Capítulo 10:

Diecinueve minutos… ¿O no?

—Apágalo. —Ordeno ella con voz tajante. Sasuke continúo ignorando a aquella mujer arrinconada en la esquina del elevador.

Frunció el ceño y contrajo su rostro de una manera espantosa que apenas daba gracia. Estaba enojada. Sasuke, recostado en la pared, delante del pasador metálico donde tenía sus manos apoyadas, estaba cruzado de piernas y su mirada fija en las puertas del ascensor; estaba enojado, y más al tener en cuenta que no llegaría mañana temprano a Nueva york, lo cual lo irritaba más. Tenía negocios que atender, importantes negocios en los cuales su negocios, su agencia pornográfica, estaba al borde de la deriva no más por un simple y estúpido contrato que había firmado con el negociante de Hugh Hefner quien le tendió una trampilla y le había mentido a Hugh Hefner con eso que ahora era socio y dueño de la mitad de su agencia. ¡Desgraciado!

¡Que no me escuchaste!, ¡Hello!, ¡Te estoy hablando!, ¡Por lo menos dame una señal que me escuchas!, ¡No me ignores! —La voz de ella resonaba como eco insoportable en su cabeza. ¡¿Por qué demonios no se callaba de una vez?, ¿Por qué le tenía que complicar su existencia?

—¡Esto es un ascensor!, ¡Aquí no se fuma idiota! —Profirió ella, gruñendo el Uchiha.

—¡Por Dios!, ¡Utiliza por una vez en tú vida tu celebro y date cuenta que podrías encender la alarma de fuego! —Comunico ella alarmada con la idea que podrían terminar peor que ahora…Completamente mojados y con frio por delante.

—¿Sufres de alguna facultad mental? — Aquella pregunta la dejo anonada…En cuestión de una fracción de segundos, él ya la había sacado de sus casillas.

—He leído que las personas que sufren de algún atraso mental, se les hace difícil hacer las tareas normales del diario vivir, incluso no se expresan ni se comportan de una forma debida…O tal vez me equivoque y lo tuyo sea falta de atención lo cual te ha creado algún trauma sicológico. —Hablo con desdén, tan serio que la ofendió por su porte al creer que aquella pregunta no fue para molestarla, sino que era seria…

—¿Tienes algún título donde diga graduado en psicología o psiquiatría?, ¿Eh? —pregunto ella con el ceño fruncido, agregándole una pisca de sarcasmo.

—No se necesita tener ningún título de tales cosas para percatarse si una persona sufre de alguna discapacidad mental. —Contesto frio y arrogante, inhalando una gran cantidad de aire la Haruno.

—¿Siempre eres así con toda mujer?, ¿Acaso no te enseñaron a respetar una?, Soy una mujer y por derecho merezco respeto —Pregunto ella enojadísima.

—Hmp…no veo ninguna mujer. —Atajo él con un de sus frívolos sarcasmo.

—¡Ya!, ¡Hasta aquí acabo todo!, ¡Y antes de hacer un voto de silencio contra ti, te diré un par de verdades en tu cara! —Profirió ella, él simplemente quedo en silencio, mirándola con gesto de inferioridad….¡Y ahora ella lo iba a evaluar!

—Eres el hombre más pesado que he tenido el trágico destino de conocer. Crees que porque tienes una aceptable imagen en sociedad puedes insultar y tratar a todos como basuras. No tienes nada de educación, eres un machista y empiezo a creer que sufres de eso que le llama falta de control de ira. Tienes pinta de abusador, de esos que golpean a las mujeres y las maltratan no solo sicológicamente, sino verbal. Eres todo un asqueroso y enfermo sexual quien se acuesta con lo primero que ve y…—Intento de continuar su evaluación sobre él.

—En efecto, soy todo un asqueroso al acostarme con la primera ebria molesta y mal oliente. —Le interrumpió él, explotando ella en ira al tener en cuenta que esas palabras iban directo a ella.

—¡Y a todo lo que te dije!, ¡Le añado que eres el hombre más desgraciado, arrogante, hipócrita, Narcisista, Egocéntrico, egoísta y estúpido que he visto en mi vida! —finalizo ella ignorantemente…sus palabras carecían de madurez.

—Dime algo que me sorprenda, mujer. —Se bufo. Ella quedo en silencio, asegurándose de cumplir su voto de silencio, algo ignorante para su edad.

Tenían la respiración alterada por la iracundia que llevaba por dentro. Ese hombre era todo un insoportable, y para su mala suerte, había quedado encerrada junto a él en esa pequeña caja metálica donde difícilmente podían caber cinco de tan limitado que era el especio.

