Holaaa! Aquí vengo con el siguiente capitulo. Espero que les guste este capitulo y muchas gracias a todos por los reviews!!! Son un gran apoyo. Sin más le dejo con el capitulo.
ciaooo!!!
Decimo capitulo:
El olor le quemaba en la nariz, su corazón latía con fuerza en su pecho y no sabía muy bien que debía hacer. Pero una cosa tenía clara. Jacob debía salir de ese almacén cuanto antes. Si el problema era ella entonces lo acabaría en ese mismo momento.
No sabía lo muy peligrosa que podía llegar a ser ya que en ningún momento de su existencia se veía en la situación de utilizarlos. Siempre antes de que algo ocurriera su familia entera se movilizaba a otro lugar con poco sol y lluvioso y así llegaron hasta Forks, aunque algo le decía que sus padres ya habían estado tiempo atrás en ese lugar.
Sam Uley caminaba entorno a la parejita mientras disfrutaba del momento. En sus ojos se veía bien claro que tanto Reneesme como Jacob no saldrían de ese almacén. Le costaba tener que lastimar a su hermano pero algo dentro de él se removía con inquietud cuando miraba a la chica de cabellos largos y rizados. Podía oler el dulce de su perfume pero así mismo tenía algo de humano. Embry había ido a buscar información sobre la chica y lo que había encontrado era tan desagradable como su simple presencia.
Un escalofrío azotó su cuerpo haciendo que de su pecho se escuchara como un gruñido amenazante. Segundos después se encontraba un lobo enorme con el pelaje negro y unos enormes dientes puntiagudos. Reneesme tragó saliva y sin dudarlo se colocó delante de Jacob extendiendo los brazos para protegerlo con su vida. No sabía si moriría ya que desconocía como se podía morir. Jamás por su cabeza se le había pasado ese simple hecho. Rió ante la idea de que su padre le escuchara pensar aquello y por primera vez deseó que el instinto paterno fuera más poderoso que la razón y que le ayudara en ese triste momento.
- ¡Nessi tienes que marcharte!- gritó con rabia Jacob entre las cuerdas.- ¡Largate de aquí!- le pidió y se comenzó a mover entre las cuerdas.- ¡Por favor!
- ¡No pienso marcharme! ¡Te quiero!
El lobo negro gruño y caminó hasta detenerse delante de ella. Podía ver el miedo en los ojos de la chica, veía como sus piernas temblaban y sus manos se cerraban en puños a cada costado de su cuerpo. Qué graciosa... quiere pegarme. Pensó mientras le daba la vuelta a los rehenes.
Quería hablar pero en la forma de lobo no conseguiría asustar a Reneesme. Respiró profundo y volvió a su forma humana. Su pecho estaba descubierto pero los pantalones aún se mantenían en su posición. Cosa que Reneesme agradeció.
- Me vas a hacer llorar...- se burló.- ¿Enserio que le quieres? ¡Eres una aberración!- espetó con desagrado.- No se te puede clasificar en nada... por lo menos tus padres... son algo.
- ¿Mis padres?¿¡De qué conoces a mis padres!?- quiso saber desesperadas.
- Mucho más de lo que piensas pequeña...-saboreó las palabras.- Tu buena madre Isabelle Swan... tan tierna. Recuerdo cuando aún era humana...- sonrió.- desde luego si se hubiera casado con uno de nosotros no hubiera pasado esto..-movió la cabeza señalando a Reneesme.
Los demás compañeros rieron la gracia. Jacob respiraba una y otra vez aún atado en las cuerdas. Tenía que encontrar la manera de salir de esa prisión. ¡Era un hombre lobo! ¡Tenía que utilizar la materia gris!
Cerró los ojos y sintió la cuerda en sus muñecas. No supo como pero movió los brazos hasta que las cuerdas se rompieron y fue libre. Saltó y se colocó delante de Reneesme protegiéndola de sus enemigos.
