Capítulo 10.

Lily sentía acalambradas las piernas. El estar sentada por más de diez minutos frente a esa mesa que bien hubiese podido quedarle perfecta a Pulgarcito estaba causándole mucha incomodidad.

¿Ya te cansaste?.- se burló Genzo.- Te dije que ibas a cansarte rápido.

No estoy acostumbrada, es todo.- respondió Lily, tratando de parecer imperturbable, pero moviéndose ligeramente de un lado a otro.

No está permitido hacer la clase de movimientos que tú haces.- rió Genzo.- No se baila en la mesa.

Qué gracioso.- gruñó Lily.

Y tampoco está permitido el dejar caer la comida a la mesa.- se burló Genzo.

No había usado estos palillos nunca.- se defendió Lily.- ¿Cómo rayos le hacen ustedes para conseguir comer con esto?

Ya quiero ver que le de esa respuesta a la abuela de Sakai.- rió Genzo, con muchas ganas,- La reprenderá por haber usado la palabra "rayos" y por no saber usar los palillos. A ella no le va a importar que usted nunca los haya usado antes.

De veras que es usted fastidioso.- gruñó Lily.- ¿Cuándo fue que comenzó a sentirse tan amargado?

No soy un amargado.- protestó Genzo.- Usted es la que quiere ser perfecta.

Iba Lily a responder, pero se contuvo, mordiéndose los labios. Se limitó a mirar a Genzo con furor y a tratar de aprender a manejar los palillos chinos.

¿Por qué te contienes?.- preguntó Genzo.

¿Qué cosa?

Que por qué te contienes de decirme lo que piensas.- insistió Genzo.- Mira, conmigo no tienes por qué tratar de ser perfecta, simplemente puedes ser tú.

Lily miró a Genzo, sin decir nada, y un tanto sorprendida. Nunca antes nadie le había pedido que fuese simplemente ella...

Gracias.- murmuró ella.

¿Por qué?.- ahora el sorprendido era él.

No importa.- Lily se puso de pie.- Debo ir al hospital, para ver si me darán el trabajo.

La llevaré de camino al campamento.- ofreció Genzo, levantándose también.

¿Va a ir a ver a Sakai?.- preguntó Lily.- ¿Podría decirle que...?

Que lo ama y lo extraña. Entendido.- cortó Genzo, algo molesto.

Gracias.- Lily no comprendió la causa de su enojo.- Iré al departamento de Sakai para prepararme.

Subiré por usted en diez minutos.- dijo Genzo.

De acuerdo.- Lily lavó rápidamente los platos del desayuno.

¿Qué hace?.- cuestionó Genzo.

Lavando la vajilla sucia.- respondió Lily.

Por si no lo sabe, en este país no permitimos que la visita colabore con los deberes domésticos.- dijo Genzo.

Y en mi país, es de mala educación que la visita no colabore con el quehacer,.- replicó Lily.- Lo veré más tarde.

Genzo frunció el entrecejo. Mientras se cambiaba de ropa, refunfuñaba y gruñía por causa de Lily. Recordaba, sobre todo, el regaño que ella le hizo por andarse acostando con tantas chicas.

¿Qué no sabe que puede haber consecuencias?.- gruñó Genzo, imitando a Lily.- Ya sé que puede haber consecuencias, no soy un niño...

"Y eso que no mencionó la consecuencia más importante", dijo una vocecilla en la mente de Genzo.

¿Cuál consecuencia?.- se preguntó Genzo, en voz alta.

"El que todas las noches te sientas solo, aunque duermas acompañado...".

Genzo no se respondió a sí mismo, ya que sabía que tenía mucha razón... Diez minutos más tarde, él subió al departamento de Sakai y tocó a la puerta. Le abrió una Lily que ya se había cambiado otra vez de ropa, poniéndose un traje sastre color amarillo crema y unas botas altas color camel. Ella llevaba unos pasadores en la mano y él se sorprendió de que ella tuviera tanto guardarropa disponible.

¿Cuántas veces se cambia de ropa al día, doctora?.- quiso saber Genzo.

Las suficientes.- respondió Lily.- Y ya casi estoy lista, solo que consiga acomodarme estos broches en el cabello. ¡No se detienen!

¿Me permite, doctora?.- Genzo le quitó a Lily los broches y le tomó un poco de cabello.

¿Qué hace?.- Lily se puso algo roja.

Genzo no respondió, se limitó a acomodarle a Lily los broches en la sien.

Ya está.- dijo él.- Sencillo.

Vaya.- Lily se miró en un espejo, sorprendida y satisfecha del resultado.- ¿Dónde aprendió a hacer eso?

Cuando se tienen dos hermanas, se hace cosa de rutina.- sonrió Genzo.

Lily también sonrió. Él volvió a clavar los ojos en los labios de ella, por lo que Lily optó por salir del departamento.

¿Nos vamos?.- preguntó ella.

Supongo.- suspiró Genzo.

