que siempre podrás contar conmigo, pase lo que pase- aseguró el estadounidense- Así que…háblame.

-No tienes de qué preocuparte, Ken- afirmó Sora- Todo está bien, ¿lo ves?

-Está bien-suspiró el joven entendiendo que no sacaría nada de los labios de la Kaleido Star- Sólo prométeme que no te meterás en problemas serios al menos.

-Qué gracioso eres-fingía humor Sora- Ya sabes que nada grave me pasa.

-"No me convence esa cara feliz"- pensó Robbins

Aún así los artistas se presentaron en la pista como siempre. Primero salieron los acróbatas, los malabaristas para simular las llamas y números de apertura mientras las estrellas observaban cerca esperando su turno. Irónicamente se encontraban esperando Layla, Sora, Yuri y Leon, todos juntos. Layla miraba con resentimiento a Yuri y cada vez que él intentaba mirarla se volteaba rápidamente. La predicción de Sora había sido efectiva, no podía mirar a Layla de ninguna manera.

-Sora… estás siendo infantil, no me ignores-le susurró Leon al oído antes de salir.

Seguía ignorándolo, pero le dolía comportarse de esa manera indiferente con quien siempre había sido más que su pareja, sino que su maestro, hermano, amigo, amante y padre, eran todo un mundo para ella y le costaba desligarse de él, sabía que no le podría ignorar por mucho tiempo más. Al principio se sentía culpable por sentir cosas respecto a Yuri, pero cuando comenzó a pensarlo se dio cuenta de que fueron las hostilidades de Leon y de Layla lo que los unió.

Salieron primero Leon y Sora a la pista presentando la escena de la entrega del cinturón y dejaron a Yuri y a Layla mirándose frente a frente. La caballerosidad de Yuri y la diplomacia de Layla hacía casi imposible que intercambiaran palabra, pero la diplomacia requiere de reprimir ciertas cosas, sentimientos, pero no es efectivo cuando se ha reprimido por mucho tiempo y termina por salir a flote.

-No me gusta estar así- habló la rubia.

-No hace falta que te recuerde que tú me echaste de tu casa- contestó Yuri- Jamás escogí estar así contigo, fuiste tú.

-¿Y cómo esperabas que me sintiera al ver que por primera vez me dejabas de lado?-preguntó con suavidad.

-Tranquila, sabiendo que jamás cometí falta contigo-

Justo en ese momento les tocó entrar y no pudieron seguir con su conversación y por eso Layla a pesar de representa el sol, se vio opaca en el escenario, lo cual extrañó a todos. El escenario Kaleido se encontraba ahora dentro de una espesa niebla. Kalos se estaba dando cuenta.

Luego de la función las luces invadieron nuevamente a los artistas, otra presentación de la cual sentirse orgullosos, pero el ambiente estaba tenso. Se vistieron todos nuevamente con su ropa cotidiana comenzando a limpiar y ordenar el escenario. Entre esas personas estaban Rosetta y May que habían estado recogiendo los envases de bebidas y de golosinas.

-No sé qué les cuesta tanto botar en donde corresponde la basura-se quejaba May.

-Son muy pocos basureros y están en la periferia de los asientos, le dije a Kalos que los pusiera más al centro- hablaba Rosetta- Nadie caminará al otro extremo con el riesgo de perderse sólo por una bebida.

-Entonces que no las compren-replicaba la China.

La pequeña ya estaba acostumbrada a escuchar sus quejas, pero estaban lejos de molestarle, incluso le divertían porque ella misma veía todo con mucha calma y profesionalismo. Al descansar un como May, se dio cuenta de que Leon se encaminaba a salir solo del lugar, le llamó la atención.

-Oye May, ¿seguirás ayudándome?-preguntó Rosetta viendo que no se movía de su lugar.

-En un momento, espera- dijo la joven saltando aisnetos para llegar a Leon.

El francés ya casi salía cuando sintió una mano en su hombro. Se volteó y encontró a May sonriente sin razón aparente.

-Hola, Leon- saludó

-¿Pasa algo?-

-No, nada, sólo quería saludar- conversaba May.

-Hasta luego entonces- se despidió el joven.

-¡Espera!-lo detuvo la China- la verdad sí, algo me tiene inquieta.

-¿De qué se trata?-

-Es que… no he visto a Sora contigo últimamente-dijo muy cínicamente.

Su comentario provocó la mirada fría de Leon quien ya notaba ese tono petulante y pedante de su ex compañera que ya conocía demasiado bien.

-Oh, perdona si te molesta mi comentario-dijo May- Pero he pensado, no sé, que tal vez ella no se sienta bien, tú dime.

-Sora está perfectamente bien y no me interrogues más- le detuvo Oswald dirigiéndose con decisión a la salida.