- ¡Los has logrado!- victoreó Sam.- Enserio Jake... ¿vas a luchar contra mi?- pregunto con mofa.
- Si.- contestó seco.
- Entonces... que así sea.
Una sacudida embistió el cuerpo de ambos y estaban apunto de transformarse cuando la puerta del almacén se abrió. El olor familiar de Edward cubrió la nariz de Reneesme. Con asombro Jacob vio a su padre al lado de su suegro. Algo que le conmocionó enseguida.
- ¿Papá?- dijeron los dos al unísono.
Ninguno de los dos hombres se miraron cuando entraron a la sala. Billy rodó hasta estar al lado de Sam que aún tenía los puños cerrados intentando controlar la rabia. Edward se colocó al lado de su hija y su yerno aunque no le hiciera mucha gracia.
A ninguno de los licántropos le hacía gracia que un vampiro estuviera entrado en sus tierras, pero si Billy había entrado junto con él eso quería decir algo y por lo tanto no podían desobedecer. Después de todo el había sido en un momento uno de los suyos.
- Hijo...- habló Billy.- Vamos...- le pidió.- olvida a la chica.
- ¡No quiero!- se pego a Reneesme y la abrazo.- Yo la amo... y quiero estar con ella.
Reneesme escuchaba los rápidos latidos del corazón de su novio o ex novio. Algo dentro de ella le decía que él no quería luchar contra uno de los suyos, no quería herir a un hermano ni a su padre y ella no quería que se rompiera su familia por su culpa.
Se separó del pecho de Jacob y le sujetó la cara entre sus manos.
- Shh... calma, no pasa nada...- le susurró.- Me voy... no quiero que rompas tus lazos familiares...
- Nessi...
- No... así está bien. Has dicho que me quieres... y a mi eso me vale. Yo siempre te querré...
Le besó en los labios mientras escuchaba miles de gruñidos en toda la sala. Se separó de Jacob y caminó dirección la puerta. No entendía muy bien que hacía su padre ahí pero tenía la vaga idea que era para escapar los dos juntos antes de que el pequeño pacto se rompiera.
Se alejó poco a poco ya que sentía que volvía a crear un vacío en su corazón. Había corrido el riesgo de ir hasta ahí para salir con Jacob y ahora se veía en la situación distinta. Ella no quería ser la causa de una ruptura familiar.
Jacob miraba como Nessi se marchaba y no podía moverse. Quería correr a buscarla pero sabía que si lo hacía la estaría poniendo en peligro. Miró a su padre deseando que comprendiera el dolor que le estaba provocando eso pero este apartó la mirada.
Caminó para unirse a los suyos cuando un desagradable comentario salió de los labios de Sam.
Todo ocurrió en pocos minutos pero los suficientes para que pudiera reaccionar.
El cuerpo de su novio se convulsionó hasta que un enorme lobo apareció en vez de él. Enseñaba sus afilados dientes y sus ojos coléricos dejaba bien claro que Sam no saldría vivo de ese lugar. El lobo se abalanzó contra su amigo y su padre que estaba en el medio.
Sabía lo que su hija pensaba y también lo que iba a hacer, aunque había ido ahí para que eso no ocurriera, para detener la catástrofe que haría que Lobos y Vampiros comenzaran una guerra sin cuartel y el simple pacto que años atrás habían trazado se rompería.
Vio como ella corría hasta dónde estaban los dos lobos y supo que tenía que hacerlo aunque su hija le odiaría. Alargó el brazo y le sujetó de la muñeca impidiendo que se acercara más a la carnicería que iba a ocurrir.
- ¡Suéltame, suéltame!- gritó luchando contra la fuerte prisión de su padre.- ¡Papá le amo!
Estaba llorando y no pudo hacer nada. Soltó la mano y con dolor vio como su única hija corría ante una muerte segura. Deseó que por una vez en su vida las visiones de su hermana fallaran. De todo corazón lo deseó, o sino todo se habría perdido...
¿Que tal estuvo?