"Bésala, lo deseas", dijo otra vez la vocecilla en la mente de Genzo. "Sabes que con ella no vas a volver a sentirte solo...".

Eso sería, de no ser porque es la prometida de Sakai.- gruñó Genzo, en voz muy baja.

"¿Y es eso lo que más te tiene molesto, no?".

Genzo nuevamente no tuvo respuesta para eso.

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Alex tomaba despacito su café, no solo porque era el cuarto café que tomaba en el día sino porque quería prolongar el momento... Ese café quizás podría ser lo único que la ligaría a Taro, por quien sabe cuánto tiempo...

Creí que te gustaba el café.- comentó Misaki, luego de un rato.

Me gusta.- se sorprendió Alex.- Es solo que quiero disfrutarlo...

¿No te has tomado ya cuatro tazas?.- rió él.

Sí, pero es que quizás sea el último... .- suspiró Alex.

Taro no respondió. Una música suave dejaba oírse por todo el lugar...

I know you think that i shouldn´t still love you

Or tell you that…

But if I didn´t say it well I´d still have feel it,

Where´s the sense in that…

¿Por qué me invitaste a tomar café?.- quiso saber Alex.

¿Tiene que haber alguna razón en especial?.- cuestionó Taro.- Simplemente, quería una tregua...

¿Una tregua por qué?.- se sorprendió Alex.- No hicimos guerra ni nada similar.

Quizás no, pero... .- Taro no completó la frase.- He pensado mucho en ti estos años...

No lo digas, por favor.- interrumpió Alex..- Solo disfrutemos del momento...

I promise i´m not trying to make your life harder or return to where we were but...

Misaki estuvo de acuerdo. Durante un tiempo ninguno de los dos dijo nada, hasta que pasó frente a ellos un mesero cuyos pantalones estaban ya a medio camino de la retaguardia. Ambos rieron al ver la escena.

Creí que éste era un restaurante decente.- comentó Alex.

¿Te parece un lugar decente un sitio en donde cobran veinte dólares por una rebanada de pay?.- rió Taro.

Alex rió con él. A ella ya se le había olvidado lo divertido que era estar con él...

I will go down with this ship

An I won´t put my hands up an surrender…

There will be no white flag above my door,

I´m in love, and always will be…

Taro comenzó a hacer chistes imitando a otro mesero de acento raro y Alex reía disimuladamente, hasta que el mesero se molestó y les dijo que si no deseaban otra cosa, bien podían ir pidiendo la cuenta ya que había muchos clientes esperando mesa.

Qué mal genio, de mejores lugares me han corrido.- dijo Alex, caminando muy digna.

Sí, de la fiesta de Madonna.- comentó Taro.

Los dos salieron riendo a carcajadas del restaurante. Alex iba a parar un taxi.

¿No quieres ir caminando?.- preguntó Taro.- No estamos tan lejos y hace un lindo día.

Me encantará.- sonrió Alex.- Siempre y cuando vayas conmigo...

En realidad, pensaba tomar un taxi y dejarte sola.- comentó Taro, muy serio.

¡Qué gracioso!

Así pues, Alex y Taro volvieron al hotel caminando, mirando a la gente pasar y admirando los escaparates de las tiendas. El viento arreciaba, y Alex comenzó a tiritar.

¿Tienes frío?.- preguntó Taro.

Un poco.- ella se arrebujó en su abrigo ligero.

¿Por qué no saliste con un abrigo más grueso?

No sabía que iba a tardarme tanto...

Por respuesta, Misaki se quitó su abrigo y se lo puso a Alex. Ella no supo qué hacer.

Tranquila.- pidió Taro.- Solo es mi abrigo, no es una petición de que vuelvas conmigo.

Sí, tienes razón.- musitó Alex.

I know i left too much mess and destruction

To come back again...

And I cause nothing but trouble,

I understand if you can´t talk to me again…

Ellos caminaron en silencio por largo rato. Las parejas pasaban junto a ellos abrazándose y besándose como si nada más les importara en el mundo...

¿Puedo preguntarte algo?.- murmuró Misaki, después de un rato.

Puedes, pero quizás no responda.- respondió Alex.

Es lo justo.- suspiró Taro.- ¿Qué tal es estar con Mark? Sé que es algo idiota pero... ¿Es mejor que estar conmigo?

And if you live by the rules of it´s over then I´m sure that that makes sense but…

No debería de decírtelo.- murmuró Alex.- Pero no, no es igual que estar contigo... Estar con Mark es diferente, pero no mejor, es solo que...

Ya, te entiendo.- musitó Taro.- Sé lo que es eso... ¿Sabes? No debería de decírtelo, pero muchas veces pienso en ti por las noches, cuando me quedo solo mirando la Torre Eiffel desde la ventana de mi departamento y recuerdo cuando tú y yo subimos hasta la cima...

Y observamos el ocaso.- completó Alex.- Aquella vez que me prometiste que nunca verías el ocaso desde ahí en compañía de otra persona...

Y lo he cumplido, ¿sabes?.- dijo Taro.- No he subido a la Torre Eiffel desde esa vez...

