-Ese es Eddie... –Dijo Ginny escondidas las dos tras una armadura espiando al grupo de chicos de séptimo curso, eran 8, todos rondando entre los 17 y 18 años, el grupo era extraño por estar formado de jóvenes de todas las casas, había tres Hufflepuffs, dos Ravenclaws, dos Gryffindors y un Slytherin, el mismo que había jalado la túnica de Pansy.

-¿Cuál de ellos? –Hermione ya sea por nervios o por que el chico parecía escondérsele, no lograba identificar a Eddie.

-Él segundo de los Ravens de derecha a izquierda. –Contestó Ginny seriamente.

-Es... –Hermione se quedó callada, Eddie había girado y quedaba justo frente a ella, no la miraba pero lo podía ver perfectamente, barbilla cuadrada, nariz afilada, ojos tremendamente azules enmarcados por unas no exageradas cejas negras y unas pestañas onduladas y largas, llevaba el cabello un poco largo, quebrado y negro, usaba gafas cuadradas sin montura, tenía una sonrisa blanca perfecta, esbelto y tan alto como Ron. -...¡cielos! –Dijo pegándose a la pared con la mano en el pecho, ocultándose de él, ya no quería, no podía verlo más, sentía en el pecho algo así como una presión que no le daba espacio a respirar, era tan lindo que hubiera deseado abrazarlo para decírselo, avergonzada se sonrojó.

-Es un adonis... –Ginny sonrió al verla tan contrariada. -...no te preocupes, la primera vez que lo vi me ocurrió lo mismo...es casi perfecto. –Sonrió mirándolo todavía.

-Es más que perfecto. –Aceptó Hermione con temor de lo que sentía, era el mismo sentimiento que la había llevado tantas veces a perderse en las caricias y besos del joven Búlgaro. –No puedo...no puedo hacerlo Ginny. –Exclamó temblando, aquel chico era tan lindo y ella apenas y tenía a Víktor en su haber.

-Hermione ligaste con Víktor Krum, todo un ídolo del quidditch, ¿por qué te intimida un simple chico de Hogwarts? –Ginny la miraba divertida.

-Pero...¿no te das cuenta?...Víktor se fijó en mi por que era su tipo, inteligente, lectora ávida, Ginny, mira a Eddie...¿cuántas andan tras sus huesos? –Miró a su amiga, tan pálida que casi lucía verde.

-Bueno... –Ginny lo pensó, luego soltó una carcajada tan estrepitosa que los chicos la notaron. -...era broma, no te preocupes, todo saldrá bien...déjamelo a mi.

-Hola... –Susurró Hermione roja como un tomate a los chicos que la miraban, el joven de Slytherin le respondió con una sonrisa sincera; los Gryffindors con un movimiento de manos y un "Hola Hermione" estrepitoso; los Hufflespufs la miraron alegres y los dos Ravenclaws asintieron con la cabeza, Eddie sonreía arrolladoramente.

-Lo ves, ya has dado el primer paso. –Ginny saludó también y tomándola del brazo la jaló rumbo al comedor mientras Hermione sentía que se le salía el alma de la impresión.

-¿Dónde están? –Ron miraba a todos lados del comedor, no había nada de las chicas, Cho y Pansy ya cenaban alegres en sus sitios.

-No lo sé Ron. –Susurró Neville intentando hacer que el chico recobrara la compostura.

-¿No lo sabes? –Harry le miró con ojos asesinos, y casi se puso de pie para buscar.

-Ya, ya...allá vienen. –Susurró Neville al verlas entrar al comedor, luego se volvió a los dos. –Piénsenlo chicos, que les van a decir ¿eh?

-Las reprenderemos. –Dijo Ron poniéndose serio. –Las vamos a regañar bien y bonito. –Susurró al notar que se acercaban.

-¿Ah sí? –Neville los miró sin poder evitar una mueca divertida. -¿Y con qué derecho?



-Con el de un novio. –Sentenció Harry mirando a Ginny que sonreía a Zabini, la sangre se le subió a la cabeza y casi se levantó con la intención de traerla a rastras.

-Cierto. –Confirmó Ron mirando él a Hermione, que al pasar cerca de Cho se inclinó para sonreírle.

-Que yo sepa ustedes todavía no son sus novios. –Neville había dado en el clavo, Harry y Ron volvieron de lo que estaban haciendo y le miraron con ganas de matarlo.

-No ayudes. –Sentenció Harry en el segundo mismo en que Hermione y Ginny llegaban ante ellos.

-Se los ruego...no digan nada. –Suplicó Neville más dolorosamente, Harry le miró y comprendió su pánico. –Confíen en Luna. –Ron escuchó aquello y sintió una extraña calidez.

-¿Qué le van a confiar a Luna? –Preguntó Hermione con la esperanza de desviar la atención de ellas.

-Hermione... –Empezó Ron con fuerte voz mirándola con fijeza, bajo la mesa Ginny le presionó la mano a su amiga en señal de apoyo.

-Dime... –Hermione le miró con una gran sonrisa, enfocando en ella toda la simpatía y el cariño que le tenía, él sintió un escalofrío, ella temblaba sin saber qué contestaría.

-Tenía que decirte que... –Intentó recordar su furia, pero no podía y por dos minutos recordó a Luna "es la única forma de que alivien su necesidad". -...vamos a confiar en Luna y llevaremos mañana algunos pays a los centauros. –Dijo mirando a Harry que sorprendido lo miraba a él y a Hermione, pasando por Ginny que no entendía ni papa.

