Sed de Sangre

Capitulo 10: Una Muy Fuerte impresión.

Desafortunadamente no era quien yo esperaba ¿Se imaginan quien es? Obvio. Edward.

Lo mire seria unos segundos mientras avanzaba hacia mi y con un muy fuerte agarre me dejaba de espaldas a la pared, con sus manos de nuevo teniendo mis hombros como presa, sus ojos obscuros me taladraban, agache la mirada cerrando los ojos, alejando el rostro tanto como podía, lo escuche gruñir bajo delante de mi y sentí luego su nariz rozar la línea de mi mentón, me estremecí intentando sacármelo de encima, un intento que me resulto peor. Ya que con un empujón un poco fuerte de su parte, mi cabeza golpeo la pared.

Apreté la mandíbula sin mirarlo mientras las lágrimas se derramaban por mis mejillas, me daban ganas de gritar, pero mi voz se había quedado escondida en alguna parte de mi interior, temerosa por salir, no tenía más que hacer.

-Me-me lastimas –tartamudeé esperando a que me soltara, levante el rostro para enfrentarlo y el me miro de la misma forma hostil que la primera vez que nos juntamos en la cocina apenas unos días atrás –Suéltame Edward –insistí mientras su agarre se hacia mas fuerte en torno a mis brazos, negué levemente apretando fuertemente los dientes para no gritar de dolor.

Volví a cerrar los ojos cuando Edward se acerco hacia mi y sentí su frio aliento cerca de mi cuello, logre milagrosamente soltarme de su agarre, ya que sus dedos habían soltado mis brazos un poco, me escabullí por debajo de su agarre & camine alejándome de el, llegando a la puerta me tope con algo mucho peor.

Caí sentada en el suelo mientras con mis piernas & manos retrocedía para alejarme de la puerta aun contra el suelo, un chico de cabello largo, con rastas, piel de ligera tonalidad olivácea, y muy, pero muy alto apareció de pronto en el marco de la puerta de mi habitación, lo reconocí al instante. El me había saltado encima el día del colegio. El era la razón por la que yo tenia tanto miedo a los lobos, el era uno de ellos. El líder… para ser más exacta. Su nombre si mal no recuerdo era Samuel.

-Camýle –sonrió de costado mirándome y avanzo a paso lento hacia mi, Edward afortunadamente se coloco delante mío, cubriéndole el paso a Samuel, el recién llegado se limito a mirarlo & bufó –No creía que de verdad fueras amiga de un Chupasangre –soltó una atronadora carcajada mientras me miraba, lo mire abriendo mas mis ojos sorprendida – ¿No lo sabia no? –sonrió mirando a Edward, luego Sam se acerco a mi, actuando cauteloso, tomo mi mentón entre su mano y me miro serio – ¿Acaso no sabias que tu dulce familia son un grupo de Sanguijuelas?

Edward alejo de un fuerte empujón a Samuel cuando sus labios rozaron los míos, que petrificada por la impresión no reaccionaba correctamente, Edward me levanto del suelo colocándome tras de el mientras el lobo se acercaba a nosotros con una sonrisa, sus ojos verdes brillaban por la excitación, le encantaban las peleas, yo lo sabía.

-Sa-Sanguijuelas? –mire a Edward con los ojos abiertos como platos, el solo negó & suplico dejarlo explicar la situación después, asentí levemente mirándolo & entonces, Samuel se tiro contra Edward con tal fuerza que ambos cayeron al suelo que crujió rompiéndose bajo la espalda de el chico de cabello broncilineo, Samuel rio victorioso mientras se levantaba, nuevamente se acerco a mi con una sonrisita picara.

-Extrañaba pasar tiempo juntos –susurro en voz baja mientras sus brazos rodeaban mi cuerpo, me aleje con repugnancia de su agarre moviéndome hacia otro lugar, entrecerró los ojos y negó lentamente –No cometas los errores de la primera vez que nos vimos –sonrió –Que esta vez no tendré piedad de ti.

Mi corazón se acelero mientras lo escuchaba y bajé la mirada rindiéndome ante sus argumentos, no quería sufrir mas y mucho menos hacer sufrir a Emmett y mi demás familia. Samuel miro por la ventana mientras sus pobladas cejas se fruncían y salió de la habitación de un salto por la ventana, lo vi adoptar su forma lobuna antes de entrar al bosque muy rápidamente, un concierto de aullidos se escucharon después.

Mire a Edward con los ojos entrecerrados y el se acerco, yo coloqué las manos delante de mi intentando frenarlo & milagrosamente el detuvo su andar, nuevamente serio.

En el momento exacto de que la lluvia apenas comenzaba a caer, y las pequeñas gotas comenzaban a golpear los cristales de mi ventana, la demás familia apareció en mi habitación, Emmett fue el primero en hablar.

-Supongo que… ¿tenemos algunas cosas que aclarar no es así? –dijo tranquilamente mientras miraba a su familia, luego sus ojos dorados se posaron en mi, extendió su mano blanca para que pudiera tomarla, lo mire titubeante pero me rendí tomándola, Jasper & Alice, Esme & Carlisle y por ultimo Edward habían desaparecido.

Mi grandote camino tomado a mi mano conduciéndome hasta el despacho de Carlisle, donde todos dejaron sus conversaciones en cuanto yo llegué. Me encogí de hombros incomoda y Emmett apretó suavemente mi mano, lo mire y el me sonrió.

-Creo que supongo que gracias a lo que Edward nos acaba de decir, ya sabes o tienes una idea de lo que en verdad somos –Carlisle rompió el incomodo silencio que se había formado, asentí y el suspiro –Bueno, Camý… -miro a toda su familia y luego me miro de nuevo a mí –No somos una familia muy común como te darás cuenta esta vez, cada uno tenemos mas de 60 años, y ¿Ves nuestras facciones? Parecemos de entre 17&30, todos. –Susurró –Jamás envejeceremos, jamás podremos morir por una enfermedad, seremos exactamente así, eternamente jóvenes.

-Edward aparenta 17 años –comenzó a enlistar a todos los Cullen –Emmett aparenta 20, Alice aparenta entre 18 ó 19 años –miro al pequeño duendecillo –No sabemos exactamente cuando. –luego prosiguió –Jasper al igual que Emmett, esta entre los 20 años –luego miro a Esme & tomo su mano –Mi querida Esme, aparenta 26, y Claro, yo por ultimo aparento 23, ya que fue la época en la que me transforme, sin embargo… eh mantenido esa edad hace mas de 410 años…

Me quede atónita mirándolos a todos, tan hermosos, tan jóvenes, tan… eternos, toda una eternidad así. Pero mientras observaba sus rostros, al toparme con la mirada de Edward clavada en mi mano & en la de Emmett juntas.

Observe sus ojos negros, y luego los demás ojos de mi familia, claros como la miel, y entonces mi mano comenzó a temblar un poco, Edward quería matarme…

…Por fin lo había entendido.