-¡Entonces supongo que le preguntaré a Yuri!-

Lo había logrado: Había captado la atención de Leon logrando que se paralizara antes de salir y ahora que había centrado su concentración en lo que decía no iba perder oportunidad para acrecentar las inseguridades del joven francés.

-Digo… como están siempre juntos- hablaba la joven- Se ve que se llevan tan bien.

Eso fue lo último, Leon no quizo escuchar más y terminó por irse ante el triunfo dibujado en la cara de May, sabía que ella era especialista en crear más tensión y no dudó en marcharse, estaba suficientemente molesto como para andar absorbiendo comentarios mal intencionados.

-¡May!-llamó Rosetta- Ya estamos acabando aquí abajo.

-Ya voy, ya voy- informó- Después de todo, ¿qué entusiasmo se puede tener cuando tienes que barrer basura?

En la habitación de Sora habían llegado las chicas: Anna, Mia y Sara con su entusiasmo de armar algo entretenido de una reunión sencilla. Habían traído café y comida suficiente para divertirse antes de retirarse a dormir en sus propias habitaciones.

-No sé ustedes chicas, pero esta función me ha mejorado el humor- reía Sarah- Incluso Kalos se ha puesto más cariñoso.

-Yo tampoco me quejo-añadía Anna- ¿Vieron cómo reía el público con mi grupo de payasos burlones?

-Se rieron porque te enredaste con la cuerda mientras subías a la plataforma- desilusionó Mia.

-De todos modos, rieron por mi causa- se contentó orgullosamente la comediante.

-En cuanto a mí, tengo ofertas de trabajo como guionista en todas partes- contó Guillem.

-¡¿Planeas abandonarnos?- la acorralaron Sarah y Anna.

-¡No, jamás haría algo así!-se defendió Mia agitando sus manos y con gotas en su cabeza.

De las cuatro mujeres, sólo Sora no emitía comentario, se concentraba en el vaso de jugo que se encontraba frente a ella. Estaba allí, sí, pero sólo en cuerpo. Anna lo notó y acercó lentamente a la cara de Sora con el rostro pintado y extravagante para hacerla reír. Naegino levantó la vista.

-Anna, que horrible- dijo Sora desanimada.

-Vamos amiga, anímate- decía Mia- Has tenido una presentación increíble otra vez, no temas por los diarios de mañana.

-No es por las críticas de mañana- informaba desanimada.

Entonces comprendieron sus amigas que había que bajar un poco los aires de celebración y concentrarse más en la trapecista quien realmente no estaba disfrutando de la improvisada reunión. Tomó un respiro antes de continuar.

-Leon y yo no estamos bien- anunció- Se puso muy celoso de Yuri cuando salimos a comer después del estreno y se embriagó. Me dijo cosas muy crueles que jamás hice, siempre mencionando a Yuri y terminé por irme del restaurante.

-Qué extraño-comentaba Mia- No me imagino a Leon celoso.

-Tampoco yo- añadió Anna- Pero creo que tampoco ha tenido una relación dentro del escenario.

-No se lo imaginen mejor- dijo Sora- No me gusta verlo así, a veces hace que me asuste.

-¿Qué es lo que te angustia ahora?-preguntó la rubia.

-Que todo haya quedado inconcluso- dijo Naegino- No hablamos nada más después de eso, en realidad me quiso hablar, pero yo tampoco quise escucharlo. Ahora me duele serle indiferente porque él siempre ha sido importante para mí.

-Entonces hablen, no tiene sentido prolongar esto-dijo Mia.

-Tienen razón, lo sé- decía la Kaleido Star- Pero tengo que admitir que me siento cobarde.

Pensativas se encontraron todas, intentando aliviar la tensión de su amiga cuyos conflictos amorosos había recién anunciado a su círculo cercano. Los celos que se habían apoderado del lugar demostraban por qué se sentía un ambiente tenso en las actuaciones, porque al medio de todo esto había muchos problemas sin resolver, ahora se entendía.

-Me pregunto algo, Sora-dijo Sarah.

-¿Qué cosa?-

-¿Podrías jurar que no sientes nada amoroso por Yuri?-preguntó con seriedad la cantante.

Las miradas de sus amigas se centraron en ella esperando su respuesta, porque todas tenían dudas sobre lo mismo, pero ninguna se había atrevido a preguntar. Dándose cuenta de que esperaban una respuesta totalmente sincera, suspiró y les habló con la verdad.

-No- confesó la joven- Honestamente sí me pasan cosas con él.

Las bocas de sus amigas llegaron hasta el suelo, menos la de Sarah a quien nada se le escapaba y no se sorprendía al escuchar su declaración. La situación ardía, pero ardió todavía más cuando se escuchó un golpe en la puerta.

-Sora, soy yo, Leon-

CONTINUARÁ…