-Nadie está viniendo por ti, Laufeyson... te quedarás aquí para siempre.

La risa de Skurge hizo que se le erizaran los cabellos de la nuca y un grito mudo salió de sus labios.


-¡Loki! ¡Loki, despierta, por favor!-el moreno se despertó de golpe, sentándose apresuradamente y parpadeando las lágrimas que se habían formado en sus ojos. Loki giró la mirada y se encontró con los asustados ojos de su esposo, mirándolo fijamente-Estabas... estabas gritando en sueños... -musitó luego le sirvió un vaso con agua, alcanzándoselo. Loki lo tomó automáticamente, apenas haciendo un gesto ante el dolor en su garganta.

-Lo siento-susurró, su voz apenas se estaba recuperando y haber gritado no había ayudado, tenía que hablar en susurros de nuevo.

-No te disculpes, no es tu culpa-dijo Tony firmemente. Loki asintió, sin mirarlo y volvió a echarse, acomodándose en el pecho de Tony y cerrando fuertemente los ojos.


-Pobre Laufeyson... nadie lo está buscando... se quedará en este lugar... para siempre...

Risas y más risas.


-Necesitas respirar, Loki-dijo Tony, acariciando su espalda, el moreno estaba temblando fuertemente y sus puños estaban apretados.

-... Abrázame, por favor-Tony lo envolvió rápidamente en sus brazos y lo arrulló contra su cuerpo hasta que volvió a dormirse.


-¿Qué podemos hacer hoy para quebrar al pobre de Laufeyson? Mmm... ¿qué te parece unos pequeños golpes? ¿Quieres otra pierna rota, eh?


Tony intentó no suspirar con cansancio cuando volvió a escuchar los gritos de su esposo, solo se levantó como en piloto automático y acarició su cabello, intentando despertarlo suavemente.

-Loki... despierta, Loki... ya no estás ahí, ahora estás conmigo... despierta, por favor...-el moreno abrió los ojos repentinamente y se sentó, miró alrededor un momento, centrándose en su esposo antes de romper a llorar. Tony sintió que su corazón se apretaba y lo abrazó.-Estará bien, todo estará bien-susurró en su oído, manteniéndolo cerca. Escucharon un pequeño llanto del otro cuarto y Tony volvió a suspirar-Yo iré a verlo-dijo, dándole un beso en la frente. Loki se apoyó en las sábanas, controlando su respiración y secándose las lágrimas. Esperó por Tony vario rato pero el castaño no volvía, Loki se levantó y entró en el cuarto de su hijo, su corazón se estrujó cuando los vio a ambos dormidos en la mecedora.

Loki se acercó con pasos cautelosos y acarició el rostro de su esposo, pasando un dedo por donde se habían dibujado grandes ojeras bajo sus ojos. Tony no tenía nada de descanso por su culpa y eso lo llenaba de remordimiento, no quería que su esposo sufriera por su culpa. Loki tomó a Ian de sus brazos y lo colocó en su cuna, dándole un suave beso en su frente luego despertó a Tony con gentileza, el castaño parpadeó adormiladamente y Loki lo guió a la cama, ayudándolo a recostarse y cubriéndolo con cariño, acariciando su cabello castaño. Loki soltó un suspiro y se giró hacia el armario. Tenía cosas que hacer.


-Tony ¿estás bien?-el castaño alzó la cabeza y parpadeó, escondiendo un bostezo tras su mano.

-Yo...-bostezo-bien, estoy bien-le respondió a Bruce, este enarcó una ceja.

-¿Por qué no estás durmiendo bien?-Tony se removió en su silla y se rascó la nuca, soltando un suspiro cansado.

-Es Loki... tiene pesadillas-admitió en voz baja.

-Oh.

-No puedo dormir, suelo despertarme en la noche por sus gritos y luego tengo que calmarlo-Tony enterró su rostro entre sus manos-Estoy muy cansado pero no puedo culparlo, vivió algo horrible, era obvio que iba a tener problemas para superar lo que pasó.

-¿Estás hablando con algún experto?-Tony negó con la cabeza.

-Ni siquiera habla conmigo sobre eso, se cierra absolutamente cuando intento mencionarselo.

-Eso no es bueno, Loki tiene que hablar con alguien de esto, conseguir ayuda para mejorarlo.

-No puedo forzarlo a hacer eso, Bruce, apenas y estamos mejorando de lo que pasó, no quiero tener que arruinar todo por presionarlo a algo en lo que no está listo.

-¿Entonces que harás?