Su teléfono sonó, sacándolo del bolsillo de su pantalón Mezclilla, levemente desgastado. Aquella mujer tenía suficiente dinero como para comprarse un par de pantalones a su talla, en vez de un Iphone.

Observo la pantalla de su celular. Era su papá quien le llamaba, decidiendo tomar la llamada.

—Papá, ¿Qué ocurre? —Pregunto ella, pero poco pudo hablar a su hermano atacarle en voz rápida y alterada.

Sakura, ¡Papá está en crisis! —Exclamo Kohamaru, asiendo un esfuerzo por no alterarse para que su papá no le escuchara y le regañara por llamarle a su hermana e informarle de lo ocurrido.

—¡¿Qué paso Kohamaru? —Pregunto ella alterada. —¡Papá Ésta bien!, ¡Que le paso!, ¡Por Dios! ¡Habla! —Pregunto Sakura asustada al creer que su padre se había infartado o algo por el estilo.

¡Sakura! —Vacilo en hablar, no estaba seguro si estaba asiendo lo correcto en decírselo.

—¡Pero habla muchacho! —Exclamo ella.

—¡Mamá le pidió el divorcio a papá!, ¡Le llamo y se lo dijo!, ¡Papá se ha encerrado en el cuarto y si no llega a ser por mí, estuviéramos en pleno incendio al dejar él la estufa prendida! —Revelo su hermano, escuchándose la severa y alterada voz de su padre regañándole a su hermano menor.

Escucho el gran regañón de su padre a su hermano, para luego escuchar la voz de su padre en el teléfono.

Mi nena. Todo estará bien, papá revolucionara todo. Iré a hablar con tú mamá y ya verás como arreglamos las cosas. Es cuestión de hablarse y entendernos…ella esta insegura y confundida, eso es todo mi nena. —Hablo su padre nervioso, y ella pudo notar el miedo que transmitían esas palabras…Su padre estaba al borde de descontrolarse y echarse a llorar.

—¡Papá!, Es mi culpa. Yo soy la culpable que ustedes estén por divorciarse. Soy una tonta al dejarme llevar por mi ira y haberme presentado en la fiestas de mi hermana y Kimimaro. —Su padre se sintió destruido al escucharla expresarse de esa forma tan negativa, siendo consciente que todo aquella la estaba afectando, creyendo así que todo era su culpa.

—Sakura, tú madre y yo hemos llevado teniendo problemas hace seis meses atrás. Nada de esto es tú culpa, mi nena. —le aseguro con toda sinceridad.

—¡Por qué nunca me lo dijiste!, ¡Porque no me dijiste que tenían problemas! —Pregunto ella.

—¡Papá!, ¡Tenía derecho a saberlo! —finalizo luego de una pausa. Su padre suspiro.

—Y lo tienes mi nena. Tienes derecho a saber lo que ocurre en la casa y sobre nuestras decisiones, pero créeme. Mi intención no era excluirte del círculo familiar, sino de los problemas. No quería que sufrieras más. Sé que aún no te has recuperado de lo de Kimimaro. —Se explico.

—¡Papá!, ¡Porque me excluyes de esta forma!, ¡No es justo! —Exclamo ella con el rostro contraído y rojo. Estaba a punto de hacharse a llorar de tanta ira y presión que llevaba por dentro.

—Sakura, tranquila. Por favor. No te exaltes que no te hará bien. Te amo tanto que lo menos que quiero es que algo te lastime, mi pequeña niña.—pido preocupado.

—¡NO!, ¡No me pidas que me calme cuando mi familia sufre de una crisis que indirectamente soy yo la culpable! —Exclamo, dando por finalizada la conversación.

Insistentemente, su padre continúo llamándole, pero ella rechazo cada una de sus llamadas, ocurriéndosele la idea de llamar a su madre y pedirle una respuesta sobre su decisión. Marco el número y espero a que ella le contestara. La primera llamada no tuvo éxito, la segunda noto que ella había rechazado la llamada, y en la tercera, finalmente su madre le contesto.

—Hola mi nena, ¿Qué quieres cariño?. —hablo entre risas, comprobando Sakura es que estaba rodeada de personas, enojándola severamente el estado de ánimo de su querida madre.

—¡Mamá!, ¡Como puedes estar tan alegre con lo que acaba de ocurrir! —Profirió ella enojadísima, su madre se excuso con los que la rodeaban, pidiendo paso para ir a un lugar más privado.

Sakura, mi cielo. No tengo suficiente carga en el celular, y no hay donde cargarlo. La luz se ha ido. —Sakura tomo aquello como una escusa para evadir la conversación y cortarle, atacando ella de inmediato.