-Pero... –Empezó Harry con la intención de retomar la actitud de enojo.

-Iremos los tres junto con Luna...será divertido. –Comentó Neville mirando tras un suspiro a las dos chicas, que entendían aquello como una ayuda de él.

-Parece que se divierten y que encontraron las respuestas a la pregunta que me hizo Luna esta tarde... –Hermione sonrió y se levantó un poco para tomar un tazón con pan, al hacerlo, Ron notó el cambio en el uniforme, la falda corta y la blusa ajustada, sonrojado tosió.

-Ejem... –Tosió sin poder evitar su sonrojo al verla tan linda.

-¿Pasa algo? –Harry le susurró, las chicas comían y hablaban entre ellas, Neville sentado al lado de Ron, se volvió para escuchar, él se limitó a mover la cabeza hacia Hermione, Harry se metió un trozo de tarta en la boca y se volvió a verla, cuando notó lo pronunciado del busto de Hermione bajo la blusa ajustada, la comida se le fue por otro lado y comenzó a dar bocanadas en la búsqueda de aire.

-¡Harry! –Ginny se puso de pie y comenzó a palmearlo, pero él comenzaba a ponerse morado.

-¡Ron ayúdale! –Gritó Hermione poniéndose de pie y tirando su copa dejando que su bebida se derramara por toda la mesa.

-¡Harry! –Neville corrió más rápido que Ron y justo cuando lo iba a tomar por el estómago, un par de brazos se le adelantaron, Harry estaba prensado entre dos enormes y fuertes brazos que le presionaban el abdomen.

-¡Se está ahogando! –Gritó Parvati desde su sitio un poco más alejada, todos miraban, hubo un sonido gutural, Harry escupió al fin el trozo de comida entero y quedó apoyado en sus manos sobre la mesa intentando recuperar el aire.

-Tranquilo hermano. –Ron le miraba poniéndole la mano en la espalda, Harry asintió todavía intentando volver a la normalidad.



-¿Qué pasa aquí? –McGonagall bajó de la mesa de profesores y se acercó para ver al chico, que sudoroso intentaba pasar saliva por su garganta herida. -¿Potter estás bien?

-Yo... –Emitió con voz ahogada, intentando pasar saliva con dificultad.

-Se estaba ahogando profesora. –Refirió Lavender que se había acercado, los Slytherin carcajeaban ante el espectáculo y Ron miraba preocupado por haber provocado aquello.

-Gracias...Neville... –Susurró Harry con una voz que ninguno de sus amigos reconoció.

-No fui yo. –Contestó el chico mirando al joven que había ayudado a Harry.

-Fue Lawrence. –Refirió la profesora McGonagall mirando al joven con complacencia.

-Eddie... –Susurró Hermione mirando al chico y sintiendo un increíble deseo de hablarle, Ron la miró extrañado.

-Gracias... –Dijo Harry al chico que se arremangaba la camisa y miraba sonriente subiéndose las gafas de la punta de la nariz mirando al grupo de chicos.

-Descuida, suerte que pasaba tras de ti...¿eh Potter? –Eddie sonrió y al ver a Ginny y Hermione que le miraban con sonrojo les guiñó un ojo. –Con permiso, me dirigía al baño.

-Mil gracias Eddie. –Exclamó Ginny mientras ponía su mano sobre la de Harry en la mesa, él la miró sonriendo.

-Espere... –Dijo McGonagall. –…ha salvado a un alumno...¡15 puntos más para Ravenclaw! –La mesa azul se alborotó y aplaudió, Harry le sonrió al chico cuando éste le dio una palmada en la espalda, McGonagall volvió a la mesa y todos a sus lugares.

-Viste eso... –Susurró Ginny como no queriendo la cosa a Hermione, que seguía a Eddie con la mirada.

-¿Qué? –Preguntó sin dejar de ver al chico mientras se sentaba, antes de cruzar la puerta él la miró.

-Le interesas. –Dijo Ginny, Eddie sonrió a Hermione desde la puerta y desapareció.

-Y bien...¿qué efecto tiene lo de hace un momento en ti? –Preguntó Cho a Pansy cuando se toparon en un pasillo a la salida del comedor.

-¿De qué me estás hablando? –Pansy simulaba que sacaba unas notas para entregárselas.

-Sencillamente, Eddie parece haber dado el primer paso hacia Hermione...tal vez sea por la ayudadita del uniforme ¿no? –Cho la miraba sonriente, triunfante. –Con Harry funcionó.

-Deja de preocuparte por Granger y preocúpate por ti, me has retado Chang... –Pansy la miró entonces sin miramientos, frente a frente, dos alumnas de primer curso de Hufflepuff que pasaban las miraron. -...veremos qué logras con Draco.

-Draco ya está en mi mano Pansy. –Sonrió Cho mirando a las dos chicas.

-Bromeas...¡Él no se fijaría en ti! –Carcajeó Pansy sintiendo que se le erizaba el cuerpo.

-Pues llegas tarde Pansy...Draco ya me conoce y bien. –Cho le guiñó un ojo y se fue dejándola tan helada, que enfurecida dejó caer la mochila y miró a las dos chiquillas con furia.

-Háganse a un lado. –Exclamó violentamente cuando las empujó para pasar por el pasillo.