-Nada, simplemente estar ahí cada vez que me necesite-Bruce le hizo un gesto de simpatía a su amigo y este se acostó sobre la mesa, volviendo a cerrar los ojos.

Tony llegó tarde esa noche, el trabajo en Stark Industries se había acumulado y había tenido que pasar un buen rato con Pepper revisando contratos e informes, el castaño soltó un suspiro agotado y se sentó en el mueble. Jarvis apareció poco después.

-Buenas noches, Sr. Stark ¿Desea algo de cenar?-preguntó, cogiendo el saco que estaba en el borde y colgándolo en el perchero.

-Solo algo ligero, Jarvis ¿Loki?-el hombre hesitó y Tony lo miró preocupadamente-Jarvis ¿dónde está Loki?

-El Sr. Loki ha decidido acomodarse en uno de los cuartos de invitados, Sr.-Tony ensanchó los ojos mientras su respiración se agitaba.

-¿Qué? ¿Por qué?-preguntó, confundido.

-¿Tal vez debería hablar usted con él?-sugirió con suavidad el sirviente y Tony asintió, moviéndose hacia el único cuarto de huéspedes que habían en el penthouse. El castaño tocó la puerta y esperó un momento antes de que se abriera y se encontrara a cara con su esposo. Loki no lucía sorprendido, él lo observó por unos instantes antes de suspirar y moverse a un lado para dejarlo pasar. Tony caminó hacia la cama y se sentó en el borde, entrelazando sus manos. Loki se cruzó de brazos frente a él, su postura tensa y nerviosa.

-Jarvis me dijo que te encontraría aquí-comenzó Tony. Loki no dijo nada-¿Qué está pasando, Loki?-el moreno tragó saliva y alzó su mirada.

-Sé que estas semanas han sido difíciles por mi culpa, estás cansado y yo no puedo hacer nada para ayudarte... así que decidí cambiarme a este cuarto hasta que las cosas mejoren-dijo en voz baja.

-Yo no quiero que te alejes, no importa si duermo o no, quiero estar a tu lado, apoyarte-dijo el castaño, levantándose pero Loki retrocedió.

-Necesito espacio y tiempo, Tony, verte con esas terribles ojeras y sentir todo tu cansancio me mata, me siento tan culpable que no puedo concentrarme en mi recuperación, solo en como hacerlo mejor para ti. Necesitamos esto, Tony-el castaño apretó los puños.

-Entonces ¿qué? ¿Viviremos como solíamos hacerlo Tom y yo?-Loki se tensó y Tony maldijo interiormente.

-Este matrimonio no significa lo mismo que ese y ahora retírate, por favor, estoy cansado-dijo, dándole la espalda y acercándose hasta el armario, fingiendo ordenar la ropa. Tony se quedó mirando la espalda de su esposo y apretó la mandíbula, saliendo rápidamente del cuarto. Loki soltó un respiro entrecortado y apretó los ojos para no llorar.


-Te ves terrible-dijo Bucky mientras él y Loki caminaban por un parque cercano.

-Tony yo estamos peleados... no tomó muy bien que me cambiara de cuarto-dijo Loki, tomando un sorbo de su café.

-Lo estás dañando con esto, Loki-dijo el castaño con gentileza.

-¿Crees que no lo sé? ¿Qué no sé que le lastima cuando me despierto gritando o algo?-espetó él.

-A eso no es a lo que me refiero-sacudió la cabeza Bucky-quiero decir que en vez de dejarlo ayudarte, lo estás apartando de tu lado, lo haces sentir inútil y su relación se puede dañar indefinidamente si sigues a este paso-Loki se mordió el labio.

-Eso solo que... -suspiró-siempre fue autosuficiente, Bucky y esto... eso se escapa de mis manos-admitió, desviando la mirada-odio tener que depender de otros, sentirme débil y vulnerable todo el tiempo, tener a los demás mirándome como si fuera a colapsar de un momento a otro, no lo soporto.

-Sé que es difícil, te dije que lo sería pero si no los dejas ayudarte, entonces tampoco podrás avanzar, tienes que ser sincero con ellos, son tus amigos, tu familia, te quieren y te apoyarán.

-¿Tu crees?-preguntó, mirándolo.

-Estoy seguro-asintió Bucky, Loki le sonrió.

-Gracias, Bucky... lo intentaré-el castaño asintió, satisfecho.

-Ahora, corre 100 vueltas, eso te ayudará a despejar la mente-Loki bufó y golpeó su brazo, haciendo que éste se carcajeara.