—¡No mamá!, ¡No se te ocurra engancharme con esa escusa que tú teléfono esta sin carga!, ¡Te conozco y sé que llevas una batería de repuesta en tú cartera! —Le desmintió Sakura, su madre quedo en silencio.

Haber Sakura, ¿Qué te sucede? —Suspiro su madre, rendida ante la idea que tenía que hablar su niña.

—No puede ser mamá. —Soltó ella con voz quebrantada, mordiendo sus labios con la intención de aguantar las ganas de llorar.

—Que pasa mi cielo, ¿Por qué tan enojada? —Pregunto Tsunade.

—Me entero que te divorciaras de papá quien está en estado de crisis, y yo te llamo y me encuentro con la gran casualidad que a ésta no le ha afectado para nada la decisión. —revelo Sakura. Tsunade suspiro casi enojada.

—¿Quién te lo dijo? —Pregunto.

—Eso no importa. —Contesto.

—Sakura. Las decisiones que tomemos yo y tú padre son nuestras, no de nadie más para consultarlas. Ya yo tome una decisión, y es la correcta. No viviré más una falta de matrimonio. Tienes que entenderme, y si no estoy en crisis es porque sé que he tomado la decisión correcta y me siento segura de ello. —Sakura estallo en era.

—¡Eres una descarada Mamá!, ¡Te vi en varias ocasiones con Orochimaru!, ¡Y no me lo niegues que los vi bien cenando en un restaurante!, ¡Se que antes de toda la discusión entre papá y tú, ya tenían problemas y todos ellos son por tú culpa! —Soltó ella enojada

—¿Le has sido infiel a papá? —pregunto Sakura, su madre soltó una exclamación de indignación.

—¡Y no lo niegues mamá que te conozco muy bien! —Exclamo al momento.

—¡No puedo creer que seas mi madre!, ¡Dime Mamá!, ¡Acaso soy hija de una relación anterior de papá y tú decidiste ser mi madre!, ¡Porque parece mentira que lo seas siendo así de insensata y desconsiderada sobre los sentimientos de papá y míos! —Finalizo.

—No seré más infeliz en un matrimonio, solo por hacerlos felices a ustedes. ¡Tienen que entender que yo también tengo una vida! —Exclamo su madre.

—¡NO digo yo! Reniego de ti como madre que eres. —La ofendió Sakura.

—¡Y tampoco puedo creer que seas mi hija!, ¡Eres todo lo contrario a una persona normal! —Insulto su madre.

—¡Pues bien si soy o no normal!, ¡Por lo menos no soy una insensata y despreocupada como tú mamá! —Se defendió.

—Siempre me has echado de lado. —Continuo Sakura.

—¡Porque tú te lo has buscado Sakura!, ¡Y suficiente he tenido contigo hoy!, ¡NO llames más! —finalizo, enganchándole a su propia hija a quien había dejado con las palabras en la boca.

Dejo avenar toda aquella furia en lágrimas. Su rostro estaba contraído y rojo por la ira. ¿Y ahora?, ¿Cómo se las arreglaría su padre con todo el embrollo que tenía?, ¿Qué haría?, ¿Cómo terminaría todo? Miles de preguntas pasaron por su mente, y ninguna de ellas tenía respuesta alguna como para quitarse de enésima toda aquella sensación que llevaba por dentro.

El teléfono sonó una vez más, y ella, inconscientemente, contesto la llamada sin antes mirar la pantalla.

Sakura. —Hablo aquella voz masculina que inmediatamente ella reconoció, retornando con más fuerza su ira.

—¿Qué quieres? —Atajo ella enojadísima.

¿Éstas enojada? —Sakura suspiro de la ira.

—¡No!, ¡Claro que no Kimimaro!, solo estoy riendo del enojo. —Contesto ella con sarcasmos…seguramente, el muy imbécil le estaba llamando para algún evento de él y su hermana.

—¡¿Para qué me llamaste?, Y cómo demonios conseguiste mi numero. —Estaba enojada y era más que un hecho que aquella conversación serian aún más pesada de lo que él creía.

Aún conservo tú número en mis contactos. Después de todo. Somos como familia. —Contesto, y ella bufo enojada ante aquellas palabras.

—Jum…Familia. Podrías dejar de ser tan dramático y decirme a que has llamado. —Soltó exasperada, acabando con la paciencia de él.

¡¿Qué pasa contigo?, Apenas empiezo a hablar contigo y ya me estas insultando y tratando de lo peor. —Se quejo

—¿Qué que pasa conmigo? —elevo la voz con sarcasmo, sonando a la vez como si le hubiera ofendido aquello.

