Autor Original: Rainbowkiwii

ID: 3496428

Notas de la traductora

¡Aloha~!

Madre mía, de nuevo se me olvidó actualizar de nuevo el día que tocaba. Soy un desastre. Bueno, voy a ver si en los próximos días voy subiendo fanfics nuevos de diferentes series, además de one-shots.

En fin, sin más dilación, ¡que lo disfrutéis~!

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10. Tan cerca pero tan lejos

Por último, al fin, el grupo había llegado a la casa. Sorprendentemente todavía estaba sin tocar, a pesar de todos esos años. Aunque el clima y otros elementos de la naturaleza habían hecho su parte para desgastarla en los últimos años, aun así, había algunas cosas que probablemente podrían desenterrar si lo intentaban. Así que, eso es exactamente lo que hicieron. Considerando que Haru no había tenido ningún sueño con recuerdos la noche anterior, pensó que podrían encontrar objetos viejos y otras cosas que provocarían el que recobrase la memoria.

Pero después de unas cuantas horas de excavación, se vieron irremediablemente estancados al no tener pruebas nuevas. Todo lo que habían encontrado era un par de cosas al azar que parecían ser de oro y bronce, muy probablemente derretidos por el fuego.

Esto no va a ayudar en nada, pensó Haru, mirando los restos en sus manos. Se sentó en un montón de escombros y pensó durante un segundo. La casa se había quemado y aun así, todavía había algunos trozos de metal olvidados. Pero ninguno de los restos era algo importa, porque Haru había recordado que había cogido todas las cosas importantes antes de irse, o al menos lo que pensó que era importante.

¡Espera un segundo!

Haru metió la mano en el bolsillo de su abrigo y sacó cosas objetos de importancia. El reloj de pulsera de su padre y el collar de su madre, que tenía un pequeño medallón en él. Los otros integrantes del grupo vieron a Haru sosteniendo un collar y un reloj. Ambos se veían extremadamente caros, pero a Haru no parecía importarle. Tenía un brillo en sus ojos azules que nadie sabían cómo emplazar. Vieron las ruedas girar en su mente y podían saber que estaba pensando bastante en lo que estaba pensando.

"Necesitamos ir a la tienda de joyas" dijo al fin. Los tres se quedaron boquiabiertos.

"¿P-Perdón?" preguntó Makoto con incredulidad, no muy seguro de lo que había escuchado. Haru lo repitió, señalando los costosos objetos como si dijese 'tienen algo que ver con esto'. Makoto no estaba 100% seguro de porqué Haru sentía la necesidad de que fuesen revisados, pero podía decir que Haru estaba seguro de ello.

Una hora más tarde, estaban en la joyería más cercana, con tres de ellos aún sin tener ni idea de lo que estaba pasando. Haru se acercó al mostrador y colocó ambos objetos enfrente del dependiente. El empleado miró con curiosidad a Haru, hasta que este habló.

"Usted puede encargarse de ese tipo de cosas, ¿no?" el empleado asintió y fue a la parte trasera de la tienda de herramientas. De repente, todo tuvo sentido para los chicos. Era igual que una vieja película de detectives, donde una pista muy esencial estaba escondida en un trozo de joyería, más específicamente, un medallón. El medallón, sin embargo, era bastante difícil de abrir, y el reloj todavía tenía más dificultad pues era inusualmente voluminoso (de nuevo, Haru no sabía demasiado sobre cualquier tipo de accesorio, así que esto era una suposición de su parte). Cuando el joyero regresó con las herramientas que necesitaba, empezó a desarmar cada artículo con cuidado. En el momento en que estaba hecho, el dependiente se sorprendió un poco por lo que se encontró. Dentro del reloj había una hoja de papel, en el medallón otra. Nunca había esperado en todos sus años de desmontar cosas que iba a encontrar algo importante. Los cuatro chicos le agradecieron y rápidamente salió de la tienda, inspeccionando las hojas. Tras una inspección cercana, ambos tenían números en ellos:

七ー五ー六

y

5.000.000

Hicieron algunas observaciones. Primero, el primer papel tenía guiones entre los kanjis que estaban escritos, indicando que era un código de una cámara de seguridad.

Pero, ¿por qué está escrito en kanji? Todo el mundo puede leer los números bien, pensó Haru. Sin embargo, Rei no estaba perplejo en lo más mínimo.

"Haruka, creo que podemos estar tratando con extranjeros. La mayoría de las personas de otros países no pueden leer los números en kanji, porque la mayor parte del tiempo, Japón ya ha establecido ese tipo de forma para los números. Muy inteligente por parte de sus padres En cuanto a lo otro, no tengo ni idea. Incluso podría ser una cortina de humo, por lo que sabemos" dijo, con un dejo de frustración en su voz.

"Pero, ¿por qué estaría ahí si no fuese importante?" preguntó Nagisa.