¿Esperas que te crea?.- Alex estaba incrédula.- ¿Jamás fuiste ahí con Erika?

Nunca.- Taro fue sincero.

I will go down with this ship

An I won´t put my hands up an surrender…

There will be no white flag above my door,

I´m in love, and always will be…

Al llegar al hotel, el recepcionista le entregó un papel a Alex, de parte de Mark. En él, el joven le decía que tendría que marcharse a Okinawa por petición del director de la cadena para la que trabajaban debido a que había surgido una noticia importante allá y quería que Mark la cubriera.

"Estuve intentando comunicarme contigo, pero jamás respondiste el teléfono", decía el papelito. "Debes de estar muy ocupada con la entrevista... Te llamaré al llegar a Okinawa. Te quiere, Mark. P.D: Olvidé mi reloj en la mesita de noche".

Alex revisó su celular y se dio cuenta de que tenía cinco llamadas perdidas. Ella había estado tan entusiasmada con Taro que no escuchó el teléfono.

¿Hola?.- habló Alex a Mark.

Hasta que contestas.- dijo él, enojado.- ¿Qué era más importante que responder mis llamadas?

Estaba en la entrevista, ya lo sabías.- se defendió Alex.

El representante de Francia tiene al menos tres horas en la reunión con el emperador de Japón, lo que significa que tienes tres horas desocupada.- reclamó Mark.- Se nota que me quieres mucho.

Por favor, Mark, no empecemos a... .- comenzó a decir Alex.

No, ya basta.- cortó él.- ¿Sabes algo? Estoy harto de ser algo secundario para ti. Quizás debamos de reconsiderar la boda. Mientras te quedas sola, piensa si en verdad te quieres casar conmigo, porque por lo pronto yo no estoy seguro de querer hacerlo.

Pero... .- musitó Alex, pero Mark ya había colgado el teléfono.

¿Pasa algo?.- preguntó Taro.

Mark se marchó a Okinawa.- suspiró Alex.- No importa.

¿Algún problema?.- quiso saber Taro.

No, solo gajes del oficio.- respondió Alex. "Que se vaya mucho al infierno".

Ichiro Misaki se dirigía al lobby cuando vio a su hijo con Alex. Por un momento, él estuvo tentado de intervenir y llevarse a Taro con él, pero una voz le dijo que debía dejar que su hijo cometiera sus propios errores...

¿Quieres comer algo?.- preguntó Taro.

La verdad, prefiero dormir un rato.- negó Alex.- Comí con el representante y los pasteles que invitaste tenían demasiadas calorías.

Te acompaño entonces a tu cuarto.- rió Taro.- Después de todo, está enfrente del mío.

Cuando llegaron a la puerta del cuarto de Alex, ella titubeó un poco.

¿Quieres pasar?.- invitó ella.

Claro.- aceptó Taro, inmediatamente.

Ambos entraron y Alex se quitó los zapatos y arrojó su bolso al piso. Misaki la miró, divertido.

Sigues siendo igual de desordenada como te conozco.- rió Taro.

Cállate.- gruñó Alex.

Ambos rieron, pero entonces él miró el reloj que Mark había olvidado y su risa se cortó.

¿Puedo preguntarte otra cosa?.- musitó Taro, en voz baja.

Claro, pero ya sabes que quizás no responda.- asintió Alex.

¿Mark te da todo lo que necesitas?.- cuestionó Taro.- ¿Te ama como debe ser?

Alex entendió a lo que se refería, Taro se estaba refiriendo al aspecto íntimo. Ella suspiró.

Tú fuiste el primer hombre con el que estuve, Taro.- murmuró Alex.- Y eso nadie podrá borrarlo...

And when we meet, which I´m sure we will… All that was there, will be there still I´ll let it pass, and hold my tongue… And you will think, that I´ve moved on… Ninguno de los dos supo en que momento pasó… Simplemente, pasó… Taro besó a Alex y ella le respondió con el amor guardado de tantos años, con la pasión escondida en las manos... Taro recostó a Alex en la cama y, sin dejar de besarla, quitó todas las barreras físicas y mentales que le estaban impidiendo amarla por completo... Pasaron varias horas, varios minutos quizás. A ninguno le importaba nada, simplemente volvieron a ser Taro y Alexandra, aquel par de enamorados que una vez pensaron que estarían juntos por siempre... Fue igual que la primera vez, quizás hasta mejor, ya que el amor se mezcló con la experiencia y les dieron a ambos la mejor noche de sus vidas... En la madrugada, ella se quedó dormida entre los brazos de él, pensando que el mundo entero bien valía esa noche, solo por haber sido amada por Taro Misaki... I will go down with this ship

An I won´t put my hands up an surrender…

There will be no white flag above my door,

I´m in love, and always will be…

Notas:

White flag, interpretada por Dido. Una de mis canciones favoritas, de una de mis cantantes favoritas, ayer cuando la escuché supe que quedaría perfecta.