—¡Valla Kimimaro!, ¡Hasta que al fin lo preguntas! —soltó en sarcasmos, algo que odiaba él de ella.

—mmm…haber, por donde empezamos. ¡Ah!, porque no empezamos desde nuestro pasado, ¿Te parece?, ¿Eh? — Pregunto ella entre sarcasmos.

—Empecemos por nuestro disque "Divino noviazgo", si así lo podremos llamar. —Empezó ella, siendo interrumpida por su ex-novio.

¿Y para ti no lo fue?, ¿Acaso no fui suficiente hombre en nuestra relación? —Preguntó indignado y molesto.

—¡Y tú le llamas "Suficiente hombre" haberte acostado con mi hermana cuando estabas conmigo!, ¿Eh? —Agrego ella enojada, él gruño molesto.

¡Vas a empezar!, ¡Eh!...¡Siempre lo mismo! —Se quejo él enojadísimo.

—¡Cállate que aún no he empezado!, ¡Aún no he dicho lo mejor! —Exclamo.

¡Menos mal! —Se bufo molesto, agregando una pisca de sarcasmo.

—¡Te traje a mi familia y te la presente con el Puto hecho de hacer lazos, No de revolcarte con mi hermana mayor a mis espaldas. —Le grito. Sasuke bufo bajito— ante ello.

—Tus malditas excusas para no verme, tu lejanía hacía mí, la falta de atención, tu frialdad, todo eso y más, el acostarte con mi hermana con la excusa que yo no era lo que tu creías pensar y ver en mí, eso y muchas cosas más, ratifican muy bien mi odio insoportable hacía ti. Así que no me vengas a pedir respeto porque a mí no se me da la gana de dártelo, luego de todo lo que has hecho. —Finalizo ella triunfantemente, y antes de que el dijera una palabra, ella se le adelanto, continuando con su testamento de quejas e insultos.

—¡Has traído desgracias a mi familia!, ¡Por culpa tuya mi hermana y yo no nos podemos ver ni siquiera en pintura!, ¡Trajiste la tragedia a mi familia y me hiciste miserable a mí! —todo aquel desahogo le estaba asiendo bien, ni siquiera le importo que el imbécil de su vecino le estuviera escuchando.

¡Ya Sakura!, ¡Basta ya!, ¡Contigo no se puede hablar ya! —Le grito.

—¡Y te atreves a gritarme pedazo de imbécil! —prefirió indignada.

Sakura…—le llamo con voz arrepentida. —Lo siento. De verdad que lo siento mucho. —se disculpo, pero poco le importo a ella.

No fue mi intención gritarte de esa forma. —finalizo luego de una corta pausa.

—¡Ahh!, ¡Y ahora lo lamentas!, ¿Qué irónico?, ¿No? —Se bufo ella.

Vamos, Sakura. Déjame hablarte. Por favor. —pidió, siendo más que paciente con ella.

—Y qué más quieres que te deje hablar, si hasta me has gritado. —Le interrumpió ella nuevamente, soltando él un suspiro exasperante.

Me desespera el no poder decirte lo que quiero…—Se excuso por su comportamiento.

—Si me llamas para decirme lo del divorcio de mis padres, te aviso que ya lo sé, así que puedes ahorrarte las palabras. —le interrumpió ella nuevamente.

Ya lo sabes…—Murmuro él.

—Si ya lo sé, ¿Para eso me llamaste? —Pregunto amotinada.

—No. —Soltó seco.

—¡¿NO? —soltó ella, nuevamente interrumpiéndolo.

—No, no fue para eso que te llame, Y si no me dejas hablar, te juro que iré hasta tu apartamento para hablar, y si no abres la puerta la tumbare a golpes. —Amenazo él.

—Por mi haz lo que quieras, el que te recibirá será mi padre. —contesto ella.

¡Si tengo que pasar por encima de tu padre, lo hare Sakura! —Amenazo él. Sasuke empezaba a exasperarse. Los gritos de ella, y el chillido de aquella voz por el teléfono, todo ello, empezaban a ponerlo de mal humor.

—¡Imbécil! —Exclamo Sasuke enojadísimo. Aquella exclamación surgió al acordarse del guardia de seguridad y sus palabras que tanto le molestaron. ¡Pero claro!, Su gran exclamación llego a oídos no solo de Sakura, sino de Kimimaro quien lo tomo muy personal.

¿Quién fue ese? —Pregunto Kimimaro, enojado con aquel entro—metido que había exclamado aquella palabra. Sakura, saco provecho de ello.