"Puede que tengas razón, pero al mismo tiempo, los padres de Haru podrían haber puesto eso ahí para desvelar quienes fueron" respondió Makoto, poniendo su mano en la barbilla, profundamente concentrado. Haru intentó recordar con todas sus fuerzas que podrían tener sus padres. A menos que…

Si vas al sótano, no toques nada ni abras la puerta que lleva bajo el suelo. Está muy sucio, ¿de acuerdo, Haru?

El repentino recuerdo le golpeó como una ola y habló, captando la atención de todos.

"Acabo de recordar algo. Había una puerta que no debía tocar cuando era más pequeño. Probablemente esté todavía por algún lado…" pero al mismo tiempo, algo estaba mal con Haru. No importaba cuanto le dijese su cerebro que mirase, no podía forzar a su cuerpo a moverse. Pensaba cuán ridículo estaba siendo pero había una razón para esto "Pero no sé si quiero descubrirlo aún" dijo, mirando al suelo, casi abatido. Los otros empezaron a preocuparse, y preguntaron que estaba mal. La verdad sea dicha, Haru estaba sintiéndose un poco…en conflicto en estos momentos. Quería vengar la muerte de sus padres, pero al mismo tiempo, se sentía traicionado por su falta de confianza. Necesitaba un momento para ordenar sus pensamientos, y quizás prepararse mentalmente para lo que pudiese escuchar en el futuro. Expresó sus pensamientos a todos, y todos asintieron, comprensivos.

"Está bien, Haru. Habría sido demasiado incómodo si mis padres me escondiesen algo. Pero solo estaban tratando de protegerte" dijo Makoto con un tono gentil y una sonrisa a juego. Aunque Haru apreciaba las palabras tranquilizadoras de Makoto en gran medida, sentía que no eran apropiadas para cómo se estaba sintiendo.

"Lo sé, Makoto, pero no creo que tu familia tuviese algo que esconder. Al menos eran totalmente honestos contigo" tan pronto como las palabras salieron de la boca de Haru, se arrepintió de de lo que dijo, pues la sonrisa de Makoto se volvió mucho más triste de lo que jamás había visto en el rostro de alguien. Le dolía ver a su nuevo amante verse herido.

"Lo siento, Makoto. No quería sacar a tu familia-" pero Makoto solamente continuó sonriendo.

"Está bien, de verdad. Sé que no entendería cómo te sientes. Después de todo, nuestras situaciones son diferentes" Haru no estaba exactamente de acuerdo con la respuesta de Makoto, pero se pegó a ello, asustado de decir algo más de lo que pudiese arrepentirse. Entonces, Nagisa habló pero no con su jovialidad natural.

"Si te hace sentir mejor, Haru-chan, mi familia tampoco es la imagen perfecta" sorprendió el pequeño de los tres y sonaba herido. Nagisa solamente sonrió con amarga dulzura "Creo que debo explicarlo, ¿eh? Bueno, primero" el rubio más bajito levantó su camiseta y se arremango las mangas, junto con sus pantalones. Los ojos se quedaron boquiabiertos por la sorpresa de ver la multitud de cicatrices y magulladuras que se alineaban en su estómago, piernas, espalda y brazos.

"N-Nagisa, ¿qué pasó?" preguntó Rei, entrando en modo pánico.

"Está bien. Es sólo que mi familia…bueno, mi madre tenía demasiados bebés de los que encargarse. Tengo otras tres hermanas y como es tan caro cuidar de todos nosotros, papá pagaba su enfado con nosotros" empezó a sollozar, lo que provocó que Rei se le acercase y lo consolase "Mamá también estaba ocupada ahogando sus problemas en alcohol para no ver la sangre en el pasillo. Por eso estoy tan feliz que haber venido con vosotros. No quería enfrentarme a eso nunca más" Nagisa no podía aguantar más las lágrimas y dejó escapar grandes sollozos mientras Rei le frotaba la espalda. Haru y Makoto estaban sorprendidos más allá de la incredulidad, y ambos se acordaron de su mantra: 'alguien ahí fuera lo estará pasando peor que tú'. Después de que Nagisa se calmase, se disculpó por sus divagaciones, a lo cual nadie se opuso.

"Nunca tienes que disculparte por decir algo tan serio como eso" declaró Makoto. Sorprendentemente, Rei fue el siguiente en hablar.

"Creo que no puedo contener esto por más tiempo. Una de las razones principales de venir con todos ustedes es porque me echaron de casa. Por ser gay" dijo, con un toque de timidez. Y de repente, el comportamiento homofóbico anterior hacia Nagisa se adquirió una claridad meridiana.

"¡Rei-chan, lo siento! ¡No sabía-!" pero Rei solamente calló a Nagisa, diciéndole que estaba bien. Mientras que los chicos se consolaban entre ellos y se decían sus problemas, todos pensaron: 'Así es como deben de ser las familias'

Después de esa sesión, decidieron que ahora más que nunca, Haru tenía que descubrir la verdad de lo que ocurrió esa noche hace dos fatídicos años. Y sin importar qué, le ayudarían hasta el final.