—¡Es mi novio Shikamaru el que está conmigo y el que te ha dicho imbécil! —Soltó sin pensar lo que había dicho.

Solo se pudo escuchar una gran exclamación de un—¡Qué! — por parte de Sasuke.

Dile a ese imbécil que cierra la boca y no se meta en los asuntos personales. —ordeno él enojado.

—Ese imbécil tiene nombre y piensa que eres más que un desgraciado mal parido. —Contesto ella, Sasuke parpadeo varias veces, y enojado, camino hacía ella con el propósito de quitarle el teléfono y aclarar todo.

—¡Oye!, ¡Que pasa contigo!, ¡Devuélvemelo! —Exclamo Sakura, reincorporándose al momento en que Sasuke le quito el teléfono Celular de la mano.

—No sé quien seas, pero todo esto no más es un invento de…—Ni siquiera lo dejo hablar.

Escúchame bien. Si te crees lo suficientemente hombre para insultarme por teléfono, espero que lo seas para cuando te vea. —Le amenazo Kimimaro, Sasuke frunció el ceño, bufando al momento.

¡Cual es la risa payaso! —exclamo Kimimaro.

—Eres un imbécil perdedor…—Bufo Sasuke, cortando la llamada, dejando a Kimimaro con la palabra en la boca.

—¡Eres un metiche! —justo cuando se volteo, se encontró de frente con aquellos ojos furiosos, arrebatándole la mujer el teléfono.

—Escúchame bien mujer, a mi no me metas en problemas, ¿Escuchaste bien? —hablo el Uchiha.

—¿Perdona? —Parpadeo ella, mirándolo con sarcasmo.

—No es mi culpa que el comentario lo hayas cogido personal, además, si tan listo eres, tu nombre no es Shikamaru. —Bramo ella con valentía.

—¡Pero el que está aquí soy yo!, ¡O me vas a decir que había una tercera persona entre nosotros! —Exclamo furioso.

—¿Cuál es tu problema imbécil? —le empujo ella hacía atrás, dejándolo incrédulo ante el atrevimiento de ella.

—¿Qué me pasa? —Soltó con sarcasmos.

—Te diré lo que ocurre aquí. ¡He llevado diecinueve putos minutos escuchando toda tu babosada y para colmo, me agregas a ella felizmente! —Exclamo, ella se cruzo de brazos, dándole aquella estúpida mirada que tanto odiaba él.

—Te recuerdo que no era tu a quien me refería. —Recalco ella.

Fue cuestión de un milagro para que Sasuke exclamara un aleluya al aire. Finalmente, la energía había vuelto. El elevador bajo hasta abajo, abriéndose sus puertas. Ambos salieron a la par, encontrándose Sakura con Shikamaru quien entraba por la puerta principal de edificio.

—¡Hay carajo! —Exclamo ella nerviosa. Sasuke continuo el paso, mirándola de reojo al ver que ella no le seguía detrás.

—Sakura, te he estado llamando. —Soltó Shikamaru y al momento sintió alguien que le jalaba de la camiseta, metiéndole un gran puñetazo en la mejilla izquierda.

Sasuke paró en seco, Sakura estaba entre impresionada y nerviosa.

—Te lo advertí imbécil. —Exclamo Kimimaro quien había cumplido su promesa de ir hasta su apartamento.

—¡Ah carajo! —Exclamo Sakura bajito.

—¡¿Pero qué te pasa imbécil? —Se reincorporo Shikamaru, asiéndole frente a ese hombre que le había dado sin motivo alguno, según él.

— Te crees lo suficientemente hombre para insultarme por teléfono, ¿Eh? — Exclamo Kimimaro.

—¡Pero de que hablas!, ¡Ni siquiera he hablando contigo! —Se defendió.

—Sakura, ¿Qué es todo esto? —Pregunto Shikamaru confundido.

—Mal parido resultaste ser al ignorar lo que has dicho, eres todo un cobarde. —Continuo Kimimaro. Sakura quedo aún más confundida ante la intervención de una tercera persona quien estaba más que molesto por los insultos. No era a ese Shikamaru a quien insultaban, sino a Sasuke quien lo tomo personal, a su modo.

—Fui yo quien te insulte, ¿Y qué vas a hacer? —Se detuvo en medio de ambos, mirando con desdén a Kimimaro.

Ahora si tenía todo revuelto…en diecinueve minutos más, todo había dado un giro total, y ahora se encontraba no solo su ex-novio, sino su supuesto novio y su enemigo…Y para hacer todo más complicado, su madre había llegado, en conjunto de su hermana y Sandy, la ex-novia de Shikamaru.

LO MEJOR YA ESTA POR VENIR!